Blogia
ma+s

LIBROS LEIDOS

3º Libro 2015 (31 Ene - 11 Feb)

3º Libro 2015 (31 Ene - 11 Feb)

MILENA O EL FEMUR MAS BELLO DEL MUNDO

JORGE ZEPEDA PATTERSON 

PLANETA, 2014
ISBN 9788408134053

DATOS DEL LIBRO

Nº de páginas: 480 págs.
Encuadernación: Tapa dura
Editorial: PLANETA
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788408134053

  Narrativa policiaca. Novela negra

RESUMEN DEL LIBRO

PREMIO PLANETA 2014 Una vigorosa novela de acción y amor que denuncia los abusos de poder y la corrupción, pero que, sobre todo, nos muestra el alma abierta de una mujer vejada, como tantas otras, en un mundo cada vez más globalizado. La belleza de Milena también fue su perdición. Convertida en esclava sexual desde laadolescencia, intenta huir cuando muere su protector, un magnate de la comunicación que sufre un fallo cardiaco mientras hace el amor con ella. En su angustiosa fuga, se cruza con los Azules, un trío de justicieros formado por el periodista Tomás Arizmendi, la política Amelia Navarro y el especialista en alta seguridad Jaime Lemus. Ellos desean liberarla, pero Milena guarda con recelo un espinoso misterio que atesora en su libreta negra y que supone su salvación y, sobre todo, su venganza.

****

 

MILENA O EL FÉMUR MÁS BELLO DEL MUNDO
Milena o el fémur más bello del mundo es la novela ganadora del Premio Planeta 2014. Ya sé que para muchos este es un premio muy sospechoso, pero quiero decir desde el primer momento que esta novela figura entre las mejores novelas de este año, de esos libros para regalar en Navidad y quedar bien.
Eso sí, alguna consideración previa: Milena o el fémur más bello del mundo es la continuación de Los corruptores, la primera novela de lo que probablemente sea una trilogía, en palabras del autor. La historia arranca unos meses después de donde terminó en el libro anterior
Ninguno de los dos dio muestras de la reacción que les provocaba encontrarse con el viejo amigo de su infancia, pero a ambos les incomodó: aún no perdonaban el comportamiento de Jaime en el caso de Pamela Dosantos, una actriz cuyo asesinato había sacudido al país un año antes e involucrado a Tomás como periodista y a Jaime como especialista en temas de seguridad. Los tres amigos formaban parte de un cuarteto que había sido inseparable a lo largo de la infancia y la adolescencia conocido como los Azules, por el color de los cuadernos que el padre de Jaime traía de Francia. (Página 13)
Seguramente os preguntaréis si puede leerse esta novela sin haber leído la anterior. Puede leerse sin ningún problema, porque el autor hace en esa misma página 13 de la que os he puesto un fragmento, un resumen de todo lo acontecido en Los corruptores. Y no es el único momento, pues en varios pasajes de la novela se resumen hechos acontecidos anteriormente, así como se hacen descripciones de los personajes principales de la novela.
Ahora bien, mi consejo es que leas previamente Los corruptores, porque si no, te va a destripar de tal manera en Milena o el fémur más bello del mundo dicha novela, que perderá mucho de su encanto, o por lo menos de su intriga si la lees después. Y sin duda, Los corruptores es una novela que merece ser leída.
De todos modos como ayuda, al final de esta reseña podéis ver un resumen de los personajes que, sin desvelar nada de la trama de las dos novelas, os puede ayudar a afrontar mejor Milena... sin haber leído la anterior.
Jorge Zepeda se le considera el Stieg Larson mejicano. Una comparación que creo él mismo asume. Hay puntos comunes en sus libros como son la lucha contra las mafias locales o que el eje central de la narración sea la prensa, bien a través de la revista en la que trabaja el protagonista de Larson, o del periódico El Mundo en el que trabaja Tomás. Sin embargo y pese a su fama, yo me quedo con Jorge Zepeda. No porque sus protagonistas tengan nombres cristianos evitándome esas complicaciones mentales que los impronunciables personajes de Larson me provocan (aunque es un motivo más), sino porque creo que Jorge Zepeda es mucho mejor escritor, con unas tramas perfectas, con un ritmo que en ningún momento decae, sin los largos y aburridos paréntesis descriptivos de Larson (esos párrafos de los mobiliarios de las habitaciones que parecen catálogos de IKEA) y sin necesidad de alargar el texto hasta las casi mil páginas. Además, aunque la sociedad mejicana no sea la española, es una cultura que nos es mucho más próxima.
Destacaba al hablar de Los corruptores que uno de sus puntos fuertes eran lospersonajes. Evidentemente eso no varía en esta nueva novela, no solo porque los principales ya estuvieran trazados en la novela precedente, sino porque los nuevos que aparecen no les van a la zaga.
Son estos nuevos personajes los que me han permitido ver un rasgo importante en la escritura de Zepeda: la fuerza de sus mujeres, porque el personaje de Amelia es aquí acompañado por Claudia, la hija del fallecido propietario de El Mundo y Milena, la prostituta que da nombre a la novela.
Unos personajes con tanta fuerza y tan bien descritos, que parecen haber salido de la pluma de una mujer tan bien están descritos los sentimientos femeninos, con un punto de vista muy diferente al masculino.
Y si ya quedaba claro en Los corruptores que los personajes eran seres “humanos” con su lado bueno y su lado malo, se hace mucho más patente en esta novela, con gente dispuesta a meterse en un berenjenal con tal de ayudar a una mujer, de poner en juego su vida por una causa, por defender lo que es justo, pero que al mismo tiempo están dispuestos incluso a matar, a aplicar la justicia por ellos mismos.
No hay ninguna duda de que Milena o el fémur más bello del mundo es una novela coral, no solo por la gran cantidad de personajes que aparecen, sino porque sus apariciones no son meros fogonazos. Los capítulos van tomando los nombres de los personajes principales que aparecen en ellos y los hechos se nos narran desde su punto de vista, desde la experiencia que están viviendo, consiguiendo así un mayor acercamiento y comprensión de cada uno de ellos, lo cual redunda también en que como lector me sentía más implicado con sus vivencias
Insertos en la novela van unos capítulos muy breves, de poco más de dos páginas en las que bajo el título de ELLOS, diferentes prototipos de hombres van justificando el por qué de su uso de la prostitución y las ventajas que para ellos comportan. Muy reales, de ahí lo duro que pueda resultar leer lo que en principio podrían parecer leídos fuera de contexto apologías de la prostitución
Un breve ejemplo de uno de esos relatos:
El trato con una prostituta es más honesto. Una transacción que no aspira a otra cosa que a la satisfacción de una necesidad puntual: placer a cambio de dinero. (Página 342)
IMPRESIÓN PERSONAL
Antes de animarme con esta novela, comencé por leerme Los corruptores. Tras hacerlo, no tenía ninguna duda: Tenía que leer Milena o el fémur más bello del mundo. He de reconocer que la prosa de Jorge Zepeda me ha cautivado, con un ritmo ágil, puro thriller, pero que al mismo tiempo no descuida a sus personajes, de los que llegamos a conocer múltiples facetas, porque son cualquier cosa menos simples (nadie lo es en la vida real)
Una novela que viene además apoyada en el gran conocimiento que tiene del mundo periodístico, que al fin y al cabo es el suyo. Para que negarlo, las historias con periodistas de por medio son casi siempre interesantes, pero si a eso le sumamos corrupción, mafias, trata de blancas, blanqueo de capitales, asesinatos, secuestros... ¿que más se puede pedir?
Una historia que aunque está cerrada, bien puede tener continuación en esa tercera novela que el autor dijo que pretendía escribir. Esperándola estoy, porque con estos personajes y los mundos en que cada uno de ellos se mueve (política, prensa y servicios de información), hay material de sobra para nuevas e interesantes entregas.
Tu elige si quieres leer esta trilogía desde el principio o te lanzas directamente a disfrutar del fémur de Milena.

LOS AZULES

Para sacar estas novelas adelante, es imprescindible que el autor nos presente unos personajes plenos de fuerza, personalidad y que además resulten creíbles para el lector. Sin duda Tomás, Amelia, Jaime y Mario, los cuatro amigos desde la infancia cumplen esas premisas. Personajes cargados de luces y sombras, más luces en unos casos, más sombras en otros.

Comenzando por Amelia, al frente de unos de los partidos que está en la oposición. Hay que ser muy dura para en un mundo de hombres alcanzar esa posición. Pero Amelia, de la que sus amigos siempre han estado de un modo u otro enamorados, no es tan dura como aparenta.
De súbito Tomás cayó en la cuenta de que el éxito político y la personalidad de granito de Amelia eran un escudo para los miedos e inseguridades aún no resueltos. (Página 110)
El otro gran protagonista es Tomás, un periodista que tuvo sus días de gloria, pero ahora a los cuarenta años tiene la vida frota y desequilibrada, sin presente y sin expectativas de futuro.
Vas por la vida como si fueras un habitante de otro planeta, pisando con cuidado el césped, incierto del resultado, preguntándote cómo conducirte con cada persona con la que te topas somo si aún no hubieses logrado descifrar los códigos de la relación con los nativos de estas tierras., Me da la sensación de que la dejadez y la indiferencia en que te has encerrado no son más que un escape a esa incapacidad para acomodarte en tu cuerpo o en la vida de otros. (Página 98)
Jaime es el gran hacedor del grupo, con una empresa que participa en todos los temas de seguridad nacional. El duro por excelencia del grupo.
Siempre pensé que eras un zorro taimado y astuto dedicado a la dura tarea de sobrevivir, callando y en solitario. Estaba equivocada. En realidad eres un lobo cruel que disfruta del poder para dispensar vidas y muertes. (Página 351)
Y nos queda Mario, en apariencia el menos importante del grupo, pero sin embargo el contrapunto necesario para los demás, porque si para él hay algo importante en esta vida es la fidelidad, un valor que no cotiza precisamente al alza.

 

2º Libro 2015 (10 Ene - 31 Mar)

2º Libro 2015 (10 Ene - 31 Mar)

EN BUSCA DE LAS FUENTES DEL NILO

TIM JEAL

CRITICA, 2013
ISBN 9788498924930

DATOS DEL LIBRO

Nº de páginas: 656 págs.
Encuadernación: Tapa dura
Editorial: CRITICA
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788498924930

 

RESUMEN DEL LIBRO

A mediados del siglo XIX el lugar de nacimiento del Nilo seguía siendo uno de los mayores misterios del planeta, como lo había sido desde la época de los faraones. Fue entonces, entre 1856 y 1876, cuando siete grandes exploradores, entre los cuales figuraba una mujer–Burton, Speke, Grant, Baker, Florence von Sass, Livingsto ne y Stanley- arriesgaron sus vidas compitiendo por desvelar el secreto de las fuentes del gran río, en una serie de arriesgadas expediciones, puntuadas por sufrimientos, enfermedades y muertes, que les permitieron revelar al mundo el corazón de un África hasta entonces ignorada. Descubrieron lagos como el Tanganica y el Victoria, fueron los primeros blancos en llegar a los reinos de Buganda y Bunyoro, denunciaron el tráfico de esclavos y propusieron soluciones que, pensadas para mejorar la vida de los africanos, acabaron conduciéndolos a la sujeción colonial. Tim Jeal, premiado por los críticos por su biografía de Stanley, nos ofrece una apasionante visión, basada en nuevas investigaciones, de una gran epopeya.

David Livingstone

Reseña de En busca de las fuentes del Nilo, de Tim Jeal

Ser explorador no era fácil. Si las enfermedades no lo mataban a uno, debía lidiar con reyezuelos africanos que, según su capricho o su (permítaseme el epíteto) xenofobia, vetaban la presencia de hombres blancos (si es que directamente no los atacaban); y eso sin dejar de lado las inclemencias climatológicas, la feracidad de la selva o el ataque de animales salvajes. Tampoco vamos a ofrecer un panegírico del explorador blanco, en ocasiones aliado con traficantes de esclavos, dispuesto a hacerse camino a sangre y fuego, negociando con abalorios y telas con esos reyezuelos, pagando poco o maltratando a porteadores de tribus que a veces tenían que defenderse (con o sin la ayuda del explorador) de las emboscadas de tribus enemigas.  Luego estaba lo que se esperaba de un explorador en su propio país. Al respecto, Richard Burton, a quien se le pueden criticar muchas vilezas, no estaba del todo errado cuando se quejaba de que «el viajero angloafricano en este momento del siglo XIX [1872] es un profesional que tiene demasiado trabajo […] pues se espera de él que revise y observe, que registre datos meteorológicos y trigonométricos, que cace y diseque pájaros y otros animales, que recoja muestras y teorías geológicas […] que haga avanzar los estudios todavía en pañales de la antropología, que lleve las cuentas, que haga dibujos y escriba un diario extenso y legible […] y que envíe largos informes para que los miembros de la Royal Geographical Society no se queden dormidos durante sus sesiones» (Zanzibar: City, Island and Coast, vol. II, pp. 222-223). No era fácil la tarea del explorador…
Y sin embargo hubo hombres dispuestos a sacrificar su vida, a empeñar su fortuna e incluso a arriesgar la honorabilidad de su nombre, y todo ello por un objetivo. Un sueño milenario que, en la era del ferrocarril, el telégrafo y los barcos a vapor (los tres pilares esenciales de la comunicación a mediados del siglo XIX), el avance de la medicina (Livingstone demostró la eficacia de la quinina para combatir la malaria), la primera mecanización de la guerra o inventos tecnológicos como el cronómetro, no se había cumplido todavía: el hallazgo de las fuentes del río Nilo. ¿Dónde surgía el Nilo Blanco, con sus seis mil kilómetros de longitud y tras unirse al Nilo Azul en Jartum? ¿Cómo era posible que un río como el Nilo avanzara por Sudán y Egipto, con el desierto a banda y banda, sin recibir caudal de ningún afluente? ¿De qué manantial, lago o río del África ecuatoriana nacía un rey que se nutría de las anuales inundaciones dadoras de vida? Hombres como el citado Richard Burton, John Hanning Speke, Samuel Baker (y su amante/esposa Florence), David Livingstone, Henry Morton Stanley (AKA John Rowlands) o James Grant dedicaron sus vidas a buscar las fuentes del Nilo en un período de veinte años (1856-1876) previo al reparto colonial del continente africano. Sus expediciones llenaron portadas de periódicos, los libros que algunos de ellos escribieron se erigieron en best-sellers de la época (y en el caso de Burton extendieron falsedades sobre hombres como Speke). Fueron dos décadas de apasionante exploración, vibrantes, de contactos con tribus y culturas que no estaban preparadas para los sustanciales cambios de las décadas de 1880 y 1890.
Tim Jeal (n. 1945), autor de biografías de Livingstone y Stanley, acerca al lector a la época de las grande exploraciones en busca de las fuentes del Nilo en la primera parte de su libro (la más sustancial y «aventurera»), mientras que en el segundo tramo explica las consecuencias. Exploradores vs. Políticos, política y Gobiernos, así podríamos resumir la dicotomía de En busca de las fuentes del Nilo(Crítica, 2013). Los exploradores lucharon entre sí por muchos motivos (ego, orgullo, aventura, fama, la ciencia, Inglaterra…) por encontrar, cada uno desde rutas diferentes, el lugar donde nacía el Nilo Blanco. Burton estuvo convencido que nacía en el lago Tanganica; Speke (con la ayuda de Grant) acabaría llevándose al gato al agua, gracias a las posteriores expediciones de Stanley, que confirmó su teoría, de que cabía concederle el lugar de nacimiento al lago Victoria, que descubrió pero apenas pudo explorar a fondo; su legado lo recogió el propio Stanley, que realizaría las expediciones más extensas (también las más fracasadas a título personal) y que pondría las bases, voluntaria e involuntariamente, al proceso colonizador (digámoslo claro, al reparto de la tarta africana confirmada en la conferencia de Berlín de 1884-1885). Livingstone se obsesionó con el río Lualaba, y aunque sus motivos fueron a priori los más desinteresados (y murió en su empeño), se negaba a aceptar que otro explorador consiguiera llegar a meta. Baker siguió parte de la senda de Speke y descubrió, acompañado de la joven Florence von Sass, el lago Alberto. Todos ellos lograron mucho más de lo que esperaban: gracias a sus expediciones escribieron páginas hasta entonces en blanco sobre la geografía del África central, pusieron en contacto a la civilización occidental con los diversos reinos que con el tiempo formarían (mezclados y divididos entre sí) países como Uganda, Ruanda, Burundi, Tanzania, Kenia y el Congo. Sus aventuras nos resultan pioneras, sus avatares azarosos y su nombre quedó grabado en letras de oro en el imaginario colectivo. La suya fue una época de gloria, esperanza (su lucha contra el tráfico de esclavos) y conocimiento.
Pero el legado sería el que quizás les habría deprimido más; especialmente a hombres como Livingstone y Speke. En la década de 1880, cuando los gobiernos británico, francés y alemán vieron que la utilidad práctica de las expediciones precedentes iba mucho más allá de los nobles propósitos de la ciencia o la mera exploración, y cuando Leopoldo II de Bélgica contrató a Stanley para que sentara las bases de lo que sería pronto el Estado Libre del Congo, la política y la geoestrategia pesaron más en la balanza. Y se produjo la lucha contra el Mahdi en Sudán, las disputas entre Pierre Sarvognan de Brazza y Stanley por el control de las dos orillas del río Congo, las constantes campañas contra el tráfico de esclavos (finalmente erradicado aunque a la postre transformado en otra práctica), las mezquinas e ignorantes decisiones que dividieron tribus africanas entre sí por colonias dibujadas con tiralíneas… Sus consecuencias llegan hasta la actualidad, sobre todo en dos casos: por un lado, hay que buscar en las querellas alrededor de la región de Ecuatoria las raíces del conflicto civil en Sudán que se alargó durante décadas  en el siglo XX y que en 2011 se solucionó a medias con la independencia de Sudán del Sur. Por el otro, Uganda, aglutinador de regiones como Bunyoro, Ankola, Busoga y Buganda y tribus como los acholi, se convirtió desde su formación como colonia británica en un nido de conflictos étnicos, de los que la metrópolis se desentendió con la independencia del país en 1962 y que no se han resuelto a día de hoy. 

El resultado es un libro amenísimo, evocador y quizá todo un descubrimiento de unos escenarios y una época. Y unos personajes: sería largo resumir aquí las numerosas mentiras que Burton dijo de Speke y sus expediciones, empezando por las que ambos compartieron en Somalia y en la ruta hacia el lago Tanganica; las ambiciones de Speke y su desencanto al no recibir la gloria de sus colegas británicos; Stanley y el modo en el que (re)inventó su propia vida y proyectó encontrar a Livingstone y acompañarle en sus exploraciones; el papel de Baker en la región de Ecuatoria y su ambivalente relación con Speke y Grant; o las contradicciones (y el orgullo) de un Livingstone que navegó entre la predicación cristiana, la denuncia de la esclavitud y la obsesión por avanzar siempre hacia adelante aun costándole la vida. Al final, el lector quedará seducido por las aventuras de estos pioneros, sus virtudes y defectos, y quizá comparta la conclusión de Tim Jeal: «Los exploradores del Nilo abrieron África al interés de los occidentales en una época en la que cada año se producían nuevas devastaciones en zonas todavía más grandes del continente. El valor y la visión de este pequeño grupo de hombres no son menos loables por el hecho de que en el siglo XX no se hicieran realidad las esperanzas que abrigaban para el futuro de las regiones que ellos revelaron a los demás a costa de tantos inconvenientes y penalidades. Como tampoco han perdido su valor los planteamientos de los defensores de los principios humanitarios del siglo XIX por el hecho de que los gobiernos posteriores de Europa y África no hayan estado a la altura de sus ideales».

LAS FUENTES DEL NILO: LA GRAN AVENTURA DE BURTON Y SPEKE

El Nilo es un río extraordinario, y no sólo por su enorme longitud, de unos 6.750 km (de acuerdo con las últimas mediciones, lo que lo convierte en el más largo del mundo), sino por ser un auténtico milagro de la Naturaleza. Resulta asombroso que una caudalosa corriente de agua que nace en el corazón del Africa negra, en las orillas del gran lago Victoria, en Uganda, siga precisamente esa ruta casi invariable hacia el norte, atraviese extensos territorios de Uganda y Sudán del Sur, se disipe en un extensísimo e impracticable laberinto pantanoso (el Sudd), prosiga hasta Jartum, donde recibe las aguas de su último gran afluente, el Nilo Azul, se interne en los desiertos de Nubia y Libia y continúe fluyendo incansable por los secos territorios de Sudán del Norte y Egipto, aportando vida y verdor a su paso, hasta su desembocadura final en el Mediterráneo, entre Alejandría y Port Said. Un auténtico capricho de la Naturaleza que, entre otras cosas, posibilitó que hace más de 5.000 años naciera en las orillas de su curso bajo la civilización egipcia, que aún hoy nos sigue hechizando con su arte, su historia, su maravillosa arquitectura, su mitología y su misterioso lenguaje de jeroglíficos. Las aguas del gran río obraron el milagro, aportando una imprescindible fecundidad a las tierras que lo bordean.

          Pero el Nilo es también, o al menos lo ha sido hasta no hace mucho tiempo, un río misterioso. Durante cientos, miles de años, guardó celosamente el secreto de su origen. La ubicación exacta de las Fuentes del Nilo fue durante muchísimo tiempo una incógnita que absorbió la mente y la imaginación del hombre. Aparentemente, nadie había logrado descifrar el misterio y llegar hasta su nacimiento, documentándolo de manera fehaciente. Los grandes obstáculos naturales, como las famosas cataratas con las que se topaban quienes intentaban navegar corriente arriba desde el Alto Egipto, y la increíble longitud del poderoso río hacían siempre fracasar cualquier intento de expedición en busca de su origen. Hay que citar, no obstante, lo que pudiera interpretarse como el indicio de una excepción a lo que acabo de exponer. En efecto, el astrónomo y geógrafo griego Ptolomeo(siglo II d.C.) dejó un mapa del curso fluvial en el que aparecían dos grandes lagos en el interior del continente africano, de los que supuestamente nacía el Nilo, y en los que, a su vez, se vertían las aguas procedentes de las nieves fundidas que cubrían una alta cordillera, bautizada por él mismo con el nombre de montañas de la Luna. Diecisiete siglos después, se pudo confirmar la veracidad de dicho mapa, identificando los dos lagos como el Victoria y el Alberto, así como la misteriosa cordillera, que no es otra que la de Ruwenzori, entre Uganda y la R.D. del Congo. ¿Cómo pudo llegar a saber Ptolomeo estos datos, que el tiempo demostraría mucho después que eran reales? ¿Casualidad o certeza? ¿Hubo ya en la antigüedad una expedición que verificase la existencia de estos accidentes geográficos, orígenes del gran río? Esto aún constituye un misterio por descifrar.

 Richard F. Burton

 John H. Speke

Con todo, hubo que esperar hasta la segunda mitad del siglo XIX para que un explorador británico comprobase de manera indiscutible el lugar exacto del nacimiento del misterioso río Nilo. Y con ello llegamos a la gran expedición de Richard F. Burton y John H. Speke, que intentaré resumir con la mayor concisión posible, a fin de mantener en todo momento la atención y el interés del lector. De cualquier modo, el relato de su viaje es absolutamente fascinante. Para mayor detalle, recomiendo acudir al estupendo libro de mi admirado escritor Javier Reverte, titulado “El sueño de Africa”, el primero de una serie de excelentes trabajos literarios sobre el continente africano, y que guardo en casa como un tesoro. También recomiendo la película “Las montañas de la Luna” (Mountains of the Moon), una interesantísima producción norteamericana de 1990, no muy conocida en España, dirigida por Bob Rafelson, que narra la aventura de ambos exploradores con bastante fidelidad. La fotografía que encabeza este artículo pertenece precisamente al mencionado film (en color, por supuesto).

Richard Burton y John Speke compartían el hecho de haber sido oficiales del ejército británico y haber prestado servicio en la India. En todos los demás aspectos, eran dos personalidades completamente opuestas: extrovertido, culto, políglota, buen comunicador, carismático y gran escritor el primero, mientras que el segundo era mucho más reservado, apenas se manejaba en otro idioma que no fuera el suyo, carecía de dotes para la escritura, aunque dibujaba muy bien y, sobre todo, era un hombre extraordinariamente tenaz y escrupuloso a la hora de comprobar los hechos. Ambos, pese a todas sus diferencias, tenían en común el mismo sueño: hallar las enigmáticas fuentes del Nilo. Con el apoyo y la financiación de la Royal Geographical Society de Londres, se organizó la expedición, la cual partiría, por consejo y decisión del propio Burton, desde las costas africanas del Índico, frente a Zanzíbar, en lugar de seguir la ruta tradicional de remontar el propio curso del río desde Egipto. El 17.06.1857 y desde Bagamoyo (costa de Tanzania), en palabras del propio Javier Reverte, dio comienzo “uno de los viajes más ambiciosos de la Historia y una de las expediciones más románticas que ha emprendido el hombre”. Partieron con un numeroso grupo de porteadores, esclavos y soldados indígenas, en total más de 130 hombres, y se internaron hacia el oeste, siguiendo una ruta ya frecuentada por las caravanas árabes de esclavos. No obstante, el viaje fue lento, largo y muy penoso, por culpa de las numerosas deserciones, los robos, el cansancio y las enfermedades, que en varias ocasiones estuvieron a punto de acabar con sus vidas. Casi 5 meses despúes, en noviembre, llegaron a Tabora (más o menos en el centro de la actual Tanzania), un punto neurálgico del tráfico de esclavos y marfil, controlado por mercaderes árabes y situado a unos 700 kilómetros del punto de partida. Allí se detuvieron varias semanas, descansando y reponiéndose de sus heridas y enfermedades.

A mediados de diciembre de 1857, reemprendieron el camino, adentrándose más en el interior de Africa, siempre hacia el oeste. De nuevo, los problemas de salud continuaron cebándose con ellos, hasta que un día, casi vencidos por el agotamiento y las infecciones, desde lo alto de una colina divisaron en la lejanía una franja plateada. Era el 14.02.1858, ocho meses después de su partida desde la costa del Índico, y se habían encontrado con ellago Tanganika. De inmediato, Richard Burton tuvo casi la certeza de que habían llegado al fin a su destino, dando por sentado que el río Nilo fluía desde aquel gran lago. Por su parte, John Speke, muy debilitado y momentáneamente casi ciego, debido a una grave infección ocular, no se mostró tan convencido, al menos hasta que no se explorase debidamente el contorno de aquella extensión de agua. Intentaron, pues, recorrerlo en canoa, siguiendo la línea costera oriental hacia el norte, pero por diversas dificultades y contratiempos, no pudieron finalizar su exploración. Los indígenas les habían informado de la existencia de un río en la parte septentrional del lago, pero advirtiendo que aquél vertía sus aguas en el lago, y no al revés. Este testimonio, sin embargo, no pareció importarle a Burton, quien cada vez se reafirmaba más en su tesis de hallarse ante el verdadero origen del Nilo. De cualquier modo, dado que se encontraban en muy malas condiciones y al borde de la extenuación, ambos acordaron dar por finalizado su viaje y emprender el regreso. En aquellos momentos, las relaciones personales entre ambos exploradores se habían deteriorado casi por completo, debido a lo opuesto de sus temperamentos y a su gran discrepancia de criterios.

De vuelta a Tabora, donde descansaron de nuevo y repusieron fuerzas, oyeron hablar de otro gran lago, situado al norte de donde se encontraban, al que los indígenas de la región denominaban Nyanza (lago, en realidad). Speke, que estaba convencido de que el Tanganika no era lo que estaban buscando, se separó temporalmente de su compañero, que permaneció en Tabora, y emprendió una larga incursión en solitario que le llevó, por fin, a las orillas meridionales del nuevo lago, al que bautizó con el nombre de Victoria, en honor de la reina de Inglaterra. Aunque no tuvo tiempo ni medios para comprobarlo, enseguida tuvo el presentimiento de que aquella inmensa extensión de agua sí era el origen del Nilo. Volvió a Tabora a reunirse con Burton y, ya juntos, afrontaron la última etapa de su viaje de regreso, hasta Zanzíbar. Como bien describe Javier Reverte en su magnífico libro, “El sueño de Africa”, la compañía entre ambos era por estricta conveniencia, pues su relación era pésima. Nada más poner pie en la isla de Zanzíbar, a donde arribaron el 04.03.1859 (tras casi 2 años de vicisitudes por el interior de Africa), Speke se embarcó en solitario hacia Inglaterra. Cuando llegó a Londres, contraviniendo el acuerdo al que había llegado expresamente con su compañero de expedición, se puso de inmediato en contacto con la Royal Geographical Society, informando de sus viajes y conclusiones. Cuando Richard Burton desembarcó en la capital inglesa, unas dos semanas después, se encontró con la desagradable sorpresa de que Speke le había arrebatado todo el protagonismo y ya era considerado como el descubridor del Nilo. Corría el mes de mayo de 1859.

De todas formas, y dado que todavía, y pese a todas las evidencias, no se había documentado y verificado el origen exacto del gran río africano, el propio John Speke consiguió organizar una segunda expedición un año después, esta vez con una mayor financiación de la R.G.S y con el apoyo expreso del Foreign Office. El descubrimiento del nacimiento del río y la determinación precisa de su curso completo habían adquirido un sentido estratégico, comercial y militar para el Imperio Británico, independientemente de su puro valor geográfico. En esta ocasión, Speke se hizo acompañar por otro oficial, el capitán James A. Grandt, asegurándose previamente de su fidelidad y de que en ningún momento le pudiera robar el protagonismo y el éxito de la expedición. Siguieron la misma ruta inicial del primer viaje pero, al llegar de nuevo a Tabora, se dirigieron expresamente hacia el norte, hasta alcanzar la costa meridional del lago Victoria. Speke iba ya a tiro hecho, con resuelta determinación. Bordearon el inmenso lago por su orilla occidental, hacia el norte, y en febrero de 1862 lograron ser recibidos por el poderoso rey (kabaka, en lengua nativa) Mutesa I, soberano de Buganda. En la corte de este monarca, Speke fue informado de lo que ya sospechaba, es decir, que no muy lejos de allí, un gran río fluía desde el lago  en dirección norte. Poco tiempo después, acompañados por guías, Speke y Grandt partieron de Buganda en busca de su ansiado objetivo. Antes de alcanzar su destino, Speke decidió mandar a Grandt hacia el norte, mientras él proseguía su búsqueda en solitario de las esquivas fuentes. Acordaron reunirse después, río abajo, como así sucedería varias semanas más tarde, pero estaba claro que el quería la gloria del descubrimiento para sí mismo, sin que nadie le hiciese sombra. Vivió un momento emocionante cuando en plena selva se topó con una poderosa corriente de agua, en la que pululaban hipopótamos, cocodrilos y diversa fauna salvaje: el río Nilo, ya sin lugar a dudas. Lo siguió curso arriba, hacia el sur, y unos días después, el 28 de julio de 1862, dio finalmente con el lugar exacto en el que el legendario y fabuloso río se desbordaba desde el mismo lago Victoria, por medio de un salto de agua de escasa altura. Bautizó el sitio como Ripon Falls (Cataratas Ripon), en honor de uno de los miembros más destacados y entusiastas de la R.G.S. Las fuentes del Nilo ya habían sido descubiertas por un explorador europeo de la Edad Contemporánea.

En contra de lo que pudiera parecer, y a pesar del valiosísimo testimonio aportado por John H. Speke, el debate científico sobre el origen del Nilo no se cerró, sino que al regreso de éste a Londres renació una agria disputa en el seno de la R.G.S. Allí le esperaba su enemigo número uno, Richard Burton, quien, tras oir la descripción del segundo viaje y los nuevos descubrimientos de Speke, hizo todo lo posible por rebatir sus conclusiones, arrojando todo tipo de dudas acerca de su veracidad. Pese a estar profundamente equivocado, Burton era un consumado orador y polemista, y puso contra las cuerdas al bueno de Speke. Por desgracia, éste último, por una amarga ironía del destino, sufrió a los pocos días un desgraciado accidente con una escopeta de caza y murió, sin haber podido zanjar por completo la disputa con su antiguo compañero y ahora enemigo declarado. Aún tuvieron que transcurrir 13 años más hasta que otro mítico explorador  africano, Henry Morton Stanley (el protagonista de su famoso encuentro con Livingstone) explorase concienzudamente los lagos Tanganika y Victoria y certificara de manera definitiva el nacimiento del Nilo Blanco en la orilla septentrional del Victoria, en Ripon Falls, con lo que el descubrimiento de John H. Speke quedaba plenamente ratificado.

Nota complementaria:  El llamado Nilo Blanco, al que me he referido en todo este artículo, es la corriente con mayor longitud del conjunto de la cuenca nilótica y, por tanto, a la que se puede considerar con rigor el Nilo auténtico. De todas formas, como muchos sabrán, existe también el Nilo Azul, que se une al Nilo Blanco en Jartum (Sudán), aporta también un importante caudal y procede de las tierras altas de Etiopía, en concreto del lago Tana. Se da la circunstancia de que el descubrimiento de su propio origen, por parte de un europeo, se atribuye al jesuita español Pedro Páez (siglos XVI y XVII), que permaneció bastante tiempo en la corte de los reyes de Etiopía, dedicado a tareas de evangelización. Sus interesantísimas peripecias están también recogidas en otra obra de Javier Reverte“Dios, el diablo y la aventura”.

Fuente: El mirador de don Fernando

1º Libro 2015 (28 Dic - 8 Ene)

1º Libro 2015 (28 Dic - 8 Ene)

Los últimos días de nuestros padres

Joël Dicker

Traducción:Juan Carlos Durán RomeroColección:Literaturas

 Páginas:416

 Publicación:05/11/2014

 Género:Novela

 Formato:15x24

 Precio:19,00 €

 ISBN:9788420417219

EAN:9788420417219

 

La primera novela del «fenómeno planetario» (Babelia) Joël Dicker, «el suizo que resucita las librerías» (El País Semanal), el «irritante niño prodigio literario» (The New York Times), ganadora del Premio de los Escritores Ginebrinos.

En 1940 Winston Churchill tiene una idea que cambiará el curso de la guerra: crear una nueva sección de los servicios secretos, el Special Operations Executive (SOE), para llevar a cabo acciones de sabotaje desde el interior de las líneas enemigas. Unos meses más tarde, el joven Paul-Émile deja París rumbo a Londres con la esperanza de unirse a la Resistencia. El SOE no tarda en llamarlo a sus filas, junto a un grupo de jóvenes compañeros. Tras un entrenamiento brutal, los pocos elegidos conocerán el amor, el miedo y la amistad, y serán enviados en misión a la Francia ocupada. Pero el contraespionaje alemán ya ha sido alertado.

Un jovencísimo Joël Dicker, que luego deslumbrará a más de dos millones de lectores con La verdad sobre el caso Harry Quebert, aborda un hecho de la Segunda Guerra Mundial que fue mantenido en secreto durante años, y demuestra, en esta novela ganadora del Premio de los Escritores Ginebrinos, su talento para crear una historia y unos personajes inolvidables.

«Una lectura envolvente. Dicker no solo demuestra conocer a fondo el tema sino que se compromete con los personajes, se vuelve lírico. Transmite con fuerza el poder reconfortante de ese “nosotros” que surge en las horas críticas de la historia.»
Emmanuel Gehrig, Le Temps


La crítica ha dicho sobre La verdad sobre el caso Harry Quebert:

«Estamos ante el gran thriller que todo el mundo esperaba desde Millenium de Larsson, ante una voz napoleónica, que no escribe, boxea... Una novela que no es una novela, es una batalla. Como todo gran libro que se precie.»
Laura Fernández, El Cultural de El Mundo

«Llega el fenómeno Dicker... El sucesor de Stieg Larsson y E. L. James... Entretenimiento en vena... Terriblemente adictivo.»
Antonio Lozano, La Vanguardia

«Hay algo fantástico en la precisión cinematográfica con que el narrador, el joven Markus Goldman, transcribe lo que ocurrió hace 33 años.»
Justo Navarro, Babelia (portada, «Fenómeno planetario»)

«¿Hasta qué punto logra desconcertar, intrigar, jugar contigo, y te marea, te vuelve loco hasta que ya no sabes qué pensar cuando saltas de una hoja a otra sin solución de continuidad?»
Jesús Ruiz Mantilla, El País Semanal («Joël Dicker. El suizo que resucita las librerías»)

«Nunca me habían recomendado tanto un libro... El magnetismo de la intriga es el elemento que prevalece... Un compendio de resonancias que pasan por las series Twin Peaks y El caso de la escalera, John Grisham, Psicosis y El exorcista, el New Hampshire de John Irving...»
Sergi Pàmies, La Vanguardia

«Es muy poco frecuente, pero cuando sucede es absolutamente excitante. Joven o viejo, lector exigente o fácil de contentar, mujer u hombre, leerá sin interrupción, hasta la última página, esta novela.»
Marc Fumaroli (de la Academia Francesa), Le Figaro littéraire

«Si usted mete las narices en esta gran novela, está perdido: tendrá que seguir hasta el final. Se sentirá manipulado, desorientado, asombrado, irritado y apasionado por una historia con muchas sorpresas y falsas pistas.»
Bernard Pivot (de la Academia Goncourt), Le Journal du dimanche

«Una lectura envolvente. Dicker no solo demuestra conocer a fondo el tema sino que se compromete con los personajes, se vuelve lírico. Transmite con fuerza el poder reconfortante de ese “nosotros” que surge en las horas críticas de la historia.»
Emmanuel Gehrig, Le Temps

Libros leidos 2014

Libros leídos 2014

Numero de libros: 16

Numero de paginas: 9.429

Mejor libro leido 2014: Antiguas Puertas de Zaragoza

numero fecha pag. Titulo Autor
16 dic-14 574 El trono maldito (Jose Luis Corral)
15 oct-14 1024 El umbral de la eternidad (Ken Follett)
14 sep-14 699 El reino de Cristiania (Gabriel Pozo Felguera)
13 ago-14 752 La tabla esmeralda (Carla Montero)
12 jul-14 636 La buena reputacion (Ignacia Martinez Pison)
11 jul-14 479 Vlad: la ultima confesion del conde dracula (C.C. Humphreys)
10 jun-14 199 La corona de Aragón: Manipulación, mito e historia (Jose Luis Corral)
9 may-14 842 Paris (Edwars Rutherfurd)
8 may-14 526 Regreso a tu piel (Luz Gabas)
7 abr-14 190 Antiguas Puertas de Zaragoza (Cuartero y Bolea)
6 abr-14 766 Las tres bodas de Manolita (Almudena Grandes)
5 abr-14 168 Zaragoza Antigua (Salvador Trallero)
4 mar-14 678 Banu Qasi, La hora del califa (historica) (Carlos Aurensanz)
3 feb-14 416 Odiseo, El juramento (historica) (Maximo Manfredi)
2 feb-14 568 Mariana, los hilos de la libertad (historica) (Jose Calvo Poyato)
1 ene-14 912 Dispara, yo ya estoy muerto (historica) (Julia Navarro)

16º Libro 2014 (8 Dic - 27 Dic)

16º Libro 2014 (8 Dic - 27 Dic)


EL TRONO MALDITO

JOSE LUIS CORRALANTONIO PIÑERO

PLANETA, 2014
ISBN 9788408132530

DATOS DEL LIBRO

Nº de páginas: 576 págs.

Editorial: PLANETA

Lengua: CASTELLANO

ISBN: 9788408132530 

RESUMEN DEL LIBRO

Un trono, un imperio, un Mesías. La gran novela de los tiempos de Jesucristo. Año 4 a. C. Cuando muere el cruel tirano Herodes el Grande, el trono de Israel queda vacante. Dos de sus hijos se lo disputan, pero en la pelea interviene una tercera persona con misteriosos planes y manejos. La lucha por el poder desencadena una truculenta historia de pasiones, sexo, perfidia, violencia y traición para ganarse el favor del emperador Augusto, quien tiene la última palabra. En medio de esa vorágine aparece Jesús de Nazaret, un predicador que revoluciona al pueblo judío con sus sermones, en los que cuestiona los planes del emperador romano y de la casta sacerdotal judía. Acabar con ese rebelde que solivianta al pueblo se convierte en el objetivo de los romanos y de los sacerdotes judíos. El desenlace de esta trama supondrá un cambio trascendental en la historia del mundo.

 

Hoy escribe Antonio Piñero 

Han pasado ya unos días desde que Planeta publicó la novela (histórica) que hemos escrito conjuntamente José Luis Corral, catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza y yo. Y creo que es el momento de anunciarlo oficialmente aquí, aunque hace tiempo que se filtró la foto de la cubierta del libro. 

Yo hice, hace como mínimo 13 años, una suerte de continuación de mi novela “La Puerta de Damasco”, que en su tercera edición a cargo de la Editorial Esquilo, pasó a llamarse “Herodes el Grande”. Esta segunda parte constaba de casi 400 folios. Pero estaban redactados a prisa y yo quedé descontento de mi propio trabajo. Consideré que era un buen relato, pero no una novela, que es algo más serio y también distinto. Por falta de tiempo físico y psicológico, y por consciencia plena de mis limitaciones como escritor de novela (es buena cosa ser consciente de los propios límites)…, y lo guardé en un cajón ¡durante 13 años! Hasta que encontré a J. L. Corral. Con el tiempo nos hicimos amigos, le envié el manuscrito y le pregunté (dada su inmensa experiencia, talento y técnica: lleva escritas 19 novelas contando esta) si podía hacer algo con mi texto. Al cabo de uno 20 días me contestó y me dijo: “Hay materia para un gran novelón!” (sic). 

Él la propuso a Planeta, y con nuestras dos firmas y el título, más la explicación de la trama, Planeta nos envió el contrato y un adelanto monetario, lo cual suponía que ellos, con su experiencia también, creían en la idea. Luego durante casi dos años, J. L. Corral reescribió, o corrigió mi texto, y me lo iba enviando por capítulos. Yo a mi vez, lo releía y proponía en rojo más correcciones o ideas nuevas. Y así, en idas y vueltas, dimos como mínimo cinco repasos a mi texto, de modo que quedó en un manuscrito de unos 800 folios, que luego ha quedado reducido a 560 pp. de un formato y letra agradables y no demasiado grande. 

Y como me es violento hacer la apología de mi propio trabajo he pensado que les voy a transcribir parte del “dossier” que en la misma Editorial han confeccionado como resumen para la prensa. Creo que está bien hecho, y que ofrece una excelente idea de lo que es y pretende esa novela. Eliminaré algunas partes y añadiré algunas ideas 

EL CONTEXTO HISTÓRICO DE LA NOVELA 

EL TRONO MALDITO arranca en el año 4 a. C., a la muerte de Herodes I El Grande, rey de Israel, y acaba poco después de la muerte del emperador Calígula, en el reinado de su sucesor Claudio, mediado el siglo I. En ese momento empieza a consolidarse el cristianismo, la nueva religión fundada por los seguidores de Jesús de Nazaret. 

Durante ese medio siglo, el Imperio romano alcanza sus “fronteras naturales” (establecidas en los ríos Rin, Danubio y Éufrates y el desierto del Sáhara). Para ello, conquista y pacifica diversos territorios, entre los que figura Israel, uno de los más conflictivos ya que su relación con Roma atraviesa, en ese periodo, momentos muy complicados: los judíos sostienen continuas acciones de guerrilla contra Roma y llevan a cabo diversos alzamientos contra su poderío, que terminan en atroces baños de sangre. 

Además, entre los años 4 a. C. y 45 d. C., a los movimientos políticos independentistas de los judíos se suman varios pronunciamientos religiosos que proclaman la venida del reino de Dios. Diversos profetas, algunos calificados como Mesías, predican por tierras palestinas. Uno de esos predicadores es Juan el Bautista, a quien, tras su muerte a manos de Antipas, sucede su discípulo Jesús, un judío natural de la aldea de Nazaret. La vida de Jesús transcurre durante el reinado de los emperadores Augusto y Tiberio, quienes sostienen una compleja y complicada relación política con los sucesores de Herodes el Grande, un linaje de príncipes que luchan entre ellos por hacerse con el poder sobre todo Israel. 

LA NOVELA 

En este apasionante momento histórico, clave para la humanidad, transcurre la acción de EL TRONO MALDITO, novela fiel a la realidad de ese momento, que muestra la complejidad de una situación política y social un tanto singular. Al abrirla, el lector se encuentra con una trama apasionante, repleta de intrigas, traiciones, venganzas, amores imposibles y bajas pasiones, en un relato de gran intensidad que muestra, más allá de la pura anécdota, cómo era la sociedad de la época. Así, en sus páginas se asiste a la construcción de nuevas ciudades (Tiberiades), se celebran fiestas religiosas (la Pascua) o se degustan los más exóticos y deliciosos manjares en los fastuosos banquetes servidos en los palacios de los aspirantes al trono de Israel. 

Además, el lector participa de momentos míticos como el famoso baile de Salomé que costó la cabeza a Juan el Bautista, la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, la expulsión de los mercaderes del Templo o la muerte de Tiberio y la proclamación de Calígula como emperador. Gracias a un extraordinario y preciso manejo del lenguaje, José Luis Corral y Antonio Piñero convierten la historia con mayúscula en un relato vivo que atrapa desde la primera frase. Es más, los autores consiguen que el lector sienta que está viviendo in situ cada una de las escenas que se cuentan, porque esta es una novela muy visual, gracias a sus certeras descripciones de paisajes y personajes. 
Los hechos que se narran están apoyados en una exhaustiva investigación, durante la cual Corral y Piñero han consultado obras de referencia escritas en la época, como Guerra de los judíos, de Favio Josefo; Historia romana, de Dión Casio; Cartas, de Plinio el Joven; Vidas de los doce césares, de Suetonio; Historia de Roma desde su fundación, de Tito Livio, y, por supuesto, los Evangelios y el Nuevo Testamento. Además, para ayudar al lector a situarse en el entorno histórico, el libro cuenta con mapas, árboles genealógicos de sus principales protagonistas y un apéndice cronológico con los hechos más destacados de ese medio siglo. 

Si los hechos que narra EL TRONO MALDITO son apasionantes, mucho más lo son los personajes que transitan por sus páginas. Desde el difunto Herodes El Grande, cuya presencia está latente en toda la novela, hasta sus hijos Arquelao, Antipas y Filipo; desde los emperadores Augusto, Tiberio y Calígula, hasta los sacerdotes Anás y Caifás; desde Salomé y Livia, mujeres influyentes en la política de su tiempo, hasta Glafira, Herodías o Rut, féminas que hacen perder la cabeza a los poderosos; desde los espías de Hipódamo, a los muchos agitadores y revolucionarios que luchaban por ver a Israel libre del dominio romano; desde procuradores y legados romanos hambrientos de dinero, como Sabino o Poncio Pilato, a profetas como Juan el Bautista y Jesús de Nazaret; desde personajes corruptos y egoístas como Julio Agripa a prudentes consejeros como Nicolás de Damasco. Todos, en mayor o menor medida, protagonizan las diversas tramas que conforman el hilo conductor de esta novela. 

LA TRAMA 

EL TRONO MALDITO es una novela de grandes momentos y apasionantes protagonistas. Pero también de tramas que atrapan desde el comienzo la atención del lector. Por debajo de la historia principal, que es la lucha enconada por el trono vacante de Israel que mantienen los hijos del difunto Herodes, subyacen otras muchas: las bajas pasiones desatadas del etnarca Arquelao; el amor imposible entre el griego Hipódamo y la judía Rut; las frágiles relaciones entre el Imperio Romano y sus vecinos orientales, como los nabateos; la desesperación de Antipas y su mujer Herodías por conseguir el ansiado trono de los judíos… Todas funcionan como las teselas de un mosaico. Y como trasfondo, un pueblo que en muy diversos momentos se levanta contra sus dirigentes en quienes personifican el poder de Roma. Y hay otros momentos en los que se enfrentan directamente a los romanos con no demasiada fortuna. 

A la muerte de Herodes, su hermana Salomé es la depositaria de la última voluntad del rey de los judíos, que ha decidido que su sucesor en el trono de Judea sea su hijo Arquelao. Esta decisión, que tiene que ser ratificada por el emperador Augusto, no complace a Salomé, que prefiere que sea Antipas, hermano menor del designado, el que ocupe el trono vacante. Y aquí tenemos ya el primer gran choque que da origen a múltiples peripecias. 

Sin embargo, más que renunciar al control de una parte de sus dominios, lo que realmente desea Augusto es convertir a Israel en una provincia más, sin ningún tipo de privilegio que acarree comparaciones que sirvan de excusa para romper la unidad del Imperio y la aplicación del Derecho Romano. Sabe que eso traería consigo la desestabilización de una zona conflictiva. 

Más adelante, y ante la tensión que se genera entre Arquelao y Antipas, Augusto vuelve a convocar a los judíos para transmitirles su decisión Dios no nombrar rey de todo Israel a ninguno de los dos. Con esta decisión, Augusto deja claro que no confía en los hijos de su antiguo amigo. El trono real queda vacante, lo que parece confirmar la suposición de que está maldito. Además, acrecienta el odio que Arquelao siente hacia su hermano, pero no puede hacer nada contra él, salvo dejar pasar el tiempo y vigilar las posibles conspiraciones que hagan peligrar su puesto. Para esta misión, contará con la ayuda de Hipódamo, un joven de origen griego, al que nombra jefe de la Policía. 

El tiempo va pasando. Arquelao endurece su forma de gobernar y provoca la indignación de su pueblo por su lujuria, su lascivia y sus constantes escándalos. Cada vez son más las voces en contra de Arquealo que piden en Roma que acaben con él. Augusto decide actuar contra ese pernicioso gobierno, convoca a Roma a Arquelao y le comunica que queda confinado “en una aldea cerca de la ciudad de Viena de las Galias (…) todos tus bienes son confiscados y pasan a formar parte de la Hacienda imperial… A partir de este mismo momento, las regiones de Judea, Samaria e Idumea pasan a ser una provincia bajo administración directa del Imperio. Augusto muere sin resolver el problema del trono de Israel. Al frente del Imperio le sucede Tiberio, amigo personal de Antipas 

Antipas continúa esperando que lo nombren rey, pero las cosas no son fáciles. Es este momento cuando aparece en escena Juan Bautista y se enfrenta a Antipas… con el resultado que es conocido. Tras la muerte de El Bautista a manos de Antipas, Jesús se queda como única cabeza del movimiento que proclama la inminente llegada del reino de los cielos. El número de sus seguidores no para de crecer. Allá donde va, la gente se reúne para escuchar sus palabras, lo que inquieta a Antipas. No quieren tomar una decisión sobre ese hombre y dejarán que sea Poncio Pilato, el gobernador romano de Judea y Samaria nombrado por Tiberio, quien tome la decisión de atajar los disturbios y conflictos ocasionados por Jesús y sus seguidores. Para ello, contará con la ayuda de Caifás, el sumo sacerdote del Templo de Jerusalén, y su suegro, el poderoso Anás. 

Jesús no es el protagonista de esta novela –lo son otros y entre ellos algunas mujeres que tienen un papel muy destacado— pero sus momentos finales son interesantes para el propósito de la novela. Aquí los autores relatan escenas de su prendimiento, juico y muerte, que han sido tratados muchas veces en las novelas y el cine, por lo que estos episodios son tratados con cuidado, y creemos con mucha habilidad. 

Aunque la muerte de Jesús causa alegría a Antipas, este siente que tiene otro problema frente a él: la actitud de su cuñado Julio Agripa, cuyas andanzas en Roma preocupan al tetrarca de Galilea y Perea. Ocioso, despreocupado, con ganas de vivir, Agripa se entrega a una vida de lujo y dilapidación. Gran derrochador, se verá obligado a huir de Roma a causa de sus deudas. Herodías acoge a su hermano y su esposa, pero también tendrá que marcharse de Tiberiades por su mala relación con Antipas. 

Tras varios engaños y huidas desesperadas, Agripa vuelve a Roma y retoma sus antiguas relaciones con Calígula, hijo de Germánico, que sucederá a Tiberio al frente del Imperio. 
Una de las primeras decisiones que tendrá que tomar Calígula será la resolución del trono de Israel, todavía vacante como si pesara sobre él una maldición. Como ser divino, Calígula querrá sorprender a todos. Así, escribe una carta al Senado proponiendo que el ilustre y noble Julio Agripa reciba la tetrarquía de las regiones orientales de Batanea y Gaulanítide, para que las gobierne con el título de rey, ¡Julio Agripa, rey de los judíos con el nombre de Herodes Agripa I! 

En Israel, esta decisión es bien acogida y creen que la llegada del rey Herodes Agripa a las regiones vecinas va a traer una época de próspera felicidad, pero nada más lejos de la realidad. Antipas, el eterno aspirante al trono de Israel, desea vivir sus últimos años en paz, mientras que Herodías, envidiosa de la suerte de su hermano, insta a su marido a luchar por sus derechos a la corona. 

Finalmente, en un desenlace que creemos apasionante, la trama muestra cómo todos los que habían participado en los asesinatos de Juan Bautista y Jesús van recibiendo su propio merecido. De entre todos los protagonistas, primarios y secundarios, se salva una bella mujer, cuyo destino final emocionará sin duda a los lectores. Después de tantos sucesos, aventuras, tantas perfidias, traiciones y peripecias, el final de la novela introduce un estado de calma y de serenidad con una perspectiva gozosa para los seguidores de Jesús, el gran perseguido de la trama. 


El próximo día añadiré algunas claves que la novela “El Trono maldito” ofrece para entender la complicada vida de algunos israelitas en el siglo I, y algunas respuestas a preguntas que nos han formulado en diversas entrevistas. 

15º Libro 2014 (2 Oct - 8 Dic)

15º Libro 2014 (2 Oct - 8 Dic)

 

El umbral de la eternidad

KEN FOLLETT

DATOS DEL LIBRO

  • Nº de páginas: 1152 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editoral: PLAZA & JANES EDITORES
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788401342196



RESUMEN DEL LIBRO

En el año 1961 Rebecca Hoffman, profesora en Alemania del Este y nieta de lady Maud, descubrirá que la policía secreta está vigilándola mientras su hermano menor, Walli, sueña con huir a Occidente para convertirse en músico de rock.

George Jakes, joven abogado que trabaja con los hermanos Kennedy, es un activista del movimiento por los derechos civiles de los negros en Estados Unidos que participará en las protestas de los estados del Sur y en la marcha sobre Washington liderada por Martin Luther King.

En Rusia las inclinaciones políticas enfrentan a los hermanos Tania y Dimka Dvorkin. Este se convierte en una de las jóvenes promesas del Kremlin mientras su hermana entrará a formar parte de un grupo activista que promueve la insurrección.

A través de escenas impactantes y protagonistas fascinantes  Ken Follett nos presenta un mundo que pensábamos conocer pero que nunca más que nos parecerá lo mismo.

El umbral de la eternidad  cierra esta gran trilogía y  la crónica de un siglo turbulento.  En ella vivimos la historia íntima y personal de tres generaciones de cinco familias cuyas vidas  fueron marcadas por dos guerras mundiales, la Revolución rusa,  la Guerra Civil española y la Guerra Fría, junto con los profundos cambios sociales que las acompañan.

 *********************

20121210135902-el-invierno-del-mundo.jpg

 

LA CAIDA DE LOS GIGANTES

KEN FOLLETT

DATOS DEL LIBRO

  • Nº de páginas: 1024 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editoral: PLAZA & JANES EDITORES
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788401337635

RESUMEN DEL LIBRO

"Esta es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros."Ken FollettLa historia empieza en 1911, el día de la coronación del rey Jorge V en la abadía de Westminster. El destino de los Williams, una familia minera de Gales, está u nido por el amor y la enemistad al de los Fitzherbert, aristócratas y propietarios de minas de carbón. Lady Maud Fitzherbert se enamorará de Walter von Ulrich, un joven espía en la embajada alemana de Londres. Sus vidas se entrelazarán con la de un asesor progresista del presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, y la de dos hermanos rusos a los que la guerra y la revolución les ha arrebatado su sueño de buscar fortuna en América.Tras el éxito de Los pilares dela Tierra y Un mundo sin fin, Ken Follett presenta esta gran novela épica que narra la historia de cinco familias durante los años turbulentos de la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa y la lucha de hombres y mujeres por sus derechos. 

 **************

20101222153754-la-caida-de-los-gigantes.jpg

EL INVIERNO DEL MUNDO

KEN FOLLETT

DATOS DEL LIBRO

  • Nº de páginas: 960 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editoral: PLAZA & JANES EDITORES
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788401353192

 

RESUMEN DEL LIBRO

Isabel San Sebastián recomienda El invierno del mundo de Ken Follett “La nueva novela de Ken Follett me ha me ha atrapado desde la primera página, como lo hizo La caída de los gigantes. Me encanta su manejo de las múltiples tramas y su forma directa de narrar, pero sobre todo admiro la excelente recreación histórica, que c onsigue transportarte a la época como si fueras uno más de sus personajes" En el año 1933, Berlín es un foco de agitación política y social. Lady Maud, ahora la esposa de Walter von Ulrich y madre de dos hijos, publica artículos en una revista semanal que ridiculizan al partido nazi mientras su marido manifiesta su oposición en el gobierno. Sin embargo, parece que nada podrá frenar el poder ascendente del canciller Adolf Hitler. Cuando Maud recibe la visita de Ethel Williams y su hijo Lloyd, todos serán testigos de la tiranía y la represión de la nueva Alemania.El reino del Tercer Reich se extenderá hasta Francia y más allá de la frontera rusa. Mientras, en Inglaterra, Lloyd Williams, activista político como su madre, luchará en el ejército británico para intentar frenar dicho avance, antes de alistarse en las brigadas internacionales de la guerra civil española, donde participará en la ofensiva de Zaragoza y la batalla de Belchite.Ty Gwyn, la mansión familiar de los Fitzherbert en País de Gales, se convertirá en acantonamiento para oficiales, y durante su estancia, Lloyd se sentirá atraído por la mujer de Boy Fitzherbert, la rica heredera americana Daisy Peshkov.En esta magnífica novela épica, Ken Follett transportará al lector a través de una Europa en ruinas, quebrada de nuevo por las guerras y los conflictos ideológicos. Los hijos de las cinco familias, protagonistas de La caída de los gigantes, forjarán su destino en los años turbulentos de la Segunda Guerra Mundial, la guerra civil española, el bombardeo de Pearl Harbor y la era de las bombas atómicas americanas y soviéticas. 

14º Libro 2014 (1 Sep - 1 Oct)

14º Libro 2014 (1 Sep - 1 Oct)

El Reino de Cristiania

Gabriel Pozo


Ficha técnica:

TÍTULO: " El Reino de Cristiania"
PÁGINAS: 672
TAMAÑO: 15x23cm
ENCUADERNACIÓN: RÚSTICA CON SOLAPA
PRECIO: 20 €
ISBN: 978-84-15275-29-9
EDITORIAL ATRIO (COLECCIÓN NARRATIVA HISTÓRICA)
Resumen:

Novela basada en un hecho real: La Hueste de Hispania.

En 1125, Alfonso I el Batallador organiza una cruzada a la capital del imperio almorávide, Granada. Su intención es establecer un reino cristiano –Cristiania- desde el que irradiar la conquista de Al-Andalus. Le acompañaron varios caballeros cruzados francos que habían combatido en la primera cruzada a Jerusalén; al frente de ellos, Gastón de Bearn, primer Señor y Alcaide de Zaragoza entre 1118 y 1130.

El plan lo rumiaba en su cabeza desde la conquista de Zaragoza. Pero la decisión la tomó tras muchas cartas de mozárabes de Al-Andalus pidiéndole ayuda contra el infiel que los sojuzgaba. Y por la llegada de una embajada de cristianos granadinos: le embaucaron y deslumbraron con los fabulosos tesoros del reino de Granada, escondidos bajo el legendario Palacio del Gallo y la judería. Miles de mozárabes se levantarían en armas al verlos llegar.
Tomó varios miles de jinetes y otros tantos de infantes, acosó los reinos musulmanes de Valencia, Játiva, Denia, Murcia y Almería. Se plantó ante las fuertes murallas de Granada a exigir su rendición. La empresa no resultaría tan fácil como le prometieron. Entonces se dedicó a saquear el territorio; llegó hasta cerca de Córdoba, Sevilla y Málaga. Ganó batallas y escaramuzas.
Este escenario histórico es el fondo de una trama en la que se mueven varios mozárabes compinchados con la Hueste de Hispania. Intentarán abrir las cámaras del enorme tesoro del imperio almorávide para levantar con él a cristianos y musulmanes descontentos con el tirano emir bereber; llegarán a tocar el poderoso tesoro de Moisés, traído de Israel tras la segunda destrucción del Templo de Salomón. Ahora sepultado bajo el Templo de la judería Garnatha Al-Yehud. Allí fue escondido por la tribu davídica de Israel tras el pogrom de 1066.
La trama nos muestra las miserias humanas: la cobardía entre amigos íntimos; la traición sin límite por el oro. También la fidelidad y el amor trágico. Se sucede una retahíla de hechos asombrosos, difíciles de entender en nuestra época.
La ambientación nos describe las primeras décadas del nacimiento de dos reinos: el musulmán de Granada y el cristiano de Zaragoza. Dos ciudades que se están formando social y urbanísticamente.
La Hueste de Hispania sufre dos reveses importantes, que la hacen desistir de crear su reino cristiano en Granada: la llegada de un potente ejército desde África y la inoportuna subida al trono de Alfonso VII de León, Castilla y Toledo, hijastro de el Batallador. Éste supone una amenaza para el reino de Aragón y Navarra, que lleva muchos meses abandonado por su rey y sin ejército. Alfonso el Batallador decide retornar rápidamente a Zaragoza, llevándose a casi quince mil cristianos tras de sí para repoblar sus tierras aragonesas (El 10% de sus habitantes proviene de esos mozárabes). El resto de mozárabes granadinos son asesinados o deportados a África por su complicidad.
Varios de los cristianos exiliados a Saraqusta se van a encargar del impulso de las artes y letras; en su scriptorium van a brillar los códices más importantes del momento (Historia Roderici y Códex Calixtinus, entre otros). También protagonizarán la construcción de su catedral al estilo románico; erigirán la Abadía de la Santa Capilla del Pilar y el impulso de la tradición pilarista.
Una serie de muertes achacada a una maldición -relacionada con la profanación del sancta sanctorum del Templo judío de Garnatha- no va a permitir a casi ninguno de nuestros protagonistas vivir el final de sus proyectos.
La historia dibuja claramente el fin de la convivencia  de cuatro siglos entre las tres culturas (musulmana, cristiana y judía), a partir de finales del siglo XI en tierras de Al-Andalus.
Todo ello lo conocemos gracias a un cronista de excepción que lo vivió de cerca y dejó unas notas manuscritas. Esta referencia escrita apareció casualmente en 1988.

13º Libro 2014 (14 Ago - 31 Ago)

13º Libro 2014 (14 Ago - 31 Ago)

LA TABLA ESMERALDA

CARLA MONTERO

Datos del libro

  • Nº de páginas: 752 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editoral: PLAZA & JANES EDITORES
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788401353109

Resumen del libro

Dos historias de amor separadas en el tiempo pero unidas por el misterio de un cuadro desaparecido. Un peligroso juego de amenazas e intereses ocultos que cambiará la vida de los protagonistas para siempre.Madrid, en la actualidad. Hasta que El Astrólogo se cruzó en su camino, Ana, una joven historiadora del arte del Museo del Prado,llevaba una vida tranquila junto a Konrad, un rico empresario y coleccionista de arte alemán. Pero una carta escrita durante la Segunda Guerra Mundial los pone sobre la pista del misterioso cuadro atribuido a Giorgione, el enigmático pintor del Renacimiento. Alentado por el enorme valor de El Astrólogo, Konrad convence a Ana para embarcarse en su búsqueda. La joven, consciente de todas las dificultades que se le presentan, pedirá ayuda al doctor Alain Arnoux de la Universidad de la Sorbona, especialista en localizar obras de arte expoliadas por los nazis. Pero esta decisión sólo parece complicarle las cosas.París, durante la ocupación alemana. El comandante de las SS, Georg von Bergheim, militar de élite y héroe de guerra, acaba de recibir una orden: debe encontrar el paradero de un cuadro de Giorgione, conocido como El Astrólogo. Hitler está convencido de que la obra esconde un gran enigma, una revelación que ha pasado de mano en mano durante siglos. La búsqueda conduce al comandante hasta Sarah Bauer, iniciándose entre ellos una persecución trepidante que tendrá consecuencias inesperadas para ambos.