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LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº32 (19.3.2023)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº32 (19.3.2023)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº32 (19.3.2023)

PARTIDO OFICIAL Nº 3595

SD HUESCA 1-1 REAL ZARAGOZAReal Zaragoza SAD

1-1 Obeng 48’

0-1 BEBÉ 32’

Titulares



1 Andres Fdez (P) 1 Alvarez (P)
2 ANDREI 3 JAIR JR
3 FLORIAN MIGUEL 4 BEBÉ   76’
4 Timor 6 Frances
7 Valentin   87’ 7 Miguel   46’
9 Obeng   87’ 11 VADA   76’
11 Joaquín   28’ 14 Serrano
14 J.Pulido (C) 17 Nieto
15 Blasco 18 Fran Gamez
22 Juan Carlos   78’ 20 Simeone   83’
23 Sielva   78’ 21 Zapater (C)

Sustituciones



11 Joaquín   24 Pulido 28’ 7 Miguel   16 TOMÁS ALARCÓN 46’
23 Sielva   5 KENTO HASHIMOTO 78’ 4 BEBÉ   8 Valderrama 76’
22 Juan Carlos   21 M. Mateu 78’ 11 VADA   10 Bermejo 76’
7 Valentin   19 A. KANTE 87’ 20 Simeone   19 P. MAKHTAR 83’
9 Obeng   10 JAVI 87’

SD Huesca 1-1 Real Zaragoza

41 % Posesión 59 %
 remates dentro 
 disparos bloqueados 
 remates fuera 
4 disparos recibidos 18
0 tarjetas amarillas 2
1 tarjetas rojas 1
7 faltas recibidas 4
5 faltas cometidas 8
114 perdidas de posesion 114
46 recuperaciones de posesion 37
3 fueras de juego 2

Empate a goles, a expulsiones y a juego feo entre el Huesca y el Real Zaragoza

Bebé adelantó al Real Zaragoza en El Alcoraz y Obeng igualó antes del descanso. Jorge Pulido y Zapater, los capitanes, vieron sendas tarjetas rojas muy pronto.

Nadie fue mejor que nadie en el derbi aragonés entre el Huesca y el Real Zaragoza este domingo en El Alcoraz. En un partido tosco, de muy pocas luces futbolísticas en ambos equipos, el 1-1 final fue aceptado por la generalidad como algo natural, un mal menor visto el devenir de los acontecimientos, con las expulsiones de Rubén Pulido, primero, y de Zapater, después, en una primera parte en la que sucedió todo lo importante y con trascendencia en la soporífera tarde vivida.

Si alguien no tenía claro lo que suele ser un partido de máxima rivalidad, esos denominados derbis entre equipos que viven el enfrentamiento con ciertos pluses añadidos a un día normal, este Huesca-Real Zaragoza de marzo de 2023 sirvió de paradigma contundente. La primera parte fue un prodigio de nulidad futbolística de unos y otros, de pérdidas constantes del balón, de un ir y venir sin sentido en infinidad de minutos. Imposible decir a ciencia cierta quién dominó más el balón, quien tuvo el timón de la iniciativa. Espesura global. Aburrimiento para los que acuden a los estadios o encienden el televisor en busca de algo de calidad, de plasticidad, de destreza en los protagonistas de la segunda categoría profesional. Y, en ese juego enrevesado constante, se dieron gotas de dureza, de excesiva aplicación de algunos futbolistas en acciones evitables, de abundancia de revoluciones en cabezas que no saben medir las pulsaciones.

El Huesca solo hilvanó una jugada en la primera mitad. Fue en el minuto 13, con un gran pase de Juan Carlos al espacio donde entraba por el centro Joaquín. Este no logró rematar bien porque se anticipó Nieto a la desesperada dentro del área, pero dejó el balón muerto para que Obeng, que entraba apoyando a sus colegas, rematara al palo izquierdo, cruzado, con todo a favor. El Real Zaragoza, por cierto, no existió en ataque durante media hora larga. Toques inútiles en la zona inerte del campo y ninguna luz a la hora de dar el último pase o el centro válido cerca de un inédito Ándrés Fernández (era el de naranja). Hasta el minuto 30, solo un disparo lejano de Timor, en el 25, que detuvo bien abajo Cristian Álvarez, supuso una aproximación con cierta intención a portería de ambos contendientes.

Y en estas, un jaleado Jorge Pulido, central oscense que se pone a cien por hora cada vez que se enfrenta al Real Zaragoza -mucho más si el graderío de El Alcoraz lo jalea como lo hizo en sendas acciones contundentes-, entró abajo, al tobillo, a Simeone en un balón insustancial en medio campo y se ganó la roja directa de López Toca. En el minuto 27, el Huesca se quedaba en inferioridad y tocado moralmente. El viento se le puso en contra a los azulgranas cuatro minutos después cuando, en la que también fue única acción medianamente combinada del Real Zaragoza, Gámez centró al corazón del área, Blasco se anticipó a la recepción de Simeone o Puche, pero dejó la pelota a placer al borde del área para que un cañonero como Bebé, de primeras, colocara un derechazo seco fuera del alcance del portero. En el minuto 31, los zaragocistas parecían poner la proa hacia una victoria vital con todos los condicionantes a su favor.

Pero los de Escribá, siempre incapaces este año de jugar como el fútbol manda cuando uno está en superioridad numérica, lo estropearon en un abrir y cerrar de ojos. Lejos de matar el partido, de llevarlo al descanso tal y como estaba (ya no se les puede pedir más, ir a por un 0-2, por ejemplo), le dieron vida al Huesca cuando los azulgranas estaban noqueados. En otra acción inútil, en campo oscense, Zapater levantó la pierna al estilo kung fu en una pelota dividida y golpeó en la cara con la bota a Sielva, que se retorció de inmediato en el suelo mientras sus compañeros acudían a rodear al juez, como mandan los cánones en estos casos. La roja al capitán ejeano estaba pedida por aclamación, más allá de que su acción fuese juego peligroso evidente. El precedente de Pulido y el ambiente de derbi en casa de la víctima de esa acción no dejaban lugar a la duda. En el 35, Zapater se fue a la ducha y dejó la contienda 10 contra 10.

Y el Huesca, que no había pisado el área desde el 0-1, logró el empate pasados tres minutos del tiempo reglamentado, casi cumplido el aumento. Ratiu chutó desde 40 metros con potencia, raso, Cristian Álvarez no atrapó el balón y lo dejó suelto para que Obeng, al que nadie marcó ni siguió en el rechace, fusilara el 1-1 ante la emoción de una grada que ya no se esperaba este premio viendo la desorientación de los muchachos de Ziganda toda la tarde.

El intermedio sentó de maravilla al Huesca, que acababa de escapar del ataud cuando ya le preparaban el responso incluso parte de los suyos. Y el Real Zaragoza volvió a adoptar esa cara de ido que se le queda a menudo cuando falla en victorias o circunstancias absolutamente favorables. Antes del descanso, Ziganda había metido al otro Pulido, Rubén, por Joaquín para cubrir la defensa, dejando su ataque en mantillas. En el tiempo de asueto, Escribá introdujo a Alarcón por Puche para remendar la falta de Zapater y también dejó a Simeone en solitario.

Este cúmulo de hechos y movimientos de ajedrez causó mejor respuesta en el cuadro altoaragonés, que salió crecido de la caseta en la segunda mitad. Gerard Valentín estuvo cerca de marcar el 2-1 y voltear el marcador en el minuto 48, nada más rodar la pelota de nuevo. Disparó en el área, solo y a placer, tras otro rechace en corto, malo, de Cristian Álvarez en un remate primero de Obeng, pero Jair sacó bajo palos cuando el balón iba dentro. Ratiu, acompañado por el vertical Valentín, amargó el rato a Nieto con un par de desbordes seguidos que no acabaron en gol por la poca habilidad de los rematadores oscenses. De nuevo, como en el primer tiempo, el Real Zaragoza no existió durante un larguísimo trecho en lo concerniente al fútbol de ataque.

Se alcanzaron los últimos 20 minutos con el Real Zaragoza portando una estadística que define su puesta en escena: el único disparo a portería en hora y 10 minutos era el del gol de Bebé. Al menos, en su inoperancia general, el Huesca le puso siempre más gotas de veneno a su propuesta ofensiva, incluso tras perder a Joaquín para reestructurar el bloque por la expulsión de Pulido. Cuando los Alarcón, Francho, Vada y demás se pusieron un par de veces a tratar de controlar el balón de modo insulso, las pérdidas no forzadas de uno u otro denunciaron la mala tarde del equipo.

Escribá metió a Bermejo y Eugeni a falta de menos de un cuarto de hora, en vez de un apático Vada y de un agotado Bebé. Quizá con sangre fresca pudiera llegar cerca de Andrés Fernándes una vez, aunque solo fuese una. En frente, Ziganda se la jugó en última baza con Mateu y Hashimoto, por la misma razón: tener gente con oxígeno en la

mente entre tanto agotamiento. Nada de ello dio resultados visibles a corto plazo. El tostón siguió en el mismo rango de tostón. Al Zaragoza el 1-1 hacía rato que le parecía una joya. Al Huesca, no tanto. Veían los azulgranas que estaban ante un adversario conformista y sin pilas ni cerebro. En los últimos 8 minutos, Gueye tuvo su enésima y breve oportunidad en el puesto de Simeone, vacío tras correr para nada todo el partido. Una pena que el equipo jugase hacia atrás más que hacia delante, con Alarcón a la cabeza de pases retrasados y laterales.

En el 85, Florian Miguel rondó el triunfo del Huesca al lanzar un zurdazo seco desde su lateral, en carrera atacante, que Cristian Álvarez echó a córner por alto cuando se iba hacia dentro. Y, ciertamente, ahí se acabó el fuelle de los de El Alcoraz. Se vio venir desde mucho rato antes que la película iba encarada a un 1-1 que a nadie sirve para sustentar sus aspiraciones. El Huesca no soñará con alcanzar a largo plazo la sexta plaza, o sea, la promoción de ascenso. Y el Real Zaragoza no logra despegarse del peligro del descenso. Al contrario, pierde dos puntos de colchón tras la victoria de la Ponferradina ante el Alavés.

Los azulgranas están abonados a los empates, renta escasa en el fútbol donde las victorias valen por tres. Y los zaragocistas, puntito a puntito, van a tratar de alcanzar la orilla como sea, sabedores de que las capacidades del conjunto para gobernar y ganar muchos de los partidos de esta liga son insuficientes. Nada nuevo dejó, pues, este derbi aragonés. Fue una dosis más de lo mismo, igual se mire desde Huesca que se haga desde Zaragoza.

Ficha Técnica

SD Huesca: Andrés Fernández; Ratiu, Blasco, Jorge Pulido, Florian Miguel; Gerard Valentín (Kanté 87), Sielva (Hashimoto, 76), Timor, Juan Carlos (M. Mateu, 76); Joaquín (Rubén Pulido, 30) y Obeng (Kanté, 87).

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Gámez, Francés, Jair, Nieto; Zapater, Francho; Vada (Bermejo, 76), Bebé (Eugeni, 76); Puche (Alarcón, 46) y Simeone (Gueye, 83).

Árbitro: López Toca (Comité Cántabro). Expulsó con roja directa a Jorge Pulido (27) por una dura entrada a Simeone y a Zapater (35) por juego peligroso sobre Sielva. Amonestó a Bebé (41) y Francho (75).

Goles: 0-1, min. 31: Bebé. 1-1, min. 45+3: Obeng.

Incidencias: Tarde primaveral, con 18 grados y sol, con algunas nubes. El césped de El Alcoraz presentó un magnífico aspecto. En las gradas hubo un lleno técnico, casi absoluto, en torno a los 8.500 espectadores, de ellos en torno a 300 de Zaragoza.

 

Empate con polémica

El árbitro expulsó injustamente a Zapater, después de una roja directa a Pulido. Bebé adelantó al Real Zaragoza y Obeng empató para el Huesca al filo del descanso.

Empate con polémica en un Alcoraz con récord histórico de público. En una tarde con más emoción que fútbol, Bebé adelantó al Zaragoza con uno de sus clásicos obuses y Obeng igualó al filo del descanso, tras una ‘cantada’ de Cristian Álvarez. Pero el partido estuvo marcado por la injusta expulsión de Zapater ocho minutos después de que Jorge Pulido viera la roja directa por una patada muy destemplada a Giuliano.

El Zaragoza salió mejor al partido, imponiendo el control con posesiones largas, pero el primer aviso serio lo dio el Huesca al filo del cuarto de hora con un zurdazo al poste de Obeng en una contra que inició Joaquín. Ninguno de los dos equipos quiso destaparse y correr riesgos, ninguno quiso equivocarse, hasta que Jorge Pulido, sobreexcitado siempre frente al Zaragoza, se auto expulsó en el minuto 27 con una entrada terrible por detrás a Giuliano en el centro del campo. López Toca, muy cerca de la jugada, no lo dudó y le enseñó la tarjeta roja directa. El Huesca se quedó con diez, lo que obligó a Ziganda a sacrificar a Joaquín para rearmar su defensa con Rubén Pulido, pero el Zaragoza supo sacar inmediata ventaja de su superioridad numérica y cinco minutos después Bebé aprovechó un despeje en falso de Ratiu para sorprender a Andrés Fernández desde fuera del área con un cañonazo marca de la casa.

El encuentro entró entonces en una fase de nervios y al árbitro se le fue la mano expulsando también con roja directa a Zapater por una acción de juego peligroso sobre Sielva, que debió quedarse en amarilla. López Toca, el colegiado de los tres últimos ascensos del Huesca, quiso compensar y se equivocó, dejando al Zaragoza también con un hombre menos. Zapater lleva el brazalete de capitán, pero ni protestó la injusticia…

El partido terminó de igualarse en el último minuto del descuento de la primera parte, cuando Obeng aprovechó un regalo de Cristian Álvarez, que no sujetó el disparo lejano de Ratiu, para establecer el empate.

Escribá movió el banquillo en el descanso y dio entrada a Alarcón por Puche, dejando sólo en punta a Giuliano e intentando amurallar la medular con el internacional chileno, pero al poco de empezar la segunda parte una desatención general sembró el desconcierto y Francés tuvo que salvar casi bajo palos un disparo envenenado de Ratiu. El Huesca, afilado por su banda derecha, se fue creciendo y Cristian Álvarez pasó por una fase de apuro permanente, mientras el Zaragoza, reservón y previsible, no logró inquietar a Andrés Fernández hasta el minuto 70, cuando Vada, con todo a su favor, no supo rentabilizar una gran acción personal de Nieto.

A un cuarto de hora del final y cuando el cansancio ya apretaba en los dos equipos, Bermejo y Eugeni entraron por Vada y Bebé, en el Zaragoza, y Marc Mateu y Hasimoto, por el Huesca. Escribá le dio también los últimos minutos a Gueye por un Giuliano agotado en su pelea en solitario contra toda la defensa azulgrana, pero para entonces el Zaragoza ya se conformaba con el empate y el senegalés sigue negado.


LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº31 (12.3.2023)

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LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº31 (12.3.2023)

PARTIDO OFICIAL Nº 3594

Real Zaragoza SADREAL ZARAGOZA 3-0 LEGANESEscudo/Bandera equipo

3-0 Miguel 66’
2-0 VADA 59’
1-0 Simeone 35’

Titulares



1 Alvarez (P) 2 Nyom
4 BEBÉ   84’ 4 Kenneth Josiah (C)
5 Jaume   69’ 6 Sergio
6 Frances 10 Jose Arnaiz   84’
7 Miguel 11 Muñoz   65’
11 VADA   69’ 13 Riesgo (P)
17 Nieto   78’ 17 Raba   74’
20 Simeone   84’ 18 Ruben Pardo   74’
21 Zapater (C) 20 Undabarrena   65’
24 Lluis Lopez 21 Jorge Miramón
27 Luna 32 Cisse

Sustituciones



11 VADA   10 Bermejo 69’ 20 Undabarrena   7 Juan Jose 65’
5 Jaume   16 TOMÁS ALARCÓN 69’ 11 Muñoz   19 Jon 65’
17 Nieto   38 Sans 78’ 17 Raba   14 Vico 74’
4 BEBÉ   12 Larra 84’ 18 Ruben Pardo   8 Gaku 74’
20 Simeone   8 Valderrama 84’ 10 Jose Arnaiz   9 Qasmi 84’

Real Zaragoza 3-0 Leganes

39.5 % Posesión 60.5 %
6 remates dentro 2
2 disparos bloqueados 4
1 remates fuera 4
10 disparos recibidos 9
3 tarjetas amarillas 0
0 tarjetas rojas 0
10 faltas recibidas 17
18 faltas cometidas 12
105 perdidas de posesion 97
46 recuperaciones de posesion 42
0 fueras de juego 0

El Real Zaragoza rompe el ayuno y golea al Leganés

Simeone fue el gran protagonista del partido, marcando el tanto que liberó al equipo antes del descanso. Ya en la segunda, Vada, de penalti, y Puche cerraron un triunfo vital.

Terminó el ayuno. El Real Zaragoza se reencontró este domingo al fin con el gol para celebrar una victoria crucial en La Romareda. El equipo de Escribá se impuso por 3-0 al Leganés con Simeone como gran protagonista. El hispano-argentino fue el autor del tanto que cambió el partido antes del descanso y, a partir de ahí, el equipo se soltó y Vada -de penalti- y Puche acabaron completando la goleada ante un rival apático e inofensivo.

El partido había empezado recordando a los anteriores. Durante la primera media hora apenas ocurrió nada. Ambos equipos se esforzaron en asentar sus planteamientos sin asumir riesgos. El Real Zaragoza, de vuelta al 4-4-2, se protegía en su campo a la espera de atacar espacios a la contra. El Leganés circulaba a un ritmo bajo, previsible, sin llegar a inquietar a Cristian Álvarez.

Un disparo lejano de Raba, que se perdió por encima del larguero, fue la llegada con más peligro de los pepineros en ese tramo inicial. El resto fueron jugadas de escasa influencia. Combinaciones sin profundidad, bien controladas por un Zaragoza que agradeció la presencia de Francés en los duelos directos ante Juan Muñoz y Arnaiz.

Con balón, el bloque de Escribá estaba tan espeso como en anteriores compromisos. Sin precisión. Sin claridad. Sin ideas… Bebé monopolizaba cada avance. Su pierna derecha era el único recurso ofensivo. Miraba a portería cuando debía y cuando no. Se confiaba todo a su inspiración, pero no fue él, sino Simeone, quien acabó con el ayuno del gol.

En el minuto 36, el hispano-argentino recogió un balón en la frontal del área y se fue contra todos. Decidido. Como es él. Capaz de colarse entre cinco o seis rivales y, esta vez sí, definir con un toque sutil que batió a Asier Riesgo.

Fue una liberación. Para Simeone y para el Zaragoza. Casi tres meses sin meses sin marcar llevaba el argentino. Tres jornadas, lo que va de Cuaresma, duraba la abstinencia del equipo. Más de 280 sin ver portería que este domingo terminaron. Vaya, si terminaron…

A partir del 1-0 el partido fue otro. Y el Real Zaragoza, también. Bebé pudo ampliar distancias antes de que se llegase al tiempo de descanso, con otro balón recuperado por Simeone que le fue cedido a la media luna, pero fue en la segunda mitad cuando los de Escribá se terminaron de desatar.

Simeone fue un dolor constante para la defensa del Leganés en la reanudación. Suya fue la primera ocasión tras la reanudación, con un balón que no acertó a pasar a Puche, y en la siguiente (minuto 58 de juego) provocó el penalti que significó el 2-0, obra de Vada con suspense.

El Cholito corrió un balón largo, falló nuevamente en la entrega, pero peleó la pelota hasta estrellarla en el brazo de Sergio González. García Verdura consultó en el VAR y acabó señalando los once metros y la sentencia de un Leganés que ya no se repondría.

El Zaragoza se hizo amo del juego y terminó firmando una tarde redonda, para disfrutar. Puche completó la goleada en el minuto 65, convirtiendo un pase de la muerte cedido desde la izquierda por Nieto; Cristian Álvarez tuvo su protagonismo con una meritoria parada que impidió que los madrileños recortasen distancias; y Simeone acabó siendo despedido entre vítores, con La Romareda en pie, cuando Escribá se sintió ganador.

Triunfo fundamental de un Real Zaragoza que, a la espera de lo que hagan sus rivales a lo largo de este domingo, asciende hasta la decimotercera posición. El zaragocismo vuelve a respirar tranquilo. El descenso queda a nueve puntos. Los que separan al conjunto aragonés de una Ponferradina que esta noche (21.00) se medirá con el Granada.

Ficha técnica:

3 - R. Zaragoza: Cristian Alvarez; Luna, Francés, Lluís López, Nieto; Vada (Bermejo, m.68), Zapater, Jaume Grau (Alarcón, m.68), Bebé (Larrazábal, m.84); Puche (Pau Sans, m.78) y Giuliano Simeone (Eugeni, m.84).

0 - Leganés: Riesgo; Nyom, Omeruo, Sergio González; Cissé, Rubén Pardo (Gaku, m.74), Undabarrena (Narváez, m.65), Miramón; Raba (Fede Vico, m.74), Juan Muñoz (Karrikaburu, m.65) y Arnáiz (Qasmi, m.84).

Goles: 1-0. M.35. Giuliano Simeone; 2-0. M.58. Vada; 3-0. M.66. Puche.

Arbitro: García Verdura (Comité Catalán). Amonestó con tarjeta amarilla a Vada, Zapater y Alarcón, del Real Zaragoza.

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 31 de Liga de Segunda división disputado en el estadio de La Romareda de Zaragoza ante unos 18.000 espectadores. Se le entregó la insignia de oro y brillantes a Jesús Villanueva, que fuera médico del Real Zaragoza durante 33 años. Se guardó un minuto de silencio en recuerdo del fallecimiento de José Ramón Irusquieta, exjugador del Real Zaragoza.

El Zaragoza apabulla al Leganés

Un gol de bandera de Giuliano, en tarde estelar, abrió una clara y fundamental victoria del equipo aragonés. Vada y Puche completaron la goleada.

Por fin ganó el Real Zaragoza. Y lo hizo a costa del Leganés, su bestia negra en Segunda, un rival con el que había perdido sus cinco últimos enfrentamientos, alguno con escandalosa goleada. Pero no hay mal que cien años dure y el equipo aragonés se tomó la revancha y reaccionó cuando más lo necesitaba, cuando en esta segunda vuelta caminaba a paso de tortuga y no lograba sacudirse sus problemas clasificatorios ni la amenaza del descenso. El triunfo fue claro, merecido y rotundo frente a un rival de cartón piedra que no tuvo respuesta. Giuliano, en tarde estelar, abrió el marcador con un golazo y Vada y Puche cerraron un marcador concluyente y reparador.

Francés, Vada y Puche fueron las tres novedades en el once de Escribá, en detrimento de Jair, Francho, con un proceso gripal, y Bermejo, mientras que Idiákez, en su vuelta a La Romareda, varió el sistema -del 5-3-2 a un elástico 4-2-3-1- e introdujo hasta cinco cambios: Omeruo, Cissé, Rubén Pardo, José Arnáiz y Juan Muñoz relevaron al sancionado Jorge Sáenz, al lesionado Franquesa, a Gaku, a Narváez y a Karrikaburu.

El Leganés avisó enseguida con un disparo de Raba desde fuera del área que se marchó rozando el larguero, pero fue un fogonazo aislado, porque los dos equipos impusieron sus precauciones durante más de media hora. Ninguno arriesgó, ninguno quiso equivocarse, y el partido se convirtió en un puro forcejeo a ritmo lento, salpicado de imprecisiones y ausente de ocasiones. El Leganés parecía muy cómodo, aunque sin profundidad, y el Zaragoza, demasiado metido atrás, sólo tenía una tímida amenaza en el derechazo de Bebé. Pero en estas apareció Giuliano para alterarlo todo con una jugada genial y un gol de bandera. El Cholito llevaba ocho encuentros sin ver puerta, pero su suerte cambió cuando más lo necesitaba su equipo: recibió en la esquina del área, aceleró en diagonal, se fue de dos contrarios con la ayuda de un rebote, se zafó de otros tres ya dentro del área y elevó con maestría y precisión sobre la salida de Riesgo. Un golazo. Un serio candidato al gol del año en Segunda.

Lejos de reaccionar tras el descanso, el Leganés careció de la ambición y el brío para ir a por el empate y se encontró con un segundo gol en contra definitivo. No sin suspense, porque el penalti por mano de Sergio González fue señalado a instancias del VAR y porque el lanzamiento de Vada desde los once metros fue detenido en primera instancia por Riesgo. El 2-0 impulsó al Zaragoza como un cohete y no tardó en llegar el tercer gol al rematar Puche un centro de Nieto.

Ya lo dejo dicho Escribá en las vísperas: “El día menos pensado empezarán a entrar los goles”.

 SD HUESCA X-X SD HUESCA

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº30 (5.3.2023)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº30 (5.3.2023)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº30 (5.3.2023)

PARTIDO OFICIAL Nº 3593

LUGO 0-0 REAL ZARAGOZAReal Zaragoza SAD

Titulares



3 PANTIC 1 Alvarez (P)
7 SEBAS 3 JAIR JR
9 M. Barreiro (C)   64’ 4 BEBÉ
13 WHALLEY (P) 5 Jaume
14 XAVI T 10 Bermejo   67’
15 Loureiro 14 Serrano   73’
17 Lopez   76’ 17 Nieto
18 EL HACEN   86’ 20 Simeone   82’
19 Aviles   76’ 21 Zapater (C)
21 Rodriguez 24 Lluis Lopez
38 Borges   64’ 27 Luna   73’

Sustituciones



38 Borges   12 ZE RICARDO 64’ 10 Bermejo   19 P. MAKHTAR 67’
9 M. Barreiro (C)   16 SCEPOVIC 64’ 27 Luna   12 Larra 73’
17 Lopez   4 Claveria 76’ 14 Serrano   11 VADA 73’
19 Aviles   29 Cuellar 76’ 20 Simeone   7 Miguel 82’

Lugo 0-0 Real Zaragoza

44 % Posesión 56 %
4 remates dentro 1
3 disparos bloqueados 0
1 remates fuera 7
8 disparos recibidos 8
2 tarjetas amarillas 1
0 tarjetas rojas 0
9 faltas recibidas 12
13 faltas cometidas 10
171 perdidas de posesion 169
68 recuperaciones de posesion 69
3 fueras de juego 1
xxxxxx

El Real Zaragoza tampoco es capaz de marcar gol ni de ganar en Lugo

En otro partido lleno de impotencia e ineficacia de los de Escribá el equipo alcanzó su máxima aspiración: otro 0-0. Simeone y Gueye fallaron dos goles cantados.

Pues el Real Zaragoza tampoco ganó en Lugo, en casa del penúltimo y desahuciado rival que va camino de Primera RFEF, es decir, del descenso. No pasó del 0-0. Otro 0-0. Lo que parece ser su máxima aspiración en infinidad de días, donde no hay creatividad de juego ni tino en las ocasiones que se generan. Esta vez, Simeone, como en Málaga, y Gueye fallaron dos tantos hechos. La crisis zaragocista no remite y las dudas y miedos siguen en aumento.

El primer tiempo tiene el dudoso honor de ser, más que probablemente, el más insustancial y aburrido de la temporada. Y este récord estaba difícil de batir, casi imposible. El Real Zaragoza jugó andando. Literalmente andando. Escribá montó otra vez, como en Málaga, un 4-2-3-1, dejando a Simeone solo en punta. La pieza nueva fue Grau, muchos meses después, en el doble medio centro con Zapater. Eso llevó a Francho a la banda, un desperdicio de propuesta para el canterano, que ahí no se ve. Y Bermejo se movió por el centro, pero ni en la mediapunta, ni en el centro del campo. En definitiva, perdido en la nada. El método, por lo que se dedujo con el paso de los minutos, era que no sucediera nada. Que el cadavérico Lugo no llegara a creerse capaz de ganar por insistencia.

Y esta trama general, un tostonazo monumental, estuvo a punto de tener un prefacio maravilloso para el Real Zaragoza. Porque el único disparo a puerta de los 47 primeros minutos antes del intermedio lo hizo Bebé (siempre Bebé) en una falta directa desde… 40 metros. Aún no se había cumplido el primer minuto de juego. Es un osado el lisboeta. Su ‘folha seca’ cayó a plomo sobre el larguero, junto al ángulo izquierdo del sorprendido Whalley, y el bote se fue hacia fuera. El cuadro aragonés pudo adquirir ventaja en la primera jugada y eso hubiese cambiado todo notablemente. Pero no sucedió. Y el partido se fue a la oscuridad de futbolistas sin imaginación, los 22 que había en el campo.

El Lugo esperó atrás con calma, también sin prisas, como si su estado de moribundo no fuera tal. Cuando recuperaba algún balón en la media, que fueron varios, los dos extremos eran sus apuestas ofensivas. El zurdo Moyano le hizo un ovillo al joven Luna un par de veces. Y Avilés, por el otro lado, bailó a Nieto al menos cuatro veces en velocidad y conducción. De ahí salieron los únicos peligros del primer tiempo. En el minuto 15 Avilés remató desde el borde del área y Cristian Álvarez paró bien a media altura. Y en el 33, Moyano lanzó alto por un metro un chut desde la corona. No hubo más búsqueda de palos por parte lucense. Sus centros al área nunca encontraron al ariete tanque Barreiro, muy venido a menos.

Al Real Zaragoza se le fueron los minutos en salvas. Nadie buscó espacios. Ni el uno contra uno. Pases atrás y laterales. Fue un equipo ‘acarcedado’, o sea, como jugaba con Carcedo en el arranque liguero. Insípido, aburrido a más no poder. Sin riesgo por parte de nadie a la hora de dar un pase. Bebé se desesperó varias veces porque nadie buscaba su banda. Cierto es que él tampoco estuvo inspirado para ver a Francho y Bermejo. Un par de veces corriendo solos por el pasillo central en sendas contras que podían haber hecho daño al Lugo. Todos estaban bajo el efecto del cloroformo que pidió Escribá para la primera mitad del choque. Grau volvió al once con espesura. Nadie destacó, más allá del orden de Zapater, una garantía siempre.

Solo una falta directa, otra, de Bebé desde medio campo de nuevo, en el minuto 40, permitió anotar en el folio un segundo disparo del Real Zaragoza. Solo que esta vez se le fue muy alto. Mal. Y llegó el descanso, para alivio de los aficionados y televidentes. Esto no es el fútbol que se conoce como tal. Es otro deporte que deriva de él, un sucedáneo. A ninguno de los dos equipos les servía el empate para sus necesidades extremas. Debían ganar. Así que todo iba a quedar pendiente de la segunda mitad, de si alguien era capaz de poner algo de brillo al manejo del balón, ese enemigo redondo para la mayoría de los protagonistas. Desde el prisma zaragocista, el estado era de decepción. De temor a que si el Lugo marcaba primero por esas cosas que tiene el fútbol, el equipo se apagase como un candil, pues aceite tenía poco.

El segundo periodo comenzó sin cambios nominales. O ambos entrenadores estaban contentos con lo visto o la alternativa era peor en cualquiera de los casos. Asustaba pensar cuál de las dos circunstancias era la verdadera. Sobre el césped el guión no experimentó novedades tampoco: el Lugo agazapado atrás (sorprendentemente) y el Zaragoza con pocas ganas de irse arriba con ambición palmaria. Hasta que en el 57 Simeone repitió error superlativo, como en Málaga. Hizo una jugada individual, con hasta cuatro regates en carrera en profundidad, excelente. Iba a ser la jugada del partido cuando quebró al último central y se quedó solo ante el batido Whalley. Pero disparó con el exterior del pie fuera, fatal, ante el asombo de la afición gallega, que no daba crédito al indulto de Giuliano. No está bien el argentino. Y este yerro fue como la gota malaya en su cabeza. Increíble que ahí no se pusiera 0-1 el Real Zaragoza. El gafe del gol roza en las últimas semanas lo enfermizo.

El entrenador local, Carrillo, movió el árbol metiendo a Zé Ricardo y Scepovic en busca de sangre fresca en ataque, pues su equipo no llegaba al área aragonesa. Quedaban 25 minutos y parecía ya la hora del alboroto de las sustituciones. Escribá respondió con Gueye, tal y como había anunciado el viernes que haría. Era la 16ª oportunidad para el senegalés, que relevó al apático y nulo Bermejo. En el primer centro al área de Luna, el africano no estaba en su sitio. En un pase de Simeone a continuación, que lo dejaba solo ante Whalley, no se enteró de que la pelota iba para él. Cuestión de fe es este asunto. Así que también cabe el ateísmo y hasta el agnosticismo respecto del delantero de Senegal.

El Lugo era un mar de nervios. Se veían impotentes para apretar al Zaragoza. Pero los aragoneses, como es habitual, no tenían luces para gobernar el balón con rentabilidad y sacar provecho al apagón de los gallegos. Pura impotencia. A falta de 17 minutos Escribá introdujo a Larrazabal y Vada. La ruleta rusa en danza. El juego de los dados, si se quiere. El técnico rojiblanco también modificó dos piezas del tablero, con Cuéllar y Clavería como refuerzos últimos desde el banco. Con el partido en plena metamorfosis de caras nuevas, entró en juego el factor lotería. A ver si a alguno de los dos le tocaba el gordo. Gran táctica. Todavía entró en el 82 Puche por el desmoralizado Simeone. O sea, la delantera zaragocista acabó siendo Gueye-Puche.

Los galaicos intentaron sacar fuerzas de flaqueza y Cuéllar, en el 85, logró alcanzar posición de gol tras ganarle la espalda a Nieto, pero su chut raso lo atrapó Cristian Álvarez en dos veces. Era el preámbulo de otro martillazo del Real Zaragoza sobre el mismo clavo de la incapacidad absoluta para marcar goles, incluso a placer. En el 87, Larrazabal se llevó el balón dividido ante Alberto y entró en el lateral del área solo, en un tres contra uno, con Vada y Gueye esperando el centro tras el central Pantic. 

El vasco puso el balón tenso, raso, paralelo a la raya de gol, y Gueye se tiró mal y tarde, sin llegar a tocar la pelota bajo palos, a bocajarro, para haber empujado su primer gol como zaragocista. Terrible sensación. De pesadilla, sino fuera porque todo esto se da por descontado hace largo tiempo.

Otra victoria que debió ser clara por el tamaño de las ocasiones marradas por el Real Zaragoza se iba a quedar nonata. Y gracias, porque de nuevo Cuéllar, tras un resbalón de Nieto, se quedó con la pelota en el área en el 92 y su remate, nervioso, malo, fue a las manos de Cristian Álvarez. Y, sobre todo, en el 95, Scepovic cabeceó picado un centro de Moyano y el portero argentino tuvo que hacer la parada de la noche, abajo, sobre la raya, para evitar la tragedia absoluta, como hubiese sido si ahí el Lugo llega a marcar el 1-0.

El pitido final de González Francés dejó a los lucenses casi con la escritura de su plaza en la categoría inferior rubricada. Y al Real Zaragoza… este empate a cero, el octavo de un año que va a batir todos los registros de inanición goleadora, no lo saca de su pobreza de miras. Toca seguir padeciendo. Punto a punto no da de sí para alcanzar la tranquilidad pretendida. Si no se gana en campos así...

Ficha Técnica

CD Lugo: Whalley; Loureiro, Pantic, Alberto, Andoni López (Clavería, ,77); Xavi Torres, Gui (Zé Ricardo, 64), El Hacen (Baena, 86); Avilés (Cuéllar, 77), Moyano; y Barreiro (Scepovic, 64).

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Luna (Larrazabal, 73), Lluís López, Jair, Nieto; Grau, Zapater; Francho (Vada, 73), Bermejo (Gueye, 67), Bebé; y Simeone (Puche, 82).

Árbitro: González Francés (Canario). Amonestó a Gui (34), Loureiro (38) y Luna (47).

Goles: No hubo.

Incidencias: Tarde fría en Lugo, con 7 grados al inicio del partido (18.30), con el cielo muy nublado y amenaza de lluvia. El césped del Anxo Carro presentó un aspecto irregular. En las gradas hubo alrededor de 4.600 espectadores, de ellos 60 zaragocistas. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Pelayo Novo, exfutbolista del Lugo.

 SD HUESCA X-X SD HUESCA

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº29 (26.2.2023)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº29 (26.2.2023)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº29 (26.2.2023)

PARTIDO OFICIAL Nº 3592

Real Zaragoza SADREAL ZARAGOZA 0-0 BURGOS CFEscudo/Bandera equipo

Titulares



1 Alvarez (P) 5 Atienza
3 JAIR JR 6 Navarro
4 BEBÉ 10 Bermejo   72’
7 Miguel   64’ 11 Gaspar   64’
10 Bermejo   64’ 13 Caro (P)
14 Serrano 16 Curro   87’
17 Nieto 18 Cordoba (C)
20 Simeone 19 Areso
21 Zapater (C)   86’ 21 Goldar
24 Lluis Lopez 22 Muñoz   87’
27 Luna   73’ 23 MATOS   72’

Sustituciones



7 Miguel   38 Sans 64’ 11 Gaspar   9 Daoudi 64’
10 Bermejo   11 VADA 64’ 23 MATOS   3 Fran Garcia 72’
27 Luna   18 Fran Gamez 73’ 10 Bermejo   8 Pablo Valcarce 72’
21 Zapater (C)   5 Jaume 86’ 22 Muñoz   4 Michel Zabaco 87’

16 Curro   15 Hernandez 87’

 

Real Zaragoza 0-0 Burgos

52.4 % Posesión 47.6 %
5 remates dentro 2
4 disparos bloqueados 4
6 remates fuera 7
13 disparos recibidos 15
3 tarjetas amarillas 1
0 tarjetas rojas 0
9 faltas recibidas 9
9 faltas cometidas 9
186 perdidas de posesion 167
73 recuperaciones de posesion 74
2 fueras de juego 1
xxxxxx

El Zaragoza no sale de pobre contra el Burgos

El equipo aragonés sigue sin ganar y sin recuperar el buen pulso y suma, frente al Burgos, un punto tras un partido equilibrado y en el que volvió a revelarse como un ataque inofensivo.

Tampoco al Burgos. Tampoco esta vez. El Zaragoza sigue sin ganar, sigue sin marcar goles, sigue sin afianzarse en La Romareda, y sigue sin convencer a casi nadie. Sacó un punto justo en todos los sentidos del término ante el Burgos. Un escaso y pobre garbanzo que apenas le llena la tripa y le mantiene con las alertas encendidas, pues la clasificación aprieta y muerde. Al menos, cortó la hemorragia defensiva tras siete goles encajados en dos partidos. 

El resumen, en esencia, es el de casi siempre. Al Zaragoza no le da para ganar partidos porque no le mete goles a casi nadie. Su incapacidad ofensiva, su debilidad en zonas de remates es desesperante. Al Burgos le valía el empate, por eso condujo el duelo a uno de tantos de la categoría en los que el detalle mínimo lo resuelve todo. Pero ese momento crucial nunca llegó. En pleno huracán de cierzo, el Zaragoza tuvo sus momentos entre el final del primer tiempo y el arranque del segundo. Pero no tuvo continuidad. 

Es cierto que apenas sufrió contra un rival que sabe moverse de cine en este tipo de escenarios. Todo lo contrario que un Zaragoza que no supo muy bien qué hacer cuando el duelo presentaba oportunidades, más allá de confiarlo todo a Bebé. A Escribá, el equipo se le ha gripado. No es el mismo. Le falta lo de siempre, calidad y capacidad diferencial. Pero, además, ahora la maquinaria colectiva apenas suma en un equipo que no termina de cuajar desde que se cayeron Mollejo y Azón. Su principal plan ofensivo fue el aclarado para Bebé. Que, como fuese, el portugués se hiciera la jugada con su nombre y apellido. Esa excesiva descarga de responsabilidades y esa dependencia de la inspiración y el cañonazo de un recién llegado lo explica casi todo.

A quien, por fin, le llegó el turno de la titularidad fue a Marcos Luna, en un digno y solvente estreno en tal condición con el primer equipo. Ante la grieta abierta en el lateral derecho en los anteriores partidos por Gámez y Larrazábal, el entrenador le dio su oportunidad al canterano, gran novedad en una formación a la que regresó Alberto Zapater al doble pivote y en la que Puche recuperó su sitio junto a Simeone en la delantera, una posición en la que el chico es un quiero y no puedo. Fran Escribá, de este modo, conservó el 4-4-2 y mantuvo a Pau Sans bajo las mantas del banquillo, tal y como había deslizado en la previa. No quiere quemar al juvenil en un momento de extrema necesidad, ni exponerlo a responsabilidades que no le tocan, ni medir si vale o no vale cuando una lengua de fuego cae del cielo, aunque muchas veces en la vida es mejor recibir un no a la primera que vivir siempre con la incertidumbre de que pudo ser un sí.

Al partido no se le tardó mucho en hallarle el trazo. El Burgos es un equipo que le apaga las luces a las tardes. Las introduce en un fútbol de ritmos bajos, control posicional y manejo de las situaciones. Procura que cuanto menos líneas tengan las crónicas, mejor para ellos. Viven, y viven bien, de que apenas se desencadenen sucesos dentro de los partidos y de la que pelota vaya debilitándose lejos de su área. El Zaragoza se vio arrastrado por esas intenciones en la primera media hora. El bloque medio del Burgos, bien posicionado y bien cimentado con la entrada de tres mediocentros de pulmón y cantidad como Atienza, Navarro y Mumo -una fórmula poco habitual en los planes esta temporada de Julián Calero-, negaba espacios interiores y vías de circulación.

El Zaragoza se vio empujado a los caminos exteriores, pues el Burgos se sabe muy superior a la mayoría de los rivales a la hora de cerrar su área, misión para la que Atienza se incrustaba entre centrales. Ahí, por arriba, ni Puche ni Simeone tenían nada que hacer. Así que Luna, en tres lanzadas por la banda derecha, metió tres balones abajo. El más claro no lo culminó Puche con un mal control.

El Zaragoza daba facilidades al Burgos para que desplegara su campo de minas y se acomodara en apenas 25 metros de andamiaje defensivo. Los aragoneses reiniciaban y reiniciaban desde centrales aun cuando el desarrollo de las jugadas indicaban verticalidad, agresividad y determinación. El Zaragoza ha perdido esa mirada afilada, y se sumergió en la intrascendencia de quien a también se le comen los miedos y la tensión.

Bebé quedó como verso aislado sobre el que intentar algo. El portugués sacó un disparo rotundo que paró Caro y Luna, después, mandó arriba. El Burgos estaba cómodo, pero tampoco inquietaba. Su vía de ataque era la espalda de Bebé, hacia donde se proyectaba como un cohete Areso para juntarse con Curro y traerle problemas a Nieto. Su mejor opción, en todo caso, fue un cabezazo de Álex Bermejo en una falta lateral nada más empezar el partido.

A Bebé le cuesta el retorno defensivo, pero de sus pies salían avisos serios cuando agarraba la pelota. Le cedió un balón a Simeone que el argentino no supo atinar. Justo en ese momento, Escribá mandó a Francho, que esta vez empezó en el sector izquierdo, al perfil derecho del doble pivote, su mejor zona, activando así a Sergio Bermejo. El juego comenzó a mezclarse mejor. Esa decisión marcó un punto de inflexión desde el que el Zaragoza creció. A Puché le faltó un número de pie más para desviar un buen pase de gol de Francho. Después, Caro le hizo un paradón a bocajarro a Simeone. Fueron las dos opciones más claras del primer acto. Zapater y Bebé también lo buscaron de lejos antes del descanso.

Al regreso al campo, el Zaragoza se entregó así a Bebé, como cuando Los Ángeles Lakers de la NBA dejaban todo en manos de Kobe Bryant y los demás abrían los ojos de par en par. Todos los balones iban al portugués y todos se los jugaba él: los triples, las asistencias, las penetraciones y los mates. Un par de tiros suyos y un pase delicioso con el exterior al que no llegó Puche confirmaron que el Zaragoza tenía las riendas del partido. Le faltaba determinación, dentellada, brío en los metros finales, como casi siempre, pero exhibía posibilidades de victoria.

El Burgos titubeó y se separó. Los dos equipos comenzaron a correr más. La historia era otra. Escribá vio que era un buen momento para Pau Sans. Salió al campo acompañado de Vada, mientras el equipo visitante recurría a Mourad, Valcarce y Fran García.

Tras los cambios, el encuentro se fue rompiendo y deslavazándose, aunque no sucedían grandes cosas en las áreas. Al Zaragoza le faltaba serenidad. Quería hacer muchas cosas y muchas a la vez. No enlazaba dos pases derechos. Un tiro de Curro encendió las alarmas. Mumo lanzó arriba en una jugada de estrategia. El Zaragoza se estiró y casi logra que Goldar se metiera en propia puerta.

El Burgos trató de controlar el asunto y recurrió a Zabaco. Un cambio que fue una declaración de intenciones, pues engrosó la defensa con un hombre más, un tercer central con el que defenderse de una acometida final del Zaragoza que en realidad no llegó porque no podía llegar: no tenía con qué, Simeone estaba muerto, nadie levantaba la cabeza ni filtraba un pase con intención. No le daba para más al equipo de Escribá, víctima de lo de casi siempre. Es inofensivo y no parece claro que vaya a dejar de serlo de aquí a final de temporada. Habrá que encontrar petróleo donde no hay.

Ficha técnica:

0 - R. Zaragoza: Cristian Álvarez; Luna (Fran Gámez, m.73), Lluís López, Jair, Nieto; Bermejo (Vada, m.65), Francho, Zapater (Jaume Grau, m.87), Bebé; Puche (Pau Sans, m.65) y Giuliano Simeone.

0 - Burgos: Caro; Areso, Córdoba, Goldar, Matos (Fran García, m.72); Raúl Navarro, Atienza, Mumo (Zabaco, m.86); Curro (Juan Hernández, m.86), Bermejo (Valcarce, m.72) y Gaspar (Mourad, m.64).

Arbitro: Trujillo Suárez (Comité de Tenerife). Trujillo Suárez (Comité de Tenerife). Mostró tarjeta amarilla a Simeone (27), Atienza (58), Gámez (82), Vada (90).

Incidencias: Partido de la jornada 29 del campeonato de Segunda División disputado en La Romareda, con una asistencia de 17.281 espectadores. Tarde fresca y soleada, con 10 grados y un fuerte viento huracanado y frío. Terreno de juego en buen estado.

El Real Zaragoza se estrella contra un muro

Nuevo ejercicio de voluntarismo del equipo de Fran Escribá en La Romareda que no le sirvió para ganar a rival muy duro de pelar.

Nuevo ejercicio de impotencia del Real Zaragoza, cuyo voluntarismo no le sirvió para ganar a un Burgos muy duro de pelar. El equipo aragonés lo dio todo, pero no pudo. Sencillamente, no le alcanzó. Lo intentó a base de agresividad y de nervio, pero fue incapaz de marcarle un gol al tercer mejor visitante de la categoría y a un serio aspirante al ‘playoff’. El Zaragoza continua sin ganar en La Romareda en toda la segunda vuelta -tres empates y una derrota- y no acaba de enderezar su delicada situación.

Luna, Zapater y Puche fueron las tres novedades en el once de Escribá, que volvió a dejar a Pau Sans en el banquillo, mientras que que Calero ordenó a su equipo en 4-3-3, renunciando a su clásica defensa con tres centrales, y relevó con Navarro y Mumo al lesionado Grego Sierra y al sancionado Elgezábal, dos de sus indiscutibles.

El Burgos, sólido y decidido a la vez, salió a pescar en el río revuelto de La Romareda y avisó enseguida con un cabezazo de Álex Bermejo desde el punto de penalti, aprovechando la pasividad de la defensa en un balón parado. El Zaragoza, ante su irresoluble falta de juego, respondió con la habitual agitación de Giuliano, pero el que primero puso en apuros a Caro fue Bebé con un cañonazo marca de la casa a los veinte minutos.

Durante un largo pasaje, el partido estuvo siempre donde quiso el Burgos, pero en el tramo final de la primera parte se impuso el Zaragoza a base de genio, y Caro, en la parada de la tarde, salvó a su equipo en un remate de Giuliano a pase de Francho, que, tras intercambiar su posición con Zapater, no dejó de percutir por la banda derecha.

El Zaragoza, agresivo e intenso, volvió del descanso al galope, sin dar respiro al Burgos, pero sin la claridad suficiente como para descomponer a su muralla defensiva. Bebé no dejó de centrar, pero no remató nadie.

A media hora del final, Escribá se jugó ya la baza de Pau Sans, que salió junto a Vada como doble recambio del voluntarioso Puche y de un desaparecido Bermejo, al que no se vio en toda la tarde. También Calero movió su banquillo, dando entrada primero a Mourad y después a Fran García y a Pablo Valcarce, unos cambios que precedieron a un disparo envenenado de Curro, que estuvo a punto de sorprender a Cristian Álvarez, con todo el sol de cara y el cierzo en contra.

El Zaragoza siguió empujando hasta el final, pero un partido más se diluyó en su ineficacia. El punto no resuelve sus graves problemas.

 SD HUESCA X-X SD HUESCA

1° Libro 2023 (5 Dic - 22 Feb)

1° Libro 2023 (5 Dic - 22 Feb)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº28 (20.2.2023)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº28 (20.2.2023)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº28 (20.2.2023)

PARTIDO OFICIAL Nº 3591

MALAGA 3-0 REAL ZARAGOZAReal Zaragoza SAD

  • LAGO JUNIOR 75’
  • R. Castro 56’
  • R. Castro 82’

 TITULARES



5 Rivas (C) 1 Alvarez (P) (C)
7 LAGO JUNIOR   88’ 3 JAIR JR
9 FRAN SOL   65’ 4 BEBÉ
10 Febas 10 Bermejo   64’
13 R. Yáñez (P) 11 VADA   77’
16 Rodriguez 12 Larra   64’
17 Delmas 14 Serrano
18 N’DIAYE   46’ 16 TOMÁS ALARCÓN   77’
21 Villalba   65’ 17 Nieto
22 Ramalho 20 Simeone   82’
39 Cristian   77’ 24 Lluis Lopez

Sustituciones



18 N’DIAYE   24 R. Castro 46’ 12 Larra   18 Fran Gamez 64’
9 FRAN SOL   11 Alex Gallar 65’ 10 Bermejo   7 Miguel 64’
21 Villalba   23 Escassi 65’ 16 TOMÁS ALARCÓN   23 Molina 77’
39 Cristian   3 Javier 77’ 11 VADA   38 Sans 77’
7 LAGO JUNIOR   2 Appiah 88’ 20 Simeone   19 P. MAKHTAR 82’

Malaga 3-0 Real Zaragoza

44 % Posesión 56 %
5 remates dentro 4
3 disparos bloqueados 2
2 remates fuera 5
11 disparos recibidos 10
0 tarjetas amarillas 2
0 tarjetas rojas 0
15 faltas recibidas 3
3 faltas cometidas 15
152 perdidas de posesion 137
50 recuperaciones de posesion 46
3 fueras de juego 3
xxxxxx

Un Real Zaragoza que no marca ni a puerta vacía cae goleado 3-0 en Málaga

El antepenúltimo y casi desahuciado equipo andaluz superó y ridiculizó a los de Escribá en la segunda mitad tras ser indultado por estos antes del descanso con fallos inexplicables ante la portería.

El Real Zaragoza cayó goleado y humillado en Málaga ante el antepenúltimo clasificado de la liga, un equipo que estaba al borde del desahucio y acabó cantando el “sí se puede” con su público haciendo la ola ante un rival ridículo, el aragonés. El 3-0 final es una afrenta de difícil explicación, que enlaza con el 1-4 del día anterior frente al Alavés. La sensación de crisis es profunda en el seno blanquillo.

Le perdonó la vida el Real Zaragoza al Málaga en la primera parte. El final de la misma, en los minutos 44 y 45, fue la moraleja de este aserto. Primero, Simeone falló el gol de Cardeñosa en el Mundial del 78 en el España-Brasil. A puerta vacía, sin portero porque lo había regateado en un mano a mano tras error del central Juande. No se sabe por qué no remató de primeras el ariete zaragocista. Tampoco de segundas, tras controlar el balón a placer con la zurda. La portería seguía vacía a cinco metros de él. Y cuando se decidió a golpear el balón, se le cruzó Ramalho para salvar el gol increíblemente. Como le hizo Amaral a Cardeñosa. Decía Escribá en la previa que había carencia de gol. Pues toma muestrario. Simplemente, Simeone, no se puede fallar esto en el fútbol profesional. Ni el Regional.

Y a la salida del córner de semejante pifia histórica, que se recordará por los siglos de los siglos, Bebé (el mejor del equipo, jugador fuera de categoría en Segunda) remató duro, Yáñez sacó como pudo junto al palo derecho y, solo a bocajarro, Vada remató alto con todo a favor. Otro gol infallable en un equipo con calidad, más allá de que un zaguero local pudiera tocar el pie del argentino y hacerle incluso penalti en esa fallida culminación.

Pero es que, cuando sucedieron estas dos inexplicables jugadas de marro zaragocista, se venía de rumiar un error superlativo de Bermejo, en el minuto 36, solo en el área en un pase atrás del eléctrico Bebé, que le dejó el gol manufacturado. El ‘10’ zaragocista, tan errático como siempre en el golpeo del balón, lo mando alto, al barrio de La Palmilla. Tampoco se pueden perdonar ocasiones así. Bebé tenía la sensación ya para entonces de que él jugaba un partido y sus demás compañeros otro distinto. Fue el estilete de los tomates (de rojo vistió el Zaragoza), a su aire, superando siempre al exblanquillo Delmás y a quien se pusiera por delante. Pero nadie le da apoyo ni continuidad en la resolución de sus buenos ataques, de sus excelentes controles orientados. Una pena muy grande. La llegada de Bebé ha servido para dejar aún más en evidencia el rango del resto.

El Real Zaragoza había sufrido en los primeros 20 minutos ante un Málaga apurado, histérico, que salió con el corazón en la boca. En los cinco primeros le dio réplica, abriendo un choque que fue de ida y vuelta, con ocasiones locales de Genaro, por partida doble, en el minuto 4 y el 5, fallando primero un remate franco a quemarropa tras una falta mal defendida por los aragoneses y, después, rematando duro en el área para lucimiento de Cristian Álvarez. En el otro lado, Vada y Bebé, en el 6 y el 7, dijeron a los andaluces que no se vinieran muy arriba, que iban a tener contestación. El argentino acabó mal un pase majestuoso del lisboeta, sin fuerza; y Bebé probó a Yáñez con un zurdazo (si, con la izquierda) casi sin ángulo y por sorpresa.

Las subidas de Delmás junto a Lago Junior amargaron el rato a Nieto. Y por el otro lado, el reaparecido Larrazabal, amonestado pronto, padeció con Febas y Villalba. Pero el gas le duró al Málaga hasta el minuto 20. El Zaragoza, pasada la efervescencia inicial de los blanquiazules, quiso jugar al otro fútbol, a tener posesiones largas en terrenos neutros. Hasta la recta final del primer periodo, la reseñada con pesar por cómo se perdió la opción de haber apuntillado a un rival que no aguanta ni una banderilla, no alcanzó el equipo de Escribá un nivel aceptable de solvencia en su juego. El 0-0 del intermedio fue un regalo para el Málaga, que debió estar aniquilado entonces por 0-2 o 0-3 si este Zaragoza fuese un equipo normalito de Segunda División y no uno de la zona medio-baja, con enormes carencias en facetas claves del juego en sus líneas.

Pellicer, viendo que los suyos, a los que solo les servía la victoria, estaban languideciendo, introdujo metralla tras el descanso con el cuarentón ariete Rubén Castro. Escribá siguió con su novedoso 4-3-2-1, con Simeone demasiado solo en punta y Vada con escasa sustancia haciendo de enganche. El Málaga agradecía la vida al cuadro zaragocista, que estaba otro día más retratado ante el espejo de su impotencia frente a las porterías contrarias, ni aun vacías, como ayer le pasó a Simeone, que quedó aturdido tras su insólito yerro.

La reanudación empezó con ambos equipos destensados y el primero que salió de ese miedo fue el Málaga, castigando como hace siempre el fútbol a quién indulta a su adversario tan gravemente como había hecho el Zaragoza justo antes del parón del descanso. Delmás hizo un jugadón por su banda diestra, centró a Villalba que asistió enseguida a Rubén Castro para que este fusilara, solo, en el segundo palo. Era el 1-0 en el minuto 55 y los de Escribá, una vez más, fueron objeto de una caricatura jocosa del juego en manos de un rival que, para entonces, debería estar ya en la consulta del forense.

Los tomates reaccionaron por inercia. Vada hizo una filigrana, rematando de tacón en el 60 un centro del espumoso e inerte Bermejo, al cuerpo de un afortunado Yáñez. Los hados de la fortuna abandonan a los menos duchos en el que debería ser su arte laboral. Les pasa a los toreros maletillas con el estoque. Un minuto después, Bebé intentó la del Alavés, pero su obús desde 40 metros se marchó fuera por centímetros junto al palo izquierdo ante el resoplido del graderío. Dos aldabonazos fallados de nuevo. Y en el 66, en cuanto el Málaga retomó el ataque, una pifia de cesión atrás de Lluís López, otro de los recuperados por Escribá para esta causa, facilitó un mano a mano de Rubén Castro que Cristian Álvarez tuvo que solucionar in extremis con su salida fuera del área para evitar el 2-0.

Escribá retiro al fallón Larrazabal y al desaparecido Bermejo y metió a Gámez y Puche, cambiando por completo la banda derecha. Dio igual. Este equipo es una máquina de fallar. Un grupo demasiado pusilánime en momentos de máxima exigencia. Como para echarse a temblar con lo que viene. En el 74, Lago Junior marcó el 2-0 desde fuera del área, sin que la defensa zaragocista lo encimara como es debido. Golpeó seco, duro, dio en el palo derecho y entró a la red. Demoledora imagen del Real Zaragoza ante un adversario cadavérico que chupó de su sangre para revivir. Demostraron los de Escribá que no están preparados

Pau Sans y Molina fueron dos recambios a la desesperada, por Vada y Alarcón, dos jugadores insustanciales toda la noche. Hasta Gueye salió al final por un alterado Simeone. El entrenador, lejos de arreglar el roto, lo fue haciendo más grande con estos movimientos. Los muchachos no le respondieron. Quizá porque de donde no hay no se puede sacar. Lo de la mata y la patata. Y la consecución inmediata del 3-0, en otra jugada de Rubén Castro que solventó con una vaselina sobre Cristian Álvarez en una defensa de margarina del Zaragoza (ni siquiera llega a categoría de mantequilla), rubricó las sensaciones de caos absoluto que emitió esta noche de lunes el equipo en casa del antepenúltimo y casi desahuciado Málaga. Era el minuto 82 y la goleada abría una herida sangrante de difícil cauterización entre el zaragocismo. Un desastre mayúsculo.

La recta final del envite fue un retrato a todo color de un Zaragoza menor, con cara pálida, enfermiza en lo futbolístico, que deja indicios y síntomas de serios problemas en el esprint final de la liga. Siete goles ha encajado el equipo en dos partidos. Su blandura anímica es digna de análisis clínico. Esto es fútbol y se necesitan tipos curtidos. La falta de las picardías que echaba en menos Escribá en la previa son otra mácula grave de esta plantilla. Ir a la guerra con chavales que disparan con tirachinas es sinónimo de derrota segura. Cuando la liga pide el máximo tino en la hora de la verdad, ahí se ven las hechuras y el talante de un equipo. En Málaga, el Zaragoza ha pedido la vez para el psicólogo. Que preparen una treintena de divanes.

El duelo acabó con La Rosaleda llevando en volandas a su equipo, con los zaragocistas mirando al horizonte sabedores del chandrío que acababan de consumar. Vienen curvas y habrá que estar preparado para el duro libro de ruta que aguarda. Era una noche de puerta grande o enfermería. Y salió la segunda opción. Problemas.

Ficha Técnica

Málaga CF: Yáñez; Delmás, Juande, Ramalho, Cristian Gutiérrez (Javi Jiménez, 76); Genaro, N’Diaye (Rubén Castro, 56); Febas, Villalba (Escassi, 64); Lago Junior (Appiah, 88) y Fran Sol (Gallar, 64).

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Larrazabal (Gámez, 63), Lluís López, Jair, Nieto; Francho, Alarcón (Molina, 76); Bermejo (Puche, 63), Vada (Pau Sans, 76), Bebé; y Simeone (Gueye, 81).

Árbitro: Gorostegui Fernández (Comité Vasco). Amonestó a Larrazabal (17) y Simeone (79).

Goles: 1-0, min. 55: Rubén Castro. 2-0, min. 75: Lago Junior. 3-0, min. 82: Rubén Castro.

Incidencias: Noche agradable en la capital de la Costa del Sol, con 12 grados y cielo muy cubierto. El césped del histórico campo de La Rosaleda presentó unas magníficas condiciones. En las gradas hubo alrededor de 16.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Marcos Alonso, exentrenador de ambos equipos, y del exfutbolista malacitano Atsu, víctima del terremoto de Turquía.

 SD HUESCA X-X SD HUESCA

XCIII Concurso del Cartel anunciador de las Fiestas del Pilar 2023

XCIII Concurso del Cartel anunciador de las Fiestas del Pilar 2023

Bases

  • Plazo de presentación: hasta el 15 de marzo
  • La Sociedad Municipal Zaragoza Cultural, S.A.U. convoca el XCIII CONCURSO DEL CARTEL ANUNCIADOR de las Fiestas del Pilar 2023 dirigido a artistas que deseen concurrir, con arreglo a las siguientes

B A S E S

1.- Podrán tomar parte en el concurso, artistas plásticos y creadores en las siguientes disciplinas: artes plásticas, diseño gráfico, ilustración o fotografía, de nacionalidad española o extranjera, presentando cada artista una sola obra al concurso, siendo condición indispensable que las obras sean originales. Los artistas, que deberán ser mayores de edad en el momento de presentación de las obras, deberán demostrar su condición profesional acreditando su inscripción en alguno de los siguientes epígrafes del Censo de Actividades Económicas de la Agencia Española de la Administración Tributaria:

  • 322 Técnicos en Artes Gráficas
  • 399 Otros profesionales industrias manufactureras
  • 475 Actividades anexas artes gráficas
  • 844 Servicios de Publicidad, RRPP
  • 861 Pintores, escultores, ceramistas, artistas, grabadores y artistas similares
  • 7410 Actividades de diseño especializado
  • Y otros epígrafes equiparables a los anteriores.

También se considerarán profesionales los estudiantes y titulados de Escuelas de Diseño, Publicidad, Bellas Artes, y materias directamente relacionadas con el objeto de este concurso.

Esta habilitación deberá quedar acreditada antes de recibir cualquiera de los premios.

2.- El plazo de recepción de carteles para el concurso finalizará a las 13.00 horas del día 15 de marzo de 2023.

3.- Los trabajos presentados deberán reflejar inexcusablemente los valores que se expresan para las Fiestas del Pilar, centrados principalmente en la participación, la accesibilidad universal a la cultura, la igualdad, la fiesta, la tradición y la proyección exterior de la ciudad. Estos objetivos se plasmarán en la composición de los trabajos, reflejando un espíritu festivo con marcada orientación publicitaria y artística, tanto de las fiestas anunciadas como de la propia ciudad de Zaragoza.

4.- La presentación de originales al concurso se efectuará de manera digital completando el siguiente formulario:

https://www.zaragoza.es/sede/servicio/formulario/1141

Modelo de Declaración Responsable del autor/a

Los carteles se presentarán en formato digital con las siguientes características técnicas:

  • a) Formato: JPG y PDF (enviar ambos formatos) en baja resolución
  • b) Tamaño de impresión de archivos: 50 x 70 centímetros, en vertical
  • c) Resolución: 72 pixeles/pulgada
  • d) Peso máximo de cada archivo: 1 MEGA (nombrado cada uno con el lema del cartel)
  • e) Sólo se admitirá un cartel por participante que deberá remitirse en un sólo envío.
  • f) En los originales presentados se incluirá exactamente la siguiente leyenda: "FIESTAS DEL PILAR, ZARAGOZA, DEL 7 AL 15 DE OCTUBRE DE 2023".
  • g) La ejecución de los carteles podrá ser realizada por cualquier procedimiento, siendo facultad discrecional del artista el empleo de los colores que estime convenientes, teniendo en cuenta que la reproducción del cartel ganador se realizará en cuatricromía, por lo que se excluyen las tintas de color oro, plata y fosforescentes.
  • h) En los archivos gráficos presentados no aparecerá ni el nombre ni la firma del autor/autora. El archivo deberá ser nombrado con el lema del cartel.

5.- En el formulario en el que se envíe el archivo del cartel, deberán proporcionarse los siguientes datos:

  • a) Nombre y apellidos del autor/a
  • b) Título o lema del cartel
  • c) Teléfono
  • d) Correo electrónico
  • e) Dirección postal
  • f) Número de DNI
  • g) Fotocopia del documento nacional de identidad o documento equivalente, por ambas caras.

* En el caso de que haya varios autores/as, deberá remitirse toda esta información por cada de ellos/as.

6.- Se adjuntará un segundo documento PDF cuyo contenido será una declaración firmada de ser el autor/autora del cartel presentado a este concurso, siendo dicho cartel, una obra original e inédita. Ver modelo adjunto.

7.- Subsanación. - Si la documentación a presentar careciera de algún requisito esencial o fuera incompleto, Zaragoza Cultural lo pondrá de manifiesto al solicitante otorgándole al efecto, a partir de la fecha de comunicación, un plazo de 10 días hábiles para subsanar los errores o completar la documentación; transcurrido el cual, sin que lo hubiese hecho, se le tendrá por desistido de su petición, archivándose sin más trámite la solicitud.

Comprobante de participación. Cada participante (admitido/que tenga la documentación correcta/haya subsanado ¿ hacer alguna referencia que no será admitido hasta que la documentación sea correcta o será desestimado) recibirá un correo de recepción en el que se indicará el LEMA del cartel (proporcionado por el artista) y el NÚMERO DE PLICA que servirá de referencia a lo largo del concurso.

El correo de confirmación de la recepción enviado por la Sociedad Municipal Zaragoza Cultural S.A.U. constituirá la justificación de la participación en el concurso.

8.- La Sociedad Municipal Zaragoza Cultural, S.A.U., concederá un premio de CUATRO MIL euros al autor/autora del cartel elegido para anunciar las Fiestas del Pilar 2023 y dos premios de QUINIENTOS euros a cada uno de los accésits. Estos premios estarán sujetos a una retención de IRPF conforme establece la legislación vigente.

9.- El jurado estará integrado por profesionales de la imagen, las artes plásticas y visuales, publicidad, el Director-Gerente de Zaragoza Cultural, técnicos/as del Área de Programación y Comunicación de Zaragoza Cultural y presidido por la Vicealcaldesa y Consejera de Cultura y Proyección Exterior. Este Jurado será el encargado de efectuar la selección entre todas las obras presentadas a concurso.

10.- El jurado tendrá en cuenta una serie de aspectos a la hora de valorar cada creación:

  • 1. Calidad conceptual y técnica.
  • 2. Carácter original e innovador del diseño.
  • 3. Capacidad para transmitir el significado de las Fiestas del Pilar y los valores señalados en la base tercera.
  • 4. Facilidad de aplicación a los distintos soportes publicitarios y promocionales de las Fiestas del Pilar.

11.- El Ayuntamiento de Zaragoza se reserva todos los derechos de propiedad material y uso del cartel premiado y de los distintos elementos que lo conformen, juntos o por separado, así como su manipulación para adecuarlo en los diferentes soportes publicitarios. El ganador/ganadora renuncia a todos los derechos de autor reconocidos por la legislación vigente de la propiedad intelectual, en favor del Ayuntamiento de Zaragoza, salvo aquellos que sean irrenunciables por la propia legislación. Los concursantes se harán totalmente responsables frente a las reclamaciones que pudieran surgir de cualquier naturaleza presentadas por terceros relativos a originalidad, parecidos, copias, etc..., del trabajo ganador.

12.- El ganador/ganadora del concurso deberá realizar la maquetación del cartel en formato A3 y del mupi oficiales con los logotipos de las empresas patrocinadoras y colaboradoras de las Fiestas del Pilar. Además, podrán ser solicitados cambios o ajustes en la creatividad para adaptar el cartel a las circunstancias de la pandemia. La dotación económica del premio incluye los citados trabajos de maquetación, así como cuantas adaptaciones/modificaciones puedan producirse. Esto no incluye la adaptación del cartel a otros soportes publicitarios.

13.- El Ayuntamiento de Zaragoza se reserva la posibilidad de celebrar una exposición en alguno de los espacios culturales de ámbito municipal con los carteles seleccionados de los presentados al Concurso, en lugar y fecha que se anunciará oportunamente.

14.- El Jurado completará con su criterio las omisiones o dudas que pudiera plantear la interpretación de estas bases.

15.- El fallo del Jurado será inapelable y se hará público en la web municipal, las redes sociales municipales y en los medios de comunicación locales, a través de una nota de prensa remitida por la Dirección de Comunicación del Ayuntamiento de Zaragoza.

16.- Los concursantes se responsabilizan totalmente de que no existen derechos de terceros en las obras presentadas, así como renuncian a toda reclamación por derechos de imagen.

17.- La participación en el presente concurso implica la íntegra aceptación de las presentes Bases.

18.- Protección de datos. En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 13 del Reglamento (UE) 2016/679, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos (Reglamento general de protección de datos o RGPD) y el artículo 11 de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD), se le informa de la incorporación de sus datos al sistema de tratamiento denominado "Concurso Cartel Anunciador Fiestas del Pilar", cuyas características son:

Responsable del tratamiento:

Sociedad Municipal Zaragoza Cultural, S.A.U

Finalidad del tratamiento: gestión de las solicitudes y posterior participación en el concurso. El fallo del Jurado se hará público en la web municipal, las redes sociales municipales y en los medios de comunicación locales, a través de de una nota de prensa remitida por la Dirección de Comunicación del Ayuntamiento de Zaragoza.

Base jurídica del tratamiento: Consentimiento prestado al participar en el concurso. Artículo 6.1.a) del RGPD.

Plazo de conservación de los datos: Se conservarán durante los años necesarios para cumplir con las obligaciones legales derivadas del proceso de selectivo en el que está participando.

Destinatarios: Los datos personales no se cederán a ningún tercero, salvo que la comunicación tenga como finalidad el cumplimiento de los fines directamente relacionados con las funciones legítimas del cedente y del cesionario, o el Titular haya otorgado su consentimiento a dichos efectos o cuando la cesión esté autorizada por alguna Ley. El resultado del concurso será publicado conforme a lo dispuesto en las presentes bases.

Derechos: Le asisten los derechos de acceso, rectificación, oposición, portabilidad, supresión y limitación del tratamiento, sobre sus datos personales, pudiendo ejercerlos mediante escrito dirigido a la Unidad de Comunicación y Patrocinio de la Sociedad Municipal Zaragoza Cultural (sita en Torreón Fortea, C/ Torrenueva, 25 de Zaragoza).

Asimismo, tiene la posibilidad de presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos en el caso de que considere que el tratamiento de sus datos no está siendo adecuado.

Más información sobre protección de datos en: https://zaragozacultura.es/politica-privacidad/

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº27 (11.2.2023)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº27 (11.2.2023)

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº27 (11.2.2023)

PARTIDO OFICIAL Nº 3590

Real Zaragoza SADREAL ZARAGOZA 1-4 ALAVESEscudo/Bandera equipo

0-1 M. Sylla 20’ 0-2 Toni Moya 53’ 0-3 Villalibre 67’ 1-3 Bebé 79’ 1-4 L. Rioja 90’

Ficha técnica

Real Zaragoza: Cristian; Gámez (Larrazábal, 69), Francés, Jair, Nieto; Francho, Zapater (Alarcón, 58); Vada (Bermejo, 58), Bebé (Valderrama, 87); Simeone y Puche (Pau Sans, 69).

Deportivo Alavés: Sivera; Arroyo, Sedlar, Abqar (Laguardia, 73), Duarte; Toni Moya (Benavidez, 73), Blanco; Luis Rioja, Rober (Javi López, 85), Jason (Alkain, 73); Sylla (Villalibre, 61).

Goles: 0-1, min. 20: Sylla. 0-2, min. 58: Toni Moya, 0-3, min. 67: Villalibre. 1-3, min. 78: Bebé. 1-4, min. 90: Luis Rioja.

Árbitro: Caparrós Hernández (Comité del País Vasco). Mostró tarjeta amarilla a Abqar (17), Francés (46), Nieto (55), Sivera (64), Simeone (72), Rubén Duarto (89).

Incidencias: Partido de la jornada 27 del campeonato de Segunda División disputado en La Romareda, con una asistencia de 20.000 espectadores. Tarde fresca y soleada, con 9 grados. Terreno de juego en regular estado.

Real Zaragoza 1-4 Alaves

61 % Posesión 39 %
7 remates dentro 6
2 disparos bloqueados 3
6 remates fuera 1
10 disparos recibidos 15
3 tarjetas amarillas 3
0 tarjetas rojas 0
12 faltas recibidas 16
17 faltas cometidas 13
154 perdidas de posesion 139
64 recuperaciones de posesion 71
0 fueras de juego 5
xxxxxx

El Real Zaragoza se estrella contra el Alavés (1-4)

La diferencia de pegada y contundencia en las áreas resuelve un partido en el que los aragoneses no jugaron para sufrir semejante derrota. Prometedor debut de Pau Sans y golazo de Bebé.

El Alavés fue el encargado de decirle al Real Zaragoza por qué no tiene fútbol para estar donde quiere estar. Una pegada descomunal y una defensa metálica, es decir, el control y dominio de las dos áreas, mandó el partido en dirección a Vitoria con goles de Sylla, Moya, Villalibre y Rioja, y puso al equipo aragonés desnudo frente al espejo. Así de cruel es la Segunda División y esta es la realidad que la mueve: sin contundencia ni determinación allá donde el fútbol cobra vida, de poco sirve lo demás. Ni que el Zaragoza jugara bien en los cincuenta metros centrales del tapete ni que Caparrós Hernández, el colegiado, se paseara por el partido con un arbitraje quisquilloso, lo que le garantiza, sin duda, un largo recorrido en el estamento.

Al final, la vida en Segunda se trata de efectividad. Eso marcó la diferencia entre un Zaragoza de poco veneno y que tuvo que recurrir ayer al delantero del equipo juvenil, al debut de Pau Sans, y entre un Alavés que se exhibió como un equipo serio, eficaz, experto, seguro, superior, con puño de hierro y con varios focos de calidad. Un equipo con poca poesía, pero con mucha prosa. Lució una anatomía de Primera y le formuló al Zaragoza la razón de por qué cada uno está donde está. Y el Zaragoza está muy lejos del Alavés.

El primer acto se tejió de un fútbol pleno de ritmo y elevada temperatura entre dos equipos que se entendieron como iguales. El Zaragoza miró al Alavés sin importarle el tamaño de su carrocería ni la cilindrada de sus prestaciones. Y el Alavés enfrentó al Zaragoza como si fuera un rival de mayor dimensión de lo que indica su clasificación, desconfiando de él, respetándolo, sufriendo entre la incomodidad y la exigencia de la propuesta aragonesa. Porque el equipo de Escribá salió a lomos de un Bebé desbocado. 

El técnico le dio la titularidad en el flanco zurdo del ataque en una alineación fiel al 4-4-2, con Vada, esta vez, merodeando la derecha, y con Puche como lugarteniente de Simeone. En el doble pivote, otra vez sin el fichaje invernal de Tomás Alarcón, permanecieron cosidos Zapater y un Francho que se encargó, desde el inicio, de engranar a todo el equipo, como una correa de transmisión infatigable e insistente con la que el Zaragoza carburaba y enriquecía su juego. Tardó medio minuto Bebé en decirle a La Romareda a lo que ha venido: se sacó un latigazo raso desde el sector izquierdo, envenenado, que Silvera a duras penas pudo intuir.

El Zaragoza empezaba con intención y firmeza. Jugándole cara a cara a un Alavés armado en un 4-2-3-1 en el que Luis Rioja y Jason destilaban clase superior a la categoría, y en la que el plan era agitar al equipo aragonés con diagonales largas hacia Sylla. Poco a poco, el Zaragoza, con empuje y un ‘tempo’ alto, comenzó a meter al rival en su campo. Francho amenazó desde lejos y Bebé lo probó casi desde el Parque Grande con una falta tirada por abajo que casi le atraganta a Sivera. 

Todo se condensaba en la misma banda, por la derecha del Zaragoza y la izquierda del Alavés. Por esa franja se construyó el partido. Los vitorianos cedieron el balón y priorizaron no abrirle puertas al conjunto de Escribá a la espada de su defensa. Nunca picaron el anzuelo, no se dejaron atraer por el Zaragoza ni le entregaron espacios largos a Simeone, Puché o Bebé para que corrieran como en Andorra, parapetándose así cerca de Sivera.  

El Zaragoza estaba bien. Jugaba con sentido, orden y verticalidad. Todo parecía fluir pese a la buena compostura del Alavés en su zona defensiva. Pero el equipo de Escribá se enquistaba en dos problemas que no son nuevos. Por un lado, su escasa determinación y viveza en los últimos metros, en esos espacios donde el fútbol pasa de serlo todo a ser aire. Y por otro, el estado gaseoso de Vada, un futbolista cuyo valor e influencia en el juego colectivo crece conforme menos interviene en él. El argentino, siempre ralentizando la marcha del equipo, perdió una pelota fácil y provocó una falta evitable de la que el Alavés sacó oro. Toni Moya la botó con una suavidad y una finura que ya solo al subir al cielo era medio gol. No se sabe si por el sol, o por qué desatención, la defensa y Cristian se hicieron de piedra y Sylla remató a la red. Ahí estuvo la diferencia: el Alavés marcó a la primera y el Zaragoza no. En parte, porque Moya hizo lo que Vada en los saques de esquina del banderín derecho no pudo: simplemente, elevar la pelota del suelo.

El Alavés ganaba como ganan los equipos con callo, con hechuras de ascenso: fiabilidad máxima en las áreas. Ya se sabe cómo son estos conjuntos. El Zaragoza, en todo caso, no le perdió la cara al asunto. Bebé casi caza un pase de Simeone tras jugada del argentino. Pero la más clara la tuvo Jair Amador, quien acarició una pelota en un saque de esquina que se encontró Sivera sin saber muy bien cómo. Reaccionó el cristalino Rioja, y Vada con un tiro muy alto y Gámez con otro desviado le echaron el telón de la primera parte al encuentro.

Del descanso, el partido salió con un tono similar, hasta que Toni Moya, en el primer ataque visitante, le hizo un nudo a Gámez y Jair, y batió a Cristian. Era la confirmación del guion: un Alavés con una pegada desorbitada y un Zaragoza con juego, alma y energía, pero sin aguijón. El equipo aragonés afectó el golpe, impotente y desarmado. El partido se metió en un túnel. Al poco se pidió la roja para Sivera, portero alavés, por tirar abajo una carrera de Simeone fuera del área. El árbitro no lo entendió así, e inflamó a un estadio que observó en el colegiado un criterio cogido entre alfileres. Escribá movió el equipo. Primero con Bermejo y Alarcón, y luego con Larra y el estreno de la araña Pau Sans. El chico promete. De su energía se benefició el Zaragoza para reanimarse. Es móvil y tiene esa intuición de quien en el área no hace amigos. Le dio al Zaragoza mordiente,  estrelló un mano a mano en el portero y otra la mandó al palo. Aportó peligro y picante. Vida, aquello que le falta a su equipo en las zonas de remate. Ya había marcado Bebé un golazo, con un cañonazo desde fuera del área. Sacó un golpeo secó que se fue a la escuadra. El portugués tiene esa contundencia que tanto se echa en falta. Ha traído gol y eso es mucho. 

Pero el Zaragoza no pudo hacer más. El partido moría. Salió Eugeni, y el Alavés, con todo a favor en un campo abierto, aún metió el cuarto, con la firma de Luis Rioja mientras Francés, Jair y Cristian naufragaban en su bañera en una segunda mitad terrible. El resultado es más llamativo que explicativo. No obedeció, como tantas otras veces, a las leyes del merecimiento, si así se entiende el pulso de fuerzas en el tramo intermedio del juego. El marcador tuvo mucho de castigo desproporcionado. Fue un zarandeo excesivo para un Zaragoza que jugó para más. Pero esto es así. La Segunda es así: el dominio de las áreas -la calidad para hacerlo- se encarga de separar el grano de la paja. Quienes van al granero suben a Primera. Quienes van al pajar se amohínan en Segunda. 

Ficha técnica

Real Zaragoza: Cristian; Gámez (Larrazábal, 69), Francés, Jair, Nieto; Francho, Zapater (Alarcón, 58); Vada (Bermejo, 58), Bebé (Valderrama, 87); Simeone y Puche (Pau Sans, 69).

Deportivo Alavés: Sivera; Arroyo, Sedlar, Abqar (Laguardia, 73), Duarte; Toni Moya (Benavidez, 73), Blanco; Luis Rioja, Rober (Javi López, 85), Jason (Alkain, 73); Sylla (Villalibre, 61).

Goles: 0-1, min. 20: Sylla. 0-2, min. 58: Toni Moya, 0-3, min. 67: Villalibre. 1-3, min. 78: Bebé. 1-4, min. 90: Luis Rioja.

Árbitro: Caparrós Hernández (Comité del País Vasco). Mostró tarjeta amarilla a Abqar (17), Francés (46), Nieto (55), Sivera (64), Simeone (72), Rubén Duarto (89).

Incidencias: Partido de la jornada 27 del campeonato de Segunda División disputado en La Romareda, con una asistencia de 20.000 espectadores. Tarde fresca y soleada, con 9 grados. Terreno de juego en regular estado.

El Alavés asalta La Romareda

Ejercicio de máxima eficacia de los vitorianos, lanzados al ascenso, frente a un Zaragoza sólo corazón. Golazo de Bebé, que se fue lesionado, y esperanzador debut del juvenil Pau Sans.

Goleada de realidad. En un ejercicio de máxima eficacia, el Alavés sumó en La Romareda su cuarta victoria consecutiva y sigue lanzado hacia la Primera División. Un gol de Sylla en la primera parte y otros tres de Toni Moya, Villalibre y Luis Rioja en la segunda acribillaron a un Real Zaragoza que fue todo corazón, pero al que no le alcanza más que para conservar, y sin descuidarse un ápice, la categoría. El golazo de Bebé sólo sirvió para maquillar una tarde en la que quizá lo único positivo fue el esperanzador debut del juvenil Pau Sans, la última perla de la cantera aragonesa.

Bebé y Puche fueron las dos únicas novedades en el once de Fran Escribá, que volvió a dejar al chileno Alarcón en el banquillo, mientras Luis García Plaza introdujo hasta tres cambios en su alineación: Arroyo, Toni Moya, el mejor de la tarde, con un pase de gol y un golazo, y Rober relevaron a Tenaglia, Salva Sevilla y Guridi.

El Zaragoza agarró desde el principio las riendas del partido y tuvo un primer cuarto de hora de empuje y acoso permanente sobre la portería de Sivera, aunque sus dos únicas acciones con peligro fueron dos cañonazos de Bebé, el primero a los 36 segundos y el segundo, en un tiro libre muy lejano. Pero en el fútbol todo cambia en un segundo y el Alavés, encerrado hasta entonces, sacó provecho a la primera de cambio, sirviéndose de una grave desatención defensiva de Bebé, que perdió la marca sobre Sylla: Toni Moya sacó una falta desde el costado izquierdo y el ariete senegalés cabeceó picado a la red, mientras toda la línea del Zaragoza se quedó parada reclamando un fuera de juego que no lo fue.

El gol lo cambió todo, porque le dio serenidad y espacios al Alavés y porque obligó al Zaragoza a destaparse y jugar a remolque. Aun así, el equipo aragonés pudo empatar a la media hora en un saque de esquina de Vada que cabeceó Abqar sobre su propia portería y atajó Sivera con la ayuda de la Providencia.

El Alavés tampoco propuso demasiado en la segunda parte, pero su eficacia fue superlativa, de claro candidato al ascenso directo. Y en su segunda acción de peligro sentenció el partido en el minuto 53. Fue en una gran jugada que sirvió Rober y resolvió Toni Moya, el hombre del partido, con una definición magnífica.

A partir de ahí al Zaragoza sólo le quedaba conducirse por la heroica, pero hasta ese intento de milagro se lo negó enseguida el ‘Búfalo’ Villalibre, que a los cinco minutos de salir al campo firmó el 0-3 al cabecear un centro de Luis Rioja anticipándose en su salida a Cristian Álvarez.

Con todo perdido, Escribá dio entrada al juvenil Pau Sans, la nueva esperanza del Zaragoza, que cabeceó al palo después de que Bebé acortara distancias con un cañonazo marca de la casa desde 25 metros antes de irse agotado.

Cerró el marcador y el encuentro Luis Rioja con un cuarto gol que se ‘tragó’ literalmente Cristian Álvarez.

 SD HUESCA X-X SD HUESCA