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7º Libro 2012 (1 Abr - 14 Abr)

7º Libro 2012 (1 Abr - 14 Abr)

HOMERO Y LOS REINOS DEL MAR 

JOSE FERRER

  • 15.0x23.0cm.
  • Nº de páginas: 560 págs.
  • Editorial: VIAMAGNA EDICIONES
  • Lengua: ESPAÑOL
  • Encuadernación: Tapa dura
  • ISBN: 9788492688708
  • Año edicón: 2009
  • Plaza de edición: BARCELONA

Sinopsis

Tras el asedio y caída de Troya, la civilización en Occidente se desmoronó, destruida por el avance incontenible de sangrientas invasiones, la guerra y el saqueo. Fue el cataclismo más terrible de la Historia. Tribus nómadas, naciones errantes y ejércitos sedientos de conquista se lanzaron contra sus enemigos, disputándose el dominio del mar y de la tierra rme. Lucharon sin piedad, hasta la aniquilación. Grecia y Creta fueron arrasadas. El imperio hitita quedó despedazado. Egipto, pese a que sus tropas consiguieron contener la invasión de los Pueblos del Mar, nunca recuperaría el esplendor de los grandes faraones. La escritura desapareció. La forja del bronce y otras tecnologías cayeron en el olvido. La Historia se detuvo y dio marcha atrás. Comenzó una larga y dramática Edad Oscura.

***************************

En las islas de Itaca y Kefalonia y parte de la costa occidental del Peloponeso reina el poderoso Zosimo, heredero de la dinastía de los Demetrios. Un día cualquiera, llega a las costas de Kefalonia un náufrago extenuado por su larga permanencia a la deriva sobre débil barquichuela. Se trata de un guerrero portador de insólitas armas de bronce. Tanto el rey como la intrigante Anhiade, sacerdotisa madre del templo de Hestia, temen que la llegada del extranjero sea augurio cierto de la terrible devastación que en esa época causan “los pueblos del mar”en todo el mundo conocido.

Determinan averiguar la procedencia del extranjero y sus intenciones, y a tal efecto encargan al escriba Adnhes, conocedor de idiomas, que interrogue al náufrago para de esta forma poder tomar una resolución. Adhnes, enamorado Zora, profesante de Hestia, acude al templo cada día -donde convalece el extranjero -, a fin de entablar conversación y ganar su confianza. Sin embargo, Adhnes descubre que Zosimo y Anhiade, cada cual llevado por sus propios intereses, han decidido conocer el origen del náufrago -a quien toman por un poderoso guerrero, acaso un rey -, pedir un fuerte rescate por él y después darle muerte. Adnhes, amigo y discípulo de Homero, el poeta ciego a quien todos llaman el que camina en la oscuridad”, le pide consejo sobre cómo evitar esta fechoría. Entre ambos y Zora urden un plan desesperado: inventar cada día los informes de Adhnes al rey Zosimo de manera que estos lo mantengan alerta, interesado en la conclusión de los mismos, pues de tal forma, mientras permanezca vigente la fuerza del relato, la vida del extranjero estará a salvo.

Sin embargo, la tragedia acecha a todos los protagonistas de la novela. La anciana sacerdotisa Doreias, venerable madre de una pequeña secta adoratriz de Atenea, advierte del inminente peligro: la aniquiladora, incontenible invasión de los “pueblos del mar” que se avecina. Finalmente se cumple el vaticinio…

ACB 2011/12 JORNADA 27

 

UCAM MURCIA | CAI ZARAGOZA

76 |

 62
 J 27 | 01/04/2012 | 12:30 | Palacio Municipal De Deportes | Público:5225  
 Árb: Redondo, Jiménez Trujillo, Pedro Munar   21|15 10|16 24|4 21|27
UCAM MURCIA 76 REB   TAP   FP    
D Nombre Min P T2 T2 % T3 T3 % T1 T1 % T D+O A BR BP C F C M F C +/- V
4 Jasen, J. 0:4 0 0/0 0% 0/0 0% 0/0 0% 0 0+0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 2 0
5 Augustine, James 22:21 8 4/5 80% 0/0 0% 0/0 0% 11 7+4 0 2 0 0 1 0 0 2 1 29 20
7 Udoka, Ime 20:17 14 3/6 50% 2/5 40% 2/2 100% 6 5+1 0 0 2 0 0 0 0 3 2 20 11
8 Douby, Quincy 27:20 17 5/10 50% 2/7 29% 1/1 100% 3 3+0 0 1 1 0 0 0 0 3 1 17 8
10 Sekulic, Blagota 17:39 6 1/3 33% 1/1 100% 1/1 100% 7 5+2 0 0 2 0 0 0 0 0 2 -15 11
11 Franch, Josep 24:5 9 2/5 40% 1/3 33% 2/2 100% 2 0+2 3 1 3 0 1 0 0 1 1 8 8
14 Rivero, Pedro 3:22 0 0/0 0% 0/1 0% 0/0 0% 0 0+0 1 1 0 0 0 0 0 0 0 -5 1
15 Pérez, Sergio                                          
20 Barlow, David 34:7 7 1/4 25% 1/3 33% 2/3 67% 7 6+1 4 2 1 0 0 0 0 1 3 16 15
31 Miso, Andrés 18:50 8 1/2 50% 1/3 33% 3/3 100% 2 0+2 0 0 3 0 0 0 0 3 4 3 5
34 Rejón, G. 5:53 0 0/0 0% 0/0 0% 0/0 0% 3 3+0 1 0 1 0 0 0 0 2 0 -2 1
44 Grimau, Jordi 26:2 7 0/2 0% 2/4 50% 1/2 50% 0 0+0 3 0 1 0 0 0 0 4 2 -3 2
  Equipo   0 0/0 0% 0/0 0% 0/0 0% 2 1+1 0 4 0 0 0 0 0 0 0 0 6
Total 200:0 76 17/37 46% 10/27 37% 12/14 86% 43 30+13 12 11 14 0 2 0 0 19 16 14 88
E  Quintana, Oscar
5f  
CAI ZARAGOZA 62 REB   TAP   FP    
D Nombre Min P T2 T2 % T3 T3 % T1 T1 % T D+O A BR BP C F C M F C +/- V
8 Wright, Bracey 30:11 12 0/5 0% 2/6 33% 6/7 86% 2 2+0 2 1 2 0 0 1 0 2 6 -16 8
9 Van Rossom, Sam 25:6 5 1/2 50% 1/8 13% 0/0 0% 5 2+3 1 4 2 0 0 0 0 0 1 -1 6
10 Hettsheimeir,R 32:53 17 8/15 53% 0/2 0% 1/1 100% 8 4+4 0 1 2 0 0 1 0 3 4 -13 15
11 Stefansson, J. 29:12 10 3/4 75% 1/4 25% 1/1 100% 3 3+0 1 2 2 0 0 0 0 1 2 -1 11
12 Almazán, Pablo 12:26 2 1/3 33% 0/1 0% 0/0 0% 2 2+0 1 0 0 0 0 0 0 1 0 -13 1
16 Cabezas, Carlos 25:32 2 1/2 50% 0/1 0% 0/0 0% 2 1+1 3 0 3 0 0 0 0 2 3 -11 3
17 Marín, Javier                                          
21 Archibald, R. 17:3 4 2/4 50% 0/0 0% 0/0 0% 2 2+0 0 1 3 0 0 0 0 2 1 -2 1
31 Fontet, Albert 14:16 4 2/3 67% 0/0 0% 0/0 0% 7 3+4 0 0 0 0 0 0 0 2 2 -5 10
33 Toppert, Chad 13:21 6 0/1 0% 2/6 33% 0/0 0% 3 3+0 0 0 0 0 0 0 0 3 0 -8 1
  Equipo   0 0/0 0% 0/0 0% 0/0 0% 3 2+1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 3
Total 200:0 62 18/39 46% 6/28 21% 8/9 89% 37 24+13 8 9 14 0 0 2 0 16 19 -14 59
E  Abós, José Luis
5f  

El UCAM Murcia se mantiene como "bestia negra" del CAI Zaragoza (76-62)

El UCAM Murcia consiguió una importante victoria frente al CAI Zaragoza, que le permite abrir distancia con los equipos que ocupan plaza de descenso (76-62)


Murcia, 1 abr. 2012.- El CAI Zaragoza, equipo que lucha por entrar en la fase por el título en la Liga Endesa, perdió ante su 'bestia negra', el UCAM Murcia, que venció con autoridad y merced a un tercer cuarto en el que barrió de la pista a su rival con un parcial de 24-4 que dejó el partido sentenciado.

El UCAM Murcia, que le quitó un ascenso a la ACB al CAI en 2006 y lo condenó al descenso en 2009, ganó en este encuentro dominándolo desde el principio, con lo que da un paso de gigante en su lucha por la salvación, pues, además, los dos conjuntos que ocupan los puestos de descenso -el Asefa Estudiantes y el Blancos de Rueda Valladolid- perdieron en esta jornada.


Los de Óscar Quintana tuvieron una mejor puesta en escena y con un 6-0 empezaron a marcar diferencias. Con un buen juego colectivo se fueron imponiendo a un CAI al que Stefansson y Hettsheimeir mantuvieron con opciones. De hecho, en el segundo cuarto, ante una crisis ofensiva de los locales, los maños llegaron a ir por delante en el marcador hasta tres veces y en las tres con un punto de ventaja (22-23, 25-26 y la última, 28-29).

Al descanso se llegó con empate a 31, pero en el arranque del tercer cuarto el choque quedó sentenciado. El equipo dirigido por José Luis Abós encajó un 11-0 de parcial y, con Udoka y Douby al mando, el UCAM Murcia sentenció por la vía rápida.

Una defensa extraordinaria, con Augustine intimidando a los pívots del CAI, resultó clave para que el cuadro grana cerrase el cuarto con 20 puntos de renta (55-35) y solo concediendo dos canastas -una de Fontet y otra de Van Rossom- a su oponente.

El último periodo fue residual. Jordi Grimau y Barlow pusieron la máxima ventaja en el marcador (63-37) y a partir de entonces la relajación de los locales fue aprovechada por el CAI para maquillar su derrota hasta el 76-62 final.

76 - UCAM Murcia (21+10+ 24+21): Franch (9), Douby (17), Udoka (14), Barlow (7) y Augustine (8) -cinco inicial-, Juan Jasen (-), Sekulic (6), Rivero (-), Miso (8), Rejón (-) y Jordi Grimau (7).

62 - CAI Zaragoza (15+16+4+27): Cabezas (2), Stefansson (10), Wright (12), Almazán (2) y Hettsheimeir (17) -cinco inicial-, Van Rossom (5), Archibald (4), Fontet (4) y Toppert (6).

Árbitros: Juan Luis Redondo, Benjamín Jiménez y Pedro Munar.

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo séptima jornada de la Liga Endesa que se disputó en el Palacio de los Deportes de Murcia ante 5.600 espectadores.

 

Resultados Liga Endesa 2011-12 Jornada 27 
Partido Resultado Est
Asefa Estudiantes | Banca Civica 64 | 77
Gescrap Bizkaia | Gran Canaria 2014 78 | 72
Mad-Croc Fuenlabrada | Blusens Monbus 63 | 82
FIATC Mutua Joventut | Blancos de Rueda Valladolid 83 | 73
FC Barcelona Regal | Valencia Basket 76 | 72
UCAM Murcia | CAI Zaragoza 76 | 62
Assignia Manresa | Lagun Aro GBC 74 | 79
Real Madrid | Unicaja 64 | 51
Lucentum Alicante | Caja Laboral 72 | 71
 Clasificación Liga Endesa 2011-12 Jornada 27 
Pos Equipo J G P P.F. P.C.  
1   FC Barcelona Regal 27 22 5 2.062 1.765  
2   Real Madrid 27 21 6 2.233 1.939  
3   Caja Laboral 27 19 8 1.990 1.859  
4   Lagun Aro GBC 27 16 11 2.149 2.058  
5   Valencia Basket 27 15 12 2.012 1.941  
6   Gescrap Bizkaia 27 15 12 2.116 2.085  
7   Lucentum Alicante 27 15 12 1.856 1.905  
8   Banca Cívica 27 14 13 2.042 2.000  
 CAI Zaragoza 27 14 13 1.944 1.935  
10   Unicaja 27 14 13 1.993 2.000  
11   FIATC Mutua Joventut 27 12 15 1.952 2.031  
12   Assignia Manresa 27 12 15 1.957 2.006  
13   Gran Canaria 2014 27 11 16 1.829 1.904  
14   Mad-Croc Fuenlabrada 26 10 16 1.848 1.974  
15   Blusens Monbus 27 10 17 1.908 1.972  
16   UCAM Murcia 27 9 18 1.896 1.995  
17   Asefa Estudiantes 26 7 19 1.785 2.001  
18   Blancos de Rueda Valladolid 27 6 21 1.864 2.066  

31.3.2012 - LIGA 1ªDiv. 2011/12 JORNADA Nº 31

31.3.2012 - LIGA 1ªDiv. 2011/12 JORNADA Nº 31

31.3.2012 - LIGA 1ªDiv. 2011/12 - JORNADA Nº 31

Partido Nº 1940 del R.ZARAGOZA  en 1ª Div.

 SPORTING 1-2 REAL ZARAGOZA   

 

Ficha técnica:
1 - Sporting: Juan Pablo, Orfila (Canella m 64), Eguren, Iván Hernández, Lora, Rivera, Nacho Cases, De las Cuevas, André Castro (Trejo m 64), Adrián Colunga y Barral (Sangoy m 74)

2 - Zaragoza:
Roberto, Pablo Álvarez, Mateos (Da Silva m 82), Paredes, Abraham, Dujmovic, Pintér, Lafita, Apoño, Obradovic y Helder Postiga (Aranda m 67)

Goles: 0-1, m.36: Helder Postiga. 1-1, m.48: Eguren. 1-2, m.90: Lafita.

Árbitro:
Teixeira Vitienes. Expulsó al segundo entrenador del Zaragoza (m 58) y mostró tarjetas amarillas a Javi Paredes (m 25), Pablo Álvarez (m 32), Lora (m 32), Iván Hernández (m 40), Pintér (m.53), Apoño (m 60), Lafita (m 62), Mateos (m 82) y Rivera (m 87).

Incidencias:
partido de la trigésima primera jornada disputado en el estadio El Molinón ante unos 29.000 espectadores.

Estadísticas

Sporting


Zaragoza

1

Goles

2

1

Asistencias

2

13

Disparos

9

6

Disparos a portería

5

3

Paradas

5

0

Goles de penalti

0

0

Penaltis

0

15

Centros

21

7

Saques de esquina

6

1

Fueras de juego

1

20

Faltas cometidas

29

3

Tarjetas amarillas

7

0

Tarjetas rojas

0

El Zaragoza sigue soñando con la salvación

El Zaragoza se llevó los tres puntos ante el Sporting de Gijón (1-2) y le dejó malherido, un poco más cerca del descenso a Segunda División.

En el minuto 91, cuando el partido parecía abocado a las tablas, un gol de Lafita dio la victoria al Real Zaragoza, que sigue soñando con la salvación.

El Zaragoza se llevó los tres puntos ante el Sporting de Gijón (1-2) y le dejó malherido, un poco más cerca del descenso a Segunda División.

Poco fútbol, pero mucha pelea

Sporting y Zaragoza demostraron por qué llevan prácticamente toda la temporada en puestos de descenso y el partido tuvo casi de todo menos fútbol. En esa pelea, los visitantes golpearon primero y sumieron a un abarrotado El Molinón en la más absoluta zozobra.

Los dos entrenadores reiteraron durante la semana que el equipo que saliera derrotado en este partido tendría prácticamente imposible eludir el descenso.

El Zaragoza, en racha

Al duelo llegaron en mejor racha los visitantes, y en mejores condiciones, ya que Javier Clemente no pudo contar con hombres muy importantes.

El técnico vasco del Sporting se decidió por Eguren para sustituir al sancionado Botía, quien, a pesar de no estar en su mejor estado de forma, sigue siendo insustituible en la defensa rojiblanca, pero, además, Clemente decidió cambiar de banda a Lora, por lo que la defensa que saltó al campo no tenía ningún componente en su posición habitual.

El Zaragoza salió con las cosas claras e impidió que el Sporting tocara dos balones seguidos, aunque los locales se lo pusieron muy fácil con lanzamientos largos que la defensa del Zaragoza rechazaba con tranquilidad o paraba el juego con una falta.

El resultado fue una total ausencia de juego porque el Zaragoza se limitaba a lanzamientos lejanos que iban directamente fuera y los locales ni siquiera eran capaces de acercarse al área rival.

No obstante, fue el Sporting el que gozó de las dos primeras opciones de adelantarse en el marcador, la primera en un remate de cabeza de Eguren en un córner al que respondió Roberto con una gran parada y la segunda, un robo de balón en el que Adrián Colunga quiso hacer la jugada personal cuando iban otros dos compañeros con él y el balón acabó fuera.

El Zaragoza supo aprovechar la oportunidad que se le presentó en un pase de Lafita, que superó a los dos centrales y el balón llegó a un desmarcado Hélder Postiga, que cruzó muy bien el balón sobre la salida de Juan Pablo, un gol que dejó muy tocado al Sporting, que desde ese momento y hasta el final del primer tiempo apenas dio una a derechas

El panorama cambió radicalmente nada más comenzar la segunda parte, ya que en el primer acercamiento del Sporting al área de Roberto el balón acabó en un córner que lanzó De las Cuevas sobre el primer palo, donde tocó hacia atrás Barral y el esférico llegó a un desmarcado Eguren que, de cabeza, batió a Roberto.

Llegó el empate

El empate levantó los ánimos de El Molinón y espoleó a los jugadores del Sporting, que durante los siguientes minutos pusieron cerco al área visitantes, pero sin acierto.

El Zargoza logró sacudirse el dominio local y el juego volvió a equilibrarse dentro de la mediocridad general.

Ambos técnicos realizaron los primeros cambios, pero la tónica del juego no varió.

La incertidumbre del resultado y la importancia de los puntos en juego mantenía a los espectadores pegados a los asientos conscientes de que el partido podía decidirse por el más mínimo error.

Victoria en el tiempo añadido

El fallo lo cometió el Sporting en el tiempo añadido, ya que la defensa permitió una internada de Zuculini y Lafita firmó el gol de la victoria del Zaragoza, que sigue soñando con la salvación y deja al equipo asturiano muy cerca del abismo de la Segunda División.

16ª Huelga general en España

16ª Huelga general en España

 

VADA CHENERAL

 

 

Huelgas generales en España

La huelga general ludista de 1855 se considera la primera huelga general convocada en territorio español. La Huelga general revolucionaria de 1917, fuertemente reprimida por los militares, es la primera gran huelga general del siglo XX, seguida por la llevada a cabo en la Revolución de 1934 -en los preludios del franquismo- y continuada por la convocada contra la sublevación militar del 18 de julio de 1936. La dictadura franquista hizo imposible cualquier manifestación sindical y mucho menos la convocatoria de huelgas generales.

No será hasta después de la muerte de Francisco Franco en el mes de noviembre de 1975, cuando se vuelva a recuperarse la presencia de la actividad sindical y puedan convocarse huelgas, ya sean de carácter sectorial o general. La primera huelga general que tuvo lugar, todavía en el período preconstitucional y durante la transición política, fue con el primer gobierno de Adolfo Suarez de 1976 siguiendo otra durante la Legislatura Constituyente de España de Adolfo Suárez y las posteriores huelgas generales, ya en plena democracia constitucional, estando en el gobierno los presidentes Felipe González (4), José María Aznar (1) y José Luis Rodríguez Zapatero (1).

Monarquía de de Isabel II de España

1ª Huelga general en España de 1855

La Huelga general en España de 1855 se considera la primera huelga general convocada en la historia de España por trabajadores de la industria textil en Cataluña. Tuvo lugar durante el Reinado de Isabel II de España en el denominado bienio progresista (gobierno de Baldomero Espartero).[7]

Monarquía de Alfonso XIII

2ª Huelga general revolucionaria en España de 1917

La Huelga general de 1917 fue convocada en el contexto de la crisis de 1917, por UGT y CNT en agosto de 1917, de carácter indefinido y, según el manifiesto de la misma, Con el fin de obligar a las clases dominantes a aquellos cambios fundamentales del sistema que garanticen al pueblo el mínimo de condiciones decorosas de vida y de desarrollo de sus actividades emancipadoras, se impone que el proletariado español emplee la huelga general, sin plazo definido de terminación, como el arma más poderosa que posee para reivindicar sus derechos. Monarquía de Alfonso XIII de España (Presidente del Consejo de Ministros: Eduardo Dato que será sustitutido por Manuel García Prieto).

Segunda República Española

3ª Huelga general revolucionaria en España de 1934

La Huelga general revolucionaria en España de 1934 fue convocada por UGT el 5 de octubre de 1934 contra la entrada de ministros de la CEDA en el gobierno de la República, que consideraban las organizaciones obreras el preludio de la instauración del fascismo en España. Desencadenó la Revolución de octubre de 1934, teniendo su epicentro en Asturias, donde la CNT también convocó.

Sublevación militar de 18 de julio de 1936 y franquismo

4ª Huelga general en España de 1936

La Huelga general contra la sublevación militar del 18 de julio de 1936: convocada contra el Pronunciamiento del 17 y 18 de julio de 1936 por UGT y CNT, se desarrolla entre el 18 y el 23 de julio, y protagoniza la derrota del pronunciamiento en las principales ciudades de España, en el comienzo de la Guerra Civil Española y con el consiguiente estallido de la Revolución social española de 1936.

Periodo preconstitucional o de transición política no democrática

5ª Huelga general en España de 1976

La Huelga general en España de 1976, celebrada el 12 de noviembre de 1976 (de 24 horas, Jornada de paro general) fue convocada por COS (Coordinadora de Organizaciones Sindicales) -entre ellas CCOO, UGT y USO- contra las medidas de ajuste laboral y económico del gobierno de Adolfo Suárez -no elegido democráticamente-, y por la amnistía y las libertades democráticas.

Periodo preconstitucional o de transición política democrática

6ª Huelga general en España de 1978

La Huelga general en España de 1978, celebrada el 5 de abril de 1978, fue convocada el 17 de marzo de 1978 por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) y secundada por UGT, CCOO y sindicatos de 28 países europeos. Se protestaba contra: el alto porcentaje de desempleo en Europa (5%). Seguimiento: unos cuatro millones de personas, según los sindicatos. Presidente del Gobierno:Adolfo Suárez (UCD), ya elegido democráticamente aunque sin estar aún aprobada la Constitución española refrendada el 6 de diciembre de 1978.[]

Democracia plena constitucional

7ª Huelga general en España de 1981

Tras el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 los sindicatos CCOO y UGT convocaron una huelga general de dos horas de duración contra la intentona golpista, celebrada con diverso seguimiento durante la mañana del 24 de febrero, así como asambleas informativas. En el caso de Cataluña, CCOO convocó en principio huelga general de 48 horas de duración.[9]

8ª Huelga general en España de 1985

La Huelga general en España de 1985, celebrada el 20 de junio de 1985 (24 horas), fue convocada por CCOO contra la reforma de las pensiones. Se suman USO, CNT, ELA-STV e INTG.

9ª Huelga general en España de 1988

Esta huelga (también llamada 14-D), celebrada el 14 de diciembre de 1988 (24 horas), fue convocada por CCOO y UGT contra la reforma laboral durante el Gobierno de Felipe González.

10ª Huelga general en España de 1992

Esta huelga, celebrada el 28 de mayo de 1992 (12 horas), fue convocada por CCOO y UGT contra la reforma del subsidio de desempleo. Se suman los sindicatos minoritarios.

11ª Huelga general en España de 1994

Esta huelga, celebrada el 27 de enero de 1994 (24 horas), fue convocada por CCOO y UGT contra la reforma laboral. Se suman los sindicatos minoritarios.

12ª Huelga general en España de 2002

Esta huelga (20-J), celebrada el 20 de junio de 2002 (24 horas), fue convocada por CCOO y UGT contra la reforma del subsidio de desempleo. Se suman los sindicatos minoritarios.

13ª Huelga general en España de 2003

Esta huelga, celebrada el 10 de abril de 2003 (2 horas), fue convocada por UGT y las federaciones de CCOO sin mayoría oficialista contra la participación de España en la Guerra de Iraq y sus efectos socioeconómicos. CGT y CNT convocan huelga general de 24 horas.

14ª Huelga general en España de 2010 - 29-S

Esta huelga (29-S), celebrada el 29 de septiembre de 2010 (24 horas), fue convocada por CCOO, CGT y UGT contra la reforma laboral, la reducción salarial en el sector público y la congelación de las pensiones. Se suman los sindicatos minoritarios.

15ª Huelga general en España de 2011

Convocada el 27 de enero de 2011 (24 horas) por ELA, LAB, CIG, CGT, CNT, entre otras, en Cataluña, Galicia, Euskadi y Navarra, y con manifestaciones en el resto del Estado. Contra la reforma de las pensiones.

16ª Huelga general en España de 2012

Huelga conocida como 29-M y convocada el 29 de marzo de 2012 (24 horas) por ELA, LAB, USO, CIG, CUT, CGT, CNT, CCOO y UGT, entre otras, en todo el Estado. Contra la séptima reforma laboral aprobada el 19 de febrero.

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28 de Marzo del 2012 15h 21'

Contadores Gratis

19 de Abril del 2009

 

Taifa de Zaragoza

Taifa de Zaragoza

 

Taifa de Zaragoza

Reyes taifas de Zaragoza

Dinastía tuyibí (1018-1038)

  • Mundir I (1018- c. 1022)
  • Yahya al-Muzaffar (c. 1022-1036)[1]
  • Mundir II (1036-1038)
  • Abd Allah ibn Hakam (1038)

Dinastía hudí (1039-1110)

  • Sulaymán ibn Hud al-Musta'in (1039-1046)
  • Al-Muqtadir (1046-1081)
  • Al-Mu'taman (1081-1085)
  • Al-Musta'in II (1085-1110)
  • Abdelmalik (1110)

Gobierno almorávide (1110-1118)

  • Muhammad ibn al-Hayy (1110-1115)
  • Ibn Tifilwit (1115-1117)
Conquista aragonesa en 1118
Vista nocturna de las estancias de La Aljafería, el palacio que mandó erigir el rey Al-Muqtadir en 1065.

La Taifa de Saraqusta (Taifa de Zaragoza o Reino de Zaragoza) fue una taifa independiente entre 1018 y 1110 —esto es, desde la desintegración del califato de Córdoba a principios del siglo XI hasta que fue conquistada por los almorávides en 1110—, que experimentó un extraordinario auge político y cultural con los reinados de Al-Muqtadir, Al-Mutamán y Al-Mustaín II en la segunda mitad de dicho siglo.

El legado intelectual y artístico más sobresaliente se podría resumir en la construcción del Palacio de la Aljafería y en la creación de la primera escuela estrictamente filosófica andalusí, cuya figura descollante es Avempace, que nació en Zaragoza entre 1070 y 1080 y tuvo que emigrar de la ciudad hacia 1118 tras la conquista cristiana.

Historia de Saraqusta

Extensión de la Taifa de Zaragoza hacia 1080.

La Marca Superior en época de los emiratos

Periodo del Emirato Dependiente

En el año 714 la ciudad es ocupada por el ejército musulmán al mando de Tariq y su lugarteniente, Muza, pasando a formar parte del Califato omeya de Damasco y del Emirato Dependiente con capital en Córdoba. Desde ese año Saraqusta fue un puesto avanzado en la lucha contra los cristianos del norte, que se refugiaron en los valles pirenaicos de Ansó, Hecho, Sobrarbe y Ribagorza. Hacia el 720 todo el valle del Ebro y las ciudades más importantes de la ulterior región de Aragón estaban dominadas por el islam.

Con la derrota ante los francos en Poitiers en 732, la frontera norte se estabilizó, y Saraqusta se constituyó en provincia fronteriza bajo la denominación de Marca Superior. Zaragoza administraba un territorio que comprendía ciudades tales como Huesca, Tudela, Calatayud o Barbastro, al frente del cual estaba el sahib de Saraqusta, que ejercía el gobierno en nombre del emir andalusí dependiente del califa de Damasco. Su lejanía a la capital emiral y su función de baluarte defensivo confirió a Saraqusta cierta autonomía política, a menudo reconocida por el poder central cordobés, pues en lo militar favorecía tomar decisiones rápidas y ejecutar eficazmente iniciativas bélicas.

Periodo del Emirato Independiente

Con la proclamación de Abderramán I en 756 como emir, se produce una ruptura con el Califato abbasí de Bagdad. Empieza la época del Emirato Independiente y Abderramán I rigió un territorio autónomo, conocido a partir de ahora como al-Ándalus y que en el Valle del Ebro provocó rebeliones contra el poder central. A la vez comienza la presión de los cristianos de los marquesados y condados de la Marca Hispánica que dependían del poder carolingio. En la segunda mitad del siglo VIII lograron tomar Urgel, La Cerdaña y Gerona, y en el año 801, Barcelona.

Muerte de Roldán, miniatura de la obra Grandes Crónicas de Francia, por Jean Fouquet.

El interés de Carlomagno en los asuntos hispánicos le movió a apoyar una rebelión de Sulaymán al-Arabi, el gobernador de Zaragoza, que pretendía alzarse a emir de Córdoba con el apoyo de los francos a cambio de entregar al franco la plaza de Saraqusta. Carlomagno llegó en el año 778 a las puertas de la ciudad del Ebro. Sin embargo, una vez allí, el valí de Zaragoza, Husayn se negó a franquearle la entrada al ejército carolingio. Debido a la complejidad que supondría un largo asedio a una plaza tan fortificada, con un ejército tan alejado de su centro logístico, los francos comenzaron la marcha de regreso camino de Pamplona, posiblemente destruyendo a su paso las fortificaciones de esta ciudad. Posteriormente tomó el paso de Roncesvalles hacia su territorio. Mientras la columna carolingia cruzaba por este estrecho puerto fueron atacados en su retaguardia por contingentes vascones emboscados en las zonas escarpadas, que saquearon su impedimenta y causaron numerosas bajas entre los retenes encargados de defender los bagajes. Este hecho histórico, sucedido el 15 de agosto de 778 es conocido como la batalla de Roncesvalles, y fue el origen de la leyenda que dio lugar al Cantar de Roldán (Chanson de Roland), el cantar de gesta medieval más importante de la literatura francesa.

Desde mediados del siglo IX hasta mediados del X la Marca Superior fue la provincia más hostil a la dinastía Omeya, con continuas insurrecciones frente al poder emiral encabezadas por rebeldes árabes yemeníes. Para sofocarlas, los emires omeyas se apoyaron en los principales señores muladíes, sobre todo en los Banu Qasi, cuyo origen estaba en el oeste de la región, en la zona de la actual Tudela. Estos se aliaron a principios del S. IX con los Íñigo de Pamplona, cristianos vascones con quienes mantenían lazos familiares, con el objeto de resistir a las dos potencias del momento en esta zona: la omeya y la carolingia.

Torre del Trovador de La Aljafería. Siglo IX

El carácter fronterizo hacía que la Marca Superior fuera el escenario de la lucha entre francos y andalusíes por delimitar sus dominios en esta región limítrofe, resultando de ello continuos cambios de alianzas de las que salieron reforzados los Banu Qasi, hasta el punto de que estos eran ya dinastía hegemónica a mediados del S. IX. Todo lo cual se vio confirmado con el nombramiento en el año 852 por parte del recientemente proclamado emir Mohamed I, de Musa ben Qasi como gobernador de la importante Tudela y, poco después, de la capital, Zaragoza.

Esta es la época gloriosa de Musa II, el famoso "moro Muza" de la tradición cristiana, pues ejerció su dominio sobre toda la Marca y fortaleció su autoridad creando un auténtico principado y autodenominándose "tercer rey de España", siendo los otros el emir Mohamed I y el rey de Asturias, Ramiro I de Asturias hasta 850 y Ordoño I posteriormente. Esta situación duró hasta 860, en que Musa ben Qasi fue derrotado por Ordoño I en Monte Laturce, con lo que el emir le destituyó del gobierno de la Marca. Paralelamente, se produce el auge del reino de Pamplona, que consigue liberarse de la presión del Islam. En el año 872 los hijos de Musa II se sublevan contra él: Lope Musa se levantó en Arnedo y tomó Zaragoza con ayuda de sus hermanos.

La autonomía de la Zaragoza de los Banu Qasi se mantuvo hasta que, tras numerosas discordias familiares, Mohamed I decidió ponerle fin comprándoles Zaragoza en 884 por 15.000 dinares de oro. La decadencia de su poder se hacía efectiva y en 890, los Tuyibíes, yemeníes que desde la invasión musulmana habían medrado en su solar de la zona de Calatayud y Daroca, obtuvieron el gobierno de Zaragoza en la persona de Muhammad Alanqar.

La Marca Superior bajo el califato omeya

En el año 924, Abderramán III impuso su autoridad sobre los señores locales desalojando a los Banu Qasi de su último reducto de Tudela e imponendo en él al tuyibí de Zaragoza Muhammad Alanqar, cuya dinastía mantuvo el gobierno de Saraqusta durante más de un siglo. Pero los nuevos señores de Zaragoza continuaron con la tendencia independentista frente al poder central.

Mezquita de Córdoba

En 929 Abderramán III se proclama califa e intenta asegurarse el control de las provincias más alejadas de Córdoba, pero los tuyibíes se rebelaron en diversas ocasiones, siendo reprimidos por expediciones califales en los años 935 y 937. El conflicto se resolvió con un compromiso de Muhammad ibn Hashim al-Tuyibi de mantenerse fiel a Córdoba a cambio de un régimen de protectorado, que aseguraba a la Marca cierta autonomía respecto del poder central. Este régimen especial se mantuvo durante el s. X y, de alguna manera, enlazó con la disgregación del califato en reinos de taifas de principios del s. XI.

La segunda mitad del siglo X estuvo caracterizada por un periodo de paz y lealtad al Califa y el predominio de árabes sobre muladíes y cristianos en la Marca Superior. A finales de siglo X los tuyibíes incorporan a su territorio Huesca y Barbastro, distrito que había sido gobernado por la dinastía muladí de los Banu Sabrit desde los inicios del dominio Banu Qasi en Zaragoza a principios del siglo IX.

En el último cuarto del siglo X, el periodo regido por Almanzor, se estableció un férreo régimen militarista que impuso la hegemonía del estado centralista cordobés en toda la península, sofocando cualquier resistencia a la autoridad califal con energía. Zaragoza se constituyó en este periodo en base principal de operaciones contra los cristianos del norte, pero con la unificación del nuevo rey pamplonés Sancho III el Mayor, (1004-1035), que regía tierras navarras y aragonesas bajo su cetro, y la crisis del califato, los reinos surgidos de la descomposición de las marcas califales llevarían a un periodo de plena independencia de la taifa de Zaragoza, hecho que sucedió en 1018, siendo el primer reino taifa en hacerlo.

La Taifa Tuyibí

La guerra civil en Córdoba, a principios del siglo XI, no dejó de afectar a la región y, como en el resto de la España musulmana, el derrumbamiento de la dinastía Omeya condujo a la constitución de un estado independiente o taifa, cuya capital era Zaragoza. Esta Taifa limitaba al sur con la pequeña Taifa de Albarracín, gobernada por los Banu Razin, y que ocupaba una zona de la actual provincia de Teruel, que incluía Albarracín, la propia Teruel y llegaba hasta la actual Montalbán. Zaragoza comprendía por el oeste las ciudades de Medinaceli, Soria, Calahorra, Arnedo, Alfaro y Tudela y llegaba por el este hasta el curso del Cinca, con ciudades como Barbastro, Monzón, Fraga y Lérida, la más importante, que no siempre acató la autoridad del rey de Zaragoza.

El inicio de la dinastía tuyibí: Mundir I

Mundir I fue el primer rey taifa de Zaragoza y comenzó a ejercer su poder en 1018 titulándose hayib, o "mayordomo de palacio", que era el rango que ostentaron Almanzor y sus descendientes, y que adoptaron los primeros reyes de taifas para significarse en su poder independiente. Quiso Mundir dar a Zaragoza categoría de gran corte, y, para ello, comenzó a remozar edificios como la mezquita aljama de Zaragoza (emplazada donde hoy está la Catedral), que fue ampliada, y a construir unas nuevas termas. Además se rodeó de secretarios-poetas entre los que destacan Ibn Darray y Said al-Bagdadi. El gobernador de la taifa de Lérida, Sulaymán ben Hud al-Musta'in (que veinte años después sería proclamado rey de Zaragoza, iniciando la dinastía hudí) en general acató su poder, aunque hubo entre ellos algunos enfrentamientos incitados por Sancho el Mayor, su mayor enemigo exterior, que incluso le arrebató algunas plazas. Para contrarrestarles, Mundir I se alió con Barcelona y Castilla, logrando mantener en paz su reino. Murió entre 1021 y 1023.

Dinar de oro acuñado en 1029 por Yahya al-Muzaffar como rey taifa de Zaragoza.

Yahya al-Muzaffar

Hacia 1022 a Mundir le sucedió Yahya al-Muzaffar, su hijo, que continuó las hostilidades contra Sancho el Mayor. Emprendió una campaña contra Nájera, logrando cautivos y botín. Se casó con la hermana de Ismaíl, rey de Toledo a partir de 1028. Fruto de este matrimonio nacería Mundir II (Mu'izz al-Dawla) que le sucedería a su muerte en 1036.

La caída de los tuyibíes: Mundir II y Abd Allah ibn Hakam

Mundir II fue el último rey taifa de la dinastía tuyibí, al morir asesinado en 1038 por su primo Abd Allah ibn Hakam, que aspiraba a ocupar el trono.

Abd Allah solo mantuvo el poder durante veintiocho días, aunque llegó a acuñar moneda a su nombre, puesto que los notables de la ciudad comenzaron pronto a conspirar contra él apoyándose en Sulaymán ben Hud, hasta entonces gobernador de Lérida, que, comprendiendo la posibilidad de obtener el reino, acudió a Zaragoza. Abd Allah fue finalmente puesto en fuga y, tras violentas agitaciones, Sulaymán ibn Hud fue proclamado rey iniciando una nueva dinastía: la de los Banu Hud.

La Taifa Hudí

La dinastía hudí, iniciada con Sulaymán ibn Hud al-Mustain I de Zaragoza, se mantuvo al frente de la taifa zaragozana durante tres cuartos de siglo, desde 1038 hasta 1110. Con los hudíes, dinastía de origen árabe arraigada en la región desde la conquista del siglo VIII, el reino de Zaragoza llegó a su máximo esplendor político y cultural.

  • El Reino de Zaragoza en época de Al-Muqtadir: (mapa).

Sulaymán ben Hud al-Musta'in. Comienzo de la dinastía hudí

Sulaymán ben Hud al-Musta'in destacó en el ejército de Almanzor y durante el periodo tuyibí estaba al frente de los gobiernos de Tudela y Lérida, solo relativamente sometido al rey de Zaragoza. En una época de disturbios y vacío de poder, el prestigio de Sulaymán en la zona hizo que fuera bien acogido en la Zuda, el alcázar del gobernador de Zaragoza, aprovechando la circunstancia para ganarse el afecto de los zaragozanos. Asumió el poder en toda la zona y se lo aseguró instalando a sus hijos como gobernadores de los distritos de Huesca, Tudela y Lérida.

Se alió con Fernando I de León para intentar extender sus territorios a zonas de la actual provincia de Guadalajara, ante la oposición de la taifa de Toledo, que buscó como aliado a García de Pamplona, siendo estos respectivos aliados cristianos hijos de Sancho el Mayor. Estas alianzas eran conseguidas a cambio de pagos anuales, por lo que tanto Toledo como Zaragoza comenzaban a pagar parias a los reinos cristianos, circunstancia esta que iría debilitando progresivamente su poderío económico, militar y político en beneficio de los reinos del norte.

El primer rey hudí de Zaragoza murió en 1047, pero ya antes comenzaron a advertirse las tendencias separatistas de sus cinco hijos, que acabaron por independizarse y acuñar moneda propia: en Lérida Yusuf al-Muzaffar, en Huesca Lubb (Lope), en Tudela Mundir, en Calatayud Muhammad y en Zaragoza Áhmad al-Muqtadir, que finalmente impondría su poder en estas guerras fratricidas.

Al-Muqtadir Billá: el esplendor político

Al-Muqtadir consiguió reunir bajo su mandato las tierras disgregadas tras el reparto de los dominios de Zaragoza entre sus hermanos hecha por su padre Sulaymán ben Hud al-Musta'in. Solo Yusuf, gobernador de Lérida, resistió durante más de treinta años los intentos de reintegración de su hermano hasta que fue hecho prisionero en 1078.

Máxima extensión de la Taifa de Zaragoza con Al-Muqtadir (1076).

Con de la anexión de la taifa de Tortosa (que ya había sido distrito de la Marca Superior) a Zaragoza en 1060, se inicia el apogeo militar político y cultural de esta, que, en la segunda mitad del siglo XI, solo tuvo igual en la Sevilla de Al-Mutamid. Sus fronteras llegaron hasta el sur de levante cuando, a partir de 1076, sumó a su dominio la taifa de Denia y obtuvo el vasallaje de Valencia, gobernada por el reyezuelo-títere impuesto por Toledo, Abu Bakr.

A pesar de ello Zaragoza siempre estuvo en una posición delicada, involucrada en interminables luchas por las tierras limítrofes de la extremadura navarra y castellana, en las zonas de influencia de Tudela y Guadalajara, y amenazada gravemente en el norte por el reino de Aragón de Ramiro I hasta 1063 y Sancho Ramírez después.

Ramiro I de Aragón intentó repetidas veces apoderarse de Barbastro y Graus, lugares estratégicos que formaban una cuña entre sus territorios. En 1063 sitió Graus, pero Al-Muqtadir en persona, al frente de un ejército que incluía un contingente de tropas castellanas al mando de Sancho el Fuerte que contaba entre sus huestes con un joven castellano llamado Rodrigo Díaz de Vivar, consiguió rechazar a los aragoneses, que perdieron en esta batalla a su rey Ramiro I. Poco duraría el éxito, pues el sucesor en el trono de Aragón, Sancho Ramírez, con la ayuda de tropas de condados francos ultrapirenaicos, tomó Barbastro en 1064 en lo que se considera una de las primeras llamadas a la cruzada.

Al año siguiente, Áhmad al-Muqtadir, reaccionó solicitando la ayuda de todo al-Ándalus, llamando a su vez a la yihad y volviendo a recuperar Barbastro en 1065. Este triunfo le permitió tomar al rey de Zaragoza el sobrenombre "Al-Muqtadir Billah" ("el poderoso gracias a Alá").

De todos modos, el reino de Aragón era una fuerza emergente y, ese mismo año de 1065, toma el castillo de Alquézar. Para oponérsele Al-Muqtadir firmó tratados en 1069 y 1073 con Sancho el de Peñalén, rey de Pamplona, por los que obtenía la ayuda navarra a cambio de parias. Sin embargo esta fructífera alianza duraría poco, pues Sancho IV de Pamplona fue asesinado en Peñalén en 1076 víctima de una conjura política urdida por sus hermanos. A su muerte Sancho Ramírez de Aragón fue proclamado también rey de Navarra y la unión de estos reinos se prolongará durante casi 60 años.

Tales conflictos obligaron tanto a Al-Muqtadir como a Yusuf de Lérida a pagar nuevas parias a sus vecinos cristianos, en especial al poderoso Alfonso VI de León y Castilla. No bastó esta política de alianzas, pues su sucesor, Al-Mutamán se hubo de servir de un mercenario castellano que había sido desterrado por su señor natural: Rodrigo Díaz de Vivar, conocido más tarde como "El Cid", que deriva del árabe andalusí "síd" (señor). Este tratamiento de respeto, que con el tiempo se convertiría en apelativo, pudo tener su origen en sus cinco años de servicio (desde 1081 hasta 1086) al frente de las tropas de la taifa de Zaragoza.

En cuanto al levante, Valencia estaba gobernada por Abú Bakr de Valencia. Era un reino débil, subordinado hasta 1075 a Al-Mamún de Toledo y luego a Alfonso VI, quien ambicionaba la conquista de Toledo y Valencia. El rey de Zaragoza consideraba a Valencia un territorio estratégico importantísimo y tras obtener Tortosa (1060) y Denia (1076) decidió apoderarse de Valencia, pues era vital para conectar sus territorios. Tras la exitosa expedición a Denia, Al-Muqtadir se presentó con sus huestes para dominar Valencia. Abú Bakr salió a recibirlo y, ante el alarde zaragozano, se declaró su vasallo, con lo que Zaragoza consiguió conectar sus posesiones.

Sin embargo, para conseguir la neutralidad de Alfonso VI, Al-Muqtadir hubo de pagar parias al leonés, que ya había pensado ocupar Toledo. El plan incluía compensar a su expulso rey con la taifa de Valencia. Todo ello gravaba aún más la balanza de la política exterior de la taifa zaragozana. Por todo ello, Zaragoza no pudo ejercer su poder de hecho, y tuvo que mantener al rey-títere Abú Bakr en Valencia, estableciendo su dominio por medio de un pacto de vasallaje.[3] Hay que tener en cuenta además que una conquista militar y una ocupación directa del poder valenciano podría originar la reacción de todos los reinos, tanto cristianos como musulmanes, que aspiraban a conseguir Valencia en este difícil juego de diplomacia, recelosos del excesivo poder que acumularía Al-Muqtadir.

Patio del Palacio de La Aljafería

Más allá de la grandeza política y militar, Al-Muqtadir consiguió hacer de Zaragoza una corte sabia debido a sus amplias inquietudes artísticas y culturales. Como muestra del esplendor de su reinado mandó erigir un palacio-fortaleza, La Aljafería, en la explanada de la saría zaragozana, en la Almozara, donde se celebraban las paradas militares. "Al-yafariya" deriva de su prenombre, Al-Yafar.

Este palacio se convirtió en sede de su corte, y en sus salones se gestó un importante centro de cultura al que acudieron intelectuales y artistas de todos los puntos de al-Ándalus. Más tarde, en época de dominio almorávide, constituyó un refugio de tolerancia y mecenazgo para quienes huían del fanatismo de imames y alfaquíes, debido a su situación más septentrional y a su relativa independencia política del poder central.

Allí se dieron cita poetas, músicos, historiadores, místicos y, sobre todo, nació la más importante escuela de filosofía del islam andalusí; la primera que introdujo plenamente la filosofía de Aristóteles y la concilió con la fitna o sabiduría islámica, labor que, iniciada en Oriente por Ibn Sina (Avicena) y Al-Farabi, fue desarrollada con un criterio independiente por Ibn Bayya, el Avempace de los cristianos. La labor de Avempace fue el punto de partida de la filosofía hispano-árabe. Su pensamiento fue seguido por Ibn Rushd (Averroes) y, en la cultura hebrea, por Maimónides.

Al-Mutamán. El rey sabio

Su sucesor, Almutamán heredó de Al-Muqtadir en 1081 la parte occidental de la Taifa, que comprendía las demarcaciones de Zaragoza, Tudela, Huesca y Calatayud, quedando su hermano Mundir con la zona costera del reino (Lérida, Tortosa y Denia). Es esta la época en que está bien documentado el servicio del Cid en la corte hudí. Este había sido desterrado en 1081 de Castilla por llevar a cabo razias en territorios de la taifa de Toledo en contra de los intereses de Alfonso VI, del que Toledo era entonces tributario.

El Cid luchó al servicio de Al-Mutamán entre 1081 y 1086.

En el año 1081 el empuje del rey aragonés Sancho Ramírez era considerable, amenazando las fronteras de la taifa de Zaragoza desde el norte. Para resistirlo, Almutamán contó con los servicios de las tropas mercenarias de El Cid, que ya estuvo al servicio de Al-Muqtadir en sus últimos años de vida.

El de Vivar recibió además el encargo de reincorporar a Zaragoza los territorios orientales de su pariente Mundir de Lérida, aliado con Aragón. Los enfrentamientos en la franja fronteriza fueron constantes, pero ninguno de los dos hermanos logró reunificar el territorio paterno.

El Cid seguiría al servicio de Al-Mutamán (o Al-Mutamín) hasta 1086, momento en el que Zaragoza fue asediada por Alfonso VI. Si el Cid rompió los lazos con Al-Mutamán debido a un conflicto de intereses personal entre la defensa de Zaragoza y el servicio a su señor natural, o si fue condonado su destierro, al apreciar Alfonso la utilidad de tal caballero en su ejército, es algo que todavía no se ha dilucidado en su totalidad.

Rodrigo contuvo a los aragoneses hasta 1083, año en el que Sancho Ramírez tomó posiciones importantes de la línea de fortificaciones que protegían las ciudades de la taifa de Saraqusta, como Graus (que amenazaba Barbastro) en la zona oriental; Ayerbe, Bolea y Arascués (que ponían en peligro a Huesca), y Arguedas, que apuntaba a la conquista de Tudela.

Las relaciones de Zaragoza con su protectorado, Valencia, vasallo de Zaragoza desde 1076, se estrecharon mediante alianzas matrimoniales, casando Al-Mutamán con la hija de Abú Bakr de Valencia. Celebrados los esponsales en enero de 1085, las alianzas matrimoniales duraron poco, pues Abú Bakr moría en junio y Al-Mutamán en otoño. Esto, sumado a que Alfonso VI tomaba ese mismo año Toledo, inutilizaba el pacto de vasallaje que se había establecido con Zaragoza. Así, el reino de Zaragoza quedaba roto, sin conexión con su posesión de Denia y se interrumpía, por otro lado, el eje de comunicación natural (Zaragoza-Calatayud-Guadalajara-Toledo) con el resto de al-Ándalus.

Al-Mutamán fue asimismo un rey erudito, protector de las ciencias, de la filosofía y de las artes. Continuó la labor de su padre, Al-Muqtadir, de crear una corte de sabios que tenía como marco el bello palacio de la Aljafería, llamado, en esta época, el «palacio de la alegría» (Qasr al-Surur). Él mismo es un ejemplo de rey sabio. Dominaba la astronomía y la filosofía. Profundo conocedor de las matemáticas, se conserva un tratado suyo, el Libro de la perfección y de las apariciones ópticas (Kitab al-Istikmal), en el que propone demostraciones más elegantes de las que hasta entonces se conocían a complejos problemas matemáticos, además de formular por vez primera el Teorema de Giovanni Ceva.

Atauriques. Arte taifa.

Al-Mustaín II: la taifa acosada

A su muerte le sucede su hijo Áhmad Al-Mustaín II. Son años en los que el avance de los aragoneses Cinca abajo y en las comarcas de Huesca es ya muy importante, y a esto se suma el hecho de que el resto de las taifas, enzarzadas en guerras intestinas, y debilitadas tras la conquista de Toledo por el poderoso Alfonso VI, no podían prestarle apoyo. Ante esta situación, Al-Mutamid de Sevilla pidió a los reyes de Badajoz y Granada que se unieran a él para solicitar la intervención de Yusuf ibn Tasufin, emir de los almorávides, que acudieron en ayuda de las taifas hispanas y consiguieron vencer a la coalición de reinos cristianos, encabezados por Alfonso VI en 1086 en la batalla de Sagrajas. Esta derrota libró a Zaragoza de la presión de los cristianos por un tiempo, pues en 1086 la ciudad estaba sitiada por Alfonso VI, que tuvo que levantar el cerco para enfrentarse a los almorávides.

En 1090 el imperio almorávide reunificó las taifas como protectorados sometidos al poder central de Marrakech y destituyeron a todos los reyes de taifas excepto a Al-Mustaín, que conservó buenas relaciones con los almorávides. Gracias a ello y a que Zaragoza suponía una avanzadilla de al-Ándalus frente a los cristianos, Al-Mustain II se pudo mantener como rey independiente.

Por el norte Aragón continuaba su avance. En 1089 cayó Monzón, en 1091, Balaguer y en 1096, Huesca. Para intentar oponerse al reino de Aragón, Al-Mustaín debía pagar fuertes parias a su protector, Alfonso VI.

Al-Mustain II consiguió mantener un difícil equilibrio político entre dos fuegos, pero en 1110 fue derrotado y muerto en la batalla de Valtierra, cerca de Tudela, frente a Alfonso I el Batallador, que ya había tomado Ejea y Tauste.

Abdelmalik o el último pilar de la dinastía

Abdelmalik, el nuevo heredero, adoptó el título honorífico de "Imad al-Dawla" (Pilar de la dinastía), pero ya no pudo mantener la presión ante cristianos y almorávides. Para defenderse llegó a ser prácticamente un vasallo de Castilla. El partido almorávide, más integrista que los hispanomusulmanes, no vio bien tal situación. Así, el mismo año de 1110, los partidarios de los almorávides les entregaron la ciudad. Abdelmalik huyó a refugiarse en la inexpugnable fortaleza de Rueda, donde permanecerá acosando al gobierno almorávide. Acababa con ello la dinastía hudí en la taifa independiente de Zaragoza.

El gobierno almorávide y la conquista cristiana

Muhammad ibn Alhay, gobernador almorávide

El bando almorávide de Zaragoza recurrió a Muhammad ibn al-Hayy, gobernador de Valencia, para asumir el gobierno de la ciudad, lo que hizo tomando posesión de la Aljafería en 1110. Con ello se llegó a la máxima expansión del imperio almorávide, cuya frontera norte seguía aproximadamente los cursos de los ríos Tajo y Ebro. Muhammad ibn al-Hayy gobernó de 1110 a 1115, intentando contrarrestar el avance de Alfonso I el Batallador.

Ibn Tifilwit: el canto del cisne de la cultura andalusí

Le sucedió dos años el emir Ibn Tifilwit, que se rodeó de un ambiente de poetas y filósofos que huían del integrismo del sur para dedicarse a la vida cortesana. El último de los gobernadores sabios nombró a Avempace gran visir, lo que equivaldría al actual jefe de gobierno. A la muerte de Ibn Tifilwit en 1117, la regencia de Zaragoza fue gestionada durante unos meses por el gobernador de Murcia. En marzo de 1118, Alfonso I el Batallador, con la ayuda de cruzados franceses y órdenes militares, puso sitio a Zaragoza, en la que entró a finales de año. Aragón conquistaba así la añorada Zaragoza.

IV Gala del Teatro de Zaragoza 2012

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