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EURO2012 POL-UKR

Partido 9 Grupo A

Partido 9 Grupo A

 

GRECIA 1 -1 R. CHECA

Grecia: Chalkias (Sifakis, min. 23); Torosidis, K. Papadopoulos, Katsouanis, Holebas; Fotakis (Gekas, min. 46), Maniatis, Karagounis; Salpingidis, Samaras, Fortounis (Mitroglou, min. 71).

República Checa: Cech; Gebre Selassie, Kadlec, Sivok, Limbersky; Plasil, Hubschman; Jiracek, Rosicky (Kolar, min. 46) (Rajtoral, min. 90), Pilar; Baros (Pekhart, min. 64).

Goles: 0-1. M. 3. Jiracek. 0-2. m. 6. Pilar. 1-2. M. 53. Gekas.

Árbitro: Stéphane Lannoy. Amonestó a Torosidis, Papadopoulos, Salpingidis, Rosicky, Jiracek y Kolar.

Estadio: City Stadium, Varsovia. Unos 36.000 aficionados.

Ni Cech puede salvar a Grecia

La República Checa aprovecha un gran inicio para batir a los helenos

 

En seis minutos de éxtasis, Chequia recuperó la autoestima perdida ante Rusia y liquidó a una Grecia anodina de principio a fin. Rosicky, Jiracek y Pilar impusieron un ritmo altísimo marcado por el entrenador, Michal Bilek, con dos tantos en un arranque espectacular. Después vivieron de las rentas. La selección de Fernando Santos solo disparó una vez entre los tres palos de Cech, en el gol tras un fallo del meta del Chelsea. El ataque griego fue una impotencia total.

 El balón manda. La República Checa lo movió con fluidez y determinación, consciente de que era la clave para sacar a Grecia de sus casillas. El dinamismo del capitán Rosicky contó esta vez con la colaboración de Jiracek, en comustión desde el primer suspiro. Al minuto 2 ya le había marcado el desmarque a Hübschman hacia el balcón del área. Recogió el regalo y marcó con la zurda ante la media salida de Chalkias. El portero heleno no entró con buen pie en el encuentro y lo abandonó poco después, con dos tantos encajados a los 20 minutos, lesionado y sustituido por Sifakis.

Hay cosas que nunca cambian en Grecia. Se marchó del banquillo Rehhagel, llegó el portugués Fernando Santos y anunció un cierto aperturismo. Pero en todo el primer tiempo no dispuso de un solo córner a favor. Para una vez que lo intentó, el árbitro anuló el gol de cabeza de Fotakis por un apurado fuera de juego.

Es lo mínimo exigible a un lateral: alcanzar un par de veces la línea de fondo. Y centrar atrás para que los delanteros dispongan de toda la ventaja de rematar. Van de cara. Así lo hizo Gebre Selassie, el lateral derecho de origen checo-etíope, cuyo centro se escapó de las manos de Chalkias antes de ser empujado con el cuerpo, cayéndose, por el pequeño extremo del Viktoria Pisen, Pilar, en su segundo tanto del torneo. Ya en el segundo tiempo, llevándose el cuero con dos toques de espuela, Gebre Selassie penetró en una diagonal en el área y levantó de sus asientos a los numerosos hinchas checos, mayoritarios en el estadio de Breslavia. A falta de grandes laterales, el zaguero del Slovan Liberec está siendo una bocanada de aire fresco.

La reacción griega llegó de las manos de Cech, que acumula unos cuantos errores en el torneo. Esta vez, al disponerse a atrapar un sencillo balón en el área, se sintió confundido por la presencia de su central; soltó la pelota y Geka la envió al fondo con la izquierda. Fue el primer tiro a gol de Grecia, en 54 minutos. Gracias al obsequio de uno de los mejores porteros del mundo.

Se suponía que Grecia debía atacar, pero no sabía cómo

Contagiada por la inseguridad de su líder, Chequia perdió la energía de la primera parte. El partido entró en una fase mortecina. Se suponía que Grecia debía atacar, pero no sabía cómo. Chequia sólo lo supo en el inicio: dándole al balón velocidad y precisión. Suficiente para superar a una Grecia con viejos defectos del pasado

Partido 8 Grupo D

Partido 8 Grupo D

 

UCRANIA 2 -1 SUECIA

Ucrania: Pyatov; Selin, Jacheridi, Mihalik, Gusev; Konoplianka (Devich, m. 90), Tymoschuk, Yarmolenko; Nazarenko; Shevchenko (Milevsky, m. 81) y Voronin (Rotan, m. 84).

Suecia: Isaksson; Martin Olsson, Mellberg, Granqvist, Lustig; Elm, Kallstrom; Larsson (Wilhelmsson, m. 68), Ibrahimovic, Toivonen (Svensson, m. 64); Rosenberg (Elmander, m. 71).

Goles: 0-1, m.52: Ibrahimovic. 1-1, m. 55: Shevchenko. 2-1, m. 62: Shevchenko.

Árbitro: Cneyt Sakir (Turquía). Amonestó a Kallstrom (11) por Suecia.

Estadio Olímpico de Kiev, unos 25.000 espectadores.

Un genio al primer palo

Shevchenko, con un par de goles de cabeza, da el triunfo a Ucrania sobre Suecia

Dos leyendas del fútbol ucranio: el delantero todavía en activo, a los 35 años, Shevchenko, fundido en un abrazo con el entrenador, poderorísimo atacante en los setenta del siglo XX, Blokhin, ahora de 60. Saltaban y se abrazan conscientes de estar dando mucha felicidad a su pueblo, orgulloso del optimista inicio de sus jugadores, que buscaron el triunfo desde el primer aliento. Puesto en pie, el estadio de Kiev despidió a su héroe, sustituido en el minuto 80. Y él saludó uno por uno a los suplentes del banquillo. Suecia especuló primero, golpeó en el comienzo del segundo tiempo y demostró a continuación la enorme debilidad de su defensa. En el ataque dependió demasiado de Ibrahimovic. El 10 fue un oasis en el páramo sueco.

Blokhin honró su parte de anfitrión del torneo con un planteamiento atractivo: dos extremos a pie cambiado (el diestro Konoplyanka por la izquierda y el zurdo Yarmolenko por la derecha), además de dos delanteros con muchas horas de vuelo: Voronin y Shevchenko. El resultado no fue espectacular, pero Ucrania jugó en campo contrario y acumuló un puñado de ocasiones, desaprovechadas porque a Shevchenko, aun conservando la clase, a veces no le llega el resuello. Un disparo lejano de Voronin, alto y por el centro, chocó contra los puños de Isaksson. Poco antes, Shevchenko había cruzado demasiado el balón tras una triangulación.

“La actitud es más importante que el talento”, había sentenciado antes del torneo el nuevo seleccionador sueco, Eric Hamren, traicionándose a las primeras de cambio. A pesar de haber prometido un fútbol de ataque (“técnico y rápido”), su equipo jugó pegado a su portero, Eriksson, con ocho hombres por detrás del balón. A la espera de que, en alguna salida, Ibrahimovic pudiera lanzar a Elmander. Declarado jefe absoluto de Suecia, el delantero del Milan marcó las enormes diferencias que le separan de sus compañeros en un par de detalles: pisa, protege y desborda antes de centrar al corazón del área; después cabecea cruzado al palo izquierdo del meta Piatov. Llevaba el 10 Ibrahimovic y actuó como tal, por detrás de Elmander, luciendo en su brazo izquierdo una llamativa cinta de capitán, arrancando desde una segunda línea. Con el pelo hacia atrás, pegado al cráneo y sujeto por una coleta, se daba un aire a uno de los guardaespaldas de Tony Soprano.

La inmensa calidad de Ibrahimovic clamó en el desierto de Suecia

El partido se disparó en el comienzo del segundo tiempo. El duelo Ibrahimovic-Shevchenko entró en ebullición. Primero golpeó el sueco, rematando raso, de primeras, un centro desde la izquierda de Kälstrom. Suecia había sacado ventaja del vacío dejado por el lateral izquierdo ucranio, Selin, tumbado en el suelo. Ucrania reaccionó con rabia y, un par de minutos después, Shevchenko cabeceó al primer palo un centro desde la derecha de Yarmolenko. El gran delantero del Dinamo de Kiev se adelantó a Mellberg. Había comenzado el recital de Shevchenko. O cómo anticiparse siempre a los rivales en el primer palo. Volvió a repetirlo poco después, tras un centro en un córner desde la izquierda. Volvió a picar cruzado con la cabeza. El balón entró por un resquicio entre el poste y el defensa sueco que cuidaba de él. Shevchenko se había escapado del marcaje defensivo de Ibrahimovic, girándose este de espaldas ante el remate del ucranio: el típico miedo a la pelota del delantero en funciones de defensor.

A Suecia le quedaba un tirazo de Ibrahimovic repelido por las palmas abiertas de Pyatov. Y una preciosa pared con Elmander que este dilapidó en el último instante. El poder de anticipación de Shevchenko coronó el entusiasmo de Ucrania. La inmensa calidad de Ibrahimovic clamó en el desierto de Suecia.

Partido 7 Grupo D

Partido 7 Grupo D

 

FRANCIA 1 -1 INGLATERRA

Francia: Lloris; Debuchy, Rami, Mexès, Evra; Cabaye (Ben Arfa, m.84), Diarra, Malouda (Martin, m.85); Nasri, Benzema y Ribéry.

Inglaterra: Hart; Johnson, Terry, Lescott, Cole; Milner, Gerrard, Parker (Henderson, m.78), Oxlade-Chamberlain (Defoe, m.77); Young y Welbeck (Walcott, m.91).

Goles: 0-1, m.30: Lescott; 1-1, m.39: Nasri.

Árbitro: Nicola Rizzoli (Italia). Amonestó a Oxlade-Chamberlain y Young.

Estadio Donbass Arena de Donetsk.

Francia se queda corta

Inglaterra, plagada de bajas, contiene a la selección de Blanc (1-1), con más gobierno pero que no llega a fascinar

La tosca Inglaterra que se vaticinaba se sostuvo con la abnegación que no ha perdido ante una Francia menor de la esperada tras la ventilación de los tiempos de Raymond Domènech lograda por Laurent Blanc. Como resultado, los dos aspirantes que no se habían presentado en esta Eurocopa dejaron un partido con pocas rendijas, blindado por unos y otros en muchas fases del juego y con el empate como un bien menor para ambos. Francia estuvo un peldaño por encima en la medida que encontró a Ribèry, Nasri y Benzema, que, pese a alejarse de la portería contraria, tienen fantasía. Algo de lo que adolece Inglaterra, rebajada aún más por las ausencias de Rooney, sancionado hasta la tercera jornada, Lampard y Barry, lesionados. Sin ellos, el equipo de Roy Hodgson solo mostró el colmillo defensivo. En ataque, chicos como Wellbeck y Oxlade-Chamberlain aún tienen aire parvulario y al equipo le sobra apellido y le falta esqueleto. Francia, por su parte, se ha sacudido los egos que provocaron la revuelta interna en Sudáfrica y busca resurgir con un grupo más solidario, con un gregarismo que no tenía. Tiene empaque, pero no fascina y más que nada necesita resultados.

Hay algo en esta Inglaterra que remite a la trinchera del Chelsea. Su apuesta no es tan cerrada, pero cuando pierde la pelota, su molde es el de los “blues”, una montonera de ocho jugadores al borde de su área sin que a nadie le importe hacer de muro a costa de llevarse un sinfín de pelotazos. Al contrario que el campeón de Europa, tiene otra mirada al frente, pero carece de mordida. Consciente de su inferioridad, hoy brinda para festejar un punto. También encontró consuelo la selección gala, que no sacó provecho de gobierno por su poca predisposición a invadir el área inglés y por su respeto al contrario. Inglaterra, tantas veces con una etiqueta muy por encima de su historial, aún impone como para que cualquier adversario descorche un empate.

Más sutil para enhebrar el juego, Francia se atascó ante Hart, le faltó un punto de fiereza en el área inglés. Con Nasri tiene guion, con Ribèry, desborde, y con Benzema casi de todo, pero no hay mazo. A Benzema, estupendo en casi todas sus intervenciones, le gusta más la periferia del gol y de su productividad, como la de sus compañeros de ataque, no hay quien se beneficie. Cabaye y Alou Diarra hicieron de ancla y Debuchy, un interesante lateral del Lille, y Evra, un pretoriano del Manchester United, percutieron con ahínco por sus pasillos laterales, pero Francia se quedó en la orilla.

Hay algo en esta Inglaterra que remite a la trinchera del Chelsea

Protagonistas en el juego desde el principio, los franceses, asustados por una gran ocasión de Milner al cuarto de hora, que disparó fuera una vez esquivado el meta Lloris, se vieron finalmente sorprendidos por la vieja escuela británica. Un gol de catálogo. En las Islas, cuando la pelota vuela nadie está a salvo. Contemplativa desde el inicio, Inglaterra encontró su veta en una falta lateral de Evra a Milner. Gerrard, en su única acción relevante de la tarde, enroscó la pelota y Lescott, uno de esos centrales sin techo para el remate de cabeza que tanto abundan en la Premier desde el pleistoceno, le ganó la partida a Diarra. Un gol muy inglés. Como lo pudo ser el del propio Diarra, que minutos después cabeceó por dos veces en el cuarto de Hart, magnífico en el primer remate, y que de un vistazo vio cómo se iba fuera por poco el segundo.

Francia se quedó congelada hasta que Nasri tomó el mando. Jugador de apariencia frágil y fútbol panorámico, el futbolista del City hizo de satélite para los suyos. Hasta que una jugada geométrica con Evra y Ribèry le dejó la pelota anudada al pie derecho al borde del área. Embocó por abajo, con precisión, imposible para Hart. El francés, hinchado por el gol, mandó callar repetidamente no se sabe a quién, si a la animosa hinchada de los “pross” o algún detractor. Habría que apostar por un silencio a sus críticos. Conseguido el empate, nada alteró el curso del partido. Cautelosa Inglaterra y a medio camino Francia, en el segundo tiempo Benzema tomó el relevo de Nasri y fue quien más probó el disparo ante Hart, pero siempre desde lejos. Blanc prefirió contemporizar antes que dar vuelo a otro delantero, mientras que Hodgson, con menos cesto, se limitó a renovar la delantera. Pero a esta Inglaterra, al menos hasta que Rooney cumpla condena, le alcanza para lo justo. Para un empate si el rival, en este caso Francia, se queda en un equipo de fogueo. Con Suecia y Ucrania en el mismo grupo, ningún favorito salió maltrecho.

Partido 6 Grupo C

Partido 6 Grupo C

 

IRLANDA 1 -3 CROACIA

Irlanda: Given; O’Shea, Dunne, St. Ledger, Ward; Duff, Andrews, Whelan, McGeady (Simon Cox, min.54); Robbie Keane (Long, min. 73) y Doyle (Walters, min.54).

Croacia: Pletikosa; Srna, Corluka, Schildenfeld, Strinic; Rakitic (Dujmovic, min.90), Modric, Vukojevi, Perisic (Eduardo, min. 89); Jelavic (Kranjcar, min.71) y Mandzukic.

Goles: 0-1, min.3: Mandzukic; 1-1, min.19: St. Ledger. 1-2, min. 43: Jelavic. 1-3, min.49: Mandzukic.

Árbitro: Bjorn Kuipers (HOL). Mostró cartulina amarilla a Modric, Kranjcar y Andrews.

Incidencias: partido del grupo C disputado en el estadio municipal de Poznan ante unos 45.000 espectadores.

 

Modric marca el paso y el estilo

Croacia avasalla a la rácana Irlanda (1-3) con dos goles de Mandzukic y uno de Jelavic

 

No solo España pretende el monopolio de la pelota en su grupo.Croacia también la quiere. Con ese argumento pasó por encima de Irlanda, reducida durante toda la noche al cuadriculado orden defensivo que le ha inoculado Trapattoni. La mezcla tuvo más de catenaccio que de orgullo irlandés, encorsetado en una pizarra tan rígida como poco ambiciosa.

En la alineación de Trapattoni figuraban dos extremos habilidosos, McGeady y Duff, pero fueron dos hacedores de coberturtas más. Corrieron más hacia atrás que hacia adelante.

Irlanda se manejó en dos de los tres paisajes posibles, el empate y la derrota, y nunca tuvo esa ida y vuelta frenética y envalentonada que siempre caracterizó a los irlandeses. No se inmutaron cuando a los tres minutos Mandzukic envió a la red un cabezazo blando y lejano que nunca imaginó que podía superar a Given. Se encontró Irlanda con el empate en una jugada de laboratorio, sobre las que ya había avisado Bilic de que eran una de las principales armas de sus contrincantes. Una falta lateral que cabeceó Ledger volvió a dar algo de sentido a esa cerrazón planeteada por su leccionador.

Fue entonces cuando Modric dio un paso al frente. Capitalizó el fútbol de Croacia como le ha demandado Bilic, que espera de él un gran torneo. Mediapunta en el Tottenham, su seleccionador le quiere en permanente contacto con el balón, con galones para iniciar el juego. Es curioso verle operar por el centro del campo utilizando las artes que son más propias de los últimos metros. Recibe en el círculo centyral y lo mismo encara que se gira, cambia de ritmo o quiebra. Lo mismo rompía la segunda línea de presión irlandesa con un toque con un regate. A veces se equivocó en las soluciones, pero siempre dio la sensación de gobernar el partido. Toda la insistencia croata partía de sus botas. La culminaron Mandzukic, al borde del descanso, aprovechando un mal despeje de la zaga irlandesa, y Jelavic, al inicio del segundo tiempo, con un cabezazo ajustado que entró tras dar en el palo y rebotar en Given. Nada cambió en Irlanda, que perdió el partido y mucha identidad.

Partido 5 Grupo C

Partido 5 Grupo C

 

ESPAÑA 1-1 ITALIA

1-1: España comienza con un empate la Eurocopa

  • Mala primera parte de la selección que salió con Cesc como falso nueve

  • El azulgrana igualó el gol de Di Natale en una segunda mitad en la que España fue superior a Italia

España: Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Piqué, Jordi Alba; Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, Silva (Navas, m.65); y Cesc (Fernando Torres, m.74).

Italia: Buffon; Giaccherini, Chiellini, De Rossi, Bonucci, Maggio; Marchisio, Thiago Motta (Nocerino, m.89), Pirlo; Cassano (Giovinco, m.65) y Balotelli (Di Natale, m.56).

Goles: 0-1, m.60: Di Natale. 1-1, m.64: Cesc.

Árbitro: Viktor Kassai (HUN). Amonestó a Jordi Alba,  y Arbeloa (84) y Torres (84) por España; y a Balotelli (37), Bonucci (67), Chiellini (79) y Maggio (89) por Italia.

España empezó su camino en la Eurocopa con un empate a uno ante Italia en un encuentro en el que mostró dos caras. La primera parte fue una selección a merced de los italianos y en la segunda mejoró muchísimo, pero tuvo que remontar el gol de Di Natale. El encargado de hacerlo fue Cesc en un partido que la roja mereció ganar, pero al que el empate no le va nada mal. Ni a Italia tampoco

Del Bosque sorprendió a todos jugando de inicio con un nueve falso, papel que ejerció Cesc. Con esto, el seleccionador buscana que los centrales italianos no tuviesen referencia y ayudar a tapar a Pirlo, el motor y cerebro de Italia. En teoría, eso debería de ayudar a España a tener más el balón y eso sucedió en los primeros 10 minutos cuando Silva envió dos disparos a la meta italiana que se fueron altos. A partir de ahí, España estuvo a merced de una Italia que tenía el balón, que mandaba y que llegaba con peligro al área de Casillas. El primero en avisar fue Pirlo a los 12 minutos con una falta directa que paró Casillas.

El encuentro estaba muy mal para la roja que no encontraba su sitio en el campo y lo que es peor, el control del balón. Obsesionados en entrar por el centro, cada pase interior se encontraba con la defensa rival y lo mismo pasaba con los disparos. Los italianos, por su parte, buscaban a Cassano y Balotelli, sus dos puntas. El primero hizo trabajar a Casillas con un disparo que atajó Casillas en el minuto 22. La respuesta española fue de Iniesta que chutó desde la izquierda pero se encontró a Buffon en el único disparo de la roja entre los tres palos de la primera parte. 

La ocasión de Iniesta no tuvo continuidad y otra vez era Italia la que mandaba. Cassano volvió a poner a prueba Casillas en el 32’ y en el 35’ fue Chiellini el que hizo lucirse al meta español. España seguía intentándolo con combinaciones en corto y siempre por el centro. Daban sensación de peligro, pero ocasiones reales, ninguna. La mejor, otra de Iniesta en el minuto 44 con un disparo que se fue alto. Aunque para ocasión, la que tuvo Motta en el 45’ con un gran cabezazo que se encontró con Casillas, el salvador de España en la primera mitad.

Así, con la ocasión de Motta, se llegó al descanso con 0-0 en el marcador. En la segunda parte, España salió dándole un poco más de velocidad al juego y sobre todo, sin dejarse quitar el balón. Así, en un minuto, del 49 al 50,  tuvo tres ocasiones. La primera, de Cesc que paró Buffon, la segunda, un disparo de Xavi que se fue fuera y la tercera, una de Iniesta que se fue fuera porque Buffon tocó el balón con la punta de los dedos.

La roja había hecho más en esos primeros cinco minutos que en toda la primera parte. Ensanchando el campo, presión arriba y más velocidad de circulación de balón, España estaba encontrando huecos en la defensa de una Italia que dio el susto en el minuto 53. Un fallo de Ramos dejó a Balotelli solo ante Casillas, pero el delantero del City se durmió y le dio tiempo al central español a rectificar.

Di Natale pone el 0-1 y empata Cesc

La roja dominaba el balón, pero no se podía fiar de los italianos que buscaban la contra con Cassano y Balotelli. Pero no fue ninguno de ellos el que marcó el gol de Italia, si no Di Natele que entró por Balotelli en el minuto 56. Sólo cuatro después, el jugador del Udinese aprovechó una genial asistencia de Pirlo para batir a Casillas y poner el 0-1 en el marcador.

España tenía que remontar y vaya si lo hizo. Sólo tardó dos minutos en empatar el encuentro. Una combinación entre Iniesta y Silva la culminó Cesc para poner el 1-1 en el marcador en el minuto 62. La roja no le dejó tiempo a Italia a disfrutar de su gol y, sobre todo, de llevar al partido a su terreno. Del Bosque y Prandelli no se conformaban con eso y movieron ficha. El español sacó a Navas por Silva para darle más profundidad al ataque español y Prandelli hizo lo propio con Giovinco que entró por Cassano.

La roja ganó con ese cambio, pero los centros de Navas no encontraban su destino natural: un delantero centro. Del Bosque decidió arreglar eso con la entrada en el minuto 73 de Torres que nada más salir tuvo un mano a mano con Burffon a pase de Navas. El del Chelsea intentó driblar al meta, pero no pudo superar al de la Juventus. Italia, por su parte, tampoco renunciaba a la victoria y Di Natale pudo volver a marcar en el minuto 77 pero su remate acrobático se fue fuera.

Los últimos 10 minutos del partido se vivieron con España atacando e Italia buscando el gol a la contra. Fue un tiempo de intensidad en el que cualquier fallo podía costar la derrota. La victoria la tuvo Torres en el minuto 85 cuando recogió un pase de Xavi, pero su intento de vaselina a Buffon se fue alto. Poco después, en el 88’, Navas buscó un centro a Torres que paró Buffon y en la jugada siguiente, Marchisio tuvo una clara ocasión, pero su disparo flojo lo atajó Casillas. La última del partido la tuvo Xabi Alonso que envió fuera por poco un disparo desde la frontal.

Partido 4 Grupo B

Partido 4 Grupo B

 

ALEMANIA 1-0 PORTUGAL

Un cabezazo de Mario Gómez sella la supremacía alemana sobre Portugal

 

FICHA TÉCNICA.

--RESULTADO: ALEMANIA, 1 - PORTUGAL, 0 (0-0, al descanso).

--ALINEACIONES.

ALEMANIA: Neuer; Boateng, Hummels, Badstuber, Lahm; Schweinsteiger, Khedira, Müller (Bender, min.90+4), Özil (Kroos, min.87), Podolski; Mario Gómez (Klose, min.80).

PORTUGAL: Rui Patricio; Joao Pereira, Pepe, Bruno Alves, Coentrao; Meireles (Varela, min.80), Veloso, Moutinho; Nani, Cristiano Ronaldo, Hélder Postiga (Oliveira, min.70).

--GOL:

1-0, min. 73: Mario Gómez.

--ÁRBITRO: Stephane Lannoy (FRA). Amonestó a Badstuber (min.43) y Boateng (min.69) por parte de Alemania, y a Hélder Postiga (min.13) y Coentrao (min.61) en Portugal.

--ESTADIO: Arena de Lviv.

La selección de Alemania se ha impuesto por la mínima a su par de Portugal (1-0) gracias a un gran cabezazo de Mario Gómez en el segundo tiempo, iniciando con buen pie su andadura en la Eurocopa, en la que alcanza en el liderato junto al combinado de Dinamarca.

Alemania comenzó con fuerza, amenazando Mario Gómez con un peligroso testarazo ya en el primer minuto. El conjunto germano insistía por el costado derecho de su ataque, gozando Podolski de otra ocasión tras un centro cruzado de Thomas Müller.

Poco duró el ímpetu alemán, bien contenido por el trabajador medio campo portugués, que encontró sus primeras conexiones por medio de la pareja Coentrao-Ronaldo haciendo daño con sus internadas por la banda izquierda. De hecho, el astro luso protagonizó la primera acción de peligro para su selección, desbaratada por la defensa rival.

Poco a poco Alemania recuperaba un dominio territorial totalmente estéril, ya que sus escasas internadas al área acababan siempre en disparos muy desviados pese al buen trabajo de la dupla conformada por Khedira, en un rol tan participativo como impetuoso, y Özil, que asistía continuamente a sus desacertados compañeros de ataque.

En cambio, fue Portugal la que gozó de la mejor ocasión del primer tiempo al aprovechar Pepe un balón suelto en el área rival para estrellar un balón en la escuadra que pudo adelantar al combinado ibérico antes del descanso.

SEGUNDA PARTE 'IN CRESCENDO' QUE SENTENCIA GÓMEZ

Alemania regresó fuerte de vestuarios, presionando muy arriba con muchos efectivos en busca de una victoria con la que iniciar con buen pie la competición. Pero la ordenada selección lusa, que apenas realizaba concesiones en su línea defensiva, contrarrestaba con peligrosos contraataques en los que Nani y Cristiano Ronaldo llevaban la voz cantante.

Los hombres de Löw acusaban el mal partido de un Schweinsteiger demasiado gris, fijo en el eje pero con escasa repercusión en el juego, al contrario del que suele ser su rol. Pero si por algo destaca Alemania es por su consistencia, algo que confirmó Mario Gómez con un magistral testarazo para adelantar a los suyos a los 73 de juego.

El tanto abrió el choque obligando a Portugal a lanzarse en busca del empate, lo que permitió varias peligrosas contras alemanas que nunca dieron su fruto. Sin embargo, el combinado dirigido por Paulo Bento apretó y gozó de varias ocasiones, la más clara un balón suelto en el segundo palo que el recién incorporado Varela estrelló contra el cuerpo de Neuer antes del descuento.

Los últimos instantes Portugal rozó el gol por medio de Nani y finalmente en un cabezazo alto de Bruno Alves que no dieron su fruto, concediendo su primer triunfo a una Alemania tiró de veteranía en los últimos instantes para igualar en el liderato del Grupo B a la selección de Dinamarca, que había derrotado anteriormente a Holanda por el mismo resultado.

Partido 3 Grupo B

Partido 3 Grupo B

 

HOLANDA 0-1 DINAMARCA

 

Holanda desperdició sus ocasiones y eso le puede costar la Euro 2012

La ’Oranje’, aunque dominó el partido, no consiguió batir la meta de Dinamarca pese a gozar de múltiples oportunidades para anotar

FICHA TÉCNICA.

--RESULTADO: HOLANDA, 0 - DINAMARCA, 1. (0-1, al descanso).

--ALINEACIONES.

HOLANDA: Stekelenburg, Van der Wiel (Kuyt, min.85), Heitinga, Vlaar, Willems, De Jong (Van der Vaart, min.71) Van Bommel, Robben, Sneijder, Afellay (Huntelaar, min.71) y Van Persie.

DINAMARCA: Andersen, S. Poulsen, Agger, Kjær, Jacobsen, Zimling, Kvist, Krohn-Dehli, Eriksen (Schone, min.73) Rommedahl (Mikkelsen, min.84) y Bendtner.

--GOL: 0 - 1, min. 24, Krohn-Dehli.

--ÁRBITRO: Damir Skomina (SLO). Amonestó a Van Bommel (min.66) por parte de Holanda; y a Poulsen (min.80) y Kvist (min.81) por parte de Dinamarca.

--ESTADIO: Metalist Stadium. 

Holanda comenzó el partido dominando como se suponía. En los primeros minutos se sucedieron las ocasiones para la ’Oranje’ con un Robben crecido que estuvo muy activo, encarando y yéndose hacia el centro, como a él le gusta. El partido se torció para los holandeses en el minuto 25 cuando Krohn-Dehli anotó en prácticamente la primera llegada de los daneses.

El mayor problema de Holanda en esta primera parte fue el doble pivote defensivo formado por De Jong y Van Bommel, que se tradujo en una nula creación en el centro del campo, por lo que la defensa tuvo que sacar la pelota lanzando balones en largo hacia la delantera, donde más calidad albergaba la ’Oranje’. Robben mandó un disparo al palo en el minuto 36 tras un fallo del portero danés Andersen. Van Persie al filo del descanso gozó de una ocasión clarísima que estrelló en Andersen.

La segunda parte comenzó como la primera, con ocasiones para Holanda que Van Persie no supo finalizar. Holanda se echó arriba por medio de un desequilibrante Robben y un participativo Sneijder, el cual se veía que era el único capaz de crear verdadero peligro mandando centros medidos y pases al espacio. Bert van Marwijk realizó dos cambios simultáneos, sustituyendo a De Jong por Van der Vaart, buscando más creación en el centro del campo. También se fue Afellay, sustituido por Huntelaar.

El propio Huntelaar falló una ocasión sólo ante el portero, tras un pase maravilloso de Sneijder, en el minuto 74. Van Persie no cayó a banda como se creía con el 4-2-3-1 de Holanda, si no que compartió delantera con Huntelaar. Sneijder fue el que se desplazó hacia la zona izquierda, no actuando como extremo, sino jugando más interior. Van Marwijk realizó su último cambio, introduciendo a Kuyt por Van der Wiel, con lo que Holanda jugó con toda su artillería. Kuyt se posicionó en banda derecha, Robben se desplazó a la izquierda y Sneijder al centro. Holanda lo siguió intentando pero no pudo batir la meta danesa.

Con esta derrota, Holanda se complica la vida en el grupo B de la Euro 2012. Van Marwijk deberá dar con la tecla y solucionar los problemas de creación en el centro del campo, ya que dio la sensación de ser un equipo partido.

Partido 2 Grupo A

Partido 2 Grupo A

 

RUSIA 4-1 REP. CHECA

Dzagoev golpea dos veces

Los goles del joven talento lanzan a Rusia a la contra ante una tierna República Checa

  • Perfil: Dzagoev, la estrella emergente del fútbol ruso (16/02/2012)

Rusia: Malafeev; Anyukov, Berezoutski, Ignashevich, Zhirkov; Shirokov, Denisv, Zyryanov; Dzagoev (Kokorin, m. 85), Kerzhakov (Pavlyuchenko, m. 73) y Arshavin. No utlizados: Akinfeev, Shunin; Nababkin, Sharonov, Granat; Kombarov, Glushakov, Semshov; Pogrebnyak e Izmailov.

R. Checa: Cech; Selassie, Hubnik, Sivok, Kadlec; Plasil, Jiracek (Petrezela, m. 76), Rezek (Hübschmaan, Rosicky, Pilar y Baros (Lafata, m. 85). No utilizados: Drobny, Lastuvka; Suchy, Rajtoral; Limbersky, Darida, Kolar; Necid y Pekhart.

Goles: 1.0. M. 15. Dzagoev. 2-0. M. 24. Shirokov. 2-1. M. 51. Pilar. 3-1. M. 78. Dzagoev. 4-1. M. 84 Pavlychenko.

Árbitro: Howard Webb (Inglaterra).

Estadio: 40.000 espectadores en el estadio de Wroclaw.

Caído ligeramente a la derecha, con libertad para incorporarse desde la segunda línea, Dzagoev, de 21 años, confirmó las expectativas levantadas en los últimos años. El volante del CSKA de Moscú fue muy contundente para coronar las contras rusas con dos violentos disparos. Confirmó el oficio en estas lides de una Rusia voraz y veloz ante la tierna Chequia de Michal Biel, sin delanteros para concretar sus generosas intenciones.

La valentía y el entusiasmo atacante de la República Checa se vieron golpeados por una Rusia quirúrgica en el contragolpe. Kerzhakov hizo un trabajo sucio. Desde su posición de nueve de referencia, absorbió a los centrales y abrió espacios a sus compañeros. Llegaba el capitán Arshavin por la izquierda, más pausado que otras veces, y el joven Dzagoev por la derecha. A través de pases diagonales, iban superando líneas defensivas: combinaron con precisión.

Kerzhakov escribió una biografía a los 20 años. Era una estrella del Zénit de San Petersburgo poco después de haberse graduado en una escuela de fútbol de esa ciudad. A los 24 llegó al Sevilla sin acabar de consagrarse en esos dos años en el club de Nervión. Le pesó esa pinta de estibador. A la vuelta a Rusia, primero al Dinamo de Moscú y más tarde a su casa, en el Zénit de San Petersburgo, ha sido el delantero más fiable de Rusia en los últimos cursos.

Tras lanzarse de cabeza en plancha, el balón golpeó en el poste y el rechazo lo remachó Dzagoev sin contemplaciones. El mayor talento tantas veces anunciado del CSKA, recién recuperado de una rotura de metatarsianos en el pie, ponía por fin una pica en una gran cita internacional. Apuntalada su apuesta contragolpeadora, Rusia aprovechó el desconcierto checo para abrir brecha. Otra contra, un pase con el interior en diagonal de Arshavin y la picadita por encima de Cech del centrocampista Shirokov. El chico malo del fútbol ruso tuvo su recompensa tras ser repescado por Dick Advocaat después de haber sido culpado por Hiddink de la paliza ante España en la anterior Eurocopa. Cedido por el CSKA al Torpedo ZIL, Shirokov se fue a una barbacoa y no regresó hasta dos meses después. Entonces simuló sin éxito haberse roto la pierna. Ahora en el Zenit, el público lo adora.

La República Checa parecía condenada al espíritu espumoso de Rosicky, pero Plasil la despertó con un precioso pase en profundidad a Pilar. El pequeño extremo del Viktoria Pizen regateó a Malafeev y puso el partido en otra dimensión. Con el resultado más apretado, Rusia jugó más fluido. Arshavin afinó el pase, pero Kerzhazov desafinó en el remate. Cada disparo suyo se iba más lejos de la portería de Cech. Parecía una prueba para enviar la pelota cada vez más cerca del córner. Se desesperó Advocaat y lo sustituyó por Pavlyuchenko.

Los checos se habían volcado sobre el área de Malafeev. El lateral derecho Gebre Selassie, el primer jugador negro de la selección checa, intentó la volea de Marco Van Basten en el 88: desde el pico derecho del área, el tiro se marchó alto. El portero Malafeev protagonizó la parada de la noche: un disparo potentísimo y raso de Rosicky a su costado derecho. Fue el canto del cisne checo. Pavlyuchenko sirvió poco después a Dzagoev y este, ya dentro del área, completó su exhibición con un disparo violento a media altura que superó a un Cech lento en la reacción. Tras ganar casi solo la Champions, el meta del Chelsea sucumbió ante el bombardeo ruso, impotente ante el trallazo, este implacable, de Pavlyuchenko tras unos caracoleos dentro del área. Rusia arranca como una locomotora.