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Partido 27 cuartos de final

Partido 27 cuartos de final

 

Sábado 23 de Junio de 2012
 
España
2
 
0
Francia
X. Alonso  19’1-0 
X. Alonso  (Pen)  90’2-0 
Des: 1-0
Donbass Arena (Asistencia: 48,000)
Árbitro: Nicola Rizzoli


Equipos
España
(4-3-3)
Iker Casillas1
Álvaro Arbeloa17
Gerard Piqué3
31’ Sergio Ramos15
Jordi Alba18
Xavi8
Sergio Busquets16
19’ 90’ Xabi Alonso14
65’ David Silva21
67’ Cesc Fàbregas10
84’ Andrés Iniesta6
Suplentes
Pepe Reina23
Víctor Valdés12
Raúl Albiol2
84’ Santi Cazorla20
Jesús Navas22
Juanfran5
Javi Martínez4
65’ Pedro7
67’ Fernando Torres9
Fernando Llorente19
Juan Mata13
Álvaro Negredo11
Francia
(4-1-4-1)
1Hugo Lloris
13Anthony Reveillere
4Adil Rami
21Laurent Koscielny
22Gael Clichy
17Yann M’Vila 79’
2Mathieu Debuchy 64’
6Yohan Cabaye 42’
15Florent Malouda 65’
7Franck Ribéry
10Karim Benzema
Suplentes
23Cedric Carrasso
16Steve Mandanda
3Patrice Evra
11Samir Nasri 65’
14Jeremy Menez 76’ 64’
18Alou Diarra
20Hatem Ben Arfa
12Blaise Matuidi
8Mathieu Valbuena
19Marvin Martin
9Olivier Giroud 79’
Entrenador
Vicente Del Bosque 
Entrenador
Laurent Blanc 
Alineaciones
España Francia
2Goles0
1Asistencias0
9Disparos4
5Disparos a portería1
1Paradas3
1Goles de penalti0
1Penaltis0
9Centros10
7Saques de esquina3
6Fueras de juego1
6Faltas cometidas12
1Tarjetas amarillas2
0Tarjetas rojas0
56%Posesión44%

 

ESPAÑA, 2 - 0 FRANCIA

España: Casillas; Arbeloa, Ramos, Piqué, Jordi Alba; Xabi Alonso, Busquets; Silva (Pedro, m. 65), Xavi, Iniesta (Cazorla, m. 85); y Cesc (Torres, m. 67).

Francia: Lloris; Revelliere, Rami, Koscielny, Clichy; Cabaye, M’Vila (Giroud, m. 78), Malouda (Nasri, m. 64); Debouchy (Menez, m. 64), Benzema y Ribéry.

Goles: 1-0. M. 18. Xabi Alonso remata de cabeza un centro de Jordi Alba. 2-0. M. 89. Xabi Alonso, de penalti.

Árbitro: Nicola Rizzoli. Mostró la cartulina amarilla a Sergio Ramos, Cabaye, Menez.

Dombass Arena. 48.000 espectadores.

El arte de competir

España, con un fútbol más resolutivo que bello, manifiesta su versión más eficaz para derribar a Francia (2-0) con un ejercicio de precisión y control, y se enfrentará a Portugal en semifinales

Competir es otra de las variables que domina España, por lo general equipo con arte, pero también con oficio y muchos recovecos, capaz de lo museístico y de aplicarse como nadie en lo que requiera el juego según cómo vaya la función. Para batir a Francia puso en práctica todos los registros que maneja. Primero la sometió desde el control de la pelota, luego apretó el colmillo cuando su rival metió otra marcha, ya en el segundo acto, y puso el punto final con una jugada con más vértigo que toque. Esta selección tiene más de una partitura y en un torneo en el que los partidos son al límite convienen todos los repertorios, no solo el virtuosismo. No lo tuvo España, que no da con la plasticidad de otras veces, pero sus futbolistas saben tocar otras teclas. A un partido con tantas vueltas, nadie mejor para el póster de la noche que Xabi Alonso, jugador que simboliza la versatilidad española. Alguien para el pico y la pala y también para la geometría, alguien que sabe cómo gestionar el fútbol desde el macizo central. Era su día, el del centenario internacional, y el guipuzcoano marcó los dos goles que citan a España con Cristiano Ronaldo el próximo miércoles. Para ello, esta España sin barreras, tuvo que romper uno de los pocos maleficios que le quedaban: ganar a Francia en un partido oficial.

España despierta tales tiritonas en sus rivales que no hay quien la ataque hasta que no tiene otro remedio. Lo frecuente, como hizo Laurent Blanc, es que los entrenadores adversarios se corrijan de inicio desde la alineación. Francia no fue una excepción. Su seleccionador exilió a Nasri en favor del tajo de Malouda para candar aún más el pasillo central y duplicó al lateral derecho: el ofensivo Debuchy, el habitual, se adelantó y a su espalda el defensivo Réveillère. Un equipo sin mucha magia, sí forrado de músculo. Pero España sabe buscarse la vida de tal forma que, para desconsuelo de Blanc y su pizarra, se las ingenió para producir el primer gol justo por el carril que alteró el técnico francés. Iniesta, al que querían encapsular, conectó con Jordi Alba, al que querían poner un dique. El lateral del Valencia llegó al sprint, descarriló Debuchy y el español tuvo un respiro para levantar la barbilla. Curioso: en el equipo sin arietes, llegó Xabi Alonso como si hubiera practicado el remate de cabeza en esa posición desde sus tiempos de El Antiguo. A la jugada contribuyó Cesc, el menos delantero de los delanteros, pero que conoce el oficio. Con sus movimientos y arrastres, los centrales franceses se hicieron un galimatías. Lo mismo que ante Iniesta, Xavi y Silva, que nunca ofrecen una marca fija porque flotan por todo el frente.
El tanto, magnífico de principio a fin, condenó a Francia por donde más estiraba la manta. Y otra prueba de que el fútbol desmiente y desmiente: el equipo sin extremos ni arietes ejecutó el gol de manual del extremo y el ariete. El fútbol por encima del método, el de esta selección empeñada en rebelarse contra la ortodoxia, contra lo académico y convencional. España es una idea más que un sistema de juego y desde hace 18 partidos oficiales no hay quien la derrote. Contra Francia no fue la apoteosis del juego, pero sí un equipo curtido, de mármol cuando fue necesario. No es la versión más atractiva, pero en los campeonatos ganar requiere de más de un atajo y esta selección sabe explotar varias vetas y también desmiente a quienes la toman por un conjunto de plastilina. Es un grupo acostumbrado a las finales y a ganarlas en su mayoría, señal de su conocimiento no solo del juego, sino de cómo concursar. Demuestra que el talento no conspira contra la eficacia.

Con ventaja en el marcador, se acentuó la sensación de gobierno de España, que no solo es una selección creativa. También domina el arte de la eficacia, cómo competir en cada momento. Lo hizo sobremanera en el primer tiempo, bien ordenada, con la pelota grapada al pie y los espacios bien cubiertos, con Xabi Alonso como mariscal de campo, excelente para quitar, tirar de compás y cubrir las zonas despobladas. Busquets y él congenian porque se dan sombra y solo juegan en paralelo cuando el contrario tiene la pelota. Con la posesión a favor, uno de los dos rompe las cadenas y se descuelga. A Francia se le vieron los huesos, siempre a remolque, desconectados Benzema y Ribéry, se quedó a la intemperie. En un duelo sin muchas oportunidades, solo Cabaye, en una falta directa, dio la lata a Casillas, que respondió con una mano al lanzamiento. Sometido en el centro del campo, el equipo de Blanc se partió por el eje y sus excursiones hacia la portería española se demoraron hasta el segundo tiempo. A España, por su parte, le costó flirtear con el gol. La ausencia de un delantero genuino en favor de la arquitectura causa que muchas veces construya sin nadie por delante, sin referentes.

Sin otra alternativa, Francia, tan arrugada en el primer acto, se estiró después. Un paso adelante que en algunos momentos complicó a España, que se vio ante un guion alterado y tardó en encontrar respuesta. Blanc dio pista a lo mejor de su banquillo. Rescató a Nasri y Menez y, finalmente, envidó con Giroud, un delantero puro. Entonces, poco a poco, el equipo español se hizo largo. Se vio ante un partido de ida y vuelta, lo que siempre resulta inquietante. Fue el momento de Torres y Pedro, que hizo de Navas. Con más espacios, España perdió algo de control, de dominio, pero nunca llegó a sentirse contra las cuerdas por más que Ribéry y Benzema remaran y remaran desde fuera del área. Y, como no hay cambio que no le salga de perlas a Del Bosque, fue Pedro, explosivo y revoltoso, quien evitó la trama final. Cruzó la defensa francesa en un desmarque y Réveillère le anudó las piernas. Xabi Alonso, en su día inolvidable, abrochó la semifinal desde el punto de penalti.

Sin ser por ahora el equipo de pasarela que acostumbra, España se garantiza como mínimo, por tercer gran campeonato consecutivo, un puesto entre los cuatro primeros. La selección ha dado tal giro a su historia que hoy sabe jugar y sabe ganar.

Partido 26 cuartos de final

Partido 26 cuartos de final

 

 

Viernes 22 de Junio de 2012
 
Alemania
4
 
2
Grecia
P. Lahm  39’1-0 
 1-1G. Samaras  55’
S. Khedira  61’2-1 
M. Klose  68’3-1 
M. Reus  74’4-1 
 4-2D. Salpingidis  (Pen)  88’
Des: 1-0
Arena Gdansk (Asistencia: 43,000)
Árbitro: Damir Skomina
 

Equipos
Alemania
(4-2-3-1)
Manuel Neuer1
Jerome Boateng20
Mats Hummels5
Holger Badstuber14
39’ Philipp Lahm16
Bastian Schweinsteiger7
61’ Sami Khedira6
80’ 74’ Marco Reus21
Mesut Özil8
67’ Andre Schurrle9
80’ 68’ Miroslav Klose11
Suplentes
Tim Wiese12
Ron-Robert Zieler22
Per Mertesacker17
Benedikt Howedes4
Marcel Schmelzer3
80’ Mario Gotze19
Toni Kroos18
Lars Bender15
Ilkay Gundogan2
67’ Thomas Müller13
80’ Mario Gómez23
Lukas Podolski10
Grecia
(4-2-3-1)
13Michalis Sifakis
15Vasilis Torosidis
19Sokratis Papastathopoulos 75’
5Kyriakos Papadopoulos
3Giorgos Tzavellas 46’
6Grigoris Makos 72’
2Giannis Maniatis
18Sotiris Ninis 46’
21Kostas Katsouranis
7Georgios Samaras 14’ 55’ 
14Dimitrios Salpingidis 88’ 
Suplentes
12Alexandros Tzorvas
1Konstantinos Chalkias
4Stelios Malezas
16Georgios Fotakis 46’
23Ioannis Fetfatzidis
22Kostas Fortounis
9Nikos Liberopoulos 72’
17Theofanis Gekas 46’
11Konstantinos Mitroglou
Entrenador
Joachim Low 
Entrenador
Fernando Santos 
Alineaciones
Alemania Grecia
4Goles2
3Asistencias1
24Disparos9
14Disparos a portería5
3Paradas10
0Goles de penalti1
0Penaltis1
23Centros4
10Saques de esquina1
5Fueras de juego2
9Faltas cometidas10
0Tarjetas amarillas2
0Tarjetas rojas0
79%Posesión21%

 

ALEMANIA, 4 - 2 GRECIA

Alemania: Neuer; Boateng, Badstuber, Hummels, Lahm; Schweinsteiger, Khedira; Schürrl (Müller, m. 67), Özil, Reus (Goetze, m. 80) y Klose (Mario Gómez, m. 80). No utilizados: Zieler, Wiese, Howedes, Mertesacker, Schmelzer, Gündogan, Kroos, Lars Bender y Podolski.

Grecia: Sifakis; Torosidis, Papadopoulos, Papastathopoulos, Tzavelas; Makos (Liberopoulos, m. 72), Katsouranis, Maniatis; Ninis (Gekas, m. 46), Salpigidis y Samaras. No utilizados: Fotakis, Tzorvas, Chalkias, Malezas, Fortounis, Mitroglou y Fetfatzidis.

Goles: 1-0. M. 38. Lahm. 1-1. M. 55. Samaras. 2-1. M. 61. Khedira. 3-1. M. 68. Klose. 4-1. M. 74. Reus. 4-2. M. 89. Salpingidis.

Árbitro: Damir Skomina, de Eslovenia. Amonestó a Samaras y Sokratis.

Estadio Gdansk Arena, 39.000 espectadores

Özil sofoca la rebelión

Un recital de pases del mediapunta lanza a las semifinales a Alemania ante una Grecia sin recursos, pero que resistió con fe hasta empatar el encuentro en la segunda parte

El poder atacante de Alemania crece exponencialmente con el avance del torneo. Recién instalados en la alineación, Reus, Klose e incluso Schürrle demostraron recursos para dar y regalar. Sobre todo, si están en manos de Özil, en el origen de los cuatro goles germanos, omnipresente en cada ofensiva, paciente para encontrar todos los puntos débiles del contrario. Demasiados en el caso de Grecia, vulnerable a partir de un portero, Sifakis, con manoplas de cristal y una zaga confundida por la profundidad y la complejidad del ataque adversario. En Alemania, si acaso, deja dudas su defensa. No por falta de calidad (el imponente Hummels es una de las sensaciones del campeonato), sino de años de experiencia para cerrarse. Boateng, Hummels y Badstuber no superan la barrera de los 23 años. Si un conjunto como Grecia puede rasgarla en dos ocasiones, Löw tiene motivos para preocuparse.

Cuando habla de libertad en el equipo de Alemania, Özil se refiere a esto. Es el jefe del ataque. Elige desde dónde arrancar según el momento o la circunstancia. El punto de partida es la mediapunta, pero no se conforma con esa visión privilegiada: prefiere visitar el extremo izquierdo y el derecho, además de retrasarse para recibir como mediocentro. Sus desplazamientos, como si se tratara del voleibol, mueven a todos sus compañeros. Por ejemplo, si él se desliza a la derecha, a Reus le toca pasar al centro. Y así hasta un sinfín de posibilidades con las que Löw ha enriquecido tácticamente a Alemania.

Favorecida esta vez por la pequeña revolución del seleccionador en la delantera: Schürrle, Klose y Reus en vez de Podolski, Mario Gómez y Müller. Si buscaba más dinamismo, lo logró. Sobre todo, por los nuevos extremos. Le dieron otro aire, mucho más imprevisible. Sus diagonales fueron imparables para los zagueros griegos, desbordados desde el primer momento. Su entrenador, el portugués Santos, se tapaba la cara de vergüenza. No era eso lo que había planeado con esmero.

 Neuer jugó por momentos en el centro del campo. Özil buscó todos los espacios hasta que sirvió a la izquierda al lateral Lahm en la zona de los tres cuartos. El capitán oteó el horizonte y avanzó unos metros antes de reventar la pelota con el exterior del pie derecho desde unos 30 metros. El balón se fue abriendo hacia el poste izquierdo de Sifakis. Si un equipo quiere sobrevivir bajo el larguero, necesita un portero inspirado. No fue el caso de Sifakis: se le escapaba todo. El gol provocó un terremoto entre los 30.000 hinchas germanos en el estadio Arena de Gdansk, una multitud comparada con los 4.000 helenos. Entre los primeros, una saltarina Angela Merkel, cerrando los puños en señal de victoria. Hasta en el despliegue de las banderas previas al choque se había notado la diferencia económica: gigantesca la alemana, pequeña la griega.

Sifakis, un portero con manoplas de cristal, y su zaga, lastres helenos ante un gran Özil

Antes del gol, lo mejor de Grecia había venido a través de su capitán, Katsouranis: un robo del balón a Schweinsteiger que evidenció el estado renqueante del centrocampista alemán y un pase intencionado inalcanzable para Ninis porque se adelantó Neuer. No hubo más.

“¡Deutschland, Deutschland!”. La grada, repleta de hinchas alemanes, se dispuso a disfrutar de la segunda parte en su área más cercana. La sorpresa no tardó en llegar. Santos había tirado la casa por la ventana con Foutakis y Gekas. Al primer contragolpe, gol. La llegada de Salpingidis por la orilla derecha y su centro raso y enroscado al segundo palo invitó a que Samaras entrara como lo hizo: como un auténtico león. La respuesta alemana fue la paciencia. Otra vez Özil como maestro de ceremonias, moviendo la pelota por todos los rincones del área. Esta vez hacia el lateral derecho Boateng. A su centro acudió Khedira como si quisiera volear con las dos piernas a la vez. Fue la derecha, en un remate estrambótico: parte con la tibia y parte también con el empeine.

Sifakis completó su calamitosa actuación con una salida a ninguna parte, confundiendo el aire con la pelota, cuando Klose cabeceó a gol una falta de Özil a pie cambiado desde la derecha. El mediapunta refinó su aportación esta vez con un pase en profundidad a Klose. En su salida, rechazó Sifakis y voleó espectacularmente Reus. Las dos apuestas de Löw, Klose y Reus, ofrecían sus réditos. La grada germana coreó entonces los pases como una especie de olés descafeinados. Salpingidis, de penalti, despidió a Grecia. Özil había abortado cualquier intento de rebelión.

Partido 25 cuartos de final

Partido 25 cuartos de final

 

Jueves 21 de Junio de 2012
   
República Checa
0
 
1
Portugal
 C. Ronaldo  79’
Des: 0-0
Estadio Nacional de Polonia (Asistencia: 58,145)
Árbitro: Howard Webb
 

 

Equipos
República Checa
(4-2-3-1)
Petr Cech1
Theodor Gebre Selassie2
Tomás Sivok6
Michal Kadlec3
90’ David Limbersky8
86’ Tomas Hubschman17
Jaroslav Plasil13
Petr Jiracek19
61’ Vladimir Darida22
Vaclav Pilar14
Milan Baros15
Suplentes
Jaroslav Drobny23
Jan Lastuvka16
Marek Suchy4
Frantisek Rajtoral12
Roman Hubnik5
Tomas Rosicky10
Daniel Kolar18
Milan Petrzela11
61’ Jan Rezek9
86’ Tomas Pekhart20
David Lafata21
Tomas Necid7
Portugal
(4-3-3)
12Rui Patricio
21Joao Pereira
3Pepe
2Bruno Alves
5Fabio Coentrão
16Raul Meireles 88’
4Miguel Miguel Veloso 27’
8Joao Moutinho
17Nani 26’ 84’
23Hélder Postiga 40’
7Cristiano Ronaldo 79’ 
Suplentes
1Eduardo
22Beto
14Rolando 88’
13Ricardo Costa
19Miguel Lopes
6Custodio 84’
20Hugo Viana
10Ricardo Quaresma
15Ruben Micael
9Hugo Almeida 40’
18Silvestre Varela
11Nelson Oliveira
Entrenador
Michal Bilek 
Entrenador
Paulo Bento 
Alineaciones
República Checa Portugal
0Goles1
0Asistencias1
2Disparos20
0Disparos a portería5
4Paradas0
0Goles de penalti0
0Penaltis0
11Centros36
6Saques de esquina11
1Fueras de juego3
13Faltas cometidas7
1Tarjetas amarillas2
0Tarjetas rojas0
39%Posesión61%
Jueves 21 de Junio de 2012
 Final
República Checa
0
 
1
Portugal
 0-1C. Ronaldo  79’
Des: 0-0
Estadio Nacional de Polonia (Asistencia: 58,145)
Árbitro: Howard Webb
Estadísticas

 

R. CHECA 0 - 1 PORTUGAL

República Checa: Cech; Gebre Selassie, Kadlec, Sivok, Limbersky; Jiracek, Hubschman (Pekhart, min.86), Plasil, Pilar; Darida (Rezek, min.65); y Baros. No utilizados: Drobny, Lastuvka, Hubnik, Rajtoral, Suchy, Rosicky, Kolar, Petrzela, Necid y Lafata.

Portugal: Rui Patricio; Joao Pereira, Bruno Alves, Pepe, Coentrao; Raúl Meireles, Veloso, Joao Moutinho; Nani (Custódio, min.84), Helder Postiga, y Cristiano Ronaldo. No utilizados: Eduardo, Beto, Miguel Lopes, Ricardo Costa, Rubén Micael, Quaresma, Hugo Viana, Nelson y Varela.

Gol: 0-1. M. 80. Cristiano Ronaldo de cabeza tras un buen centro de Moutinho.

Árbitro: Howard Webb (ING). Amonestó a Nani, Veloso, Limbersky.

Estadio Nacional.

 

Cristiano, admirablemente salvaje

La voracidad del delantero tumba la resistencia de la República Checa y lleva a Portugal a las semifinales

 

Despellejada Holanda, Cristiano Ronaldo liquidó a la bucólica y sempiterna República Checa. No está el portugués para ejercicios de romanticismo sino que se impone su fútbol fiero, desgarrador, admirablemente salvaje. Aunque el equipo tiene la pose de un humilde del fútbol, a Portugal se le ha quedado la cara de CR y ya se sabe que su competitividad es extrema, aunque no siempre es comprendida, como ya es sabido hasta en la Eurocopa.

Ansioso nada más llegar al torneo, Cristiano se liberó después de los dos goles que le coló a Stekelenburg y ahora su pierna es un cañón y su cabeza un martillo. Peleada su diestra con la madera, ante Cech recurrió a la testa para poner a su equipo en las semifinales, señal de su bravura, ambición e inconformismo, dispuesto a ganar por las buenas o por las malas, candidato al Balón de Oro.

El gol fue excepcional por la velocidad y potencia que le dio a la pelota con la cabeza a un centro de Moutinho, habilitado por Nani. CR ha transmitido su confianza al equipo y hoy Portugal tiene un punto de fiebre muy interesante en Polonia. A Paulo Bento le da igual enfrentarse a los buenos que a los malos equipos, siempre pone la misma alineación, se supone que hasta que los titulares y Cristiano revienten y seguramente espera que sea después de la final. Le alcanzó y sobró con los de cada partido y Almeida —lesionado Postiga— para eliminar a la República Checa, nuevamente privada de su estrella Rosicky y más dominada que nunca por más que contara con el favor del público.

Hay pocas selecciones que tengan el sentido de equipo y despliegue de los checos. Quizá se le mira de manera excesivamente amable, hasta cierto punto generosa, seguramente por su presunta debilidad frente a las potencias del fútbol. Históricamente, en cualquier caso, merece el máximo respeto, por su buen gusto. Aunque ha perdido calidad individual, mantiene su espíritu competitivo y armonía en la cancha. Los muchachos de Bilek se asocian, se ayudan, se reparten el campo a partes iguales y defienden y atacan de forma solidaria. La gente se la mira con buenos ojos, también en Polonia. A Cristiano Ronaldo, en cambio, le tienen enfilado en la mayoría de estadios, y la hinchada le recuerda a coro el nombre de Messi en cada jugada mal acabada, como ocurrió en el Estadio Nacional de Varsovia, sabedores los aficionados de que se pone hecho una fiera. No empezó bien el partido para CR, disgustado porque sus compañeros tiraban mal la contra, peleado con el árbitro por pitarle una falta que no era en un remate estupendo desviado por Cech y perdonarle una tarjeta a Limbersky, agarrado de la zamarra en cada córner por el heroico Jiracek, cuya estampa recuerda a la imagen que se tiene de Jesucristo.

CR mereció el tanto antes del descanso y ya suma cuatro disparos a los postes

Enganchado a Cristiano, Portugal fue ganando la pelota y el campo y acabó con la dulzura de los checos, cada vez más intimidadores, menos condescendientes, meros defensores. Aunque arreciaba la rechifla, el delantero mereció marcar antes de llegar al descanso después de una jugada que valió por el partido. El capitán amortiguó con el pecho un centro de Meireles, se dio media vuelta con un control precioso y suficiente para eliminar la marca de Kadlec y, después de un toque, enganchó un tiro poderoso con la pierna derecha. La base del poste izquierdo de Cech le negó un gol que mereció por un detalle técnico admirable. Reanudado el encuentro, CR estrenó la madera de la otra portería en un lanzamiento de falta directo, aplaudido incluso por un momento por los seguidores neutrales, como si se apiadaran del delantero, hasta que al jugador le dio por recordar con los dedos de una mano que ya van cuatro postes suyos en la Eurocopa. No atinaba Cristiano y cuando la pelota iba directa al marco, ya fuera a la salida de un córner, en un tiro de media distancia o después de un centro de Nani, aparecían las manoplas del paciente Cech, el portero del año después de negar a Messi y a la artillería en pleno del Bayern en el mismo Múnich.

Finalmente logró doblar las manos de Cech con un fenomenal cabezazo

Nadie había doblado las manos a Cech hasta que llegó CR. No paró el capitán portugués de rematar y al final pudo cantar el gol con su fenomenal cabezazo. Se lo tenía bien ganado, y nadie se lo reprochó, ni los checos, que han sido la selección que más kilómetros ha corrido en la competición. El tanto bien merecía un billete para la semifinal: por la carrera, por la llegada, por el remate en plancha, por el picado de la pelota, resumen del denodado esfuerzo del mejor solista de la Eurocopa. A Ronaldo le pueden perder los gestos, pero le avalan los goles producto de su fútbol admirablemente salvaje, imposible incluso para Cech.

 

Clasificacion fase de grupos

 

Clasificación Grupo A

ClasificaciónPTOSPJPGPEPPGFGC(Dif)
Escudo de R. Checa R. Checa6320145(-1)
Escudo de Grecia Grecia4311133(0)
Escudo de Rusia Rusia4311153(+2)
Escudo de Polonia Polonia2302123(-1
  • Jornada 1 (08 Jun 2012)

    Escudo Polonia Polonia1Escudo Grecia Grecia1
    V-08/06-18:00
    Escudo Rusia Rusia4Escudo R. Checa R. Checa1
    V-08/06-20:4
  • Jornada 2 (12 Jun 2012)

    Escudo Grecia Grecia1Escudo R. Checa R. Checa2
    M-12/06-18:00
    Escudo Polonia Polonia1Escudo Rusia Rusia1
    M-12/06-20:45
  • Jornada 3 (16 Jun 2012)
Escudo Grecia Grecia1Escudo Rusia Rusia0
S-16/06-20:45
Escudo R. Checa R. Checa1Escudo Polonia Polonia0
S-16/06-20:45

 

Clasificación Grupo B

ClasificaciónPTOSPJPGPEPPGFGC(Dif)
Escudo de Alemania Alemania9330052(+3)
Escudo de Portugal Portugal6320154(+1)
Escudo de Dinamarca Dinamarca3310245(-1)
Escudo de Holanda Holanda0300325(-3)

Resultados

  • Jornada 1 (09 Jun 2012)

    Escudo Holanda Holanda0Escudo Dinamarca Dinamarca1
    S-09/06-18:00
    Escudo Alemania Alemania1Escudo Portugal Portugal0
    S-09/06-20:45
  • Jornada 2 (13 Jun 2012)

    Escudo Dinamarca Dinamarca2Escudo Portugal Portugal3
    X-13/06-18:00
    Escudo Holanda Holanda1Escudo Alemania Alemania2
    X-13/06-20:45
  • Jornada 3 (17 Jun 2012)
Escudo Dinamarca Dinamarca1Escudo Alemania Alemania2
D-17/06-20:45
Escudo Portugal Portugal2Escudo Holanda Holanda1
D-17/06-20:45

 

Clasificación Grupo C

ClasificaciónPTOSPJPGPEPPGFGC(Dif)
Escudo de España España7321061(+5)
Escudo de Italia Italia5312042(+2)
Escudo de Croacia Croacia4311143(+1)
Escudo de Irlanda Irlanda0300319(-8)

Resultados

  • Jornada 1 (10 Jun 2012)

    Escudo España España1Escudo Italia Italia1
    D-10/06-18:00
    Escudo Irlanda Irlanda1Escudo Croacia Croacia3
    D-10/06-20:45
  • Jornada 2 (14 Jun 2012)

    Escudo Italia Italia1Escudo Croacia Croacia1
    J-14/06-18:00
    Escudo España España4Escudo Irlanda Irlanda0
    J-14/06-20:45
  • Jornada 3 (18 Jun 2012)
Escudo Italia Italia2Escudo Irlanda Irlanda0
L-18/06-20:45
Escudo Croacia Croacia0Escudo España España1
L-18/06-20:45

 

Clasificación Grupo D

ClasificaciónPTOSPJPGPEPPGFGC(Dif)
Escudo de Inglaterra Inglaterra7321053(+2)
Escudo de Francia Francia4311133(0)
Escudo de Ucrania Ucrania3310224(-2)
Escudo de Suecia Suecia3310255(0)

Resultados

  • Jornada 1 (11 Jun 2012)

    Escudo Francia Francia1Escudo Inglaterra Inglaterra1
    L-11/06-18:00
    Escudo Ucrania Ucrania2Escudo Suecia Suecia1
    L-11/06-20:45
  • Jornada 2 (15 Jun 2012)

    Escudo Ucrania Ucrania0Escudo Francia Francia2
    V-15/06-18:00
    Escudo Suecia Suecia2Escudo Inglaterra Inglaterra3
    V-15/06-21:00
  • Jornada 3 (19 Jun 2012)
Escudo Suecia Suecia2Escudo Francia Francia0 M-19/06-20:45

Escudo Inglaterra Inglaterra1Escudo Ucrania Ucrania0 M-19/06-20:45

 

Segunda fase

 Cuartos de final Semifinales Final
  21 al 24 de junio  27 y 28 de junio  1 de julio
           
 Varsovia, 21 de junio      
 
  Bandera de la República Checa República Checa 0
 Donetsk, 27 de junio
  Bandera de Portugal Portugal 1 
  Bandera de Portugal Portugal 0 (2)
 Donetsk, 23 de junio
   Bandera de España España (p) 0 (4) 
  Bandera de España España 2
  Kiev, 1 de julio
  Bandera de Francia Francia 0 
  Bandera de España España 4
 Gdańsk, 22 de junio
   Bandera de Italia Italia 0
  Bandera de Alemania Alemania 4
 Varsovia, 28 de junio 
  Bandera de Grecia Grecia 2 
  Bandera de Alemania Alemania 1
 Kiev, 24 de junio
   Bandera de Italia Italia 2 
  Bandera de Inglaterra Inglaterra 0 (2)
  
  Bandera de Italia Italia (p) 0 (4) 

Partido 24 Grupo D

Partido 24 Grupo D

 

INGLATERRA 1 – 0 UCRANIA

Inglaterra: Hart; Johnson, Terry, Lescott, Ashley Cole; Milner (Walcott, m. 70), Gerrard, Parker, Young; Welbeck (Carroll, m. 82) y Rooney (Oxlade-Chamberlain, m. 87).

Ucrania: Pyatov; Gusev, Rakitskiy, Khacheridi, Selin; yarmolenko, Tymoshchuk, Konoplyanka; Milevskiy, Garmash, y Devic.

Gol: Rooney aprovecha un fallo de Pyatov para poner la cabeza en la linea de gol.

Árbitro: Viktor Kassai. Amonestó a Ashley Cole, Gerrard, Shevchenko, Tymoshchuk y Rakitskiy.

Rooney pide cita con Italia

Inglaterra despide a Ucrania con un gol de su estrella en su primer partido y poco más ● El conjunto ucranio se vio perjudicado por un tanto fantasma que superó la línea de meta

La Eurocopa recuperó a Rooney el día que se quedó sin anfitriones. Ucrania resistió tan poco como Polonia y el torneo, a falta de dos campeones como Holanda y Rusia, avanza hacia su fase decisiva con los principales aspirantes: seis titulados (España, Francia, Italia, Grecia, República Checa y Alemania) y dos clásicos como Portugal e Inglaterra, que se alzó con el primer puesto del grupo D tras un partido que no se rebobinará en las escuelas futbolísticas. Sí debiera en las aulas arbitrales y en los despachos de la FIFA, porque ni con la montonera de árbitros que hoy ponen la lupa se disiparon las dudas sobre un aparente gol local que Terry rechazó bajo el larguero. Una jugada que tanto pudo meter en serios problemas a Inglaterra como a Francia, que sucumbió con Suecia. Al final, Inglaterra, sin alardes, ya mandaba en el resultado con un tanto de Rooney regalado por el portero Pyatov. Ucrania no da para más; Inglaterra tampoco va sobrada. La espera Italia.

Una de las cuñas que el fútbol ha metabolizado es el cartel de Inglaterra, que impone allá por donde pasa, sin que se repare en que de su único trono hace ya 46 años, que jamás ha disputado una final de la Eurocopa y que no llega siquiera a las semifinales de un Mundial desde 1990. Pero el eco anglosajón y la brillantina de una Premier cada vez más babélica han maquillado sus pobres resultados, su catarata de decepciones. Esta vez ni sus más fieles se conceden el derecho a soñar. El viraje en la dirección del equipo no ha despertado un gran entusiasmo. No funcionó la pócima de Fabio Capello y ahora ha vuelto al remedio casero, con Roy Hodgson, que ha pasado por 18 banquillos distintos desde que iniciara su carrera a mediados de los setenta. Por ahora, el equipo se ha conducido hasta los cuartos con más eficacia que juego.

Con el paso de los años y las importaciones de la Premier, Inglaterra ha perdido ese punto, algo ingenuo dirían algunos puristas, que le hacía ser un equipo siempre al frente, decidido, con brío, corsario en las dos áreas. Hoy se ha barnizado sin esponjar lo mejor de otras corrientes. Se ha quedo en medio del canal. Lo evidenció ante Ucrania, con la que pretendió gestionar sin más el punto que necesitaba. El único anfitrión superviviente no tuvo respuesta ante el macizo inglés. Sus recursos son muy limitados, hasta el punto de que su capitán y goleador del campeonato, Shevchenko, a sus casi 36 años, ya no tiene gasolina para el trajín de una Eurocopa. Blokhin, su seleccionador, le dio aire en el banquillo hasta los veinte minutos finales. A Ucrania, como le sucediera a Polonia, no le bastó con el fervor local, necesita muchos otros pluses.

Con el paso de los años y las importaciones de la Premier, Inglaterra ha perdido ese punto, algo ingenuo dirían algunos puristas, que le hacía ser un equipo siempre al frente, decidido, con brío, corsario en las dos áreas

Ni la presencia de Rooney, pese al gol, le cambió sustancialmente el esqueleto al conjunto inglés. De hecho, su presencia solapó de algún modo a Wellbeck, su compañero del United, un futbolista interesante que había tenido un buen rendimiento en los dos primeros duelos. Anoche dejó el plano principal a su reputado compañero. Con todo, Inglaterra fue el mismo equipo plano de los dos encuentros anteriores, sin hilo en el juego. Gerrard, sin el toque pop del otro, por supuesto, es hoy un Beckham, un futbolista limitado a las jugadas a balón parado y su oceánico toque, el pase en largo que siempre le distinguió. Pero el juego no gravita a su alrededor, y Parker, Young y Milner están para lo grueso, como actores secundarios. De esta forma, el equipo queda sometido al solitario de Rooney o de Gerrard con el balón detenido. Así ocurrió en el gol. Tras un córner lanzado por el capitán inglés, la pelota rebotó de nuevo hacia él y su combado centro subterráneo burló las manos del meta Pyatov. Una fuga que no perdonó Rooney, como un ermitaño en la línea de gol.

A Ucrania, como le sucediera a Polonia, no le bastó con el fervor local, necesita otros pluses

Tras su anodino primer tiempo, Inglaterra se vio en ventaja, pese al animoso empeño local. No se derrumbó Ucrania, que aceleró con entusiasmo y comenzó a flirtear con el empate. Milevsky cabeceó solo por encima de la portería de Hart y, de inmediato, en una jugada en la que el propio delantero partió en fuera de juego, Devic elevó el balón por encima del meta inglés. Terry metió la puntera bajo el larguero y dio toda la sensación de que la pelota cruzó la raya. Allí estaba ese nuevo poste que se han inventado los rectores de este invento, ese supuesto auxiliar arbitral que algo debería pintar al menos en este tipo de jugadas. Al asistente húngaro no le bastó con la mirada para certificar la jugada, señal de que solo un mecanismo electrónico evitaría estos engorros.

Incapaz de gobernar el partido ante una selección al borde del despido, Inglaterra aún concedió alguna ocasión más. No supo cómo cerrar el encuentro en las dos áreas y resistió por la cierta incapacidad de su adversario, al que esta vez ni Shevchenko pudo resucitar. Fin de las ilusiones para Ucrania. Inglaterra aún tiene pista.

Partido 23 Grupo D

Partido 23 Grupo D

 

SUECIA 2 - 0 FRANCIA

Suecia: Isaksson; Granqvist, Mellberg, Jonas Olsson, Martin Olsson; Svensson (Holmén, min.79), Kallstrom; Larsson, Ibrahimovic, Bajrami (Wilhemsson, min.46); Toivonen (Wernbloom, min.78). No utilizados: Par Hansson, Wiland, Antonsson, Lustig, Safari, Elm, Elmander, Hysen y Rosenber.

Francia: Lloris; Debuchy, Mexes, Rami, Clichy; Ben Arfa (Malouda, min.59), Nasri (Ménez, min.78), Alou Diarra, M’vila (Giroud, min.83), Ribery; Benzema. No utilizados: Mandanda,Evra, Reveillere, Koscielny, Martin, Valbuena y Matuidi.

Goles: 1-0. M.54. Ibrahimovic. 2-0. M..91. Larsson.

Árbitro: Pedro Proenca (POR). Amonestó a Svensson, Holmén, Mexes.

Olímpico de Kiev, unos 35.000 espectadores.

Ibra castiga a Francia

El delantero sueco pone en evidencia al plantel de Blanc, rival de España en cuartos

  • Revista de prensa: “Francia, a cuartos con la cabeza baja, humillada y sin gloria”

Ibrahimovic se despidió con uno de los mejores goles de la Eurocopa. Así funcionan los mejores solistas, también en el fútbol, capaces de dejar constancia de su presencia con un detalle técnico imperecedero incluso en el partido del adiós de su selección, como era el caso de Suecia. Los suecos se van y dejan como recuerdo el gol de Ibrahimovic. Aquí se queda Francia, anoche derrotada y desmitificada por los chicos de Hamren, obligada ahora a cruzarse con España, después de la victoria de Inglaterra. Fracasó Blanc en el planteamiento y tampoco se corrigió la selección con los cambios, de manera que no se sabe muy bien qué pensar de los franceses, intimidadores a su llegada por su plantel y ahora mismo desfigurados y sin fútbol.

A falta de un temporizador, necesitada como está de un centrocampista que marque el ritmo del partido, Francia solo se despliega cuando Benzema se arranca desde la línea de los tres cuartos y filtra el pase para Ribéry, Ben Arfa o Nasri. El frente de ataque es técnicamente tan intimidador como poderoso son sus dos medios defensivos: el reaparecido M’Vila y Alou Diarra. La cuestión es que es muy difícil que mezclen medios con delanteros, máxime cuando faltan Ménez —apercibido de sanción— y el lesionado Cabaye, y por otra parte a veces le cuesta en exceso tomar la iniciativa, como ayer ante Suecia.

Ya eliminados, los suecos jugaron muy liberados, hasta cierto punto alegres y desenfadados, circunstancia que les permitió dominar el encuentro desde la salida. No se había cumplido un cuarto de hora y ya habían rematado tres veces al marco de Lloris y si no habían marcado era porque Toivonen no acertó a rematar a puerta vacía después de haber recortado al portero en una jugada muy mal defendida por el central Mexès, baja por sanción ante España. Ibrahimovic acaba de renovar su fe en la selección y quería dejar huella en su despedida del torneo.

Los suecos se asociaron y combinaron con relativa facilidad ante el absentismo de los franceses. No daban tres toques seguidos los muchachos de Blanc y, partido como estaba el equipo, no había manera de que el balón llegara a sus delanteros. Los disparos a media distancia fueron el único acto de fe de Francia hasta el descanso y ninguno enfocó la portería. El primer tiempo resultó muy aburrido, sin remates ni juego, solo pérdidas reiteradas del balón y faltas. Los franceses solo parecieron despabilarse cuando se enteraron del gol de Rooney. La victoria de Inglaterra les descabalgaba del liderato y les mandaba al cruce con España. El partido se abrió y en cinco minutos pasaron más cosas que en 45.

Los franceses no dieron pie con bola, pero pueden desafiar a cualquiera

Del intercambio de golpes sacó mayor provecho Suecia, circunstancia que denunció los problemas en la mecánica de juego de Francia: no atacaba ni controlaba el juego. Lloris sacó dos tiros de gol, uno a Whilhelmson y otro a Melberg, antes de que Ibrahimovic enganchara de volea y a la media vuelta un centro desde la derecha y pusiera el balón en la red. Un golazo propio de un fuera de serie como el ariete sueco, cuyos recursos técnicos le permiten sacar los tiros más imposibles dentro del área. Nadie fue capaz de replicar al gol de Ibra.

A Blanc no le sirvió de nada recurrir a Malouda, Menez y Giroud. Hubo, ciertamente, un par de remates en jugadas francas y muy poco más. Al fin y al cabo, el empate tampoco cambiaba los emparejamientos. Y, por si quedaba alguna duda, Larsson remató la contienda con un segundo gol cuando se cumplía el tiempo reglamentario. Francia fue una simple espectadora del partido. Aunque hasta ahora nunca ha sido protagonista de un encuentro, al menos había ofrecido momentos muy interesantes. No pasó lo mismo contra una selección eliminada de salida, como Suecia. Ayer no dio pie con bola. No se sabe si fue por falta de motivación o por una mala noche. Jugadores tiene, desde luego, para desafiar a cualquiera, incluso a España.

Partido 22 Grupo C

Partido 22 Grupo C

 

CROACIA 0 - 1 ESPAÑA

Croacia: Pletikosa; Vida (Jelavic, m. 65), Corluka, Schindelfeld, Strinic; Vukojevic (Eduardo, m.66), Rakitic; Srna, Modric, Pranjic (Perisic, m. 66); y Mandzukic.

España: Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Piqué, Jordi Alba; Busquets, Xabi Alonso; Silva (Cesc, m. 73), Xavi (Negredo, m. 88), Iniesta; y Fernando Torres (Navas, m. 61).

Goles: 0-1. M. 88. Iniesta asiste a Navas dentro del área.

Árbitro: Wolfgang Stark. Mostró la cartulina amarilla a Strinic, Corluka y Srna.

España no tuvo expresividad, se desplegó con demasiada quietud

Casillas evita un sofocón

España se clasifica tras muchas angustias y otra parada sublime de su capitán ante Croacia ● Al introducir a Navas y Cesc, Del Bosque acertó a dar un volantazo al curso de un mal partido

En la España de la celebridad del toque se olvida a menudo que la selección también está en las mejores manos del mundo. Las de un portero que tiene una dicha que humaniza al resto de los guardametas del planeta. Casillas no tiene comparación posible, no hay forma de rastrear otro arquero con un catálogo de paradas de tanta importancia. Y siempre en las mejores pasarelas, en las que tantos y tantos quedan paralizados por la insoportable presión de verse en el gran hermano universal que es el fútbol a este nivel. Casillas se crece en proporción al rango de la cita. Inaudito. Ante Croacia evitó un sofocón mayúsculo, es probable que un batacazo inesperado del campeón mundial. Casi a la hora de partido, ante un remate de Rakitic que no tenía otra dirección que el gol, Casillas de nuevo fue Houdini. De no se sabe dónde sacó las manos, brincó a un costado y evitó un tanto que dejaba en ese momento a España fuera del torneo. Hasta ese punto llegaron los fantasmas de la selección, que pasó una noche de tinieblas, al borde del precipicio, sin las señas que la distinguen. Tras el penúltimo verso de Casillas, Navas, tras una gran jugada de Cesc, desanudó las gargantas españolas. Los fabricantes del gol, con Iniesta de por medio, no irrumpieron hasta el último tercio del encuentro, cuando con ellos y ya sin Torres u otro ariete, Del Bosque acertó a dar un volantazo al curso del partido. De un mal partido, eso sí.

Pese a las advertencias previas del seleccionador, España pretendió de entrada echar un vistazo al duelo, lo que derivó en un sofocón que nadie esperaba. Contenida, desconfiada, España no tuvo expresividad, se desplegó con demasiada quietud. Como cita trampa que era, la selección quiso tutelar el juego sin más, con parsimonia, sin correr riesgo alguno que permitiera un azote croata, cuando el verdadero vértigo estaba en el marcador, a un gol de la eliminación. Y no son pocos los goles imprevistos, por más que los croatas también negociaran con el resultado, refugiados en su campo, enmascarados hasta que no tuvieran más remedio. Croacia no intentó atajar hacia la victoria, lo único que garantizaba su supervivencia en el torneo, máxime tras el gol de Cassano para Italia. Para el equipo de Bilic acercarse al éxito pasaba por cerrar un combate nulo con el campeón hasta un apretón en el desenlace final. Y casi lo consigue. Tiene mérito cómo logró desnaturalizar a España, nada reconocible por el orden y la firmeza del contrario. Con la parálisis española, el encuentro tuvo un aire plomizo, tedioso, sin otro atractivo que la incertidumbre del último tramo.

Del Bosque repitió la misma alineación que ante Irlanda, señal evidente del carácter trascendental del choque. El seleccionador quería que el equipo arrancara con pulso. Pero España no encontró la vía. Un equipo capaz de tirar pases hasta el delirio falló más de la cuenta. No encontraba fluidez por las orillas, sobre todo por la de Arbeloa, en tierra de nadie, y Croacia, con su embudo en el eje, le bajaba la persiana por dentro, donde nadie encendía la luz. Xavi no daba con las manecillas y a Silva e Iniesta les costaba enhebrar. Tampoco Torres, estático y de aspecto desamparado, abrió las mismas rutas que ante los irlandeses. El partido estaba reducido a los asaltos entre Sergio Ramos y Mandzukic, que reclamó, no sin razón, una plancha del andaluz dentro del área. Poco a poco, sin juego y sin remate, España se fue metiendo en un auténtico enredo.

La tensión se multiplicó en el segundo tramo, con los dos equipos a un paso del abismo, a un gol de la gloria croata o del batacazo español. A un centímetro estuvo Croacia, con menos grilletes tras el descanso. Poco antes de la hora, con España aún comatosa, Rakitic, con los pies en la línea del área pequeña, cabeceó a un palmo del flequillo de Casillas. Era gol o gol, como ya lo celebraba la hinchada croata. Salvo por un detalle mayúsculo; Iker Casillas. No hay campeonato en el que no resulte decisivo, por eso es el mejor del mundo en su puesto. El madrileño no solo tiene unas condiciones técnicas sobresalientes, sino un don que le distingue de todos y no se entrena: en los grandes momentos es todavía mejor. Su parada a Rakitic mantiene al campeón en el torneo, como ya le mantuvo en los cuartos de 2008 ante Italia y en la prórroga de la final de Sudáfrica.

Un equipo capaz de tirar pases hasta el delirio, falló más de la cuenta. No encontraba fluidez por las orillas, sobre todo por la de Arbeloa, en tierra de nadie

La parada de Casillas no alteró el guion hasta que Del Bosque movió el banquillo. Acertó de lleno con la entrada de Navas y Cesc por Torres y Silva. De nuevo con los arietes exiliados. Esta vez, España encontró remedio, se volvió un equipo más chisposo. Navas le dio vuelo por la derecha y Cesc le dio sentido al juego, como mediocampista y como atacante. De él partió el jugador que liberó las angustias españolas. Una asistencia excepcional para Iniesta que sacó de rueda a todos los defensas adversarios. El manchego llegó por el pico del área y dejó que Navas reventara la pelota contra la red. Croacia, que nunca se fue a por la victoria como le exigían los resultados, se derrumbó, y España selló su pase como primera de grupo.

Aliviada España, para la historia debería quedar que el auténtico gol de la noche fue el de Iker Casillas. Siempre está. Él es el otro gran toque de España.

Partido 21 Grupo C

Partido 21 Grupo C

 

ITALIA 2 - 0 IRLANDA

Italia: Buffon; Abate, Barzagli, Chiellini (Bonucci, m.57), Balzaretti;  Pirlo, Marchisio, Motta, De Rossi; Di Natale (Balotelli, m.75) y Cassano (Diamanti, m.63). No utilizados: De Sanctis, Sirigu, Ogbonna, Nocerino, Giovinco, Maggio, Montolivo, Borini y Giaccherini.

Irlanda: Given; O’Shea, Dunne, St. Ledger, Ward; McGeady (Long, m.65), Whelan, Andrews, Duff; Doyle (Walters, m.76) y Robbie Keane (Cox, m.86). No utilizados: Westwood, Forde, Odea, Kelly, Mcshane, Hunt, Gibson, Green y McClean.

Goles: 1-0, m.36: Cassano; 2-0, m.90: Balotelli.

Arbitro: Cuneyt Cakir (TUR). Amonestó a Balzaretti, Buffon, De Rossi, Andrews y O’Shea y expulsó por doble amonestación a Andrews (m.89).

Estadio Miejski de Poznan, 38.000 espectadores.

Cosas de Cassano y Balotelli

Italia doblega a Irlanda, que, sin embargo, la mantuvo al borde de la taquicardia

durante la segunda mitad, cuando los ‘azzurri’ volvieron a apelar al espíritu conservador

 

Como si la ración de biscotto, durante la semana, le hubiera sentado mal, Italia salió con dolor de tripas. La digestión no fue buena y hasta el minuto 90 no respiró tranquila con una clasificación más disputada de lo previsto. Su problema no fue el biscotto, en el que nunca creyó, sino su fútbol, con algunas costuras por zurcir, y su personalidad, un tanto tímida, demasiado medrosa.

Le costó unos 10 minutos evacuar el dulce, los que tuvo Irlanda para hacer un guiño a su inestimable y colorida afición con un par de llegadas que en Italia, seguro, revivieron los maléficos homenajes al 18 de junio, cuando La Azzurra perdió con los irlandeses en el Mundial de Estados Unidos y cuando fue eliminada en el de Corea del Sur por el equipo anfitrión. Mal día para mirar al calendario. Malo, además, cuando el que yerra a los 30 segundos es Pirlo, la bandera y el mástil de Italia, y propicia una contra irlandesa de las que se atragantan en la nuez.

Italia salió del escusado aliviada cuando Pirlo, aunque muy atrás, comenzó a manejar cortito el fútbol, apoyándose en Motta y contando con la agilidad de Di Natale para escapar de las fornidos irlandeses. Cassano se dedicó a moverlos por las bandas, fuera de sitio y lugar. Di Natale, por rápido, por listo, superó al portero irlandés y en un gesto magnifico envió el balón a la portería vacía. St. Ledger llegó a tiempo de evitar que cruzara la raya. Fue como una promocion de una película ya anunciada. Irlanda se vio superada por una marabunta, bien es cierto que pacífica, de Italia y, para colmo, sufrió la inseguridad del portero, Given. Sus manos de cirujano no soportaron el impacto previsible de un disparo de Pirlo y lo envió a córner en vez de abrazarlo. Casano lo aprovechó para rozar con su último pelo el balón, que dio en un poste y botó dentro, aunque sin alcanzar la red.

No era una Italia grande, no era una Italia bella, pero era una Italia que ejercía su autoridad de forma suficiente. Pero, en la segunda mitad, era una Italia aterrada por el frenesí irlándés, que, sin nada que perder, decidió que había llegado su momento estelar. Italia se asustó. Las segundas partes se le atragantan. Parece extraño que un simple empujón físico de Irlanda, con la osadía que da la calma, le robara los galones del partido y le empujara a la defensa con pico y pala. Como si los genes que no se adivinan en el modernista Prandelli se apoderasen de Italia sibilinamente, La Azzurra dio dos pasos atrás e invitó a la tropa irlandesa a un acoso que fue elevando su autoestima.

Cada jugada a balón parado era un abracadabra del 18 de junio. Doyle y Duff se convirtieron en velocistas indomables y los grandullones irlandeses en gullivers aún más agigantados. Pero siempre queda un resquicio para el arte. El de Buffon, para repeler un misil de Andrews, y el de Balotelli, para cortar con tijera de sastre un centro desde la derecha que le permitió poner su sello a la escueta carta de un partido más emotivo que bello.