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Civilización minoica

Civilización minoica

 

Civilización minoica

Mapa de los principales yacimientos minoicos.

La civilización minoica es una cultura pre-helénica de la edad del cobre y del bronce, desarrollada en la isla de Creta entre los años 3000 y 1400 a. C. Su nombre es producto de que su descubridor, el británico Sir Arthur Evans relacionara el palacio de Cnosos, el más representativo de la cultura, con el palacio del rey Minos y la leyenda del Minotauro.[1] Will Durant se refirió a este periodo como «el primer eslabón en la cadena europea»

No se tiene noticia del gentilicio con el cual se denominaban los minoicos a sí mismos. Se ha afirmado que el nombre de lugar egipcio 'Keftiu' (*Káftiu kftiw) y el semítico 'Kaftor' o 'Caphtor' y 'Kaptara' que se encuentran en los archivos de Mari se refieren a la isla de Creta; «sin embargo, algunos hechos conocidos sobre Caphtor/Keftiu pueden ser identificados con Creta sólo con mucha dificultad», observa John Strange.

En la Odisea, compuesta varios cientos de años después de la destrucción de la civilización minoica, Homero llama a los nativos de Creta eteocretenses (verdaderos cretenses), quienes tal vez podrían ser los descendientes de los minoicos.

 Ubicación geográfica

Principales sitios arqueológicos minoicos de Creta.

La isla de Creta está ubicada al sureste de Grecia, al sur del Mar Egeo, mar que forma parte del Mediterráneo oriental. Explicado de otra forma, está ubicada en el centro de la comunicación marítima entre Asia, Europa y África. Aproximadamente equidista de las costas del Peloponeso, de las de Anatolia y del Norte de África.

Creta es una isla cuya superficie aparece dominada por tres grandes macizos montañosos: el de Léfka Óri (las Montañas Blancas) a occidente, en el centro las de mayor altitud, el Monte Ida (Psiloriti), que culmina a 2500 m., y los Montes Dikti a oriente, sin contar con otras montañas de menor altitud. Situada en una zona sísmica, a lo largo de la historia ha sufrido terremotos y continúa actualmente bajo su amenaza.

El litoral cretense tiene más de 100 kilómetros y su anchura de norte a sur comprende entre 12 y 60 km. Debido a sus dimensiones unido a su diversidad geográfica, los isleños creían, según Homero, «encontrarse en un conjunto de países en medio de las aguas».[6]

Según Homero, Creta contaba con 90 ciudades, siendo Cnosos la más importante. Esta civilización palacial podría estar dividida por entre tres y diez unidades políticas: al norte Cnosos, en el centro Galatas, al sur Festos, en el centro-este Malia, y al este Petras (cerca de Sitia), Zakro o Kato Zakros. La organización de los territorios palaciales pudo evolucionar en el trascurso de los siglos: el palacio de La Canea (Chaniá), al oeste, dataría de una fase más reciente. Los palacios de menor relevancia, más pequeños (Nirou Khani, Arkhanas), y las «villas» (Hagia Triada) fueron descubiertos en otras regiones.

Ninguna de las ciudades minoicas disponía de murallas, salvo tal vez Petras en época remota. Además en Galatas apenas encontramos armas. La célebre hacha de doble filo parece tener una función meramente ritual y constituir un símbolo religioso.

Palacios
  • Cnosos - el palacio más grande del asentamiento de la Edad de Bronce en Creta;[7] fue sacado a la luz por las excavaciones de Evans el 16 de Marzo de 1900.
  • Festos - el segundo palacio más grande[7] de la isla, excavado por la Escuela Italiana algo más tarde que el de Cnosos.
  • Malia - el centro de las excavaciones francesas, un centro real que aporta una interesante mirada en el desarrollo de los palacios en el periodo protopalacial.
  • Kato Zakros - un asentamiento excavado por arqueólogos griegos en el Este de la isla. También lo encontramos como "Zakro" en la literatura arqueológica.
  • Hagia Triada - un centro administrativo muy cercano a Festos.
  • Gournia - un núcleo de habitación excavado en el primer cuarto del siglo XX por la Escuela Americana.

 Historia

Fresco de los Delfines, en el megaron de la Reina. Palacio de Cnosos. 1500 a. C.

Los primeros grupos en asentarse en Creta probablemente llegaron desde Anatolia en torno al 7000 a. C. Crearon diferentes asentamientos en la isla, uno de ellos era Cnosos. Estos primeros habitantes vivían en chozas de madera, aunque con el paso del tiempo cambiarán de material como ladrillos de barro y techumbres de madera. Fabricaban herramientas con diversos materiales como hueso y piedras e hicieron figuras de barro de representaciones femeninas y masculinas, lo que indica que ya tenían cierto sentido religioso.

El arqueólogo británico, Arthur Evans, que descubrió y excavó el Palacio de Cnosos, asignó a cada estrato de dicho palacio una duración temporal basada en el análisis comparativo de las cerámicas y los demás objetos que encontró en ellos. Articuló una cronología en tres grandes periodos: Minoico Antiguo, al que asignó el periodo comprendido entre el 3400 y el 2100 a. C.; Minoico medio, del 2100 al 1580 a. C.; y Minoico tardío, del 1580 al 1200 a. C. Los correspondientes estratos se superponían a otro mucho más profundo y antiguo que tenía seis metros de espesor: era la base neolítica de aquella civilización. Evans fijó su inicio hacia el 8000 a. C. Estas subdivisiones fueron inicialmente concebidas para los estratos del Palacio de Cnosos, pero se aplicaron a esta civilización. Estudios posteriores han rebajado significativamente las fechas apuntadas por Evans, en especial las del Minoico antiguo. Los cambios más sustanciales fueron consecuencia, sobre todo, de hallazgos en las islas del Egeo, especialmente en Santolina, y en la Grecia continental. En referencia al Minoico tardío debido al desciframiento de la escritura lineal B. En la actualidad la cronología de las civilizaciones minoica, cicládica y heládica ofrece muchos puntos oscuros, por lo que las dataciones que se indican son aproximadas y susceptibles de revisión. Por otra parte, John Pendleburg, que trabajó varios años con Evans en Cnosos, observó que los distintos periodos no eran totalmente estancos, sino que con frecuencia se solapaban en parte.

Minoico antiguo o Prepalacial

Esta fase de la historia minoica se conoce como Minoico antiguo o Prepalacial (2600-2000 a. C. aprox.), en la cual se ve el crecimiento comercial que desarrolla Creta con los países del Próximo Oriente y Egipto, entre cuyos productos de importación se encuentra el estaño, inexistente en la isla.

Vivió el paso de una economía puramente agrícola a una organización más evolucionada, fruto del comercio marítimo con las demás regiones del Mar Egeo y del Mediterráneo Occidental.

Se conoce relativamente poco sobre el estado de la civilización antes del 2700 a. C. por la escasa aparición de restos metálicos, si se exceptúa la ciudad de Melos. A partir de esa fecha Creta empieza a tener auge, producto de la introducción del torno en la alfarería y la metalurgia del bronce, a lo que se le suma un aumento demográfico (estuvo densamente poblada), sobre todo en la zona centro-oriental.

Lingote de cobre minoico.

Durante esta época la civilización minoica destacó por una organización comunal, culto a la fertilidad, y una orfebrería avanzada. Los asentamientos prepalaciales son poco conocidos. Hay constancia de que las casas fueron construidas de piedra y adobe, con patios pavimentados con losas y ocasionalmente, con las paredes estucadas. Las viviendas más características se han hallado en Vasiliki y en Myrto de Jerapetra.[10]

Algunas de las tumbas de esta época tenían forma de cúpula (en la llanura de Mesará), otras se construyeron a pie de formaciones rocosas (en Mojlós), y las hay cavadas en la roca, como en Aquia Fotia y Sitia. Se han hallado necrópolis en Arjanes, Crysólaco, Malia, Palaécastron y Zakros.

 Minoico Medio o Protopalacial

Las tres principales características de ese periodo son: la construcción de los palacios, el desarrollo de la cerámica de Camares y la aparición de la escritura.

Existieron ciertas influencias recíprocas ente Creta y Anatolia, y pudo haber infiltraciones de elementos anatolios en la isla, pero la revolución de la Creta palacial se explica por una evolución económica y política natural interna, sin que haya necesidad de recurrir a la hipótesis de una invasión masiva de nuevas poblaciones. De luvitas u otros pueblos no se ha encontrado ningún rastro inequívoco.[11]

Gracias a su posición estratégica se desarrolla fuertemente el comercio, creándose la propiedad privada [cita requerida] , eventos a los que suman el aumento demográfico, y se da inicio a la etapa denominada Minoico Medio o de los Palacios Antiguos o Protopalacial (2000/1900-1700 a. C. aprox.), en donde se empieza la construcción de los grandes palacios de Festos, Malia, Hagia Triada, y el más conocido e importante de todos, Cnosos. La aparición de los palacios contrasta con el aparente declive de la civilización cicládica y de la Grecia continental, y sorprende en una isla que no había tenido ni el desarrollo artístico de las Cícladas ni el nivel de organización económica de ciertos lugares del Peloponeso, como Lerna.[12]

El gran auge del comercio marítimo, ya comentado, desembocó en la fundación de ciudades y en la construcción de palacios.[9] Los palacios minoicos (o anaktora) son los edificios mejor conocidos de los que se han excavado en la isla. Son monumentales edificaciones dedicadas a tareas administrativas, como se evidencia por los múltiples archivos sacados a la luz por los arqueólogos. Cada uno de los palacios excavados hasta la fecha tiene sus peculiaridades propias, pero también comparten algunas entre ellos que los diferencian de otras estructuras arquitectónicas. Características comunes son su disposición alrededor de un patio central, cuyos pisos se comunicaban mediante pequeñas escaleras, las fachadas construidas con piedras porosas y con entradas monumentales, la abundancia de almacenes y la existencia de habitaciones sagradas. Su mejor ejemplo es la parte occidental del Palacio de Festos.

No cabe duda de la gran importancia que tuvo el comercio, ya que los restos arqueológicos nos revelan unas infraestructuras muy desarrolladas que indicarían el esfuerzo y el interés de esta sociedad por la actividad comercial.

La economía se basa en este periodo, además de en el comercio, en el cultivo del trigo, la vid y la oliva, y en la ganadería, resultando una economía rica, que mantiene a esta sociedad a salvo de revueltas sociales.

El estilo decorativo de cerámica denominado de Camares, por el nombre de la población homónima, en cuyas cuevas se hallaron numerosos ejemplares, nació en los talleres reales.

Minoico Neopalacial o de los Segundos Palacios

A esta fase (1700-1350 a. C.), situada tras el fin del Minoico Medio y las primeras fases del Minoico Tardío, es a la que pertenecen casi exclusivamente las estructuras del Palacio de Cnosos que sacó a la luz Arthur Evans, y es en la que Creta llega a su máximo apogeo.

Se fundaron nuevas ciudades y se construyeron nuevos palacios más majestuosos sobre las ruinas de los antiguos. Los centros administrativos controlaban extensos territorios, fruto de la mejora y desarrollo de las comunicaciones terrestres y marítimas, mediante la construcción de carreteras y de puertos, de los que zarpaban barcos mercantes con productos agrícolas y artísticos, que se intercambiaban por materias primas.

Los nuevos palacios, de forma laberíntica, constaban de varios pisos, con grandes patios y pórticos, con escaleras amplias y corredores, además de propileos monumentales. Se podía acceder por varias puertas a las dependencias reales, dotadas de habitaciones con tronos, baños y pozos de ventilación. En estos palacios había salas de recepción, de banquetes y rituales. También se dotaron de almacenes, criptas, instalaciones auxiliares y talleres de diversas clases. Se habilitaron sistemas hidráulicos y de drenaje. Los muros fueron decorados con frescos policromados y los pavimentos fueron revestidos con losas brillantes de aljez.

Respecto al sistema social, probablemente teocrático, el rey de cada palacio era el jefe supremo oficial y religioso. Tal vez existió una jerarquía entre los reyes, con el de Cnosos a la cabeza.

Del carácter agrícola y artesano, evidenciado en las mansiones y granjas de los nobles, ha quedado huella en las instalaciones encontradas en Bathipetra, Tylisos, Sclavócampos, Zu, Ano Zakron, etc.[13]

En el siglo XVII a. C. todos los centros neopalaciales fueron destruidos debido a una erupción del volcán de Santorini, erupción conocida como Erupción minoica, en el período entre el 1639 y el 1616 a. C. , fechada por medio de la datación por radiocarbono; en 1628 a. C. dendrocronológicamente; y en 1530-1500 a. C. arqueológicamente.

El desarrollo de Creta llegó a su fin, el Palacio de Cnosos fue reconstruido para ser la residencia de una dinastía aquea del Peloponeso.

 Minoico Postpalacial

Este periodo abarca de 1350 al 1110 a. C.. Tras la catástrofe sufrida en torno al 1350 a. C. no se reconstruyó ni revivió ninguno de los palacios minoicos de la isla.[17] Los palacios micénicos que construyeron los aqueos en otros lugares son desconocidos, exceptuando los restos conservados sobre las ruinas de residencias anteriores, en Hagia Triada, en las casa de Tylisos. Aún no se ha descubierto el legendario palacio del mitológico rey Idomeneo, nieto de Minos.

Sin embargo, se conocen muchos de los centros micénicos que se desarrollaron en este periodo en Creta y que perduraron en época griega: Cidonia, Polirinia, Cnosos, Gortina, Festos, etc. La nueva civilización de raigambre minoica pero de espíritu micénico, tenía una marcada tendencia a la arquitectura y a la estilización. Se repiten los mismos motivos, aunque más simples, en la decoración de las pinturas murales, con la pérdida de la libertad y vitalidad anteriores.

 Subminoico

Esta época que comprende de 1100 a 900 coincide en paralelo con el periodo protogeométrico y con la llegada de las migraciones dorias.

Influyendo a sus conquistadores de Grecia continental, la tradición cultural minoica continuó en algunos lugares, sobre todo en los centros montañosos de los Eteócrites de la Creta oriental; y en el centro de la isla, en Brócastro de Merambelu, Praesós, Karfi de Lasithi y en otros lugares.

En este periodo se generalizó el uso del hierro y de la cremación de los muertos, atestiguada por el hallazgo de urnas cinerarias en Fortetsa, en el territorio de Cnosos.

Ocaso y Atlántida

Dominios minoicos durante la invasión micénica.

Hacia el año 1700 a. C. los palacios fueron destruidos: existen indicios de que un terremoto afectó en forma importante a Creta. Esta teoría está apoyada por el descubrimiento del templo de Anemospilia por el arqueólogo Sakelarakis, en el cual aparecen los cuerpos de tres personas (una de ellas víctima de un sacrificio humano) que fueron sorprendidas por el derrumbamiento del templo.[18]

Algunas teorías postulan una posible invasión por parte de los hititas [cita requerida] desde Anatolia (actual Turquía). Sin embargo no fue un golpe fatal, reconstruyéndose los palacios e iniciándose el periodo de mayor auge de la civilización, el Minoico Reciente, o de los Palacios modernos (c. 1700 a. C. - 1400 a. C.)

Según leyendas y escritos (especialmente de Tucídides) en este periodo la civilización minoica se habría convertido en una talasocracia, representado por la leyenda del rey Minos («...Minos dominaba el mar griego»),[19] que se supone existió en esta época y quien en venganza del asesinato en Atenas de su hijo Androgeo, exigió a Teseo un tributo de siete muchachos y muchachas atenienses cada nueve años para alimentar al Minotauro.[20] Dicha talasocracia llegó a ocupar las islas Cícladas.

Viviendo su momento de apogeo, la civilización minoica se derrumbó de nuevo, esta vez para siempre. Los palacios fueron nuevamente destruidos por causas que se desconocen. Después de la destrucción los micénicos ocuparon la isla. Había desaparecido la civilización Minoica.

La erupción del volcán de Tera (actual Santorini), que se ubica a 112 km al noreste de Creta, creó ondas expansivas que produjeron maremotos y terremotos y se ha fechado en torno al año 1628 a. C. El volumen del material desplazado por la erupción se ha calculado en 80 km³. Algunos lugares fueron sepultados hasta con 60 m de ceniza. Es posible que la leyenda de la Atlántida se refiera a la destrucción de la civilización minoica. Sin embargo, la civilización minoica no se extinguiría todavía y perviviría al menos un siglo más, muy posiblemente a causa de otro sismo, sin que tuviera una huella tan importante como Thera (Cunliffe).

 
Fresco del salto del toro, en Cnosos.

Las colecciones de arte minoico se encuentran en un museo en la ciudad de Heraclión, cerca de Cnosos, en la costa norte de Creta. El arte minoico, junto con otros restos de su actividad cultural (en especial la evolución de los estilos cerámicos) han permitido a los arqueólogos poder definir las tres fases de la cultura minoica explicadas más abajo (Minoico Antiguo o Prepalacial, Minoico Medio o Protopalacial y Minoico Tardío o Neopalacial).


Entre lo más importante del arte minoico destacan sus cerámicas. El Minoico temprano se caracterizó por el decorado polícromo de motivos blancos y rojos, y dibujos de espirales, triángulos, líneas encorvadas, cruces, figuras de peces, etc. Posteriormente en el periodo reciente se añaden más colores adoptando, muchas veces, formas esféricas y decoradas con escenas de corte más naturista y figurativo, por ejemplo pulpos que ocupan toda la panza de las vasijas.

 


Pero sin lugar a duda lo más característico de esta rica cultura son sus frescos. Las escenas representaban la vida en la isla, recurriendo a temas como las procesiones, sacrificios, danzas, luchas con toros, etc. Tienen un estilo geométrico y son, comúnmente, monocromáticos.

También desarrollaron figurillas humanas y de dioses, normalmente femeninas y con rasgos sexuales poco acentuados. También destaca el desarrollo de joyas, vasos de oro y piedras preciosas, productos por los que se hicieron conocidos fuera de la isla.

En lo que a vestimenta se refiere, los hombres minoicos usaban normalmente telas del lomo y faldas tipo escocesas. Las mujeres, por su parte, túnicas que se llegaban al ombligo y faldas. Los estampados en las prendas dieron, al igual que el resto del arte, énfasis en las figuras geométricas.

Lengua y escritura minoicas

Su escritura fue, en un principio, de forma jeroglífica, empleada según los descubrimientos actuales entre los años 1900 a. C. - 1700 a. C. Posteriormente este sistema de escritura evoluciona hacia una escritura fonética, denominada silábica Lineal A (1700 a. C. - 1450 a. C.) para notar su lengua (aún no descifrada, pero denominada minoica o eteocretense), que será tomada y adaptada por los griegos micénicos para escribir el dialecto griego micénico, del grupo pre-dorio.

Tablilla cerámica con escritura silábica lineal B.

Este sistema de escritura micénico adoptado desde el Lineal A se denomina Lineal B y se terminará imponiendo tanto en el continente como en la isla de Cnosos para llevar la contabilidad de los palacios, según muestran los vestigios encontrados.

Religión minoica

Los minoicos parecen haber dado siempre un papel preponderante a las diosas, por lo que a veces se ha descrito su religión como «matriarcal».[21] Aunque existen pruebas de la existencia de dioses masculinos, las representaciones de diosas son con mucho las más frecuentes. Mientras se especula que algunas de estas representaciones de mujeres corresponden a fieles y sacerdotisas oficiando ceremonias religiosas, otras veces parece que la imagen representa a la misma deidad en diferentes formas: como Diosa madre de la fertilidad, Señora de los Animales, protectora de las ciudades, del hogar, de la cosecha, del inframundo etc. Algunos[22] han afirmado que estos eran aspectos diferentes de una sola Gran Diosa. Destacan en este sentido las distintas figurillas de mujeres con los pechos descubiertos y con vestidos acampanados que suelen aparecer agarrando serpientes, lo que se ha interpretado junto con los pechos descubiertos como símbolo de fertilidad. Muchos expertos apuntan que estas diosas podrían ser la evolución de las primitivas diosas-madres neolíticas e incluso los ancestros de las diosas griegas Deméter y Perséfone. Suelen aparecer todas ellas representadas acompañadas de serpientes, pájaros, amapolas y algún tipo de animal poco reconocible sobre la cabeza.

El ejemplo por excelencia de gran celebración festiva es la famosa competición atlética del salto del toro, representada multitud de veces en los frescos de Cnosos[23] e inscrita en sellos.[24] Los altares minóicos coronados de cuernos, llamados «cuernos de consagración» desde Arthur Evans, aparecen en impresiones de sellos, y sobreviven ejemplos en Chipre.

Los símbolos sagrados de los minoicos incluyen el toro y sus cuernos, las labrys (hachas de doble filo), las columnas, la serpiente, el disco solar y el árbol. Sin embargo, estudios recientes proponen una interpretación radicalmente diferente a la religiosa para estos símbolos, sugiriendo que se refieren a la apicultura.[25]

Existen evidencias de que los minoicos pudieron llevar a cabo sacrificios humanos en tres lugares: Anemospilia, en un edificio del MMII (periodo Protopalacial 1800-1700 a.C.) interpetado como un templo, en un santuario en Fournou Korifi, al sur de Creta (MMII, periodo Prepalacial 2900-2300 a.C) y en Cnosos, en un edificio conocido como la «Casa Norte», del LMIB (periodo Neopalacial 1480-1425 a.C.).

Como es habitual en los yacimientos de la Edad de Bronce son los enterramientos los que proporcionan la mayor parte del material arqueológico para este periodo. Hacia el fin del Periodo Neopalacial minoico, se practicaban dos modalidades de enterramiento: con tumbas circulares o Tholoi, ubicadas en el sur de Creta; y las tumbas en cista (cuatro losas laterales y una encima) localizadas en el norte y en el este. Por supuesto existen diferentes patrones dentro de las prácticas mortuorias minoicas que no se ajustan completamente a las dos descritas, aunque parece claro que era la inhumación, y no la cremación, la forma más popular de enterramiento en la Creta de la Edad de Bronce.[26] Aunque en este periodo se tiende hacia el enterramiento individual existen excepciones, como el controvertido complejo de Chrysolakkos, en Mallia, un conjunto de edificaciones que se puede interpretar o bien como un centro de rituales de enterramiento, o como la cripta de una familia noble.

Se han descubierto cientos de exvotos en las cuevas de varios montes, destacando las del monte Ida, lo cual sugiere peticiones de ayuda hacia los dioses y que sean restos de ciertos rituales que podrían llevarse a cabo en estas cavernas.

El palacio de Cnosos.

El palacio de Cnosos

 

El palacio de Cnosos es el mejor ejemplo para comprender el apogeo de la primera civilización europea. La colina de Cnosos está situada a unos 5 km de la costa, sobre la vía natural hacia el interior de la parte central de Creta. Cnosos, con sus 17.000 m² construidos y unas 1.500 habitaciones, constituye el principal de los palacios cretenses y en el que se ha querido ver la sede del mítico rey Minos.

Cronología

Grecia y el Egeo hasta el final de la civilización micénica [cita requerida]
 TroyaCícladasCretaContinente griego
Bronce
antiguo
Troya I
2920-2450 a. C.

Troya II
2600-2350 a. C.

Troya III
2350-2200 a. C.

Grotta-Pilos
3200-2700 a. C.

Karos-Siros
2700-2200 a. C.

Filacopí I
2200-2000 a. C.

Minoico antiguo (Prepalacial)
2500-1850 a. C.
Heládico antiguo
2700-1850 a. C.
Bronce
medio
Troya IV
2200-1900 a. C.

Troya V
1900-1700 a. C.

Troya VI
1700-1300 a. C.

Filacopí II
2000-1800 a. C.

Minoico medio I-IIIA (Protopalacial)
1850-1550 a. C.

Heládico Medio
1850-1580 a. C.
Bronce
tardío
Troya VII-A
1300-1200 a. C.

Troya VII-B-1
1200-1100 a. C.

 Minoico Medio IIIB-Minoico tardío II (Neopalacial)
1550-1400 a. C.

Minoico tardío III
1400-1100 a. C.

Micénico I
1580-1500 a. C.

Micénico II
1500-1425 a. C.

Micénico III
1425-1100 a. C.

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