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Pretemporada R. Zaragoza 2021/22 4°partido

Pretemporada R. Zaragoza 2021/22 4°partido

PRETEMPORADA 2021/22-4º AMISTOSO (30.7.2021)

  ATRONITOS 1-1 REAL ZARAGOZA

Ficha Técnica
Atromitos Atenas: Piric; Vasilantonopoulos, Chatziisaias, Athanasiou (Bedinelli, 72),
Klornaridis (Dani Castellano, 72); Strouggis (Muñiz, 44) (Oikonomidis, 57), Natsos, Salomon;
Kartalis (Kotsopoulos, 78), Pisano (Trimmatis, 69); y Kolouris (Bullari, 91).
Real Zaragoza: Ratón (Cristian Álvarez, 46); Gámez (Ángel López, 59), Jair (Francés, 59), Javi
Hernández (Castillo, 81), Nieto; Zapater (Javi Ros, 59), Francho (Eguaras, 72); Cortés
(Bermejo, 81), Adrián González (Igbekeme, 72), Carbonell (Narváez, 72); y Puche (Azón, 72).
Árbitro: Navarro Quiñonero (Comité Murciano). Expulsó por doble amarilla, por protestar,
al entrenador del Atrómitos, el español Ángel López (56). Amonestó a Kartalis (59), Natsos
(74) y Kotsopoulos (85).
Goles: 0-1, min. 38: Gámez. 1-1, min. 86: Oikonomidis.

Incidencias: Tarde muy calurosa en San Pedro del Pinatar, con 34 grados, sol y leve brisa, con mucha humedad que acentuó la sensación de temperatura alta. El césped del Pinatar Arena presentó un buen estado .El duelo se disputó a puerta cerrada. El Real Zaragoza vistió con su segundo uniforme, el avispa, negro y amarillo. Los griegos del Atromitos lo hicieron todo de blanco.

Un Real Zaragoza experimental empata 1-1 frente al Atromitos Atenas griego

Gámez, que repitió acierto, marcó el tanto zaragocista antes del descanso. Oikonomidis empató para los helenos a falta de tan solo 4 minutos.

Un gol del Atromitos Atenas a falta de 4 minutos supuso que el Real Zaragoza no ganase su tercer partido en tierras murcianas en la estadía de pretemporada que ha concluido este viernes. Antes, Gámez había adelantado a los aragoneses, que presentaron un equipo lleno de novedades, de chicos jóvenes de la cantera, alejado de la estructura titular que busca Juan Ignacio Martínez ‘Jim’ en las últimas dos semanas y que, en mayor medida, se vio en los duelos anteriores ante Elche y Valencia, ambos victoriosos.


La puesta en escena de Jim con su alineación experimental fue un premio a los canteranos, que tan bien están ayudando al primer equipo en este verano extraño sin fichajes. Cortés y Carbonell fueron los extremos, Puche el sorprendente delantero centro (con Vuckic no apto para jugar por un problema de espalda y en la rampa de salida, Azón está solo en ese puesto), además de Javi Hernández como central. Le costó al equipo zaragocista entrar en sintonía. Se notó, durante 20 minutos largos, que el once era una amalgama inconexa depiezas. Solo Adrián González, como enganche, destacó en ese arranque con un par de cambios de juego largos y de desahogos medidos al espacio. Atrás, Jair estuvo toda la tarde en modo ‘jefe’ de la zaga.


Aun así, en se tramo inicial donde los griegos parecían dominar -aunque en ningún
momento inquietaron a Ratón pues sus últimos pases eran defectuosos
permanentemente-, fue el Real Zaragoza el que intentó el gol con disparos lejanos. En el minuto 10, Francho rozó el larguero en un chut desde fuera del área en volea. En el 20, Adrián remató mal, fuera, con la izquierda, un córner sacado por Zapater al corazón del área. Ya con la pelota más en poder del equipo aragonés, mejoradas las conexiones entre líneas gracias a Francho, Zapater y un omnipresente Gámez, dueño de toda la banda diestra (también Nieto subió bien una vez), fue Cortés el que probó suerte desde 25 metros con un derechazo que se le fue también por encima del portal por poco. De nuevo, la imagen de los de Jim era de orden, de saber estar, de tener un plan concebido, sin improvisaciones. Y todo con un equipo anómalo.


Entre la inoperancia griega en ataque, pues solo algunos jugadores eran capaces de armar tres pases -el austriaco Salomon y el argentino Pisano fueron los más llamativos-, el fútbol le dio premio a la seriedad del Real Zaragoza. Fue en el minuto 38 y el 0-1 llevó la alarma del singular lateral Gámez, que repetía experiencia tras haberse estrenado con gol dos días antes frente al Valencia. Fue una contra llevada en velocidad por Carbonell por la izquierda, con un pase al espacio a Puche que, en el área, dio un pase paralelo a la línea de gol que el carrilero recién 􀀁chado del Mallorca remachó a bocajarro, a puerta vacía. Sus incorporaciones al ataque son, por ahora, una agradable sorpresa llena de rentabilidad.


El descanso permitió rumiar un primer tiempo con poca sustancia en general, pero bien jugado tácticamente por los zaragocistas, probando combinaciones, aplicando
desmarques y pases con sentido, de esos que Jim está ensayando día tras día. Nada que ver con el Zaragoza del año pasado, aquel tan agobiado, tan limitado, tan nervioso y timorato. En frente, el Atromitos decepcionó en su rol de Primera División griega.


Empezarón los helenos con cinco defensas, a mitad de primera parte cambiaron a cuatro; su lateral izquierdo Klonaridis fue un comodín extraño, pasando luego a la derecha y acabando como extremo diestro. Un equipo de difícil descripción que no tiró a puerta niuna sola vez en 45 minutos.


La segunda parte arrancó con los mismos jugadores en el bloque aragonés, con la única novedad de Cristian Álvarez en la portería. Jim quería más minutos para esta escuadra experimental. La cuestión es sacar provecho positivo de lo que hay, dado que no es posible hacerlo con caras nuevas por ahora, más allá del ‘pichichi’ Gámez. El primer cuarto de hora fue de escasa productividad. Los griegos, además, elevaron en nivel de la presión y de las protestas, con su entrenador a la cabeza, el español Ángel López, que fue expulsado por decirle varias lindezas al árbitro. El banquillo zaragocista se movió poco a poco, dando descanso a titulares como Gámez, Zapater y Jair, eximidos de la última mediahora. Ocho chicos del fútbol base afrontaron esa recta final al unísono. Para tomar nota.


Hasta el minuto 66 ni unos ni otros fueron capaces de armar una jugada ofensiva potable. Nieto controló en carrera de maravilla un pase largo de Ros y se metió en el área como una exhalación. Su disparo, potente, se le fue cruzado, fuera. El extremo griego Kartalis debió ser expulsado hasta en dos ocasiones por su juego excesivamente subido de tono, ajeno al espíritu de una pretemporada, lo que obligó a Jim a pedirle al banquillo heleno que lo retirasen antes de que ocurriera alguna desgracia.


Tras el tiempo de refrigerio, se apuraron los últimos cambios a discreción. Entraron en el 72 Narváez, Azón, Eguaras e Igbekeme, consistencia y veteranía para el esprint definitivo. Después, también completaron el choque Bermejo y otro joven, Castillo. Premio para todo el mundo. Merecido. Y, de la nada, llegó el inesperado empate del Atromitos. Un error en la defensa zaragocista, indecisa a la hora de despejar un balón muerto, facilitó el remate potente de Oikonomidis en el minuto 86 para, por alto, batir a Cristian Álvarez y hacer el 1-1. Si algún día era secundario el marcador era este, vistas las hechuras del equipo zaragocista toda la tarde. Pero estropeó este gol de alguna manera lo que iba a ser un pleno de victorias en Murcia. En realidad, el batiburrillo de cambios final le sentó mal a la sintonía del equipo.


Y con esa igualada concluyó el partido internacional del Real Zaragoza y, de la mano, la concentración en el Pinatar. No ha ido nada mal teniendo en cuenta de qué punto se partía y las nulas novedades que, durante estos 10 días, se han producido en la plantilla. Lo que tenga que suceder en lo venidero ocurrirá ya en casa.

Pretemporada R. Zaragoza 2021/22 3°partido

Pretemporada R. Zaragoza 2021/22 3°partido

PRETEMPORADA 2021/22-3º AMISTOSO (24.7.2021)

VALENCIA 0-2 REAL ZARAGOZA

Ficha técnica
Valencia CF: Rivero; Menargues (Correia, 46), Gabriel Paulista, Diakhaby (Alderete, 46), Gayá (Vázquez, 66); Guillamón (Burlamaqui, 66), Guerra; Jason (Fran Pérez, 58), Tcheriychev (Diego López, 58); Guedes (Sobrino, 66) y Maxi Gómez (Manu Vallejo, 66).

Real Zaragoza:Cristian Álvarez (Ratón, 46): Gámez (Ángel López, 58), Jair (Javi Hernández, 82), Francés, Chavarría (Puche, 72); Eguaras (Javi Ros, 72), Zapater (Francho, 46); Bermejo (Larrazabal, 72), Igbekeme (Adrián González, 58), Narváez (Nieto, 58); y Azón (Carbonell, 82).

Árbitro: Campoy Candela (Comité Murciano). Amonestó a Guillamón (16) y Burlamaqui (71).

Goles: 0-1, min. 19: Narváez. 0-2, min. 44: Gámez.

Incidencias.Tarde calurosa, con 30 grados, sol y una brisa marina que suavizó la sensación. El césped del Pinatar Arena presentó un excelente estado. Asistieron al choque el presidente zaragocista, Christian Lapetra, y el director deportivo, Miguel Torrecilla, llegados a tierras murcianas a la hora de comer (Torrecilla ya estuvo ante el Elche el sábado pasado).El partido fue a puerta cerrada. El Real Zaragoza vistió de avispa (negro y amarillo) y el Valencia todo de blanco. En el descanso se intercambiaron sendas camisetas de ambos equipos en homenaje a Fernando Cáceres, exjugador de los dos clubes. Lapetra y Belsué lo hicieron con Anil Murthy, consejero delegado del Valencia, y Miguel Ángel Corona (exjugador zaragocista y actual director deportivo valencianista)

Ilusionante triunfo del Real Zaragoza ante el Valencia por 0-2

Narváez y el debutante Gámez anotaron los goles antes del descanso, en un buen partido de los aragoneses frente a un Primera División contrastado.

El Real Zaragoza venció 0-2 al Valencia, rival de Primera División, en su segundo partido en la concentración en San Pedro del Pinatar (Murcia), repitiendo así el episodio del pasado sábado ante el Elche, otro adversario de la máxima categoría, en el mismo escenario, el Pinatar Arena. Fue un triunfo lleno de brillos, ilusionante, de un equipo que demuestra orden, mecanismos adquiridos, ademanes de solvencia que se vienen trabajando por parte de su técnico, Juan Ignacio Martínez ‘Jim’, mientras se aguarda a que se puedan fichar refuerzos y se ejecuten las salidas perentorias de la actual plantilla.

Sobresaliente fue la primera parte del equipo zaragocista, superior de principio a fin al equipo de Primera, el Valencia, que solo dominó los primeros 10 minutos en los que Tcherychev no supo aprovechar un fallo en la salida de Eguaras que lo dejó solo en el área nada más iniciarse el juego. En el resto del tiempo, el cuadro aragonés desplegó un fútbol ágil, con buen control en las combinaciones, con pausa, profundidad e intención en infinidad de acciones. El 0-2 del descanso era fiel reflejo de lo visto. Una agradable versión del limitado Zaragoza de este verano a causa de la ausencia de movimientos en su plantilla.

Azón ya pudo adelantar a los zaragocistas en el minuto 14 al cabecear un córner botado por Zapater. El portero del filial valencianista, Rivero (los titulares Cillesen y Domenech estaban lesionados) hizo un paradón sobre la raya y Jair, que llegó al rechace, no logró remachar por muy poco. Fue una advertencia de lo que iba a suceder en breves minutos. En el 19, con el Zaragoza gustándose con la pelota, Narváez marcó el 0-1 en un remate a placer, cruzado, tras un pase de la muerte de Bermejo en una gran jugada por la derecha del debutante Gámez. El nuevo lateral derecho, única nueva cara hasta ahora en el vestuario, se estrenó con gol, pues firmó el 0-2 en el 44, con unas hechuras similares al primero. En este caso fue Narváez el asistente desde la línea de fondo, tras una penetración magnífica del colombiano, dejando atrás al internacional Gayá y sirviendo una asistencia perfecta que Gámez fusiló con buen tino.

Entremedias, el Valencia solo había podido espabilar con dos disparos lejanos, de Guedes en el 34 y de Jason en el 36, que se marcharon por encima de la portería de un inédito Cristian Álvarez. Los de Primera parecieron los chicos del Real Zaragoza y los de Segunda los de Mestalla. Rozaron la perfección el citado Narváez, Gámez, un activo Igbekeme entre líneas, el incombustible Zapater. También dieron buen todo el otro lateral, Chavarría, poco exigido en defensa y con rasmia en la ofensiva. Azón peleó con tanques como Paulista y Diakhaby sin arrugarse. Atrás, Jair estuvo vistoso incluso en la salida del balón. Fue lo más destacado de un bloque sólido que, además, supo traducir su dominio en goles y ventaja.

Ilusionante triunfo del Real Zaragoza ante el Valencia por 0-2
Tras el descanso, Jim mantuvo el once, salvo a Zapater, con problemas en la espalda en los días previos, que fue suplido por Francho, y el portero. El técnico quiere preparar ya el primer once de la liga ante el Ibiza. Bordalás, por su parte, varió su defensa e hizo debutar al paraguayo Alderete y metió a Correia. Los levantinos salieron rabiosos de la caseta, heridos en su orgullo tras el baile recibido del Real Zaragoza en 45 minutos ilusionantes para la afición blanquilla. Rascaron en varias entradas, pelearon los balones como no es común en los amistosos de verano. Todo muy ‘estilo Bordalás’.

El Valencia equilibró algo la contienda, tuvo más el balón en la segunda mitad. Pero las dos primeras opciones de gol las volvió a tener el Zaragoza. Narváez, en un eslalon brillante, disparó desde la frontal y la pelota se estrelló en su compañero Gáméz cuando iba a portería en el minuto 51. Y Adrián González, recién entrado en sustitucion de un cansado Igbekeme, forzó al portero Rivero a hacer una gran parada en el 60 para sacar a córner lo que iba a ser el tercero. Los movimientos de suplentes alborotaron, como es costumbre en verano, el tempo del duelo. Jim probó el doble lateral, con Nieto y Chavarría por delante.

Los chés dieron entrada a muchos jugadores del filial, echando en falta a los ausentes Carlos Soler, Kang In Lee (ambos en los Juegos Olímpicos), a Wass, a Racic, que junto con los citados porteros Cillessen y Domenech no están aptos en estos momentos de julio para su técnico. Los minutos fueron pasando sin excesivos apuros defensivos para los zagueros del Real Zaragoza. El Valencia se adueñó del balón pero no encontró la forma de entrar en el área aragonesa. El mecanismo defensivo de Jim funcionó correctamente. En la segunda parte se cambió la plasticidad por la practicidad. El marcador lo aconsejaba. Y esa metamorfosis se interpretó muy bien por parte de los jugadores zaragocistas.

Azón fue un gladiador, un atleta que dio oxígeno en balones largos cuando hacía falta desahogo. El ariete canterano se vació por completo ante auténticas torres veteranas, las valencianistas. Los canteranos aportaron su dosis de aire fresco sin desentonar en la recta final. Además del lesionado Vuckic (con dolor lumbar hace dos días), solo Cortés y Castillo se quedaron sin participar.

El final del partido supuso, como el pasado sábado ante el Elche, una nueva inyección de moral en un equipo, el Real Zaragoza, que está trabajando sin refuerzos, sin dar forma a las necesarias salidas, pero que demuestra una seriedad y un saber estar que le imbuye su entrenador, un Jim implicado en el que todo el mundo cree a pies juntillas.


Pretemporada R. Zaragoza 2021/22 2°partido

Pretemporada R. Zaragoza 2021/22 2°partido

PRETEMPORADA 2021/22-2º AMISTOSO (24.7.2021)

 ELCHE 0-2 REAL ZARAGOZA

Ficha Técnica

Elche CF: Badía (Casilla, 46); Josan (Palacios, 46), Bigas (Josema, 79), Josema (Chetauya, 62), Pastor, Fidel (Bri, 79); Marcone (Justo, 62), César Moreno, Piatti (Tete, 46); Pere Milla (Salinas, 62) y Carrillo.

Real Zaragoza: Cristian Álvarez (Ratón, 46); Ángel López (Larrazabal, 46), Javi Hernández (Nieto, 46), Jair (Javi Hernández, 67), Chavarría (Puche, 67); Eguaras (Adrián González, 62), Zapater (Javi Ros, 46); Bermejo (Cortés, 62), Igbekeme (Francho, 46), Narváez (Castillo, 83); y Azón (Vuckic, 46).

Árbitro: Kevin Moreno Muñoz (Comité Murciano). No mostró tarjetas.

Goles: 0-1, min. 24: Narváez. 0-2, min. 77: Adrián González.

Incidencias: El césped del campo central del Pinatar Arena estuvo en perfecto estado, aunque con anterioridad se ha jugó otro partido, el Levante-Stade Rennes (de Francia). No hubo público en las gradas, con capacidad para 3.000 espectadores, pues el partido se organizó a puerta cerrada. La iluminación artificial fue suficiente. La noche fue agradable en San Pedro del Pinatar, con 28 grados y brisa marina que alivió el calor. El Elche vistió de amarillo/verde fluorescente y el Real Zaragoza de avispa, negro con amarillo, sus segundos uniformes.

Una carga de autoestima del Real Zaragoza ante el Elche de Primera: victoria por 0-2

Narváez, en la primera parte, y Adrián González en la recta final, marcaron los tantos de un atinado equipo de Jim ante un rival de superior categoría.

En Calahorra, el martes, salió cruz. Este sábado, en San Pedro del Pinatar (Murcia), el Real Zaragoza vio la cara de la moneda del fútbol al derrotar al Elche, equipo de Primera División, por 0-2 con total merecimiento. Con muchas mermas, sin Francés, ni Clemente, sin ver todavía el debut del fichaje Gámez (no jugó ni un minuto de nuevo), sin Carbonell y, sobre todo, sin los refuerzos que se esperan, los de Jim cargaron las pilas del amor propio en un amistoso muy meritorio y con detalles positivos.

El equipo aragonés cuajó una buena primera parte, con muchos minutos, los 25 iniciales sobre todo, de posesión de la pelota, de control del tiempo de juego, superando en el manejo del balón y en las combinaciones de medio campo hacia arriba al Elche, rival de Primera División que venía de ganar 6-1 al Atromitos Atenas griego, que será rival zaragocista la próxima semana, también en San Pedro del Pinatar. Fue una puesta en escena atrevida, con soltura en jugadores como Eguaras y Zapater en la medular, con Igbekeme como mediapunta y, arriba, con un Narváez descarado y vertical. Resultó agradable ver así a este Zaragoza con el mercado de fichajes atascado que, además, venía de perder de forma fea el martes en Calahorra (2-0) ante un rival de inferior categoría.

En el dominio claro de los zaragocistas, Azón tuvo la primera opción de marcar en el minuto 10, cabeceando defectuosamente un buen córner lanzado por Zapater al segundo palo. Sería Azón precisamente el que lanzó en el minuto 24 un balón en profundidad, al espacio, sobre la carrera de Narváez para que el colombiano encarase mano a mano a Badía y lo batiera por bajo. El 0-1 hacía justicia a una mejor propuesta de los aragoneses. El Elche, que probó en esa fase un sistema 5-3-2, con tres centrales y dos extremos como carrileros (Josan y Fidel), no pisó el área de Cristian Álvarez hasta el minuto 28. Con este dato se define el guión del duelo en ese tramo primero.

El gol de Narváez hizo despertar a los ilicitanos. Escribá, su entrenador, modificó el dibujo y mandó a Josan y Fidel arriba. El Zaragoza tuvo que retroceder y apareció la presión alta de los alicantinos. De ahí surgió una primera llegada al área de Álvarez, que el ariete Carrillo no logró rematar a bocajarro por centímetros en el 28. Más tarde, en el 36, Fidel remató por abajo desde el borde del área y el portero zaragocista atrapó bien la pelota. Y en el 39, en pleno despertar ilicitano, Josan empalmó con el exterior del pie derecho un centro raso de Piatti y el balón, de rosca, rozó el poste por fuera en la mejor jugada del Elche.

Al Real Zaragoza le faltaba más participación de un apagado Bermejo, con un par de destellos sin más. También contar más con los desmarques de Azón, poco utilizado. Zapater aplicó despliegue y ayudas atrás, donde solo al final sufrieron los zagueros, sobre todo Chavarría. Los jóvenes Javi Hernández, central, y Ángel López, cumplieron bien.

En el descanso, Jim hizo seis sustituciones. Ratón por Cristian Álvarez (el gallego llegó de Zaragoza al mediodía tras ser padre el miercoles y jugó ya), Larrazabal -de nuevo como lateral derecho postizo-, Nieto -en versión central ante la ausencia de efectivos en ese puesto por el covid de Clemente y la gastroenteritis de Francés-, Ros, Francho y Vuckic entraron de refresco. El Elche tocó menos su plan inicial, con solo cuatro novedades: debutó el portero Casilla y entraron titulares con galones como el ariete Lucas Boyé, Tete y Palacios.

El segundo tiempo embocó por caminos de fútbol menos ágil que el visto en los primeros 45 minutos. Más trabado. Jim dejó claro, con su permanencia en el campo, que los mejores en cuestión física ahora mismo son Narváez, Jair, Eguaras, Chavarría y Bermejo. Quizá también los que más luces tienen en el escaparate, dado que en el Pinatar Arena había una buena reunión de ojeadores y agentes en las zonas reservadas para ellos. Por cierto, Torrecilla, el director deportivo zaragocista, vio el partido en la terraza de la cafetería del recinto, en alto, lugar privilegiado tras una portería.

Los minutos fueron transcurriendo y el fútbol languidecía paso a paso. El Elche no encontró nunca un revulsivo, ni colectivo ni individual. Los de Jim vivieron calmados atrás. Solo César Moreno, cabeceando desde cerca un córner cerrado en el minuto 60, rozó el gol, pues la pelota salió junto al poste izquierdo y algunos, incluso, cantaron el gol por efecto óptico. Los franjiverdes intentaron sorprender a Ratón con varios remates lejanos, de media distancia, sin encontrar acierto jamás. En la otra área, el Zaragoza fue inexistente. Vuckic no olió la pelota. Narváez, que aguantó hasta el final, se apagó como una candela. Fue un segundo tiempo adusto, de escaso valor.

Javi Hernández, que había sido sustituido, volvió a saltar al campo por Jair. Dato de la informalidad del partido. El Elche hizo lo mismo con Josema. De los nuevos, solo Cortés, con desparpajo, llamó la atención en un par de acertadas jugadas con el balón en los pies, de esas que tanto escasean. En una de ellas, en medio del sopor del final del envite, Cortés dejó solo a Adrián González en el punto de penalti y, tras un control magnífico, el madrileño fusiló a Casilla por bajo. Era el minuto 77 y el Real Zaragoza sentenciaba con el 0-2 a su favor, un vagón de autoestima en un pasaje de la pretemporada donde hacía mucha falta.

La velada acabó con un paradón de Ratón, tras jugada de Bri, casi un autogol de Javi Hernández y un error de Boyé a bocajarro, todo en la misma jugada, en el 82. O sea, todo completo. Bien en todas las líneas. Una inyección de calma y optimismo en medio de este verano tan peculiar entre el zaragocismo que aguarda un final lleno de noticias para encarar la liga 21-22 con fortaleza.

Pretemporada R. Zaragoza 2021/22 1°partido

Pretemporada R. Zaragoza 2021/22 1°partido

El Real Zaragoza cae por 2-0 ante el Calahorra en su estreno de pretemporadaLos de Jim, con un juego de difícil evaluación por las circunstancias que se dan en la plantilla a estas alturas del verano, no pudieron ante un rival de inferior categoría.
Derrota por 2-0 en el primer ensayo del Real Zaragoza en esta extraña pretemporada 2021. El rival, un Calahorra de Primera Federación (la división inmediatamente inferior a la Segunda División), fue más certero en el área, se mostró más conjuntado, más equipo, y doblegó con naturalidad a un bloque aragonés deslavazado, heterogéneo, atípico, sin fichajes (Gámez no se vistió) y con muchos jugadores que han de salir en pocos días según lo previsto.
Cuesta evaluar este tipo de partidos iniciales de pretemporada, mucho más cuando un equipo, como es el caso del Real Zaragoza, da estos primeros pasos en precario. El sentido común pide benevolencia, pulso calmado, pero a la vez el Pepito Grillo que cada analista tiene detrás de la oreja, avisa de que no es buena la sensación inicial, pese a todos los atenuantes. Se vio ayer en tierras riojanas aun Zaragoza escaso, sin cocinar, con pocos ingredientes, demasiado improvisado, a base de producto congelado y sin avituallamiento nuevo del mercado. Así, la sustancia obtenida por Juan Ignacio Martínez ‘Jim’ fue reducida, por momentos de poca calidad.
De entrada, Jim dejó en casa al único nuevo, Gámez. No está a tono aún. Eso devaluó ostensiblemente las expectativas de este bolo calagurritano. Se vio a Larrazabal, uno de los que deben irse, como lateral derecho postizo. A los jóvenes, Javi Hernández y Cortés de titulares, con la responsabilidad subida a la cabeza como es normal. Los veteranos Narváez, Zapater, Igbekeme o Jair, junto con el portero, Cristian Álvarez, no tomaron el timón en ningún momento, pues el partido se jugó al trote bajo un calor infernal hasta que se nubló de tormenta, cerca del descanso. Los becarios del año pasado, Chavarría, Francho, Azón, que este año requieren dar varios pasos adelante para su confirmación, se aplicaron con lo justo.
En frente, el Calahorra, con la mitad de su gente ex del Zaragoza (Tarsi y Álvarez eran sus medios centro, Marcén su lateral zurdo en el once titular) demostró que, pese a tener la vitola de un equipo de una categoría inferior, está más hecho a día de hoy. Ya ganó 2-1 al Eibar cuatro días atrás. Ramírez, su rápido mediapunta, ya lanzó un derechazo al palo en el minuto 19 (lo desvió Cristian Álvarez lo justo) como aviso de lo que vendría después. El 1-0, en el 38, tras una pifia defensiva con el citado portero argentino de protagonista, fuera del marco, sin resolver como debía una mala cesión atrás. El Zaragoza atacaba algo más hasta entonces, tenía el balón, pero no era capaz se general peligro. Los de La Rioja, al contrario: aguantaban atrás y salían como balas cuando tenían oportunidad.
Francho, en el minuto 7, tuvo el primer balón con peligro en el área rival, pero su chut fue inerte. Jair cabeceó una falta centrada por Zapater en el 10 y el portero Collet hizo la única parada del primer tiempo. Narváez, en el 16, avanzó al área tras robar la pelota pero su remate, malo, dio en un zaguero local y se fue a córner. Y el propio colombiano lanzó el balón muy alto, a las piscinas contiguas, en el 36. Fue este el balance ofensivo de un Zaragoza plano, de difícil análisis. Nada que sorprendiera, por otra parte, vistas las cosas en los albores de esta atípica pretemporada.
Tras el descanso, otro clásico estival: equipos nuevos, carrusel de cambios a todas caras. Los once nuevos en el Real Zaragoza, nueve distintos tras el descanso en el Calahorra. Lo más llamativo, en esta ocasión, fue ver a Bikoro como defensa central. Detalle descriptivo del momento. Más juventud, con Carbonell, Ángel López, Baselga, el ya ‘veterano’ Francés. Nada cambió en los grandes rasgos de la limitada primera mitad. Juego parecido, primo hermano. Solo los grandes investigadores (‘scouters’) del fútbol moderno son capaces de ver pelos en la calavera.
Vuckic, uno de los que podía haberse reivindicado tras su pésimo año pasado, falló a puerta vacía un gol regalado en el minuto 64 por su compañero Bermejo, en un pase de la muerte de libro. El esloveno la tiró fuera ante el estupor general. El Calahorra se había debilitado con las sustituciones. El Zaragoza, ni fu ni fa. En el 68 Carbonell generó un susto tremendo. Tras un golpe en la espalda, se quedó tirado inmóvil varios minutos. Tuvo que ser retirado en camilla bajo la lluvia. Quizá el nervio ciático quedó afectado. De ahí al final todo quedó aún más deslucido de lo que ya estaba, por esa dolencia del zaragocista y también por el vendaval y el aguacero que descargó en Calahorra.
En el desconcierto final, el Calahorra aún fue capaz de marcar el 2-0. Ahí se acordó todo el mundo de la pifia imperdonable de Vuckic, que debió ser el 1-1. Pero claro… la lección del año pasado es indeleble. En el minuto 77, el central Titi cabeceó a placer, ante Bikoro y Francés, el centro de un córner y batió a un inmóvil Ratón. Ya nada tenía sentido bajo la tarde tropical calagurritana. Como, en realidad, todo el partido en sí.
Ficha Técnica
CD Calahorra: Collet (Miguel Mnez., 46); Zubiri, Ugarte, Mario Gómez (Zabaleta, 46), Marcén (Titi, 46); Jesús Álvarez (De la Cruz, 46), Tarsi (Sarriegui, 46); Imanol (Carlos Vicente, 46’), Ramírez (Arias, 46), Soto (Madrazo, 46); y Yurrebaso (Grande, 46).
Real Zaragoza: Cristian Álvarez (Ratón, 46); Larrazabal (Ángel López, 46), Jair (Francés, 46), Javi Hernández (Bikoro, 46), Chavarría (Nieto, 46); Zapater (Javi Ros, 46), Francho (Eguaras 46); Cortés (Bermejo, 46), Igbekeme (Baselga, 46), Narváez (Carbonell, 46) (Puche, 68); e Iván Azón (Vuckic, 46).
Árbitro: Calvo Martínez (Comité Riojano). Amonestó a De la Cruz (89).
Goles: 1-0, min. 38: Ramírez. 2-0, min. 77: Titi.
Incidencias: Tarde extremadamente calurosa, con una temperatura que superó los 38 grados bajo un sol de justicia. El césped de La Planilla presentó unas aceptables condiciones, con algunas zonas quemadas por el fuerte calor de los últimos días. Se encendieron las luces artificiales al llegar una fuerte tormenta con lluvia y rayos, en el minuto 12 de la segunda parte. Hubo público en las pequeñas gradas del estadio, unos 600 espectadores, de ellos, varias decenas de zaragocistas. El Calahorra vistió de blanco, con pantalón rojo, mientras que el Real Zaragoza empezó el curso con el segundo uniforme, el avispa, negro y amarillo, que estrena modelo.

PARTIDO Nº 721 ITALIA 1-1 ESPAÑA (6-Jun-2021)

PARTIDO Nº 721 ITALIA 1-1 ESPAÑA (6-Jun-2021)

ITALIA

Bandera de Turquía bandera nacional bandera de Japón, bandera, diverso,  bandera, bandera de japon png | PNGWing

Partido 721


ESPAÑA

bandera españa circular   

  1-1

p.p.(4-2)

 1-0 (60´) Chiesa de remate ajustado tras un contraataque.

Eurocopa 2020

6 Junio 2021

Londres

Estadio: Wembley

 1-1 (81´) Morata bate a Donnarumma en su salida tras un pase de Dani Olmo.
FICHA TÉCNICA 
Italia (1):
Donnarumma, Bonucci, Chiellini, Di Lorenzo, Emerson (Tolói 74´), Jorginho, Barella (Locatelli 85´), Verratti (Pessina 74´) , Chiesa (Bernardeschi 107´), Insigne (Belotti 85´) e Immobile (Berardi 61´).

Seleccionador: Roberto Mancini
España (1):
Unai Simón, Èric García (Pau Torres 109´), Laporte, Azpilicueta (Marcos Llorente 85´), Jordi Alba, Sergio Busquets (Thiago 105´), Koke (Rodri Hernández 70´), Pedri, Ferran Torres (Morata 62´), Dani Olmo y Oyarzabal (Gerard Moreno 70´).

Seleccionador: Luis Enrique Martínez
 

1-0 (60´) Chiesa de remate ajustado tras un contraataque.
1-1 (81´) Morata bate a Donnarumma en su salida tras un pase de Dani Olmo.

PENALTIS (4-2)

Locatelli, para Unai Simón
Dani Olmo, fuera.
Belotti, gol
Gerard Moreno, gol
Bonucci, gol
Thiago, gol
Bernardeschi, gol
Morata, para Donnarumma
Jorginho, gol

 

Felix Brych (Alemania): Mostró tarjeta amarilla a Tolói (97´) y Bonucci (118´) por parte de Italia y a Sergio Busquets (51´) de España.

Árbitros asistentes: Mark Borsch y Stefan Lupp (Alemania)

Cuarto árbitro: Sergei Karasev (Rusia)

Árbitro asistente de vídeo: Marco Fritz (Alemania)

Semifinales de la Eurocopa 2020.

Estadio de Wembley (Londres, Reino Unido).  

Presenció el partido desde el palco de autoridades el presidente de la RFEF, Luis Rubiales.
Italia 1-1 España

29.9 % Posesión 70.1 %
4 remates a puerta 5
1 remates paradas 4
2 remates fuera 7
16 disparos recibidos 7
2 tarjetas amarillas 1
0 tarjetas rojas 0
18 faltas recibidas 17
17 faltas cometidas 18
151 balones perdidos 163
68 balones recuperados 73
8 fueras de juego 1
intervenciones portero

Máximo castigo

Italia logró el pase a la final en la tanda de penaltis tras los fallos de Morata y Olmo. La Roja hizo un gran partido, pero faltó acierto.

Adiós final. Llegamos a Wembley, pero no al Wembley que queríamos y que aguarda el domingo con el título de la Eurocopa en juego. Italia apeó a España en semifinales tras un partido en el que no hay nada que reprochar a los de Luis Enrique. Jugaron mejor, mostraron carácter y alma de equipo grande que a buen seguro debe ilusionarnos cara al Mundial 2022. Solo los penaltis rompieron el sueño. Con lo que duele. De todos modos, gracias, Roja.

Si los himnos marcan goles, entonces Italia vencía por 1-0 antes siquiera de que el balón echara a rodar. ¡Qué manera de cantarlo la de los azzurri! Pero los himnos, más allá de su drama (“estamos preparados para la muerte”, dice el italiano; “juremos con gloria morir” el argentino, o “¡a las armas, ciudadanos!”, el francés...), no ganan partidos. Luis Enrique pretendió pillar a Mancini con el pie cambiado. Ninguna de las alineaciones pronosticadas en webs de medio mundo acertó con el once. Laporte volvía a jugar como central izquierdo, mientras que Eric Garcia suplía a Pau Torres. El sorpresón llegaba arriba, donde ni Morata ni Gerard eran titulares. Tal honor correspondió a Oyarzabal en un intento de Luis Enrique por sacar a Chiellini y Bonucci de su zona de confort.

Y lo cierto es que ese cambio de cromos desconcertó a la defensa italiana. Pedri alternaba el tempo de cada ataque (ahora lento, ahora rápido) y Olmo, Oyarzabal y Ferran se erigían en sus mejores socios. A Italia se la notaba incómoda. ¿La mejor noticia al paso por el minuto 20? Ni rastro de Chiesa, Immobile e Insigne. ¿El susto que llegó un minuto después? Una contra italiana con salida en falso de Unai Simón que a punto estuvo de dibujar el 1-0 en el marcador. Afortunadamente, Barella no anduvo fino.

Por fuera estaba el camino, con Ferran y Olmo. Por dentro era misión imposible abrir el muro en el que Chiellini ejerce de pilar con tantas batallas a sus espaldas. Difícil ganarle en el cuerpo a cuerpo. Me da que el de la Juve incluso le suelta algún que otro codazo a su mujer en plena madrugada... En el 25’ llegó la ocasión más clara de España en un doble remate de Olmo que primero se topó con las piernas de un rival y después con los brazos de Donnarumma.

La llave que abría todas las puertas era Olmo. Bonucci no podía ir detrás de él, pero tampoco se atrevía a hacerlo Jorginho para no dejar desnudo su centro del campo. El delantero del Leipzig era un jeroglífico que los internacionales italianos se veían incapaces de descifrar. Pero ni siquiera en el vestuario se encontraba la solución, pues la segunda parte se inició bajo el mismo patrón.

El peligro de Italia llegaba en las contras, como la que finalizó Chiesa en el 52’ con un remate que detuvo Unai. Mancini lo tenía claro, pues refugiaba al equipo en un 4-5-1 con Immobile en punta. El partido estaba en ese momento en el que amenaza con romperse, con las fuerzas escasas y el rigor táctico en entredicho. Un paisaje en el que Italia florece bien. Y así lo hizo. Un balón perdido, un toque al hueco de Insigne a Chiesa quien, tras un despeje desafortunado, supo dar con una rosca que acabó en gol. La reacción fue buena e inmediata. En el 64’ un pase con tiralíneas de Koke no fue rematado por Oyarzabal, que incomprensiblemente no acertó a cabecear cuando muchos ya cantaban el gol. Tampoco encontró portería un disparo de Olmo en el 66’. Por entonces ya estaba Morata en el campo (suplió a Ferran), mientras que poco después entró Gerard Moreno (por Oyarzabal). A España no le quedaba más remedio que jugársela en ataque aun a riesgo de que una contra italiana cerrara el partido.

Y como el fútbol es de valientes, recompensó a la Selección. Justo cuando el piso picaba hacia arriba como ese Mont Ventoux que hoy aguarda a los ciclistas del Tour, Morata inició una carrera que alguno pensaría suicida. Nada de eso. El madrileño condujo el balón como si no hubiera mañana, hizo la pared con Olmo (pletórico en todo y también en ese pase) y remató con su zurda junto a la cepa del poste derecho de Donnarumma. Gol. Más que eso, golazo. Y una puerta a una prórroga que tenía en vilo a dos países. España confiaba en aprovechar la inercia de ese tanto con el que Morata se convertía en el máximo goleador español en la historia de la Eurocopa: seis, por los cinco de Fernando Torres. Pero ese viento de cola no llegó. Y cuando lo hizo, faltó acierto. Ni siquiera en una carambola tras una falta sacada con todo el picante por Olmo que deparó el doble remate de Morata y Busquets. La Roja no dejó de intentarlo ante una Italia que lo apostaba todo al islote de Belotti en ataque. Fue inútil. El partido ya tenía la palabra penalti escrita en la frente. Lamentablemente, escrita en blanco, rojo y verde. Olmo y Morata, tremendos antes de llegar a esa lotería, fallaron y Jorginho certificó con su acierto el pase de Italia a la final. Otra vez será.

España se va invicta de la Eurocopa tras el triunfo italiano en los penaltis (1-1 y 4-2)

Estadio de Wembley (Londres, Reino Unido) 06 Jul 2021
La Selección ofrece una extraordinaria lección de pundonor en una semifinal para la historia

Hay muchas maneras de decir adiós: con estruendo, rápida, tímida, imperceptiblemente. Tantas como personas y luego uno puede despedirse con grandeza, ofreciendo un ejemplo de juego y deportividad al mundo como el ofrecido este martes por la Selección española en Wembley.

El combiando nacional disponiendo de la posesión de la pelota, más que doblando a su rival en remates y gozando de las mejores opciones no ha podido superar en la tanda de penaltis las semifinales de una Eurocopa que España abandona invicta y con récord goleador en su casillero.

De inicio, el seleccionador introducía tres cambios respecto al choque de cuartos con la inclusión de Èric García, Dani Olmo y Mikel Oyarzabal en ataque.

Se enfrentaban las dos selecciones que más tiempo han tenido el balón entre las que siguen en la Eurocopa e Italia intentaba de inicio pugnar por la posesión hasta que pronto se vio que España era la incuestionable dominadora del esférico.

Con los azzurri replegados y esperando un error, España lo intentaba por bandas llevando peligro a la portería de Donnarumma con en un disparo de Ferran Torres al cuarto de hora.

Cinco minutos después, un pie salvador de Sergio Busquets evitaba el gol de Barella y Donnarumma hacía lo propio en un remate a bocajarro de Dani Olmo antes de que un remate al travesaño de Unai Simón significase la mejor ocasión transalpina justo antes del descanso.

En la reanudación la tónica continuaría siendo la misma con España propiniendo e Italia intentando pescar a la contra con Immobile ejerciendo de jugador más incisivo.

El peligro español llegaba por el costado derecho gracias a un centro de Dani Olmo, que Di Lorenzo le quitaba de la bota a Feran Torres y, sobre todo, en una acción de Oyarzabal con remate franco de Busquets fuera por muy poco.

El partido estaba entrando en una fase de rápidas transiciones y en una de ellas, los transalpinos iban a aprovechar su oportunidad en un contraataque culminado con un chut preciso de Chiesa.

España ha monopolizado la posesión de la pelota y ha rematado 16 veces a portería por sólo 7 de su rival

Ante la eventudalidad, Luis Enrique movía el banquillo dando entrada a Morata, Rodri y Gerard Moreno para poner cerco a la portería rival, salvada del gol por escasos centímetros en el cabezazo de Oyarzabal y disparo posterior de Dani Olmo.

Restaban menos de diez minutos y era entonces cuando un descomunal Morata iba a cambiar las tornas en una arrancada desde línea de tres cuartos plena de potencia y convicción que con un preciso apoyo en Dani Olmo iba a significar el gol del empate y el que enviaba la eliminatoria a la prórroga.

En el tiempo suplementario, Italia renunciaba totalmente a buscar el segundo frente a una España que disponía de una buena opción a balón parado y un puñado de acciones por banda que no encontrarían rematador.

Así llegábamos a la tanda desde los fatídicos once metros y esta vez la diosa fortuna se teñía de azul para tristeza del pedacito de España que hoy ha sido Wembley gracias a la comunión entre equipo y aficionados.

Esta Selección joven de edad y espíritu sólo no ha dejado un adiós, sino un hasta luego sobre el verde de Wembley. A este maravilloso grupo de jugadores el futuro les pertenece.

PARTIDO Nº 720 SUIZA 1-1 ESPAÑA (2-Jul-2021)

PARTIDO Nº 720 SUIZA 1-1 ESPAÑA (2-Jul-2021)

SUIZA

1501 X 1501 4 0 - Bandera De Suiza Redonda Clipart (#4167977) - PinClipart

Partido 720


ESPAÑA

bandera españa circular   

  1-1

 

Eurocopa 2020

2 Julio 2021

San Persburgo

Estadio: Krestovski


FICHA TÉCNICA 
Suiza (1):
Sommer, Akanji, Rodríguez, Widmer (Mbabu 100´), Zuber (Fassnacht 91´), Zakaria (Schär 100´), Freuler, Shaqiri (Sow 81´), Embolo (Vargas 23´) y Seferovic (Gavranovic 81´).

Seleccionador: Vladimir Petkovic
España (1):
Unai Simón, Pau Torres (Thiago 113´), Laporte, Azpilicueta, Jordi Alba, Sergio Busquets, Koke (Marcos Llorente 91´), Pedri (Rodri Hernández 119´), Ferran Torres (Oyarzabal 95´), Sarabia (Dani Olmo 45´) y Morata (Gerard Moreno 55´). 

Seleccionador: Luis Enrique Martínez
 
0-1 (8´) Zakaria en propia puerta al desviar una volea de Jordi Alba 
1-1 (68´) Shaqiri a pase de Freuler
PENALTIS (1-3)
Sergio Busquets, al poste.
Gavranovic, gol.
Dani Olmo, gol.
Schär, para Unai Simón.
Rodri Hernández, para Sommer.
Akanji, para Unai Simón.
Gerard Moreno, gol.
Vargas, alto.
Oyarzabal, gol.


Michael Oliver (Inglaterra): Mostró tarjeta amarilla a Widmer (63´) y Gavranovic (120´) y mostró tarjeta roja directa a Freuler (77´) por parte de Suiza, así como mostró tarjeta amarilla a Laporte (92´) de España.

Árbitros asistentes: Stuart Burt y Simon Bennett (Inglaterra)

Cuarto árbitra: Ovidio Hategan (Rumanía)

Árbitro asistente de vídeo: Chris Kavanagh (Inglaterra)

Cuartos de final de la Eurocopa 2020

Estadio Krestovski de San Petersburgo (Rusia).  

Presenció el partido desde el palco de autoridades el presidente de la RFEF, Luis Rubiales.
 
Suiza 1-1 España

27.9 % Posesión 72.1 %
2 remates a puerta 10
2 remates paradas 10
4 remates fuera 8
29 disparos recibidos 8
2 tarjetas amarillas 1
1 tarjetas rojas 0
13 faltas recibidas 15
15 faltas cometidas 14
159 balones perdidos 166
80 balones recuperados 71
4 fueras de juego 2
intervenciones portero

 

Unai Simón nos lleva a Londres

El meta detiene dos lanzamientos en la tanda de penaltis que dan el pase a España a semifinales de la Eurocopa. Oyarzabal marcó el definitivo.

Queríamos estar en Londres porque eso era sinónimo de alcanzar las semifinales de la Eurocopa. Y en Londres estamos. El viaje ha tenido tantas curvas como uno pueda imaginar, pero los grandes torneos no se ganan desde la recepción del hotel. Suiza lo dejó claro. Sufrimos, pero nos clasificamos. Lo hicimos tras una tanda de penaltis de infarto que nació torcida y que acabó en la gloria. Con dos paradas de Unai Simón que sirven para que el de Vitoria vuelva a sonreír de oreja a oreja, con el gol final de Oyarzabal que propició el grito de un país. Estamos en semifinales, lo de pedir cita para el cardiólogo lo dejamos para el lunes.

Suiza fue un rival ejemplar, un equipo muy trabajado tácticamente y sustentado en una generación a punto de almíbar. Una selección que no se rindió pese a que el camino para ellos arrancó cuesta arriba. Cuando aún analizábamos los esquemas tácticos (el irrenunciable 4-3-3 de Luis Enrique frente al 3-4-2-1 de Vladimir Petkovic), España se puso arriba en el marcador. Un córner, una volea de Alba y el desvío de Zakaria que se convierte en veneno para Sommer. Así de fácil. Y pensar que en el arranque del torneo teníamos que acercarnos a la portería rival con pico y pala... Era el minuto 8 y ese tanto permitía mirar al partido con otros ojos. Ahora era Suiza la que debía tomar la iniciativa y jugar a lo que no está habituada, pero tocaba hacerlo sin Xhaka, ausente por acumulación de tarjetas y sustituido por Zakaria. El resto del bloque era el mismo que había dado la gran sorpresa del campeonato al mandar a Francia para casa. Pero el 0-1 hacía trizas el guion con el que los helvéticos llegaron al estadio. No bastaba con esperar al rival y en un clic echar a correr a golpe de contraataque, sino que había que adelantar unos metros con el consiguiente riesgo de desnudar las espaldas ante la velocidad de Ferran y Sarabia.

Ausente Xhaka, el foco estaba sobre Shaqiri. El del Liverpool se movía entre líneas con esa zurda capaz de leer donde a otros se les nubla la mente. A Suiza se le acumulaba el trabajo. Primero, con el citado gol de Alba, quince minutos después con la lesión de Embolo. A la media hora, Luis Enrique cambió a Ferran y Sarabia de banda, un calco de lo sucedido ante Croacia. Laporte y Pau se las veían y se las deseaban para sacar el balón jugado y, desactivado Busquets (Shaqiri era su sombra), La Roja era incapaz de culminar jugada. Y eso termina resultando anestésico. Un córner, dos córners, varios córners después Suiza se hacía grande y España, pequeña, aunque Unai Simón no tuvo que emplearse a fondo. Era un partido que necesitaba el pasapuré para ver buen fútbol y que alcanzó el descanso con Suiza vencedora en córners (4 a 3), disputas (7 a 1) y balones recuperados (24 a 21), pero con un gol como un sol en el marcador del estadio Krestovski.

Era ese poco ahorro para tratar de llegar a semifinales, porque Suiza iba a apretar sí o sí. Por lo pronto, Luis Enrique se vio obligado a tocar el equipo ante las molestias de Sarabia. Olmo entró por él, lo que no cambiaba la partitura. Lo mismo ocurrió cuando Gerard Moreno suplió a Morata en el 54’. Dos minutos más tarde llegaría el gran susto tras un cabezazo de Zakaria que se marchó rozando el poste derecho de Unai. Zuber también rondó el gol (63’) y en el 68’, la moneda cayó cruz. La mala suerte quiso que en un corte de Laporte el balón golpeara en Pau y quedara franco para Freuler, cuyo pase de la muerte fue rematado a gol por Shaqiri. Pero, lo que es el fútbol, Freuler tornó de héroe a villano pues de esa asistencia decisiva pasó a una roja directa tras entrada a Gerard. Una acción dura, aunque quizá castigada en exceso. Era el 77’ y se abría una incógnita: ¿se encerrarían los helvéticos para llegar a la prórroga? La respuesta fue inmediata, pues Shaqiri y Seferovic fueron sustituidos solo cuatro minutos después. Y Suiza logró alcanzar la orilla.

Esos treinta minutos se convirtieron en un continuo ataque de España hacia la portería de Sommer. Más que contra Elvedi, Akanji o Rodríguez, La Roja luchaba contra su propia desesperación al ver cómo los minutos pasaban sin el premio del gol. Lo tuvo Alba, Oyarzabal y sobre todo Gerard en una volea a bocajarro que despejó Sommer (101’). Y en un remate de Llorente que bloqueó Rodríguez tirándose al suelo. Pero nada, el gol que tan simpático nos fue ante Eslovaquia y Croacia, resultaba esquivo. Las paradas de Sommer parecían el peor presagio de lo que nos aguardaba en la tanda de penaltis. Más aún cuando Busquets tiró al poste el primer lanzamiento (sexta pena máxima seguida fallada por España). Pero ahí estaba Unai para echarnos una mano y luego dos hasta llegar al penalti definitivo que Oyarzabal embocó en la red. Como Rahm en el US Open. La alfombra verde espera esta vez en Wembley.

España irrumpe por derecho propio en el cuarteto de los elegidos (1-1 y 1-3 penaltis)

La Selección asedia a Suiza en unos trepidantes cuartos de final y acaba logrando la clasificación desde los once metros

El fútbol, como el arte, es grande por irracional y este viernes en San Petersburgo España ha vuelto a protagonizar otra tarde para el recuerdo de las que no podría pergeñar ni el más enrevesado guionista.

Tras el choque volcánico ante Croacia en Copenhague, la Selección se ha vuelto a ver abocada a la prórroga y, esta vez, con una tanda de penaltis no apta para cardíacos en la que los de Luis Enrique se han visto obligados a remontar para sobrevivir en el alambre.

El seleccionador ha optado de inicio por recomponer la defensa con la entrada de Pau Torres y Jordi Alba, siendo precisamente el de Hospitalet protagonista del gol de la Selección a los ocho minutos con una volea al saque de un córner botado por Koke y que el lateral mandaba a la red con la inestimable colaboración del desvío de Zakaria.

La estrategia había dado sus frutos ante el correoso equipo de Vladimir Petkovic y acto seguido era turno de la táctica y el orden para saber gestionar la renta.

España ha monopolizado la posesión de la pelota, chutando hasta 26 veces sobre la portería helvética antes de la tanda de penaltis 

Todo iba según lo previsto en ese aspecto, pero de pronto, en un giro inesperado de las circunstancias, la pelota le quedaba franca al suizo Freuler tras un rebote, para que éste cediese la pelota a Shaqiri y que el delantero hiciese mansamente el empate.

Restaba un mundo y a Suiza se le iba a hacer más largo aún después de la clara expulsión de Freuler, que dejaba a España más si cabe como dueña y señora del partido en el tiempo reglamentario restante y sobre todo, a lo largo de la prórroga.

Durante el tiempo suplementario y en un carrusel tempestuoso sobre la portería helvética, España ha dispuesto de un carrusel de ocasiones que se han ido estrellando una y otra vez en los guantes de su sobresaliente Sommer.

El guardameta suizo se erigía en el gran artífice de mandar la eliminatoria a los penaltis y desde los once metros España ha mostrado solvencia de funambulista con un descomunal Unai Simón -mejor jugador del partido- para seguir viva en la Eurocopa y optar a todo.

Bélgica o Italia aguardan el martes en Wembley en una apasionante semifinal, probablemente imperfecta. Como cualquier eliminatoria de un gran torneo. Como cualquier obra de arte.

 

0-1 (8´) Zakaria en propia puerta al desviar una volea de Jordi Alba 
1-1 (68´) Shaqiri a pase de Freuler

PENALTIS (1-3)

Sergio Busquets, al poste.
Gavranovic, gol.
Dani Olmo, gol.
Schär, para Unai Simón.
Rodri Hernández, para Sommer.
Akanji, para Unai Simón.
Gerard Moreno, gol.
Vargas, alto.
Oyarzabal, gol.


 

Michael Oliver (Inglaterra): Mostró tarjeta amarilla a Widmer (63´) y Gavranovic (120´) y mostró tarjeta roja directa a Freuler (77´) por parte de Suiza, así como mostró tarjeta amarilla a Laporte (92´) de España.

Árbitros asistentes: Stuart Burt y Simon Bennett (Inglaterra)

Cuarto árbitra: Ovidio Hategan (Rumanía)

Árbitro asistente de vídeo: Chris Kavanagh (Inglaterra)

Cuartos de final de la Eurocopa 2020

Estadio Krestovski de San Petersburgo (Rusia).  

Presenció el partido desde el palco de autoridades el presidente de la RFEF, Luis Rubiales.

Temporada 2ª División Real Zaragoza 2021/22

Temporada 2ª División Real Zaragoza 2021/22

Temporada 2ª División Real Zaragoza 2021/22

Jornada 1 (15/08/21) Real Zaragoza-Ibiza

Jornada 2 (22/08/21) Real Vallaolid-Real Zaragoza

Jornada 3 (29/08/21) Real Zaragoza-Cartagena

Jornada 4 (05/09/21) Alcorcón-Real Zaragoza

Jornada 5 (12/09/21) Fuenlabrada-Real Zaragoza

Jornada 6 (19/09/21) Real Zaragoza-Sanse

Jornada 7 (26/09/21) Lugo-Real Zaragoza

Jornada 8 (03/10/21) Real Zaragoza-Real Oviedo

Jornada 9 (10/10/21) Real Zaragoza-Huesca

Jornada 10 (17/10/21) Málaga-Real Zaragoza

Jornada 11 (20/10/21) Real Zaragoza-Ponferradina

Jornada 12 (24/10/21) Girona-Real Zaragoza

Jornada 13 (31/10/21) Real Zaragoza-Mirandés

Jornada 14 (03/11/21) Burgos-Real Zaragoza

Jornada 15 (07/11/21) Real Zaragoza-Real Sporting

Jornada 16 (14/11/21) Las Palmas-Real Zaragoza

Jornada 17 (21/11/21) Real Zaragoza-Leganés

Jornada 18 (28/11/21) Amorebieta-Real Zaragoza

Jornada 19 (05/12/21) Real Zaragoza-Eibar

Jornada 20 (12/12/21) Almería-Real Zaragoza

Jornada 21 (19/12/21) Real Zaragoza-Tenerife

Jornada 22 (02/01/22) Mirandés-Real Zaragoza

Jornada 23 (09/01/22) Ponferradina-Real Zaragoza

Jornada 24 (23/01/22) Real Zaragoza-Real Valladolid

Jornada 25 (30/01/22) Ibiza-Real Zaragoza

Jornada 26 (06/02/22) Real Zaragoza-Málaga

Jornada 27 (13/02/22) Leganés-Real Zaragoza

Jornada 28 (20/02/22) Real Zaragoza-Las Palmas

Jornada 29 (27/02/22) Sporting-Real Zaragoza

Jornada 30 (06/03/22) Real Zaragoza-Almería

Jornada 31 (13/03/22) Real Zaragoza-Fuenlabrada

Jornada 32 (20/03/22) Cartagena-Real Zaragoza

Jornada 33 (27/03/22) Real Zaragoza-Amorebieta

Jornada 34 (03/04/22) Tenerife-Real Zaragoza

Jornada 35 (10/04/22) Real Zaragoza-Girona

Jornada 36 (17/04/22) Huesca-Real Zaragoza

Jornada 37 (20/04/22) Real Zaragoza-Burgos

Jornada 38 (01/05/22) Eibar-Real Zaragoza

Jornada 39 (08/05/22) Real Zaragoza-Alcorcón

Jornada 40 (15/05/22) Real Oviedo-Real Zaragoza

Jornada 41 (22/05/22) Real Zaragoza-Lugo

Jornada 42 (29/05/22) Sanse-Real Zaragoza

PARTIDO Nº 719 CROACIA 3-5 ESPAÑA (28-Jun-2021)

CROACIA

BANDERA DE CROACIA

Partido 719


ESPAÑA

bandera españa circular   

  3-5

 

1-0 (20´) Pedri en propia puerta al ceder a Unai Simón 
2-3 (85´) Orsic tras una jugada embarullada en el área
3-3 (92´) Pasalic de cabeza aprovechando un servicio desde la izquierda

Eurocopa 2020

28 Junio 2021

Copenague

Estadio: Parken Stadion


1-1 (38´) Sarabia tras recoger un rechace de Livakovic
1-2 (57´) Azpilicueta de cabeza a centro de Ferran Torres
1-3 (77´) Ferran Torres bate por bajo a Livakovic tras un gran control
3-4 (100´) Morata de volea tras servicio de Dani Olmo
3-5 (103´) Mikel Oyarzabal aprovechando un centro de Dani Olmo
 
FICHA TÉCNICA 
Croacia (3):
Livakovic, Vida, Cáleta-Car, Juranovic (Brekalo 74´), Guardiot, Brozovic, Modric (Ivanusec 113´), Kovacic (Budimir 78´), Vlasic (Pasalic 78´), Rebic (Orsic 67´) y Petkovic (Kramaric 45´).

Seleccionador: 
España (5):
Unai Simón, Èric García (Pau Torres 71´), Laporte, Azpilicueta, Gayà (Jordi Alba 78´), Sergio Busquets (Rodri Hernández 102´), Koke (Fabián Ruiz 78´), Pedri, Ferran Torres (Oyarzabal 88´) , Sarabia (Dani Olmo 71´) y Morata. 

Seleccionador: Luis Enrique Martínez
 

1-0 (20´) Pedri en propia puerta al ceder a Unai Simón 
1-1 (38´) Sarabia tras recoger un rechace de Livakovic
1-2 (57´) Azpilicueta de cabeza a centro de Ferran Torres
1-3 (77´) Ferran Torres bate por bajo a Livakovic tras un gran control
2-3 (85´) Orsic tras una jugada embarullada en el área
3-3 (92´) Pasalic de cabeza aprovechando un servicio desde la izquierda
3-4 (100´) Morata de volea tras servicio de Dani Olmo
3-5 (103´) Mikel Oyarzabal aprovechando un centro de Dani Olmo

Cüneyt Çakır (Turquía): Mostró tarjeta amarilla a Brozovic (73´) y Cáleta-Car (84´) por parte de Croacia

Árbitros asistentes: Bahattin Duran y Tarik Ongun (Turquía)

Cuarta árbitra: Andreas Ekberg (Suecia)

Árbitro asistente de vídeo: Bastian Dankert (Alemania)

Octavos de final de la Eurocopa 2020

Parken Stadion de Copenhague (Dinamarca).  

Presenció el partido desde el palco de autoridades el presidente de la RFEF, Luis Rubiales.
Croacia 3-5 España

32.8 % Posesión 67.2 %
7 remates a puerta 10
0 remates paradas 3
5 remates fuera 10
23 disparos recibidos 13
2 tarjetas amarillas 0
0 tarjetas rojas 0
10 faltas recibidas 25
26 faltas cometidas 10
143 balones perdidos 147
70 balones recuperados 73
6 fueras de juego 3
intervenciones portero

España es una bendita locura

Los goles de Morata y Oyarzabal en la prórroga permiten a la Selección reponerse con épica a un fallo de Unai Simón en el 1-0 y a desperdiciar un 1-3.

Esta España va en serio. Esta España jugó como no lo había hecho antes en la Eurocopa, donde otras selecciones no dudan en colgarle la etiqueta de gran tapado. Y mostró carácter justo cuando más se necesitaba. La Roja está en cuartos de final tras volver a marcar cinco goles, uno de ellos de justicia poética. Lo firmó Morata, en una acción como mandan los cánones. Control, volea y violines. Nadie lo necesitaba más que él. Dicen que a estas horas, Luis Enrique aún sigue dando botes de alegría por la banda.

Si teníamos dudas de dónde se iba a situar Croacia, quedaron rápidamente resueltas. Zlatko Dalic ordenó su 4-3-3 echado atrás, sin presionar la salida de balón de España. En defensa optó por Caleta-Car para suplir al sancionado Lovren, mientras que en ataque era Rebic quien debía solventar la difícil papeleta de cubrir la ausencia por positivo de Perisic, el puñal croata en lo que llevábamos de Eurocopa. En punta, Petkovic era una isla. La primera ocasión en que el delantero del Milan amenazó con controlar un balón en tres cuartos del ataque croata, se vio en medio de una emboscada con Ferran, Eric y Busquets en torno a él. Se saldó con falta del central del City. Fue el aviso claro de las concesiones defensivas que los internacionales españoles estaban dispuestos a conceder a la torre croata (1,92).

La pelota era nuestra, ahora quedaba el pequeño detalle de saber qué hacer con ella. Una misión que siempre resulta más fácil si es gente como Pedri la que debe tomar las decisiones. En el minuto 15, el del Barça se inventó un pase que dejó a Koke con un remate franco desde el punto de penalti. Tiró raso, demasiado centrado, y a Livakovic le bastó con estirar el pie a lo portero de balonmano para despejar a córner. Fue una ráfaga luminosa en medio de tanta contención por parte de los croatas, que no se ruborizaban por mantenerse hundidos atrás renunciando a la pelota. Cuatro minutos después disfrutamos de otra ocasión clara, esta vez en un cabezazo de Morata que rebotó en Vida en lugar de ir a portería. Sin embargo, lo peor no era eso, desaprovechar oportunidades de gol, sino lo que estaba por llegar. Porque en el minuto 20 los salones españoles dieron un bote. Mientras La Roja triangulaba para iniciar jugada, Pedri cedió a Unai Simón, quien se confió de tal manera que pretendió controlar con el pie y no hizo otra cosa que colarse un gol que desde ese instante se convertía en carne de meme. Hay quien dice que Pedri golpeó al balón demasiado fuerte. En realidad no hay debate: el error del meta del Athletic no admite disculpas. Demasiado grave. Letal si hablamos de una Eurocopa.

Se abrió entonces un tiempo en el que La Roja debía mostrar su verdadera altura en este tipo de campeonatos. Había jugado mejor que Croacia hasta el gol, sí, pero tocaba demostrar que nuestra mandíbula no era de cristal. Vlasic golpeó al hígado (remate al exterior de la red) y Kovacic amenazó al mentón (disparo que se fue alto), pero España, que se tambaleaba, no cayó. Todo lo contrario, se rehizo. A fuego lento, sin la frescura de minutos previos, pero fue alimentando el juego hasta llegar al minuto 37, a la postre algodón de azúcar para nuestra Selección. Eso sí, costó lo suyo pues la jugada requirió de dos remates de Gayà hasta que el rechace final cayó en la pierna izquierda de Sarabia, que no perdonó. Gol para gritar hasta que se oyera en Alemania, un tanto que en su dedicatoria no podía llevar otra cosa que ‘Esto es para ti, Unai’.

En la primera jugada de la reanudación, otra cesión a Unai sembró el griterío croata en la grada, pero el meta del Athletic resolvió con calma, quizá demasiada. Está visto que le va lo de arrimarse al toro. Luis Enrique mantuvo a sus alas donde habían acabado la primera mitad: a Sarabia en la derecha y a Ferran en la izquierda. Y a pierna cambiada vivimos mucho mejor. Dalic, mientras, sentó a Petkovic y dio entrada a Kramaric en busca de mayor movilidad en ataque. Pero lo que no tenían los croatas era a un chico de 18 años, de apodo futbolístico Pedri, que lejos de arrugarse por su error en el gol que abrió el marcador, quiso el balón en cada ataque. Y tras dos amagos, inició la diagonal que acabó en pase a Ferran, cuyo centro fue cabeceado a gol por... Azpilicueta. El capitán del Chelsea surgió donde nadie le esperaba para hacer justicia a un partido en el que hasta ese momento España había sido más valiente.

Unai vivió su minuto de gloria con un paradón a Gvardiol en el minuto 67. Olmo relevó a Sarabia, mientras que Pau Torres hizo lo propio con Eric. Sangre fresca para sostener a La Roja en los quince minutos finales que debían darnos la victoria. El tercer gol, fruto de la rapidez de los Torres, Pau y Ferran (octavo tanto en quince partidos con la Selección), pareció sellar la victoria, pero simplemente pareció. Porque el partido nos reservaba su taquicardia final con el tanto croata de Orsic y los diez minutos que aún quedaban por delante para llegar a la orilla. Justo ahí, cuando se requería un equipo con oficio, algo que este, a tenor del carné de identidad, no lo es, Croacia se hizo tan grande como el salto de Pasalic que significó el 3-3 en el minuto 92. Demasiado duro. Bastaba ver las caras de nuestros internacionales para entenderlo como demasiado cruel.

¿Cómo recuperarse? Esos treinta minutos de prórroga servirían para calibrar de qué pasta está hecha esta Selección. Se rehizo al primer aviso de Croacia por medio de un remate de Kramaric que detuvo espléndidamente Unai y respondió con una incursión de Alba que, a falta de Messi, fue rematada por Olmo. Y tocó la gloria con un gol que hizo gritar a un país entero. Olmo centró al área, Morata controló con la derecha y voleó de izquierda al fondo de la red. Una acción perfecta en el mejor de los escenarios. El delantero de la Juve merecía una alegría así, como también Oyarzabal, que firmó el 3-5. Dos goles que nos permiten sellar el ansiado pasaporte para cuartos de final. Se logró, allí estamos. Con una sonrisa de oreja a oreja y la sensación de que esta España disfruta todo lo que el arranque de campeonato nos había negado.

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La Selección remonta épicamente ante Croacia y ya está en cuartos de final de la Eurocopa

Afirmaban los clásicos que los dioses, a veces, envían desventuras a los hombres para que las generaciones venideras tengan algo que cantar. Este lunes en Copenhague, España se ha repuesto, no a una, sino a un par de desventuras en forma de autogol y tanto en el descuento para que el futuro recuerde la manera en que una Selección ha resistido, remontado y apeado a los subcampeones mundiales en una genuina oda al fútbol.

Y lo ha realizado desde el principio con un once en el que Gayà y Ferran Torres han entrado por Alba y Gerard Moreno de inicio con la misma idea futbolística que desde el comienzo de la Eurocopa.

Bastaba el pitido inicial para que el equipo de Luis Enrique empequeñeciese a una Croacia replegada en su campo y soportando las acometidas españolas por los costados y con el juego entre líneas de Sarabia y Pedri.

Un pase medido del canario, que hoy se ha convertido en el jugador más joven de la historia en jugar unas eliminatorias de Eurocopa, servía un balón franco a Koke que el madrileño estrellaba en el pie de Livakovic.

El combinado nacional se ha repuesto a dos duros golpes para llegar a cuartos dejando una genuina oda al fútbol en Copenhague

Poco después Morata disponía de una buena opción de cabeza a centro de Ferran Torres en medio de un torrente de fútbol ofensivo de España, que contra todo pronóstico iba a preceder al tanto croata.

Una cesión de Pedri sobre el guardameta Unai Simón terminaba en el fondo de la portería española para adelantar a Croacia y dejar tocada a la Selección, que acusaba el golpe y estaba cerca de encajar el segundo en una internada de Vlasic.

La eliminatoria se había puesto del lado balcánico, pero entonces, apenas unos minutos después de la acción desgraciada del gol, España se sacudía el polvo y retomaba el guión del comienzo del partido, esta vez sin piedad ante la portería contraria.

Primero Sarabia ponía las tablas antes del descanso aprovechando un rechace por paradón de Livakovic y tras la reanudación una nueva botella de cava se iba a descorchar en forma de goles.

El primero en un cabezazo de Azpilicueta, quien se ha estrenado como goleador aprovechando el centro de Ferran en su 27º partido con la Selección, y luego el extremo valenciano redondeando su partidazo con el tercer tanto cuando entrábamos en el último cuarto de encuentro.  

El partido tenía de todo y como tal necesitaba de la épica y el suspense de la prórroga a la que íbamos a llegar con un tanto de Orsic primero y un cabezazo mortal de Pasalic en el añadido.

Pero la epopeya no cambiaría en lo esencial gracias a una prórroga magistral de los de Luis Enrique con Morata y Oyarzabal haciendo buenas las cabalgadas por la banda de Dani Olmo y Unai Simón erigido en salvador con un par de grandes intervenciones providenciales.

Más argumentos para cantar la redención de un héroe convertido en Selección nacional. Ahora, Francia o Suiza aguardan en cuartos y el límite de este equipo sólo el cielo lo conoce.