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LIGA 2ªDiv. 2023/24 JORNADA Nº2 (20.8.2023)

LIGA 2ªDiv. 2023/24 JORNADA Nº2 (20.8.2023)

LIGA 2ªDiv. 2023/24 JORNADA Nº2 (20.8.2023)

PARTIDO OFICIAL Nº 3607

Real Zaragoza SADREAL ZARAGOZA 1-0 REAL VALLADOLID

1-0, min. 30: Francés

Ficha técnica

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Gámez, Francés, Jair, Nieto; Aguado, Francho, Moya (Grau, 81), Maikel Mesa (Valera, 91); Azón (Bermejo, 72) y Bakis (Mollejo, 81).

Real Valladolid: Masip; Luis Pérez, Boyomo (Montiel, 58), Quintana, Escudero (Rosa, 46); De la Hoz, Monchu; Moro (Kenedy, 46), Iván Sánchez; Tunde y Cedric (Sergio León, 58).

Árbitro: Ávalos Barrera (Comité Catalán). Amonestó a Nieto (14), Iván Sánchez (45+4), Cristian Álvarez (82), Quintana (83) y Poussin (97, en el banquillo).

Goles: 1-0, min. 30: Francés.

Incidencias: Noche de calor espantoso, con 38 grados y ambiente húmedo, con cielo tormentoso a las 21.30, horario de comienzo del partido. El césped de La Romareda presentó un buen aspecto. El horario tardío, en plenas vacaciones de agosto y en día laboral dejó la entrada en las gradas del estadio zaragozano en unos 20.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por los abonados del Real Zaragoza fallecidos durante el verano (no se hizo el primer día con el Villarreal B).

Real Zaragoza 1-0 Real Valladolid

42.4 % Posesión 57.6 %
5 remates dentro 5
2 disparos bloqueados 2
5 remates fuera 4
11 disparos recibidos 12
3 tarjetas amarillas 2
0 tarjetas rojas 0
14 faltas recibidas 9
10 faltas cometidas 14
119 perdidas de posesion 108
61 recuperaciones de posesion 56
7 fueras de juego 2
xxxxxx

 

Victoria de líder del Real Zaragoza por 1-0 sobre un gran Valladolid

Un gol de Francés en el minuto 30 decantó el segundo triunfo consecutivo de los aragoneses en esta liga, esta vez ante un ex Primera de alto potencial. El equipo duerme líder con 6 puntos y ningún gol encajado.

Intensa, trabada, disputadísima fue la primera parte, con un Valladolid con hechuras de equipo superior, dejando patente su poso de ex Primera pese a tener su actual bloque en estado de provisionalidad absoluta. Los castellanos dominaron a los de Escribá durante los primeros 20 minutos en todos los rincones del campo. Tuvieron el balón, su gobierno, entraron bien por las bandas y sorprendieron, sobremanera, con un sistema atacante en varias fases ofensivas compatible con un 3-2-5… sí, como en los años 50 y 60 del siglo pasado. Le costó una barbaridad de tiempo al cuadro aragonés descifrar este plan de Pezzolano, el técnico uruguayo (castigado, en una cabina de radio, por una expulsión del año pasado) que dirige a los albivioletas.

Bastante hizo en toda la primera parte el Zaragoza con contener las acometidas al área del rival, que eran siempre llenas de veneno y de picardía. Hubo infinidad de duelos directos, de regates y encares de los vallisoletanos que pudieron con las marcas blanquillas. Los laterales Gámez y Nieto sufrieron de lo lindo, el primero con el velocista Tunde y el segundo con Moro y los apoyos de Iván Sánchez. Ahí hubo un par de agujeros que los centrales, inmensos, Jair y Francés, ayudaron siempre a taponar.

En ese tramo, Monchu casi sorprendió en el minuto 7 a Cristian Álvarez en una falta en el lateral del área que sacó directa. La réplica la dio Azón en una contra larga, en solitario, sin apoyarse en Bakis, que acabó con un chut por alto junto a la escuadra izquierda, al lateral de la red en el 13. El Valladolid fue un equipo de presión alta, permanente. Unos atletas, pese a jugarse a 37 grados. En un acoso a Cristian, este sacó mal con el pie, regaló la pelota a Monchu en el minuto 21 y el disparo de este desde fuera del área lo atrapó el argentino reparando su error de origen.

El Real Zaragoza, sujetado en esta franca inferioridad por el ánimo de su público, empezó a encontrar alguna jugada combinada a partir de mitad del primer periodo. En el 23, Moya lanzó desde media distancia y el balón se le marchó fuera por un metro junto a palo derecho de un inédito Masip. El equipo de Escribá no era capaz de llevar el balón al área adversaria. Aguado y Moya estaban obturados, acosados siempre de cerca, sin cintura ni apoyos rápidos. Mesa no tenía flujo de pases. Y Azón y Bakis eran dos islas. Francho, el más activo de los medios, anduvo torpe con el balón en los espacios cortos que siempre tenía alrededor.

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En un pelotazo largo sobre Azón en el minuto 29, este encaró el área con su habitual tranco en carrera, disparó raso y Masip sacó el balón a córner en su única intervención de mérito antes del descanso. A la salida de ese saque de esquina, el rechace de la defensa le cayó a Francés, que controló con el hombro y batió desde cerca la portería pucelana. Era el 1-0 a la media hora y el Real Zaragoza veía las puertas del cielo. Se encontró en ventaja a balón parado sin hacer demasiado esfuerzo ofensivo en jugadas corridas. Una explosión de alegría y desahogo tremenda se sintió en todo el estadio. De ahí al intermedio, el fútbol subió en rozamientos y peleas, pero bajó en calidad.

El Zaragoza apenas pisó de nuevo la zona de los goles ante Masip. Y el Valladolid se tiró arriba con mayor énfasis, pero con mucha precipitación. Lo único reseñable fue, antes de los 9 minutos de aumento, un posible penalti de Francés por agarrón continuado a Monchu en un centro de Moro en el minuto 35. Lo revisó el VAR… durante más de 4 minutos. La cosa era que había fuera de juego por brazo y medio del ariete Cedric, lo que desvaneció la opción de señalar la pena máxima. El Real Zaragoza volvió a ver a todos los coros celestiales en esta acción puntual. Parecía una noche propicia. Se llegó a la pausa del ecuador del duelo con las pulsaciones a tope. El rival pucelano era mucho rival y se preveía un segundo tiempo de máximo.

El duelo se reanudó con dos cambios en los visitantes. Rosa y Kenedy dieron aire nuevo desde el lateral zurdo y el extremo derecho al rival castellano. Escribá siguió confiando en los mismos y en lo mismo. En el minuto 51, Bakis se quedó a un palmo de su primer gol oficial, al cruzar ligeramente un buen pase de Aguado tras jugada de Moya. Una pena, pues se cantó el 2-0 en los graderíos. Los zaragocistas habían aprendido del primer periodo y ya no se repitió la sorpresa y el despiste del inicio de la noche. Dos minutos después, el VAR desmontó el ya celebrado y festejado segundo tanto de Maikel Mesa, rematando en el segundo palo un centro de Francho que ni Azón ni Bakis puntearon antes. El canario estaba en fuera de juego y lo que el linier se comió, los jueces de cámara y moviola rectificaron. Era el minuto 53 y ahí pudo estar la sentencia.

Pezzolano hizo otro doble cambio enseguida. Sergio León (ofrecido horas antes al Real Zaragoza por su entorno) y Montiel reforzaron el mecanismo de ataque pucelano con dos tipos de muchos quilates. Faltaba más de media hora y todo estaba abierto de par en par. El equipo aragonés trataba de jugar al fútbol control, con Aguado crecido, lo mismo que Mesa. Solo se echaba en falta más verticalidad, mayor largura de las jugadas hacia el área rival. Se morían los balones demasiado lejos del peligro, y eso que Francho también ganó en acierto cada vez que entró como un fuera borda por la banda derecha. Los dos puntas, Azón y Bakis, estuvieron demasiado desvinculados de los remates de las jugadas.

Se entró en los últimos 20 minutos con una falta lejana lanzada por Montiel y detenida bien por Cristian Álvarez y con el primer cambio de Escribá, dando entrada a Bermejo en vez del agotado Azón. Y en el 75, el Valladolid avisó de que la victoria que trataba de sujetar el Zaragoza a base de adormecer el partido, corría peligro. En una jugada de Sergio León en el área, su dejada atrás la remató al larguero Iván Sánchez con un zurdazo tremendo. Llegaba el momento de la verdad y los de Escribá, un día más, habían dejado pasar ocasiones propicias para haber decantado el marcador con antelación. La velada estaba programada para padecer, incluso en una deseada y potencial victoria.

Escribá metió a Grau y Mollejo para dar oxígeno a un equipo que cada vez estaba más aculado en el área, peligrosamente. Por eso, Montiel estuvo a centímetros del 1-1 en el 80, con un remate franco con todo a favor que cruzó fuera milagrosamente para el Zaragoza. Una recuperación de Mollejo en el 86 generó el efecto deseado y Maikel Mesa forzó a un paradón de Masip en la enésima carrera de galgo de un Francho magnífico en los desahogos largos. Oro molido ese contragolpe para bajar las revoluciones de un Valladolid demasiado mandón. Valera relevó a Mesa ya en el 91, en los 8 minutos de aumento. Todo por sujetar un triunfo de liderazgo.

El final tuvo mucho de agónico, de épico. Al límite en el área propia, y con la opción del 2-0 en un contragolpe horriblemente finalizado por Bermejo, fuera de onda pese a que Escribá trata de recuperarlo como sea lo antes posible. Era un pase a Mollejo lo suyo, para que marcase a placer… pero no lo vio el ‘10’. Pudo haber sido la explosión del volcán zaragocista en el 96, que llegó dos minutos después con el pitido final. Tres puntos de mucho calibre. De mucho valor intrínseco. El equipo aragonés se pone en todo lo alto cuando la carrera acaba de comenzar. Marcando talante. Mostrando intenciones. Qué falta hacía esto.

SD HUESCA X-X SD HUESCA

 

CD TERUEL X-X CD TERUEL 

SD TARAZONA X-X SD TARAZONA 

 

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