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PRETEMPORADA 2022/23-3º AMISTOSO (27.7.2022)

PRETEMPORADA 2022/23-3º AMISTOSO (27.7.2022)

 CD TERUEL 0-0 REAL ZARAGOZA

CD Teruel: Taliby (Rubén, 46); Sanchís (Herrero, 78), Fran (Carlos Javier, 46), Cabetas (Redolar, 46), Julen (Fernando, 78); Romero, Tena (Manchón, 46); Kevin Lacruz (Kepa, 46), Aparicio (Emilio, 78); Tatín (Guille, 14) y Stephane Emana (Villa, 46).

Real Zaragoza: Rebollo; Luna (Gámez, 60), Lluís López (Francés, 60), Jair (Nieto, 60), Chavarría (Lasure, 60); Grau (Molina, 60), Eugeni (Francho, 60), Bermejo (Vada, 60); Puche (Larrazabal, 60), Simeone (Mollejo, 60); y Azón (Narváez, 60).

Árbitro: Aranda Anquela (Comité Aragonés). Amonestó a Eugeni (29), Julen (38) y Mollejo (69).

Incidencias: Tercer partido amistoso de verano del Real Zaragoza, en una tarde de sol con 31 grados y algo de viento. El césped de Pinilla presentó un buen estado. En las gradas hubo alrededor de 800 espectadores. El equipo zaragocista estrenó el nuevo uniforme avispa, negro y amarillo.

 

El Teruel se le atraganta a un espeso Real Zaragoza, que no pasa del 0-0

Vada falló un gol a puerta vacía y Nieto, defensa central, fue el mejor rematador del equipo con dos cabezazos esporádicos.

El CD Teruel, de Segunda RFEF, se le atragantó al Real Zaragoza en el tercer amistoso del verano y los de Carcedo no pasaron del 0-0 en un partido espeso y con evidentes carencias ante el gol. Un ensayo positivo para sacar conclusiones de cara a los próximos 20 días, los que restan para el inicio de la liga en Las Palmas.

Floja primera parte la que llevó a cabo esta vez el Real Zaragoza. Se le hizo bola el Teruel. Tuvo más el balón el equipo de Carcedo, dominó la mayor parte del tiempo, pero en terrenos de nadie. Justo lo que quiere evitar el nuevo técnico zaragocista, amante de la posesión útil y de las salidas súbitas en profundidad en busca del área rival. Pero los muchachos de Víctor Bravo, bien compenetrados pese a ser su primer partido del verano, taponaron bien todas las salidas y ocuparon los espacios atrás de maravilla, formando una tela de araña por la que difícilmente pasó el balón cuando Grau, Eugeni o Bermejo (importante rol de distribución el que otorga Carcedo a los dos interiores) quisieron filtrar pelotas a las lindes del área rojilla. Grau tiene su papel asumido: es quien viene atrás del todo a sacar el balón, no los centrales.

La espesura de los primeros 45 minutos la resumen en un mínimo común múltiplo los datos de llegadas cerca del gol de ambos equipos: una por bando. El Teruel falló en el minuto 26 un doble remate de cabeza, por parte de Emana y Kevin Lacruz -exzaragocista, como Carlos Javier y el canterano Aparicio-, en un centro de lateral Julen que pudo haber llevado el 1-0 al marcador. Y el Real Zaragoza tuvo que esperar al minuto 41 para ver una oportunidad clara. La erró Simeone, deslavazado toda la tarde, empalmando mordido el balón profundo de Bermejo, sin coger portería con todo a favor.

Gustó el Teruel, de Segunda RFEF y con el paladar aún amargo de haberse quedado en junio a un paso del ascenso de categoría contra el Mérida. Un equipo bien armado, solidario, correoso y no exento de buen toque cuando salía al contragolpe. El Zaragoza no supo desactivarlo. Fue para Carcedo un buen ensayo como simulacro de partido ante un rival encerrado atrás como una tortuga. Habrá partidos así en La Romareda durante el año, sin duda alguna. Y, claro está, se evidenció el mal del pasado, el de dos años de inanición de gol: falta remate, no hay intimidadores en el área rival para dar miedo como sea, por tierra o por aire. En Pinilla, los abundantes centros desde las bandas, además de ser menos que en Lérida en el último ensayo, fueron peores y sin buen tino.

En el segundo tiempo, Carcedo aguantó al once inicial y no lo remodeló por completo. Nueva pauta. El Teruel, por el contrario, sí hizo seis relevos, además del prematuro de Guille por el lesionado Tatín nada más empezar el choque. Ahí se adivinaba cierto desequilibrio de fuerzas a favor del Real Zaragoza. Azón cabeceó mal, fuera, un córner botado por Eugeni en el 49. El dominio volvió a ser zaragocista, pero de nuevo sin llegada clarividente al área turolense. Y a la hora de juego, en el minuto 60, Carcedo cambió a los diez jugadores de campo. Media hora por delante para encontrar la gatera por la que derribar la muralla local. El Teruel salía mucho menos de atrás que en la primera mitad. Se le notó a los de Víctor Bravo cierto bajón de prestaciones con las sustituciones.

En el 65, Nieto rozó el 0-1. Cabeceó a centímetros del palo derecho un buen centro de Vada. Había savia nueva. Había ganas de ver a Molina y Mollejo un rato más largo que en Lérida. La seducción de los nuevos fichajes, ese prurito de cada verano. Dejaron destellos, sin más. Y en el minuto 70 llegó la primera gran ocasión zaragocista, marrada por Vada a bocajarro, a puerta vacía, incomprensiblemente. Le cedió el balón Narváez a placer, tras un rechace del portero Rubén a disparo inicial del colombiano. Vada remató fuera junto al palo. Increíble. No se puede fallar eso jamás, ni en un amistoso. La jugada fue fruto de una gran presión tras pérdida, una de las virtudes que Carcedo está inoculando al equipo.

El Teruel agotó los cambios con chicos de la cantera a falta de 12 minutos y aún facilitó más la presión zaragocista en la recta final. Pero la precipitación se apoderó de los de Carcedo, con definiciones defectuosas de sus avances. El duelo acabó con un dominio abrumador del Real Zaragoza, que pudo ganar el duelo en el 86 con un cabezazo picado de Nieto a centro de Gámez que salvó Rubén en un paradón a una mano, sacando la pelota a córner. Preciosa acción de todos los protagonistas. Nieto, como central, fue el mejor rematador avispa. No hay más que reseñar. Dato a tener muy en cuenta por lo que destila. Narváez, como ‘9’, jugó demasiado lejos del área. Otro dato.

El partido llegó al final ante la alegría de la afición turolense, orgullosa de su aguerrido equipo, y con cierta decepción entre los zaragocistas, pues las cosas no salieron como en Lérida o frente al RZD Aragón.

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