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LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº34 (11.4.2021)

LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº34 (11.4.2021)

LIGA 1ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº 30

 SD HUESCA 3-1 ELCHE
Ficha de PartidoTemporada 2020/2021 | Jornada 30 
Fecha:  09/04/2021      Hora:  21:00 h  
Huesca
13     Andres Fdez
25     VAVRO
4     Insua
5     Pedro Mosquera
6     Sandro
7     Ferreiro
9     Mir
11     Javi Galan
14     J.Pulido
19     Pedro Lopez
20     Seoane
3 1

ÁRBITROS

Principal :     Alberola Rojas, Javier
Asistente :     Hernández Ramos, Iván
Asistente :     Cerdán Aguilar, Marcos
4º Arbitro :     López Jiménez, David
:     Sánchez Martínez, José María
:     Cabañero Martínez, Raúl
Elche
13   Edgar Badia
25   MOJICA
 MARCONE
 Gonzalo Verdú
 BOYÉ
10   Milla
11   Tete
12   Calvo
14   Guti
16   Chaves
19   A. Barragán

ENTRENADOR

Rojo Martin, Jose

SUSTITUCIONES

10   Gomez       

Sandro (58’)
18   SIOVAS       

VAVRO (65’)
17   Mikel Rico       

Pedro Mosquera (65’)
2   DOUMBIA       

Ferreiro (80’)
GOLES
1-0     Mir (3’)
1-1     VAVRO (4’)
2-1     Sandro (30’)
3-1     Mir (88’)

TARJETAS
Gomez (60’)     
Ferreiro (72’)     
Chaves (51’)     
Gonzalo Verdú (90’)     

ESTADIO: Estadio El Alcoraz



Ciudad: Huesca
Fecha: 09 de abril de 2021

ACTA DEL PARTIDO

ENTRENADOR

Escriba Segura, Francisco

SUSTITUCIONES

18   H.PALACIOS       

A. Barragán (46’)
21   Guido Marcelo       

Tete (64’)
17   Josan       

Milla (64’)
22   EMILIANO RIGONI       

Chaves (70’)
7   Nino       

Guido Marcelo (76’)


LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº34 (11.4.2021)

PARTIDO OFICIAL Nº 3510

Real Zaragoza SADREAL ZARAGOZA 2-1 ALMERIA

Ficha de PartidoTemporada 2020/2021 | Jornada 34 
Fecha:  11/04/2021      Hora:  16:00 h  
Real Zaragoza
1     Alvarez
3     JAIR JR
5     A. Tejero
6     Frances
7     Juan Jose
8     Adrián
14     Fernandez
17     Nieto
21     Zapater
27     Serrano
28     Juan Manuel
2 1

ÁRBITROS

Principal :     Ortiz Arias, Miguel Angel
Asistente :     Santiago Sacristán, Guillermo
Asistente :     Bernal Martin, David
4º Arbitro :     Barrio Salas, Aitor
:     Areces Franco, Victor
:     Saenen Alvarez, Marcos Daniel
Almería
 MAKARIDZE
 PETROVIC
 UMAR
11   BRIAN RODRIGUEZ
14   ROBERTONE
15   Akieme
16   Lazo
18   MARAS
20   Balliu
22   SAMU COSTA
24   Cuenca

ENTRENADOR

Martinez Jimenez, Juan Ignacio

SUSTITUCIONES

31   Azon       

Fernandez (62’)
15   Chavarria       

Adrián (62’)
16   Eguaras       

Zapater (68’)
12   Igbekeme       

Juan Manuel (79’)
22   Bermejo       

Juan Jose (79’)
GOLES
1-0     Adrián (10’)
1-1     ROBERTONE (34’)
2-1     Azon (80’)

TARJETAS
Nieto (18’)     
Chavarria (84’)     
SAMU COSTA (17’)     
ROBERTONE (32’)     
Balliu (57’)     
PETROVIC (58’)     
Jose Corpas (84’)     
Jose Corpas (90’)     

ESTADIO: La Romareda



Ciudad: Zaragoza
Fecha: 11 de abril de 2021

ACTA DEL PARTIDO

ENTRENADOR

Martins Texeira Gomes, Jose Manuel

SUSTITUCIONES

19   CARVALHO       

SAMU COSTA (46’)
23   Villalba       

Lazo (60’)
17   Jose Corpas       

BRIAN RODRIGUEZ (60’)
7   Juan Villar       

Balliu (77’)
4   GUILHERME       

ROBERTONE (86’)


Real Zaragoza 2-1 Almeria 

35.4 % Posesión  64.6 %
3 remates dentro 3
3 disparos bloqueados 2
4 remates fuera 13
18 disparos recibidos 10
2 tarjetas amarillas 4
0 tarjetas rojas 1
11 faltas recibidas 13
14 faltas cometidas 11
111 perdidas de posesion 121
34 recuperaciones de posesion 50
2 fueras de juego 1

Impresionante triunfo del Real Zaragoza ante el potente Almería por 2-1 en un partido sufrido

Adrián González adelantó a los aragoneses al poco de empezar. Empató Robertone antes del descanso e Iván Azón, a 10 minutos del final, decidió el choque, dominado por los andaluces.

El fútbol son goles. No entiende de otra cosa la victoria, el éxito. Y el Real Zaragoza ganó 2-1 al potente Almería, tercero en la tabla, en un duelo sufrido, bien iniciado por los de Juan Ignacio Martínez ‘Jim’, dominado después por los almerienses en infinidad de minutos, pero decantado por el equipo aragonés en la recta final en un ramalazo de fortuna y acierto. Muchos días el Zaragoza ha caído o ha dejado escapar puntos por errores gruesos, por bofetadas del destino. Ahora, en esta semana, ha hallado dos vientos favorables que le han hecho mutar el destino. Bienvenidos sean.

Intensa e interesante resultó la primera mitad, dominada en los primeros 20 minutos por un activo Real Zaragoza, bien posicionado, suelto de nervios, sin la presión de los días de las ‘finales’ ante rivales directos. Le sienta mejor a los de Jim la desinhibición de no tener la responsabilidad adjudicada de antemano. Esta vez el gran favorito era el Almería, tercer clasificado y en la pelea por el ascenso directo. Con buen toque del balón, rapidez de pases y visión de espacios, los aragoneses llegaron varias veces cerca del área de Makaridze con peligro. En el minuto 9, en un centro con la zurda de Zapater tras una excelente jugada colectiva, Adrián González hizo el 1-0 en un precioso cabezazo en llegada desde atrás. Pintaban oros a esas alturas de la tarde primaveral en La Romareda.

Nieto, en otro remate con la testa en el 17, punteó el segundo tanto local, en una especie de nirvana colectivo que tenía maniatado al rival almeriense y en nada se ajustaba a las dificultades previstas de antemano. El balón se le marchó fuera al aragonés en un centro de Tejero, efervescente en ese tramo inicial por su banda diestra. Pero los andaluces espabilaron, como era natural. Los extremos, Lazo y Brian Rodríguez, cambiaron de banda e hicieron daño a la zaga blanquilla. El ariete Sadiq, un futbolista fuera de categoría, empezó a aparecer. Lazo amenazó el empate en el minuto 28 tras un error serio de Francés en la salida desde atrás, pero Cristian Álvarez rechazó con los pies con acierto. Era el aviso de lo que venía enseguida. El Zaragoza se vio presionado insistentemente y se aculó atrás del todo. Esto, ante un adversario de enjundia, es mucho más arriesgado que contra los otros que han pasado con anterioridad por La Romereda.

Y el mediapunta Robertone firmó el 1-1 en el 33, de cabeza a bocajarro, tras un mal despeje de Tejero a centro de Baillu, un lateral profundo que hizo mucha pupa a Nieto varias veces. Se había acabado la sensación de seguridad zaragocista y tocaba sufrir en lo sucesivo. La primera parte se hizo larga a los de Jim, sin fuerzas ya para salir combinando hasta el área visitante, que no se pisó apenas. Narváez, muy apagado en la banda, protagonizó una contra de 50 metros en carrera pero su pase a Zapater no fue bueno y no se consumó lo que parecía una franca ocasión de gol. Y Sanabria, en el 41, voleó con la zurda un balón volcado al área por Zapater, fuera. Mandaba con el balón el Almería, poderoso pero sin hallar clarividencia alguna cerca de Cristian.

La, de nuevo, alineación revolucionaria de Jim (sin Eguaras, ni Bermejo, ni Vigaray, ni Alegría, ni Chavarría…) había hecho su papel sorpresa. Adrián había marcado gol, asunto mayor. Sanabria daba dinamismo. Francho no desmereció en la medular, como Tejero en el lateral derecho. El más flojo, como siempre -y pese a su trabajo en defensa- fue el punta Gabriel Fernández. En el segundo tiempo se pronosticaba una reacción fuerte del Almería, al que solo le servía ganar para sus aspiraciones supremas de ascenso.

Y así fue. Los de José Gomes salieron en tromba, con ataques llenos de peligro acabados, menos mal, con disparos altos, desviados, de Lazo y Robertone. El Zaragoza asomó arriba por primera vez en un contragolpe de Fernández, Narváez y Adrián que remató flojo Tejero, raso, a las manos de Makaridze en el minuto 53. Era necesario que los de Jim dieron varios pasos adelante. Brian Rodríguez estuvo cerca del 1-2 en el 56, ante la imposibilidad de los zaragocistas de frenar el agobio general de los sureños. Su disparo en el área lo rechazó en un paradón de Cristian Álvarez, con un rebote en Zapater posterior que estuvo a punto de ser un tanto en propia puerta. Urgía tomar medidas.

El Almería refrescó sus extremos, dando entrada a Corpas (uno de los goleadores de la liga) y Villalba. Y rápidamente obtuvo resultado, pues Robertone, de nuevo, marcó un segundo gol para los andaluces, desde 30 metros en una contra rápida, casi por la escuadra, que en principio fue dado por válido por el linier y el árbitro. Todo el mundo celebró en las filas almerienses ese golazo que era el 1-2 a falta de 29 minutos. En el Zaragoza se asumió de entrada la desgracia anunciada hacía rato… hasta que el VAR jugó esta vez a favor de los intereses aragoneses. En el inicio de la jugada había fuera de juego de un futbolista andaluz, por un pie. El videoarbitraje rebobinó, cazó la pifia y, cuando se iba a sacar de centro, el tanto quedó anulado. Qué alivio para los blanquillos. El 1-1 seguía vivo y, visto lo visto, era un puntazo descomunal. Mucho más después de este episodio del neofútbol. Del mazazo se pasó al impulso moral.

Jim metió en juego a Chavarría, Iván Azón y, poco después, a Eguaras. Intentó dar aire a las salidas hacia la delantera, que eran nulas desde el reinicio del partido tras el intermedio. Se entró en la recta final del partido con el Almería lanzado aunque nervioso y con el Zaragoza apostando en firme por la igualada ante un coco de la división. El dominio visitante se acrecentó paso a paso. Petrovic, en el 72, remató alto desde la frontal, solo por completo. Y en el 76, Sadiq echó por encima del larguero un centro al primer palo desde la derecha. En otro ataque sucesivo, Corpas tiró al poste izquierdo en el 77… se olía la tragedia y, sin embargo, los hados del destino iban a estar, como el último día en Fuenlabrada, del lado del Real Zaragoza.

Con Igbekeme y Bermejo recién salidos al campo, en el minuto 80, este último centró al área en un contragolpe, Nieto (que había seguido la acción desde atrás) cabeceó cruzado y la pelota ya iba a entrar a gol cuando Iván Azón, como un rayo, llegó en carrera para remachar con la frente el 2-1. Milagrosa acción, milagroso tanto con aroma a triunfo crucial. Era todo lo contrario a lo que dictaban los indicios y sospechas del desarrollo del juego. El fútbol es así. A veces para bien. Y lo que se agradece después de un año de desdichas.

El Almería entró en histeria colectiva. Y el Zaragoza, crecido de moral, soñó con aguantar semejante victoria, la vida, el futuro. En el 88 Villar estuvo a punto de empatar tras un error en el corte de Nieto, fruto del cansancio, pero remató alto en el área. Y Sadiq puso el nudo en la garganta en el 92, rematando raso a un metro del palo, fuera. El aumento fue un sinvivir, con la expulsión de la desesperación del almeriense Corpas y el grito de alegría zaragocista al pitarse el final del partido.

Los vientos de la fortuna, acompañando a la rasmia y la eficacia de este Zaragoza justito de argumentos futbolísticos, han patrocinado un segundo triunfo seguido (tras el de Fuenlabrada) sostenido en los máximos que el grupo de Jim puede dar. La permanencia, tras un curso repleto de latigazos, llagas, golpes y defectos, empieza a verse un poco más cerca. Estos 6 puntos en los últimos seis días son vitales, excelentes, impresionantes.

 

Ficha Técnica

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Tejero, Francés, Jair, Nieto; Zapater (Eguaras, 67), Francho; Sanabria (Igbekeme, 78), Adrián González (Chavarría, 61), Narváez (Bermejo (78); y Gabriel Fernández (Iván Azón, 61).

UD Almería: Makaridze; Baillu (Villar, 76), Cuenca, Maras, Akieme; Petrovic, Samu Costa (Carvalho, 46); Lazo (Villalba, 59), Robertone (Schettine, 85), Brian Rodríguez (Corpas, 59); y Sadiq.

Árbitro: Ortiz Arias (Comité Madrileño). Expulsó a Corpas por doble amarilla (83 y 93). Amonestó a Samu Costa (16), Nieto (17), Robertone (31), Balliu (56), Petrovic (58) y Chavarría (83).

Goles: 1-0, min. 9: Adrián González. 1-1, min. 33: Robertone. 2-1, min. 80: Iván Azón.

Incidencias: Tarde con nubes y sol en Zaragoza, con 14 grados al inicio del partido (extraordinariamente, a las 4 de la tarde), después de que cayeran muchos litros de lluvia por metro cuadrado desde la madrugada anterior. El césped de La Romareda, por ello, estuvo muy mojado y rápido.

Iván Azón le da media permanencia al Zaragoza

El Almería, al que el VAR le anuló un golazo de Robertone por fuera de juego previo, dice prácticamente adiós a sus aspiraciones de ascenso directo.

Iván Azón, providencial un partido más, le dio al Real Zaragoza media permanencia con un gol a diez minutos del final frente a un Almería que dice adiós definitivo a sus aspiraciones de ascenso directo. El juvenil aragonés, al que, sorprendentemente, JIM sigue reduciendo a un papel de revulsivo, se erigió como el gran protagonista de una tarde marcada también por el gol que el VAR le anuló a Robertone en el 61’ y volvió a demostrar que su rendimiento y oportunismo están muy por encima de Vuckic, Álex Alegría o Toro Fernández. El Zaragoza sufrió de lo lindo para ganar, pero supo aprovechar como nunca sus dos ocasiones de gol para dar un paso de gigante hacia la salvación.

Juan Ignacio Martínez continuó en ‘fase revolucionaria’ y dejó fuera del once a Eguaras y Bermejo en beneficio de Francho y Sanabria, al margen del cambio obligado de Francés por Peybernes, mientras José Gomes introdujo hasta cuatro novedades en la alineación del Almería, con relevo incluido en la portería: Makaridze, Cuenca, Petrovic y Brian Rodríguez sustituyeron a Fernando, Ivanildo, Morlanes y Corpas, el segundo y el tercero, sancionados.

El Zaragoza se encontró enseguida con lo que más quería, un gol de ventaja, un gol que le dio serenidad y espacios para poder jugar a la contra. En su segundo partido consecutivo como titular, Adrián se erigió en rápido protagonista. Se había reivindicado en las vísperas después de siete meses de irrelevancia con un contundente -"Quiero ser un jugador importante en este último tramo del curso. No vine al Zaragoza a pasar el rato"-, y a los nueve minutos demostró que no ha perdido un ápice de su condición de llegador, al cabecear a la jaula, libre de toda marca, un centro preciso de Zapater desde la izquierda.

Al Almería, que comenzó indeciso, le costó digerir el 1-0 y hasta cerca de la media hora no puso en peligro al Zaragoza, obligando a Cristian Álvarez a una intervención providencial a disparo de Robertone. Precisamente, el argentino no tardaría en empatar, al cabecear junto al segundo palo un despeje defectuoso de Tejero, tras un envío desde la derecha de Balliu. El lateral hispano-albanés, activísimo, castigó hasta el descanso la banda izquierda del Zaragoza, que en toda la primera parte renunció al balón –apenas 35% de posesión- y se limitó a protegerse delante de su área.

El Almería movió su banquillo tras el intermedio, relevando a Samu, con una tarjeta, por Carvalho y, sobre todo, dio un paso adelante frente a un Zaragoza cada vez más peligrosamente encerrado, incapaz de dar tres pases seguidos o de cruzar la divisoria. José Gomes aún puso más carne en el asador con las entradas de Corpas y Fran Villalba y a punto estuvo de obtener premio inmediato con un golazo de Robertone desde 20 metros, que acabó anulando el VAR por fuera de juego previo de Villalba. Una acción que traerá polémica toda la semana.

JIM jugó demasiado tiempo con fuego mientras su equipo se iba deshaciendo y sólo con el susto en el cuerpo por el gol anulado a Robertone se animó a hacer cambios: primero Iván Azón y Chavarría por Toro Fernández, en otra tarde de ausencia, y Adrián, y seguidamente Eguaras por un desdibujado Zapater. El Zaragoza logró equilibrar algo su desconcierto, aunque no acabó de apuntalar su centro del campo y siguió pasando por momentos de apuro, como un remate de Sadiq en el minuto 76 que se marchó fuera, y otro del recién salido Juan Villar que se estrelló en el poste.

Pero la fe de Iván Azón no conoce límites y en una acción aislada de contragolpe, Tejero centró al segundo palo, Nieto tocó hacía el centro y el jovencísimo delantero del Zaragoza remachó a la red el gol de la victoria. Un gol que vale media permanencia y que debería acabar de una vez por todas con el debate abierto sobre su titularidad, se ponga como se ponga Juan Ignacio Martínez.

 

LIGA 2ªB Div. 2020/21 2ª FASE ASCENSO JOR. Nº 2

CD EbroCD EBRO 0-2 ARENASEscudo/Bandera Arenas de Getxo

 TARAZONA 2-2 RACING Escudo/Bandera Racing

LIGA 2ªB Div. 2020/21 2ª FASE PERMANENCIA JOR. Nº 2

SD EjeaSD EJEA 2-1 ALAVES BEscudo/Bandera Alavés B

LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº33 (5.4.2021)

LIGA 1ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº 29

LEVANTE 0-2 SD HUESCA 
 Ficha de PartidoTemporada 2020/2021 | Jornada 29 
Fecha:  02/04/2021      Hora:  21:00 h  



































Levante
13     Aitor Fdez.
2     Son
4     Roberto
5     Nemanja
6     Oscar Esau
9     Roger M. S.
11     A. J. Morales
14     Ruben Vezo
16     Rochina
18     Jorge
19     C.Clerc
0 2

ÁRBITROS

Principal :     Figueroa Vazquez, Jorge
4º Arbitro :     Martinez Garcia, Borja
Informador :     Carreño Cabrera, Alvaro Y
Informador :     Alberola Rojas, Javier
Informador :     Cerdán Aguilar, Marcos
Informador :     Martinez Moreno, Antonio R
Huesca
13   Andres Fdez
 Maffeo
 Insua
 Pedro Mosquera
 Sandro
 Ferreiro
 Mir
11   Javi Galan
14   J.Pulido
18   SIOVAS
20   Seoane

ENTRENADOR

Lopez Fernandez, Francisco Jose

SUSTITUCIONES

21   Dani Gómez       

Son (58’)
12   Mickael Ramon V       

Oscar Esau (70’)
10   Bardhi       

A. J. Morales (70’)
7   Sergio León       

Roger M. S. (79’)
25   Doukoure C.       

Nemanja (79’)
GOLES
0-1     Mir (14’)
0-2     Mir (53’)

TARJETAS
Son (33’)     
Rochina (60’)     
J.Pulido (13’)     
Seoane (48’)     

ESTADIO: Estadio Ciutat de Valencia



Ciudad: Valencia
Fecha: 02 de abril de 2021

ACTA DEL PARTIDO

ENTRENADOR

Rojo Martin, Jose

SUSTITUCIONES

25   VAVRO       

SIOVAS (42’)
19   Pedro Lopez       

Maffeo (63’)
23   Escriche       

Sandro (63’)
2   DOUMBIA       

Pedro Mosquera (72’)
17   Mikel Rico       

Ferreiro (72’)



LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº33 (5.4.2021)

PARTIDO OFICIAL Nº 3509

FUENLABRADA 0-1 REAL ZARAGOZA Real Zaragoza SAD

Ficha de PartidoTemporada 2020/2021 | Jornada 33 
Fecha:  05/04/2021      Hora:  21:00 h  
Fuenlabrada
3     Antonio Cristian
4     Sotillos
5     Juanma
6     Salvador
8     Cristobal
15     Pulido
22     CISS
23     JANO
24     ESPINOSA
28     Borja
31     Belman
0 1

ÁRBITROS

Principal :     Ais Reig, Saul
Asistente :     Saenen Alvarez, Marcos Daniel
Asistente :     Campo Hernandez, Ruben
4º Arbitro :     Saez Vital, Francisco
:     Prieto Iglesias, Eduardo
:     Ortiz Calderón, David
Real Zaragoza
 Alvarez
 JAIR JR
 Mathieu Philippe
 A. Tejero
 Juan Jose
 Adrián
14   Fernandez
16   Eguaras
17   Nieto
21   Zapater
22   Bermejo

ENTRENADOR

Oltra Castañer, Jose Luis

SUSTITUCIONES

7   Mula       

JANO (64’)
20   FUENTES       

ESPINOSA (76’)
2   Valentin       

Salvador (76’)
11   A. KANTE       

Borja (76’)
17   Dieguez       

Cristobal (88’)
GOLES
0-1     A. Tejero (86’)

TARJETAS
Juanma (45’)     
JANO (50’)     
JAIR JR (18’)     

ESTADIO: Estadio Fernando Torres



Ciudad: Fuenlabrada
Fecha: 05 de abril de 2021

ACTA DEL PARTIDO

ENTRENADOR

Martinez Jimenez, Juan Ignacio

SUSTITUCIONES

27   Serrano       

Eguaras (46’)
28   Juan Manuel       

Bermejo (72’)
19   Alegria       

Adrián (83’)
31   Azon       

Fernandez (83’)
6   Frances       

Juan Jose (90’)


Fuenlabrada 0-1 Real Zaragoza

47.4 % Posesión  52.6 %
4 remates dentro 2
1 disparos bloqueados 2
5 remates fuera 4
8 disparos recibidos 10
2 tarjetas amarillas 1
0 tarjetas rojas 0
13 faltas recibidas 14
15 faltas cometidas 14
153 perdidas de posesion 158
58 recuperaciones de posesion 65
1 fueras de juego 2

El Real Zaragoza gana de penalti en el 85 un partido clave en Fuenlabrada

Tejero, novedoso lanzador, anotó el 0-1 en un duelo jugado con muy baja calidad y nervios. Cristian Álvarez había parado otra pena máxima en la primera mitad.

Los milagros, en fútbol, existen. El meritaje, la destreza y la calidad a veces no coinciden con las victorias. Eso le ocurrió esta noche de lunes al Real Zaragoza en Fuenlabrada donde, tras un partido de pocos quilates ante un rival marrullero, áspero, que le dominó pero no logró tumbarlo cuando pudo. Al final, los hados de la suerte estuvieron de parte aragonesa y el 0-1 definitivo es oro en paño para las aspiraciones supremas de salvar la categoría dentro de 50 días.

Paupérrimo fue el primer tiempo en todos los prismas futbolísticos desde los que se quiera analizar el partido. Mal el Fuenlabrada, ramplón a más no poder. Peor el Real Zaragoza, incapaz de dar tres pases seguidos durante la mayor parte de su desarrollo. Un esperpento que los zaragocistas salvaron con el 0-0, su máxima aspiración jugando así, gracias a que Cristian Álvarez paró un penalti a Ibán Salvador en el minuto 20, pena máxima otra vez cometida por Jair (como en Logroño) de manera evitable sobre Sotillos. Jim llevó a cabo una revolución absoluta en el once inicial, cambiando a medio equipo, cinco jugadores de campo: entraron Tejero, el referido Jair, Nieto, Adrián González y Gabriel Fernández y se quedaron en el banquillo Vigaray, Francés, Chavarría, Francho y Alegría. La aventura del técnico alicantino no dio resultado por ningún flanco de sus líneas. Literalmente, el Zaragoza no jugó a nada. Fue un equipo plano, sin norte, sin rigor, sin plan alguno.

Los locales, que tenían las bajas de gran relevancia de Nteka, Pinchi, Iribas, Feuillassier…, notaron las ausencias y, si ya de por sí son un equipo tosco al que le cuesta ganar como local, esta noche de lunes se mostraron ciegos en el área zaragocista. Su ariete, Garcés, falló dos goles antes del penalti citado. Uno de cabeza, a la salida de un córner en el minuto 5, que envió alto a bocajarro. Otro, en el 18, rematando al aire solo ante el portero Álvarez, tras un pase elevado de Cristóbal que superó a los centrales por arriba. La zaga tomate (de rojo vistieron los aragoneses) fue un flan, un queso gruyere. Los primeros 25 minutos cabe calificarlos de desastre total de los de Jim. No cabe otra opción visto lo visto, que fue la nada más absoluta.

Tras el penalti errado, el Fuenlabrada se fue de sintonía y el Zaragoza respiró algo. Dos faltas lejanas botadas por Zapater, la única arma ofensiva de este equipo romo y cadavérico con el balón, estuvo cerca de convertirlas en gol Jair. Una en el 26, cabeceando fuera por poco. Otra en el 39, peinando solamente la pelota, sin conectar bien con ella, desaprovechando la mala salida del portero Belman (hijo del exzaragocista de los años 90). Al menos hubo algo que llevarse a la boca en ataque. Es de tal tamaño la incapacidad creativa del equipo que estas acciones se valoran como una heroicidad, síntomas de pobreza, de raquitismo futbolístico. Entremedias, de nuevo Ibán Salvador, una pesadilla cada vez que encaraba a los defensores zaragocistas, forzó a Cristian Álvarez a hacer una gran parada en el minuto 27, sacando por encima del larguero un derechazo desde fuera del área que iba dentro como un obús.

El Toro Fernández, en la enésima oportunidad del curso, volvió a ser una nulidad. Adrián González, en el enganche de la medular, estuvo lento, parsimonioso, sin gracia. Solo Zapater, de nuevo, dio algo de rasmia a un grupo atenazado, al ralentí, con Eguaras perdido, Narváez ahogado en la banda, Bermejo sin comparecer, Tejero deficiente por su banda… y así todos. Nieto, atrás, fue el más entonado ente tanta mediocridad, junto con Peybernes, excelente por alto. Con el formato de la primera parte, el único fin de Jim era acabar 0-0. Esta vaca no da más leche. Ni con metamorfosis en la alineación.

Tras el descanso, obligado a cambiar algo ante tanta carencia generalizada, Francho suplió a Eguaras. Servía cualquier sustitución. Y el Fuenlabrada estuvo a un palmo de hacer el 1-0 en el primer minuto, cuando Juanma cabeceó picada una falta lateral, fuera rozando el palo izquierdo. Los minutos empezaron a discurrir y el Zaragoza no dio muestras de mejoría, para desesperación discrecional. Cruzar la raya el medio campo era una proeza que nadie conseguía. El medio campo del Fuenlabrada era terreno prohibido. Increíble para un equipo, el zaragocista, que se está jugando la vida literalmente. Belman era un espectador. Se llegó al minuto 20 sin señales de vida en ataque de los de Jim. Donde no hay mata...

El dominio del Fuenlabrada fue creciendo progresivamente, echando atrás del todo a los once zaragocistas. Otro día más apostando por el empate sin goles. Impotencia de dimensiones abisales. Menos mal que los madrileños estaban desarmados de sus mejores hombres atacantes, sus bajas. Hasta en minuto 69 no pisó el área el Zaragoza, en un córner mal solucionado, como todos los centros lanzados hasta entonces en busca del inerte Fernández. La prueba del algodón de lo que se narra en esta crónica. Jim metió a Sanabria en vez del desdibujado Bermejo a falta de 19 minutos. Lo de la flauta y el sonido casual. Era un día más esperando el milagro divino.

Oltra, el técnico local, sacó todo su repertorio ofensivo en la recta final: Mula, Aldair Fuentes, Pol Valentín y Kanté. Buscaban el gol del triunfo por aplastamiento, sin más atributos que la casta y el empuje. Jim introdujo dos arietes a falta de 8 minutos, Iván Azón y Alegría, en vez de Adrián y Gabriel Fernández, dos ectoplasmas. Y ahí asomó en el horizonte de Humanes, en el cielo estrellado de Madrid, el rayo salvador. El juvenil Azón provocó por su fe un penalti de Juanma, un derribo que el VAR asintió tras la señalización inicial de Ais Reig. Lo lanzó, después de mucho suspense, el lateral Tejero, sorprendente decisión. Lo hizo de maravilla, engañando a Belman y marcando por raso el milagroso 0-1 a falta de solo 5 minutos. Para pellizcarse. Qué caprichoso y, a veces, feliz es el fútbol de vez en cuando. De la inmensidad de las tinieblas, el Real Zaragoza estaba a punto de sacar petróleo, los 3 ansiados y necesarios puntos, del duro campo fuenlabreño. Era la vida, sabido es.

Francés entró para defender bajo el larguero ya en el aumento, 5 minutos más de histeria. Semejante premio, en un día tan obtuso, no se podía desmoronar. Y el Zaragoza lo supo aguantar a base de corazón y emociones fuertes sobre el césped. El pitido final, esta vez, sí que fue de éxtasis. Ahora no cuenta la calidad, ni la plasticidad. Y, en noches como esta, se arruga todo lo malo (que es un contenedor de barco) y se tira a la cuneta si, al final, se gana ‘como sea’. Así venció esta vez el cuadro zaragocista. Justo a tiempo.

Ficha Técnica:

CF Fuenlabrada: Belman; Sotillos, Juanma, Pulido, Glauder; Jano (Mula, 64), Cristóbal (Diéguez, 88), Ciss; Ibán Salvador (Pol Valentín, 75), Espinosa (Aldaír Fuentes, 75); y Garcés (Kanté, 75).

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Tejero, Peybernes, Jair, Nieto; Eguaras (Francho, 46), Zapater, Bermejo (Sanabria, 71), Adrián González (Alegría, 82); Narváez (Francés, 91) y Gabriel Fernández (Iván Azón, 82).

Árbitro: Ais Reig (Comité Valenciano). Amonestó a Jair (19), Juanma (45) y Jano (48).

Goles: 0-1, min. 85: Tejero, de penalti.

Incidencias: Noche agradable al sur de la capital de España, con 14 grados al inicio del partido tras un día soleado y casi primaveral. El césped del Fernando Torres presentó un buen estado, con una iluminación insuficiente, muy pobre. 

 

LIGA 2ªB Div. 2020/21 2ª FASE JORNADA Nº 1 (7 de Abril)

CD EbroCD EBRO x-x CD EBROCD Ebro

SD EjeaSD EJEA x-x SD EJEASD Ejea

 TARAZONA x-x TARAZONA 

LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº32 (1.4.2021)

LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº32 (1.4.2021)

LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº32 (1.4.2021)

PARTIDO OFICIAL Nº 3508

Real Zaragoza SADREAL ZARAGOZA 0-0 CARTAGENA

 Ficha de PartidoTemporada 2020/2021 | Jornada 32 
Fecha:  01/04/2021      Hora:  21:30 h  




























Real Zaragoza
1     Alvarez
2     Martin
4     Mathieu Philippe
6     Frances
7     Juan Jose
15     Chavarria
16     Eguaras
19     Alegria
21     Zapater
22     Bermejo
27     Serrano
0 0

ÁRBITROS

Principal :     Pulido Santana, Juan Luis
Asistente :     Arencibia Medina, Francisco José
Asistente :     Garrido Concha, Javier
4º Arbitro :     Muñoz Perez, Ivan
:     Lopez Toca, Jose Antonio
:     Garcia Lorenzo, Javier
Cartagena
 Marc
 Andujar
 Fornies
 DATKOVIC
 De Blasis
 Cristian
11   Zorrilla
12   Azeez
14   A. Cayarga
16   José Angel
19   Antoñito

ENTRENADOR

Martinez Jimenez, Juan Ignacio

SUSTITUCIONES

31   Azon       

Alegria (61’)
28   Juan Manuel       

Zapater (61’)
11   LUCA ZANIMACCHIA       

Bermejo (78’)
8   Adrián       

Serrano (87’)
GOLES

TARJETAS
Juan Jose (53’)     
Mathieu Philippe (73’)     
Andujar (46’)     
A. Cayarga (74’)     

ESTADIO: La Romareda



Ciudad: Zaragoza
Fecha: 01 de abril de 2021

ACTA DEL PARTIDO

ENTRENADOR

Carrion Delgado, Luis Miguel

SUSTITUCIONES

20   Carlos David       

DATKOVIC (46’)
7   R. Castro       

Cristian (70’)
10   Alex Gallar       

De Blasis (70’)
45   Edward Campbell       

A. Cayarga (81’)


Real Zaragoza 0-0 Cartagena 

56.1 % Posesión  43.9 %
1 remates dentro 3
2 disparos bloqueados 1
6 remates fuera 2
6 disparos recibidos 9
2 tarjetas amarillas 2
0 tarjetas rojas 0
18 faltas recibidas 12
13 faltas cometidas 18
145 perdidas de posesion 148
61 recuperaciones de posesion 57
2 fueras de juego 0

El Real Zaragoza, incapaz de superar al penúltimo, el Cartagena, empata 0-0 en La Romareda

Los aragoneses, en un deficiente partido, se ven impotentes de sacar 3 puntos que eran claves para abrir una brecha sensible con la zona de peligro. Bermejo falló un gol cantado.

Mala fue la primera parte de los zaragocistas, agarrotados, espesos con el balón, hiper responsabilizados en cada lance. El Cartagena, penúltimo y mucho más necesitado -si cabe- que los aragoneses, fue mejor durante más minutos, lo que era una mala noticia en una ‘final’ entre rivales directos en pos de la salvación del descenso. Los murcianos mandaron por completo en el primer cuarto de hora, llegando al área con sumo peligro y con constancia. En el minuto 6, a la salida de una falta lateral, José Ángel remató de volea en el área con marchamo de gol pero apareció, milagroso, Cristian Álvarez para sacar en un paradón el que iba a ser el 0-1. Las sensaciones, desde muy pronto, fueron de dudas y poca imaginación entre los blanquillos. Se empeñaban en salir jugando desde atrás y, sencillamente, no saben hacerlo bien.

Bermejo no tapaba nunca las constantes subidas del lateral Forniés -ex del Aragón-, un estilete que generó muchos centros venenosos al área donde Peybernes y Francés, el dúo novedoso de centrales (Jim dejó en el banquillo a Jair como única novedad del día) se multiplicaron para restar el peligro permanente. Por fortuna, Luis Carrión, el entrenador visitante, había dejado en el banquillo a su mejor goleador, el cuarentón Rubén Castro, y los albinegros carecieron de pólvora en los momentos culminantes. El Zaragoza, en ataque, era una nulidad, incapaz de hilar una sola jugada. Francés, en un cabezazo forzado tras un golpe franco de Zapater, de nuevo el más clarividente, había rematado fuera; y poco más tarde, Narváez repitió ejercicio a centro de Vigaray, en la única aproximación local en media hora con cierto criterio.

El último cuarto de hora sirvió de cierto desahogo zaragocista pues el Cartagena bajó el pistón físicamente. Ya no salían de atrás con tanta facilidad y los de Juan Ignacio empezaron a jugar algo más adelantados. Peybernes remató con la testa un centro de Chavarría pasado el minuto 29 e hizo trabajar por primera vez al portero Marc Martínez, que se adornó con una palomita para la foto. Hasta el descanso dominó el cuadro aragonés y fruto de ello Zapater gozó de una penetración por la izquierda que acabó con un centro-chut intencionado que no halló rematador, paseándose la pelota por delante del marco entre la impotencia general. Alegría, un día más, fue una boya inerte en terrenos de nadie, sin hallar jamás la posición buena para rematar en el área, su zona de obligación. Francho, entre líneas, tampoco tenía su noche en el pase.

El equipo de Jim mostró muchas de sus carencias graves. Inconsistencia en las combinaciones, falta de criterio en los desmarques, nada de encares individuales y decisiones erróneas cuando el Cartagena blandeaba en su zaga, que lo hizo seriamente un par de veces. El 0-0 inicial llegó al descanso, retratando a unos y otros. Había más miedo que alma. Y todo quedó para el segundo periodo, que anunciaba nervios por doquier. Más de lo mismo. Otra dosis más de histeria en una noche de Romareda vacía y sin la tensión propia de un partido tan crucial.

Nadie maneja el timón

Tras el intermedio, el juego se reanudó embarulladamente por ambos equipos. Nadie manejaba el timón. Era un ir y venir insustancial de lado a lado, sin generar peligro en ambas áreas. Eso sí, como en todo el partido, el Cartagena daba mejores vibraciones en sus toques de balón, algo más lúcidos y, sobre todo, más rápidos e intencionados. Eguaras empezó a dar síntomas de falta de sintonía, mal asunto. Alegría no ganaba un solo balón por alto, lo que se supone que es también una de sus labores. Narváez, alterado, corriendo sin provecho, fue amonestado por desesperación. Al cuarto de hora, si hubiera sido baloncesto, Jim debería haber pedido un tiempo muerto. Eso es imposible en fútbol. Así que tocó rezar por una recomposición espontánea del equipo, que era un desbarajuste.

En ese escenario, Cristian Álvarez volvió a evitar el 0-1 al rechazar con reflejos el cabezazo tras un córner de Cayarga en el minuto 59. Se emocionó el Cartagena en esa acción y provocó la contra zaragocista, llevada de manera excelente por Narváez. El pase del colombiano al hueco dejó solo a Bermejo ante Martínez, pero el interior zaragocista, inerte como una bomba de agua, remató alto, a la Feria de Muestras vieja, errando el 1-0 en una ocasión irrepetible, infallable. Tremendo error del ‘22’ que olía a que se iba a echar en falta en la media hora siguiente.

A falta de 30 minutos, Jim retiró a Zapater (se supone que cansado, aunque esta vez no lo parecía) y a un apagado, inexistente, Alegría. Era la hora de Sanabria e Iván Azón. El Cartagena replicó en el 70, dando entrada a dos jugadores de primer nivel: Rubén Castro y Gallar en punta. Ese era el banquillo de unos y otros. El partido había entrado ya en el tiempo decisivo, con un descontrol que abría la victoria para cualquiera, en cualquier error del otro, en cualquier golpe de fortuna. Eguaras, en el 78, probó desde fuera del área, chutando fuera por un par de metros. No había más opciones, visto que en juego ligado el equipo estaba ciego. Y el técnico zaragocista retiró a otro jugador obturado, el perenne Bermejo, relevado por Zanimacchia. Una apuesta de fe en lo invisible.

El Zaragoza sacó un córner sin peligro en la recta final. Iván Azón cabeceó alto un centro de Narváez. El Cartagena contraatacaba con peligro por las bandas. El 0-0 no les servía a ninguno de los dos. José Ángel remató fuerte desde el borde del área y obligó a Cristian Álvarez a detener con apuros en dos veces. Adrián entró en vez de Francho a falta de solo 4 minutos. Todo era un frenesí de nerviosismo.

Y el pitido final de Pulido Santana trajo rostros de decepción, de impotencia, de desazón entre los zaragocistas. Se volvió a fallar ante un rival directo. No sabe ganar este tipo de partidos el equipo aragonés, en todo el año. Es su gran pecado. Así que la distancia con el descenso sigue siendo mínima. Nada, un paso. Y ahora el calendario se empina como una pared de 10 metros. Vienen curvas salvo que este raquítico Real Zaragoza sea capaz de hacer un extraordinario, algo que no ha logrado en los 7 primeros meses del torneo.

Ficha técnica

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Vigaray, Francés, Peybernes, Chavarría; Eguaras, Zapater (Sanabria, 61), Francho, Bermejo; Narváez y Alegría (Iván Azón, 61).

FC Cartagena: Marc Martínez; Antoñito, Andújar, Datkovic (Carlos David, 46), Forniés; José Ángel, De Blasis (Gallar, 70); Azeez, Cayarga (Teddy Sutherland, 81); Elady y Cristian López (Rubén Castro, 70).

Árbitro: Pulido Santana (Canario). Amonestó a Andújar (46), Narváez (54), Peybernes (73) y Cayarga (74).

Goles: No hubo.

Incidencias: Noche agradable en Zaragoza, con 14 grados al inicio del partido (la intempestiva hora de las 21.30). El césped de La Romareda presentó un buen aspecto. Los jugadores zaragocistas posaron al inicio con unas fotografías con las gradas del estadio abarrotadas de público y delante de una pancarta que rezaba “Aunque esté vacía, La Romareda siempre llena”. Por megafonía se transmitieron las condolencias por el fallecimiento del socio número 1 de la entidad, Emilio Moliner.

Empate a nada en La Romareda

La igualada no saca de pobre al Real Zaragoza y mantiene al Cartagena penúltimo clasificado, dos puntos por debajo de la frontera del descenso.

El enésimo duelo por la permanencia en Segunda División acabó en tablas, un empate que no saca de pobre al Real Zaragoza y que mantiene al Cartagena penúltimo, dos puntos por debajo de la frontera del descenso. En un partido sin fútbol y de dominio alterno, el equipo aragonés demostró una vez más que no está a la altura en los enfrentamientos frente a rivales directos y que va a tener que pelear por su supervivencia hasta el último día. El Cartagena, por su parte, rompe su racha de tres derrotas consecutivas fuera de casa, pero tampoco acaba de dar un paso decidido.

Francés por Jair fue la única novedad en el once de Juan Ignacio Martínez, que insistió en Álex Alegría contra viento y marea, mientras el Cartagena presentó hasta tres cambios en su alineación: Marc Martínez relevó a Chichizola en la portería y Andújar y José Ángel suplieron al sancionado Raúl Navas y al lesionado Clavería, respectivamente. Además, Luis Carrión volvió a dejar en el banquillo al veteranísimo Rubén Castro, el cuarto máximo realizador de la categoría.

El partido era otra batalla crucial por la salvación, pero fue el Cartagena el que salió al galope frente a un Zaragoza dormido y sin tensión. Y así, a los siete minutos Cristian Álvarez tuvo que emplearse a fondo ante un misil de José Ángel, tras una falta que había despejado de puños el portero argentino. Un susto que hizo reaccionar al equipo de JIM, que dio respuesta cerca del cuarto de hora con un cabezazo picado de Narváez a dos metros del área chica que se marchó fuera con todo a su favor.

De ahí al intermedio apenas sucedió nada, porque la defensa del Zaragoza, con Francés en plan omnipresente, no dio opción a los atacantes albinegros y porque Álex Alegría es una completa nulidad: ni gana un balón ni llega nunca a posiciones de remate.

Tras el descanso, la lesión del croata Datkovic en un tobillo obligó a Carrión a dar entrada a Carlos David, que, a la hora de partido, a punto estuvo de inaugurar el marcador en un córner segundos antes de que Bermejo replicara mandando a las nubes un mano a mano con Marc Martínez, en la ocasión más clara de todo el partido. Ahí tuvo el Zaragoza el triunfo en el bolsillo. Acto seguido, JIM relevó de golpe a Zapater, en noche gris, y al inoperante Alegría –un gol en once jornadas- y dio entrada a Sanabria y a Iván Azón en una carrera ya desesperada por la victoria. La respuesta de Carrión fue inmediata: Rubén Castro y Gallar entraron por Cristian y De Blasis para agitar el ataque visitante.

Pero aunque Azón lo peleó todo e hizo méritos sobrados para ser titular, ya no pasó nada y el encuentro murió en un empate muy peligroso para el Real Zaragoza ante el calendario que tiene por delante.

LIGA 2ªB Div. 2020/21 JORNADA Nº 18 (31 de Marzo)

CD EbroCD EBRO 2-1 CD EBROEscudo/Bandera Izarra

Escudo/Bandera Osasuna BOSASUNA B 2-0 SD EJEASD Ejea

 TARAZONA 3-1 MULTIVERA Escudo/Bandera Mutilvera


Pts. PJ PG PE PP
1  CD Calahorra 29 15 8 5 2
2  CD Tudelano 27 15 7 6 2
3  SD Logroñés 25 15 6 7 2
4  Mutilvera 23 15 6 5 4
5  Ebro 22 16 5 7 4
6  Tarazona  21 16 6 3 7
7  Osasuna B  20 15 5 5 5
8  SD Ejea 14 15 3 5 7
9  Izarra 12 15 3 3 9
10  Haro Deportivo 915168

 

PARTIDO Nº 713 ESPAÑA 3-1 KOSOVO (31-Mar-2021)

PARTIDO Nº 713 ESPAÑA 3-1 KOSOVO (31-Mar-2021)

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ESPAÑA

bandera españa circular

Partido 713


KOSOVO

  

  3-1

1-0 (34´) Dani Olmo
2-0 (37´) Ferran Torres
3-1 (75´) Gerard Moreno

Clasificacion Mundial Catar 2022

31 Marzo 2021

Sevilla

Estadio: La Cartuja

2-1 (70´) Halimi

Kosovo

 

FICHA TÉCNICA 
España:
Once inicial: Unai Simón, Iñigo Martínez, Èric García (Sergio Ramos 86´), Marcos Llorente, Jordi Alba, Sergio Busquets (Rodri Hernández 82´), Koke, Pedri (Fabián Torres 69´), Ferran Torres Dani Olmo (Canales 82´) y Morata (Gerard Moreno 69´).

Seleccionador: Luis Enrique Martínez
Selección kosovar:
Once inicial: Ujkani, Dresevic, Vojvoda, Aliti, Halimi (Voca 82´), Kryeziu, Hadergjonaj, Kololli (Zenela 58´), Celina, Rashica (Kastrati 55´) y Muriqi.

Seleccionador: Bernard Challandes

1-0 (34´) Dani Olmo por la escuadra después de recibir un pase de Jordi Alba.
2-0 (37´) Ferran Torres de fuerte disparo cruzado desde la derecha.
2-1 (70´) Halimi aprovecha la salida de Unai Simón para marcar desde lejos a puerta vacía.
3-1 (75´) Gerard Moreno de cabeza a la salida de un córner.

Jakob Kehlet (Dinamarca): Mostró tarjeta amarilla a Kryezu (48´) por parte de Kosovo

Árbitros Asistentes: Lars Hummelgaard y Heine Sorensen (Dinamarca)

Cuarto árbitro: Jens Maae (Dinamarca)

Tercera jornada del grupo B. Fase de clasificación para la Copa del Mundo de FIFA de Catar 2022.

Estadio La Cartuja de Sevilla

Partido jugado a puerta cerrada debido a los protocolos de seguridad contra el Covid-19.

España 3-1 Kosovo 

80.9 % Posesión 19.1 %

11 remates a puerta 1
5 remates paradas 0
8 remates fuera 2
3 disparos recibidos 24 
0 tarjetas amarillas 1
0 tarjetas rojas 0
9 faltas recibidas 8
9 faltas cometidas 10
115 balones perdidos 110
55 balones recuperados 51
3 fueras de juego 4 

España no cuadra

La Roja también sella ante la débil Kosovo un partido mediocre, solo resuelto con el 3-1 final de Gerard Moreno. Ramos, de nuevo suplente, juega los cinco últimos minutos

Ni ante Kosovo, equipo que aún se acuna en el fútbol universal tras su admisión en 2016, se concedió España un partido de confetis y serpentinas. Confusa como está la Roja, lo mismo la acogotan Grecia y Georgia que la mantiene en tensión Kosovo, 116ª selección en la clasificación de la FIFA. Una España plomiza que ni siquiera disfrutó con un 2-0. Una pifia de Unai Simón derivó en un golazo de Halimi desde su casa. Cinco minutos de pesadumbre para los de Luis Enrique, que resoplaron con un tanto de Gerard Moreno. Un desahogo para esta Roja y un regalo para Ramos, que pudo hacer el paseíllo final en su carrera hacia el récord que le obsesiona.

De entrada, media hora para aburrir y un par de minutos para ganar. Un clásico del fútbol: una primera potencia que tramita un vaivén ordinario hasta que a un adversario del camión escoba se le marchitan las piernas y el ánimo. Hasta que a España le dio por chutar lo más noticioso llegaba de fuera. Que si la encerrona de Luis Enrique durante una hora en el ascensor del hotel de concentración. Que si la segunda suplencia consecutiva del eterno Sergio Ramos —decisión técnica, se dijo desde el banquillo—.

Sobre el campo se buscaban Pedri y Jordi Alba, la mejor pareja de baile de esta Roja en tránsito. Al otro costado sumaba menos Marcos Llorente, otra vez lateral ortopédico, lo que deja más varado al explosivo volante delantero del Atlético. Pero así ha decidido auditarle el seleccionador. Con Kosovo abrigado en su cenagosa retaguardia y sin aparente perspectiva de echar un vistazo a Unai Simón, a España le faltaba marcha. Algo de frenesí, de desborde, de atrevimiento. Mucho fregado por la periferia del área visitante, pero pocos fusileros. Apenas Alba y Morata probaron a Uljkani, meta kosovar. Una España en la sala de espera, reducida al formalismo hasta que la lógica se impusiera a la ilógica. Así fue. Pero no del todo.

Remolona la Roja, de repente Kosovo se abrió de par en par. Bisoñez. El equipo concedió que en un córner la pelota flirteara con Dani Olmo en un pico del área. Sin mordaza, el jugador del Leipzig se posicionó, cargó y estampó el balón en la escuadra izquierda de Uljkani. Un extraordinario tiro combado. Olmo, el chacal a última hora de Georgia, no solo tiene clase. Tiene munición en las botas.

Aún le maldecían los kosovares cuando Pedri, con un geométrico pase en diagonal, puso en órbita a Ferran Torres. Al igual que a su camarada Olmo, Kosovo le dio horizontes. Mala decisión. El extremo del City avanzó y, más que un disparo, soltó una granada. La pelota salió con metralla y circuló rasa hasta rebotar en el poste derecho de la portería kosovar y descansar en la red. 2-0. ¿Una losa para Kosovo con una hora por delante? ¿Un sosiego para la inestable y errática España de la última semana? Ni lo uno ni lo otro, aunque lo pareciera.

Con el respiro, el equipo de Luis Enrique se hizo un pelo más ameno hasta el intermedio. No hubo alardes, pero sí chispazos, por gracia propia y desarreglos ajenos. Pedri agitaba a Olmo, Ferran y Morata, pero la Roja carecía de constancia. Hoy no es un conjunto cuajado. Busca y busca Luis Enrique, y se buscan sus muchachos, que con tanta montaña rusa a veces no se reconocen.

Simón... y el ‘momento Kosovo’

Sin continuidad, tras el descanso España tuvo menos peso. Ya no jugaba al solitario por el perímetro del rancho visitante. Tan quebradizo se volvió el conjunto español que Kosovo se encontró con una situación inesperada: con más pelota a sus pies de lo que hubiera soñado y con dictado en el marcador.

A Unai Simón se le fue un control con el pie en una salida algo aventurada, Halimi le rebañó el balón y lo embocó en la meta local con un remate desde el medio campo español. Perplejidad general: momento Kosovo. La de Halimi no fue la única ocasión. No tuvo una batería, pero sí dio algunos avisos.

En alerta, Luis Enrique tiró de banquillo. Primero con Fabián y Gerard Moreno. El ariete del Villarreal no tardó en ir al rescate. Cazó un cabezazo en un saque de esquina y la Roja evitó otro sofoco. Irrumpieron Rodri y Canales para pasear el balón y que el tiempo menguara a sus pies. Resuelto el embrollo, Luis Enrique cedió ante Ramos. Le obsequió con su 180º partido internacional —a cuatro de igualar el registro absoluto del egipcio Hassan— cuando al encuentro le quedaban cinco minutos. Cosas de estos tiempos, donde algunos récords se oscarizan hasta extremos impensables. Cuestión a discutir, sobre todo cuando los guiños se hacen en choques oficiales. Tanto como debatir las causas por las que esta Roja no se divierte ni ante Kosovo. Algo no cuadra.

Zipi y Zape tiran de La Roja

Dani Olmo y Ferran Torres desatascaron a la Selección, que ya es líder de grupo. Unai Simón falló en el 2-1 y Gerard Moreno evitó sustos.

No sé qué pensarán Pepe, Manolo o Lucas, los tres aficionados ficticios a los que aludió Luis Enrique en la víspera para justificar sus decisiones, pero seguro que los tres dan su bendición a la inclusión de Dani Olmo y Ferran Torres en el once titular de España. Brillaron ante Kosovo, con un gol cada uno, y han sido lo más brillante que nos ha dejado el arranque de las eliminatorias mundialistas. Ya no habrá más partidos ni experimentos antes de que Luis Enrique dé la lista de 23 jugadores para la Eurocopa. Zipi y Zape estarán en ella, seguro, buena parte del peligro ofensivo de La Roja pasa por sus botas.

Ellos fueron quienes mejor supieron leer la defensa que planteaba Kosovo. España generó más peligro en los primeros diez minutos que, por ejemplo, en todo el partido jugado hace una semana contra Grecia. Un disparo de Olmo, una galopada de Ferran que no encontró rematador y otra incursión de Alba dejaron claro que nos encontrábamos ante un paisaje distinto al de los dos anteriores compromisos. Kosovo había ondeado la bandera del buen fútbol, al menos del fútbol ofensivo y sin miedos, en la rueda de prensa del martes. “Aunque seamos un equipo pequeño, tendremos más oportunidades de ganar si tenemos el balón; para mí, especular con un 1-0 o jugar al contraataque no es fútbol”, anunció Bernard Challandes, su seleccionador. Pero esa medicina tiene contraindicaciones, como la de que el equipo se desnude cuando el rival logra romper la primera línea de contención. Challandes apostó de inicio por tres centrales, con doble pivote y una ausencia reseñable, la de Zeneli en la banda. Arriba era Muriqi en quien confiaban todos sus ahorros.

En España, mientras, la noticia en luces de neón era la ausencia de Sergio Ramos. El madridista se encontraba bien físicamente, reconocía el ayudante de Luis Enrique, Jesús Casas, en los micrófonos de RTVE poco antes del pitido inicial. Pues más extraño aún. En el resto del equipo, Marcos Llorente volvió al lateral derecho, como ante Grecia, Koke formaba de nuevo en el centro del campo, mientras que arriba lucía el tridente del partido que abrió las eliminatorias: Ferran, Morata y Olmo. En clave de derbi vasco, que el sábado aguarda la final de la Copa del Rey sobre ese mismo césped de La Cartuja, el Athletic empezaba ganando por 2-0: sus dos internacionales, Unai Simón e Íñigo Martínez, eran titulares, mientras que el único jugador de la Real en la convocatoria, Oyarzabal, descansaba en el banquillo. Aunque bien mirado, perder ahí quizá es ganar. Cualquier minuto de descanso es de agradecer por Marcelino e Imanol.

La Roja fue madurando poco a poco al rival. El dibujo inicial mutó en varios dibujos, con Koke partiendo en la izquierda y luego virando a la derecha, con Pedri transformándose en uno y mil pedris, una de las cualidades de la joya barcelonista. Sabe tocar rápido cuando los demás se mueven con pereza, sabe jugar lento allí donde todos tienen prisa y la pelota quema. Morata estiraba el equipo, casi siempre recibiendo de espaldas pero dejando espacio para los interiores. En una de esas, Olmo vio espacio extra, se colocó el balón en la derecha y nos regaló una parábola de PlayStation, con el esférico entrando por la misma escuadra. Literal. Lástima que no hubiera aficionados en las gradas para disfrutar de tanta belleza. Pero como no hay Zipi sin Zape, apenas tres minutos después Ferran también reivindicó su minuto de gloria. El del City se internó por la derecha y remató a la base del poste contrario, una acción de manual, dejando desarmado a Samir Ujkani, que vio cómo en dos zarpazos se venía abajo su ilusión de mantener la portería a cero.

Ese gran final de primer tiempo auguraba goles y festín en la reanudación. Pero no fue así. Esta vez Ujkani detuvo los remates españoles, mientras que Kosovo decidió irse arriba en busca de un gol que entrara en los libros de historia. Kastrati fue quien lo tuvo más cerca, pero Llorente e Íñigo Martínez despejaron el peligro. Pero fue un buen aviso a navegantes, porque poco después llegó el crochet de izquierda kosovar. Unai Simón salió en falso y el balón le llegó a Halimi en tres cuartos de ataque, pero pegado casi a la banda. El centrocampista del Sandhausen no se lo pensó dos veces y soltó un zurdazo que no pudo interceptar ningún defensor español. Un golazo y un error de bulto de Simón, que ante Kosovo disputaba su sexto partido consecutivo como titular.

Afortunadamente, La Roja reaccionó antes siquiera de que el miedo a un tropiezo de campeonato rondara por la cabeza. Y el gol no pudo llevar otra firma que la de Gerard Moreno, que había entrado ocho minutos antes en juego en lugar de Morata. Fue la rúbrica a un partido en el que España fue de más a menos y en el que Ramos jugó cinco minutitos más en su carrera por el récord mundial de internacionalidades (180, a cuatro del egipcio Ahmed Hassan). Lo importante, sin embargo, eran los tres puntos, que alivian los escalofríos del duelo con Grecia. Las eliminatorias para Qatar 2022 volverán en septiembre. Antes nos espera una Eurocopa en la que sacudirnos el polvo que nos dejaron los últimos tropiezos internacionales. Ferran, Olmo, Pedri y compañía nos permiten afrontar esta cuenta atrás de dos meses con mejor cara. Me da que Pepe, Manolo y Lucas cenarán hoy más tranquilos.

4° Libro 2021 (18 Ene - 4 Abr)

4° Libro 2021 (18 Ene - 4 Abr)

PARTIDO Nº 712 GEORGIA 1-2 ESPAÑA (28-Mar-2021)

PARTIDO Nº 712 GEORGIA 1-2 ESPAÑA (28-Mar-2021)

 

GEORGIA

Bandera De Georgia Como Redonda Icono Brillante. Botón Con La Bandera De  Georgia Ilustraciones Vectoriales, Clip Art Vectorizado Libre De Derechos.  Image 29206195.

Partido 712


ESPAÑA

bandera españa circular

 

 

  1-2

 

Clasificacion Mundial Catar 2022

28 Marzo 2021

Tiflis

Estadio: Borís Paichadze


FICHA TÉCNICA 
Georgia:
Once inicial: Loria, Kakabadze (Chabradze, 79’), Kashia, Dvali, Giorbelidze, Kiteishvili (Beridze, 70’), Kankava, Zivzivadze (Kvilitaia, 62’), Gvilia, Lobzhanidze (Shengelia, 70’), Kvaratskhelia (Kvekveskiri, 79’).

Seleccionador: Willy Sagnol
España:
Once inicial: Unai Simón, Pedro Porro (Marcos Llorente, 65’), Èric García, Diego Llorente (Íñigo Martínez, 45’), Jordi Alba, Busquets (Oyarzabal, 72’), Fabián (Thiago, 54’), Pedri, Ferran Torres, Bryan Gil (Dani Olmo, 45’), Morata. 

Seleccionador: Luis Enrique Martínez

1-0 (44’) Kvaratskhelia de disparo cruzado tras una buena jugada colectiva.

1-1 (55’) Ferran Torres tras centro de Jordi Alba.

1-2 (92’) Dani Olmo tras un disparo desde fuera del área.

Marian Petrescu (Rumanía). Mostró Amarilla: Diego Llorente (6’), Pedro Porro (13’), Zivziuadze (19’). Mostró tarjeta roja: Shengelia (94’).

Árbitros Asistentes: Marian Ghinguleac y Mihail Grigoriu.

Cuarto árbitro: Marcel Birsan.

Segunda jornada del grupo B. Fase de clasificación para la Copa del Mundo de FIFA de Catar 2022.

Estadio Boris Paichadze (Tiflis, Georgia). 

Partido jugado con alrededor de 15.000 aficionados.
 
Georgia 1-2 España

21.3 % Posesión 78.7 %
4 remates a puerta 4
1 remates paradas 1
1 remates fuera 5
2 remates otros 1
1 tarjetas amarillas 2
1 tarjetas rojas 0
7 faltas recibidas 10
12 faltas cometidas 8
136 balones perdidos 162
60 balones recuperados 77
2 fueras de juego 2
1 intervenciones portero 1

Debutante:

Jugador n°811

Pedro Porro
Defensa · Sporting Clube
Don Benito (Extremadura) · 13-09-1999

Dani Olmo saca la varita

Un gol del delantero del Leipzig en el 92’ da la victoria a España en Georgia y arregla el camino hacia el Mundial de Qatar.

El fútbol es tan grande o tan pequeño como él quiera. La pelota manda, así que el partido entre Georgia y España, que amenazaba en el minuto 91 con llevarnos al diván del psicólogo, se tornó en el 92 en una victoria que nos garantizó la sonrisa para el resto del domingo. Tras mil y un toques no habíamos conseguido romper la resistencia georgiana y, de repente, un disparo lejano de Olmo y un desliz del meta Loria dibujaron el 1-2 en el marcador. Para marcar gol hay que tirar a puerta. Así de fácil. Pregunten a la pelota.

La Roja se presentó al tapete con siete cambios, se dice pronto. Luis Enrique revolucionó el equipo que había tropezado ante Grecia, no quedaba otra. Aunque en la previa decía sentirse orgulloso del trabajo de medio campo hacia atrás (“creo que es el mejor partido a nivel defensivo de mi carrera como entrenador”, dijo), el asturiano decidió tocar todas las líneas en Tiflis. Sólo repitió el portero, Unai Simón. El alavés debutó con la Selección el pasado octubre, en el amistoso con Holanda; desde entonces ha encadenado cinco partidos como titular, lo que más de uno entenderá como la mejor credencial para convertirse en el portero de España en la Eurocopa. En defensa entraron Porro, que debutaba, Llorente y Alba; en el centro del campo lo hicieron Busquets, Fabián y Pedri; y arriba, Bryan Gil, que con los veinte minutos de algarabía en el Nuevo Los Cármenes se ganó el puesto en el once. Por cierto, se trataba del once titular más joven de la Selección (24 años y 226 días de edad promedio) en un partido oficial desde marzo de 2005, frente a Serbia (0-0). Cortesía de Mr. Chip.

El primer incordio llegó pronto, a los seis minutos, con la amarilla a Diego Llorente, que recurrió al blocaje para frenar una contra de Kvaratskhelia. Kankava, la roca, era el capitel que sustentaba a Georgia. Tenía en esta ocasión a Gvilia como compañero en el doble pivote, un andamiaje clave para que el equipo no se rompiera. Gvilia representaba junto a Kakabadze, Kiteishvili y Zivzivadze las novedades de Sagnol respecto a su debut con la selección ante Suecia.

Poco después, Kvaratskhelia forzaba otra amarilla en una incursión en esta ocasión frenada en falta por Porro. Era el minuto 12 y el talento de la perla del Rubin Kazan ya había hecho de las suyas. Iría a más a medida que avanzara el partido, perdón por el spoiler. Los aficionados, unos 15.000, se hicieron notar en el paradón de Simón a cabezazo de Kashia en tras el saque de un córner. El primer tiro a puerta de España, por más que el balón se fuera a las nubes, no llegó hasta el 40’. Un remate de Ferran Torres con la zurda tras una jugada que fue el mejor reflejo de la ofensiva española: tocar y tocar, con los internacionales pasándose la responsabilidad de rematar de unos a otros. Acto seguido, el zambombazo. Contraataque de Georgia y gol de Kvaratskhelia. Hizo fácil y en dos segundos lo que al otro lado del espejo costaba horrores. Recepción en la frontal de área, control con la derecha y remate con la zurda ante el que nada pudo hacer Simón. Su única torpeza llegó al celebrar el gol con tal ímpetu que se dio un coscorrón con el cámara que trataba de captar el primer plano del centrocampista.

Los quince minutos del descanso parecieron muchos más. El 1-0 pintaba nubes demasiado negras en el cielo de las eliminatorias, quién lo iba a decir. El primer jarabe para esa tos no fue otro que la entrada de Olmo, uno de los fijos de Luis Enrique, por Gil. Íñigo Martínez relevó a Diego Llorente, quizá para evitar riesgos por la tarjeta del central del Leeds. También Thiago suplió a Fabián, frío de principio a fin, pero apenas dio tiempo para que el trueque surtiera efecto pues en el 55’ llegó el gol que nos metió de nuevo en el partido. Jordi Alba, que no jugaba con la Selección desde septiembre de 2019, incidió por la izquierda y su pase fue errado por Morata pero no por Ferran, que al segundo palo firmaba el 1-1. Fueron los mejores minutos del lateral del Barça, que en La Roja no tiene a Messi, su socio predilecto, pero sí a Pedri, al que han bastado unos meses para desencriptar el lenguaje que Leo y Jordi han hecho mundialmente famoso. Eso tan difícil de lanzar verticales y paredes que todo el mundo sabe que van a llegar pero que nadie adivina. Algo así como lo que ocurre al ver bailar a Fred Astaire y Ginger Rogers. “Parece tan fácil”, piensa uno, pero…

Los minutos pasaban y el oxígeno escaseaba en los internacionales georgianos. Así que Sagnol fue dando entrada a Kvilitaia, Shengelia, Beridze, Kvekveskiri y Chabradze. Se había logrado frenar el empuje de España pero aún quedaban diez minutos por delante. Resistir o resistir. Y se logró hasta ese minuto 92 en el que Olmo nos devolvió con su gol al buen camino hacia el Mundial de Qatar. Respiramos.

España evita otro soponcio

La selección de Luis Enrique, tras un pésimo primer acto, remonta en el tiempo añadido a la animosa pero silvestre Georgia con un gol de Dani Olmo

Dani Olmo celebra el gol de la victoria contra Georgia, este domingo en Tiflis.KIRILL

Giorgi Loria, en apariencia un portero georgiano, sacó a España de un lío allá por el minuto 92. Por entonces, Qatar 2022 no estaba tan a la vista. La Roja frustrante ante Grecia no había logrado remontar frente a Georgia, rival igual de llano, hasta que en el último parpadeo Dani Olmo disparó a muchas cuadras de Loria y Loria se tragó el gol. El hombre voló para un póster, pero sacó unas manos de plastilina. Un resoplido total de España, equipo de cenizas en el primer acto y solo mejorada cuando tras el descanso se vio en la lona, tan sonada como grogui. Creció, sin alardes, en la misma medida que se fue marchitando Georgia, que no da para mucho, por más que tuviera a la Roja a un paso de un fiasco mayúsculo.

De repente, no va del todo esta España, ofuscada ante adversarios sin otro recurso que la persiana bien blindada. Como ante Grecia, al equipo visitante le faltó tanto ingenio como metralla.

Georgia, selección de aire silvestre, a punto estuvo de meterle una cornada a España, inesperado convaleciente en su peaje hacia el Mundial de Qatar. La Roja gripada frente a Grecia fue una Roja más desteñida aún frente a los georgianos durante casi una hora. Ni con siete cambios entre partido y partido espabiló de entrada el conjunto de Luis Enrique. Por Tbilisi, otra España ulcerosa. Tanto que sacó bandera blanca ante Kvaratskhelia, chico del Rubin ruso al que no se tenía por un trovador del fútbol. Un quebrantalenguas para un inquietante posible ultraje. No solo por su gol, sino porque hasta el repunte rojo el chico se elevó por encima de cualquier español, fueran los prometedores Bryan Gil o Pedri, o los pretorianos Busquets, Alba, Morata... Hasta que la Roja se vio en el alambre, el partido lo pilló por el pecho Kvaratskhelia, a un renglón de entrar en la historia de España de no ser por Ferran y Olmo.

Otra vez una Roja borrosa, incapaz de abrirse paso ante un adversario sin más tonelaje que el ánimo. Una selección que suda como una regadera, sin más. Georgia se apiña como mosquetera en defensa y pilla pista a la contra. Nada revolucionario. Lo previsto. Lo mismo dio. España, sabedora de los miles de rivales así que ha tenido y tendrá, fue la nada en el primer acto. Dos remates. Uno de Ferran que rechazó el meta local y otro de Ferran que reventó en la fila cuarenta del estadio. La Roja: once soledades. Once forasteros babélicos en el juego colectivo sin un solista que rompiera el tedioso protocolo. Todo pases rutinarios, subordinados, sin picante. En Tbilisi, la trama era asunto del tal Kvaratskhelia, que puso el lazo a una contra georgiana muy simple y batió a Unai Simón. Ya había armado algún revuelo anterior. Con la España paseante frente Grecia o Georgia cualquiera pudo merecer una portada.

No percutía el equipo de Luis Enrique. No daba con una rendija. Nada era armónico. Ni un disidente, una descarga. La Roja hecha un ovillo hasta el descanso. Intervino entonces Luis Enrique, con Dani Olmo e Iñigo Martínez por Bryan Gil y Diego Llorente. No mejoró mucho el juego, pero sí hubo chispazos de Jordi Alba. A su centro no llegó a taconear Morata, pero sí Ferran para embocar el 1-1. Todo un alivio para los españoles. Poco a poco perdió depósito Georgia y ya Kvaratskhelia comenzó a parecerse a Kvaratskhelia. Y Georgia ya era Georgia. Lo que es: un equipo abnegado, dispuesto a dejarse el corazón en los huesos y punto.

Alba, el mejor intérprete

Las soluciones estaban donde no las habían encontrado de entrada Bryan Gil y Ferran: por las orillas. Por las vías de Alba y, más tarde de Marcos Llorente, relevo del debutante Pedro Porro. A la selección del francés Sagnol cada vez le costaban más los auxilios defensivos, bascular de lado a lado. Ahí, por fuera, estaban las rutas de evacuación de los muchachos de Luis Enrique. Nadie lo interpretó mejor que Jordi Alba. Él puso en órbita a la mejorada España, bien secundado por su socio Pedri. Alba, capitán una vez retirado Busquets por Oyarzabal, en su versión fetén. Llega y llega, de forma puntual. No es cuestión de ir e ir, sino de llegar a tiempo en el momento adecuado.

Con Alba de remero no parecía alcanzarle a esta Roja de pistolas de agua. Esa España, la de esta ventana, no la de noviembre frente a Alemania (6-0), que inopinadamente ni juega ni chuta. Dos problemones rumbo a Qatar 2022, con parada previa en la Eurocopa inmediata de junio, cuando Dani Olmo recordó que en Georgia estaba Loria, portero al que se había visto tan poco como al griego. Algo se estaba quebrando, quién sabe si cronificando, en España, cuando Olmo dejó mal parado a Loria. Un rescate en toda regla sin Ramos al quite.

LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº31 (27.3.2021)

LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº31 (27.3.2021)

LIGA 2ªDiv. 2020/21 JORNADA Nº31 (27.3.2021)

PARTIDO OFICIAL Nº 3507

UD LOGROÑES 1-1 REAL ZARAGOZA Real Zaragoza SAD

Ficha de PartidoTemporada 2020/2021 | Jornada 31 
Fecha:  27/03/2021      Hora:  21:00 h  
Logroñés
1     Ruben
2     U. Medina
5     BOBADILLA
6     Mesa
8     Olaetxea
16     Iñaki
17     Andy
18     Paulino
20     Lopez
21     Dami
24     ALEX PEREZ
1 1

ÁRBITROS

Principal :     Gonzalez Esteban, Jon Ander
Asistente :     Nizhelovskiy Pereginets, Sergiy
Asistente :     Moleon Cuenca, Aitor
4º Arbitro :     Rezola Etxeberria, Ibai
:     Varon Aceiton, Santiago
:     García Lozano, José Francisco
Real Zaragoza
 Alvarez
 Martin
 JAIR JR
 Mathieu Philippe
 Juan Jose
15   Chavarria
16   Eguaras
19   Alegria
21   Zapater
22   Bermejo
27   Serrano

ENTRENADOR

Rodriguez Martinez, Sergio

SUSTITUCIONES

7   LEO RUIZ       

Mesa (80’)
11   Ruben       

Paulino (86’)
GOLES
1-0     Andy (14’)
1-1     Juan Jose (61’)

TARJETAS
Andy (75’)     
Dami (85’)     
JAIR JR (13’)     

ESTADIO: Las Gaunas



Ciudad: Logroño
Fecha: 27 de marzo de 2021

ACTA DEL PARTIDO

ENTRENADOR

Martinez Jimenez, Juan Ignacio

SUSTITUCIONES

5   A. Tejero       

Martin (46’)
28   Juan Manuel       

Zapater (74’)
23   Larra       

Alegria (86’)
31   Azon       

Juan Jose (86’)
8   Adrián       

Bermejo (89’)


UD Logroñes 1-1 Real Zaragoza

38.6 % Posesión  61.4 %
2 remates dentro 2
1 disparos bloqueados 2
2 remates fuera 4
8 disparos recibidos 5
2 tarjetas amarillas 1
0 tarjetas rojas 0
12 faltas recibidas 17
17 faltas cometidas 12
140 perdidas de posesion 144
68 recuperaciones de posesion 63
3 fueras de juego 4

 

El Real Zaragoza rescata un punto en Logroño en un partido de baja estofa

El Logroñés se adelantó pronto en un penalti absurdo de Jair y, tras un primer tiempo horrible de los aragoneses, Narváez igualó en el cuarto de hora de la segunda parte.

Un punto. Un puntito. Ese fue el escaso botín obtenido por el Real Zaragoza en el campo de un deslavazado Logroñés, que estuvo por delante en el marcador largo tiempo y amenazó con hacer zozobrar una vez más a los aragoneses. Tras el descanso, los de Jim mejoraron ligeramente sus prestaciones e igualaron el tanto inicial, de penalti, anotado por los de La Rioja. La noche era exigente para ambos equipos y ninguno estuvo a la altura exigida en un encuentro de tanto calibre.

Horroroso fue el primer tiempo de los zaragocistas. Salieron al campo idos, como si fuese un partido de fiestas, de veteranos. Al trote, sin chispa. Todo lo contrario que exige una final por la salvación, como realmente era esta cita de Logroño. Una lamentable actitud colectiva que enseguida se pagó cara. El cuadro riojano, este sí enchufado a corriente de alta tensión, ocupaba el terreno con casta, con un 5-2-2-1 que ganó la partida a Juan Ignacio en su propuesta 4-4-2 habitual. Tras dos llegadas peligrosas de los locales, con Nano y Paulino como estiletes veloces, llegó un penalti absurdo de Jair al primero de ellos en el minuto 12, tras un centro del lateral Iñaki que Paulino había fallado de cabeza a placer. El central zaragocista pisó en el desmarque a Nano y el VAR avisó a González Esteban, que no lo había visto. El especialista del Logroñés (que sí lo tiene), el veterano Andy, engañó a Cristian Álvarez y puso el 1-0 antes del cuarto de hora. Olía ya a chamusquina la noche.

No se puede afrontar un partido de esta índole como lo hizo este Zaragoza pobre, escaso, defectuoso de todo el año fuera de casa. Nadie daba un pase entre líneas, nadie dibujaba desmarques, no se abrían líneas de pase. El Logroñés se plantó tácticamente de tal manera que no hubo modo de ver una jugada potable de los aragoneses. El primer remate blanquillo, ante el paso atrás que dio el equipo de Sergio Rodríguez a partir del minuto 20, lo hizo Narváez en un balón parado, a la salida de un córner de Zapater en el minuto 25, pero cruzó el balón demasiado, fuera. Alegría, una isla todo el tiempo porque el colombiano se iba a la banda izquierda a taponar al lateral Medina (el mundo al revés), chutó desde muy lejos en el 26, alto, fatal. Eran síntomas de impotencia, aunque se estuviera en un tramo tan prematuro del duelo.

El Logroñés apenas pisó el área zaragocista más. El 1-0 era para ellos oro el polvo, un tesoro que guardar. Y veían que el Zaragoza, como siempre desde septiembre, se altera cuando va por debajo en el marcador y no sabe reaccionar. Eguaras no daba una. Bermejo jugaba siempre hacia atrás, como el reaparecido Francho. Vigaray y Chavarría, los laterales (éste, de última hora al lesionarse Nieto en el calentamiento), eran un cúmulo de errores monumentales por sus bandas. Solo Zapater y Narváez tenían alguna luz, pero sin ayudas de nadie. Así se llegó al epílogo de la pesadilla del primer periodo, un querer y no poder de un Zaragoza histérico, con hechuras de equipo menor, inferior, algo que era más grave al tener enfrente a un Logroñés de muy baja solvencia futbolística.

En los últimos 3 minutos previos al descanso el Zaragoza desaprovechó una falta directa al borde del área, que Zapater envío a una barrera demasiado cercana, que nadie de los blanquillos exigió que se midiera bien y se marcara con espray sobre la hierba. Ni en eso están atentos, son un equipo de zombis, impropio de la situación que se vive. Y, a continuación, Narváez volvió a cabecear mal un balón colgado al tuntún sobre el área de un inédito Miño, el portero local. Qué mala pinta tenía la cosa una vez más.

Jim dejó en la ducha al obtuso Vigaray, en su peor partido, y metió a Tejero. El equipo salió espoleado, fruto de la bronca de la caseta. Intentó cosas, abrió balones por las bandas, pero nadie combinó bien en el área. El mal de siempre. Cuántas carencias técnicas hay por todos los poros del grupo. El Logroñés siguió metido atrás, a verlas venir, calibrando las fuerzas del Zaragoza, por si podía apostar por seguir así hasta el minuto 90 sin correr grandes riesgos. En los balones divididos, siempre ganaban los rojiblancos, era desesperante. En el minuto 55, tras mucho juego trabado, Francho recibió un balón al borde del área para encarar a Miño, pero se equivocó de decisión, no tiró a puerta, buscó un pase inútil a Narváez y el gol se esfumó. Enseguida replicó el Logroñés, y Nano taconeó de espaldas un chut flojo de Paulino para que Cristian Álvarez hiciera la primera parada de mérito del partido y evitara el 2-0 en el 56.

El dominio zaragocista encontró un fogonazo de luz divina en el minuto 61, al recoger Zapater un balón en la banda derecha, penetrar en el área hasta la línea de fondo y dar el pase de la muerte para que Narváez fusilara con potencia a Miño. Los dos más atinados del equipo, los únicos salvables hasta ese instante, fabricaron el 1-1 y llevaron el partido a otras coordenadas distintas, gracias a Dios. Al Logroñés, de paupérrima propuesta ofensiva toda la velada, ya no le servía la estrategia de jugar con el crono como aliado. La última media hora debía ser bien distinta a lo visto hasta ahí.

El volteo del tanteador lo tuvo en su pie derecho Bermejo, efervescente y poco rentable, al rematar a bocajarro un centro cerrado de Alegría. Era el minuto 67 y estrelló el remate en el cuerpo de un afortunado Miño. No era día para desaprovechar goles tan cantados, tan hechos, y menos un equipo que manufactura tan pocas ocasiones así como este Zaragoza. Se pagaría caro el error. El Logroñés intentó espabilar, pero pasaron los minutos y los riojanos no engancharon la onda buena en ningún momento. Parecía que, salvo regalo zaragocista, la resolución del duelo iba hacia el empate… o el triunfo aragonés en alguna acción aislada fruto de su mayor toque de balón. Jim retiró a Zapater del campo a falta de un cuarto de hora y puso en juego a Sanabria. Oxígeno por cansancio. Bien el de Ejea, un día más.

Paulino, el mejor del Logroñés con diferencia, probó suerte desde lejos en el 73, pero su disparo potente se marchó fuera por poco. Un susto que ayudaba al Zaragoza a meterse aún más en la tensión del final del choque. Se alcanzó la recta final con el deber de, al menos, no perder el punto rescatado tras la catastrófica primera parte de los blanquillos. Jim introdujo a falta de 5 minutos a Larrazabal e Iván Azón en punta, retirando a Narváez (extraña sustitución) y Alegría. También retiró a Bermejo por Adrián González, en su clásico cambio a tiempo concluido. Cosas del míster.

Y el partido se acabó entre nervios y falta de calidad global. El 1-1 no hizo daño grave a ninguno de los dos contendientes, pero no los sacó de pobres. El sufrimiento seguirá a tope en ambas ciudades del Ebro. El Real Zaragoza no sabe ganar a los rivales directos por norma general. Y así es imposible escapar de verdad de las arenas movedizas de la parte baja de la tabla.

Ficha Técnica

UD Logroñés: Miño; Medina, Álex Pérez, Bobadilla, Iago López, Iñaki Sáenz; Andy, Petcoff; Paulino (Rubén Martínez, 85), Olaetxea; y Nano (Leo Ruiz, 79).

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Vigaray (Tejero, 46), Peybernes, Jair, Chavarría; Eguaras, Francho, Zapater, Bermejo (Adrián González, 90); Narváez (Larrazabal, 85) y Alegría (Iván Azón, 85).

Árbitro: González Esteban (Comité Vasco). Amonestó a Jair (13), Andy (75) y Petcoff (84).

Goles: 1-0, min. 14: Andy, de penalti. 1-1, min.61: Narváez.

Incidencias: Noche fresca en Logroño, con 10 grados al inicio del choque. El césped de Las Gaunas presentó un buen estado. A la llegada de ambos equipos al campo, en torno a las 19.00, medio millar de seguidores logroñeses recibieron a los autobuses, con gritos de ánimo hacia los locales y pitidos para los aragoneses 

PARTIDO Nº 711 ESPAÑA 1-1 GRECIA (25-Mar-2021)

PARTIDO Nº 711 ESPAÑA 1-1 GRECIA (25-Mar-2021)

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ESPAÑA

bandera españa circular

Partido 711


GRECIA

bandera redonda grecia - Búsqueda de Google

 

 

  1-1

 

Clasificacion Mundial Catar 2022

25 Marzo 2021

Granada

Estadio: Los Carmenes


 
FICHA TÉCNICA
España:
Once inicial: Unai Simón, Sergio Ramos (Iñigo Martínez 45´), Eric García, Diego Llorente, Gayà, Rodri Hernández, Koke (Thiago 73´), Dani Olmo (Pedri 65´) , Canales (Bryan Gil 65´), Ferran Torres (Oyarzabal 73´) y Morata.

Seleccionador: Luis Enrique Martínez
Grecia:
Once inicial: Vlachodimos, Papadopoulos, Tzavellas, Bakakis, Tsimikas, Zeca, Mantalos (Tzolis 45´), Bouchalakis, Limnios (Siopis 45´), Masouras (Fortounis 66´) y Bakasetas (Giakoumakis 78´).

Seleccionador: John van´t Schip

1-0 (32´) Morata a bocajarro después de acomodar con el pecho un gran servicio de Koke.
1-1 (57´) Bakasetas de penalti

Marco Guida (Italia): Mostró tarjeta amarilla 

Árbitros Asistentes: Ciro Carbone y Giorgio Peretti (Italia): Mostró tarjeta amarilla a Iñigo Martínez (55´) por parte de España y a Zeca (81´) y a Giakoumakis (81´) por parte de Grecia

Cuarto árbitro: Fabio Maresca (Italia)

Primera jornada del grupo B. Fase de clasificación para la Copa del Mundo de FIFA de Catar 2022.

Estadio Nuevo Los Cármenes (Granada)

Partido jugado a puerta cerrada debido a los protocolos de seguridad contra el Covid-19.
 
España 1-1 Grecia 

76.9 % Posesión 20.3 %
5 remates a puerta 1
0 remates paradas 1
4 remates fuera 0
2 remates otros 0
1 tarjetas amarillas 2
0 tarjetas rojas 0
9 faltas recibidas 14
15 faltas cometidas 10
133 balones perdidos 134
51 balones recuperados 45
1 fueras de juego 2
0 intervenciones portero 1

Debutantes:

Jugador n°809

Pedri

Centrocampista · FC Barcelona

Tegueste (Tenerife) · 25-11-2002

Jugador n°810

Bryan Gil

Delantero · SD Eibar

L´Hospitalet de Llobregat (Barcelona) · 11-02-2001

El enredo de España

El pactado cambio de Sergio Ramos y la falta de profundidad lastran a La Roja, que contra Grecia remató menos que nunca con Luis Enrique pese a dar casi 1.000 pases

El inesperado empate ante Grecia (1-1) en el inicio de la clasificación para el Mundial de Qatar 2022 y los problemas que encontró España para generar ocasiones en el duelo de Granada han puesto en solfa algunas de las decisiones del seleccionador, Luis Enrique, desde la construcción del once al pacto con Sergio Ramos para que este solo disputara los primeros 45 minutos y fuera sustituido en el descanso. En juego estaban los tres primeros puntos de la fase clasificatoria, y el acuerdo con el capitán, que a los 34 años acaba de salir de una lesión, transmitió cierta sensación de frivolidad ante la trascendencia y la oficialidad del choque.

La colaboración de Luis Enrique en la afanosa persecución del central por convertirse en el jugador con más internacionalidades rozó el límite entre lo que es competir por una plaza mundialista y alimentar un registro individual. El central suma 179 encuentros con España, a cinco de igualar el récord mundial, en poder del egipcio Ahmed Hassan (184 citas entre 1995 y 2012). No ha sido la primera vez que se ha dado tal estrategia. Ya en otras ocasiones Ramos ha disputado solo los minutos finales de algún partido, de manera testimonial, con el objetivo de apuntarse otro encuentro en su particular marcador de internacionalidades.

La suplencia de Jordi Alba (fue titular Gayà) también chirrió atendiendo al momento de forma que exhibe en el Barcelona y a la necesidad de profundidad que iba a demandar el conservador planteamiento de los griegos. En el otro costado, sin los ausentes Jesús Navas y Carvajal, la titularidad fue para Marcos Llorente. Su ubicación en esa demarcación explicó por qué Luis Enrique solo convocó a Pedro Porro como lateral derecho puro. Llorente, el centrocampista con más gol de la convocatoria, ofreció despliegue físico en la presión y en la ida y vuelta, pero no encontró espacios para romper en velocidad.

Como ha sucedido cuando Simeone le ha utilizado de carrilero, su actuación volvió a transmitir que alejar de las zonas de ataque al centrocampista más anotador de la convocatoria despilfarró la versión de goleador llegador con la que ha explotado. “Me siento más cómodo de interior, pero si tengo que jugar de lateral para ayudar al equipo, lo hago. Grecia es un equipo muy ordenado, con las ideas defensivas muy claras. Quizás necesitamos un poco más de desequilibrio y desborde”, expresó el rojiblanco tras el encuentro.

Pese a que Luis Enrique advirtió en la previa que la goleada a Alemania en noviembre (6-0) era historia, ante los griegos alineó a nueve de los titulares que aquella noche inocularon una buena dosis de optimismo en torno a una selección que desde el Mundial de Brasil 2014 va de desencanto en desencanto. Los dos cambios en el once respondieron a las bajas de Sergi Roberto y Pau Torres. A este lo reemplazó con Eric García, al que Pep Guardiola ha sumido en el ostracismo en el Manchester City desde que anunció que no renovaría. Su compañero Ferran Torres, alineado como extremo derecho, tampoco goza ahora de mucha confianza del técnico catalán. No se le vio suelto ni de cintura ni para pisar área, sus dos mejores virtudes.

Bryan Gil y Pedri

El pase al pie y las circulaciones pastosas que marcaron el inicio del declive de la España del tiqui-taca en el Mundial de Rusia 2018 volvieron a emerger el jueves ante la ordenada Grecia. El empate concedido no solo enreda la obtención de la primera plaza del grupo que da acceso directo al Mundial de Qatar. El inesperado traspié fue fruto de un juego ofensivo poco afilado hasta la entrada de Bryan Gil. El extremo del Eibar había opositado a la titularidad con sus impactantes entrenamientos en Las Rozas, pero se quedó en revulsivo. Lo mismo que Pedri, que cuando entró fue taponado por un marcaje individual y tampoco pudo poner en liza su sociedad con Jordi Alba.

España se enmarañó en el último tercio del campo con un fútbol previsible que no pudo desmontar el 4-1-4-1 que diseñó el seleccionador de Grecia, John van’t Schip. El técnico holandés cerró los espacios a los dos interiores, Koke y Canales, y con la línea defensiva muy cercana al área de su portero no dejó metros para que los laterales y los extremos pudieran sorprender. “Nos faltó fluidez. Con un poco más de ritmo y con cambiar de lado a lado y jugar por banda para tener más espacios nos hubiera ido mejor. No supimos hacerlo”, analizó Pedri.

Las estadísticas del encuentro describieron el regreso al toque intrascendente. Los internacionales españoles dieron 921 pases, el segundo registro más alto en los 19 partidos dirigidos por Luis Enrique (tras los 949 del 0-2 a Malta en marzo de 2019, clasificatorio para la Euro), para un total de nueve remates, la cifra más baja con el preparador asturiano al frente de la selección. Bajo su dirección, La Roja promedia 18 remates por partido y siete entre los tres palos. Ante Grecia se quedó en tres en este apartado, también el peor registro con Luis Enrique junto al logrado ante Suiza en Valdebebas (1-0), en octubre pasado en la Liga de las Naciones. Pero ese día España disparó 12 veces. Ante Grecia, hubo mucho pase de seguridad, poco desborde y menos remate, la España más roma de la era Luis Enrique. Este domingo, en Tiflis, aguarda Georgia, otra selección que planteará un partido de similares características.

Morata no es suficiente

España es incapaz de vencer a Grecia en el primer partido de las eliminatorias para el Mundial 2022. El de la Juventus marcó para La Roja.

El resultado no acompañó, pero el cuadro va tomando forma. Hace nada, apenas unos meses, el casting de Luis Enrique en su segunda etapa como seleccionador nos dejaba algo descolocados. Veíamos las pinceladas, pero debíamos dar un par de pasos atrás para tratar de entender la pintura en su totalidad. Tres porteros con similar pedigrí (Kepa, De Gea y Unai Simón), examen de centrales para acompañar a Ramos (Pau Torres va por nota…), rotación de batutas (Busquets o Rodri) y baile de jugadores y posiciones de medio campo hacia arriba con el falso nueve (Rodrigo, Aspas o Moreno) como canción de moda. Pero ahora sí que se ve el cuadro, lo abstracto ya es real. Luis Enrique calcó ayer el equipo que el pasado noviembre sacaba los colores a Alemania en La Cartuja (6-0). No pudo hacerlo al cien por cien por las lesiones de Sergi Roberto y Pau Torres, que fueron sustituidos por Marcos Llorente y Eric García. El resto, los mismos jugadores de aquel recital frente a la Mannschaft que nos permite sacar los codos en las casas de apuestas con vistas a la próxima Eurocopa.

No se abrió de inicio la puerta a los debutantes, pues los cuatro (Robert Sánchez, Pedro Porro, Pedri y Bryan Gil) asistieron al pitido inicial desde el banquillo. Pero no por eso dejó de haber sorpresa en el once inicial. La vista se nos iba irremediablemente al lateral derecho, con Marcos Llorente y sus siete pulmones junto a la cal. Le falta ser árbitro y portero, todo se andará. Ejercía de lateral, pero su tendencia a subir, justo por el mismo carril que unos metros más arriba ocupaba Ferran Torres, hizo que los ataques de La Roja se vencieran hacia ese lado derecho más que al izquierdo, donde Gayà y Olmo formaban pareja de baile.

Grecia defendía en bloque. Oscilaba de izquierda a derecha con Bakasetas como eje central. En principio, el jugador del Trabzonspor debía ser el faro ofensivo escoltado por Masouras y Limnios. John van’t Schip confesaba en la previa que era consciente de que el rival llevaría la iniciativa, aunque que de por sí no iba a renunciar al balón. Pero la cara de póquer le delataba. Frente a España uno sabe, sí o sí, que la pelota no es negociable. Es cierto que esta Grecia no es la del puño cerrado de Rehhagel, aquella que sorprendió a Europa con el título continental en 2004, pero por mucho aperturismo que se proclame le cuesta llevar la iniciativa.

Así que a la selección helena no le quedaba otra que aguantar el asedio de España. Koke protagonizó la primera ocasión de peligro con un doble remate en el minuto 13. La Roja se armaba de paciencia, con Ramos y Eric García iniciando cada uno de los ataques, en ocasiones un plan de vuelo demasiado previsible. España tocaba y tocaba, Grecia aguardaba y al partido era imposible hincarle el diente. Tenía más nervio que un filete de cinco pesetas, que diría nuestro compañero José Antonio Espina. El juego se embarulló a medida que avanzaban los minutos. Un par de choques aéreos, como el de Papadopoulos con Morata, balones perdidos, encontronazos como el de Rodri con Bakasetas… en definitiva, una serie de imprecisiones que ralentizaron el ritmo del partido, algo que jugaba descaradamente en nuestra contra. Y estábamos tan narcotizados que de repente, un derechazo de Dani Olmo al larguero casi nos hizo caer de la silla. Fue tal el despertar que sólo un minuto después llegó el segundo dardo, este sí con el gol como premio. Koke recibió en tres cuartos, levantó la cabeza y sirvió un pase gourmet a Morata, que controló el balón con el pecho y remató con la zurda ante un impotente Vlachodimos. A lo Cristiano, vamos, es lo que tiene entrenar y jugar junto al rey del remate.

El gol, eso sí, no alteró ni un ápice la estrategia helena. El equipo siguió anclado atrás, lo que dibujaba un escandaloso reparto en la posesión de balón: 80% para España y 20% para Grecia. Así se llegó al descanso y así se volvió de él. No había novedad en el juego aunque sí en las alineaciones con Siopis y Tzolis al campo en sustitución de Limnios y Mantalos, mientras que en La Roja Ramos cedía su lugar a Íñigo Martínez. Descanso para el de Camas (su cuerpo lo necesita), que suma un partido más al zurrón de internacionalidades: 179, a sólo cinco del récord mundial del egipcio Ahmed Hassan.

Y el central del Athletic no pudo tener peor estreno en el partido pues en el minuto 55 cometió penalti. En las eliminatorias no hay VAR, así que el veredicto del italiano Marco Guida no tuvo vuelta atrás. Debate, lógicamente, sí hubo, porque el central de Ondárroa despeja el balón y en su inercia golpea con los tacos sobre la pierna de Masouras. En mi opinión, Íñigo quizá mantiene en exceso su pierna arriba. No sé. Una falta que podríamos bautizar ya como a lo Modric (similar a la que le señalaron al croata el pasado fin de semana en Balaídos), pero penalti al fin y al cabo, transformado sin contemplaciones por Bakasetas.

Había que cambiar de aire, encontrar una marcha más en un juego demasiado monótono de la Selección. Luis Enrique apostó fuerte, con los versos sueltos de Pedri y Bryan Gil en sustitución de Olmo y Canales. Y poco después con Thiago y Oyarzabal en lugar de Koke y Ferran Torres. Pero el muro griego no cedió. Sólo alguna incursión por la izquierda de Gil amagó con crear una ocasión clara de gol. Pero esa no llegó. Lo único que llegó fue el pitido final de un partido que nos deja en fuera de juego. ¿Cómo se puede jugar tan bien ante Alemania y tan mal ante Grecia?