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PRETEMPORADA 2022/23-4º AMISTOSO (29.7.2022)

PRETEMPORADA 2022/23-4º AMISTOSO (29.7.2022)

PRETEMPORADA 2022/23-4º AMISTOSO (29.7.2022)

 G. TARRAGONA 3-3 (4-3 PP) REAL ZARAGOZA

 

Ficha Técnica

Gimnástic de Tarragona: Manu García (Parra, 46); Albarrán (Joan Oriol, 46), Trilles (Quintanilla, 46), Josema (De la Fuente, 64) , Nil (Bonilla, 46); Elías (Robledo, 64), Montalvo (Tirlea, 46), Álvarez (Valverde, 46); Álex López de Groot (Aarón Rey, 46), Andy (Pochettino, 57); y Lupu (Pablo Fernández, 46) (Vega, 79).

Real Zaragoza: Ratón (Rebollo, 46); Gámez (Luna, 61), Francés (Lluís López, 61), Nieto (Jair, 61), Lasure (Chavarría, 61); Molina (Grau, 61), Francho (Eugeni, 61), Vada (Bermejo, 61); Larrazabal (Puche, 61), Mollejo (Petrovic, 46) (Simeone, 61); y Azón (Narváez, 61).

Árbitro: Ávalos Barrera (Catalán). Amonestó a Petrovic (48).

Goles: 1-0, min. 2: Álex López de Groot. 2-0, min. 39: Lupu. 3-0, min. 44: Álvarez. 3-1, min. 51: Azón. 3-2, min. 60: Vada, de penalti. 3-3, min. 63: Puche.

Incidencias: Cuarto partido amistoso del Real Zaragoza jugado en el Nou Estadi Costa Dourada, al que asistieron alrededor de 3.000 espectadores, muchos de ellos zaragocistas de vacaciones en la zona tarraconense. El césped presentó un buen estado. La tarde-noche fue agradable, con 26 grados y viento, tras un día de sol y nubes. Era el Trofeo Ciutat de Tarragona.

Penaltis: 1-0: Bonilla. 1-1: Eugeni. 2-1: Pochettino. Narváez, falla. Edu Oriol, falla. 2-2: Bermejo. 3-2: Aarón Rey. 3-3: Simeone. 4-3: Robledo. Chavarría, falla.

 

El Real Zaragoza iguala un 3-0 adverso en Tarragona en una noche extraña

Los de Carcedo sufrieron un batacazo en la primera parte que repararon con los cambios tras el descanso. Azón, Vada, de penalti, y Puche anotaron los goles.

Noche extraña en Tarragona y resultado anómalo, un 3-3 final que zurció como pudo por parte del Real Zaragoza un horrible primer tiempo en el que habían caído por tres tantos de diferencia con enormes errores en todas las facetas del juego.

Un libro abierto fue la primera parte, que acabó con 3-0 a favor del Nástic, un rival de categoría inferior que se mostró firme, con destreza en ataque a la contra y con ese desparpajo que tanto se echa en falta en Zaragoza hace un trienio. Los del mequinenzano Raúl Agné le dieron un baño en toda la regla a los de Carcedo. Una lección a repasar mil veces por los zaragocistas, que ya venían abollados por la ineficacia en Teruel 48 horas antes y que en Tarragona agrandaron con evidentes síntomas de falta de calidad en todas las líneas.

Al igual que sucedió en Lérida hace una semana, en el primer ataque local el Zaragoza ya perdía 1-0. En el minuto 2, el veterano ariete Álex López de Groot remató a bocajarro, en el área pequeña, un centro raso de Álvarez, que se había ido por el agujero de las espaldas de Gámez, había superado en velocidad la cobertura de Francho y dio un centro al que no llegaron ni Nieto ni Ratón, debutante este verano y atado bajo el larguero, sin salir ni un palmo en esta jugada -que era suya- y otras similares, como la del segundo tanto que vendría más tarde. Sale dormido del vestuario el Zaragoza de Carcedo. Un mal que ya se evidenció hace dos campañas, por ejemplo. No es nuevo entre un grupo de jugadores que ahí siguen activos.

Hasta la llegada del 2-0 y del 3-0, que se consumaron en los minutos 39 y 44, ya al final de la primera mitad, dominó más el Real Zaragoza, como cada día. Pero es un dominio inerte. Sin chispa ni capacidad de desborde de tres cuartos en adelante. Faltaron pases profundos que rebasen a la zaga rival. Otros males heredados de dos años deficientes que, por supuesto, el parón del verano no ha evaporado. Eso está ahí, en los cromosomas de esta plantilla. Y Carcedo tiene que apechugar con ello.

Hubo algún escarceo atacante sin éxito. Nieto, central de nuevo, disparó desde lejos en el 17 a las manos de Manu García. En el 19, Francho remató al centro, mal, dentro del área y el portero rechazó a dos puños. Era un querer y no poder ante una zaga tarraconense muy efectiva. Azón, el goleador del final del curso pasado, tuvo dos oportunidades seguidas, las más claras, en el 31 y el 36, un brevísimo rato en el que el Zaragoza pareció espabilar, sin continuidad alguna. En la primera, mano a mano ante Manu, anduvo lento y resolvió chutando al tuntún sobre el cuerpo del portero. En el rechace, Mollejo (titular sin brillo junto con Molina, los dos últimos en llegar) no empaló bien con la portería a su merced. Y en la segunda llegada de Azón, su remate con la derecha se estrelló en el poste derecho. Le faltó finura a su chut. El palo no sirve para nada.

De estos instantes de cierta expectación, se pasó a la pesadilla. El rumano Lupu anotó el 2-0 en otro centro cerrado al que Ratón no dio réplica debida, esta vez desde el otro lado, de Montalvo superando a Lasure. Francés llegó muy tarde a taponar al delantero local. Error grave en cadena. Otro más. Y, cuando la herida sangraba de lo lindo, Álvarez rubricó el 3-0 con un cañonazo en carrera desde el borde del área que colocó en la escuadra izquierda de Ratón, en modo estatua. Un golazo para ruborizar al zaragocismo en la peor primera parte de un amistoso de verano desde hace décadas. Por cierto, el Nástic era el primer partido que jugaba, pues Agné lleva escasos días de precampaña.

En el segundo tiempo, Carcedo dejó en la ducha a Mollejo y metió a PetrovicCambió el 4-3-3 por un 4-1-4-1, con Molina de interior y Vada en el extremo zurdo. Pudo llegar el 4-0 en un córner, mal despejado precisamente por el serbio y rematado alto, a quemarropa, por Valverde, uno de los ocho cambios de los catalanes en el intermedio, cuando se cumplía el minuto 49. Y lo que son las cosas del fútbol: de haber podido aumentar el roto el Nástic, se pasó a un volteo espectacular de las coordenadas del choque. En la primera llegada del Real Zaragoza al área grana, en el 51, Azón acortó distancias con un derechazo al centro potente tras una recuperación de Vada. En un día de goleada encajada en la primera mitad, la mejor noticia es marcar enseguida por si es posible meterse de nuevo en el partido. Y eso sucedió.

En la segunda aproximación blanquilla, Azón fue objeto de penalti claro por derribo de Josema en el 59. Vada, por la escuadra, transformó el 3-2 y al tierno Nástic le temblaron las piernas a falta de media hora. Carcedo hizo el cambio total del once, llevándose por delante a Petrovic, que había salido en el descanso y, amonestado y despistadísimo, fue de nuevo retirado. Solo jugó 15 minutos. Singular. Y, rápidamente, surgió el 3-3, en el 63, tras un centro al segundo palo de Chavarría que cabeceó de maravilla Puche. En 12 minutos, el Zaragoza enjugó tres goles de desventaja y convirtió en accidente lo que pudo ser una catástrofe de verano.

Después de esta reacción loable, los zaragocistas bajaron de forma ostensible el pistón. Fue como si con el empate ya sirviera. Hasta la recta final del duelo, solo cupo anotar una ocasión clara para el 3-4, marrada por el joven Luna a centro de nuevo de un activo Chavarría en el 75, pero su derechazo se le marchó alto por poco. Puche, en el 82, tiró fuera con la zurda otro balón de gol en el área. Y el portero Parra evitó dos goles cantados, uno en el 83 en una falta de rosca sacada por un atinado Eugeni y, un minuto después, en un testarazo que iba dentro, de Jair. Solo al final puso intención el Zaragoza en tratar de ganar, tras mucho rato de inoperancia. En el 88, el árbitro catalán Ávalos Barrera se tragó un penalti clamoroso sobre Bermejo y en el 89, de nuevo Luna, remató por encima del larguero una oportunidad nítida. Ya en tiempo de aumento, Simeone pudo marcar su primer tanto, raso en el área, pero Parra disolvió tal alegría.

Con otro empate, en una extraña noche de canícula, se marchó el Zaragoza de Tarragona, camino ya de Marbella para jugar ante rivales de primer nivel. Es obvio que Carcedo tiene ante sí un miura, tarea ardua la de hacer de este equipo un bloque competitivo como para estar en la zona alta de la tabla con pocos fichajes y mucha continuidad después de dos años de muchas deficiencias. Por cierto, era el trofeo local este duelo y se tiraron penaltis para dar propiedad a la copa. Ganó el Nástic 4-3 y se quedó con ella. Erraron Narváez y Chavarría desde el punto de 11 metros.

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