20221129155146-e738-11titular.jpg

 

 

ESPAÑA

bandera españa circular

Partido 738

ALEMANIA

Bandera De Alemania Como Redonda Icono Brillante. Botón Con La Bandera  Alemana Ilustraciones Svg, Vectoriales, Clip Art Vectorizado Libre De  Derechos. Image 29186306.  

    

1-1

 

 1-0 | (62´) Morata

C. Mundo Qatar 2022

27 Noviembre 2022

Yor (Catar)

Estadio: Al Bayt

1-1 | (83´) Füllkrug

FICHA TËCNICA

España (1)

Unai Simón, Carvajal, Rodrigo Hernández, Laporte, Jordi Alba (Balde 82´), Busquets, Gavi (Nico Williams 66´), Pedri, Dani Olmo, Marco Asensio (Koke 66´)  y Ferran Torres (Morata 54´).

Seleccionador: Luis Enrique Martínez

Alemania (1)

Neuer, Süle, Kehrer (Klostermann 70´), Rüdiger, David Raum (Scholetterbeck 87´), Gundogan (Sané 70´), Kimmich, Goretzka, Gnabry (Hofmann 84´), Thomas Müller (Füllkrug 70´) y Musiala.

Seleccionador: Hansi Flick

1-0 | (62´) Morata de remate de primeras a centro de Jordi Alba.

1-1 | (83´) Füllkrug de remate de primeras a centro de Jordi Alba.

 

Danny Makkelie (Países Bajos): Mostró tarjeta amarilla a Sergio Busquets (44´) por parte de España y a Kehrer (37´) y Goretzka (58´) y Kimmich (60´) de Alemania.

Árbitros asistentes: Hessel Steegstra y Jan de Vries (Países Bajos)

Cuarto árbitro: Istvan Kovacs (Bélgica)

VAR: Paulus Van Boekel (Países Bajos)

AVAR: Massimiliano Irrati (Italia)

Fueras de juego sala VOR: Taleb Al Marri (Catar)

Apoyo sala VOR: Paolo Valeri (Italia)

Segunda jornada del Grupo E. XXII Copa Mundial de Fútbol de la FIFA Catar 2022.

Estadio Al Bayt de la municipalidad de Yor (Catar). 68.895 espectadores en las gradas.

Siguió el partido desde el palco de autoridades el presidente de la RFEF, Luis Rubiales y el máximo responsable de FIFA, Gianni Infantino, junto al resto de autoridades institucionales y deportivas.

España 1-1 Alemania 

64.1 % Posesión 35.9 %
3 remates a puerta 4
2 remates paradas 3
2 remates fuera 4
11 disparos recibidos 7
1 tarjetas amarillas 3
0 tarjetas rojas 0
11 faltas recibidas 12
13 faltas cometidas 11
149 balones perdidos 132
67 balones recuperados 66
2 fueras de juego 5
intervenciones portero

A punto de octavos

Un gol de Füllkrug en el 82′ obliga a La Roja a empatar ante Japón para pasar de fase. Morata marcó el tanto español.

Un partido contra Alemania siempre es un regalo, lo envuelvas en papel de celofán o en papel de estraza. Por eso hay que darle todo el valor del mundo al 1-1 en Jor, un empate frente a toda una tetracampeona del mundo que llegaba tocada al duelo. Fue un encuentro a cara de perro, intenso, con imprecisiones propias del pulso entre dos equipos de similar cilindrada, donde no se permite ni pestañear. Un resultado que deja a La Roja a un punto de cerrar su pase a octavos de final del Mundial. Una batalla en la que Morata adelantó a España y Füllkrug, ya en el minuto 83, dibujó las tablas. ¿Queríamos emoción? El jueves la tendremos, habrá que desayunar fuerte.

Luis Enrique fue firme en sus convicciones y no alteró el guion del debut mundialista. Carvajal por Azpilicueta fue el único cambio, algo que parecía un secreto a voces una vez que el madridista había superado el constipado que le tuvo entre kleenex en el partido ante Costa Rica. Hansi Flick, sin embargo, movió más su equipo con la salida de Schlotterbeck, la entrada de los kilos y el empuje de Goretzka y la ausencia de Havertz. Arriba, el seleccionador confiaba en una apuesta muy particular, heterodoxa si queremos llamarla así. Si existiera una biblia del fútbol, junto al concepto perro viejo aparecería la foto de Thomas Müller. No es un nueve, pero tiene gol; parece frágil, pero choca con cualquiera, pelea mil balones, llega a todo. En suma, un jugador infatigable que se ha ganado la titularidad en Alemania por más que pasen los años. Y ya tiene 33.

Alemania había recibido una buena noticia al mediodía, cuando la victoria de Costa Rica ante Japón quitaba algo de gravedad a su duelo con España. Si perdía, ya no estaría matemáticamente eliminada, aunque no sé yo si una tetracampeona del mundo tira tanto de calculadora como lo hacemos los periodistas. La primera duda respecto al once español quedó resuelta en el primer minuto: Olmo ejercería de nueve, ya fuera falso o real, con Asensio a la derecha y Ferran a la izquierda, posiciones que permiten el disparo con la pierna fuerte de cada uno. La mejor señal de que la música sonaba bien es que la primera acción de nota la protagonizó Manuel Neuer. Llegó en el 6′, en un ataque perfectamente hilvanado por La Roja en el que Asensio abrió para Olmo, quien desde la frontal del área soltó un latigazo ante el que solo un meta como el del Bayern tiene antídoto. Neuer despejó el balón y este golpeó en el larguero y el poste hasta acabar en córner. Bonita tarjeta de presentación de España en el partido.

Nadie rifaba un balón (el partido se zanjó con un 64% de posesión española y un 36% alemana), ambos equipos presionaban el inicio de jugada del rival. Alemania, sin embargo, alternaba también con algún balón en largo de Rüdiger o Süle. En España, mientras, Busquets guardaba todas las llaves, pero eso no libraba de algún que otro susto. Hubo dos reseñables, aunque en ambos, disparos de Gnabry, la jugada quedara anulada por fuera de juego. Poco a poco España perdió fuelle, en gran parte por la imprecisión de Pedri. El canario no estaba todo lo fino que acostumbra y sin su luz cuesta crear peligro de tres cuartos de campo en adelante.

Paremos un segundo, rebobinemos a lo que decía en el minuto uno, aquello de Olmo como nueve, porque luego pasó a esa posición Asensio y de ahí en adelante Olmo y Ferran intercambiaron sus bandas. En esas estábamos cuando llegó el gran susto, una falta que Rüdiger convirtió en gol (40′) tras un cabezazo en el que remató solo, sin apenas saltar. Algo sorprendente con dos centrales como Laporte y Rodrigo que viven en el 1,90. El fuera de juego mantuvo el empate a cero, que ya no se vería alterado de ahí al descanso. Y en la reanudación bastaron unos compases para que Luis Enrique decidiera cambiar cromos. Lo hizo en el 53′, con la entrada de Morata por Ferran. Visto lo visto, el suyo es un olfato digno del mejor somelier del mundo, porque apenas nueve minutos después llegó la jugada que abrió el cielo. Una contra que sorprendió a Alemania, con el pase de Olmo a la izquierda y la asistencia de Alba para que Morata, haciendo de nueve, que es lo que es, batiera a Neuer.

Quedaba un mundo por delante y el partido se iba a hacer largo, muy largo. Musiala, en el 73′, disfrutó de la ocasión más clara, bien neutralizada por Unai. Pero cuando ya se atisbaba la orilla llegó el tanto alemán (83′), que bendijo a Flick, quien había dado entrada a Füllkrug en lugar de Müller. El del Werder Bremen aprovechó un ataque embarullado y se adelantó a Musiala para batir de un derechazo a Unai. Fue un golpe duro, directo al mentón, que dejaba a España con la sensación del trabajo a medias, con la obligación de empatar ante Japón para seguir vivos en Qatar. Nadie dijo que el Mundial sería fácil.

 

Un duelo primoroso que acerca los octavos del Mundial (1-1)

A veces dos gigantes en vez de chocar, se marcan un baile. España y Alemania, Alemania y España, dos campeones del mundo y estandartes del fútbol vertiginoso, presionante y combinativo han acabado por componer una estampa de enorme belleza en su cruce de ambiciones mundialistas.

Llegaban los germanos repletos de urgencias tras su derrota ante Japón con una España más liberada que ha dominado la posesión durante la primera parte con un once calcado al del debut con la única inclusión de Carvajal por Azpilicueta.

La fluidez en los pases y la verticalidad característica de Luis Enrique y los suyos a punto de estaba de dar su fruto a los siete minutos, cuando una combinación entre Gavi y Marco Asensio terminaba en las botas de Dani Olmo para que el egarense soltase un zapatazo repelido por las manoplas de Neuer y la cruceta teutona.

España necesita al menos un punto el próximo jueves contra Japón para cerrar su clasificación a las eliminatorias mundialistas

No se arrugaban los de Hansi Flick, quienes avisasaban por medio de Gnabry a los diez minutos y veían cómo el VAR anulaba un gol de Rüdiger por fuera de juego en acción a pelota parada.

Tras la reanudación, Die Mannschaft aumentaba la presión con oportunidad para Kimmich y excepcional respuesta en la estirada de Unai Simón.

Era entonces cuando Luis Enrique echaba mano de Morata, quien volvía a agradecer la confianza con una aparición fulgurante en forma de remate de primeras a asistencia de Jordi Alba para clavar la pelota al fondo de las mallas alemanas.

Álvaro Morata se ha encaramado al quinto puesto histórico de la tabla de goleadores y ha sido elegido como el mejor jugador del partido

Los germanos se veían casi fuera del Mundial y en un arranque de orgullo con triple cambio de por medio se lanzaban a tumba abierta por el empate que un destello de Musiala en forma de pase al ariete Füllkrug iban a encontrar a menos de diez minutos del final.

Un despeje de Rodrigo tras carrera de Sané mantenía la incertidumbre al final de unas tablas que ya no se moverían en un escenario que ha reunido a miles de aficionados españoles para dar calor y color a un colosal encuentro de fútbol.

A la fiel hinchada quiere ahora regalar la Selección el pase a los octavos de final para lo que se hace necesario lograr al menos un punto el próximo jueves contra Japón.

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº17 (27.11.2022)

PARTIDO OFICIAL Nº 3580

BURGOS CF 2-2 REAL ZARAGOZAReal Zaragoza SAD

  • Atienza 90’ (PP)
  • Gaspar 65’
  • Curro 90’
  • JAIR JR 55’



Titulares



5 Atienza 2 GABI F.
6 Navarro   60’ 3 JAIR JR
9 Daoudi   60’ 5 Jaume   70’
10 Bermejo   60’ 10 Bermejo
11 Gaspar   86’ 12 Larra   76’
13 Caro (P) 13 Raton (P)
14 Elguezabal (C)   15’ 18 Fran Gamez
16 Curro 20 Simeone
18 Cordoba 21 Zapater (C)   86’
19 Areso 24 Lluis Lopez
23 MATOS 28 Mollejo   86’

Sustituciones



14 Elguezabal (C)   4 Michel Zabaco 15’ 5 Jaume   4 PETROVIC 70’
9 Daoudi   8 Pablo Valcarce 60’ 12 Larra   11 VADA 76’
10 Bermejo   22 Muñoz 60’ 28 Mollejo   14 Serrano 86’
6 Navarro   7 Artola 60’ 21 Zapater (C)   7 Miguel 86’
11 Gaspar   15 Hernandez 86’

Burgos CF 2-2 Real Zaragoza

55.5 % Posesión 45.5 %
3 remates dentro 4
2 disparos bloqueados 3
6 remates fuera 3
11 disparos recibidos 11
3 tarjetas amarillas 2
0 tarjetas rojas 1
9 faltas recibidas 4
4 faltas cometidas 10
141 perdidas de posesion 156
68 recuperaciones de posesion 59
4 fueras de juego 2
xxxxxx

El Zaragoza tira la victoria en Burgos

El equipo de Escribá roza el triunfo (2-2) tras adelantarse dos veces. Un error en la prolongación le cuesta una victoria a la que le había puesto fases de buen juego y trabajo. Jair y Atienza en propia puerta firmaron los goles aragoneses en el segundo tiempo. 

 

Lo tuvo en la mano, con el puño cerrado, un partido de los que había invertido méritos para ganar, sufriendo cuando tocaba y también imponiéndose en muchos minutos, pero al Zaragoza se le escapó una de esas victorias que tanto duele perder, cuando ya se están celebrando. No es sencillo meterle en su campo dos goles a este Burgos rocoso e infatigable, y menos aún es que el Zaragoza inofensivo de los últimos tiempos sea quien los meta: los metió pero no ganó. 

El empate suma un punto, pero sobre todo resta dos, y mantiene al equipo de Escribá alejado de los triunfos que tanto necesita. El final no se escribió hasta el último suspiro, en un desarrollo trepidante de los acontecimientos en el que el Zaragoza pasó de tenerlo todo a sentir que no tenía nada. Se había adelantado por segunda vez al filo del minuto 90, después de un abordaje de Gámez y Francho que Atienza se metió en su portería. Pero ya en la prolongación, con el partido reventado en mil pedazos y sin que el Zaragoza supiera darle el oficio que requerían esos minutos, el Burgos, con golazo de Curro, se aprovechó de un desliz de Fuentes y de la blandura de un equipo que pensaba que ya estaba la faena facturada.

El Zaragoza digirió el resultado como una derrota, pero su juego anunció cierta recuperación. Escribá aún no ha traído el triunfo, pero ha arreglado en cierto modo la avería. Ahora, es cuestión de que el coche arranque de nuevo. Su fútbol, en todo caso, se ha revitalizado, tiene otra textura: genera más caudal ofensivo y transmite una intención más ambiciosa. Así lo plasmó en Burgos, un feudo donde no era fácil hacerlo.

Escribá ha entendido la continuidad en las alineaciones como un primer paso hacia la consolidación de su idea y apenas agitó el once. Larrazabal fue la única pincelada novedosa en su 4-4-2, un movimiento con afán de estirar a lo ancho con juego en las bandas la tupida defensa de Calero. Un planteamiento que se encontró, en cambio, con un Burgos más afilado de lo habitual, reformado en su estructura: no salió con defensa de cinco hombres, sino, en un 4-2-3-1, con una pieza ofensiva más, reuniendo a Curro, Álex Bermejo y Gaspar Campos con el tanque Mourad.

Aunque los goles llovieron tras el descanso, el Zaragoza puso mayores argumentos para marcarlos antes, en un acto inicial de fútbol intrépido, incisivo y vertical, muy mejorado en fondo y forma. La primera mitad constantó que Caro, el portero del Burgos, está tocado por la mano de los dioses esta temporada. El Zaragoza lo sacó en todas las fotografías, con hasta tres ocasiones nítidas de gol. Nada más empezar, Bermejo, agazapado en el segundo palo, cabeceó en vuelo rasante. La pelota parecía tomar forma de gol, pero Caro impuso una mano prodigiosa y firme. No tardó mucho Simeone en explotar de la nada, a golpes de astucia, habilidad física y perseverancia, uno de los balones en los que solo él cree: le ganó la posición a Elgezabal, que le saca dos cabezas, y enfiló hacia la portería.

Quién sabe si Caro le intimidó al abrir sus brazos como una bestia alada o no, pero Simeone resolvió mal, muy alto. El Zaragoza había salido como un huracán ante un Burgos cosido a ocasiones de gol. Esto no es habitual: el Burgos no encaja porque tiene un portero que para lo imposible, pero también porque concede poco. El Zaragoza supo hincarle el diente, solo falló en la suerte del acierto, con Mollejo y Simeone, un pareja de avispas, que no pararon de picotear con su insistencia, híperactividad y energía.

Escribá fijó en el extremo izquierdo a Bermejo y en el derecho a Larrazabal, y esa amplitud partió la defensa del Burgos en dos, abriendo un canal central por el que corrieron como balas Simeone y Mollejo, ganando segundas jugadas, arañando balones a los defensas, cazando cualquier miga que llevarse a la boca. En una de esas, Mollejo se atragantó de balón cuando tenía solo a Simeone y resolvió mal. Pero la más clara estaba por llegar: el mismo Mollejo se infiltró en el área y su trallazo lo frenó Caro con un spagat.

Casi todo el peligro se fabricaba en el sector derecho, donde Escribá reunió a Gámez, Zapater, Larrazabal y Mollejo, tipos de mucha pierna, empuje y fuertes en duelos. Allí se concentró el foco de actividad del Zaragoza. No había grandes ideas ni destellos, pero se ganaban metros. El peaje de este planteamiento de Escribá lo pagó Bermejo, un Bermejo más posicional, demasiado aislado en el lado opuesto y sin excesiva influencia en la trama.

Zapater y Grau, una vía de paso

El partido se jugaba a lo quería el Zaragoza, sacando al Burgos de su zona de confort y ofreciéndole más posesión de la que está acostumbrado a gestionar (52%) y negándole así su habitual juego de ataques relámpago. Escribá ha simplificado varias cosas en zonas del campo donde no se resuelve nada y ha aumentado la presencia del equipo por delante de la pelota, atacando con más hombres y más actividad. Zapater y Grau conformaron una vía de paso más que de creación, un centro del campo donde se hacen cosas sencillas: el Zaragoza, así, buscó tener la pelota cuanto antes en alguno de sus cuatro futbolistas de arriba.

Por su parte, el Burgos apenas se estiraba cuando conectaba una diagonal con Curro, Álex Bermejo y Campos. Éste tuvo la mejor opción poco después de que su central Elgezabal se fuera lesionado. Y poco más: un par de tiros lejanos, uno de Murad tras un regalo de Fuentes y otro de Álex Bermejo.

Al descanso se fue el Zaragoza con empate a cero, pero con la mochila repleta de papeletas de gol. Y no tardó en llegar a la vuelta al césped. Simeone, otra vez, ganó una batalla de las suyas y provocó una falta lateral. El balón parado se anunciaba crucial ante un rival que abre pocas puertas y ventanas. Ya contra el Málaga, el Zaragoza avisó de mejoras en este aspecto. Un detalle en la estrategia podía desequilibrar el duelo. Sergio Bermejo, más protagonista tras el descanso, tocó con suavidad, como si acariciara la pelota con un trapo de terciopelo, y Jair se elevó para superar a Caro. Por fin, la torre había caído.

El Burgos, ante el gol, metió un triple cambio y subió líneas. El Zaragoza dio el paso atrás al que obliga un rival con un puyazo clavado. Artola, un interesante creador de fútbol, agitó la tarde y comenzó a causarle problemas a Grau, amonestado, y Zapater. El Burgos empujaba, atornillando al Zaragoza en su campo. El guión era otro. En un balón cruzado desde la izquierda, por Matos, Lluis López, jugador que siempre deja dudas y vive en estado continuo de baja fiabilidad, no despejó y Campos disparó a gol ante Ratón, que poco antes había parado un duro disparo de Curro.

El Zaragoza vivió su crisis dentro del partido a raíz de ese gol. Se jugaba demasiado rápido, no podía inyectar cloroformo, serenidad, ante la electricidad que sacudía el partido. Vivió momentos duros en ese zarandeo de ida y vuelta, pero también era fácil intuir que iba a tener su oportunidad ante un Burgos abierto y lanzado. Fue Francho quien dirigió ese asalto cuando ya tocaba la corneta del minuto 90. El balón de un contragolpe de libro lo metió Gámez al área y Atienza lo atropelló hacia su portería. El Zaragoza lo tenía hecho. Solo faltaban los tres minutos de alargue: amurallarse, no cometer errores y dejar correr el reloj. Pero un desliz defensivo final descosió el triunfo: Curro elevó la pelota sobre Ratón y dejó al Zaragoza sin dos puntos que llevarse a la boca. Un triunfo que se había trabajado con mucho empeño e intención y que se tiró a la papelera cuando ya se descorchaban las burbujas de la celebración. 

Ficha Técnica

Burgos CF: Caro, Areso, Córdoba, Elgezabal (Zabaco, 14), Matos; Atienza, Navarro (Artola, 59); Álex Bermejo (Mumo, 59), Curro, Gaspar Campos (Juan Hernández, 86); y Mourad (Valcarce, 59).

Real Zaragoza: Ratón; Gámez, Lluís López, Jair, Fuentes; Grau (Petrovic, 70) y Zapater (Francho, 85); Bermejo, Larrazabal (Vada, 75); Mollejo (Puche, 85) y Simeone.

Goles: 0-1, min. 54: Jair Amador. 1-1, min. 65: Gaspar Campos. 1-2, min. 89: Atienza, en propia puerta. 2-2, min 92: Curro.

Árbitro: Jon Ander González Esteban (Comité del País Vasco). Mostró tarjeta amarilla a Jaume Grau (38), Atienza (43), Mumo (66), Córdoba (91’), Petrovic (88). Expulsó a Petrovic con roja directa al acabar el partido por protestar.

Incidencias: Partido de la jornada 17 del campeonato de Segunda División disputado en El Plantío, con una asistencia de 9.042 espectadores. Tarde fresca, con diez grados. Terreno de juego en buen estado. Antes del comienzo del partido, se guardó un minuto de silencio en memoria de Antonio Solana, exportero del Burgos fallecido recientemente.

 SD HUESCA X-X SD HUESCA

20221124065217-e738-11titular.jpg

 

 

ESPAÑA

bandera españa circular

Partido 737

COSTA RICA

Bandera de costa rica png imágenes | PNGWing  


 7-0

 

1-0 | (11´) Dani Olmo 

2-0 | (21´) Marco Asensio

3-0 | (31´) Ferran Torres

4-0 | (56´) Ferran Torres

5-0 | (74´) Gavi

6-0 | (90´) Carlos Soler

7-0 | (92´) Morata

C. Mundo Qatar 2022

23 Noviembre 2022

Doha

Estadio: Al Thumama


FICHA TËCNICA

España

Unai Simón, Azpilicueta, Rodrigo Hernández, Laporte, Jordi Alba (Balde 64´), Busquets (Koke 64´), Gavi, Pedri (Carlos Soler 57´), Ferran Torres (Morata 56´), Marco Asensio (Nico Williams 69´) y Dani Olmo.

Seleccionador: Luis Enrique Martínez

Costa Rica

Keylor Navas, Carlos Martínez, Fuller, Óscar Duarte, Calvo, Bryan Oviedo (Matarrita 82´), Campbell, Borges (Aguilera 72´), Tejeda, Bennette (Bryan Ruiz 62´) y Contreras (Zamora 62´).

Seleccionador: Luis Fernando Suárez

1-0 | (11´) Dani Olmo tras llevarse la pelota y picar la pelota ante Navas después de un pase de Gavi.

2-0 | (21´) Marco Asensio remata de primeras dentro del área la asistencia de Jordi Alba.

3-0 | (31´) Ferran Torres de penalti cometido sobre Jordi Alba.

4-0 | (56´) Ferran Torres después de pelear una pelota dentro del área y batir de tiro cruzado a Navas.

5-0 | (74´) Gavi de remate con la derecha ajustado a centro de Morata.

6-0 | (90´) Carlos Soler de fuerte disparo desde dentro del área.

7-0 | (92´) Morata con la zurda tras una combinación en la frontal.

Mohammed Abdullah Hassan Mohamed (Emiratos Árabes Unidos): Mostró tarjeta amarilla a Calvo (68´) y Campbell (94´), por parte de Costa Rica.

Árbitros asistentes: Mohamed Alhammadi y Hasan Almahri (EAU)

Cuarto árbitro: Ning Ma (China)

VAR: Abdulla Al-Marri (Catar)

AVAR: Muhammad Bin Jahari (Singapur)

Fueras de juego sala VOR: Bruno Pires (Brasil)

Apoyo sala VOR: Tomasz Kwiatkowski (Polonia)

Primera jornada del Grupo E. XXII Copa Mundial de Fútbol de la FIFA Catar 2022.

Estadio Al Thumama de Doha

Siguió el partido desde el palco de autoridades SM el Rey Felipe VI, junto a los presidentes de la RFEF, Luis Rubiales, FIFA, Gianni Infantino, el CSD, José Manuel Franco y el resto de representantes institucionales y deportivos.

España 7-0 Costa Rica 

81.9 % Posesión 18.1 %
8 remates a puerta 0
2 remates paradas 0
7 remates fuera 0
0 disparos recibidos 17
0 tarjetas amarillas 2
0 tarjetas rojas 0
11 faltas recibidas 7
8 faltas cometidas 12
120 balones perdidos 112
59 balones recuperados 49
3 fueras de juego 7
intervenciones portero

 

Apabullante arranque mundialista de España con una goleada para la historia (7-0)

 

Nunca en la casi centenaria historia mundialista de la Selección, España había ganado por siete goles, ni anotado tres en media hora y mucho menos en el partido inicial, que el equipo de todos no superaba con victoria desde hacía 16 años.

Ningún equipo en lo que llevamos de Mundial ha ganado por esta diferencia de goles y nunca jamás en la historia de este torneo una selección había sido capaz de completar 549 pases durante un primer tiempo para acabar el partido con más de mil.

Son los datos contundentes e irrefutables que enmarcan un triunfo para el recuerdo como el logrado este miércoles por Luis Enrique y los suyos, quienes no han dado opción a la experimentada Costa Rica sobre el verde catarí.

De inicio, el seleccionador optaba por colocar a Azpilicueta en el lateral diestro y Dani Olmo arriba, quien pronto comenzaba a combinar con Pedri para generar la primera gran ocasión a los cinco minutos.

Con Sergio Busquets sentando cátedra en la medular enlazando con la verticalidad de Gavi, Pedri y Asensio, España rondaba un gol que se iba a demorar once minutos hasta que Dani Olmo acunaba con calidad la pelota dentro del área para batir acto seguido a Navas en su salida.

España ha pulverizado en este encuentro una larga relación de registros históricos y del presente Mundial, donde nadie ha logrado aún un triunfo tan contundente

Un gol que iba a abrir una goleada histórica, la más amplia de la historia en un Mundial, que ha sido posible gracias a un principio irrenunciable marcado por el seleccionador español: jugar en todo momento como si el partido acabase de empezar.

Y así el chaparrón de fútbol iba a continuar sin pausa con Marco Asensio rematando de primeras un servicio de Jordi Alba a los 21 minutos y Ferran Torres anotando de penalti un claro derribo al lateral zurdo español.

El valenciano es ya el máximo goleador de la era Luis Enrique, ampliando su cuenta ya en el segundo acto, antes de que el andaluz Gavi se convirtiese con un derechazo en el tercer anotador más joven en la historia de la Copa del Mundo (El brasileño Pelé es el primero).

Al festival se unía la buena noticia del debut de Alejandro Balde y dos nuevos goles en las botas de Carlos Soler y Álvaro Morata, quien supera así en la tabla histórica a Fernando Morientes.

Todo un carrusel de registros que contribuyen a lo más importante, alimentar la esperanza colectiva en la mejor competición del planeta fútbol, donde Alemania, aguarda el próximo domingo como próximo e inminente desafío. 

 

El tiqui-taca ha vuelto

España regala un recital en su debut mundialista ante Costa Rica. Marcaron Olmo, Asensio, Gavi, Soler, Morata y Ferran, este por partida doble.

Hace catorce años, entonces en una Eurocopa, hubo un partido que sirvió para que los aficionados se enamoraran de la Selección. Fue el 3-0 en la semifinal ante Rusia, el inicio de todo lo que vino después, que era algo así como jugar al fútbol tocando el violín. Quizá sea solo una ilusión, esto no ha hecho más que comenzar, pero el 7-0 a Costa Rica en el debut mundialista nos deja ese aroma a buen fútbol. Un estilo del que sentirnos orgullosos. Si a este grupo le pedíamos una cosa, que no se traicionara a sí mismo, que jugara el Mundial con el descaro propio de su juventud y talento, ha bastado el primer partido para dejárnoslo claro.

Porque el recital fue mucho más allá de lo que dicen los goles de Olmo, Asensio, Gavi, Soler, Morata y Ferran, este por partida doble. Se gestó desde la alineación inicial en la que Luis Enrique volvió a robarnos la cartera. Del falso central al falso nueve, así nacía España en el partido, con Rodrigo y Asensio en territorios en los que habitualmente no suelen moverse. Sorprendía especialmente lo del jugador del City, pues su titularidad no hace sino crear una sombra de duda sobre centrales puros como Eric Garcia o Pau Torres.

Garantizar una mejor salida de balón justificaba la decisión del seleccionador, que en ataque también optó por dejar en el banco a Morata en lugar de Asensio. Ya saben, lo del trampantojo, esa ilusión óptica con que se engaña a una persona haciéndole creer que ve algo distinto a lo que de verdad ve. Algo que traducido al fútbol pretendía que los centrales Calvo, Duarte y Fuller no supieran si Asensio iba o venía, si subía o bajaba. Que en vez de balear pareciera gallego, aunque para eso no hay nadie mejor que Iago Aspas, que es más gallego que el pulpo.

En el minuto 4 llegó la primera perla de Pedri. Recibió y centró con la derecha, más que centrar meció con su bota un balón que le llegó franco a Olmo, cuyo remate de primera salió demasiado cruzado. Fue un ramalazo, una conexión en un abrir y cerrar de ojos con la que hacer trizas la defensa de cinco ordenada por Luis Fernando Suárez. Ese era el camino, no había duda. Lo de Pedri no es una filia mía caída del cielo. Dos minutos después, el del Barça sirvió otro balón de dulce a Alba, ahora por la izquierda, y dos más tarde otro a Asensio, entonces por el centro. El disparo raso del balear salió a centímetros del poste izquierdo defendido por quien hasta hace cuatro temporadas era su compañero en el Real Madrid, Keylor Navas.

A los diez minutos llegó un gol maravilla de esos que por sí solos sirven para resumir la idea que un equipo tiene del fútbol. Triangularon Busquets, Alba, Olmo y Gavi para que la pelota llegara finalmente a Olmo quien, en un giro en una baldosa, se acomodó el balón en su pierna derecha para rematar a placer ante Keylor. Hay alguno que a estas horas intenta emular ese gol en la PlayStation... y no le sale.

Pero la mejor muestra de esa virtud para acelerar lo que hasta entonces parece una nana llegó en el minuto 20. El ataque español caminaba de nuevo al trantrán hasta que Busquets abrió a Alba; justo en ese momento, el azulgrana aceleró el peligro con un pase a bote pronto que Asensio, en la misma suerte, es decir, rematando de primera, llevó a la red. Y diez minutos más tarde llegó el tercero tras un penalti a Alba que fue transformado por Ferran. Era el 3-0, el fruto de un juego de quilates, la mejor manera de hacer fácil lo que siempre resulta enormemente difícil, el debut en un Mundial. Un dominio aplastante que se traduce en una cifra made in Mister Chip: la Selección completó 549 pases en esos primeros 45 minutos, la mayor cifra en cualquier tiempo de cualquier partido en toda la historia de la Copa del Mundo. Palabras mayores.

Costa Rica corría detrás del balón

A estas alturas de la crónica no he hablado de Costa Rica, lo único cierto es que la selección centroamericana sufría lo indecible y bastante hacía con correr detrás del balón. Ni siquiera pudo atisbar la orilla con un pase en largo a Contreras, tampoco con una internada de Campbell; su seleccionador, Suárez, se desesperaba en la banda, su gesto parecía asumir que a esas alturas de la tarde no quedaba otra cosa que encajar de la mejor manera el golpe y pensar en cómo restañar heridas con vistas al duelo del domingo frente a Japón. De ahí que le doliera sobremanera los cinco minutos extra con los que el árbitro Abdulla decidió alargar el castigo. Al final del partido, con ocho minutos de prolongación, aumentaría el desgarro.

También lo harían los largos y pesados quince minutos del descanso, pues la suerte, aun con la cautela de saber que es un Mundial lo que tenemos entre manos, estaba echada. Más aún cuando en los primeros compases de esa segunda parte llegó el cuarto gol de España, quizá el más embarullado, el más sufrido, pero también por eso, por pelearlo pese a tener la victoria ya en el bolsillo, digno de elogio. Ferran lo intentó de primeras pero, al no tener suerte, insistió y recuperó el balón para girarse y batir de nuevo a Keylor. El valenciano tuvo premio con el tanto y con el descanso que se ganó apenas tres minutos después, siendo sustituido por Morata.

De ahí al final, Luis Enrique dio entrada a Soler, Balde, Koke y Nico Williams en un intento de sumar a todos a la causa, de invitarles a la fiesta coronada con el quinto, el sexto y el séptimo gol obra de Gavi, Soler y Morata; de hacer que se contagiaran de ese juego y sensaciones con las que ganar inercia hacia ese miura que aguarda el domingo, que no es otro que la Alemania herida tras su traspié ante Japón. Habrá tiempo para hablar de ello. Por lo pronto apuremos la copita de cava y barramos todo el confeti del suelo.

Debutante

Jugador n°837

Alejandro Balde

Puede ser una imagen de 1 persona y texto que dice