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ACB 2011/12 Jornada 6

ACB 2011/12 Jornada 6

 

ASEFA ESTUDIANTES |

 CAI ZARAGOZA


67 |


 63

 

 J 6 | 06/11/2011 | 12:30 | Palacio De Deportes Comunidad De Madrid | Público:9000

 

 

 

 

 

 Árb: E. Pérez Pizarro, M.A. Pérez Pérez, Jorge Martínez

14|17

12|11

14|16

16|12

11|7

 

ASEFA ESTUDIANTES 67

REB

 

TAP

 

FP

 

 

D

Nombre

Min

P

T2

T2 %

T3

T3 %

T1

T1 %

T

D+O

A

BR

BP

C

F

C

M

F

C

+/-

V

0

Clark, Daniel

2:54

2

1/1

100%

0/0

0%

0/0

0%

0

0+0

0

0

0

1

0

0

0

0

0

-2

2

4

Fernández, Jaime

9:0

0

0/3

0%

0/1

0%

0/0

0%

1

0+1

1

2

2

0

0

1

0

1

1

-6

-3

7

Driesen, Y.

15:7

6

2/6

33%

0/0

0%

2/2

100%

8

5+3

0

0

1

0

0

0

0

1

1

0

9

9

Simmons, Cedric

19:0

2

1/2

50%

0/0

0%

0/0

0%

3

1+2

0

1

1

0

1

0

0

4

0

-7

1

10

Jiménez, Carlos

30:30

4

1/3

33%

0/4

0%

2/2

100%

6

5+1

1

0

3

0

0

0

0

2

3

3

3

11

Granger, Jayson

36:0

17

5/9

56%

2/4

50%

1/2

50%

2

2+0

3

1

1

0

0

1

0

2

6

10

18

12

Gabriel, Germán

41:56

11

5/9

56%

0/0

0%

1/1

100%

11

3+8

1

1

2

0

1

0

0

2

8

6

25

15

Flores, Luis

34:14

15

5/11

45%

1/5

20%

2/2

100%

3

3+0

2

2

3

0

0

0

0

1

1

9

9

18

Martínez, Edu

0:10

0

0/0

0%

0/0

0%

0/0

0%

0

0+0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

21

Wright, Antoine

36:9

10

3/13

23%

1/7

14%

1/1

100%

5

3+2

0

0

3

0

1

0

0

3

2

7

-4

 

Equipo

 

0

0/0

0%

0/0

0%

0/0

0%

6

4+2

0

3

0

0

0

0

0

0

0

0

9

Total

225:0

67

23/57

40%

4/21

19%

9/10

90%

45

26+19

8

10

16

1

3

2

0

16

22

4

69

E

 Hernández, Pepu

5f

 

CAI ZARAGOZA 63

REB

 

TAP

 

FP

 

 

D

Nombre

Min

P

T2

T2 %

T3

T3 %

T1

T1 %

T

D+O

A

BR

BP

C

F

C

M

F

C

+/-

V

7

Burstchi, Jacob

20:38

0

0/1

0%

0/3

0%

0/0

0%

5

5+0

1

2

0

0

0

0

0

3

0

3

1

8

Wright, Bracey

35:6

16

3/9

33%

3/7

43%

1/1

100%

5

5+0

3

1

1

0

0

0

0

1

6

2

19

9

Van Rossom, Sam

25:38

7

2/4

50%

1/3

33%

0/0

0%

3

3+0

6

0

1

2

0

1

0

3

2

4

9

10

Hettsheimeir,R

36:47

12

6/6

100%

0/2

0%

0/0

0%

8

6+2

4

2

4

0

0

0

2

1

2

-5

21

11

Stefansson, J.

18:25

2

1/2

50%

0/3

0%

0/0

0%

4

3+1

2

0

3

0

0

0

0

1

1

-12

1

12

Almazán, Pablo

4:42

0

0/1

0%

0/0

0%

0/0

0%

1

0+1

0

0

1

0

0

1

0

1

0

-2

-3

16

Cabezas, Carlos

23:33

9

0/2

0%

3/4

75%

0/0

0%

0

0+0

2

1

4

0

0

0

0

4

0

-12

1

21

Archibald, R.

27:34

10

5/8

63%

0/0

0%

0/3

0%

4

2+2

0

0

2

0

2

1

1

2

5

-1

10

31

Fontet, Albert

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

33

Toppert, Chad

7:17

2

1/1

100%

0/2

0%

0/0

0%

0

0+0

0

0

1

0

0

0

0

1

0

3

-2

34

Aguilar, Pablo

25:20

5

1/2

50%

1/5

20%

0/0

0%

6

3+3

1

3

2

0

0

0

0

5

0

0

3

 

Equipo

 

0

0/0

0%

0/0

0%

0/0

0%

2

1+1

0

0

4

0

0

0

0

0

0

0

-2

Total

225:0

63

19/36

53%

8/29

28%

1/4

25%

38

28+10

19

9

23

2

2

3

3

22

16

-4

58

E

 Abós, José Luis

5f

 Aguilar, Pablo

 

 

El Asefa Estudiantes gana en la prórroga con un Flores decisivo (67-63)

 

No fue un buen partido el Asefa Estudiantes - CAI Zaragoza, pero tuvo un final emocionante con Luis Flores rescatando a los colegiales para enviar el partido a la prórroga. En ella, triunfo madrileño por 67-63

Madrid, 6 nov. 2011 (EFE).- Asefa Estudiantes ganó un partido en el que los errores fueron lo habitual hasta la prórroga, en la que los colegiales tuvieron un punto más de acierto para acabar ganando por 67-63.

Asefa Estudiantes y CAI rivalizaron en fallos, desaciertos, balones perdidos y despistes varios en los veinte primeros minutos de partido. Cuando parecía que el cupo de errores estaba ya colmado siempre había una jugada que no llegaba a término.

Siete balones perdidos por los colegiales y seis por los aragoneses en el primer cuarto es un buen espejo del partido. Otro dato demoledor, además del resultado al descanso, 26-28, hasta un total de seis jugadores, de los dos equipos, tenían valoración negativa.

Granger y Germán Gabriel fueron los tuertos en el país de los ciegos por parte local, mientras que Bracey Wright y Robert Archibald, por parte del CAI, dieron mínimos destellos de su calidad.

El paso por vestuarios no despejó la mente de ninguno de los protagonistas. Siguió la espesura mental de todos, siguieron los fallos y ni siquiera la igualdad del marcador (33-32, min 26), consiguió sacar del sopor a los atribulados espectadores.

El CAI intentó refugiarse en una zona para minimizar errores, es un decir, mientras que Pepu Hernández siguió haciendo rotaciones en busca de un poco de acierto en alguno de sus jugadores

Al final del tercer periodo el 40-44 dejaba las espadas en todo lo alto.

El CAI Zaragoza, con un triple de Carlos Cabezas elevó su renta a 7 puntos, 40-47 en el primer minuto, sembrando de dudas en la hinchada colegial, que pareció despertar de su letargo.

Pero siguieron los fallos, los errores. Por parte de los dos equipos. La zona colegial, tampoco supuso mejoras significativas y a falta de seis minutos los maños ganaban por 43-50.

Asefa Estudiantes, a trancas y barrancas, consiguió el empate a 50 a falta de 3 minutos, que se convirtió en empate a 52 a falta de 2 minutos.

Los maños volvieron a tener una renta de 4 puntos, 52-56 y a 5 segundos Flores volvió a empatar a 56. El CAI perdió el balón, esta vez personal en ataque de Cabezas, y Asefa Estudiantes tuvo 1.5 segundos para ganar el partido, pero a Flores se le escapó el balón.

En la prórroga, el 5-0 colegial a falta de dos minutos y medio pareció también definitivo, pero Asefa Estudiantes tuvo que seguir sufriendo hasta el final, 67-63, para conseguir la victoria.

Asefa Estudiantes perdió 16 balones y el CAI 23, pero los locales no pasaron del 40 por ciento en tiros de 2 (23 de 57). El CAI anotó un tiro libre de los cuatro de que dispuso.

67 - Asefa Estudiantes (14+12+14+16+11): Simmons (2), Jiménez (4), Granger (17), Gabriel (11) y Flores (15) -equipo inicial-, Fernández, Driesen (6), Martínez, Wright (10) y Clark (2).

63 - CAI Zaragoza (17+11+16+12+7): Burstchi, Wright (16), Hettsheimeir (12), Cabezas (9) y Aguilar (5) -equipo inicial-, Van Rossom (7), Stefansson (2), Almazán, Archibald (10) y Toppert (2).

Árbitros: Pérez Pizarro, Pérez Pérez y Martínez Fernández. Pablo Aguilar fue eliminado por cinco personales en el minuto 40.

Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada de la Liga Endesa disputado en el Palacio de los Deportes de Madrid, ante unos 9.000 espectadores.

 

 

 

Resultados Liga Endesa 2011-12

Jornada 6

Partido

Resultado


Asefa Estudiantes |

CAI Zaragoza

67 |

63


Lagun Aro GBC |

Valencia Basket

80 |

86


Unicaja |

Blancos de Rueda Valladolid

78 |

51


Caja Laboral |

Blusens Monbus

72 |

53


Lucentum Alicante |

Gran Canaria 2014

58 |

55


Real Madrid |

Cajasol Banca Civica

78 |

65


Assignia Manresa |

Bizkaia Bilbao Basket

81 |

73


UCAM Murcia |

Baloncesto Fuenlabrada

71 |

65


FC Barcelona Regal |

FIATC Mutua Joventut

82 |

70


 

 

Clasificación Liga Endesa 2011-12

Jornada 6

 

Pos

Equipo

J

G

P

P.F.

P.C.


1

FC Barcelona Regal

6

5

1

473

384


2

Unicaja

6

5

1

477

414


3

Real Madrid

6

5

1

481

420


4

Lucentum Alicante

6

5

1

434

418


5

Valencia Basket

6

4

2

461

421


6

Caja Laboral

6

4

2

436

413


7

Assignia Manresa

6

4

2

414

402


8

Cajasol Banca Cívica

6

3

3

426

417


9

Bizkaia Bilbao Basket

6

3

3

481

487


10

Asefa Estudiantes

6

3

3

402

449


11

Baloncesto Fuenlabrada

6

2

4

425

446


12

UCAM Murcia

6

2

4

389

417


13

Blusens Monbus

6

2

4

392

421


14

FIATC Mutua Joventut

6

2

4

408

440


15

CAI Zaragoza

5

1

4

349

380


16

Blancos de Rueda Valladolid

5

1

4

340

415


17

Lagun Aro GBC

6

1

5

470

480


18

Gran Canaria 2014

6

1

5

377

411


La inventio jacobea

La inventio jacobea

A lo largo de nuestro curso sobre El Camino de Santiago, creo que lo más dificil de entender es cómo el culto jacobeo comenzó con lo que llamamos "la inventio jacobea".

La inventio jacobea se refiere al descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago en Compostela y el inicio del culto jacobeo en el norte de la España actual. Los historiadores la llaman inventio porque, según muchas fuentes escritas importantes y fiables, Santiago nunca predicó en Hispania ni fueron trasladado a Galicia sus restos corporales.

Entonces, la ruta jacobea y todo lo que pertenece a ella -el arte, los centros religiosos y un concepto muy español- se basa en una leyenda religiosa, política y cultural y no en una verdad católica. Cierto es que hay muchos católicos que sí creen que los restos mortales reposan en la Catedral de Santiago de Compostela (hay una bula papal que dice que sí).

Es importante, y muy interesante, que este descubrimiento, que ocurrió en el año 800, coincide con otros hechos importantes de la Península Ibérica: en el sur musulmán, la separación del emirato de Córdoba del califato de Bagdad en el año 750 y, en el norte cristiano, la instauración del reino astur-leonés en el año 711.

Entonces podemos considerar la propagación de la inventio jacobea por parte de la monarquía
astur-leonés y la Iglesia Católica durante la Reconquista de España como una necesidad de unidad política, religiosa e ideológica y cultural.

Además, aunque se encuentra muy poca probabilidad y evidencia por el traslado
de los restos de Santiago del Oriente Próximo a la Península Ibérica,
la ruta de la peregrinación jacobea figura entre los fenómenos más
importantes para el desarrollo social, económico y artístico de España

 *******************************************************

Camino de Santiago

Fuertemiente quiso Dios a España honrar,
cuando el Santo Apóstol quiso y enviar
De Inglaterra e Francia quísola mejorar,
sabet yaz apóstol en todo aquel logar...


Del poema de Fernán González

El Camino de Santiago es el nombre común de varias rutas que recorrían antiguamente los peregrinos procedentes de España y de toda Europa para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde veneraban al apóstol Santiago.

 

Inicios históricos del Camino

A finales del siglo VIII se difunde en el noroeste de la Península Ibérica la idea de que Santiago el Mayor había evangelizado y había sido enterrado en estas tierras, y comienza a rendirse culto al Apóstol en un lugar cercano a la ciudad episcopal de Iria Flavia, donde se halla situado un cementerio de época romana. Un siglo más tarde, la noticia de este culto es conocida en el sur de Francia, pronto llegarán hasta Compostela, nombre dado al lugar del sepulcro, los primeros europeos deseosos de venerar los restos del apóstol de Occidente y de conocer unas tierras que la vecindad de los musulmanes hace atractivas y legendarias.

Según algunas opiniones, el sepulcro corresponde realmente al hereje Prisciliano.

El descubrimiento del sepulcro coincide con la llegada al reino asturleonés de mozárabes huídos de las zonas dominadas por los musulmanes y deseosos de manifestar claramente sus diferencias políticas y religiosas con el emir cordobés y con la jerarquía eclesiástica que lo apoya o le está sometida.

El descubrimiento del supuesto sepulcro de Santiago pudo ser una manifestación más de esta independencia y, de hecho, sabemos que sirvió, para apoyar otra de las ideas defendidas por los mozárabes asturleoneses que conocemos por las crónicas de fines del siglo IX, las cuales, según Sánchez Albornoz, tomarían numerosos datos de un cronicón hoy perdido, redactado un siglo antes, en época de Alfonso el Casto.

El número de peregrinos aumenta extraordinariamente a partir del siglo XI, cuando la población europea logra salir del aislamiento de épocas anteriores e inicia una serie de contactos e intercambios que, en el campo religioso, llevarán a hacer de la peregrinación la forma más difundida de devoción. Roma, Jerusalén y Santiago serán los grandes centros: todos los caminos llevan a Roma; los cruzados y las ciudades marítimas italianas abren la ruta de Jerusalén, y los monarcas de Navarra, Aragón y Castilla-León facilitan el viaje a Santiago mediante la construcción de puentes, hospitales y albergues, la reparación de caminos, etc.

Años más tarde, el carácter apostólico de su iglesia y las riquezas acumuladas gracias a los peregrinos permitirían a un obispo emprendedor, Diego Gelmírez, convertir a su sede en arzobispado.

Aunque los caminos por los que llegan los fieles a Santiago son muy numerosos, una de las vías llegará a convertirse en el Camino por antonomasia. Es el camino francés, que sigue básicamente la antigua vía romana de Pamplona a Iria Flavia; cuya parte en España se inicia en los puertos de Somport o de Roncesvalles, desde donde los viajeros se dirigen a Puente la Reina, pasando, en el primer caso, por Jaca, Sangüesa y Monreal, y por Pamplona en el segundo. Unidos en Puente la Reina, los peregrinos siguen por Estella, Monjardín, Logroño, Nájera, Santo Domingo de la Calzada, Belorado, Burgos (donde confluye la vía menor que, desde Bayona, cruza por Tolosa, Vitoria, Miranda de Ebro y Briviesca). Las etapas a partir de Burgos pasan por Castrojeriz, Frómista, Carrión de los Condes, Sahagún, León (una parte de los peregrinos se desvía hacia Oviedo (Asturias) para seguir luego el camino de la costa hasta Santiago), Astorga, Ponferrada, Villafranca del Bierzo, Cebreiro, Portomarín, Palas del Rey y Santiago de Compostela (La Coruña). A lo largo del camino, se construyen iglesias y hospitales bajo la advocación de Santiago. Todavía podemos ver en las poblaciones del Camino la "calle de Santiago" o la "iglesia de Santiago" que indican por dónde atravesaba el recorrido medieval.

El Camino moderno

Tras las Edades Media y Moderna, el Camino va perdiendo importancia. Para el año santo compostelano de 1993, el gobierno autónomo gallego decidió potenciar el valor del Camino como recurso turístico, no solo para el peregrino religioso y lanzó la campaña Xacobeo 93, restaurando la ruta y las infraestructuras para peregrinos. Logró la colaboración de las comunidades que atraviesa el Camino. Desde entonces, hacer el recorrido a pie, en bicicleta o a caballo es un destino popular que reúne lo religioso, espiritual, deportivo y cultural.

 Santos del Camino

El Camino genera nuevos santos y leyendas de milagros. Un ejemplo es santo Domingo de la Calzada, que dedicó su vida a servir a los peregrinos. El privilegio concedido, y confirmado por Alejandro III, consiste en que el año en que el 25 de julio, fiesta del Apóstol Santiago, coincide en domingo se podrán ganar en la Iglesia de Compostela las mismas gracias que se ganan en Roma los años jubilares, que allí suelen coincidir cada 25 años

Compostela goza de un singular privilegio concedido por vez primera hacia el año 1120. Aunque la bula de concesión más antigua, que conservamos, es la Regis aeterni del Papa Alejandro III fechada en 1179, ella misma alude a que confirma un privilegio del Papa Calixto II (1118-1124). Este papa, hermano de Don Raimundo de Borgoña y, por lo tanto, tío del rey Alfonso VII, fue un gran benefactor de la Iglesia de Compostela.

Los distintos pasos hasta llegar a la Inventio

1. Aparece el Breviario de los Apóstoles, un texto latino redactado a finales del siglo VI. Dicho Breviario consta de una serie de obras cuyas noticias no carecen totalmente de valor. Introduce además 2 novedades:

  • Sitúa en Hispania y en lugares occidentales la predicación del Apóstol.
  • Ubica su lugar de enterramiento en un punto llamado Aca Marmárica.

2.En el siglo VII empezó a circular por Occidente la idea de una misión de Santiago en España. Esta idea es recogida en la Península por el tratado De ortu et obitu Patrum, de Isidoro de Sevilla y en Inglaterra por el obispo Adhelmo de Sherbone.

3. Al mismo tiempo se empieza a mencionar a Santiago en las listas de reliquias depositadas en las basílicas con motivo de la consagración de los altares. No ha sido posible hallar indicios históricos del lugar de procedencia de dichas reliquias.

4. La inexistencia de un culto sepulcral conocido durante los siglos VII y VIII es la base del éxito de la tesis del descubrimiento milagroso del sepulcro en el siglo IX.

5. siglo VIII: llegan los árabes a España. El mundo cristiano teme la peligrosa influencia islámica. En el sur de Al-Andalus algunos eclesiásticos vuelven la mirada a Roma. En el norte se apoyan en el evangelizador Santiago. Carlomagno inicia su campaña contra el Islam en el valle del Ebro y de acuerdo con Adriano I envía a España al obispo Egila para iniciar una reforma de la iglesia peninsular como la que se estaba llevando a cabo en la Carolingia.

6. Beato de Liébana en los Comentarios al Apocalipsis volvía a lanzar la teoría de la predicación de Santiago en España, tomada del Breviario de los Apóstoles. Diez años después (786) redacta la versión definitiva de los Comentarios al Apocalipsis para hacer frente a la crisis de la Iglesia de su tiempo y trata de demostrar que se halla en posesión de la traditio. Incorporó un mapa mundi en el que la cabeza del Apóstol Santiago aparecía en Hispania en región denominada Gallaecia, favoreciendo así a la iglesia astur. El campo apostólico del Apóstol Juan estaba más allá del Eúfrates, es decir, derecha e izquierda del trono celestial, tal y como María Salomé había soñado para sus hijos.

7. Casi al mismo tiempo aparece en el reino astur el himno litúrgico O Dei Verbum; en él se ruega a Santiago que proteja al rey, al clero, al pueblo. Se le invoca como tutor de toda la sociedad cristiana del momento.

 La Inventio

El Breviario de los Apóstoles ubica el enterramiento de Santiago en Aca Marmárica. Pero se sabe por los Hechos de los Apóstoles que Santiago murió en Jerusalén bajo el mandato de Herodes. Por lo tanto tuvo que existir una traslación del cuerpo

El primer texto que habla de ello es una epístola sin fechar que aparece en el momento oportuno. Se atribuye a León, obispo de Jerusalén y se dirige a francos, vándalos, visigodos y ostrogodos y por tanto se puede situar en torno al año 500. Se habla de cuatro puntos geográficos de importancia:

  1. Iria-Padrón, sede episcopal
  2. Monte Sacro o Illicino
  3. Jerusalén, lugar de la muerte de Santiago
  4. Arcis Marmoricis, lugar del sepulcro.

Cuenta el obispo León en dicha epístola que durante la celebración de un sínodo se le presentaron 4 de los 7 discípulos de Santiago. Habían recogido el cadáver del Apóstol y lo habían transportado en una nave guiada por la mano de Dios. Llegaron a Bisria, confluencia de los ríos Ulla y Sar, en Galicia; fueron siete días de navegación y llegaron 400 años después.

En la última frase de la carta, León exhorta a la Cristiandad a acudir allí y orar porque «Ciertamente allí yace oculto Santiago».

Las noticias de la epístola de León pasaron en seguida a los martirologios que circulaban por todo Occidente. En el siglo IX, en las anotaciones correspondientes al 25 de julio se lee el párrafo siguiente: «Natividad de Santiago. Sus sagrados huesos, trasladados a España y sepultados en sus regiones occidentales, son objeto de una celebérrima veneración».

 Desarrollo de la leyenda

Los detalles de la ubicación del cuerpo de Santiago vinieron después de conocida la existencia de la epístola de León.

Se contaba que los discípulos sacaron el cuerpo de la barca y lo colocaron sobre una gran losa que con el peso y como si fuese cera derretida, se transformó en un sepulcro. Después de muchas dificultades pusieron el sarcófago en una carreta tirada por bueyes que se detuvieron en un lugar llamado Pico Sacro. Colocaron las reliquias en un arca de mármol, "Aca Marmórica", y construyeron una pequeña iglesia.

Descubrimiento del sepulcro

Ocho siglos después de la muerte del Apóstol, en el año 813, siendo rey de Asturias Alfonso II el Casto y emperador de Occidente, Carlomagno, ocurrió lo siguiente:

Un ermitaño llamado Pelagio o Pelayo, vio una estrella posada en el bosque Libredón. Se lo comunicó al obispo Teodomiro, obispo de Iria Flavia. Fueron allí y descubrieron en la espesura la antigua capilla.

Alfonso II viajó con su corte al lugar, convirtiéndose así en el primer peregrino de la Historia. Mandó edificar una pequeña iglesia. La noticia se propagó rápidamente. Santiago, tan invocado en el S. VIII, se manifestaba al fin con la revelación de su sepulcro.

 

20º Libro 2011 (2 de Noviembre)

20º Libro 2011 (2 de Noviembre)

 

Los asesinos de emperador

El ascenso de Trajano,

el primer emperador hispano de la historia

Santiago Posteguillo

 

Ficha técnica

Fecha de publicación: 02/09/2011

1192 páginas

Idioma: Español

ISBN: 978-84-08-10325-7

Código: 10002897

Formato: 15 x 23 cm.

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

Colección: Autores Españoles e Iberoamericanos

 

Sinopsis

18 de septiembre del año 96 d. C. Un plan perfecto. Un día diseñado para escribir la Historia, pero cuando todo sale mal la Historia ya no se escribe… se improvisa: una guerra civil, las fieras del Coliseo, la guardia pretoriana, traiciones, envenenamientos, delatores y poetas, combates en la arena, ejecuciones sumarísimas, el último discípulo de Cristo, el ascenso y caída de una dinastía imperial, locura y esperanza, la erupción de Vesubio, un puñado de gladiadores, la amistad inquebrantable, Marco Ulpio Trajano, el mito de las amazonas, una gladiadora, nueve emperadores, treinta y cinco años de la historia de Roma.

18 de septiembre del 96 d. C. Un grupo de gladiadores dispuestos a todo avanza por las alcantarillas de Roma. Nada ni nadie puede detenerlos. Ni siquiera la Historia.

 

Santiago Posteguillo

Santiago Posteguillo, profesor titular de lengua y literatura inglesa en la Universidad Jaime I y doctor europeo por la Universidad de Valencia, estudió literatura creativa en Estados Unidos y lingüística, análisis del discurso y traducción en el Reino Unido. Publicó Africanus, el hijo del cónsul en 2006, Las legiones malditas en 2008 y La traición de Roma en 2009. Esta trilogía, aplaudida por centenares de miles de lectores en España y América Latina y en proceso de traducción a diferentes idiomas, ha sido merecedora de grandes elogios por parte de expertos y crítica. Reconocido como uno de los «Valencianos para el siglo XXI» por el periódico Las Provincias, Santiago Posteguillo ha sido finalista del Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza, ha sido premiado por la Semana de Novela Histórica de Cartagena y ha recibido los galardones Hislibris.com 2009 al mejor novelista histórico y a la mejor novela histórica. En 2010 Santiago Posteguillo recibió el prestigioso Premio a las Letras de la Generalitat Valenciana, que dicha institución concede una vez cada dos años.

Los asesinos del emperador
es su nueva y más espectacular novela, un relato impactante, descomunal, descrito con un trepidante pulso narrativo destinado a trasladar al lector a la Roma imperial de los Césares y cuyos derechos ya han sido vendidos a Italia antes de su publicación.

 

La acrobata de la bola de Picasso

La acrobata de la bola de Picasso

 

La acróbata de la bola, de Picasso

 

Desde 1904, Picasso visitaba a menudo el Circo Medrano, instalado cerca del estudio que el artista tenía en el Bateau-Lavoir, en Montmartre. La afición al circo se había desarrollado ya entre los pintores impresionistas atraídos por su luz y su movimiento. Sin embargo, la aproximación de Picasso tiene un carácter más universal y profundo. A través de las simbólicas figuras del circo, el pintor realizó una reflexión sobre la vida del artista y la vinculó a su investigación sobre los problemas fundamentales de la pintura. Las dos figuras principales de esta obra revelan los polos del arte de Picasso, la creatividad y la fantasía, por un lado, y la seriedad y el rigor, por otro. La acróbata sobre la bola, presente también en otra pintura importante de ese momento, Los saltimbanquis (The Baltimore Museum of Art, The Cone Collection), muestra el temperamento de juego propio del artista. Su amigo íntimo, el escritor Guillaume Apollinaire, la interpretó en términos de una danza estelar, alusiva a la radiante armonía del cosmos

Tras la intensa y melancólica expresividad de su época azul, en esta nueva etapa, desarrollada en París en 1905, Picasso indagó de un modo esencial sobre los aspectos más plásticos de la pintura: el dibujo, conciso y enérgico; la forma, cerrada y perfecta; y el volumen, muy marcado. Su búsqueda se orientó así hacia un rumbo muy distinto al de los jóvenes artistas franceses, fascinados por el colorido violento del fauvisme.

El artista malagueño, necesitado por entonces de materiales, reutilizó uno de sus lienzos grandes en el que había pintado un retrato del pintor Francisco Iturrino (1864-1924), del que existe testimonio fotográfico y radiográfico, y que se había expuesto en 1901 en la galería Ambroise Vollard, en París, durante la primera muestra de Picasso, que compartió con el propio Iturrino.

La composición de La acróbata de la bola, que estudió en varios dibujos preparatorios, revela un cuidado equilibrio entre la ligereza de la acróbata y el peso del atleta. La esfera y el cubo en los que, respectivamente, se apoyan, realzan aquellas cualidades y el consiguiente contraste entre ambas figuras. Por otra parte, son sólidos geométricos asociados desde antiguo, en la tradición platónica, a las características de perfección y estabilidad. Además, la muchacha aparece pintada casi en dos dimensiones, lo que resalta su ingravidez frente al volumen, modelado por las gradaciones de luz y sombra, del hombre. El color, con calidades de pintura mural en una gama restringida de rosas y ocres, y el depurado paisaje del fondo, que se ha relacionado con los de la infancia malagueña del artista, contribuyen de modo decisivo a la esencialidad de la obra.

La obra, adquirida por la norteamericana Gertrude Stein, pasó luego a la Galería de Kahnweiler, que la vendió en 1913 al coleccionista ruso I. A. Morosov. Tras la Revolución, pasó a formar parte de las colecciones estatales, y sólo en contadas ocasiones ha sido prestada por el Museo Pushkin de Moscú, en el que se conserva.

La Ciudad Prohibida en el Louvre

La Ciudad Prohibida en el Louvre

 

La Ciudad Prohibida en el Louvre - Los emperadores de China y los reyes de Francia
Los tesoros de la Ciudad Prohibida son el centro de una gran exposición presenta una selección de ciento treinta obras en tres áreas distintas del museo.
El resultado de una estrecha cooperación entre Francia y China, este evento es sin duda un hito importante en los intercambios culturales y diplomáticas entre las dos naciones.

La exposición recuerda la evolución de la Ciudad Prohibida de acuerdo con una cronología en torno a los grandes emperadores que gobernaron China desde mediados de la decimotercera a mediados del siglo XIX. Los ciento treinta grandes obras en préstamo de China-pinturas, jarrones, platos, objetos de laca, trajes de ceremonia, uniformes militares, y la caligrafía, se ponen en contexto junto a figuras emblemáticas de la historia imperial de China.

Los espacios de exposición dedicado a la historia del Louvre (Salles d'Histoire du Louvre) muestran las líneas sucesivas de los gobernantes chinos y, para cada período, los intercambios que han existido entre Francia y China.

En los fosos del Louvre medieval, un modelo de la Ciudad Prohibida capta la magnitud de este palacio que surgió de la nada de la voluntad de un hombre, el emperador Yongle (1403-1424), mientras que un montaje de vídeo ofrece imágenes de su historia arquitectónica .

También en la exhibición, en el ala Richelieu, son la sala del trono del emperador Qianlong (contemporáneo con las épocas de Luis XV y Luis XVI) y las obras maestras de la pintura de seda que por encargo, los retratos de tamaño natural de sus caballos en particular.

Exposición organizada por el Museo del Louvre y el Museo del Palacio, con el apoyo académico del Museo Guimet (Museo Nacional de Arte Asiático Guimet).

La exposición está patrocinada principalmente por Schneider Electric, con apoyo adicional de Louis Vuitton y el apoyo generoso de Haier, Gide Loyrette Nouel, y Air China.

El catálogo ha sido elaborado con el apoyo del Grupo Fosun.

Exposición de los medios de comunicación socios: France Info, Le Figaro, y el metro.
Comisario (s): Jean-Paul Desroches, Museo Guimet
Isabelle Leroy-Jay Lemaistre y Fonkenell Guillaume, Musée du Louvre, Departamento de Esculturas
LV Chenglong, Museo del Palacio, Ciudad Prohibida, el Departamento de Antigüedades.

Le Chat Noir

Le Chat Noir

 

Le Chat Noir

Le Chat Noir —en español, El Gato Negro— fue un cabaret del siglo XIX en el barrio bohemio de Montmartre, en París. Fue inaugurado el 18 de noviembre de 1881 en el bulevar Rouchechouart por el artista Rodolphe Salis, y clausurado en 1897, para decepción de Picasso y de otros que lo buscaron cuando fueron a la Exposición Universal de París (1900).

El cabaret fue muy conocido por la actuación de cantautores como Aristide Bruant, por presentar espectáculos de teatro de sombras, creados principalmente por Rodolphe Salis y Henri Rivière, y porque entre sus clientes habituales había muchos artistas famosos o notables.

En la actualidad, muchos establecimientos de hostelería tienen ese nombre u otros muy parecidos, como el bar Chat noir de París, el restaurante Au chat noir en Bruselas, el café Le Chat Noir de Corfú, Grecia, el café El Gato Negro de Buenos Aires, etc.

Cartel de Steinlen 1896
Le Chat Noir a finales del siglo XIX

Algunos clientes famosos de este cabaret:

  • Alphonse Allais (1854-1905), escritor y humorista.
  • George Auriol (1863-1938), cantautor, poeta y pintor.
  • Aristide Bruant (1851-1925), cantautor.
  • Caran d’Ache (1858-1909), caricaturista francés de origen ruso.
  • Coquelin Cadet (1848-1909), actor de teatro.
  • Émile Cohl (1857-1938), creador de dibujos animados.
  • Charles Cros (1842-1888), poeta e inventor.
  • Claude Debussy (1862-1918), compositor.
  • Maurice Donnay (1859-1945), dramaturgo.
  • André Gill (1840-1885), caricaturista y cantautor humorístico.
  • Émile Goudeau (1849-1906), periodista, novelista y poeta.
  • Yvette Guilbert (1867-1944), cantante.
  • Jules Laforgue (1860-1887), poeta francés de origen uruguayo.
  • Louis Le Cardonnel (1862-1936), poeta.
  • Jean Richepin (1849-1926), poeta social, novelista y autor teatral francés de origen argelino.
  • Guy de Maupassant (1850-1893), novelista.
  • Henri Rivière (1827-1883), escritor y periodista.
  • Maurice Rollinat (1846-1903), poeta.
  • Albert Samain (1858-1900), poeta.
  • Erik Satie (1866-1925), compositor y pianista.
  • Paul Signac (1863-1935), pintor.
  • August Strindberg (1849-1912), escritor y dramaturgo sueco.
  • Paul Verlaine (1844-1896), poeta.
  • Adolphe Léon Willette (1857-1926), pintor, ilustrador et caricaturista.

BANDERA PIRATA

BANDERA PIRATA

 

Bandera pirata

Típica Jolly Roger.

Jolly Roger es el nombre que recibe la bandera tradicional de los piratas de Europa y América. La más conocida es la negra con una calavera cruzada por huesos en blanco (☠) . Sin embargo, existe una gran cantidad de variantes. Jack Rackham (Jack el Calicó) y Thomas Tew usaban variaciones con espadas. Edward Teach (alias Barbanegra) utilizaba un esqueleto sosteniendo un reloj de arena en una mano y un dardo o lanza en la otra, al tiempo que permanecía al lado de un corazón sangrante. Bartholomew Roberts (también conocido como Bart el Negro) empleaba dos variaciones: un hombre y un esqueleto que sostienen una lanza en una mano, mientras que juntos agarran un reloj de arena o una copa o un hombre armado de pie sobre dos calaveras sobre las letras ABH y AMH (A Barbadian's Head y A Martinican's Head, que simbolizan que cada una de las calaveras son de los gobernadores de Barbados y de Martinica, queriendo decir que la muerte les esperaba).


  Orígenes del término

Los orígenes del término «Jolly Roger» no están claros, existen varias teorías al respecto. Una de ellas indica que procede del término francés «joli rouge» (‘rojo bonito’), que los ingleses posteriormente corrompieron a «Jolly Roger». Aunque es cierto que existieron «banderas rojas» que fueron tan temidas, o más, que las «banderas negras», esta explicación parece improbable por tres motivos: en primer lugar, el primer nombre conocido de la bandera negra fue «Old Roger», apareciendo «Jolly» después. En segundo lugar, la bandera roja no fue copiada de los franceses, por lo que parece razonable que tampoco lo fuera la bandera negra. En tercer y último lugar, no existe evidencia alguna de que el término «Jolly Rouge» fuera empleado alguna vez para hacer referencia a ningún tipo de bandera.

El origen de las banderas rojas puede estar en las que usaban los corsarios ingleses por orden del Almirantazgo en 1664, la «red jack». Cuando la Guerra de Sucesión Española acabó en 1714, muchos de los corsarios se convirtieron en piratas y algunos de ellos retuvieron la bandera roja, simbolizando la sangre. No importa cuánto temían los marineros el color negro de los piratas, todos esperaban no encontrarse con la «joli rouge». La bandera roja declaraba descaradamente las intenciones de los piratas: «No se perdonará una vida, no se harán preguntas.»

Algunas teorías afirman que la Jolly Roger pudo tener sus antecedentes en las insignias templarias.

El término se siguió usando para la bandera negra con una calavera y huesos que apareció sobre el 1700.

Otra teoría propone que el líder de un grupo de piratas asiáticos era llamado Ali Raja, “Rey del Mar”, y que los piratas ingleses se apropiaron y corrompieron el término. Una teoría que va más allá indica que el nombre podría provenir de la palabra inglesa “roger”, significando vagabundo errante: “Old Roger” era un apelativo del Diablo.

En su libro "Pirates & The Lost Templar Fleet", David Hatcher Childress afirma que el término fue acuñado por referencia al primer hombre que izó la bandera, el rey Roger II de Sicilia (c. 1095-1154). Roger fue un afamado templario que tuvo una disputa pública con el Papa por sus conquistas en Apulia y Salerno en 1127. Childress opina que, muchos años después de que los templarios fuesen disueltos por la Iglesia, al menos una flota templaria se dividió en cuatro flotas independientes que se dedicaron a la piratería contra cualquier barco de cualquier país que mostrase simpatías hacia Roma. La bandera era, pues, una herencia y los huesos cruzados eran una obvia referencia al escudo templario original de una cruz roja con las puntas abiertas. Pero esto parece improbable, ya que los Caballeros Templarios usaban una cruz griega y no la cruz de San Andrés (X), la cual es la usada en las banderas piratas. En cualquier caso, ni Childress ni nadie han dado evidencia actual de que los Templarios alguna vez izaron una bandera como esa, que la flota de los Templarios fue vista después de la disolución de la Orden o de que exista conexión alguna entre los Templarios y la Era de Oro de la piratería.

Uso en la práctica

A primera vista, puede parecer una mala idea advertir de las intenciones izando la Jolly Roger. Sin embargo, esto puede ser visto como una forma temprana de guerra psicológica. El interés principal de un pirata es capturar el barco objetivo intacto, junto con cualquier carga que pudiese contener. Con una reputación lo suficientemente sanguinaria, un pirata que lanzase al viento la Jolly Roger podría intimidar la tripulación enemiga y obligarla a rendirse sin disparar ni un solo cañón. Típicamente, si un barco decidía resistirse, la Jolly Roger era recogida y se alzaba la bandera roja, indicando que los piratas iban a tomar el barco por la fuerza y sin mostrar ninguna compasión. Se esperaba en muchas tripulaciones que este curso de la acción podría ayudar a extender la idea de que resistirse era una mala idea para el barco.

Izar la Jolly Roger demasiado pronto como única bandera tenía también sus desventajas. El barco enemigo podría tener suficiente tiempo para escapar. Además, las naves de guerra estaban a menudo bajo órdenes de disparar a cualquier barco que mostrase esta bandera.

PRISCILIANO

 

 

Prisciliano

«Prisciliano enseñó que los nombres de los Patriarcas corresponden a las partes del alma, y de modo paralelo, los signos del Zodíaco se corresponden con partes del cuerpo». Cita de Orosio, en su Communitorium de errore Priscillianistarum et Origenistarum.

Prisciliano de Ávila (¿Gallaecia?, aprox. 340 – Civitas Treverorum, actual Tréveris, 385), obispo hereje hispano, fundador del priscilianismo, fue, junto a otros compañeros, el primer hereje ajusticiado por el gobierno secular en nombre de la Iglesia Católica.


 Orígenes y primeros pasos

Según Próspero de Aquitania, se cree que nació en la provincia romana de Gallaecia, en el entorno de una familia senatorial. Pero, por las referencias a su origen noble, es probable su ligación con la Bética o Lusitania, donde había un mayor desarrollo de fundus aristocráticos que en la Gallaecia, aunque otros autores han señalado una mayor importancia de este tipo de latifundios en el noroeste de la Península Ibérica de la considerada hasta ahora. En torno al año 370 viaja a Burdigala (Burdeos) para formarse con el retórico Delphidius. A las afueras de esta ciudad funda una comunidad de tendencia rigorista junto a su mentor y la mujer de éste, Eucrocia. Se le reconoce una relación con la hija de ambos, Prócula, aunque San Jerónimo hace mención a una mujer llamada Gala como su pareja oficial. Su principal adversario, Itacio de Ossonoba, atribuye sus conocimientos de astronomía y magia a un tal Marcos de Memphis. Sin embargo, este nombre parece remitir a un mago alejandrino del siglo I citado por San Ireneo en su Adversus haereses. Hacia el 379, durante el consulado de Ausonio y de Olybrio vuelve al noroeste peninsular y comienza su período predicante. Sus ideas obtuvieron gran éxito, en especial entre las mujeres y las clases populares, por su rechazo a la unión de la Iglesia con el Estado imperial y a la corrupción y enriquecimiento de las jerarquías. Ante la rápida extensión de sus enseñanzas, Higinio de Córdoba, el sucesor de Osio, envía una carta informando de la situación al obispo de la sede metropolitana de Emerita Augusta (Mérida, capital de la Dioecesis Hispaniarum), El conflicto

Estos dos obispos, junto a Itacio de Ossonoba, convocan el Concilio de Caesaraugusta (actual Zaragoza) en el año 380 (otras fuentes lo sitúan unos años antes, en el 378) , con el fin de condenar las ideas priscilianistas. A este sínodo acudieron dos obispos aquitanos y diez hispanos, lo que parece indicar una fuerte y rápida expansión del movimiento ascético iniciado por Prisciliano, pero la ausencia de los dos principales obispos acusados de priscilianistas, Instancio y Salviano, evita la condena en firme. Las actas dicen que el obispo de Astorga, Simposio (padre de Dictinio, quien años más tarde ocupará esa sede) abandonó el Concilio al segundo día. Este prelado ocupará años después un lugar relevante entre los discípulos del hereje galaico. El obispo Valerio, anfitrión del sínodo, recoge las recomendaciones de Dámaso, obispo de Roma, de evitar la condena in absentia. Poco después esos dos obispos (Instancio y Salviano) elevarán a Prisciliano a la sede vacante de Abula (Ávila).

En un intento de acercar posturas, Instancio y Salviano viajan a Emerita Augusta (Mérida) para entrevistarse con Hidacio pero se ven obligados a huir de una turba de exaltados arengada por el obispo metropolitano.

Se produce entonces un nutrido cruce de acusaciones epistolares entre priscilianistas y ortodoxos. Hay que tener en cuenta que la extensión de las enseñanzas de Prisciliano se produce en todos los estratos sociales, incluyendo muchas familias influyentes de casi todas las provincias hispanas. Finalmente, una carta enviada por Hidacio a Ambrosio, obispo de Mediolanum (Milán), donde se encuentra instalada la corte imperial, convence a éste para obtener un rescripto del emperador Graciano excomulgando y desterrando de sus sedes a Prisciliano y sus seguidores.

  El viaje

Corre el año 382 y Prisciliano decide viajar a Roma para defenderse, pero el obispo de Roma, Dámaso (en plena pugna por obtener la primacía de la sede romana y convertirse, así, en el primer Papa «oficial»), y también de familia oriunda de Hispania, se niega a recibirle por no considerarse competente para anular un rescripto del emperador. Finalmente viaja a Milán, y aprovecha la ausencia de Graciano para convencer a su magister officiorum (Mayordomo Mayor) Macedonio de que anule el anterior decreto imperial.

De este modo regresa a Hispania, reafirmando la situación de su grupo y consiguiendo, de paso, que Itacio sea acusado de perturbador de la Iglesia. El procónsul Volvencio ordena la detención del obispo antipriscilianista y éste se ve obligado a huir a Civitas Treverorum (Tréveris), bajo el amparo del obispo Britto.

En el año 383 el también hispano Magno Clemente Máximo, gobernador de Britania, cruza a las Galias al mando de 130.000 soldados haciendo huir al emperador Graciano, a quien finalmente asesina en una emboscada en los bosques de Lugdunum (Lyon). Sus legiones lo nombran nuevo imperator de Occidente, pero este nombramiento no es visto con buenos ojos por Teodosio, emperador de los territorios Orientales. Esta situación delicada le hace buscar apoyos en la Iglesia Católica, a su vez necesitada de amparo institucional para enfrentarse a los numerosos movimientos disidentes que la asedian (arrianos, rigoristas, binionitas, patripasianos, novacianos, nicolaitas, ofitas, maniqueos, homuncionitas, catáfrigos, borboritas, o los propios priscilianistas).

 La condena

En esa alianza de conveniencia se encuadra el desarrollo posterior de los acontecimientos: la Iglesia oficial se enfrenta a un movimiento popular muy extendido por toda la península Ibérica y buena parte de las Galias, y Máximo desea ofrecer una mano tendida en forma de condena oficial al priscilianismo. Pero la aplicación de una sentencia por herejía conlleva la confiscación por parte del Estado de todos los templos de la secta, lo que no interesa a la jerarquía eclesiástica ni sirve a los intereses del emperador. De este modo se diseña un proceso judicial ad hoc que pretende condenar a los obispos hispanos por maleficium (brujería). Esta sentencia, más favorable a las arcas del nuevo emperador, incluye la requisa de todas las propiedades personales de los acusados, quienes, recordemos, pertenecen a pudientes familias hispanas, sin afectar al patrimonio eclesiástico.

Se convoca, entonces, un nuevo concilio en Burdeos al que deciden acudir Prisciliano y varios de sus seguidores, y en el que se condena de nuevo la herejía priscilianista, pero del que sólo se obtiene de facto la deposición de Instancio de su sede. Durante la celebración de este cónclave, una multitud enajenada lapida a Urbica, una discípula de Prisciliano. Éste abandona el cónclave y se dirige al norte, a Tréveris, en la Germania Superior, donde Máximo ha establecido su corte, para convencer al emperador de que tercie a favor de su grupo, sin saber que allí Itacio de Ossonoba ya ha tejido la red que acabará con su vida.

En el año 385 Prisciliano llega a Tréveris, donde es acusado, a través de Evodio, prefecto del emperador, de la práctica de rituales mágicos que incluyen danzas nocturnas, el uso de hierbas abortivas y la práctica de la astrología cabalística.

Tras obtener mediante tortura una confesión del mismo Prisciliano, es decapitado junto a sus seguidores Felicísimo, Armenio, Eucrocia (la viuda de Delphidius), Latroniano, Aurelio y Asarino. Todos ellos se convierten en los primeros herejes ajusticiados por la Iglesia Católica a través de una institución civil (secular).

Priscilianismo

Tras la ejecución de Prisciliano el movimiento herético se mantuvo en vigor durante al menos dos siglos más, sobre todo en su Gallaecia de origen, como lo demuestran los sucesivos concilios convocados para tratar el tema.

Inmediatamente después del proceso de Tréveris, Máximo envía dos comisarios a Hispania para depurar las sedes episcopales de todo rastro de priscilianismo, iniciándose una cadena de ajusticiamientos y deportaciones que acabaron por despertar las iras de sectores de la iglesia oficial descontentos con el curso de los acontecimientos. Martín de Tours, Jerónimo en Roma y Ambrosio de Milán representaban una facción, dentro del cuadro de ortodoxos leales a Roma, que se había opuesto desde un principio a la injerencia imperial en asuntos eclesiásticos. Son estos padres de la Iglesia, en especial Martín, quienes detienen el desproporcionado movimiento itaciano, denominado así por su principal impulsor, Itacio, el obispo de Ossonoba.

San Agustín de Hipona, uno de los padres de la iglesia más activos contra el priscilianismo.

En el año 388 Máximo es derrotado y decapitado por Teodosio, y la situación da un vuelco hasta el punto de que el propio Itacio es excomulgado en el 389 por su implicación directa en el juicio secular contra Prisciliano. En este año, según Sulpicio Severo, varios discípulos viajan hasta Tréveris con el permiso de Roma para exhumar los restos de su líder y llevarlos a su Gallaecia natal. A la cabeza de esta delegación se encuentra Dictinio, autor de uno de los pocos opúsculos priscilianistas de los que se conoce su existencia (aunque no se conserva ningún ejemplar). De ese libro, titulado Libra, se conservan tan sólo referencias indirectas en la obra de San Agustín de Hipona Contra mendacium. Refiere este autor que los priscilianistas consideran lícito mentir para proteger su existencia, hasta el punto de que se recoge un santo y seña mediante el que se reconocen: Iura, periura, secretum prodere noli (juramento de inviolabilidad de los secretos del grupo, aun a costa de mentir).

En el año 396 se convoca un Concilio en Toledo en el que los seguidores de Prisciliano abjuran de sus ideas y declaran haber abandonado los errores de la secta, pero la constatación de la pervivencia de costumbres priscilianistas (consagración de la eucaristía con leche y uvas, ayuno, la presencia de clérigos con el pelo largo...) obliga a la celebración de un nuevo concilio en Toletum en el año 400. En este sínodo se asegura que once de los doce obispos de la Gallaecia eran priscilianistas. El único obispo no priscilianista era el de la diócesis de Bretoña, no galaica, sino británica. (Entre los siglos IV y V miles de celtas de la provincia romana de Britania bajo el mando del obispo Maeloc cruzan a Armórica, en la Galia, y a Gallaecia, fundando la provincia-obispado de Bretoña. Un par de siglos después será también un monje bretón, Pelagio, el que anuncie el descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago). Las actas de ese concilio recogen el testimonio de abjuración de su herejía de Simposio, su hijo Dictinio y el presbítero Comasio.

Tras la muerte de Máximo, Teodosio se proclama emperador de Oriente y Occidente; pero su muerte en el 395 deja de nuevo el imperio dividido entre sus dos hijos. Al mayor, Arcadio, le corresponden los territorios orientales y al joven Honorio, con apenas once años, el imperio occidental, tutelado por Estilicón. El movimiento priscilianista se ha ido transformando en este tiempo en una sociedad secreta, que ejerce el suficiente poder en el noroeste peninsular para que el papa Inocencio I decrete la Regula fidei contra omnes hereses, maxime contra Priscillianistas en el año 404. Entre las filas del movimiento priscilianista algunos autores han incluido a Baquiario, un monje itinerante de finales del siglo IV, y a Egeria, autora de la primera crónica de viajes a tierra santa del cristianismo escrita por una mujer.

En el año 409 Honorio define su política decantándose en contra del movimiento priscilianista, condenando a sus seguidores a perder sus bienes y derechos civiles, llegando a imponer multas a los funcionarios civiles remisos a perseguir la herejía.

Es el año en que los bárbaros se desbordarán por el imperio, y el priscilianismo sobrevivirá en el noroeste peninsular, sobre todo en el entorno rural, al amparo de la independencia política de Roma. A mediados del siglo V, Santo Toribio, obispo de Astorga, se aplicó a arrebatar de manos de los fieles todos los libros priscilianistas y, comprendiendo que todavía este remedio era ineficaz, remitió al papa San León el Magno el Communitorium, enumeración de los errores consignados en los libros apócrifos, y el Libellus, donde refutaba el priscilianismo. San León aconsejó la celebración de un concilio en Toledo, o un sínodo de obispos galaicos, si lo anterior fuese imposible por el estado de independencia política de Gallaecia respecto a Roma y el conflicto generalizado en la Península Ibérica. Se convocó el sínodo de Aquis Caelenis (actual Caldas de Reis), donde los heterodoxos, aún aparentando admitir la Assertio fidei, perseveraron en sus doctrinas y prácticas, hasta mediado el siglo VI. Finalmente el primer Concilio de Braga (561) vuelve a hacer referencia al problema, condenándose en siete de sus diecisiete cánones las proposiciones priscilianistas. El segundo concilio de Braga, celebrado varios años después, aún refleja en sus actas alusiones a la secta, e incluso aparece una alusión en el IV concilio de Toledo (683), en el que se condena, como lacra priscilianista, el «delirante pecado» de no cortarse el pelo de la clerecía gallega.

Corpus ideológico del priscilianismo

Prisciliano fundó una escuela ascética, rigorista, de talante libertario, precursora del movimiento monacal, inspirada en la tradición gnóstica, y opuesta a la creciente opulencia de la jerarquía eclesiástica imperante en el siglo IV. Los aspectos más polémicos, en cuestiones formales, son el nombramiento de «maestros» o «doctores» a laicos, la presencia de mujeres en las reuniones de lectura y su marcado carácter ascético. Las fuentes principales que informan de la particular liturgia del priscilianismo son los cánones promulgados en los sucesivos concilios. En el concilio de Caesaraugusta de 380, por ejemplo, se hace referencia a costumbres indeseables como «mujeres que asisten a lecturas de la Biblia en casas de hombres con quienes no tienen parentesco; el ayuno dominical y la ausencia de las iglesias durante la cuaresma; la recepción de las especies eucarísticas en la iglesia sin consumirlas de inmediato; el apartamiento en celdas y retiros en las montañas; andar descalzos (nudis pedibus incedere)».

Las piedras abraxas con simbología priscilianista, como gallos, remiten a la influencia gnóstica del movimiento.

Intentó la reforma del clero a través del celibato y la pobreza voluntaria, y posteriormente amplió la reforma a todos los fieles. Su carácter maniqueo (dualismo alma-cuerpo, la primera divina, el segundo mortal y, por lo tanto, corrupto) lleva al establecimiento de un ascetismo difícil de practicar, sentando así las bases (de manera parecida a la herejía donatista) del camino de perfección cátaro: una moral más laxa para los fieles y otra más estricta para los «perfectos».

Abogó por la interpretación personal de los textos evangélicos, planteando el principio del libre examen. Exigió que la Iglesia volviera a unirse a los pobres. Enfatizó el estudio de los símbolos y la superación del literalismo en la interpretación de la Biblia. No es fácil separar las aserciones genuinas de Prisciliano de las atribuidas a él por sus enemigos, ni de las que posteriormente hicieron grupos que fueron etiquetados como "priscilianistas". El hecho es que, para lograr su condena, fue acusado de usar magia (delito castigado por la ley romana), de reuniones nocturnas con mujeres, gnosticismo y maniqueísmo, y posteriormente de negar que las tres personas de Dios son distintas y con ello negar el misterio de la Trinidad. Su pensamiento real o supuesto es llamado priscilianismo.

Sus reuniones, frecuentemente nocturnas, en bosques, cuevas o en villae alejadas de las ciudades, y con el baile como una parte importante de la liturgia, incluían tanto a hombres como a mujeres. Sustituyó la consagración oficial con pan y vino por leche y uvas; acogió a las mujeres y los esclavos en las sesiones de lectura de textos evangélicos (incluyendo apócrifos) e incorporó el concepto del emanatismo: el alma «surge» de una especie de almacén y debe descender hasta el mundo terrenal, donde es inevitablemente corrompida por el maligno. Este origen divino del alma, junto con la concepción sabeliana del dogma de la Trinidad, son los principales motivos de controversia teológica con los sectores más ortodoxos de la Iglesia.

Partidario de la libre interpretación de Las Escrituras y los Evangelios apócrifos, llegó a ser obispo de Ávila pero no fue reconocido de forma oficial.

Quiero desatar y quiero ser desatado.

Quiero salvar y quiero ser salvado.
Quiero ser engendrado.
Quiero cantar; cantad todos.
Quiero llorar: golpead vuestros pechos.
Quiero adornar y quiero ser adornado.
Soy lámpara para ti, que me ves.
Soy puerta para ti, que llamas a ella.
Tú ves lo que hago. No lo menciones
La palabra engañó a todos, pero yo no fui
completamente engañado.

—Himno a Jesucristo, de fuerte inspiración gnóstica, atribuido a Prisciliano.

Tumba

Catedral de Santiago de Compostela — ¿Tumba de Prisciliano?

En el año 813 un ermitaño llamado Payo comunica a Teodomiro, obispo de Iria Flavia, que en el bosque de su diócesis llamado Libredón se ven unas luces extrañas. El obispo referirá después al rey Alfonso II el Casto que buscando el origen de las luces halló un sepulcro, que no duda en atribuir inmediatamente al apóstol Santiago. La noticia se hace oficial con el Papa León III.

En el año 1900 el hagiógrafo Louis Duchesne publica en la revista de Toulouse Annales du Midí un artículo bajo el título « Saint Jacques en Galice » en el que sugiere que el que realmente está enterrado en Compostela es Prisciliano, basándose en el viaje que sus discípulos hicieron con los restos mortales del hereje hasta su tierra natal. Posteriormente Sánchez-Albornoz y Unamuno se hacen eco de esta hipótesis que ha pasado a convertirse en una hipótesis muy popular, alternativa a la tradición cristiana.

Oponiéndose a esta teoría, Monseñor Guerra Campos indica la existencia de un lugar que podría ser el lugar de enterramiento de Prisciliano: Los Martores (en gallego, Os Martores), perteneciente a la parroquia de San Miguel de Valga, en la provincia española de Pontevedra. Ahí hay una ermita, dedicada a San Mamede, en cuyo interior han aparecido sarcófagos antropoideos tallados en piedra que bien pudieran pertenecer al siglo IV. La teoría de Guerra Campos se basa en la denominación popular con la que se conoció a los discípulos ajusticiados en Tréveris, hasta mucho tiempo después de su muerte: Los mártires (en gallego: Os mártires, gallego dialectal Os mártores), siendo este el único topónimo de estas características en toda Galicia. Una última teoría, planteada por Celestino Fernández de la Vega, establece el posible lugar de enterramiento de Prisciliano en Santa Eulalia de Bóveda, localidad próxima a Lugo.