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6º Libro 2012 (17 Mar - 1 Abr)

6º Libro 2012 (17 Mar - 1 Abr)

 

La casa de Riverton

Kate Morton

Ficha técnica

Páginas:520
  • Editorial: PUNTO DE LECTURA
  • Lengua: ESPAÑOL
  • Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
  • ISBN: 9788466325066
  • Año edicón: 2011
  • Plaza de edición: MADRID
Publicación:19/10/2011 Género:Sentimientos Formato:15 x 23 (rústica hilo) EAN:9788483650141

Kate Morton retrata en La casa de Riverton los últimos esplendores de la aristocracia inglesa, un mundo de convenciones y secretos atravesado por vehementes pasiones y terribles desengaños.

Verano de 1924. Durante una rutilante fiesta de la alta sociedad en Riverton Manor, una preciosa mansión a orillas de un lago, un joven y prometedor poeta se quita la vida. Las únicas testigos de ese dramático hecho, las hermanas Hannah y Emmeline Hartford, no se volverán a hablar nunca más.

Invierno de 1999. Grace Bradley, una anciana de noventa y ocho años que otrora fuera doncella en Riverton Manor recibe la visita de una joven directora de cine que está rodando una película sobre el suicidio del poeta. Esa visita convoca los fantasmas del pasado, recuerdos que durante décadas Grace había relegado a lo más profundo de su mente, incapaz de enfrentarse a ellos.

ACB 2011/12 JORNADA 25

REAL MADRID | CAI ZARAGOZA

85 |

 71
 J 25 | 18/03/2012 | 12:30 | Palacio De Deportes Comunidad De Madrid | Público:6829  
 Árb: E. Pérez Pizarro, Francisco J. Araña, M.A. Pérez Niz   19|19 25|13 20|16 21|23
REAL MADRID 85 REB   TAP   FP    
D Nombre Min P T2 T2 % T3 T3 % T1 T1 % T D+O A BR BP C F C M F C +/- V
4 Tomic, Ante 7:32 4 1/2 50% 0/0 0% 2/2 100% 1 1+0 1 0 0 0 0 0 0 1 1 -7 5
6 Sanz, Jorge                                          
7 Pocius, Martynas 20:1 2 1/2 50% 0/1 0% 0/0 0% 3 3+0 0 0 0 0 0 1 0 1 2 5 3
8 Suárez, Carlos 7:42 3 0/0 0% 1/1 100% 0/0 0% 2 2+0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 10 7
9 Reyes, Felipe 20:29 5 2/4 50% 0/0 0% 1/2 50% 3 2+1 0 1 1 0 0 1 0 2 3 13 5
12 Mirotic, Nikola 15:29 10 3/3 100% 1/2 50% 1/2 50% 0 0+0 1 0 0 1 0 0 0 1 2 9 10
13 Rodríguez, S. 18:47 3 0/3 0% 1/2 50% 0/0 0% 2 2+0 6 2 4 0 0 1 0 3 0 19 1
14 Velickovic, N. 17:0 2 1/2 50% 0/1 0% 0/0 0% 1 1+0 1 0 0 0 0 0 0 1 1 -1 2
16 Begic, Mirza 19:30 6 3/5 60% 0/0 0% 0/0 0% 6 4+2 0 0 1 0 0 0 0 1 0 14 8
20 Carroll, Jaycee 30:42 36 9/14 64% 5/7 71% 3/3 100% 5 4+1 0 2 0 2 0 0 0 0 3 19 39
22 Singler, Kyle 21:35 13 3/4 75% 2/6 33% 1/1 100% 1 1+0 2 0 3 1 0 0 0 4 2 -6 6
23 Llull, Sergio 21:13 1 0/3 0% 0/2 0% 1/2 50% 1 1+0 5 0 0 0 0 2 0 2 3 -5 0
  Equipo   0 0/0 0% 0/0 0% 0/0 0% 3 1+2 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 4
Total 200:0 85 23/42 55% 10/22 45% 9/12 75% 28 22+6 17 5 9 4 1 5 0 16 18 14 90
E  Laso, Pablo
5f  
CAI ZARAGOZA 71 REB   TAP   FP    
D Nombre Min P T2 T2 % T3 T3 % T1 T1 % T D+O A BR BP C F C M F C +/- V
8 Wright, Bracey 28:47 15 4/10 40% 2/4 50% 1/2 50% 2 2+0 2 1 1 0 0 1 0 3 4 -4 10
9 Van Rossom, Sam 20:48 8 1/1 100% 2/3 67% 0/0 0% 2 2+0 4 1 3 0 0 0 0 2 0 -8 9
10 Hettsheimeir,R 30:6 20 6/13 46% 2/3 67% 2/2 100% 6 4+2 1 1 0 1 2 0 2 0 3 13 25
11 Stefansson, J. 18:44 0 0/0 0% 0/3 0% 0/0 0% 1 1+0 2 0 1 0 0 0 0 2 0 -23 -3
12 Almazán, Pablo 15:46 2 1/1 100% 0/1 0% 0/0 0% 1 1+0 0 1 0 0 0 0 0 4 0 12 -1
16 Cabezas, Carlos 23:43 11 5/7 71% 0/0 0% 1/1 100% 2 2+0 3 0 2 2 0 0 0 0 6 -4 18
21 Archibald, R. 18:16 2 1/3 33% 0/0 0% 0/0 0% 5 3+2 0 0 1 0 1 0 1 1 0 -19 4
31 Fontet, Albert 3:52 0 0/0 0% 0/0 0% 0/0 0% 0 0+0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 -7 -1
33 Toppert, Chad 12:12 2 1/1 100% 0/1 0% 0/0 0% 3 3+0 1 0 1 0 0 0 0 1 0 -15 3
34 Aguilar, Pablo 27:46 11 4/6 67% 1/5 20% 0/0 0% 7 4+3 1 0 4 0 2 0 0 4 3 -15 10
  Equipo   0 0/0 0% 0/0 0% 0/0 0% 3 2+1 0 0 2 0 0 0 0 1 0 0 0
Total 200:0 71 23/42 55% 7/20 35% 4/5 80% 32 24+8 14 4 16 3 5 1 3 18 16 -14 74
E  Abós, José Luis
5f  

 

Un soberbio Carroll guía al Real Madrid al liderato (85-71)

Magistral Jaycee Carroll, haciendo 36 puntos en la victoria del Real Madrid sobre el CAI Zaragoza. Los 14 puntos de ventaja blancos les mantienen en la cabeza de la tabla

 

Ricardo Molinelli. Madrid, 18 mar. 2012 .- El Real Madrid, guiado por un excepcional Jaycee Carroll, autor de 36 puntos, consiguió el objetivo de mantener la paridad de victorias con el F.C. Barcelona Regal y mantenerse en el liderato por la diferencia de puntos, tras ganar al CAI Zaragoza por 85-71.

Sin salir dormido, el Real Madrid comenzó tranquilo, consciente de que para ganar por doce puntos o más y mantener el liderato de la clasificación, no era necesario salir acelerado y quemar opciones en los primeros instantes.

El CAI Zaragoza, apoyado en la efectividad de Bracey Wright, que firmó 7 de los primeros 9 puntos de su equipo, mantuvo el pulso del partido y se adelantó en el marcador, 8-12 (min. 6) tras un parcial de 0-7. Fue el primer toque de atención para un Real Madrid que reaccionó de inmediato con otro parcial de 8-0 propiciado por la entrada de Jaycee Carroll.


Sin embargo al final del primer período todo quedó en tablas, 19-19.

En el inicio del segundo cuarto, la magia de 'Chacho' Rodríguez, la mayor velocidad en la transición, la culminación de un contraataque y la efectividad de Carroll, dispararon la ventaja de un Real Madrid, que tras un parcial de 16-2 (35-21) en poco más de cinco minutos, se situó ya en ventajas alrededor de la docena de puntos, uno de sus objetivos.

Reaccionaron los maños con mayor brío en defensa y con un ataque intentando buscar las debilidades de los locales, pero al descanso no bajó la renta y el 44-32 'aseguraba' el liderato del Real Madrid.

Tomic, inédito en el parqué en la primera parte, abrió el marcador en el tercer cuarto, pero el Madrid bajó un poco el pistón, quizá por la falta de claridad de otras ocasiones de Sergio Llull y el CAI comenzó a amenazar el liderato y la victoria.

La tercera personal de Wright, el más acertado del equipo de la capital aragonesa, pareció una buena noticia para el Real Madrid, pero fue cuando los maños se acercaron más en el marcador, 53-48 a falta de dos minutos y medio para el final del tercer cuarto.

Volvió Begic, volvió Felipe y debutó Carlos Suárez, recién recuperado de su lesión de rodilla, con lo que el equipo de Pablo Laso recuperó pulsaciones y clavó un 11-0 de parcial, para acabar el tercer período con un 64-48, mucho más claro.

La técnica señalada a José Luis Abós, entrenador del CAI, por protestar y un triple en el último segundo de Suárez en su primera acción ofensiva fueron como una puñalada para los aragoneses.


El Real Madrid salió en el último cuarto dispuesto a matar el partido y dos acciones de Carroll alargaron la ventaja hasta los 21 puntos, 71-50 a falta de ocho minutos de partido. Y, seguidamente, dio por ganado el partido y bajó el pistón de la defensa, con lo que el CAI consiguió un parcial de 0-6 con tres contragolpes defendidos por nadie.

Laso llamó a sus jugadores a recapitulación y encomendó a Singler y Mirotic mantener viva la llama de la tensión. Pero fue Carroll, autor de 36 puntos, el que señaló el camino hacia el liderato.

85 - Real Madrid (19+25+20+21): Pocius (2), Velickovic (2), Begic (6), Singler (13) y Llull (1) -equipo inicial-, Tomic (4), Reyes (5), Carroll (36), Mirotic (10), Rodríguez (3) y Suárez (3).

71 - CAI Zaragoza (19+13+16+23): Wright (15), Hettsheimeir (20), Stefansson, Cabezas (11) y Archibald (2) -equipo inicial-, Van Rossom (8), Almazán (2), Fontet, Toppert (2) y Aguilar (11).

Árbitros: Pérez Pizarro, Francisco J. Araña y Pérez Niz. Sin eliminados.

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima quinta jornada de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes de Madrid ante 6.829 espectadores.

Resultados Liga Endesa 2011-12 Jornada 25 
Partido Resultado Est
Asefa Estudiantes | Gescrap Bizkaia 69 | 71
Mad-Croc Fuenlabrada | Banca Civica 70 | 75
FIATC Mutua Joventut | Gran Canaria 2014 73 | 81
FC Barcelona Regal | Blusens Monbus 71 | 58
UCAM Murcia | Blancos de Rueda Valladolid 85 | 56
Assignia Manresa | Valencia Basket 68 | 89
Real Madrid | CAI Zaragoza 85 | 71
Lucentum Alicante | Lagun Aro GBC 79 | 68
Caja Laboral | Unicaja 0 | 0  
 Clasificación Liga Endesa 2011-12 Jornada 25 
Pos Equipo J G P P.F. P.C.  
1   Real Madrid 25 20 5 2.079 1.790  
2   FC Barcelona Regal 25 20 5 1.894 1.607  
3   Caja Laboral 24 17 7 1.740 1.645  
4   Valencia Basket 25 14 11 1.853 1.785  
5   Lucentum Alicante 25 14 11 1.724 1.762  
6   Lagun Aro GBC 25 14 11 1.972 1.894  
7   Unicaja 24 13 11 1.802 1.786  
8   Banca Cívica 25 13 12 1.857 1.826  
9   Gescrap Bizkaia 25 13 12 1.928 1.905  
10   CAI Zaragoza 25 13 12 1.810 1.788  
11   Assignia Manresa 25 12 13 1.812 1.855  
12   FIATC Mutua Joventut 25 11 14 1.809 1.885  
13   Mad-Croc Fuenlabrada 24 10 14 1.720 1.822  
14   Gran Canaria 2014 25 10 15 1.687 1.761  
15   Blusens Monbus 25 8 17 1.753 1.849  
16   UCAM Murcia 25 8 17 1.740 1.846  
17   Asefa Estudiantes 24 7 17 1.647 1.835  
18   Blancos de Rueda Valladolid 25 6 19 1.705 1.891  

 

17.3.2012 - LIGA 1ªDiv. 2011/12 JORNADA Nº 28

17.3.2012 - LIGA 1ªDiv. 2011/12 JORNADA Nº 28

 

17.03.2012 - LIGA 1ªDiv. 2011/12 - JORNADA Nº 28

Partido Nº 1937 del R.ZARAGOZA  en 1ª Div.

  REAL ZARAGOZA 1-1 REAL ZARAGOZA  

 

Ficha técnica:

1 - Real Zaragoza: Roberto; Pablo Álvarez, Mateos, Paredes, Obradovic; Pinter (Zuculini, min.54), Dujmovic; Lafita, Ruben Micael (Apoño, min.79), Luis García (Edu Oriol, min.79); y Hélder Postiga.

1 - C.A. Osasuna: Andrés; Marc Bertrán, Roversio, Sergio, Damiá; Puñal, Nekounam (Timor, min.88); Cejudo, Raúl García, Lamah (Manu Onwu, min.57); y Nino (Annunziata, min.83).

Goles: 1-0. min.85. Hélder Postiga; 1-1. min.87. Roversio.

Arbitro: Paradas Romero, del Comité Andaluz. Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Paredes, Lafita, Pinter y Rúben Micael y a los visitantes Raúl García y Nekounam

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 28 de liga disputado en el estadio de La Romareda de Zaragoza ante unos 22.000 espectadores.

 

Estadísticas

Zaragoza


Osasuna

1

Goles

1

1

Asistencias

1

17

Disparos

9

6

Disparos a portería

3

2

Paradas

3

0

Goles de penalti

0

0

Penaltis

0

22

Centros

25

4

Saques de esquina

4

1

Fueras de juego

1

18

Faltas cometidas

15

5

Tarjetas amarillas

2

0

Tarjetas rojas

0

Esfuerzo sin recompensa

El Real Zaragoza protagonizó ante Osasuna un partido físico, en el que siempre dio la cara, pero que terminó con un insuficiente empate a uno.

Choque de contacto. De balones divididos en los que está prohibido retirar la pierna. Ante Osasuna, Manolo Jiménez anticipó un partido duro, en el que sus hombres no iban a renunciar al cuerpo a cuerpo que caracteriza al cuadro navarro. Una predisposición que cumplieron sobre el césped, vaciándose en cada lucha. Honrando la camiseta y el escudo que este domingo cumple 80 años de vida. Todo un derroche de energía que, lamentablemente, solo sirvió para finalizar con empate a uno en el marcador. Resultado insuficiente para un conjunto que precisa sumar de tres en tres para respirar.

Para recibir a los navarros, el entrenador zaragocista preparó un once especial, con seis cambios respecto a la equipo que hizo aguas en Anoeta. En el eje de la defensa se estrenó la pareja formada por Mateos y Paredes, inédita hasta la fecha. El central madrileño, que llevaba varios partidos sin entrar en las convocatorias, acusó su falta de ritmo y terminó jugando como delantero centro pero, aún así, firmó un partido sobrio. El centro del campo, por su parte, se armó con Dujmovic y Pintér. Mientras que, en ataque, las entradas de Lafita, peleón como siempre, y Postiga, que marcó el tanto local, completaron las novedades.

Poco se tardó en comprobar que los avisos de Jiménez respecto a las segundas jugadas osasunistas eran acertados. En los primeros minutos, los rojillos lograron las llegadas más claras. Píldoras vestidas de juego aéreo que Roberto se encargo de retener. El meta, excelso como siempre, sacó un trallazo a Puñal en el minuto 10 y, posteriormente, otra ocasión clara a Raúl García en el 20. Fueron, junto al gol, las únicas ocasiones de los navarros, muestra de la seriedad derrochada por el Real Zaragoza.

Con la actitud por bandera, los zaragocistas gozaron de varias tentativas de gol claras. Postiga, en el 25, remató una falta servida por Luis García que puso el '¡uy!' en la grada. No fue el único. Lafita, en una magnífica combinación con Rúben Micael, que le tiró una pared de tacón para armar el contragolpe, rondó el tanto al límite del primer tiempo, que se agotó con en el resultado inicial todavía en el marcador.

Final loco

Como un torrente, los aragoneses salieron de vestuarios con la clara intención de ganar. Los locales se apropiaron del partido y, durante los diez primeros minutos, asediaron la meta de Andrés Fernández. Lafita, en el 48, hizo sonar el palo con un potente disparo y Nekounam, tras una nueva jugada del 'Lince' por banda izquierda, estuvo a punto de introducirse el balón en su propia portería. Solo una estirada del portero rojillo evitó la celebración.

En busca de una mayor presencia en campo contrario, Jiménez se quitó el corsé que suponía Pintér para colocar a Zuculini. El argentino, un futbolista de carácter altamente volátil, supuso una entrada de aire fresco debido a sus inesperadas arrancadas. Arriesgado recurso que, afortunadamente, sumó más que restó. Además, Oriol entró por Luis Garcia y Apoño ocupó el lugar de un dolorido Micael. el portugués se retiró del campo con un aparatoso vendaje en su cabeza y un visible dolor en la zona lumbar que, a penas, le permitía caminar. Marcas de batalla qu

Las molestias de Mateos obligaron al de Arahal a improvisarlo como delantero. Faceta en la que, gracias a su talla, no desentonó. Así, en el 85, el defensa consiguió arrastrar a los zagueros rojillos que, preocupados por que no recibiera el balón, dejaron a Postiga vía libre para el disparo. El portugués no se lo pensó y facturó un obús que terminó besando la red para delirio de los blanquillos. La historia épica parecía escrita una vez más. Pero, ya se sabe que las alegrías en casa del pobre son efímeras. Y, desde luego, no hay un equipo más desamparado que el aragonés. Por ello, en la siguiente acción, en un córner prescindible concedido por Obradovic, Osasuna logró empatar.

80º aniversario del Real Zaragoza

80º aniversario del Real Zaragoza

 

80º aniversario del Real Zaragoza

18 de marzo de 1932

fundacion del Real Zaragoza 

 

Historia y origen del Real Zaragoza S.A.D.

Orígenes y antecedentes:

La presencia del fútbol en la capital aragonesa hizo su aparición en noviembre de 1903, fecha en la que el Conde de Sobradiel, jugador y directivo, creó el primitivo Zaragoza Foot-ball Club y que disputaba sus encuentros en el Campo del Sepulcro, entidad que desaparecería el 8 de septiembre de 1906, cuando su fundador y presidente contrajo matrimonio. El germen de este deporte ya había calado en las principales ciudades españolas y la ciudad del Ebro se mostraba un tanto remisa a ser pionera en estas lides.

Es en torno a 1914 cuando aparece el C.D. La Gimnástica, la primera entidad en disputar encuentros interregionales. A este le suceden otras sociedades como el C.D. Patria, el Athletic Club Zaragoza, el España F.C., la S.D. Universitaria, el C.D. Fuenclara (1918) y el más importante de todos ellos, el Iberia Sport Club, nacido en 1916 y que se convertirá poco después en claro dominante del fútbol regional.

El Iberia S.C., quien viste de gualdinegro con pantalón negro y es conocido popularmente como “los avispas”, es presidido por Vicente Torregrosa y está formado en su origen por obreros de la empresa Escoriaza, de gran tradición en la ciudad. En 1917 alcanza el título de Campeón Regional, al cual le seguirán los de 1918, 1919, 1920, 1921, 1923, 1926, 1927, 1928, 1929, 1930 y 1931. El 7 de octubre de 1923 se inaugura el Campo de Torrero, de gran capacidad y desde el cual muestra su poder.

En marzo de 1919, la alta sociedad local funda la Sociedad Atlética Stadium, entidad que en marzo de 1922 recibe el título de Real y que de las manos del Conde de Sobradiel conquista el Campeonato Regional en las ediciones de 1924 y 1925.

Cronológicamente le sigue el Zaragoza Foot-ball Club, entidad fundada en 1921 por Ricardo Arribas y que con un proyecto muy ambicioso pretende desbancar en el futuro al Iberia S.C., un club ya consolidado en la ciudad. Bien estructurado y con un respaldo económico notable, en lo sucesivo irá escalando puestos dentro del panorama local y regional. Juega en el Campo de El Asalto y se equipa con camisa roja de puños y cuello amarillos con pantalón blanco. Es una entidad que crece rápido y pronto es capaz de tutear a los grandes. 

En 1924 absorbe al C.D. Fuenclara para ser más fuerte, adoptando los colores de este, camisa rojiblanca y pantalón negro. Sin embargo su economía no es lo suficiente boyante y precisa de más soporte financiero para desarrollarse, por lo que se fusiona en 1925 con la desahogada Real Sociedad Atlética Stadium dando lugar a un nuevo club: el Real Zaragoza Club Deportivo.

El Real Zaragoza C.D. adopta los colores de la Real Sociedad Atlética Stadium, camisa roja y pantalón azul, siendo conocidos como “los tomates” y empezando un despegue deportivo que lo lleva a competir en Tercera División durante la temporada 30/31. Esta aventura, contrariamente a lo esperado, hace que económicamente atraviese una gran crisis y dispute la campaña 31/32 en Regional, ya con el nombre de Zaragoza C.D. al haberse instaurado la II República recientemente. Fuertemente endeudado y con numerosos acreedores, es apartado de la competición primero por impago y dado de baja en la Federación Aragonesa después, finalizando de esta manera tan crítica el mes de diciembre de 1931.

Historia del club:

La crisis en el fútbol local durante estas fechas es total: de un lado el Iberia S.C. ha descendido de Segunda División a Tercera División, y de otro, el Zaragoza C.D. está inactivo. La unión entre ambos clubs, “tomates” y “avispas”, no se hace esperar y cinco representantes de cada entidad firman un documento que supondrá la extinción del Iberia S.C. y la admisión de sus derechos federativos por parte de un nuevo club. Sin embargo, el acuerdo firmado ciertamente no fue una fusión, sino la unión no federativa del Iberia S.C. y de Zaragoza C.D., puesto que éste último, a pesar de que seguía legalizado, carecía de estadio, jugadores y directivos, además de arrastrar deudas de carácter económico y haber perdido sus derechos federativos al haber sido dado de baja en la Federación Aragonesa pocos meses atrás.

José María Gayarre, presidente del Iberia S.C., no renuncia a perder el apoyo de la afición de los “tomates” y decide crear un nuevo club para dar cabida a toda la sociedad zaragozana. Los directivos del Iberia S.C. impusieron sus condiciones para la fundación del nuevo equipo, como la de mantener el Campo de Torrero como terreno de juego, no aceptar la deuda anterior arrastrada por el Zaragoza C.D., aportar 15 jugadores al nuevo equipo, así como el entrenador Elías Sauca, y usar como emblema el escudo de la ciudad rodeado con bordes amarillo y negro, colores representativos del Iberia S.C..

Así nace el 18 de marzo de 1932 el Zaragoza Foot-ball Club, club que toma los colores de la Federación Aragonesa, es decir, camisa blanca y pantalón celeste, siendo el propio Gayarre el primer presidente de la entidad resultante. Su campo de juego será Torrero, tal y como se acuerda, feudo de los “avispas” y que será empleado en lo sucesivo hasta décadas después.

Deportivamente inicia su andadura en Tercera División ocupando la plaza del Iberia S.C. durante el campeonato 32/33, el cual conquista sin problemas. En la Promoción de Ascenso elimina al Baracaldo F.B.C.: 2-1 en la ciudad vizcaína y 4-0 en casa; en la siguiente ronda vence al C.D. Logroño: 0-0 en la capital riojana y 2-0 en casa; después al Valladolid Deportivo: 1-0 en casa y 0-0 en la vuelta, cayendo en la final ante el Centro Sports Sabadell: 1-1 en la ciudad lanera y 1-2 en casa ante la desesperación de sus seguidores. El ansiado ascenso a Segunda División se produce en la campaña 33/34 cuando tras ser campeón de grupo pasa a la Fase Final y es subcampeón de un grupo en el que ascienden los dos primeros clasificados.

Champions League 2011/12 Octavos de final

Champions League 2011/12 Octavos de final

 

Octavos de final Champions League

En estos encuentros rige la regla del gol de visitante, que determina que el equipo que haya convertido más goles como visitante gana si hay empate en la diferencia de goles. En caso de estar la eliminatoria empatada tras los 180 minutos de ambos partidos se disputará una prórroga de 30 minutos, y si ésta termina sin goles la eliminatoria se decidirá en una tanda de penaltis.

Olympique Lyon - APOEL Nicosia

Bayer Leverkusen - FC Barcelona

Zenit San Petersburgo - SL Benfica

AC Milan - Arsenal FC

CSKA Moscú - Real Madrid

SSC Napoli - Chelsea FC

Olympique Marsella - Inter de Milán

FC Basel - Bayern Múnich

 

Segunda fase


Octavos de final
Cuartos de final
Semifinales
Final

 14/15/21/22 de febrero -
6/7/13/14 de marzo

 27/28 de marzo-3/4 de abril
 17/18 de abril-24/25 de abril
 19 de mayo
Allianz Arena, Múnich

                                   


   
   
   


 Bandera de Francia O. Marsella (v)  1  1



 Bandera de Italia Inter de Milán  0  2  

 Bandera de Francia Olympique Marsella    




   Bandera de Alemania Bayern Múnich

 

 Flag of Switzerland.svg FC Basel  1  0




 Bandera de Alemania Bayern Múnich  0  7  

     




         

 Bandera de Francia Olympique Lyon  1  0 (3)




 Bandera de Chipre APOEL Nicosia (p)  0  1 (4)  

 Bandera de Chipre APOEL Nicosia    




   Bandera de España Real Madrid      

 Bandera de Rusia CSKA Moscú  1  1




 Bandera de España Real Madrid  1  4  

     




       

 Bandera de Rusia Zenit  3  0




 Bandera de Portugal SL Benfica  2  2  

 Bandera de Portugal SL Benfica    




   Bandera de Inglaterra Chelsea FC      

 Bandera de Italia SSC Napoli  3  1




 Bandera de Inglaterra Chelsea FC  1  4  

     




         

 Bandera de Italia AC Milan  4  0




 Bandera de Inglaterra Arsenal FC  0  3  

 Bandera de Italia AC Milan    




   Bandera de España FC Barcelona      

 Bandera de Alemania Bayer Leverkusen  1  1



 Bandera de España FC Barcelona  3  7  

Civilización micénica

Civilización micénica

La civilización micénica es una civilización prehelénica del Heládico reciente (final de la Edad del Bronce). Obtiene su nombre de la villa de Micenas, situada en el Peloponeso.
Máscara micénica realizada en una lámina dorada, llamada «máscara de Agamenón», Museo nacional de arqueología de Atenas.

 Historia del descubrimiento

Tablilla inscrita en lineal B, siglo XIII a. C. Museo nacional de arqueología de Atenas.

Esta civilización fue descubierta a finales del siglo XIX por Heinrich Schliemann quien hizo excavaciones en Micenas (1874) y Tirinto (1886). Schliemann cree haber encontrado el mundo descrito por las epopeyas de Homero, la Ilíada y la Odisea. En una tumba micénica descubre una máscara que denomina «máscara de Agamenón». Igualmente se bautiza como «palacio de Néstor» un palacio excavado en Pilos. Habrá que esperar a los estudios de Arthur Evans, de comienzos del siglo XX, para que el mundo micénico adquiera una autonomía propia con respecto a la civilización minoica, que la precede cronológicamente.

En las excavaciones de Cnosos (Creta), Evans descubre miles de tablillas de arcilla, cocidas accidentalmente durante el incendio del palacio, hacia el 1450 a. C. Bautiza esta escritura como «lineal B», puesto que lo estima más avanzado que el lineal A. En 1952, el desciframiento del lineal B –identificado como un tipo de griego antiguo– por Michael Ventris y John Chadwick traslada la civilización micénica de la protohistoria a la historia, y la inserta en su posición correcta dentro de la Edad del bronce del mundo egeo.

Sin embargo, las tablillas de lineal B siguen siendo una fuente de información muy escasa. Añadiendo las inscripciones sobre jarrones, no representan más que unos 5.000 textos, mientras que se calcula que hay varias centenas de millares de tablillas sumerias y acadias. Además, los textos son cortos y de carácter administrativo: se trata de inventarios y otros documentos contables que no estaban destinados al archivo. Sin embargo, tienen la ventaja de mostrar una visión objetiva de su mundo, sin la marca de la propaganda real.

Cronología

Ruinas de Micenas.

La cronología de la civilización micénica ha sido establecida por el arqueólogo sueco Arne Furumark en función de la tipología de los objetos descubiertos y de los niveles estratigráficos de los yacimientos excavados.[1] A pesar de que esta clasificación ha sido criticada, sigue siendo utilizada. Se emplea para estos periodos el término de Heládico Reciente (HR).

  • 1550–1500: Heládico Reciente I (círculos de tumbas de fosa A y B de Micenas);
  • 1500–1450: Heládico Reciente II A;
  • 1450–1425: Heládico Reciente II B (llegada de los micénicos a Cnosos);
  • 1425–1380: Heládico Reciente III A1 (destrucción de Cnosos, comienzo de los palacios micénicos continentales);
  • 1380–1300: Heládico Reciente III A2 (apogeo de la construcción de palacios micénicos);
  • 1300–1250: Heládico Reciente III B1;
  • 1250–1200: Heládico Reciente III B2 (destrucción de los palacios micénicos continentales a finales del periodo);
  • 1200–1125: Heládico Reciente III C1;
  • 1125–1100: Heládico Reciente III C2.

El HR I corresponde a la transición entre el Heládico Medio y el Heládico Reciente. Las características culturales de la civilización micénica se constituyen en este periodo.

El HR II ve un fuerte incremento del número de yacimientos arqueológicos. Hacia finales de este periodo los palacios minoicos de Cnosos, Festos, Malia y Zakros son destruidos. Solamente el yacimiento de Cnosos es reconstruido, para mostrar una tipología micénica. Se ha supuesto que habría sido ocupado por los micénicos, que habían invadido Creta y tomado el poder. Los archivos en lineal B de Pilos datan de hacia el HR II B.

Durante el HR III la civilización micénica prosigue su expansión. Además de Creta, otras islas del mar Egeo (como las Cícladas y Rodas) y lugares de Asia Menor muestran yacimientos micénicos. Objetos micénicos se encuentran en todas las costas mediterráneas e incluso en Europa central y las Islas Británicas. Colonias micénicas han sido encontradas en Chipre y el Levante.

En la misma Grecia, los palacios fortaleza, los tholoi, se vuelven más monumentales. Durante el HR III B1, los tesoros encontrados en Micenas y Orcómeno muestran la considerable riqueza monumental que los reyes micénicos han acumulado. Este periodo constituye el apogeo de la civilización micénica. Los archivos de Cnosos datan sin duda del HR III b (hacia el 1250 a. C.).

Grecia y el Egeo hasta el final de la civilización micénica
 TroyaCícladasCretaContinente griego
Bronce
antiguo
Troya I
2920-2450 a. C.

Troya II
2600-2350 a. C.

Troya III
2350-2200 a. C.

Grotta-Pilos
3200-2700 a. C.

Karos-Siros
2700-2200 a. C.

Filacopí I
2200-2000 a. C.

Minoico antiguo (Prepalacial)
2500-1850 a. C.
Heládico antiguo
2700-1850 a. C.
Bronce
medio
Troya IV
2200-1900 a. C.

Troya V
1900-1700 a. C.

Troya VI
1700-1300 a. C.

Filacopí II
2000-1800 a. C.

Minoico medio I-IIIA (Protopalacial)
1850-1550 a. C.

Heládico Medio
1850-1580 a. C.
Bronce
tardío
Troya VII-A
1300-1200 a. C.

Troya VII-B-1
1200-1100 a. C.

 Minoico Medio IIIB-Minoico tardío II (Neopalacial)
1550-1400 a. C.

Minoico tardío III
1400-1100 a. C.

Micénico I
1580-1500 a. C.

Micénico II
1500-1425 a. C.

Micénico III
1425-1100 a. C.

Origen de los micénicos

Fresco del siglo XIII a. C. en Micenas, participante en una procesión religiosa, Museo nacional de arqueología de Atenas.

Tras la traducción de las tablillas en lineal B, se ha descubierto que aquellos que se llaman impropiamente «micénicos» son en realidad griegos. Ninguna fuente escrita que provenga de un yacimiento micénico indica cómo se llamaba este pueblo a sí mismo (su autoetnónimo). Según una lectura de la Ilíada, donde se llama aqueos a los griegos, y teniendo en cuenta la mención de los ahhiyawa en fuentes hititas del Bronce reciente, se ha pensado en dar a los micénicos el nombre de aqueos. Sin embargo, el segundo argumento está lejos de ser aceptado por todos, y para el primero, el término de aqueos puede tener varias lecturas en los textos de Homero.

El análisis lingüístico de los textos en lineal B relaciona la lengua micénica con los dialectos griegos de épocas posteriores, pero más al jonio, ático o eólico que a los dialectos aqueos de la época clásica. Los primeros derivarían por lo tanto del micénico, mientras que los segundos estarían emparentados, pero pertenecerían ya a un grupo distinto del de los micénicos del Bronce reciente.

La cuestión lingüística, basándose en la comparación con lenguas de periodos posteriores, no constituye una prueba suficiente para identificar claramente a los micénicos. Además, nada prueba que estos hayan formado una única comunidad étnica o lingüística y es más probable ver en ellos un conjunto de pueblos, ancestros de los aqueos, jonios, etc. de las épocas posteriores, más que un sólo pueblo.

Organización política

El mundo micénico

Situación de los principales yacimientos micénicos en Grecia.

En ausencia de fuentes directas, la organización política general del mundo micénico no puede ser conocida con seguridad. Según Homero, Grecia estaba dividida en diversos estados. Los citados en la Ilíada son: Micenas, Pilos, Orcómeno, que son conocidos por la arqueología, pero quizás también Esparta o Ítaca. Pero la arqueología no puede confirmar estos últimos. Tan solo los estados de Pilos y Cnosos están claramente atestiguados por los textos en lineal B. Dicho esto, es imposible conocer cual era el centro político dominante de la Argólida (si es que hubo uno): Micenas, Tirinto o Argos, o quizás incluso Atenas, Gla o Yolco.

La mención de un «rey de los ahhiyawa» en las fuentes hititas ha sido comparada con el «rey de los aqueos», que sería el rey de Micenas, Agamenón, en la Ilíada. Pero nada prueba que los ahhiyawa sean los aqueos (aunque sea la solución más lógica) y la localización de su reino continúa discutida: Asia Menor, Rodas, Grecia continental... Si ciertos investigadores quieren convertir la Grecia micénica en una confederación de estados dominados por un rey, primus inter pares, que podría ser el rey de Micenas, hasta el momento no hay nada que pueda confirmarlo.

Los estados de Pilos y Cnosos

A una escala más reducida, existe información a través de las fuentes en lineal B sobre la organización interna de los reinos mejor conocidos: Pilos y Cnosos. Pero tampoco ahí existen muchas certezas.

La forma del estado parece ser un reino, dirigido por un rey, el wa-na-ka (ϝάναξ / wánax), cuyo papel es sin duda militar, jurídico y religioso. Es identificable con el ἄναξ / anax homérico («señor divino, soberano, señor de la casa»). La palabra aparece nueve veces en los textos de ofrendas, lo que sugiere que los soberanos de Pilos y Cnosos eran objeto de culto. Sin embargo, como en Homero, el término también puede designar a un dios.

El wa-na-ka está secundado por el ra-wa-ke-ta (lawagetas), sin duda el jefe del ejército. Ambos poseen un dominio territorial propio, el te-me-no (τέμενος / témenos). Otros dignatarios son los te-re-ta (telestai), que aparecen en los textos como propietarios terratenientes. Quizás tengan una función religiosa. Los e-qe-ta (equetai), literalmente los «seguidores», tenían esclavos a su servicio y pertenecían a un entorno social alto pero se desconoce las funciones que desempeñaban con exactitud.

Además de los miembros de la corte, otros dignatarios están a cargo de la administración local del territorio. El reino de Pilos está dividido en dos grandes provincias, la de-we-ra ka-ra-i-ja, la provincia próxima, alrededor de Pilos, y la pe-ra-ko-ra-i-ja, la provincia lejana, alrededor de la villa de Re-u-ko-to-ro. El reino se subdivide además en dieciséis distritos, que a su vez están formados por una serie de pueblos o municipios. Para dirigir los distritos, el rey nombra a un ko-re-te (koreter, «gobernador») y un pro-ko-re-te (prokoreter, «subgobernador»). Un da-mo-ko-ro (damokoros, «aquel que se ocupa del damos »), se ocupa de los pueblos o municipios, los da-mo (literalmente «pueblos», comparar con δῆμος / dễmos), y un pa-si-re-u (palabra directamente predecesora de βασιλεύς / basileús) ejerce igualmente un cargo a nivel local, mal conocido — parece dirigir un Consejo de Ancianos, el ke-ro-si-ja (γερουσία / gerousía).

Resulta interesante observar que entre los griegos clásicos, el basileus será el rey, el monarca, como si entre la desintegración de la sociedad micénica y la época clásica hubiese sobrevivido como autoridad más alta, de facto, y al cabo de algunas generaciones de jure, el funcionario municipal.

Sociedad

La sociedad micénica parece estar dividida en dos grupos de hombres libres: el entorno del rey, que se ocupa de la administración del palacio y el pueblo, el da-mo (demos), que vive a nivel local. Como se ha visto anteriormente, este último está gobernado por agentes reales; debe cumplir con trabajos comunales y pagar impuestos al palacio.

En cuanto a aquellos que evolucionan en el palacio, nos encontramos con altos funcionarios acomodados, aquellos que probablemente habitan en las grandes casas que se encuentran en las proximidades de los palacios micénicos, pero también con otras personas ligadas por su trabajo al palacio, aunque no necesariamente más adinerados que los miembros del da-mo: artesanos, agricultores, quizás mercaderes.

En lo más bajo de la escala social se encuentran los esclavos, do-e-ro (masculino) y do-e-ra (femenino) (compárese con el griego δούλος / doúlos). Solo existen testimonios sobre aquellos que trabajaban para el palacio.

Economía

La organización económica de los reinos micénicos conocida por los textos: un grupo trabaja en la órbita del palacio, mientras que un segundo grupo parece que trabaja por su propia cuenta. Esto se refleja en la organización social vista más arriba. Pero nada impide que las personas que trabajan para el palacio no puedan tener paralelamente sus propios asuntos personales.

La economía está controlada por los escribas que anotan las entradas y salidas de productos, reparten los trabajos y se encargan de la distribución de las raciones. El du-ma-te parece ser un tipo de intendente que supervisa un dominio de la economía.

Agricultura

Predominio comunal, cultivado por aquellos a los que los textos llaman ka-ma-na-e-we, sin duda el da-mo. Las tierras del palacio son atestiguadas por los textos. Una parte componía el te-me-no del wa-ka-na y del ra-wa-ge-ta, como se ha visto más arriba. La otra se entrega para su explotación (o-na-te-re) a los miembros de la administración del palacio. Estos pueden explotarla con esclavos o por hombres libres, en régimen de arrendamiento.

La producción agrícola de estos reinos sigue la tradicional «tríada mediterránea»: cereales, olivos y viña. Los cereales cultivados son el trigo y la cebada. También hay plantaciones de olivos para la producción de aceite de oliva, que no se emplea necesariamente en la alimentación, sino para los cuidados corporales y los perfumes. Con la vid se realizan diversos vinos. Además se cultiva el lino para la vestimenta, el sésamo para el aceite y árboles como la higuera.

La ganadería está dominada por los ovinos y los caprinos. Las vacas y los cerdos son más raros. Los caballos se dedican fundamentalmente a tirar de los carros de guerra.

Industria

Tablilla micénica que trata de un pedido de lana, Museo nacional de arqueología de Atenas.

La organización del trabajo artesanal es conocida sobre todo en relación a los palacios. Los archivos de Pilos muestran un trabajo especializado: cada obrero pertenece a una categoría precisa y dispone de un lugar específico en las etapas de producción, especialmente en la textil.

La industria textil es uno de los principales sectores de la economía micénica. Las tablillas de Cnosos permiten seguir toda la cadena de producción, desde los rebaños de ovejas al almacenaje de los productos finalizados en los almacenes del palacio, pasando por el teñido, el reparto de la lana por los diferentes talleres y las condiciones de trabajo en dichos talleres. El palacio de Pilos cuenta así con unos 550 obreros textiles. En Cnosos llegaban a los 900. Se ha podido identificar quince especialidades textiles. Además de la lana, el lino es la fibra más usada.

La industria metalúrgica está bien atestiguada en Pilos, donde se empleaba a 400 obreros en estos menesteres. Se sabe por las fuentes escritas, que se les distribuía el metal para que realizaran sus trabajos: como media 3,5 kg de bronce por forjador. Sin embargo, no se sabe cuál era la remuneración: está misteriosamente ausente de las listas de distribución de raciones. En Cnosos algunas tablillas atestiguan la fabricación de espadas, pero sin evocar una auténtica industria.

La industria de la perfumería también está atestiguada. Las tablillas describen la fabricación de aceites perfumados: con olor a rosa, a salvia, etc. También se sabe por la arqueología que los talleres dependientes del palacio comprendían otro tipo de artesanos: orfebres, trabajadores del marfil, talladores, alfareros. También se hacía aceite de oliva. Algunos de estos productos se dedicaban a la exportación.

Comercio

El comercio está curiosamente ausente de las fuentes escritas. Así, una vez que el aceite perfumado de Pilos se almacena en pequeñas jarras, se ignora qué ocurre con él. Grandes ánforas con señales de haber contenido el aceite han sido encontradas en Tebas, en Beocia. Tienen inscripciones en lineal B indicando como origen la Creta occidental. Sin embargo, las tablillas cretenses no revelan ni una palabra sobre la exportación de aceite.

Se dispone de poca información sobre el circuito de distribución de los textiles. Se sabe que los minoicos exportaban telas finas al Antiguo Egipto; sin duda los micénicos hicieron lo mismo. Probablemente retomaron por su cuenta los conocimientos minoicos en materia de navegación, como lo demuestra el hecho de que su comercio marítimo comienza su desarrollo tras la caída de la civilización minoica. A pesar de esta falta de fuentes, es probable que ciertos productos, sobre todo los tejidos, el aceite y la metalurgia, estuvieran destinados a ser vendidos en el exterior del reino, porque su producción es demasiado importante para estar destinada sólo al consumo interno.

El seguimiento de los productos micénicos de exportación se puede hacer sin embargo a través de la arqueología. Numerosas ánforas han sido encontradas en el mar Egeo, Anatolia, Levante, Egipto, pero también el oeste de Sicilia, o incluso en Europa Central y Gran Bretaña.

De forma general, la circulación de bienes micénicos se puede trazar gracias a los «nódulos», ancestros de las etiquetas modernas. Se trata de pequeñas bolas de arcilla, hechas entre los dedos alrededor de una correa (probablemente de cuero) que sirve para atar el nódulo al objeto. A veces se añaden otras informaciones, como la calidad, el origen, el destino, etc. 55 nódulos, que han sido encontrados en Tebas en 1982, llevan ideogramas que representan un buey. Gracias a ellos se ha podido reconstruir el itinerario de los bovinos:[2] venidos de toda Beocia y Eubea, son llevados a Tebas para ser sacrificados. Los nódulos servían para probar que no se trataba de animales robados y para demostrar su origen. Una vez que los animales llegan a su destino los nódulos son comprobados y recogidos para realizar una tablilla contable. Los nódulos son usados para todo tipo de objetos y explican la rigurosidad de la contabilidad micénica: el escriba no tiene que contar él mismo los objetos, se basa en los nódulos para realizar sus tablillas.

Religión

«Dama de Micenas», fresco del siglo XIII a. C. de Micenas representando una diosa, Museo nacional de arqueología de Atenas

El hecho religioso es bastante difícil de identificar en la civilización micénica, en particular cuando se trata de yacimientos arqueológicos, donde resulta complicado identificar con seguridad un lugar de culto. En cuanto a los textos, sólo las listas de ofrendas dan los nombres de los dioses, pero no nos enseñan nada sobre las prácticas religiosas.

El panteón micénico ya muestra numerosas divinidades que se encuentran más tarde en la Grecia clásica. Poseidón parece ocupar un lugar privilegiado, sobre todo en los textos de Cnosos. En esta época se trata probablemente de una divinidad ctónica, asociada a los terremotos. También se encuentran una serie de «Damas» o «Madonas» (Potnia), asociadas a los lugares de culto, como una «Dama del Laberinto» en Creta —que recuerda el mito del laberinto minoico, al igual que la presencia de un dios llamado Dédalo. También se encuentra una «Diosa Madre» llamada Diwia. Otras divinidades identificadas que se encuentran durante épocas posteriores son la pareja Zeus-Hera, Ares, Hermes, Atenea, Artemisa, Dioniso, Erinia, etc. Es de notar la ausencia de Apolo, Afrodita, Deméter (divinidades de origen oriental) y de Hefesto.

Ningún gran templo de época micénica ha podido ser identificado. Algunos edificios encontrados en las ciudadelas y que constan de una habitación central de forma oblonga rodeada de pequeñas habitaciones podrían haber servido de lugar de culto.

Se puede además suponer que existió un culto doméstico. Algunos santuarios han podido ser recuperados, como el de Filakopi, donde se ha encontrado una importante cantidad de estatuas que sin duda formaban parte de ofrendas, y se cree que lugares como Delfos, Dodona, Delos o Eleusis eran ya santuarios importantes. Pero esto resulta difícil de probar de forma evidente.

Arquitectura

Las fortalezas

Puerta de los Leones en Micenas.

Las principales villas micénicas están todas fortificadas. Pueden estar situadas sobre una acrópolis, como Atenas o Tirinto, adosadas a una gran colina como Micenas o frente al mar, como Gla o Pilos. Además de las ciudadelas, se han encontrado también fortalezas aisladas que servían sin duda para el control militar del territorio.

Las murallas micénicas son a menudo de tipo «ciclópeo»: están construidas de grandes bloques que pueden llegar a tener hasta ocho metros de espesor, apilados unos sobre otros sin argamasa para unirlas, o bien, cuando no se dispone de grandes bloques, de grandes piedras encastradas unas en otras. Diferentes tipos de entradas y salidas fueron empleadas: puerta monumental, rampa de acceso, puertas secretas o galerías abovedadas para salir en caso de asedio.

El temor a un ataque hace que el lugar elegido posea también una cisterna o un pozo.

Hábitat

Los yacimientos micénicos muestran diferentes tipos de residencias. Las más pequeñas son de forma cuadrangular y miden entre 5 y 20 metros de lado. En ellas residen las capas más bajas de la población. Pueden estar compuestas por una o más salas. Este último caso es más extendido en épocas más recientes.

Más elaboradas son las residencias más grandes, que miden entre 20 y 35 metros de lado aproximadamente y están constituidas por varias salas e incluso de patio central. Están organizadas según un modelo próximo al del palacio. Sin embargo, no es seguro que se trate de residencias de aristócratas micénicos, puesto que existe otra hipótesis que quiere ver en estos edificios dependencias auxiliares del palacio, a menudo situado en su proximidad.

Los palacios micénicos

Plano del palacio de Tirinto.

Los palacios micénicos tienen sus más bellos ejemplos en los excavados en Micenas, Tirinto y Pilos. Son los centros de la administración de los estados micénicos, como lo han demostrado los archivos encontrados. Desde el punto de vista arquitectónico, son los herederos de los palacios minoicos, pero también de otras grandes residencias de la Grecia continental del período Heládico medio.

Están organizados alrededor de un conjunto de patios a las que se abren diversas salas de diferentes dimensiones, entre las que se encuentran almacenes y talleres, además de zonas de residencia y representación. El corazón del palacio es el megaron, la sala del trono, organizada alrededor de un hogar circular rodeado de cuatro columnas, El trono se encontraba generalmente sobre el lado izquierdo según se entra en la sala. Parece que los edificios sólo tenían una planta.

En los palacios micénicos también se ha excavado un importante mobiliario, además de frescos.

Arte y artesanía

Cerámica

Jarrón micénico exportado a Ugarit, siglos XIV al XIII a. C., Museo del Louvre

La arqueología ha encontrado gran cantidad de cerámica de época micénica, de estilos muy diversos: jarras, cántaros, cráteras, jarrones llamados de «copa de cava» por su forma, etc. La talla de las jarras es muy variable. Los modelos son muy homogéneos en todo el espacio micénico durante el HR III B, donde la producción aumenta considerablemente en cantidad, sobre todo en la Argólida, de donde provienen gran cantidad de jarras exportadas fuera de Grecia. La producción destinada a la exportación era en general más lujosa y disponía de decoración pintada muy trabajada, utilizando motivos mitológicos, guerreros o animales.

Otro tipo de vajilla, de metal (principalmente de bronce) se ha encontrado en cantidades importantes en los yacimientos micénicos. Las formas en este caso son más bien los trípodes, barreños o lámparas.

Se han encontrado algunos ejemplos de jarras de loza o de marfil.

Escultura

Cabeza de mujer, uno de los raros ejemplos de plástica monumental micénica, Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

El periodo micénico no produjo estatuas de gran tamaño. La mayor parte de la escultura del periodo consiste en estatuillas finas de tierra cocida, encontradas sobre todo en el yacimiento de Filacopi, pero también en Micenas, Tirinto o Asine. La mayoría de las estatuillas representa figuras antropomórficas (aunque también las hay zoomorfas), masculinas o femeninas. Las figuras están en diferentes posturas: brazos extendidos, elevados hacia el cielo; brazos plegados sobre las caderas; sentados. Están pintadas, monocromas o polícromas. Su sentido no está claro, pero parece probable que se trate de objetos votivos, encontrados en contextos que parecen ser de lugares de culto.

La figura más representativa es la llamada Triada Divina, que representa a dos diosas y a un niño, quizás precedentes de Deméter, Perséfone y Triptólemo, divinidades vinculadas a la fertilidad de los campos. También destaca una imagen de la diosa madre con su hijo en el regazo.

También son corrientes los ídolos en psi, en fi o en tau, así llamados por su semejanza a éstas letras del alfabeto griego. Se encuentra principalmente en tumbas y en santuarios.

Pintura

Fresco de Micenas representando un escudo, símbolo de la diosa de la guerra, Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

La pintura micénica está muy influenciada por la minoica. Se han encontrado algunos frescos murales en los palacios micénicos. Los temas representados son varios: caza (incluyendo tauromaquias), combates, procesiones, relatos mitológicos. Otros frescos están formados por motivos geométricos. Una parte de la cerámica estaba pintada con temas idénticos (véase más arriba).

Armas

Elementos militares han sido encontrados entre los tesoros del periodo micénico. El hallazgo más impresionante es el de la armadura de Dendra, el equipamiento completo de un guerrero. La coraza que lleva está compuesta de placas de bronce cosidas sobre un vestido de cuero. El peso de la armadura debía impedir la movilidad del guerrero, por lo que se creía que se trataba de un combatiente sobre carro. Sin embargo diferentes experimentos han demostrado que también se podía usar de pie.

El armamento defensivo encontrado en los yacimientos micénicos está formado por algunos cascos, a destacar un modelo en forma de cabeza de jabalí, que está ausente de los últimos niveles del Heládico reciente. Se empleaban dos tipos de escudos: un modelo en forma de 8 (Los escudos en ocho) (llamado de «perfil pinzado», véase imagen a la derecha) y otro modelo rectangular, redondeado arriba. Estaban realizados en cuero.

Las armas ofensivas son sobre todo en bronce. Se han encontrado lanzas y jabalinas, además de un conjunto de espadas de diferentes tallas, hechas para golpear con el filo como de estoque. El resto del armamento encontrado para este periodo se compone de puñales y flechas, demostrando la existencia de arqueros.

Prácticas funerarias

Entrada a la «tumba de Agamenón» en Micenas.

La forma de enterramiento más corriente durante el Heládico reciente es la inhumación. Se entierra bajo el suelo mismo de las viviendas o en el exterior de las zonas residenciales, en cementerios, a veces en túmulos (θόλος / thólos). Esta forma se remonta a los más antiguos periodos de poblamiento indoeuropeo de Grecia y sus raíces hay que buscarlas en las culturas balcánicas del III milenio adC e incluso en la cultura de los kurganes. Las tumbas individuales son en forma de cista, con un paramento de piedras. En el HR I aparece mobiliario funerario, que estaba ausente en los periodos anteriores. A principios del Heládico reciente también se nota la presencia de tumbas comunes, de forma rectangular. Resulta difícil establecer si las diferentes formas de inhumación se traducen en una jerarquización social, como se ha creído en ocasiones, convirtiendo los thóloi en las tumbas de las elites dirigentes, las individuales en las tumbas de las clases pudientes y las tumbas comunes en las del pueblo.

La cremación aumenta en número a lo largo de la época, hasta convertirse en muy importante hacia el HR III C. Quizás sea la prueba de la llegada de un pueblo nuevo a Grecia.

Las tumbas más impresionantes de la época micénica son las tumbas reales monumentales de Micenas, sin duda dedicadas a la familia real de la ciudad. La más célebre es la «tumba de Agamenón» (el «Tesoro de Atreo») en Micenas, que tiene forma de thólos. Cerca se encuentran otras tumbas (llamadas del «círculo A»), las llamadas «de Clitemnestra» y «de Egisto». Todas han dado impresionantes tesoros, exhumados por Schliemann durante sus excavaciones de Micenas.

Decadencia y final

El final de los palacios

Las excavaciones realizadas en Micenas permiten dividir el HR III B en dos fases. Esta distinción está basada en la destrucción, al final del HR III B1, de un barrio de la ciudad: un violento incendio destruyó de una vez los edificios conocidos bajo el nombre de casa del Mercader de aceite, casa de los Escudos, casa de las Esfinges y casa Oeste. La destrucción del gran edificio de Ziguries parece haber ocurrido en el mismo momento. Los asentamientos o los sectores afectados no volverían a reconstruirse.

En todo caso se observa en el HR III B2 un refuerzo general de las obras de defensa: el noreste de la ciudadela de Micenas se refuerza para proteger el acceso a la cisterna subterránea. Se reconstruye la ciudadela baja de Tirinto y se la dota de cisternas para recoger agua bajo el nuevo muro. La acrópolis de Atenas se amuralla por primera vez e igualmente se conecta a una fuente subterránea. La destrucción de Gla, que ocurre poco después y la construcción de un supuesto baluarte cortando el istmo de Corinto, así como las modificaciones efectuadas en el complejo palacial de Pilos podrían ser interpretadas como otros signos de la creciente inseguridad que reinaría en las diferentes zonas de la Grecia micénica.

Sin embargo no se limitan a reforzar las murallas de las ciudadelas ni a construir en el interior de estos conjuntos a menudo estrechamente ligados con los palacios: Además, asentamientos sin fortificar como Korakú, Muriatada, Nicoria, Orcómeno y Pilos parecen conocer durante la segunda mitad del siglo XIII a. C. una notable prosperidad.

Hacia finales del HR III B2, casi todos los grandes centros del continente son total o parcialmente destruidos. Estas nuevas destrucciones,a menudo acompañadas de incendios, parecen haberse concentrado en los asentamientos palaciales o de importancia comparable. Irán seguidas o acompañadas de numerosos abandonos. La fecha de destrucción de Pilos permanece dudosa: algunos creen que es anterior a la de los centros de la Argólida, pero otros observan que determinados vasos descubiertos en el último nivel son atribuibles al principio del HR III C.

La Grecia del HR III C.

Este período quedaría limitado más o menos entre el último cuarto del siglo XIII a. C. o primero del XII a. C. y la aparición de las primeras cerámicas de estilo protogeométrico en Ática, a mediados del XI a. C.

Después de las destrucciones de finales del siglo XIII, se observa una disminución muy sensible del número de asentamientos ocupados. Este abandono afecta en ciertas regiones, como el suroeste del Peloponeso o Beocia, a cerca del 90 % de los asentamientos. En Argólida, en Laconia, en Fócida y en Lócrida el fenómeno afecta a un 70 %, mientras que en Ática los centros ocupados en HR III C mantienen un 50 % de los asentamientos del HR III B.

El despoblamiento de ciertas regiones, que se podría deducir de estas observaciones, parece dudoso, puesto que estas mismas cifras pueden corresponder igualmente a una concentración de población sobre asentamientos más seguros. Hasta entonces algunos lugares solamente habían conocido una ocupación esporádica: Lefkandi, en Eubea, Perati, en Ática y, en menor medida, Asini en Argólida. Otros conservan una posición preeminente, como Tirinto y Micenas, cuyas fortificaciones, una vez reparadas y reforzadas, guardan siempre numerosas construcciones.

Las comunidades continentales, desplazadas o reagrupadas, mantienen durante un momento un cierto grado de prosperidad que, sin ser comparable al de tiempos precedentes, no deja de ser real. El período HR III C sigue siendo micénico, aunque es cierto que el sistema económico y político característico del período precedente no parece ya prevalecer, pues sus manifestaciones más visibles, tablillas inscritas, objetos de oro y marfil, vasos metálicos y construcción de tholos han desaparecido o se han hecho muy raros; sin embargo las producciones artesanales se enmarcan estrechamente en la continuidad de una tradición y por lo menos ciertas regiones de Grecia continental mantienen, a menor escala, sus lazos con el resto del Mediterráneo.

Sería difícil decir qué sustituye a este sistema palacial y qué tipos de organización económica y política prevalecen a partir de ahora. Si algunos centros de poder como Pilos y Tebas han desaparecido por completo, otros como Micenas y Tirinto simplemente se han transformado, pero es la misma naturaleza de esta transformación la que sigue siendo imposible de definir.

Al lado de estas permanencias y transformaciones relativas deben destacarse algunas novedades como las cerámicas llamadas bárbaras, las fíbulas en forma de arco de violín, el uso más extendido del hierro y ciertos tipos de armas. Otros rasgos, como la preferencia dada en determinados lugares (Salamina, y Lefkandi, especialmente) y bastante tardíamente, a las sepulturas individuales dentro de cistas o pozos no deben ser consideradas como verdaderas innovaciones, sino como resurgimiento de prácticas antiguas, no abandonadas nunca del todo. La cremación de cadáveres, que se generaliza al final del período y durante la época protogeométrica, también está atestiguada antes del final del HR III B.

De hecho la importancia de tales innovaciones es a veces sobrevalorada según se intente apoyar alguna de las diferentes hipótesis propuestas para explicar los fenómenos que caracterizan el paso del HR III B al HR III C.

Las hipótesis

Antes de plantear algunas de las hipótesis que se han imaginado para explicar tanto la desaparición del sistema palacial como la decadencia de la civilización micénica, debe subrayarse la fragilidad de las correlaciones cronológicas establecidas entre los diferentes horizontes de destrucción. Dos destrucciones datadas en la misma fase estratigráfica pueden estar separadas por diez o veinte años.

Las invasiones

En tiempos históricos, los griegos que hablaban dialectos dóricos y estaban establecidos en el Peloponeso, a excepción de Arcadia, en algunas de las Cícladas, como Melos y Tera, en Rodas y en las costas de Caria, pretendían basar su originalidad lingüística en su historia legendaria. El mito muestra la invasión de los dorios como el retorno de los Heráclidas. La leyenda establece que los hijos de Heracles reclamaron, como lo había hecho en vida su padre, el trono de Argos; acabaron por desterrarse al norte tras pasar un cierto tiempo acogidos en Atenas y consultar al oráculo de Delfos que les auguró la vuelta triunfal. Al cabo de unas generaciones volvieron y conquistaron la tierra de donde habían salido, derrotando a los Atridas, descendientes de Euristeo, soberano de Micenas y expoliador del héroe. Los argumentos lingüísticos pueden hacer creer que estas leyendas reflejan un momento histórico.

Sin embargo, cualquiera que sea la credibilidad que demos a estos relatos, especialmente a las invasiones dorias, siempre se planea la cuestión de una eventual invasión del continente griego. Al examinar los hallazgos arqueológicos de esta época se aprecia que la cerámica llamada bárbara proporciona un buen ejemplo de las dificultades para pasar del testimonio arqueológico a la interpretación histórica. Esta cerámica, de color oscuro, fina o basta, siempre hecha a mano y pulida con un instrumento que deja huellas visibles en su superficie, decorada a veces con cordones, se encontró por primera vez en Micenas y más tarde en Korakú, Lefkandi, Atenas, Perati, Egera, Asiri, Tirinto y en el Menelaión de Esparta.

Esta cerámica aparece generalmente asociada con material y niveles que datan de principios del HR III C, parece totalmente ausente al final de esta fase. Deduciendo argumentos a partir de tales elementos, se ha podido creer que este material había acompañado, junto con otros, a la migración de un grupo humano originario de los Balcanes o de Tracia, grupo del que se encontrarían huellas en la cultura de Troya VII. Este grupo podría ser considerado el responsable, sólo o con otros, de la destrucción de los palacios, después de lo cual se habría fundido en la cultura micénica, dejando de fabricar su propia cerámica. Se observa fácilmente la fragilidad de esta hipótesis necesariamente reductora con respecto a la complejidad de los hechos que pretenden explicar. El origen extranjero de la cerámica bárbara ha sido discutido pero, aunque se demostrara, resulta imposible elegir un origen preciso para esta clase de cerámica y se está lejos de poder establecer una correlación automática entre grupo étnico y tipo de cerámica.

Y para que esta cerámica y otros objetos hallados, como espadas de estoque y filo, puntas de lanza flameadas, dagas de Peschiera o fíbula de arco de violín, mostraran la realidad de una invasión, sería necesario que aparecieran repentinamente, que fueran raros o desconocidos antes del momento supuesto de la invasión y que se extendieran ampliamente. Ninguno de estos testimonios responde a estas condiciones.

Es difícil admitir que unos invasores victoriosos se hubieran instalado de forma duradera en las tierras conquistadas y no hubieran dejado una huella más profunda. Después de la oleada de destrucciones al final del HR III B la civilización de Grecia continental continua siendo esencialmente micénica. Por fin, se deberían presentar los movimientos de población perceptibles en dirección de las zonas de las que se hacen precisamente surgir los ataques (Grecia del noroeste y el Mediterráneo oriental).

Una segunda serie de hipótesis trata de establecer un vínculo entre los disturbios que afectaron a la Grecia continental y las destrucciones sufridas por Anatolia, Chipre y el Levante mediterráneo durante el último cuarto del siglo XIII. Los pueblos del mar, contra los que lucha varias veces y a lo que parece con éxito Merenptah (1213-1203) y los primeros faraones de la dinastía XX, especialmente Ramsés III (1184-1158), son los que se consideran responsables de la desintegración de los pueblos hititas y también de todos los asentamientos de la costa siriopalestina. Sin embargo, nada permite suponer que los pueblos del mar penetraran en Grecia a finales del siglo XIII a. C., ni que las poblaciones griegas se movieran en aquel momento hacia el Mediterráneo oriental, porque las únicas razones que se tienen pata asociar los pueblos del mar con la historia del mundo egeo son la presencia en los archivos egipcios de la palabra ekwesh, asimilada en “aqueos”, que después de la destrucción de sus palacios habrían huido hacia el Oriente y la inspiración micénica de la cerámica filistea.

El final del siglo XIII es un período de gran confusión en todo el Mediterráneo oriental. Las destrucciones de Grecia continental, el abandono de los asentamientos tradicionales en Creta a finales del imperio hitita, la destrucción de la mayor parte de los asentamientos chipriotas y levantinos y el surgimiento de una entidad filistea (quizás después de que Egipto hubiera establecido en Palestina como vasallos a una parte de los invasores que había conseguido rechazar) ocurren en un lapso de tiempo bastante corto, como máximo unos treinta años. Pero no se puede afirmar que alguno de estos hechos sea más la causa que la consecuencia de los demás, a pesar de que los síntomas (ruptura de las tramas económica, social y política, creciente inseguridad, resurgimiento de una piratería endémica) sean comunes a todas las regiones del Mediterráneo oriental.

Las interpretaciones que tratan de descubrir un “estado de urgencia” tras algunos de los textos hallados en Pilos, se vinculan también a esta primera serie de hipótesis. Presentan todo el oro y el bronce recogidos como requisas obligatorias destinadas a afrontar una situación crítica y las exenciones que benefician a algunos grupos como prueba de dicha situación. Igualmente, las citas militares, especialmente sobre las tablillas o-ka, expresarían la instalación de un dispositivo de defensa contra un inminente ataque surgido del mar. Todo ello resulta algo exagerado, porque las exenciones fiscales o la recogida de metales preciosos pueden perfectamente considerarse algo normal en el funcionamiento del palacio. Además, no es seguro que las tablillas o-ka se refieran a preparativos militares, ni que éstos sean excepcionales.

Vemos, pues, basándonos en datos lingüísticos, la idea de una “invasión sin invasores”, y encontramos también algunas paradojas: regiones que se hallan, como Laconia, en el centro de las zonas dóricas aparecen casi completamente abandonadas después del HR III B, mientras que otras no dóricas, como Ática, parecen más abiertas a las innovaciones o a las transformaciones culturales.

[editar] Los factores naturales

Esta teoría, formulada por Carpenter, defiende que el final de la edad del bronce habría sido en Grecia un período de repentino cambio climático. Una gran sequía habría arruinado una economía basada en la agricultura y esto habría provocado la decadencia del sistema palacial.

Contra esta teoría se han planteado dos objeciones principales:

  • los contrastes entre una y otra región de Grecia parecen demasiados amplios para que un agente natural de este tipo pueda tenerse en cuenta;
  • hay una casi completa imposibilidad para establecer la realidad de un cambio importante climático durante este período.

Según Killian, la falta de huellas de incendio, la abundancia de material in situ, la inclinación y las deformaciones ondulantes de algunos muros hallados en la ciudadela baja de Tirinto están a favor de un terremoto destructor a finales del HR III B2, el cual sería la causa de las destrucciones observadas en Micenas y en Pilos. Sin embargo, a pesar de que sacudidas sísmicas hubieran podido causar periódicamente grandes destrucciones, no pueden haber afectado simultáneamente a regiones tan alejadas como la Argolida y Mesenia, ni tampoco tener consecuencias económicas y políticas tan graves por su sola causa.

La erupción del volcán de Tera al final de la época micénica esta hoy día absolutamente desestimada.

[editar] Conflictos internos

Según Hooker, la caída del sistema palacial se debería a conflictos internos que opusieron a los estados micénicos entre ellos o bien a diferentes categorías de población. En este último caso, la “lucha de clanes” podría haber tenido origen en el desmoronamiento de un sistema económico que no habría mantenido su papel esencial de regulación y redistribución. Esta hipótesis se apoya en una interpretación original de las “invasiones dorias”. Aquellos a quienes las tradiciones legendarias llaman dorios habrían estado ya presentes en Grecia desde una fecha muy anterior al siglo XIII a. C.; convertidos quizás en esclavos por los señores de los palacios y hablando una lengua “especial”, podrían haber sido, en parte, los responsables del repentino final del sistema palacial.

Esta hipótesis armoniza bien con los datos arqueológicos porque tiene en cuenta a la vez la repentina ruptura que representa el final de los palacios y la continuidad cultural observada entre los siglos XIII y XII, pero los lingüistas plantean dudas, porque según ellos el micénico “especial” no puede asimilarse a un protodórico.

De hecho podrían haberse combinado varios factores para acabar destruyendo una organización burocrática de la sociedad, frágil seguramente en tanto que muy rígida. Una economía basada en la especialización de los productos agrícolas y muy dependiente del exterior para el aprovisionamiento de materias primas esenciales, está siempre a merced de una ruptura provocada o precipitada por un brusco aumento de la población, una contracción de los intercambios en el continente o en la cuenca mediterránea, una interrupción o una mayor lentitud de las comunicaciones, o por tensiones internas quizás violentas, o aún por presiones en sus fronteras.

En cualquier caso, los acontecimientos de finales del siglo XIII marcan el ocaso de la organización palacial pero no indican, en cambio, el final de la civilización micénica. La ruptura, claramente evidente, será seguida por un lento desmoronamiento cultural.

El final de la civilización micénica

El sistema palacial y los cambios culturales que conducirán a la época protogeométrica deben considerarse por separado. Por un lado, un siglo por lo menos, el período que va desde el final del siglo XIII al principio del siglo XI, separa estos dos fenómenos. Por otro, las razones que explican estas dos series de acontecimientos no parecen estar necesariamente ligadas.

Hacia el 1125 a. C. o 1100 a. C. acontecen nuevas y grandes destrucciones. Estas ponen fin a la existencia de las ciudadelas de Micenas y Arajos (Teijos Dimaion) en Acaya; son sensiblemente contemporáneas de la destrucción de los edificios de la fase 2 de Lefkandi y del abandono de Tirinto. Luego, asistimos a una decadencia general hasta el final de lo que se ha considerado como época micénica, es decir, hasta la aparición de cerámicas de estilo protogeométrico.

Furumark reconocía una continuidad entre la época micénica y una etapa submicénica, puesto que dio a la cerámica de este período el nombre de III C2. Realmente, algunos rasgos estilísticos submicénicos constituyen el desarrollo de rasgos III C1 o incluso III B. Otros investigadores, como Desborough, vieron en el submicénico un fenómeno local, especialmente ático, que interviene justo antes del final del HR III C. Styrenius, como Deshayes, demuestra, por el contrario, que las distintas regiones de Grecia habían sufrido simultáneamente el mismo fenómeno. Más recientemente Rutter ha propuesto abandonar la denominación “submicénico” por excesivamente relacionada con el material funerario y considerar esta fase como una última etapa del período micénico, muy diferente de una a otra región.

La mayoría de las teorías propuestas para dar cuenta de la desaparición de los palacios hablan de la decadencia de la civilización micénica y del paso hacia lo que aún resulta cómodo calificar como los siglos oscuros como la consecuencia última de la desaparición. Pero los dos fenómenos deben de verse por separado.

Por una parte, al final del MR III B nos hallamos frente a una repentina modificación de la organización económica y política de la sociedad, pero esta modificación no provoca aparentemente ningún cambio cultural importante.

Por otro lado, hacia el final del HR III C se observa la desaparición casi completa de algunas costumbres, como la inhumación colectiva en las tumbas de cámara, y la multiplicación de costumbres sustitutorias: sepulturas individuales en cistas y en pozos y cremación de cadáveres. Estas costumbres se van a convertir en los rasgos dominantes de otro tipo de civilización, pero se imponen progresivamente, sin ruptura aparente.

Civilización minoica

Civilización minoica

 

Civilización minoica

Mapa de los principales yacimientos minoicos.

La civilización minoica es una cultura pre-helénica de la edad del cobre y del bronce, desarrollada en la isla de Creta entre los años 3000 y 1400 a. C. Su nombre es producto de que su descubridor, el británico Sir Arthur Evans relacionara el palacio de Cnosos, el más representativo de la cultura, con el palacio del rey Minos y la leyenda del Minotauro.[1] Will Durant se refirió a este periodo como «el primer eslabón en la cadena europea»

No se tiene noticia del gentilicio con el cual se denominaban los minoicos a sí mismos. Se ha afirmado que el nombre de lugar egipcio 'Keftiu' (*Káftiu kftiw) y el semítico 'Kaftor' o 'Caphtor' y 'Kaptara' que se encuentran en los archivos de Mari se refieren a la isla de Creta; «sin embargo, algunos hechos conocidos sobre Caphtor/Keftiu pueden ser identificados con Creta sólo con mucha dificultad», observa John Strange.

En la Odisea, compuesta varios cientos de años después de la destrucción de la civilización minoica, Homero llama a los nativos de Creta eteocretenses (verdaderos cretenses), quienes tal vez podrían ser los descendientes de los minoicos.

 Ubicación geográfica

Principales sitios arqueológicos minoicos de Creta.

La isla de Creta está ubicada al sureste de Grecia, al sur del Mar Egeo, mar que forma parte del Mediterráneo oriental. Explicado de otra forma, está ubicada en el centro de la comunicación marítima entre Asia, Europa y África. Aproximadamente equidista de las costas del Peloponeso, de las de Anatolia y del Norte de África.

Creta es una isla cuya superficie aparece dominada por tres grandes macizos montañosos: el de Léfka Óri (las Montañas Blancas) a occidente, en el centro las de mayor altitud, el Monte Ida (Psiloriti), que culmina a 2500 m., y los Montes Dikti a oriente, sin contar con otras montañas de menor altitud. Situada en una zona sísmica, a lo largo de la historia ha sufrido terremotos y continúa actualmente bajo su amenaza.

El litoral cretense tiene más de 100 kilómetros y su anchura de norte a sur comprende entre 12 y 60 km. Debido a sus dimensiones unido a su diversidad geográfica, los isleños creían, según Homero, «encontrarse en un conjunto de países en medio de las aguas».[6]

Según Homero, Creta contaba con 90 ciudades, siendo Cnosos la más importante. Esta civilización palacial podría estar dividida por entre tres y diez unidades políticas: al norte Cnosos, en el centro Galatas, al sur Festos, en el centro-este Malia, y al este Petras (cerca de Sitia), Zakro o Kato Zakros. La organización de los territorios palaciales pudo evolucionar en el trascurso de los siglos: el palacio de La Canea (Chaniá), al oeste, dataría de una fase más reciente. Los palacios de menor relevancia, más pequeños (Nirou Khani, Arkhanas), y las «villas» (Hagia Triada) fueron descubiertos en otras regiones.

Ninguna de las ciudades minoicas disponía de murallas, salvo tal vez Petras en época remota. Además en Galatas apenas encontramos armas. La célebre hacha de doble filo parece tener una función meramente ritual y constituir un símbolo religioso.

Palacios
  • Cnosos - el palacio más grande del asentamiento de la Edad de Bronce en Creta;[7] fue sacado a la luz por las excavaciones de Evans el 16 de Marzo de 1900.
  • Festos - el segundo palacio más grande[7] de la isla, excavado por la Escuela Italiana algo más tarde que el de Cnosos.
  • Malia - el centro de las excavaciones francesas, un centro real que aporta una interesante mirada en el desarrollo de los palacios en el periodo protopalacial.
  • Kato Zakros - un asentamiento excavado por arqueólogos griegos en el Este de la isla. También lo encontramos como "Zakro" en la literatura arqueológica.
  • Hagia Triada - un centro administrativo muy cercano a Festos.
  • Gournia - un núcleo de habitación excavado en el primer cuarto del siglo XX por la Escuela Americana.

 Historia

Fresco de los Delfines, en el megaron de la Reina. Palacio de Cnosos. 1500 a. C.

Los primeros grupos en asentarse en Creta probablemente llegaron desde Anatolia en torno al 7000 a. C. Crearon diferentes asentamientos en la isla, uno de ellos era Cnosos. Estos primeros habitantes vivían en chozas de madera, aunque con el paso del tiempo cambiarán de material como ladrillos de barro y techumbres de madera. Fabricaban herramientas con diversos materiales como hueso y piedras e hicieron figuras de barro de representaciones femeninas y masculinas, lo que indica que ya tenían cierto sentido religioso.

El arqueólogo británico, Arthur Evans, que descubrió y excavó el Palacio de Cnosos, asignó a cada estrato de dicho palacio una duración temporal basada en el análisis comparativo de las cerámicas y los demás objetos que encontró en ellos. Articuló una cronología en tres grandes periodos: Minoico Antiguo, al que asignó el periodo comprendido entre el 3400 y el 2100 a. C.; Minoico medio, del 2100 al 1580 a. C.; y Minoico tardío, del 1580 al 1200 a. C. Los correspondientes estratos se superponían a otro mucho más profundo y antiguo que tenía seis metros de espesor: era la base neolítica de aquella civilización. Evans fijó su inicio hacia el 8000 a. C. Estas subdivisiones fueron inicialmente concebidas para los estratos del Palacio de Cnosos, pero se aplicaron a esta civilización. Estudios posteriores han rebajado significativamente las fechas apuntadas por Evans, en especial las del Minoico antiguo. Los cambios más sustanciales fueron consecuencia, sobre todo, de hallazgos en las islas del Egeo, especialmente en Santolina, y en la Grecia continental. En referencia al Minoico tardío debido al desciframiento de la escritura lineal B. En la actualidad la cronología de las civilizaciones minoica, cicládica y heládica ofrece muchos puntos oscuros, por lo que las dataciones que se indican son aproximadas y susceptibles de revisión. Por otra parte, John Pendleburg, que trabajó varios años con Evans en Cnosos, observó que los distintos periodos no eran totalmente estancos, sino que con frecuencia se solapaban en parte.

Minoico antiguo o Prepalacial

Esta fase de la historia minoica se conoce como Minoico antiguo o Prepalacial (2600-2000 a. C. aprox.), en la cual se ve el crecimiento comercial que desarrolla Creta con los países del Próximo Oriente y Egipto, entre cuyos productos de importación se encuentra el estaño, inexistente en la isla.

Vivió el paso de una economía puramente agrícola a una organización más evolucionada, fruto del comercio marítimo con las demás regiones del Mar Egeo y del Mediterráneo Occidental.

Se conoce relativamente poco sobre el estado de la civilización antes del 2700 a. C. por la escasa aparición de restos metálicos, si se exceptúa la ciudad de Melos. A partir de esa fecha Creta empieza a tener auge, producto de la introducción del torno en la alfarería y la metalurgia del bronce, a lo que se le suma un aumento demográfico (estuvo densamente poblada), sobre todo en la zona centro-oriental.

Lingote de cobre minoico.

Durante esta época la civilización minoica destacó por una organización comunal, culto a la fertilidad, y una orfebrería avanzada. Los asentamientos prepalaciales son poco conocidos. Hay constancia de que las casas fueron construidas de piedra y adobe, con patios pavimentados con losas y ocasionalmente, con las paredes estucadas. Las viviendas más características se han hallado en Vasiliki y en Myrto de Jerapetra.[10]

Algunas de las tumbas de esta época tenían forma de cúpula (en la llanura de Mesará), otras se construyeron a pie de formaciones rocosas (en Mojlós), y las hay cavadas en la roca, como en Aquia Fotia y Sitia. Se han hallado necrópolis en Arjanes, Crysólaco, Malia, Palaécastron y Zakros.

 Minoico Medio o Protopalacial

Las tres principales características de ese periodo son: la construcción de los palacios, el desarrollo de la cerámica de Camares y la aparición de la escritura.

Existieron ciertas influencias recíprocas ente Creta y Anatolia, y pudo haber infiltraciones de elementos anatolios en la isla, pero la revolución de la Creta palacial se explica por una evolución económica y política natural interna, sin que haya necesidad de recurrir a la hipótesis de una invasión masiva de nuevas poblaciones. De luvitas u otros pueblos no se ha encontrado ningún rastro inequívoco.[11]

Gracias a su posición estratégica se desarrolla fuertemente el comercio, creándose la propiedad privada [cita requerida] , eventos a los que suman el aumento demográfico, y se da inicio a la etapa denominada Minoico Medio o de los Palacios Antiguos o Protopalacial (2000/1900-1700 a. C. aprox.), en donde se empieza la construcción de los grandes palacios de Festos, Malia, Hagia Triada, y el más conocido e importante de todos, Cnosos. La aparición de los palacios contrasta con el aparente declive de la civilización cicládica y de la Grecia continental, y sorprende en una isla que no había tenido ni el desarrollo artístico de las Cícladas ni el nivel de organización económica de ciertos lugares del Peloponeso, como Lerna.[12]

El gran auge del comercio marítimo, ya comentado, desembocó en la fundación de ciudades y en la construcción de palacios.[9] Los palacios minoicos (o anaktora) son los edificios mejor conocidos de los que se han excavado en la isla. Son monumentales edificaciones dedicadas a tareas administrativas, como se evidencia por los múltiples archivos sacados a la luz por los arqueólogos. Cada uno de los palacios excavados hasta la fecha tiene sus peculiaridades propias, pero también comparten algunas entre ellos que los diferencian de otras estructuras arquitectónicas. Características comunes son su disposición alrededor de un patio central, cuyos pisos se comunicaban mediante pequeñas escaleras, las fachadas construidas con piedras porosas y con entradas monumentales, la abundancia de almacenes y la existencia de habitaciones sagradas. Su mejor ejemplo es la parte occidental del Palacio de Festos.

No cabe duda de la gran importancia que tuvo el comercio, ya que los restos arqueológicos nos revelan unas infraestructuras muy desarrolladas que indicarían el esfuerzo y el interés de esta sociedad por la actividad comercial.

La economía se basa en este periodo, además de en el comercio, en el cultivo del trigo, la vid y la oliva, y en la ganadería, resultando una economía rica, que mantiene a esta sociedad a salvo de revueltas sociales.

El estilo decorativo de cerámica denominado de Camares, por el nombre de la población homónima, en cuyas cuevas se hallaron numerosos ejemplares, nació en los talleres reales.

Minoico Neopalacial o de los Segundos Palacios

A esta fase (1700-1350 a. C.), situada tras el fin del Minoico Medio y las primeras fases del Minoico Tardío, es a la que pertenecen casi exclusivamente las estructuras del Palacio de Cnosos que sacó a la luz Arthur Evans, y es en la que Creta llega a su máximo apogeo.

Se fundaron nuevas ciudades y se construyeron nuevos palacios más majestuosos sobre las ruinas de los antiguos. Los centros administrativos controlaban extensos territorios, fruto de la mejora y desarrollo de las comunicaciones terrestres y marítimas, mediante la construcción de carreteras y de puertos, de los que zarpaban barcos mercantes con productos agrícolas y artísticos, que se intercambiaban por materias primas.

Los nuevos palacios, de forma laberíntica, constaban de varios pisos, con grandes patios y pórticos, con escaleras amplias y corredores, además de propileos monumentales. Se podía acceder por varias puertas a las dependencias reales, dotadas de habitaciones con tronos, baños y pozos de ventilación. En estos palacios había salas de recepción, de banquetes y rituales. También se dotaron de almacenes, criptas, instalaciones auxiliares y talleres de diversas clases. Se habilitaron sistemas hidráulicos y de drenaje. Los muros fueron decorados con frescos policromados y los pavimentos fueron revestidos con losas brillantes de aljez.

Respecto al sistema social, probablemente teocrático, el rey de cada palacio era el jefe supremo oficial y religioso. Tal vez existió una jerarquía entre los reyes, con el de Cnosos a la cabeza.

Del carácter agrícola y artesano, evidenciado en las mansiones y granjas de los nobles, ha quedado huella en las instalaciones encontradas en Bathipetra, Tylisos, Sclavócampos, Zu, Ano Zakron, etc.[13]

En el siglo XVII a. C. todos los centros neopalaciales fueron destruidos debido a una erupción del volcán de Santorini, erupción conocida como Erupción minoica, en el período entre el 1639 y el 1616 a. C. , fechada por medio de la datación por radiocarbono; en 1628 a. C. dendrocronológicamente; y en 1530-1500 a. C. arqueológicamente.

El desarrollo de Creta llegó a su fin, el Palacio de Cnosos fue reconstruido para ser la residencia de una dinastía aquea del Peloponeso.

 Minoico Postpalacial

Este periodo abarca de 1350 al 1110 a. C.. Tras la catástrofe sufrida en torno al 1350 a. C. no se reconstruyó ni revivió ninguno de los palacios minoicos de la isla.[17] Los palacios micénicos que construyeron los aqueos en otros lugares son desconocidos, exceptuando los restos conservados sobre las ruinas de residencias anteriores, en Hagia Triada, en las casa de Tylisos. Aún no se ha descubierto el legendario palacio del mitológico rey Idomeneo, nieto de Minos.

Sin embargo, se conocen muchos de los centros micénicos que se desarrollaron en este periodo en Creta y que perduraron en época griega: Cidonia, Polirinia, Cnosos, Gortina, Festos, etc. La nueva civilización de raigambre minoica pero de espíritu micénico, tenía una marcada tendencia a la arquitectura y a la estilización. Se repiten los mismos motivos, aunque más simples, en la decoración de las pinturas murales, con la pérdida de la libertad y vitalidad anteriores.

 Subminoico

Esta época que comprende de 1100 a 900 coincide en paralelo con el periodo protogeométrico y con la llegada de las migraciones dorias.

Influyendo a sus conquistadores de Grecia continental, la tradición cultural minoica continuó en algunos lugares, sobre todo en los centros montañosos de los Eteócrites de la Creta oriental; y en el centro de la isla, en Brócastro de Merambelu, Praesós, Karfi de Lasithi y en otros lugares.

En este periodo se generalizó el uso del hierro y de la cremación de los muertos, atestiguada por el hallazgo de urnas cinerarias en Fortetsa, en el territorio de Cnosos.

Ocaso y Atlántida

Dominios minoicos durante la invasión micénica.

Hacia el año 1700 a. C. los palacios fueron destruidos: existen indicios de que un terremoto afectó en forma importante a Creta. Esta teoría está apoyada por el descubrimiento del templo de Anemospilia por el arqueólogo Sakelarakis, en el cual aparecen los cuerpos de tres personas (una de ellas víctima de un sacrificio humano) que fueron sorprendidas por el derrumbamiento del templo.[18]

Algunas teorías postulan una posible invasión por parte de los hititas [cita requerida] desde Anatolia (actual Turquía). Sin embargo no fue un golpe fatal, reconstruyéndose los palacios e iniciándose el periodo de mayor auge de la civilización, el Minoico Reciente, o de los Palacios modernos (c. 1700 a. C. - 1400 a. C.)

Según leyendas y escritos (especialmente de Tucídides) en este periodo la civilización minoica se habría convertido en una talasocracia, representado por la leyenda del rey Minos («...Minos dominaba el mar griego»),[19] que se supone existió en esta época y quien en venganza del asesinato en Atenas de su hijo Androgeo, exigió a Teseo un tributo de siete muchachos y muchachas atenienses cada nueve años para alimentar al Minotauro.[20] Dicha talasocracia llegó a ocupar las islas Cícladas.

Viviendo su momento de apogeo, la civilización minoica se derrumbó de nuevo, esta vez para siempre. Los palacios fueron nuevamente destruidos por causas que se desconocen. Después de la destrucción los micénicos ocuparon la isla. Había desaparecido la civilización Minoica.

La erupción del volcán de Tera (actual Santorini), que se ubica a 112 km al noreste de Creta, creó ondas expansivas que produjeron maremotos y terremotos y se ha fechado en torno al año 1628 a. C. El volumen del material desplazado por la erupción se ha calculado en 80 km³. Algunos lugares fueron sepultados hasta con 60 m de ceniza. Es posible que la leyenda de la Atlántida se refiera a la destrucción de la civilización minoica. Sin embargo, la civilización minoica no se extinguiría todavía y perviviría al menos un siglo más, muy posiblemente a causa de otro sismo, sin que tuviera una huella tan importante como Thera (Cunliffe).

 
Fresco del salto del toro, en Cnosos.

Las colecciones de arte minoico se encuentran en un museo en la ciudad de Heraclión, cerca de Cnosos, en la costa norte de Creta. El arte minoico, junto con otros restos de su actividad cultural (en especial la evolución de los estilos cerámicos) han permitido a los arqueólogos poder definir las tres fases de la cultura minoica explicadas más abajo (Minoico Antiguo o Prepalacial, Minoico Medio o Protopalacial y Minoico Tardío o Neopalacial).


Entre lo más importante del arte minoico destacan sus cerámicas. El Minoico temprano se caracterizó por el decorado polícromo de motivos blancos y rojos, y dibujos de espirales, triángulos, líneas encorvadas, cruces, figuras de peces, etc. Posteriormente en el periodo reciente se añaden más colores adoptando, muchas veces, formas esféricas y decoradas con escenas de corte más naturista y figurativo, por ejemplo pulpos que ocupan toda la panza de las vasijas.

 


Pero sin lugar a duda lo más característico de esta rica cultura son sus frescos. Las escenas representaban la vida en la isla, recurriendo a temas como las procesiones, sacrificios, danzas, luchas con toros, etc. Tienen un estilo geométrico y son, comúnmente, monocromáticos.

También desarrollaron figurillas humanas y de dioses, normalmente femeninas y con rasgos sexuales poco acentuados. También destaca el desarrollo de joyas, vasos de oro y piedras preciosas, productos por los que se hicieron conocidos fuera de la isla.

En lo que a vestimenta se refiere, los hombres minoicos usaban normalmente telas del lomo y faldas tipo escocesas. Las mujeres, por su parte, túnicas que se llegaban al ombligo y faldas. Los estampados en las prendas dieron, al igual que el resto del arte, énfasis en las figuras geométricas.

Lengua y escritura minoicas

Su escritura fue, en un principio, de forma jeroglífica, empleada según los descubrimientos actuales entre los años 1900 a. C. - 1700 a. C. Posteriormente este sistema de escritura evoluciona hacia una escritura fonética, denominada silábica Lineal A (1700 a. C. - 1450 a. C.) para notar su lengua (aún no descifrada, pero denominada minoica o eteocretense), que será tomada y adaptada por los griegos micénicos para escribir el dialecto griego micénico, del grupo pre-dorio.

Tablilla cerámica con escritura silábica lineal B.

Este sistema de escritura micénico adoptado desde el Lineal A se denomina Lineal B y se terminará imponiendo tanto en el continente como en la isla de Cnosos para llevar la contabilidad de los palacios, según muestran los vestigios encontrados.

Religión minoica

Los minoicos parecen haber dado siempre un papel preponderante a las diosas, por lo que a veces se ha descrito su religión como «matriarcal».[21] Aunque existen pruebas de la existencia de dioses masculinos, las representaciones de diosas son con mucho las más frecuentes. Mientras se especula que algunas de estas representaciones de mujeres corresponden a fieles y sacerdotisas oficiando ceremonias religiosas, otras veces parece que la imagen representa a la misma deidad en diferentes formas: como Diosa madre de la fertilidad, Señora de los Animales, protectora de las ciudades, del hogar, de la cosecha, del inframundo etc. Algunos[22] han afirmado que estos eran aspectos diferentes de una sola Gran Diosa. Destacan en este sentido las distintas figurillas de mujeres con los pechos descubiertos y con vestidos acampanados que suelen aparecer agarrando serpientes, lo que se ha interpretado junto con los pechos descubiertos como símbolo de fertilidad. Muchos expertos apuntan que estas diosas podrían ser la evolución de las primitivas diosas-madres neolíticas e incluso los ancestros de las diosas griegas Deméter y Perséfone. Suelen aparecer todas ellas representadas acompañadas de serpientes, pájaros, amapolas y algún tipo de animal poco reconocible sobre la cabeza.

El ejemplo por excelencia de gran celebración festiva es la famosa competición atlética del salto del toro, representada multitud de veces en los frescos de Cnosos[23] e inscrita en sellos.[24] Los altares minóicos coronados de cuernos, llamados «cuernos de consagración» desde Arthur Evans, aparecen en impresiones de sellos, y sobreviven ejemplos en Chipre.

Los símbolos sagrados de los minoicos incluyen el toro y sus cuernos, las labrys (hachas de doble filo), las columnas, la serpiente, el disco solar y el árbol. Sin embargo, estudios recientes proponen una interpretación radicalmente diferente a la religiosa para estos símbolos, sugiriendo que se refieren a la apicultura.[25]

Existen evidencias de que los minoicos pudieron llevar a cabo sacrificios humanos en tres lugares: Anemospilia, en un edificio del MMII (periodo Protopalacial 1800-1700 a.C.) interpetado como un templo, en un santuario en Fournou Korifi, al sur de Creta (MMII, periodo Prepalacial 2900-2300 a.C) y en Cnosos, en un edificio conocido como la «Casa Norte», del LMIB (periodo Neopalacial 1480-1425 a.C.).

Como es habitual en los yacimientos de la Edad de Bronce son los enterramientos los que proporcionan la mayor parte del material arqueológico para este periodo. Hacia el fin del Periodo Neopalacial minoico, se practicaban dos modalidades de enterramiento: con tumbas circulares o Tholoi, ubicadas en el sur de Creta; y las tumbas en cista (cuatro losas laterales y una encima) localizadas en el norte y en el este. Por supuesto existen diferentes patrones dentro de las prácticas mortuorias minoicas que no se ajustan completamente a las dos descritas, aunque parece claro que era la inhumación, y no la cremación, la forma más popular de enterramiento en la Creta de la Edad de Bronce.[26] Aunque en este periodo se tiende hacia el enterramiento individual existen excepciones, como el controvertido complejo de Chrysolakkos, en Mallia, un conjunto de edificaciones que se puede interpretar o bien como un centro de rituales de enterramiento, o como la cripta de una familia noble.

Se han descubierto cientos de exvotos en las cuevas de varios montes, destacando las del monte Ida, lo cual sugiere peticiones de ayuda hacia los dioses y que sean restos de ciertos rituales que podrían llevarse a cabo en estas cavernas.

El palacio de Cnosos.

El palacio de Cnosos

 

El palacio de Cnosos es el mejor ejemplo para comprender el apogeo de la primera civilización europea. La colina de Cnosos está situada a unos 5 km de la costa, sobre la vía natural hacia el interior de la parte central de Creta. Cnosos, con sus 17.000 m² construidos y unas 1.500 habitaciones, constituye el principal de los palacios cretenses y en el que se ha querido ver la sede del mítico rey Minos.

Cronología

Grecia y el Egeo hasta el final de la civilización micénica [cita requerida]
 TroyaCícladasCretaContinente griego
Bronce
antiguo
Troya I
2920-2450 a. C.

Troya II
2600-2350 a. C.

Troya III
2350-2200 a. C.

Grotta-Pilos
3200-2700 a. C.

Karos-Siros
2700-2200 a. C.

Filacopí I
2200-2000 a. C.

Minoico antiguo (Prepalacial)
2500-1850 a. C.
Heládico antiguo
2700-1850 a. C.
Bronce
medio
Troya IV
2200-1900 a. C.

Troya V
1900-1700 a. C.

Troya VI
1700-1300 a. C.

Filacopí II
2000-1800 a. C.

Minoico medio I-IIIA (Protopalacial)
1850-1550 a. C.

Heládico Medio
1850-1580 a. C.
Bronce
tardío
Troya VII-A
1300-1200 a. C.

Troya VII-B-1
1200-1100 a. C.

 Minoico Medio IIIB-Minoico tardío II (Neopalacial)
1550-1400 a. C.

Minoico tardío III
1400-1100 a. C.

Micénico I
1580-1500 a. C.

Micénico II
1500-1425 a. C.

Micénico III
1425-1100 a. C.

Historial de la Primera División de España

Historial de la Primera División de España

Historial de la Primera División de España

La liga española de fútbol la gana el equipo mejor clasificado al acabar la temporada, guardando el trofeo durante un año, hasta conocer al nuevo campeón. Sin embargo, el equipo que consigue ganar en cinco ocasiones alternas o tres veces consecutivas el mismo trofeo, se queda con él en propiedad, y un nuevo trofeo se pone en juego. Cabe puntualizar que cuando esto sucede, todos los equipos vuelven a partir de cero para obtener de nuevo el trofeo en propiedad.

Los únicos equipos con al menos un trofeo ganado en propiedad son el Athletic Club, que consiguió el primero, el FC Barcelona con cuatro y el Real Madrid CF con cinco. En negrita se indican las ligas en virtud de las cuales el correspondiente equipo gana un trofeo.

TemporadaEquiposJornadasCampeón (Liga)PuntosSubcampeónPuntosTercer clasificadoPuntosPichichiGolesZamoraGoles
Primer Trofeo de Primera División (Athletic Club, 1929-1943)
19291018FC Barcelona (1ª)25Real Madrid CF23Athletic Club20Bandera de España Bienzobas14Bandera de España Zamora24
1929-19301018Athletic Club (1ª)30FC Barcelona23Arenas Guecho20Bandera de España Gorostiza19Bandera de España Blasco20
1930-19311018Athletic Club (2ª)22Racing de Santander22Real Sociedad22Bandera de España Bata27Bandera de España Zarraonandía27
1931-19321018Real Madrid CF (1ª)28Athletic Club25FC Barcelona24Bandera de España Gorostiza12Bandera de España Zamora15
1932-19331018Real Madrid CF (2ª)28Athletic Club26RCD Español22Bandera de España Olivares16Bandera de España Zamora17
1933-19341018Athletic Club (3ª)24Real Madrid CF22Racing de Santander19Bandera de España Lángara27Bandera de España Blasco21
1934-19351222Real Betis (1ª)34Real Madrid CF33Real Oviedo26Bandera de España Lángara26Bandera de España Urquiaga19
1935-19361222Athletic Club (4ª)31Real Madrid CF29Real Oviedo28Bandera de España Lángara27Bandera de España Blasco30
1939-19401222Athletic Aviación (1ª)29Sevilla FC28Athletic Club26Bandera de España Unamuno26Bandera de España Tabales29
1940-19411222Athletic Aviación (2ª)33Athletic Club31Valencia CF27Bandera de España Pruden30Bandera de España Echevarría21
1941-19421426Valencia CF (1ª)40Real Madrid CF33Athletic Aviación33Bandera de España Mundo27Bandera de España Acuña37
1942-19431426Athletic Club (5ª)36Sevilla FC33CF Barcelona32Bandera de España M. Martín32Bandera de España Acuña31
Segundo Trofeo de Primera División (Club de Fútbol Barcelona, 1943-1953)
1943-19441426Valencia CF (2ª)40Athletic Aviación34Sevilla FC32Bandera de España Mundo27Bandera de España Eizaguirre32
1944-19451426CF Barcelona (2ª)39Real Madrid CF38Athletic Aviación31Bandera de España Zarra19Bandera de España Eizaguirre28
1945-19461426Sevilla FC (1ª)36CF Barcelona35Athletic Club33Bandera de España Zarra24Bandera de España Bañón29
1946-19471426Valencia CF (3ª)34Athletic Club34Atlético de Madrid32Bandera de España Zarra34Bandera de España Lezama29
1947-19481426CF Barcelona (3ª)37Valencia CF34Atlético de Madrid33Bandera de España Pahiño23Bandera de España Velasco31
1948-19491426CF Barcelona (4ª)37Valencia CF35Real Madrid CF34Bandera de España César29Bandera de Francia Domingo28
1949-19501426Atlético de Madrid (3ª)33RC Deportivo Coruña32Valencia CF31Bandera de España Zarra25Bandera de España Acuña29
1950-19511630Atlético de Madrid (4ª)40Sevilla FC38Valencia CF37Bandera de España Zarra38Bandera de España Acuña36
1951-19521630CF Barcelona (5ª)43Athletic Club40Real Madrid CF38Bandera de España Pahiño28Bandera de España Ramallets40
1952-19531630CF Barcelona (6ª)42Valencia CF40Real Madrid CF39Bandera de España Zarra24Bandera de Francia Domingo34
Tercer Trofeo de Primera División (Real Madrid Club de Fútbol, 1953-1961)
1953-19541630Real Madrid CF (3ª)40CF Barcelona36Valencia CF34Bandera de Argentina Bandera de España Di Stéfano27Bandera de España Otero35
1954-19551630Real Madrid CF (4ª)46CF Barcelona41Athletic Club39Bandera de España Arza28Bandera de España Juan Alonso24
1955-19561630Athletic Club (6ª)48CF Barcelona47Real Madrid CF38Bandera de Argentina Bandera de España Di Stéfano24Bandera de España Ramallets24
1956-19571630Real Madrid CF (5ª)44Sevilla FC39CF Barcelona39Bandera de Argentina Bandera de España Di Stéfano31Bandera de España Ramallets35
1957-19581630Real Madrid CF (6ª)45Atlético de Madrid42CF Barcelona38Bandera de Argentina Bandera de España Di Stéfano19Bandera de España Goyo28
Bandera de España Ricardo19
Bandera de España Badenes19
1958-19591630CF Barcelona (7ª)51Real Madrid CF47Athletic Club36Bandera de Argentina Bandera de España Di Stéfano23Bandera de España Ramallets23
1959-19601630CF Barcelona (8ª)46Real Madrid CF46Athletic Club39Bandera de Hungría Bandera de España Puskás26Bandera de España Ramallets24
1960-19611630Real Madrid CF (7ª)52Atlético de Madrid40Real Zaragoza33Bandera de Hungría Bandera de España Puskás27Bandera de España Vicente25
Cuarto Trofeo de Primera División (Real Madrid Club de Fútbol, 1961-1964)
1961-19621630Real Madrid CF (8ª)43CF Barcelona40Atlético de Madrid36Bandera del Perú Seminario25Bandera de España Araquistáin19
1962-19631630Real Madrid CF (9ª)49Atlético de Madrid37Real Oviedo33Bandera de Hungría Bandera de España Puskás26Bandera de España Vicente26
1963-19641630Real Madrid CF (10ª)46CF Barcelona42Real Betis37Bandera de Hungría Bandera de España Puskás20Bandera de España Vicente10
Quinto Trofeo de Primera División (Real Madrid Club de Fútbol, 1964-1969)
1964-19651630Real Madrid CF (11ª)47Atlético de Madrid43Real Zaragoza40Bandera de Paraguay Cayetano Re25Bandera de España Betancort15
1965-19661630Atlético de Madrid (5ª)44Real Madrid CF43CF Barcelona38Bandera de Brasil Vavá19Bandera de España Pesudo15
1966-19671630Real Madrid CF (12ª)47CF Barcelona42RCD Español37Bandera de Brasil Waldo24Bandera de España Betancort15
1967-19681630Real Madrid CF (13ª)42CF Barcelona39UD Las Palmas38Bandera de España Uriarte22Bandera de España Junquera19
1968-19691630Real Madrid CF (14ª)47UD Las Palmas38CF Barcelona36Bandera de España Amancio14Bandera de España Sadurní18
Bandera de Argentina Bandera de España Gárate14
Sexto Trofeo de Primera División (Real Madrid Club de Fútbol, 1969-1979)
1969-19701630Atlético de Madrid (6ª)42Athletic Club41Sevilla FC35Bandera de España Amancio16Bandera de España Iribar20
Bandera de Argentina Bandera de España Gárate16
Bandera de España Luis16
1970-19711630Valencia CF (4ª)43CF Barcelona43Atlético de Madrid42Bandera de Argentina Bandera de España Gárate17Bandera de España Abelardo19
Bandera de EspañaRexach17
1971-19721834Real Madrid CF (15ª)47Valencia CF45CF Barcelona43Bandera de España Porta20Bandera de España Deusto17
1972-19731834Atlético de Madrid (7ª)48CF Barcelona46RCD Espanyol45Bandera de España Marianín19Bandera de España Reina21
1973-19741834CF Barcelona (9ª)50Atlético de Madrid42Real Zaragoza40Bandera de España Quini20Bandera de España Sadurní22
1974-19751834Real Madrid CF (16ª)50Real Zaragoza38FC Barcelona37Bandera de España Carlos19Bandera de España Sadurní19
1975-19761834Real Madrid CF (17ª)48FC Barcelona43Atlético de Madrid42Bandera de España Quini18Bandera de España Miguel Ángel23
1976-19771834Atlético de Madrid (8ª)46FC Barcelona45Athletic Bilbao38Bandera de Argentina Kempes24Bandera de España Reina29
1977-19781834Real Madrid CF (18ª)47FC Barcelona41Athletic Club40Bandera de Argentina Kempes28Bandera de España Artola23
1978-19791834Real Madrid CF (19ª)47Real Sporting de Gijón43Atlético de Madrid41Bandera de Austria Krankl29Bandera de España Manzanedo23
Séptimo Trofeo de Primera División (Real Madrid Club de Fútbol, 1979-1988)
1979-19801834Real Madrid CF (20ª)53Real Sociedad52Sporting39Bandera de España Quini24Bandera de España Arconada20
1980-19811834Real Sociedad (1ª)45Real Madrid CF45Atlético de Madrid42Bandera de España Quini20Bandera de España Arconada29
1981-19821834Real Sociedad (2ª)47FC Barcelona45Real Madrid CF44Bandera de España Quini26Bandera de España Arconada33
1982-19831834Athletic Club (7ª)50Real Madrid CF49Atlético de Madrid46Bandera de España Rincón22Bandera de España Agustín22
1983-19841834Athletic Club (8ª)49Real Madrid CF49FC Barcelona48Bandera de España Juanito17Bandera de España Urruti26
Bandera de Uruguay Da Silva17
1984-19851834FC Barcelona (10ª)53Atlético de Madrid43Athletic Club41Bandera de México Hugo Sánchez19Bandera de España Ablanedo22
1985-19861834Real Madrid CF (21ª)56FC Barcelona45Athletic Club43Bandera de México Hugo Sánchez22Bandera de España Ablanedo27
1986-19871844[1]Real Madrid CF (22ª)66FC Barcelona63RCD Espanyol51Bandera de México Hugo Sánchez34Bandera de España Zubizarreta29
1987-19882038Real Madrid CF (23ª)62Real Sociedad51Atlético de Madrid48Bandera de México Hugo Sánchez29Bandera de España Buyo23
Octavo Trofeo de Primera División (Fútbol Club Barcelona, 1988-1993)
1988-19892038Real Madrid CF (24ª)62FC Barcelona57Valencia CF49Bandera de Brasil Baltazar35Bandera de España Ochotorena25
1989-19902038Real Madrid CF (25ª)62Valencia CF53FC Barcelona51Bandera de México Hugo Sánchez38Bandera de España Ablanedo25
1990-19912038FC Barcelona (11ª)57Atlético de Madrid47Real Madrid CF46Bandera de España Butragueño19Bandera de España Abel17
1991-19922038FC Barcelona (12ª)55Real Madrid CF54Atlético de Madrid53Bandera de España Manolo27Bandera de España Buyo27
1992-19932038FC Barcelona (13ª)58Real Madrid CF57RC Deportivo Coruña54Bandera de Brasil Bebeto29Bandera de España Liaño31
Bandera de España Cañizares30
Noveno Trofeo de Primera División (Fútbol Club Barcelona, 1994-2006)
1993-19942038FC Barcelona (14ª)56RC Deportivo Coruña56Real Zaragoza46Bandera de Brasil Romário30Bandera de España Liaño18
1994-19952038Real Madrid CF (26ª)55RC Deportivo Coruña51Real Betis46Bandera de Chile Zamorano28Bandera de España Pedro Jaro25
1995-19962242Atlético de Madrid (9ª)87Valencia CF83FC Barcelona80Bandera de Argentina Bandera de España Pizzi31Bandera de España Molina32
1996-19972242Real Madrid CF (27ª)92FC Barcelona90RC Deportivo Coruña77Bandera de Brasil Ronaldo34Bandera de Camerún Songo'o28
1997-19982038FC Barcelona (15ª)74Athletic Club65Real Sociedad63Bandera de Italia Vieri24Bandera de España Toni31
1998-19992038FC Barcelona (16ª)79Real Madrid CF68RCD Mallorca66Bandera de España Raúl25Bandera de Argentina Roa29
1999-20002038RC Deportivo Coruña (1ª)69FC Barcelona64Valencia CF64Bandera de España Salva27Bandera de Argentina Martín Herrera37
2000-20012038Real Madrid CF (28ª)80RC Deportivo Coruña73RCD Mallorca71Bandera de España Raúl24Bandera de España Cañizares34
2001-20022038Valencia CF (5ª)75RC Deportivo Coruña68Real Madrid CF66Bandera de España Tristán21Bandera de España Cañizares23
2002-20032038Real Madrid CF (29ª)78Real Sociedad76RC Deportivo Coruña72Bandera de los Países Bajos Makaay29Bandera de Argentina Cavallero27
2003-20042038Valencia CF (6ª)77FC Barcelona72RC Deportivo Coruña71Bandera de Brasil Ronaldo24Bandera de España Cañizares25
2004-20052038FC Barcelona (17ª)84Real Madrid CF80Villarreal CF65Bandera de Uruguay Diego Forlán25Bandera de España Víctor Valdés25
2005-20062038FC Barcelona (18ª)82Real Madrid CF70Valencia CF69Bandera de Camerún Samuel Eto'o26Bandera de España Pinto28
Décimo Trofeo de Primera División (Fútbol Club Barcelona, 2006-2011)
2006-20072038Real Madrid CF (30ª)76FC Barcelona76Sevilla FC71Bandera de los Países Bajos Van Nistelrooy25Bandera de Argentina Abbondanzieri30
2007-20082038Real Madrid CF (31ª)85Villarreal CF77FC Barcelona67Bandera de España Dani Güiza27Bandera de España Iker Casillas32
2008-20092038FC Barcelona (19ª)87Real Madrid CF78Sevilla FC70Bandera de Uruguay Diego Forlán32Bandera de España Víctor Valdés31
2009-20102038FC Barcelona (20ª)99Real Madrid CF96Valencia CF71Bandera de Argentina Lionel Messi34Bandera de España Víctor Valdés24
2010-20112038FC Barcelona (21ª)96Real Madrid CF92Valencia CF71Bandera de Portugal Cristiano Ronaldo40Bandera de España Víctor Valdés16
Undécimo Trofeo de Primera División (2011-)
2011-2012            
  1. En la temporada 86/87, se probó, sin éxito, un sistema de playoffs. Una vez acabada la liga regular, se dividían a los clubes en tres grupos. Seis que luchaban por el título, seis que luchaban por la copa de la liga, y seis que luchaban por eludir el descenso. Los puntos cosechados en los playoffs se sumaban a los alcanzados en la liga regular. Por este motivo esa temporada fue la más larga de la historia de la liga, con 44 jornadas (34 de liga y 10 de playoffs). Un único equipo descendió, y ascendieron tres, por lo que al año siguiente comenzó la liga de 20 equipos, la actual.