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Zaragoza 24 Siglos de historia

Antigua Iglesia de Santiago

Antigua Iglesia de Santiago

  Antigua Iglesia de Santiago

Una de las iglesias más antiguas de Zaragoza fue la de Santiago, lugar de reunión de los jurados en su primera época, actualmente desaparecida.

El culto a Santiago en Zaragoza tuvo gran importancia, porque existía una especial devoción por el apóstol, sustentada en la tradición que cuenta que, durante su estancia en tierras zaragozanas, tuvo el privilegio de recibir la visita de María, en carne mortal.

Estaba muy cerca de la catedral del Salvador (La Seo) de la que era filial. Situada en la esquina de la actual calle que conserva el nombre del templo (antes denominada Sombrerería) y los actuales números 39 y 41 de la de Don Jaime I(antes de San Gil o Cuchillería). En esta última casa se conserva un relieve recordatorio con la cruz de Santiago y la imagen del santo en el interior.

Era una iglesia relativamente pequeña, con elementos decorativos románicos de gran valor. La entrada se hacía por la actual calle de Santiago, mientras que el ábside daba a Don Jaime . Aunque en una rehabilitación posterior, se rectifica y la entrada se coloca por D. Jaime.

En el último cuarto del siglo XIX, por su mala conservación, el templo se queda sin culto y en estado de ruina, por lo que se demuele. Previamente el patrimonio artístico que poseía se distribuye entre diversos templos de la archidiócesis. Se conservan escasas piezas, en su mayor parte en el Museo Provincial y en el Palacio arzobispal de Zaragoza: capiteles, basas y trozos de fuste.

No debe confundirse con la iglesia parroquial de Santiago el Mayor, templo barroco, único resto que conservamos del antiguo convento de San Ildefonso, abandonado con motivo de la desamortización de Mendizábal (1835).

El dibujo a tinta y aguada, de autor anónimo (1874), evidencia una imagen poco conocida de una parte de la iglesia. El templo, según podemos ver, se cubría con bóveda de crucería, parece ser que tuvo una sola nave y capillas laterales. Se puede advertir en la imagen un acceso por el lado del evangelio.

Escudos Ciudad de Zaragoza

Escudos Ciudad de Zaragoza

Escudos Ciudad de Zaragoza a lo largo de la historia

Año de Augusto

Año de Augusto

El emperador Augusto, fundador de la Colonia Caesar Augusta, disfrutó de una larga vida: nació el 23 de septiembre del año 63 a.C. y falleció el 19 de agosto del año 14 de nuestra Era, fecha de la que se cumplen dos mil años. Todos los territorios que conformaron el antiguo Imperio romano van a con­memorar este hecho a lo largo del año 2014 con el lema Año de Augusto.

Son varias las ciudades del Imperio que incluyen el título de Augusta en su nom­bre, pero únicamente fue la Colonia Caesar Augusta, la actual Zaragoza, la que ostentó el privilegio de llevar en su denominación oficial el nombre completo del emperador. Además, como resultado de la política administrativa augústea, nuestra ciudad tuvo el rango de capital del Convento Jurídico Caesaraugustano.

El Ayuntamiento de Zaragoza va a celebrar durante 2014 el Año de Augusto con un amplio programa de actividades, organizadas en dos grandes apartados:

CAESARAUGUSTA PTA ROMANA

Las Jornadas se inauguran con un ciclo de conferencias en torno a la funda­ción de la Colonia Caesar Augusta, continuado por diversas representaciones de reconocidos grupos de reconstrucción histórica, sesiones de teatro que tienen como protagonistas tanto al emperador Augusto y su familia, como a mujeres y hombres cesaraugustanos, y talleres en torno a la cultura romana.

ACTIVIDADES EN LOS MUSEOS MUNICIPALES

Los cuatro museos que conforman la Ruta de Caesaraugusta, el museo mono­gráfico dedicado al escultor aragonés Pablo Gargallo y el museo del Fuego y de los Bomberos han programado diversas actuaciones y actividades entre el 16 de mayo y el 31 de diciembre de 2014.

En cada uno de los seis museos se tratarán aspectos relacionados con la per­sonalidad del emperador Augusto, la política y cultura de su tiempo, y la historia de nuestra ciudad.

 

CAESARAUGUSTA PORTA ROMANA

En 1859, al derribar el Arco de Valencia, una de las antiguas puertas de la muralla romana de la ciudad de Zaragoza, se localizó en uno de los silla­res de alabastro una mención a la PORTA ROMANA, es decir, a la puerta que conducía a Roma. Esta inscripción ha dado nombre a estas Jornadas: el pasado romano de nuestra ciudad, Caesaraugusta, abre una puerta hacia Roma y su cultura.

Gobernadores y Reyes de Saraqusta

Gobernadores Musulmanes de Zaragoza

 

Yusuf al-Sumayl (750-754)

Abdarrahman ibn Yusuf (755)

Badr (759)

Suwayd ibn Musa (771-774)

Sulaymán ibn Yaqzan (774-781)

Husayn ibn Yahya (781-784)

Ali ibn Hamza (784)

Sa’id (786)

Musa ibn Fortún (790)

Matruh (792)

Bahlul ibn Marzuq (798-802)

Amrus ibn Yusuf (802-812)

Abdallah ibn Kulayb (842)

Harit ibn Razí (842-852)

 

Dinastia Banu Qasi

 

Lubb ibn Musa (852-862)

Ismail ibn Lubb (872-882)

Muhammad ibn Lubb (882-884)

 

Emires afectos a Cordoba

 

Muhammad ibn Wuhayb (862-872)

Ahmad ibn al-Barra (890)

 

Tuyibíes

 

Muhammad al-Anqar (890-925)

Hasim (925-930)

Muhammad ibn Hasim (930-950)

Yahya (950-975)

Abdarrahman ibn Muhammad (775-989)

Abdarrahman ibn Yahya (989-…)

Mundir (I) (1013-1018)

 

Reyes de la Taifa de Zaragoza

 

Tuyibíes

 

Mundir I (1018-1021/22)

Yahya (1021-1036)

Mundir II

 

Banú Húd

 

Sulaymán al-Musta’in (1038-1046)

Al-Muqstadir (1046-1082)

Al-Mu’tamín (1081-1085)

Al-Musta’in II (1085-1110)

Imád al-Dawia (1110)

 

Gobernadores Almorávides de Zaragoza

 

Muhammad ibn al-Háy y (1110-1115)

Ibn Tifilwít (1115-1117)

Plano de la ciudad de Saraqusta

Plano de la ciudad de Saraqusta
Plano de la ciudad de Saraqusta                                                   خريطة للمدينة سرقسطة

Plano de Saraqusta montado sobre plano de Zaragoza de 1712
  • Murallas de piedra por el Coso (color marrón). Murallas de "marduma" o tapial (color rojo) según las murallas medievales, las puertas de Baltax y de los Judíos, y los restos arqueológicos en edificio nuevo de Hacienda en c/Albareda. 
  • El cauce del Ebro refleja la isla "al-jazírath" citada por Ibn Xayyán, desde la cual dice: "cuya alcazaba dominaba, viendo a quien entraba y salía y a los que circulaban por alguna de sus calles". Es detectable en el plano del s. XVIII por las zonas pantanosas al norte del cauce actual, y por el actual topónimo "balsas de Ebro Viejo".
  • El cauce del Huerva se dibuja como está hoy, pero probablemente iría al norte de la "huerta de Santa Engracia", junto a la muralla.
  • La zona residencial (naranja), encerrada por la muralla de tierra, abarca de forma aproximada las viviendas exploradas en las excavaciones arqueológicas. Al no haber podido consultar los datos concretos fruto de las excavaciones, se tienen en cuenta las que son de dominio público, como el arrabal de Sinhájath o el situado junto a la plaza de toros, o bien me lo han relatado los arqueólogos responsables de las excavaciones (viviendas en la plaza del Portillo o la muralla bajo el edificio nuevo de Hacienda).
  • La extensión de los cementerios de báb al-Qiblath y báb al-Qala'ath, así como la de la zona de alfares, se ha realizado como la anterior. Los curtidores se ubicaban al norte del puente, donde se ha conservado el topónimo de Nuestra Señora de Altabás.
  • La Almozara se ha emplazado sobre la cota de la acequia de Almozara, salvando la huerta junto al río.
Se señalan los edificios que contienen construcciones zagríes en mayor o menor medida: 
  • la mezquita aljama de la que se conserva en la Seo la huella del alminar viejo, el alminar nuevo dentro del campanario barroco, (Los alminares de La Seo de Zaragoza)  alguno de los cerramientos al SO del edificio y el muro exterior y la cúpula de mocárabes de la Parroquieta La Seo de Zaragoza y la mezquita aljama de Saraqusta.
  • el alminar junto a báb al-Qibla, actual campanario de la Magdalena El alminar de Bab alQibla de Saraqusta
  • la zuda, en el actual torreón de la Zuda
  • la zuda oriental, en el interior del monasterio de la Resurrección.
  • el alminar y portada del cementerio de báb al-Qala'ath, probable monumento funerario. Son la torre y la puerta de los Ahorcados de San Pablo.
  • La Aljafería, único edificio zagrí reconocido oficialmente como "taifal".
  • la torre Nueva, demolida en el s. XIX. La torre Nueva de Zaragoza
  • palacio Fuenclara, en cuyo exterior se conservan arcos de herradura geminados.
  • Santas Masas o Santa Engracia, cuya existencia está documentada en época zagrí y de la que se conserva en la parte inferior de una de las torres un paño de la iglesia mozárabe
  • baños judíos, de época zagrí, ubicados en el Coso, en la Judería.
  • alminar de mezquita en los cuerpos bajos del campanario mudéjar de San Gil. El alminar de San Gil en Zaragoza
  • gran arco ojival en muro sur de la iglesia barroca de Santo Tomás de Villanueva, en los Escolapios de Conde Aranda, descubierto en la última remodelación del edificio.
La Torre Nueva. Derribada en 1892. Óleo de Pablo Gonzalvo. 
Construida en el s. XI, tenía una inclinación de 2,50 m. En el s. XVI se convirtió en Torre del Reloj, para lo que se recalzaron los cimientos, se regorzaron los tramos inferiores, se tapó una ventana para ubicar la esfera del reloj y se recreció añadiendo un cuerpo con ventanas  de doble rosca y un gran chapitel, pasando de los 55 m de altura a 81 m. La interpretación oficial de su construcción y reconstrucción de su estado ruinoso es de 1508-12.

LAS PUERTAS DE SARAQUSTA 

Zaragoza, a lo largo de los cuatro siglos de gobierno mu­sulmán, experimentó un incesante desarrollo económico y de­mográfico que culminó a finales del siglo XI, cuando la ciudad alcanzó un perímetro urbano que no se vería su­perado hasta finales del s. XIX. Sara­qusta, pronúnciese Saragosa, era considerada por los geógrafos árabes como una de las cinco metrópolis de Alandalús (nombre probablemente derivado del alemán hablado por los visigodos Landah lauts el país de sorteo, por la costumbre germánica de sortearse las tierras conquistadas).

Los cronistas e historiadores de la ciudad sistemáticamente han minus­valorado, cuando no menospreciado, todo aquello relacionado con este pe­riodo tan brillante de la historia de la ciudad. Hasta bien recientemente se identificaba el perímetro de la ciudad islámica con el de su medina -el es­pacio, amurallado encerrado por el Coso- dando como consecuencia una ciudad de escasa población y de di­mensión muy inferior a la posterior ciudad cristiana. Pero las excavacio­nes arqueológicas evidencian que el caserío de la ciudad andalusí alcanza el perímetro de la ciudad deci­monónica, uno de los más extensos de España. La Zaragoza que se en­contró Alfonso I de Aragón era una ciudad mayor que cualquier ciudad europea contemporánea; albergaba entre sus murallas una población en­tre 40.000 y 60.000 habitantes, cuya principal actividad era el comercio y la industria, explotando su carácter de ciudad fronteriza como base de in­tercambios entre las ciudades de Europa y Oriente. No hay que olvidar que los habitantes del reino Hudí, más o menos lo que hoy sería Aragón, se denominaban a sí mismos zagríes, o sea fronterizos (de Zagr-Alandalús, Marca o Frontera Superior de España) denominación que aún sub­siste en la medina de Argel, en donde se asentaron algunos de los moriscos expulsados de su patria en 1610.


La entrada a La Zuda, antes de la reforma urbanística de los años 40.


La ciudad andalusí disponía de dos recintos, uno central denominado medina (del árabe al-madínath,la ciu­dad) rodeado por la muralla romana de piedra, en el actual Coso, con sus correspondientes barrios, y en donde se emplazaban, lógicamente, los prin­cipales edificios públicos como la mezquita mayor, y el palacio fortificado del gobernador -o real en el s. XI­- que en Zagr Alandalús se denomina­ba zuda, suddath, y en el resto de la península Alcazaba. En torno a la medina se extendía un segundo recin­to por donde se había extendido la ciudad conforme había aumentado su población, y que en parte ya fue ocu­pado por la ciudad romana antes de su decadencia. Esta área, que tam­bién comprendía el Rabal, ar-rabad, tenía diversos barrios, dos cementerios, alhóndigas (de al-funduq, posada, hotel), una alcaicería, al-qaysariyyath, en la actual plaza de España, y nume­rosas industrias y talleres, especial­mente tejerías y cerámicas, muchas de las cuales, con sus correspondien­tes hornos han sido excavados en los últimos años.

La medina, según el geógrafo al­meriense Al-’Udrí "dicen que fue construida en forma de cruz, y lehicieron cuatro puertas, una de ellas, en el comienzo del solsticio de verano queda frente al sol na­ciente, y la opuesta, que correspon­de a Occidente, queda frente al sol poniente"Conocemos por fuentes cristianas, una vez conquistada la ciudad, el nombre  árabed de las cuatro puertas de la medina

Siguiendo el orden de Al-'Udri, frente al sol naciente, en la plaza de la Magdalena y de la cual aún se conserva uno de sus paramen­tos en una de las casas de la plaza, estaba la puerta de Alquibla, llamada más tarde de Valencia por los cristianos. Era sin duda la más querida por los sara­qustíes. Se llamó Bab al-Qiblath, ya que la quibla es el muro de las mezquitas orientado hacia La Meca y hacia allí estaba orientada. Conocemos su nombre porque junto a ella estaban enterrados dos de los santos más ve­nerados de Alandalús: los tabi (compañeros del Profeta) Hanás as-Sana'ní  y 'alí al-Lax, naturales de Sanaa, capital del Yemen, país origi­nario de las dos dinastías reales de Zagr-Alandalús: los Tujibíes y los Hudíes. Estas personas eran tan ve­neradas que eran objeto de peregri­naciones a sus tumbas, por lo que el primer sultán de Saraqusta, Mundir I, quiso construir en su honor un gran mausoleo. Pero fue a verle una santa mujer que le dijo que los dos santos habían ido a visitarla en sueños y le habían dicho que les re­pugnaba la idea de que se construyera nada sobre sus tumbas. El sultán, al oír aquello, renunció a su construc­ción. Se corrobora esta devoción cuando Mundir I, efectuó una de las ampliaciones de la mezquita mayor, para lo cual había que derribar el mu­ro de la quibla y por tanto el mihrab, que hecho de una pieza de mármol blanco decía la tradición había sido construido por el santo Hanas. Para impedir su demolición ordenó su traslado mediante un complejo siste­ma de poleas hasta el nuevo muro de la quibla. Probablemente también or­denaría la construcción del alminar de la vecina mezquita (se llamaría mezquita de báb al-Qiblath?, actual to­rre de la Magdalena, cuya existencia ya está constatada en 1196 (Angel Canellas López, en Historia de Zaragoza I). Inspirada en modelos persas, tanto en su singu­lar tipología constructiva -ladrillo y yeso en el exterior y bóvedas enjarja­das en el interior-, como en su deco­ración -lacerías de ladrillo resaltadas con cerámica vidriada-, el sultán de Saraqusta trataría de embellecer el acceso al cementerio donde reposa­ban los restos de los santos tabíes, respetando el "deseo" de ambos de no ver alteradas sus sepulturas.


Rabal de Sinhaya excavado bajo el paseo de la Independencia por F.J. Gutiérrez González

Frente al sol poniente, estaba la Puerta Beikala (Angel Canellas López, en Historia de Zaragoza I). Bab Qala'ath(puerta de Toledo para los cristianos) debió llamarse así porque desde ella se accedía al castillo de La Aljafería. Muy próximo a ella, en Pre­dicadores, estaba uno de los cemente­rios de la ciudad, que ya fue cemente­rio romano. También era el principal acceso al alcázar (al-qasr, el palacio) de La Aljafería.

La única puerta que ha conservado el nombre árabe fue Báb as-Sinhájath, el actual arco Cinegio o Puerta Cinegia en el Tubo. Los Sinhaya era oriundos de Marruecos, y dieron nombre también al barrio situado junto a esa puerta fuera de la medina, entre la plaza de España y los Escola­pios, barrio en donde fueron reclui­dos los pocos musulmanes que per­manecieron en la ciudad a partir de 1119, y que los cristianos denomina­ron Morería. Se sabe que una de sus mezquitas se llamaba de Abú Jalíd, y en un lateral de la iglesia de los Esco­lapios aun se conserva un gran arco ojival, sin duda perteneciente a un edificio público musulmán de este barrio que se mantendría en pie hasta que los Escolapios se asentaron allí en el s. XVIII. También se conserva el nom­bre árabe de una de sus calles, la de Azoque (as-súq, el mercado), y hasta principios del siglo XX, junto a los Escola­pios estaba la calle de Meca.

La cuarta puerta de la medina era la de Alcántara b al-Qantarath (puerta del puen­te), más tarde denominada del Ángel. Debía ser una de las puertas con más movimiento de la ciudad ya que se encontraba próxima a la mezquita mayor y por tanto estaría allí el zoco, asentado sobre el antiguo foro roma­no. También estaba próximo a esta puerta uno de los barrios cristianos o mozárabes, junto a la catedral de Santa María Virgen, actual basílica del Pilar.


La puerta de Alcántara o del Ángel.


El recinto amurallado exterior, que sabemos porAz-Zuhrí, que era de mardúmath o sea, tapial, tendría puer­tas que darían origen a las medievales cristianas: de entre ellas, citaremos en primer lugar la de Sancho. Situada al final de la calle Predicadores, pudo llamarse Báb al-Musárath  por su proxi­midad a la Almozara, lugar para ejer­cicios ecuestres y para grandes con­centraciones del pueblo zaragozano en grandes festividades como la de Pascua. De este lugar también tomó el nombre la acequia de Almozara, antigua conducción ibérica de aguas, cuya construcción dio lugar al litigio entre Zaragoza y Alagón descrito en el bronce de Contrebia.

También existiría la del Portillo, puesto que desde 1137 se conoce su existencia, relacionada con la inter­vención milagrosa de la Virgen ante un ataque de los moros. Puerta de Baltax, báb Baltash, sería la puerta del Carmen, llamada así modernamente por su proximidad a un convento car­melita, se llamó anteriormente de  Baltax, nombre con que tam­bién era conocido el río Huerva. Jun­to a la puerta de Santa Engracia, pu­do haber otro barrio cristiano al am­paro del convento de las Santas Ma­sas. Una lacería de ladrillo, modifica­da en el s. XVI, a los pies de la torre de Santa Engracia, es probablemente el único resto mozárabe de la ciudad.

De la puerta del Sol nada sabe­mos, pero sí de la Quemada. Parece que ésta sea la segunda puerta cuyo nombre conocemos, Báb al-Yahúdín, puerta de los Judíos), "próxima a la tumba de Hanás " y dando el nombre, a la Judería, situada a menos de 100 metros de la misma. Desde esta puer­ta, una vez cruzado el wádí Baltash, o wádí Warbath, partía el camino de Va­lencia.


El tranvía y la ciudad de Zaragoza

El tranvía y la ciudad de Zaragoza

El tranvia y Zaragoza

En enero de 1885 se adjudicó la concesión del “Tranvía del interior y afueras de Zaragoza”, a una sociedad de capital aragonés.

En octubre de 1985 se cumplieron cien años de la aparición del primer tranvía en Zaragoza. Era de tracción animal y el hecho coincidió con la II Exposición Aragonesa de Productos de la Agricultura, de la Industria y de las Artes. 

La línea era la denominada ¿Bajo Aragón¿, con paradas en el Coso, San José y Matadero. Esta línea exhibió en su disco el número 1, durante muchos años.  

En 1902 se electrificó la línea de Torrero y se inició un proceso de expansión de la red. Tenía una distribución radial y el centro era la Plaza de España. Esta red alcanzó su máximo esplendor en los años cincuenta.  

En los años sesenta al crecer el parque automovilístico, los tranvías comenzaron a ser sustituidos paulatinamente por líneas de autobuses. El 22 de Enero de 1976 dejó de operar la última línea de tranvías "11 PARQUE-SAN JOSÉ". De esta manera desapareció Tranvías de Zaragoza S.A., convirtiéndose en Transportes urbanos de Zaragoza, S.A. (T. U. Z. S. A.).  

El actual proyecto de los Tranvías de Zaragoza, tiene su origen en el Plan de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento. Las obras de la primera fase de la línea 1 norte-sur, se inician en el primer semestre de 2009, inaugurándose esta primera fase entre Valdespartera y la Plaza de Basilio Paraíso el 19 de abril de 2011. En julio de ese mismo año, se inicia la segunda fase Valdespartera - Parque Goya , que se inaugura completa el 26 de marzo de 2013.

Leones del Puente de Piedra

Leones del Puente de Piedra

LEONES DEL PUENTE DE PIEDRA

Los actuales leones tienen un precedente

Recuerdan a cuatro leones que adornaban el puente hasta principios del siglo XX, que fueron retirados para ensanchar la calzada en 1917. Una copla popular así lo recuerda: "El viejo puente de piedra, cuatro leones tenía; si reviviera el tío Jorge de pena se moriría"

En la reforma de 1991 se intentó dar una imagen al puente lo más parecida posible a la que antiguamente presentaba, añadiendo en el lugar donde antaño estuvieron los leones de piedra en reposo, unos magníficos ejemplares de leones de bronce en posición de alerta, sobre pedestales del 7 metros de altura, obra del escultor Francisco Rallo.

Historia de la Plaza de los Sitios

Historia de la Plaza de los Sitios

CÓMO ERA ANTES Y CÓMO SE LLAMABA LA PLAZA DE LOS SITIOS

Desde 1940 su nombre fue el de Plaza José Antonio, pero antes se llamó Plaza de Emilio Castelar.

Para conmemorar el centenario de "Los Sitios" en 1908, se celebró la Exposición Hispano-FrancesaPor este motivo esta zona de la ciudad, que formaba parte de la huerta de Santa Engracia, se urbanizó y los terrenos fueron ocupados por las diversas instalaciones de la muestra. 

Aunque muchas de sus construcciones fueron de carácter provisional y desmontadas tras la exposición, se levantaron otros edificios que han llegado hasta nuestros días: El Museo de Zaragoza, la Escuela de Artes Aplicadas, el Colegio Gascón y Marín...

 En el centro de la plaza sobresale eMonumento a los Sitios. Obra de Agustín Querol, que plasma el valor y la audacia, así como la heroicidad demostrada por los zaragozanos.

 Fue inaugurada por el rey Alfonso XIII y su esposa, la reina Victoria Eugenia, en 1908.

Otro elemento (desaparecido de esta plaza) es el Quiosco de la música, obra de José y Manuel Martínez Ubago, que tras diversos traslados está instalado en el Parque J. A. Labordeta