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FUTBOL NACIONAL

COPA DEL REY 2009/10

COPA DEL REY 2009/10

 

19.5.2010 –FINAL DE LA COPA DEL REY 2009/10

109ª Copa de España

    ATLETICO 0-2 SEVILLA 

 

At. Madrid

0

 

 

2

Sevilla

 

  13

De Gea

  3

Antonio López

  17

Ujfalusi

  18

Domínguez

  21

Perea

  12

Assunçao

  19

Reyes

  20

Simao

  5

Tiago

  7

Forlán

  10

Agüero

 

 

  1

Palop

  4

Squillaci

  14

Escudé

  24

Konko

  7

Jesús Navas

  8

Zokora

  11

Renato

  16

Capel

  37

Luna

  12

Kanouté

  19

Negredo

 

 

CAMBIOS

 

59'

Simao por Jurado

59'

Assunçao por Raúl García

 

 

66'

Negredo por Romaric

87'

Capel por Perotti

90'

Renato por Lolo

 

 

ENTRENADORES

 

Quique Flores

 

 

Antonio Alvarez

 

 

GOLES

 

 

 4' 

0-1 Gol Capel

 90' 

0-2 Gol Jesús Navas

 

 

TARJETAS

 

69' 

Ujfalusi Tarj. A

 

 

6' 

Renato Tarj. A

35' 

Luna Tarj. A

61' 

Squillaci Tarj. A

83' 

Kanouté Tarj. A

 

 

OTROS DATOS DE INTERÉS

 

Copa del Rey

Estadio: Camp Nou

19/05/2010 21:30

Arbitro: Mejuto González

 

 

 

 

 

 

Ganó el serio, cayó el alegre

Un Sevilla muy fiable conquista el título ante un Atlético ilusionado pero sin aire  

El equipo más fiable, y puede que también más experto y aburrido, ganó una final de Copa que comenzó de manera muy divertida y acabó como el rosario de la aurora por un calentón muy repetido en situaciones extremas: Capel se cayó ante la entrada de Perea, que anticipó fuerte y bien, y se armó la de Dios es Cristo. Hubo más que zarandeos, salieron los suplentes del Sevilla y hasta pareció que Agüero agarraba a más de uno por el pescuezo. El árbitro solucionó el altercado con el correspondiente fuera de banda y ahí se acabo el lío y se desbravó el Atlético, falto de aire, que no de ilusión y de fútbol. La jugada subrayó, en cualquier caso, la intensidad y emoción que siempre ha tenido la Copa, también cuando el cartel es inédito.

 

Atlético 0 - Sevilla 2

Atlético: De Gea; Ujfalusi, Perea, Domínguez, Antonio López; Reyes, Assunção (Raúl García, m. 59), Tiago, Simão (Jurado, m. 59); Forlán y Agüero. No utilizados: Joel; Valera, Juanito, Camacho y Salvio.

Sevilla: Palop; Konko, Squillacci, Escudé, Luna; Navas, Zokora, Renato (Lolo, m. 92), Capel (Perotti, m. 87); Kanouté y Negredo (Romaric, m. 67). No utilizados: Varas; Navarro, Stankevicius y Rodri.

Goles: 0-1. M. 4. Capel recoge un rechace al borde del área y bate desde la frontal a De Gea con un gran disparo. 0-2. M. 90. Navas se va por velocidad de Domínguez, regatea a De Gea en el área y marca.

Árbitro: Mejuto González. Amonestó a Renato, Luna, Squillacci, Ujfalusi y Kanouté.

Camp Nou: 98.772 espectadores.

La trayectoria avalaba al Sevilla y suyo fue el trofeo, después de su victoria en el Camp Nou, el mismo escenario en el que edificó su triunfo final después de ganar en octavos al campeón Barcelona. Aquella noche marcó Capel, un chico que pasó por la Masia, y ayer volvió a resolver el extremo andaluz, protagonista para lo bueno y para lo malo. Al Atlético de nada le sirvió ser más jovial y juguetón, más futbolero. No pudo repetir el doblete soñado de los noventa. Le dio mil vueltas al partido y no encontró la portería frente a un rival que asumió la condición de favorito otorgada por su presidente hasta las últimas consecuencias. Aguantó el Sevilla en el campo y en el fondo norte, siempre en situación de inferioridad numérica, dispuesto a batirse como el campeón que siempre ha sido en los últimos años.

Ningún torneo provoca la movilización social de la Copa, ni hay competición que depare liturgias tan insopechadas, como muy bien se apreció ayer en el Camp Nou. El estadio del Barça, habitualmente sereno y tranquilo, más mágico que intimidador, expresión del barcelonismo y del catalanismo, apareció ruidoso y muy colorido, lúdico y festivo, salpicado de banderas españolas, pintado de rojo y blanco. Rugía la afición del Atlético, mayoritaria, y cantaba la del Sevilla, muy flamenca, tocada con el sombrero andaluz puesto de moda por su presidente, mientras en el palco que habitualmente preside Joan Laporta, declarado independentista, se escuchaba el himno de España, que sonó corto y rápido. El príncipe Felipe, aficionado del Atlético que ya estuvo en la final de la Liga Europa de Hamburgo, presidía la final por ausencia del Rey Juan Carlos, convaleciente de su intervención.

Los futbolistas se contagiaron del ambiente vertiginoso de los aficionados. La final tuvo un tono optimista, nada especulador ni angustioso, como pasa tantas veces, seguramente porque los dos equipos se sentían más aliviados que nunca después de cumplir sus objetivos: el Sevilla alcanzó la Champions en el tiempo añadido del último partido jugado en Almería y el Atlético ganó la Liga Europa la semana pasada. Así que se imponía un encuentro dinámico, de ida y vuelta, terreno abonado para las dos delanteras, por encima de las defensas. No habían pasado ni cuatro minutos y ya se habían contado tres ocasiones y un gol: Navas tiró, el balón dio en Domínguez y el rechace lo engatillo Capel con la zurda desde el balcón del área. También Ujfalusi tuvo el gol cantado por el Atlético y no atinó porque su triple remate solo encontró a zagueros del Sevilla.

Aunque le faltó continuidad en el juego, el Atlético siempre estuvo en el partido por su capacidad para protagonizar jugadas episódicas: dos muy interesantes, además de la de Ujfalusi, antes de llegar al descanso. Agüero se arrancaba de vez en cuando y no supo colar la pelota con la portería franca y Forlán, que seleccionaba sus esfuerzos, exigió en un remate muy difícil a Palop. Al Sevilla le redimieron entonces sus dos centrales, muy aplicados, y finalmente Palop, fallón en los centros laterales y, en cambio, solvente bajo palos. Las llegadas del Atlético fueron más cuantiosas que las del Sevilla, que solo pudo aumentar su renta en un remate de Squilaci después de un rechace con el culo de Perea.

El descanso no alteró el paisaje del partido. Volvió a la carga el Atlético y aguardó el Sevilla, un equipo que ha perdido energía y, sin embargo, mantiene un buen oficio competitivo, es más experimentado en partidos de la envergadura del que se jugaba anoche en el Camp Nou. A veces, sin embargo, el currículo no sirve cuando se enfrenta a rivales con el entusiasmo del Atlético, muy generoso, menos clarividente. Le faltó un punto de lucidez para rematar un partido que se trabajó con los titulares y con los suplentes. Los cambios de Quique Sánchez Flores permitieron a los rojiblancos mantener sus expectativas de éxito mientras que el Sevilla se encomendó a la contra y a la estrategia. El indultado Negredo dispuso precisamente de la pelota que podía cerrar la final, un mano a mano con De Gea, y perdió la ocasión porque remató mal y le aguantó muy bien el portero.

El encuentro y, por extensión la final, había quedado a merced sobre todo del creativo Jurado al tiempo que el Sevilla se encomendaba a Romaric. Atacaba el Atlético y se defendía el Sevilla, a favor de marcador, experto y menos irregular que el Atlético, confiados los rojiblancos hasta el final en un gesto de sus artistas. Agüero y Forlan no comparecieron y Navas, un canterano como Capel, sentenció en el último minuto después de una pérdida de pelota de Perea. El Atlético había sido demasiado ingenuo frente a un rival muy puesto y fiero, más selectivo y certero, acostumbrado a marcar al incio y al final de sus partidos más difíciles, da igual que sea en la Liga que en la final de la Copa. La alegría con la que la hinchada sevillista celebró el triunfo al ritmo del "Arrebato" y la entrega de la afición rojiblanca hacia sus futbolistas fue el mejor epílogo para una final estupenda. La Copa conquistó también al Camp Nou.

 

ATHLETIC CLUB de BILBAO

ATHLETIC CLUB de BILBAO

 

ATHLETIC CLUB

Orígenes y antecedentes:

Hizo aparición el fútbol en la villa de Bilbao en el año 1892 cuando los británicos pertenecientes al Club Atleta de Astilleros del Nervión jugaban durante sus ratos de ocio en las instalaciones adjuntas del hipódromo de Lamiako, sito en el vecino término de Leioa. La práctica de este deporte prendió pronto entre la juventud local y en 1894, miembros de la recién constituida Sociedad Gimnástica Zamacois, una entidad polideportiva fundada en octubre de ese año en honor de José María Zamacois, notable gimnasta propietario del gimnasio en donde estos entrenaban, ya se enfrentaban a un combinado británico con resultado adverso. Pero el gran impulso llega poco después; en 1898 cuando Carlos Castellanos, recién llegado de Inglaterra, busca seguidores entre la Sociedad Gimnástica Zamacois de la capital para practicar con asiduidad dicho deporte.

Tras un periodo de aprendizaje y conscientes del auge que experimenta en Madrid y Barcelona, a mediados de 1900 funda el Bilbao Foot-ball Club. Este viste con camisa y pantalón blanco, siendo Castellanos elegido presidente. La sociedad recién nacida, que no está registrada en organismo oficial alguno, deseosa de poder jugar, busca un terreno de juego donde poder empezar a desarrollar sus actividades, encontrándolo rápidamente en el popular hipódromo de Lamiako, feudo en donde venían actuando los británicos y el cual mantiene en régimen de alquiler.

Bilbao Foot-ball Club

Siguiendo el ejemplo del recién creado Bilbao F.C., en febrero de 1901 desde las tertulias del Café García de la capital vizcaína, otros miembros de la Sociedad Gimnástica Zamacois como Juan Astorquia, Alejandro Atxa y Enrique Goiri entre otros, lanzan la idea de constituir un nuevo club de fútbol al que denominarán Vizcaya Athletic Club, quien viste camisa partida blanca y azul con pantalón negro, jugando en la campa de Santa Eugenia situada en la barriada de Las Arenas dentro del término de Getxo. Estos se constituyen como club al redactar sus estatutos el 11 de junio, y se registran legalmente el 5 de septiembre de 1901, siendo Luís Márquez su primer presidente. A finales de ese mismo año, el Bilbao F.C. ofrece a los atléticos la posibilidad de compartir el alquiler de Lamiako en vistas de repartir gastos, accediendo estos de buen gusto y acabando a los pocos meses por construir un segundo campo.

 

Vizcaya Athletic Club

Inevitablemente, la rivalidad surge de inmediato y en sus encuentros el equilibrio es casi total, destacando la habilidad de ambos contendientes. Fruto de su fama, los dos clubs reciben desde Madrid la invitación por parte del recién constituido Madrid F.C. para asistir a esta capital a disputar un torneo en primavera con motivo de la Coronación de S.M. el Rey D. Alfonso XIII. Tanto Bilbao F.C. como Vizcaya Athletic Club empiezan en esas fechas a tener problemas económicos e inicialmente declinan tal ofrecimiento. Sin embargo, los retos lanzados por el Bilbao F.C. hacia el F.C. Barcelona durante esos meses propugnando su pretendida superioridad, hacen que no puedan excusarse y ya en marzo forman un combinado denominado Club Bizkaia que se enfrenta al Burdigala francés en dos ocasiones, imponiéndose siempre los bilbaínos y sirviendo de preparativo para el torneo de Madrid, en el cual se inscriben bajo esta denominación en lengua vasca, siendo denominado en las crónicas de prensa de la época como Club Vizcaya.

Club Bizkaia (1902)

El éxito de la experiencia y su alto nivel deportivo hace que una vez presentes en Madrid se impongan a todos sus rivales conquistando el torneo. Así pues, vencen en el primer encuentro por 5-1 al Club Español de Foot-ball, humillan al New F.C. en el segundo con el escandaloso resultado de 8-1, y vence en la final al F.C. Barcelona por 2-1. La alineación campeona estaba formada por: L. Arana, E. Careaga, P. Larrañaga, L. Silva, A. Arana, Goiri, Cacaeaux, Astorquia, Dyer, R. Silva y Evans. Los barcelonistas, segundos clasificados, enterados de que se han enfrentado a una selección de jugadores de los dos clubs existentes en la ciudad vizcaina en lugar del Bilbao F.C., protestan amargamente los dias posteriores sin obtener beneficio alguno.

Pero el fútbol bilbaíno por estos tiempos no se limita a estos dos clubs poderosos que marcan la vida futbolística de la ciudad, puesto que comparten vida con dos sociedades más humildes pero no por ello carentes de importancia como resultan ser el Iberia Foot-ball Club y el Unión Foot-ball Club, protagonista este último de una combinación de jugadores transitoria con el Athletic Club actual que reportará un subcampeonato de Copa de España a la capital vizcaína en 1907.

Historia del club:

Tras este torneo considerado como la primera Copa de España no oficial, ambos clubs vuelven a la realidad y continúan con sus problemas económicos por la falta de pago al corriente de los socios, decidiendo el 29 de marzo de 1903 fusionarse en una sola entidad a la que denominan Athletic Club de Bilbao, adoptando los colores del Vizcaya A.C.. Los presidentes de ambos clubs en el momento de la fusión eran Juan Astorquia (del Athletic) y Luis Arana (del Bilbao F.C., elegido tras la muerte de Carlos Castellanos a principios de 1903). Su fortaleza hace que se adjudiquen el Campeonato de España de 1903 ante el Madrid F.C. al vencer por 3-2. Aprovechando este torneo se funda la sucursal bilbaína de Madrid, el denominado Athletic Club de Madrid. El 15 de noviembre de ese año se convoca una reunión para dilucidar la continuidad del club ante la falta de entrenamientos, partidos y pagos, optándose afortunadamente por seguir en activo. Durante los años 1904 y 1905 el Athletic Club no disputa encuentros con otros rivales, pero paradójicamente se adjudica una Copa del Rey, pues en 1904 los participantes madrileños de la Fase Final por amplias divergencias entre ellos renuncian a jugar y el representante catalán, el Club Español de Foot-ball, siguiendo a los madrileños lo hace igualmente, quedando los bilbaínos campeones sin realizar un solo encuentro. En 1905 se presentan con una plantilla integrada con jugadores del filial madrileño, perdiendo la final ante el Madrid F.C. por 0-1. En 1906 se plantan en otra Final, ahora sí con jugadores locales, y pierden ante el Madrid F.C. por 1-4.

En 1907, el Athletic Club de Bilbao atraviesa una profunda crisis y se presenta en el Campeonato de España con un combinado denominado igualmente como Club Bizkaia y presidido por E. Sevilla, que cambia su nombre a la hora de inscribirlo a Vizcaya Club, en el cual figuran jugadores del Athletic Club bilbaíno y del Unión F.C.. Este torneo se disputó por el sistema de Liguilla a partido único, siendo los resultados de los vizcaínos los siguientes: victoria por 2-3 frente al Madrid F.C., 5-0 frente al Hamilton F.C. de Salamanca, derrota por 2-1 ante el Vigo F.C., y 4-0 a favor frente al Huelva Recreation Club en la última ronda. Al empatar a 6 puntos con el Madrid F.C., se tuvo que disputar un encuentro de desempate, perdiendo la Final ante el conjunto local por 0-1. La alineación de los representantes bilbaínos en la Final fue la siguiente: Larrea, A. Sena, Arzuaga, M. Sena, Simmons, García, Cardenas, Murga, Irizar, Celada y Asuero.

Vizcaya Club (1907)

 

Son tiempos de crisis y los jugadores bilbaínos renuncian a presentarse en Madrid en la edición de 1908, con lo cual el Athletic Club de Bilbao ha de recurrir al uso de la plantilla de la sucursal madrileña, siendo eliminados. En 1909, siguiendo con la moda de hacer combinados para asistir a la Copa de España, solicitan presentar un combinado con el potente Ciclista F.C., de San Sebastián. Para formalizar tal acuerdo, juegan un partido previo entre ambos en el cual se alinean extranjeros en uno y otro bando de forma no convenida, suscitando un enfrentamiento que de repente acaba con la pretendida combinación y naciendo hasta la actualidad una enconada rivalidad.

Durante 1910 existen dos Federaciones Nacionales separadas entre sí, la Federación Española de Foot-ball y la Unión Española de Clubs de Foot-ball, perteneciendo los conjuntos vascos a esta última. El 7 de septiembre de 1909 nace la Sociedad de Foot-ball al cambiar de nombre el Ciclista F.C. de San Sebastián, pero la Unión Española de Clubs no admite entidades con pocos años de vida, con lo cual los donostiarras se inscriben en el torneo con el nombre de otro club, el Vasconia Sporting Club, equipo de mayor antigüedad, llegando a la Final ante el Athletic Club de Bilbao en la que son derrotados por 0-1. En 1910 el Athletic Club de Bilbao se traslada al Campo de Jolaseta en Neguri por el aumento de su masa social, adoptando la hoy en día clásica camisa rojiblanca y ganando la Copa de 1911 en su propio feudo ante el C.D. Español de Barcelona por 3-1. Como el Campo de Jolaseta anda distante del propio Bilbao, se decide construir un nuevo campo, ahora en la misma villa, dando como resultado el 21 de agosto de 1913 el estreno del Campo de San Mamés, junto a la Gran Vía bilbaína. En la Copa del Rey se pierde la Final disputada en Madrid ante el Racing Club de Irún: 2-2 tras prórroga en el primer encuentro y 0-1 en el segundo encuentro de desempate. Aún ganarán los bilbaínos tres Copas más mostrando su poderío, la de 1914 ante el España F.C. de Barcelona, 2-1; la de 1915 ante el Real C.D. Español, 5-0; y la de 1916 ante el Madrid F.C. por 4-0. Son los tiempos de: Belauste, Ibarretxe, Pitxitxi, Zubizarreta y Acedo. El Athletic Club de Bilbao consigue también el Campeonato del Norte en las ediciones de 1914, 1915 y 1916; pero a partir de entonces es superado por el Arenas Club de Guecho, quien pasa a disputar la Copa de España.

Recién estrenados los años veinte, el club conquista el Campeonato del Norte en las ediciones 1920 y 1921, pasando desde 1922 a ser denominado Campeonato de Vizcaya por la separación de Guipúzcoa. El club bilbaíno es el gran dominador de este torneo, ganando también en los años siguientes: 1923, 1924, 1926, 1928 y 1929. En la Copa del Rey perde la Final de 1920 ante el F.C. Barcelona por 0-2, conquistando las ediciones de 1921 ante el Athletic Club de Madrid, ya independizado, con el resultado final de 4-1, y la de 1923 ante el C.D. Europa por 1-0. Socialmente el club gana adeptos y San Mamés se amplia con nuevas gradas. Los rojiblancos que cuentan con Sesúmaga y Sabino en los primeros años, en el segundo lustro ya no consiguen levantar el título de Copa. En 1928 se acuerda formar el Campeonato Nacional de Liga y el Athletic Club como entidad más laureada, entra a formar parte de la Primera División, debutando en la temporada 28/29 con un tercer puesto. En la campaña 29/30 consigue su primer título de Liga sin perder un solo encuentro.

Se inicia en la década de los treinta un periodo espléndido, cortado de raíz por la Guerra Civil, en el que se obtendrán numerosos títulos. A nivel regional se conquista el Campeonato de Vizcaya en los años 1931, 1932, 1933 y 1934. En la Copa de España (de la II República entre 1932 y 1936), se obtiene el entorchado en cuatro ocasiones consecutivas: en 1930 ante ante el Real Madrid F.C., 3-2; en 1931 ante el Real Betis Balompié, 3-1; en 1932 ante el F.C. Barcelona, 1-0; y en 1933 ante el ahora Madrid F.C. por 2-1. El Athletic Club cuenta con un equipazo que es base de la Selección Nacional, destacando grandes jugadores como el meta Blasco, Castellanos, Urquizu, Muguerza, Lafuente, Iraragorri, Bata y Gorostiza. En el Campeonato de Liga se convierte en el gran dominador siendo el club más admirado de todo el estado, pues en la temporada 30/31 es Campeón en un triple empate con Real Racing Club de Santander y Real Sociedad de Foot-ball, en la 31/32 es subcampeón a tres puntos del Madrid F.C., en la 32/33 nuevamente subcampeón tras los merengues y en la campaña 33/34 Campeón absoluto. En la temporada 34/35 es cuarto, mientras que en la 35/36 consigue su tercer título de la década. Antes de finalizar el conflicto bélico el club bilbaíno se reorganiza en 1938 con el nombre de Bilbao Athletic Club en honor al antiguo club desaparecido en 1903, aunque debido a la diáspora de jugadores, al extranjero mayoritariamente, no queda ninguno de 1936, teniendo que reclutar a nuevos.

Con estos mimbres participa ya en el Campeonato de Liga 39/40, obteniendo el tercer puesto, y mejorando en la 40/41 en la que es subcampeón. En 1941 cambian de denominación por la ley gubernamental anti extranjerismos, pasando a ser Atlético de Bilbao. Empiezan a despuntar grandes jugadores como Lezama, Iriondo, Zarra, Unamuno, Panizo y Gaínza, conquistando en la temporada 42/43 el título de Liga. Llega el Atlético copero, y durante la década se adjudican la Copa del Generalísimo en tres ocasiones: la de 1943 ante el Real Madrid C.F., 1-0; la de 1944 ante el Valencia C.F., 2-0; y la de 1945 igualmente ante el Valencia C.F. por 3-2; y perdiendo la de 1942 ante el C.F. Barcelona, 3-4; y la de 1949 ante el Valencia C.F., 0-1.

Los años cincuenta, sobre todo a partir del segundo lustro en el cual se consiente la participación de jugadores extranjeros, va a significar la pérdida de potencial frente a los poderosos clubs de Madrid y Barcelona. El Atlético de Bilbao fragua el empleo exlusivo de jugadores nacionales durante este tiempo, vascos en gran medida, consiguiendo llevar esta postura hasta nuestros dias. Son años en los que permanece como aspirante al título, pero la entrada de extranjeros supone un freno a sus aspiraciones. El único título de Liga se obtiene la campaña 55/56, lo que le da derecho a participar por primera vez en la Copa de Europa, en la que es eliminado en octavos ante el Liverpool F.C.. En el torneo de Copa echa el resto y consigue conquistar cuatro títulos: el de 1950 ante el Real Valladolid Deportivo, 4-1; en 1955 ante el Sevilla C.F., 1-0; en 1956 ante el Club Atlético de Madrid, 2-1; y en 1958 ante el Real Madrid C.F., 2-0; perdiendo la Final de 1953 ante el C.F. Barcelona por 1-2. El equipo de finales de los cincuenta es recordado como el de “los aldeanos”, con: Carmelo, Artetxe, Mauri, Uribe, Etura, Arieta y Aguirre.

La entidad vuelve a incluir en 1966 la nomenclatura Club, siendo su nombre a nivel federativo el de Club Atlético de Bilbao. Los sesenta son mucho más duros en el Campeonato de Liga pues no se obtiene título alguno, todo lo más cercano es el subcampeonato de la temporada 69/70. La entidad bilbaína ha de conformarse con la Copa de 1969 ganada al Elche C.F. tras vencer 1-0, dado que las finales de 1966 y 1967 se pierden ante Real Zaragoza C.D., 0-2 y Valencia C.F., 1-2, respectivamente. Varias son sus participaciones en la Copa de Ferias, disputando la edición 64/65, y de manera consecutiva las de las temporadas 66/67, 67/68 y 68/69, sin llegar nunca a superar los cuartos de final. Su debut en la Recopa se produce la 69/70, siendo eliminado en dieciseisavos frente al Manchester City F.C., futuro campeón. Con todo, el gran triunfador de la década es el meta Iríbar, apodado el “Txopo”.

Iniciados los setenta, en 1972 recuperan el nombre tradicional de Athletic Club de Bilbao y en el año 1973 se inauguran las instalaciones de Lezama, base de la cantera bilbaína de la que saldrán tantos jugadores. Es precisamente ese año cuando se conquista una nueva edición de la Copa del Generalísimo, ante el C.D. Castellón y por 2-0. En el año 1977 tienen una nueva oportunidad, pero la desaprovechan al caer en la tanda de penaltis ante el Real Betis Balompié tras empate final de 2-2. Durante esta Final se lanzan veinte penaltis nada menos. En Liga no se obtienen buenos resultados, tan solo pasaportes a la Copa de la UEFA y Recopa, destacando jugadores como: Irureta, Villar, Churruca, Dani, Rojo y Amorrortu. Pero el gran logro es su presencia en la Final de la Copa de la UEFA de 1977 a doble partido, con Koldo Aguirre de entrenador, y tras eliminar a rivales de la talla de: Újpest Dózsa S.C., F.C. Basel, A.C. Milan, F.C. Barcelona y R.W.D. Molenbeek. El rival es la Juventus F.C. de Turín; 1-0 en la ciudad italiana y 2-1 en San Mamés, valiendo doble los goles obtenidos fuera de casa y siendo inútiles los goles anotados por Irureta y Carlos Ruiz.

Los ochenta significan la vuelta de “los leones” y la obtención de dos títulos de Liga, temporadas 82/83 y 83/84, con Javier Clemente en el banquillo. Ambas se obtienen en el último partido de Liga y suponen una gran alegría para una afición que no la disfrutaba desde 1956. Grandes jugadores como: Zubizarreta, Goikoetxea, De la Fuente, De Andrés, Liceranzu, Patxi Salinas, Noriega, Argote y Sarabia, son sus estrellas, conquistando la Copa del Rey de 1984 ante el F.C. Barcelona por 1-0. La consecución de las dos ligas le permite entrar de nuevo en la máxima competición continental, cayendo la edición 83/84 en octavos ante el futuro campeón, Liverpool F.C., y la 84/85 en dieciseisavos frente al F.C. Girondins de Bordeaux. Tras unos años consiguiendo entrar en competición europea, el Athletic Club sufre un bajón a finales de década por el envejecimiento de su plantilla. San Mamés es sede oficial durante el Campeonato del Mundo de 1982, siendo reformado para la disputa de tal evento.

Su gran cantera de Lezama no rinde los frutos esperados durante los noventa, pese a la entrada de nuevos valores procedentes del filial, y el club entra en una crisis evidente de resultados. Dada su condición de club económicamente saneado, en 1992 no entra en el plan de Sociedades Anónimas Deportivas establecido para los clubs endeudados, con lo cual es uno de los cuatro en todo el país que disfruta esta condición en competición profesional. A medida que progresa la década, las clasificaciones son más preocupantes y en la temporada 95/96 se finaliza decimoquinto temiéndose por su descenso a Segunda División, categoría en la que es junto a Real Madrid C.F. y F.C. Barcelona, único club que no ha descendido desde la fundación de la Liga en la temporada 1928/29. En la campaña 97/98 obtienen el subcampeonato en Liga con jugadores como: Larrazabal, Alkiza, Karanka, Ziganda, Roberto Rios, Lasa y Lacruz, además de poder jugar la campaña 98/99 en la Liga de Campeones. En este torneo comparte grupo con Juventus F.C. de Turín, Galatasaray S.K. de Estambul y Rosenborg B.K. de Trondheim, consiguiendo una victoria, tres empates y dos derrotas que impiden su pase a octavos de final al acabar último de grupo. A destacar que es la primera década en la que no obtiene título alguno, ni en Liga ni en Copa, siendo este último un torneo del que era clásico en todas sus ediciones.

Estrenado el nuevo siglo, el Athletic Club renueva su plantilla y combina jugadores experimentados con nuevos talentos, destacando piezas como Julen Guerrero, Del Horno, Yeste, Orbaiz y Aranzubia, que tampoco consiguen devolver a la entidad a tiempos pretéritos y gloriosos. Su última participación en competición europea se remonta a la edición 2004/05 en la Copa de la UEFA, superando en primera ronda al Trabzonspor Kulübü, proclamándose campeón de la fase de grupos junto a: F.C. Steaua Bucaresti, Parma F.C., Besiktas J.K., Royal Standard de Liège; y caer eliminado en dieciseisavos frente al F.K. Austria Wien.

Se caracteriza el club vizcaíno por su política de jugadores, siendo el único club profesional que no admite los procedentes del extranjero, centrándose en especial en la contratación de nativos de Euskadi, Navarra, País Vasco francés y jugadores que aunque procedentes de otras regiones, hayan sido formados en su cantera. En la actualidad, el club anda inmerso en una gran crisis deportiva y la escasa salida de talentos les esta cargando sobremanera de tensión en cada temporada, pese a ello, en la edición de la Copa del Rey de 2009 llegan a la Final ante el F.C. Barcelona disputada en Valencia, perdiéndola por un resultado desfavorable de 1-4 con gol de Toquero. Es de destacar sobremanera su gran afición, quien le sigue apoyando partido tras partido con sus camisas rojiblancas desde el viejo Estadio de San Mamés y en cualquier rincón del Estado.

REAL CLUB DEPORTIVO MALLORCA

REAL CLUB DEPORTIVO MALLORCA

 

REAL C.D. MALLORCA

Orígenes y antecedentes:

De confusa puede tratarse la introducción del fútbol en la capital balear, pues se desconoce a ciencia cierta cómo aparece y gracias a quien. De todos modos, lo que sí esta confirmado es que alrededor de 1902 surge el Club España, una sociedad íntimamente ligada al Círculo Ciclista de Palma que practica sus actividades en el velódromo de Son Espanyolet. A esta entidad pronto le suceden otras como el Mecánico F.C. en 1904, adscrita bajo las órdenes de la Compañía Isleña Marítima y el Palmesano F.C., además de la sección futbolística del Veloz Sport Balear, con sede en el velódromo d’Es Tirador y ya a mediados de los años diez otros como el Mallorca Foot-ball Club, quien asume el protagonismo en este periodo. La implantación del fútbol en la capital hizo que la afición creciese y bien pronto fue tomando cuerpo la idea de formar un conjunto fuerte con el que desafiar a ciudades de la península y, de paso, distraer a las masas en los ratos de ocio.

Historia del club:

Así pues, el 27 de febrero de 1916 se redactó el acta de constitución de la Sociedad Alfonso XIII Foot-ball Club, para que el dia 6 de marzo se constituyera la primera Junta Directiva del nuevo club. Su primer presidente fue elegido el 14 de abril, siendo Antonio Moner el que desempeñaría tal cargo. El club tomó como terreno de juego el denominado Campo de Buenos Aires. Este terreno de juego se inauguró el 25 de marzo frente al potente F.C. Barcelona que venía precedido de gran fama, perdiendo por un contundente 0-8. Tras jugarse unos amistosos con clubs catalanes se solicitó en el mismo 1916 ingresar en la Federación Catalana (la Federación Balear no existía por aquel entonces). La Federación Catalana aceptó en 1917 a regañadientes cuando el club era ya desde el 28 de junio del año anterior Real Sociedad Alfonso XIII F.C., título otorgado por S.M. El Rey D. Alfonso XIII.

Paralelamente a este proyecto nacen otros clubs en la ciudad de Palma como son: el Baleares F.C., fundado el 20 de noviembre de 1920 de la fusión surgida entre Mecánico F.C. y Mallorca F.C.; y el Athletic Club de Palma, nacido en 1922. Posteriormente acabarán fusionándose ambos en 1942 bajo la denominación de C.D. Atlético Baleares.

En cuanto a la Real S. Alfonso XIII F.C., este club ingresa en los primeros veinte en la recién creada Federación Balear y durante casi toda la década disputa encuentros ligados tanto al Campeonato de Mallorca como amistosos contra los numerosos adversarios isleños que van surgiendo. Pero ante todo es la presencia y disputa de partidos frente a clubs extranjeros y peninsulares de nivel lo que más atrae a la afición, quien acude en masa al campo ávida de espectáculo. En la temporada 28/29 la Federación Española implanta el Campeonato Nacional de Liga y el club balear entra en la puja, pero lamentablemente para sus intereses no consigue entrar en el Campeonato de Segunda División a consecuencia de su escasa trayectoria y ausencia de títulos, teniendo que esperar a la campaña 31/32 para ingresar en Tercera División, gracias a ser Campeón oficioso balear y gracias también a ser el primer club insular en ser admitido en Categoría Nacional, tras la gestión e insistencia de sus directivos. Es precisamente en 1931 tras la llegada de la II República cuando se ve obligado a cambiar de nombre, pasando a ser C.D. Mallorca. Desde aquí hasta la Guerra Civil, el club mallorquín pierde fuerza y no vuelve a figurar dentro del panorama nacional, manteniéndose en un segundo plano.

Tras la Guerra, el C.D. Mallorca resurge con fuerza y es invitado a entrar en el campeonato de Segunda División. En el grupo que se le asigna es cuarto, pero una reforma de las categorías nacionales lo lleva a Regional al final de la misma. Durante la temporada 40/41 realiza una campaña sin problemas e ingresa en Tercera División. En las temporadas 41/42 y 42/43 resulta tercero, siendo el empeño del club bermellón el conseguir lo antes posible el ascenso a Segunda División. Esta meta la consigue brillantemente al término de la temporada 43/44 tras proclamarse Campeón de su grupo y en la Fase Final.

Su ingreso en Segunda División lo vive de forma apasionada y con nuevos bríos, pues el 22 de septiembre de 1945 inaugura su nuevo Campo de Es Fortí, más tarde denominado Luís Sitjar. Deportivamente se realizan campañas aceptables, hasta que en la sesión 47/48 desciende a Tercera División al encadenar una serie de malos resultados. En la temporada 48/49 es tercero en su grupo y promociona para el ascenso, pero la ampliación a dos grupos que experimenta la Segunda División hace que ascienda de forma directa beneficiándose de esta medida.

El C.D. Mallorca recibe en 1949, tras la insistencia de su directiva, la autorización gubernamental para recuperar su antiguo título de Real, y desde entonces pasa a llamarse Real Club Deportivo Mallorca. En el aspecto deportivo permanecerá cinco campañas consecutivas en la división de plata sin demasiada relevancia, hasta que en la campaña 53/54 desciende a Tercera División tras ser decimosexto. Desde 1954 hasta el final de la década, el club bermellón inicia un verdadero calvario para recuperar la categoría perdida. En la temporada 54/55 es primero en su grupo pero no supera la Fase de Ascenso al ser último. En la sesión 55/56 es subcampeón pero ni tan siquiera llega a la Fase de Ascenso al ser eliminado previamente por la U.D. Mahón. En la campaña 56/57 es Campeón, pero en la eliminatoria por el ascenso se topa con el C.D. Alcoyano, 3-2 en el Collao y 2-1 en casa, siendo obligado la disputa de un desempate en el que pierde por 2-3. En la campaña 57/58 es nuevamente Campeón pero de nuevo eliminado en la Promoción. En esta ocasión elimina en principio al C.D. Mestalla: 5-0 en casa y derrota por 1-0 en Valencia. En la segunda eliminatoria cae ante el Elche C.F.: 1-0 en Palma y 4-2 en la ciudad alicantina. Por fin, en la temporada 58/59 consigue el objetivo tras ser primero en su grupo y eliminar a la U.D. Sans: 0-0 en Barcelona y 3-0 en casa; y al Club Gimnástico de Tarragona en la Final: 2-2 en la ciudad imperial y 6-0 en el Luís Sitjar.

El club balear después de muchos años de sentida ausencia, le tiene verdaderas ganas a la nueva categoría y conforma una plantilla espléndida que le lleva a Primera División por vez primera en su historia con Juan Carlos Lorenzo de entrenador y Jaime Rosselló como presidente. El Real C.D. Mallorca aguantará tres temporadas consecutivas en la categoría reina hasta que en la campaña 62/63 descienda al perder la Promoción con el Real C.D. Español: derrota por 2-1 en Barcelona y victoria en casa por 2-1, más derrota final en el partido de desempate en Madrid por 0-1. Un par de temporadas después conseguirá con bastante esfuerzo recuperar la Primera División, al proclamarse Campeón de su grupo de Segunda. La temporada 65/66 entre los grandes del fútbol nacional no es tan fructífera como la anterior etapa y a la primera de cambio pierde la categoría al ser decimoquinto, tras un apretado sprint final. El club bermellón, ante el lógico malestar de su afición, vuelve a una división de plata en la que no logra alcanzar los primeros puestos en las dos siguientes temporadas. Sin embargo, en la campaña 68/69 en medio de una categoría remozada que ha sido reducida a un solo grupo, finaliza tercero y asciende. Como sucediese en el capítulo anterior, el Real C.D. Mallorca es incapaz de mantenerse más de un año en la división de honor y una vez cumplido el torneo 69/70 es decimoquinto y acaba descendiendo.

Este descenso marca el principio de una década ruinosa para el conjunto mallorquín, pues no solo no consigue ascender sino que va de mal en peor a medida que avanzan los años, y en la temporada 74/75 desciende trágicamente a Tercera División. Deportivamente las cosas no funcionan, el club anda inmerso en una gran crisis y hacen falta dos años para salir de este pozo. Al final, en la campaña 76/77 se asciende a la recién creada Segunda B en lo que se considera una continuación del martirio bermellón, pues no solventa sus carencias. Por si fuera poco, la temporada 77/78 es calamitosa y el club cae estrepitosamente en Tercera División al ser decimoctavo. Son malos tiempos y se teme la desaparición de la entidad. Las fuerzas sociales de la ciudad de Palma se unen y con la colaboración de todos se consigue ser Campeón de grupo en la temporada 79/80 y el ascenso a Segunda B, un mal menor ante su delicada situación.

El proyecto emprendido por la directiva mallorquinista es devolver al club por donde solía estar pocos años antes y en la campaña 80/81 se proclama Campeón de su grupo, ascendiendo directamente a Segunda División. Son nuevos tiempos y el Real C.D. Mallorca parece lanzado hacia la Primera División, categoría que alcanza casi en tiempo record al ascender en la temporada 82/83. La temporada 83/84 por contra, significa una gran decepción para el club balear, pues acaba en decimoséptimo puesto y descendiendo a Segunda División. Pero la base para ser de nuevo un club grande ya esta sentada y en pocos años vuelve a ascender, tras conseguir el tercer puesto en la sesión 85/86. Los baleares se convierten en un equipo ascensor y durante la campaña 86/87 es la auténtica revelación del campeonato con un merecido sexto puesto en la tabla, delante de clubs con más solera. En la siguiente edición 87/88 es decimoctavo y desciende. En la campaña 88/89 es favorito claro para conseguir el ascenso, pero un apretado final le lleva a la cuarta plaza teniendo que jugarse mediante Promoción ante el Real C.D. Español una plaza entre los grandes: derrotado por 1-0 en Barcelona, consigue darle la vuelta en el Luís Sitjar con un 2-0 favorable que le da el merecido y ansiado ascenso.

En la temporada 89/90 inicia un nuevo ciclo de tres campañas consecutivas en Primera División, casi siempre con bastantes problemas deportivos que desembocan en un nuevo descenso a Segunda División finalizada la temporada 91/92, todo ello coincidiendo con la transformación de la entidad en Sociedad Anónima Deportiva a consecuencia de la nueva Ley del Deporte. El club pasa oficialmente a denominarse Real C.D. Mallorca, SAD. A destacar en estas fechas, resulta la memorable presencia en la Final de la Copa del Rey de 1991 que pierde ante el Club Atlético de Madrid por 0-1 en la prórroga, con la gran desilusión de sus seguidores y simpatizantes. En la temporada 92/93 tiene la oportunidad de volver a Primera División al ser cuarto, pero en la Promoción no puede superar al Albacete Balompié: 1-3 en casa e infructuosa victoria por 1-2 en el Carlos Belmonte. La segunda oportunidad llega en la temporada 95/96 tras ser tercero. Nuevamente la desperdicia al ser superado en esta ocasión por el Rayo Vallecano de Madrid: 1-0 en casa y derrota por 2-0 en Vallecas. Por fin, el ansiado ascenso llega en la temporada 96/97 cuando tras ser otra vez tercero, cumple venganza del Rayo Vallecano de Madrid y asciende por el valor doble de los goles fuera de casa: 1-0 en el Luís Sitjar y derrota por 2-1 en Madrid. Desde entonces el club balear milita en Primera División de forma interrumpida.

La temporada 97/98 es muy exitosa para el club: se es quinto en liga, se llega a su segunda Final de la Copa del Rey en la edición de 1998, aunque con derrota final en los penaltis tras empate a uno a lo largo del tiempo reglamentario, y, finalmente, se obtiene el pase para disputar la Recopa el año siguiente. En el mes de agosto se consigue la Supercopa de España al derrotar en ambos partidos al F.C. Barcelona: 2-1 en Palma y 0-1 en la ciudad condal. Quizás la temporada 98/99 es igual de buena, pero sin duda es aún más recordada que la anterior ya que el Real C.D. Mallorca llega a la Final de la Recopa de Europa en lo que se puede considerar la cúspide de su carrera. Después de realizar un gran torneo y eliminar al Heart of Midlothian F.C. de Escocia, al K.R.C. Genk de Bélgica, al N.K. Varteks Varazdin de Croacia y al Chelsea F.C. de Inglaterra, el Real C.D. Mallorca cae frente al S.S. Lazio de Roma por 1-2 en partido disputado el 19 de mayo en el estadio Villa Park de Birmingham, consiguiendo así el subcampeonato de la última edición de la historia de la Recopa. En cuanto a la Liga, queda clasificado en un magnífico tercer puesto que le habilita para disputar la Fase Preliminar de la Champions League y, posteriormente tras caer en esta, la Copa de la UEFA. En agosto de 1999 y ante el lamentable estado en el que se encuentra el viejo recinto del Luís Sitjar, se inaugura el moderno estadio de Son Moix, Ono Estadi en la actualidad, que supone un gran paso hacia lo que es la estabilidad del club durante muchos años en Primera División. Esa temporada 99/00 se es décimo en Liga.

El nuevo milenio lo estrena con un magnífico tercer puesto en la campaña 00/01, sentando al ilustre Luís Aragonés en el banquillo. El equipo se clasifica para la Champions League tras eliminar al H.N.K. Hajduk Split en la prórroga: derrota por 1-0 en Split y victoria por 2-0 en Palma. En la Liguilla queda encuadrado en el Grupo C, junto a Arsenal F.C., F.C. Schalke 04 y P.A.E. Panathinaikos. Debuta en Palma contra el Arsenal F.C. el 11 de septiembre de 2002, con victoria del Real C.D. Mallorca por 1-0 y gol de Engonga. A pesar de que el Real C.D. Mallorca consigue vencer a todos sus rivales para sumar un total de 9 puntos, no puede pasar a la siguiente fase. En Liga sin embargo, no obtiene tan buenos resultados y acaba decimosexto con muchos apuros.

En la temporada 02/03 de la mano de Gregorio Manzano se es noveno en Liga, pero en la edición de la Copa del Rey de 2003 se lleva a cabo un gran torneo y con todos los merecimientos se obtiene el ansiado título un 28 de junio en el Martínez Valero de Elche, al vencer al decano Real Club Recreativo de Huelva por 3-0, con dos tantos de su figura Samuel Eto’o y uno de Walter Pandiani, siendo sin duda su título más preciado y reconocido. En la campaña 03/04 se llega a Octavos de Final en la Copa de la UEFA ante el Newcastle United F.C., mientras que en Liga se es undécimo. La campaña 04/05 es bastante más discreta: cae prontamente en la competición de UEFA y en la Liga todo parece indicar que se va a perder la categoría. Un magnífico sprint final con numerosas victorias consecutivas, propician que se mantenga la Primera División un año más. En la temporada 05/06 los agobios deportivos presionan nuevamente al conjunto bermellón, quien tiene que apretar al final para salvar la categoría repitiéndose la trayectoria iniciada en la sesión precedente. En la campaña 06/07 se es duodécimo con su técnico talismán Gregorio Manzano, consiguiendo la permanencia sin apuros y con un club estabilizado accionaral y deportivamente.

En las últimas temporadas, el conjunto bermellón ha conseguido superar la décima plaza y goza del privilegio de estar entre los grandes, aunque su economía anda maltrecha y es previsible que en el futuro se produzcan cambios en su gestión.

Club Atletico Osasuna

Club Atletico Osasuna

 

Club Atletico Osasuna

Orígenes y antecedentes:

Apareció el fútbol en la capital de Navarra en el año 1900 gracias al empuje de un estudiante de origen bilbaíno apellidado Emparán, quien compartió la enseñanza de este deporte entre sus compañeros de bachillerato practicando sus primeros encuentros en el coso taurino ante la ausencia de un terreno de juego mejor apropiado. Más tarde, el Colegio Lecaroz reemplazó en protagonismo al joven estudiante y poco a poco se iban conquistando adeptos de entre la juventud pamplonica. Los terrenos de la Media Luna y la Vuelta al Castillo eran los lugares preferidos para jugar, y todos los jueves y domingos se solía ver a centenares de chiquillos corretear tras el balón.

La afición crecía pero sin estar organizada, siendo hacia 1909 cuando surge el Pamplona F.C., entidad que cobra fama dentro de la región y que interviene en numerosos amistosos frente a clubs vascos mayoritariamente, hasta su desaparición en la década de los años diez. Hacia 1915, un grupo de amigos forma el Punching F.C., llegando a cerrar con tablas un terreno para el desarrollo del juego.

Historia del club:

El fútbol había prendado en la juventud y a finales de la década surgieron numerosas sociedades tales como: el Rayo, el Iruña F.C., el Racing Club, la Deportiva, el Lucha, el Lagun Artea y la Sportiva. En esta última sociedad hubo una escisión y se creó el New Club, entidad que poco tiempo después reinició los contactos para fusionarse con la Sportiva y dar origen el 17 de noviembre de 1920 al Club Atlético Osasuna.

El nombre de Osasuna significa en euskera Salud y fue elegido entre otras alternativas a propuesta del socio fundador Benjamín Alduain. Una vez creada, esta sociedad ingresó en la Federación Guipuzcoana dado que la Navarra no existió hasta 1928, disputando sus encuentros con rivales guipuzcoanos y algún navarro de reciente creación, hasta la llegada del Campeonato de Liga en 1928. Entre 1920 y 1922, el Club Atlético Osasuna empleó los campos del Ensanche y del Hipódromo, hasta que el 21 de mayo de 1922 inauguró el Campo de San Juan, recinto este con mejores condiciones que los anteriores. Durante los años veinte, mantendrá una fuerte rivalidad con el C.D. Pamplonés, una sociedad creada en 1923 que no prosperará y acabará desapareciendo al cabo de un tiempo.

En el año 1928, el Club Atlético Osasuna debido a su escaso currículum y ante la falta de un historial contundente (pues era bastante reciente su creación), fue invitado a participar en el Grupo B de Segunda División, es decir, la tercera categoría de la RFEF por entonces, quedando séptimo y fuera del ascenso. En la temporada 29/30 el club fue incluido en un grupo junto a clubs guipuzcoanos y no vizcaínos, con lo cual la directiva temió una pérdida de recaudación que podía dañar a sus intereses económicos. Ante tal decisión federativa, el C. At. Osasuna declinó participar en tal competición, cosa que sí que hizo en las dos siguientes campañas, 30/31 y 31/32 en Tercera División. Esta última edición fue un notable éxito y el club rojillo pudo ascender a Segunda División tras ser Campeón de su grupo y derrotar al C.D. Nacional de Madrid en la Final. Tras este merecido ascenso, empieza a experimentar un crecimiento social y deportivo que se ve reflejado en la clasificación y que le llevan a proclamarse Campeón en la temporada 34/35, consiguiendo el ascenso a la división de honor estatal. El debut en Primera División de la temporada 35/36 no es muy positivo y la entidad navarra queda duodécima y última, con tal solo siete victorias y quince derrotas en su haber. Este puesto ocasiona la pérdida de categoría, traspiés al que se le une la Guerra Civil y durante los tres años siguientes la ciudad carece de fútbol.

Concluido el episodio bélico, para la temporada 39/40 queda una plaza libre en Primera División ante la renuncia del Oviedo F.C. por no disponer de campo en condiciones de competir. Este contratiempo insalvable supone que opten a ella el denominado en ese momento Athletic-Aviación Club y el C. At. Osasuna, los dos últimos descendidos en la campaña 35/36. La Federación Española decide que se la jueguen ambos a partido único y la sede elegida es Valencia. El resultado producido es de 1-3 favorable al club madrileño, con lo cual son estos quienes se adjudican la plaza en perjuicio de los pamploneses.

El club navarro, pese a contar con una buena plantilla, es subcampeón en la temporada 39/40 y no consigue entrar en la Fase Final. Acto seguido, comienza la década de los cuarenta con varios intentos de volver a la categoría máxima pero no lo consigue, y en la temporada 43/44, con las arcas vacías tras el esfuerzo, acaba descendiendo a Tercera División en medio de una gran crisis económica. El club rojillo tiene que desprenderse de sus estrellas, los socios disminuyen e inicia un calvario en Tercera División de la que le cuesta salir cinco años, tras disputar varias Fases Finales en las que no obtiene éxito. Por fin, con el campeonato 48/49 llega el ansiado y perseguido ascenso a Segunda División de rebote, gracias a la ampliación a dos grupos que sufre la categoría. Así, la temporada 49/50 la disputa en la categoría de plata siendo séptimo a pesar de sus deudas económicas.

La entidad poco a poco se afianza en la categoría y emprende, asentada ya económicamente, el abordaje de la Primera División, categoría que alcanza al término de la campaña 52/53 cuando se proclama Campeón de su grupo de la mano del entrenador Tomás Arnanz. Sin embargo, el paso por Primera División durante la temporada 53/54 es efímero y el club finaliza decimotercero descendiendo. La ilusión y ganas de retornar a la división de honor, hacen que se apueste fuerte y fructifique tal deseo en la temporada 55/56 con Baltasar Albéniz en el banquillo y la consecución del primer puesto en Liga. El retorno a Primera División es en esta ocasión más placentero y longevo que el anterior, y el club pamplonica parece asentarse cómodamente. En la campaña 57/58 realiza un magnífico campeonato que le aúpa al quinto puesto, uno de sus grandes logros históricos. Sin embargo, tras cuatro temporadas entre los grandes, acaba descendiendo a Segunda División al término de la campaña 59/60, cerrando su ciclo.

En la temporada 60/61 cuenta con un gran grupo de jugadores en su plantilla y arrasan en la competición, siendo primeros con solo cinco derrotas y veintiuna victorias. Jugadores como Zoco y Félix Ruiz, dos de los más destacados, son traspasados al Real Madrid C.F.. Pese a ello, el C. At. Osasuna consigue disputar dos temporadas consecutivas, 61/62 y 62/63, en Primera División. Tras este descenso que entristece a su gran afición, nada hace pensar que durante muchos años andarán alejados de la élite y pasarán nada más y nada menos que casi veinte años hasta recuperar la categoría. El C. At. Osasuna después del descenso, no goza de buena salud deportiva y económica, y sus participaciones en el campeonato de Segunda División sufren constantes altibajos culminando con el descenso a Tercera División de la campaña 66/67. El emblemático Campo de San Juan es vendido el 9 abril de 1966 por 40 millones de pesetas a la Sociedad Navarra S.A., sirviendo para saldar deudas y aliviar la dificultosa situación económica de la entidad rojilla. A este terreno le sustituye el 2 de septiembre de 1967 el nuevo Estadio de El Sadar, un campo moderno y cómodo con un aforo para 25.000 espectadores, aunque paradigmáticamente el club esta a punto de entrar en Tercera División. Zabalza es traspasado al C.F. Barcelona. El descenso es inevitable y la temporada 68/69 la pasa en esta categoría alejado de competir con clubs de más prestigio. Tras tocar fondo, se conquista el campeonato y con una buena plantilla se asciende inmediatamente a Segunda División, pero no recuperado del todo, su paso por esta será efímero al finalizar decimoquinto y tener que disputar una eliminatoria de permanencia frente al Hércules C.F. que no logra superar: derrota por 4-0 en Alicante y 1-0 en casa.

La década de los años setenta es un continuo viaje de ida y vuelta entre Segunda División y Tercera División. Llega a la presidencia Fermín Ezcurra, con quien se conseguirán grandes éxitos en el futuro. En la categoría de bronce consigue hasta tres Campeonatos de Liga que le proporcionan ascensos directos, pero lamentablemente cada vez que asciende a Segunda División pierde rápidamente la categoría. Es solo al final de la década cuando consigue cierta estabilidad deportiva y fundamentalmente económica que le permiten aguantar, aunque con apuros, en Segunda División. En la temporada 79/80, contra todo pronóstico, finaliza tercero y consigue ascender a Primera División ante la alegría y estupor de sus aficionados después de tantos años de ausencia en la élite del fútbol español.

La década de los ochenta la pasa completa en Primera División. En sus primeros años, de la mano de Pepe Alzate, basa su supervivencia en hacer de el Campo de El Sadar un verdadero fortín. En la temporada 82/83 se inauguran las instalaciones de Tajonar, sede de la cantera pamplonesa que tantos buenos jugadores dará en los años venideros. Después de unas campañas de asentamiento entre los grandes, en la temporada 84/85 se es sexto en liga y se consigue entrar en la Copa de la UEFA, éxito sin precedentes en la historia de la entidad. De este modo, debuta en la 85/86 en Europa eliminando al Rangers F.C. escocés: derrota por 1-0 en la ida y victoria por 2-0 en El Sadar. En la segunda eliminatoria cae ante el K.S.V. Waregem belga: 2-0 en la ida y victoria insuficiente en casa por 2-1. En la Liga no se obtienen buenos resultados y se es decimocuarto. En la temporada 86/87 acaba decimosexto y participa en el fracaso del Play-off, un sistema competitivo que no cuenta con el apoyo del aficionado y que causa poco interés. Esa campaña, con el nuevo sistema, existen dos plazas para seguir en Primera División y una para el descenso: Cádiz C.F., Real Racing Club de Santander y C. At. Osasuna se las juegan entre sí saliendo perdedor el Real Racing Club quien consigue peores guarismos. Desde aquí al final de la década, el C. At. Osasuna resuelve su participación en Primera División sin apenas problemas, destacando el quinto puesto obtenido de la campaña 87/88.

Los años noventa los inaugura con un magnífico cuarto puesto en liga que les conduce nuevamente a Europa. En esta competición, ya dentro de la campaña 91/92, el club rojillo hace un gran papel y elimina a F.K. Slavija de Sofia: derrota por 1-0 en la ida y victoria por 4-0 en casa; elimina al VfB Stuttgart: empate a cero en El Sadar y victoria por 2-3 en tierras alemanas; y sufre la eliminación frente al todopoderoso A.F.C. Ajax de Ámsterdam: 0-1 en casa y nueva derrota en Holanda por idéntico resultado. La plantilla empieza un proceso de cambios y lamentablemente se desciende a Segunda División al término de la temporada 93/94. Pese a todo, cabe resaltar que el C. At. Osasuna es una de las cuatro entidades en el país junto a Real Madrid C.F., F.C. Barcelona y Athletic Club de Bilbao que no se transforman en SAD el año 1992 con la proclama de la nueva Ley del Deporte, gracias sobre todo a su excelente gestión y a la ausencia de deudas en esa fecha, siendo modélico en ese sentido. La estancia en esta categoría dura más de lo esperado y seis son las temporadas en las que de forma consecutiva se permanece en ella. Con todo, la crisis deportiva no parece tener fin y cabe destacar la triste campaña 96/97 en la que se finaliza decimosexto y a punto se esta de bajar a Segunda B. Cuatro victorias y un empate en el último suspiro evitan el desastre. Todo este proceso de infortunios tiene su fin culminando exitosamente con el ascenso a Primera División al término de la campaña 99/00, tras ser subcampeón y ante su afición en el último encuentro disputado frente al Real Club Recreativo de Huelva en casa.

Desde entonces, el club rojillo permanece en Primera División con los obligados altibajos clasificatorios, destacando la temporada 01/02 en la que casi desciende y la magnífica campaña 05/06 en la que es cuarto y consigue entrar en la Fase Previa de la Champions League, logro sin precedentes y que habla muy bien de la dirección del conjunto navarro. El 22 de diciembre de 2005, el Parlamento foral aprueba otorgar 4,5 millones de euros al club por el cambio de nombre durante los tres años siguientes del Estadio de El Sadar, que pasa a llamarse oficialmente el 26 de diciembre como Estadio Reyno de Navarra, con un partido entre las selecciones de Navarra y China. En lo deportivo, capítulo aparte merece la disputa de la Final de la Copa del Rey el 11 de junio de 2005 en Madrid frente al Real Betis Balompié, final que se pierde en la prórroga por 1-2 tras haber concluido el encuentro con empate a uno. Oliveira y Dani marcan por los béticos mientras que Aloisi lo hace por los pamploneses, conservándose dicho partido en la memoria de todos los pamploneses, a pesar de lo adverso del resultado.

El C. At. Osasuna se caracteriza por haber conseguido convertirse en una entidad seria y profesional, que lucha por continuar en Primera División, dependiendo sus resultados en gran medida del acierto de sus fichajes y de la permanencia de sus figuras en la plantilla. En las últimas campañas, se ha venido salvando la categoría casi in extremis y su afición se esta acostumbrando a tal papel, aunque orgullosa de seguir siendo de Primera.

VALENCIA CLUB de FUTBOL

VALENCIA CLUB de FUTBOL

 

VALENCIA C.F.

Orígenes y antecedentes:

Se sabe que el fútbol entró en la capital valenciana a principios del s. XX procedente de los marineros e importadores de cítricos de origen británico que atracaban en el puerto, pero sin duda, los torneos de Copa celebrados en Madrid desde 1902 y la amplia relación que Valencia mantenía con Barcelona, ciudad donde se estableció este deporte con antelación, hicieron mella entre la juventud local surgiendo claramente dos núcleos principales de distinta índole social, uno aburguesado en el centro histórico y otro obrero en el puerto. El profundo arraigo que tenía la pelota valenciana en sus distintas modalidades y el incipiente ciclismo por el que se sentía devoción, impidieron un mayor despegue del balompié, apareciendo a mediados de 1904 los primeros practicantes en la ciudad. Tras un pequeño periodo de aprendizaje de sus reglas, pronto sintieron la necesidad de constituir un club, surgiendo este el 30 de enero de 1907 con el nombre de Foot-ball Club Valencia, bajo la presidencia de Alfonso Ferrer. Este vestía con camisa blanca y pantalón y medias azul marino, disputando sus encuentros en un solar situado en el Camino Hondo del Grao, propiedad de Hilario Miquel.

 

F.C. Valencia (1907)

Al poco tiempo, desde los poblados marítimos también cundió tal inquietud y los muchachos que formaban el autodenominado Foot-ball Club Cabañal con sede en el Campo de La Malvarrosa, conocido como La Platgeta, y que recientemente se habían enfrentado en varias ocasiones al F.C. Valencia, decidieron constituirse en sociedad, inscribiéndose el 10 de mayo de 1907 en el Gobierno Civil bajo el nombre del barrio que les amparaba. Esta sociedad (presidida por Enrique Ochando) y los valencianistas, fueron los que mantuvieron viva la llama del fútbol hasta que en junio de 1909, con motivo de la Exposición Regional, se establece un torneo que lanzará este deporte y en el que se invita a F.C. Barcelona, C.D. Español de Barcelona y Sociedad Gimnástica Española de Madrid. Dado el presunto bajo nivel de los locales, se dirime un torneo previo entre los dos únicos conjuntos valencianos y el hermano Alicante Recreation Club, saliendo vencedor el F.C. Valencia quien se enfrenta a los tres forasteros.

El terreno de la Gran Pista pasa en el verano de 1909 a ser sede tanto de F.C. Valencia como del Foot-ball Club Levante, nombre recientemente adquirido el 6 de septiembre por el F.C. Cabañal. La eclosión que supone este torneo determina que se forme la Federación Regional Valenciana de Clubs de Foot-ball en septiembre y nazcan nuevas sociedades como el Hispano F.C. y F.C. España en julio, F.C. Lo Rat-Penat en agosto y la Sociedad Gimnástico Patronato el 6 de septiembre, sociedad esta respaldada por los jesuitas del Patronato de la Juventud Obrera que emplea el campo de la entidad religiosa, y que con miras de convertirse en la sociedad multideportiva más importante, pasa en 1910 a jugar en el Campo del Camino Hondo, situado en Algirós, importante en el futuro valencianista.

En 1910 llega a la ciudad el salesiano Padre Guillermo Viñas, imponiendo el fútbol entre sus discípulos para fomentar el deporte y requerir su atención, surgiendo con ello la formación de futbolistas que luego serán claves en el panorama futbolístico valenciano. Pero no es el único movimiento, pues a finales de año aparece la Sociedad Gimnástica Valenciana, un club creado con miras de ser multideportivo y convertirse en el más importante de todos y que conlleva la desaparición del F.C. Valencia al integrar a gran parte de sus componentes, además de tener como base el Campo del Camino Hondo del Grao. En la última semana de 1910, Hispano F.C. y F.C. España se fusionan dando como resultado al Hispania F.C., quien juega en la Gran Pista.

En 1911 se producen grandes revueltas en la ciudad con motivo del rechazo a la Guerra de África, provocando numerosas víctimas que ocasionan el estado de sitio por parte del orden militar. Este hecho resulta fatal para la normal actividad cívica y con ello deportiva, sumiéndose Valencia en unos años de escasez futbolística a nivel oficial, que no particular, de la que saldrá a principios de 1915. En medio de estos sucesos, el año 1912 es un año agridulce; dulce, por cuanto que en este nace el C.D. Español, fundado por los dos hermanos Milego, los tres Bonora y Gonzalo Medina, con campo en la Gran Vía, el F.C. Sagunto, con el Padre Viñas al frente, el Eureka F.C. y el Regional F.C., con un campo situado a escasos metros del C.D. Español; triste, por la desaparición de la Gran Pista, ocasionando la retirada de F.C. Levante e Hispania F.C.. El fútbol entra en una profunda depresión y entre 1913 y 1917 tan solo subsisten algunos clubs como el Gimnástico F.C. (nueva denominación de la Sociedad Gimnástico Patronato), F.C. Sagunto, C.D. Español y Regional F.C., el más importante en esas fechas.

Habrá que esperar a 1917 con motivo de la inauguración de la Feria de Muestras de Valencia, a que el Ayuntamiento establezca una Copa con el ánimo de fomentar el fútbol. Este evento hace que se refunden viejos clubs como los ahora Levante F.C. y España F.C., mostrándose los gimnásticos como los más fuertes de todos los contendientes.

 

Historia del club:

En enero de 1919, Luís Bonora, jugador del C.D. Español se rompe una pierna durante un encuentro en Elche y a causa de una embolia fallece. Sus compañeros desolados y consternados por tan lamentable pérdida deciden deshacer el club, pero el gusanillo del fútbol ha prendido profundamente entre todos y Octavio Augusto Milego, pocos meses después junto al mecenas Gonzalo Medina (ex del F.C. Sagunto), Pascual Gascó, Julio Gascó, Fernando Marzal, Salvador Aliaga y Pepe Llorca, todos ellos ex futbolistas, deciden en el Bar Torino fundar un nuevo club que en el futuro compita con los grandes de entonces.

Así pues, el 18 de marzo de 1919 quedaba constituido el Valencia Foot-ball Club, teniendo como finalidad la práctica de todos los deportes. La indumentaria elegida en principio fue camisa blanca y pantalón blanco, adoptando en 1920 el negro para el pantalón. Presidente fue elegido Milego y en septiembre de 1919 alquilaron el Campo de Algirós (cuya inauguración oficial se celebró el 7 de diciembre frente al Sport Club Castalia), para poder efectuar sus encuentros.
Sus inicios fueron complicados y los clubs rivales en la ciudad pronto lo tomaron como el rival a batir, protagonizando duros enfrentamientos frente a Real Gimnástico F.C. y Levante F.C. preferentemente. En 1921 cambian de escudo abandonando el primitivo con balón y símbolos locales adoptando el actual.

La década de los veinte se caracteriza por la expansión social que sufre el club, la cual obliga a construir el Campo de Mestalla en 1923 y la consecución de diversos Campeonatos Regionales como el de Levante de la 22/23, y los de Valencia de las temporadas 25/26 y 26/27. Destacan dos jugadores, Montes y Cubells, quienes arrastran y dividen a partes iguales a la afición. Famosos son sus duelos con el Real Gimnástico F.C., dominador hasta mediada la década y posteriores con el Levante F.C.. Pese a todo, no alcanzaba notoriedad a nivel nacional y prueba de ello es que no consigue entrar en la Primera División de la temporada 28/29. Aún así disputa una serie final con Real Betis Balompié, Sevilla F.C. y Real Racing Club del que sale este último victorioso para adjudicarse la décima plaza en juego. La entrada de Luís Colina como secretario técnico le va a dar el empuje que necesita. Su debut en Segunda División finaliza con un quinto puesto, mientras es sexto en la 29/30. En la 30/31 es campeón con un gran equipo y asciende a Primera.

En los primeros años de los treinta, el club se instala en Primera y el objetivo es asentarse y progresar deportivamente. Se conquistan el Campeonato de Valencia, temporadas 30/31, 31/32, 32/33, 33/34, 37/38 y 39/40, y el de Levante en la 36/37. El club ha crecido enormemente y ya es sin discusión el primero de la ciudad, con una plantilla completamente profesional. La irrupción de la Guerra Civil en 1936 frena en seco la progresión de un club que sueña con cotas mayores. Pese a ello el Valencia F.C. sigue disputando encuentros y torneos para mantener su plantilla en forma hasta 1938, y prueba de ello es un cuarto puesto en la Liga Mediterránea, celebrada durante la temporada 36/37. Así mismo, el 18 de julio de 1937 disputa la Final de la Copa de la España Libre en Barcelona, perdiendo 1-0 frente al Levante F.C.. Durante el conflicto, su campo sufre cuantiosos daños al ser bombardeado y casi destruido.

Tras la contienda entran los militares en la dirección y se acomete la reforma de Mestalla. Luís Casanova accede a la presidencia y con su empeño y una base de jugadores en la que destaca la delantera eléctrica, Epi, Amadeo, Mundo, Asensi y Gorostiza, se consiguen tres Campeonatos de Liga en las temporadas 41/42, 43/44 y 46/47. En 1941 cambia el nombre de la sociedad pasando a llamarse Valencia Club de Fútbol por decreto. En la Copa del Generalísimo se obtiene un triunfo en la edición de 1941 frente al Real C.D. Español tras vencer por 3-1, malográndose las de 1944, 1945 y 1946 frente a Atlético de Bilbao, 0-2 y 2-3, y Real Madrid C.F. por 3-1 en la última edición. En 1949 vuelve a perder en la final, en esta ocasión frente al Atlético de Bilbao por 0-1. Con esta derrota se cierra un ciclo de grandes éxitos deportivos.

El Valencia C.F. es ya un club grande y en la ciudad del Turia tienen lugar varios acontecimientos. En septiembre de 1939 se fusionan Levante F.C. y Gimnástico F.C. para dar origen al U.D. Levante Gimnástico, como Levante U.D. desde 1941, y en la sede del equipo ché se forma en 1943 el C.D. Mestalla aprovechando la estructura del C.D. Cuenca, un club de barrio. Este club ha de ser la base de la cantera valencianista en el futuro.

En los cincuenta entra en escena el suecano Antonio Puchades, el gran capitán valencianista que marcará historia en el club ché. En la Liga surge la novedad de la entrada de extranjeros, beneficiando en gran medida a Real Madrid C.F. y C.F. Barcelona, quienes con mayores presupuestos establecen desde este instante la supremacía. El Valencia C.F. cuenta con buenas plantillas pero la distancia con los dos grandes se incrementa sobremanera. Lo más destacable es la presencia en dos finales de Copa teniendo como rival al C.F. Barcelona. En la edición de 1952 se pierde por 2-4 con dos tantos de Badenes y en la de 1954 se toman venganza ganando por 3-0, con dos tantos de Fuertes y otro de Badenes. Si Puchades es la estrella, el defensa Quincoces es quien le acompaña como colofón en esta década. En octubre de 1957 la ciudad sufrió la embestida del río Túria, cuyas aguas se desbordaron y causaron una gran tragedia humana y social en la ciudad y alrededores. El presidente Casanova dimite en 1959 cerrando un brillante ciclo deportivo que se ve enardecido con la presencia del C.D. Mestalla en Segunda División durante varias temporadas y ensombrecido por la repentina muerte de Luís Colina.

La década de los sesenta se caracteriza por la consecución de varias Copas de innegable valor. La Liga se ha convertido en coto privado para el Real Madrid C.F., auténtico dominador en España y Europa, con alguna incursión del Club Atlético de Madrid. Así, abandonada la idea de conquistar alguna Liga, el Valencia C.F. se concentra en las competiciones coperas. Han llegado las de Europa y la de ciudades en Feria, denominación más tarde sustituida por Copa de la UEFA. El club valenciano se inscribe en esta última y gana la edición de 1962 teniendo como rival al C.F. Barcelona: 6-2 en casa y empate 1-1 en la vuelta, disputada en el Nou Camp. En 1963 repite triunfo, esta vez frente al N.K. Dinamo de Zagreb croata: victoria por 1-2 en la ida y 2-0 en Mestalla. En la edición de 1964 se llega a la final frente al Real Zaragoza C.D. de los cinco magníficos, perdiendo por 2-1 en Barcelona. La derrota escuece y no será hasta 1967 cuando se consiga un nuevo trofeo, en esta ocasión del Generalísimo, al vencer por 2-1 al Club Atlético de Bilbao, con goles de Jara y Paquito. Destacan en esta década el presidente Julio de Miguel y los jugadores Waldo y Guillot, en sus principios. En el segundo tramo aparecen Juan Cruz Sol, Pepe Claramunt y Roberto Gil. A final de década el club participa en la Recopa, pero sus intervenciones no pasan más allá de las primeras eliminatorias.

La década de los setenta tiene dos partes claramente diferenciadas; en la primera se llega a la final de Copa de 1970, perdiendo con el Real Madrid C.F. por 3-1 cuando todo lo tenían a favor. En abril de 1970 llega Alfredo di Stéfano al banquillo y se consigue milagrosamente la Liga 70/71 en una jornada final de infarto en la que Club Atlético de Madrid y C.F. Barcelona tienen opciones al triunfo y deben jugar entre sí. Estos empatan y pese a la derrota del Valencia C.F. en Sarriá frente al Real C.D. Español por 1-0, los valencianistas salen beneficiados por tener mejor gol average. En la final de Copa de 1971 se pierde tras un fenomenal partido frente al C.F. Barcelona por 3-4 tras prórroga. En la Liga 71/72 se es subcampeón tras perder un encuentro vital en casa frente al Real Madrid C.F. a pocas jornadas del final. Un desconcertante arbitraje de Ortiz de Mendivil le da el trofeo en bandeja al club merengue. En la Copa se pierde una nueva final, en esta ocasión frente al Club Atlético de Madrid por 1-2. Llegan tiempos de crisis y Francisco Ros Casares accede a la presidencia en 1973. El club tiene un bajo presupuesto y ni en Liga ni en Copa se consiguen buenos resultados. En Europa tampoco. Destaca en esta era la iniciación de las obras de la ciudad deportiva en Paterna y la presencia de grandes futbolistas como el portero Abelardo, Jara, Valdez y Johny Rep.

La segunda parte de la década viene marcada por la llegada en 1976 de José Ramos Costa a la presidencia y se ficha a Lobo Diarte y Kempes. Este jugador marca el tramo final de los setenta, pues personalmente consigue dos Pichichis y el Campeonato del Mundo con Argentina. Se gana la Copa del Rey de 1979 frente al Real Madrid C.F. por 2-0, pero económicamente se inicia un gran endeudamiento, que junto a las obras de ampliación de Mestalla en vistas al Mundial de 1982, suponen un trauma para el club.

La década de los ochenta empieza con el triunfo en la Recopa de 1980, final en la que se enfrentan al Arsenal F.C. de Londres y que concluye con empate a cero. Tras la prórroga llegan los penaltis y tras numerosos lanzamientos el portero Pereira detiene el último y definitivo y consigue el título. Es la época de Carrete, Botubot, Bonhof, Saura, Solsona y el gran Ricardo Arias. En 1981 se consigue la Supercopa de Europa al derrotar al campeón de Europa Nottingham Forest F.C.: derrota por 2-1 en el City Ground, y victoria por 1-0 en casa con gol de Felman. El valor doble de los goles conseguidos fuera de casa le proporciona el título.

En la Liga el club baja muchos enteros y se ve amenazado por perder la categoría. En la temporada 82/83 se salva milagrosamente en el último encuentro al derrotar al Real Madrid C.F. por 1-0 cuando este se jugaba el título y gracias a una serie de combinaciones que se dan entre otros clubs. En la temporada 85/86 la suerte no acompaña, se deben algunas nóminas y los fichajes no responden a las expectativas. Con una plantilla llena de promesas se desciende amargamente tras una nefasta temporada, y pese a ganar en la última jornada, el empate entre Cádiz C.F. y Real Betis Balompié salvó a los gaditanos, condenando al club a su primer descenso de la historia a la categoría de plata. La campaña 86/87 se vive en Segunda División, en una Liga que se disputa con el desastroso Play-off, y que al final se abandona al concluir primero, con 57 puntos y campeón de Liga. Después de tan grande frustración, el Valencia C.F. resurge de sus cenizas y bajo la mano de Arturo Tuzón se enmienda la deuda económica, y bajo el entrenador Víctor Espárrago la deportiva. En la temporada 88/89 finaliza tercero y en la 89/90 segundo. Es la época de Fernando, Voro, Giner y Penev, quienes empezarán la siguiente década.

En las primeras ediciones de los noventa, el club se asienta en Primera y participa en Europa, aunque con escaso éxito, y no es hasta la temporada 95/96 cuando vuelve a tener claras opciones de conseguir una Liga con Zubizarreta en la portería y Mijatovic en el centro del campo. En el año 1992 se convierte en Sociedad Anónima Deportiva, cambiando su denominación desde entonces y pasando a ser Valencia Club de Fútbol, SAD. En el verano de 1996 entra Francisco Roig en la presidencia y con él Romario, su gran adalid. El club no prospera y en medio de la crisis deportiva en diciembre de 1997 toma el testigo Pedro Cortés. En agosto de 1998, gana la Copa Intertoto al vencer en la Final al S.V. Wüstenrot Salzburg. Con Rainieri en el banquillo y el protagonismo de Piojo López y Mendieta, se alza la Copa del Rey de 1999 frente al Club Atlético de Madrid al vencer por 3-0.

El presente siglo se inicia con Héctor Cuper en el banquillo, con quien se llega a dos finales de la Champions League bajo el nuevo formato. En la edición de 2000, tras superar las dos fases de grupos y eliminar al S.S. Lazio en cuartos y al F.C. Barcelona en la semifinal, pierde la final con el Real Madrid C.F. por 3-0 en un partido marcado por el nerviosismo valenciano. En la de 2001, superadas las fases de grupo, vence en cuartos al Arsenal F.C. en cuartos y al Leeds United A.F.C. en semifinales, cayendo derrotado en la final frente al F.C. Bayern München en los decisivos penaltis, tras empate a uno final con prórroga incluida. Son dos grandes oportunidades perdidas para inscribir las letras del club en oro.

Llega Jaime Ortí a la presidencia y trae de entrenador a un desconocido pero prometedor Rafa Benitez. Con él se forma un equipo muy serio en defensa y oportunista en ataque que proporciona dos Ligas al club en las ediciones 01/02 y 03/04, más una Copa de UEFA en el año 2004 al derrotar al Olympique de Marseille por 2-0, con tantos de Mista y Vicente. Lamentablemente, la entrada de Juan Bautista Soler a la presidencia del club trae una falta de acuerdo con el entrenador y este abandona la entidad. Se ficha como entrenador a Ranieri y se consigue la Supercopa de Europa 2004 al derrotar al F.C. Porto por 2-1 con goles de Baraja y Di Vaio. A partir de este momento la plantilla esta en un periodo de remodelación, con constantes idas y venidas, cambios en presidencia y directiva, y con el objetivo de recuperar pasadas glorias deportivas que traigan gozo a la afición. En la temporada 07/08, se consigue un discreto décimo puesto en Liga, ganándose contra priori la Final de la Copa del Rey ante el Getafe C.F. por 3-1 con goles de Mata, Alexis y Morientes, bajo la batuta de Ronald Koeman.

Actualmente, se esta ejecutando la obra de un nuevo estadio que albergue futuros éxitos situado en la Avenida de las Cortes Valencianas, marcado por una situación económica de grandes deudas en la entidad del Turia que ha desembocado en el paso de Vicente Soriano, Javier Gómez y Manuel Llorente por la presidencia del club.

FUTBOL CLUB BARCELONA

FUTBOL CLUB BARCELONA

 

F.C. BARCELONA

Orígenes y antecedentes:

Los orígenes del fútbol en la ciudad condal se dieron hacia 1890 cuando obreros y técnicos británicos que trabajaban en el textil catalán jugaban en el antiguo velódromo de Bonanova o en las explanadas de San Gervasi. Ya en 1894, la colonia británica junto a algunos barceloneses disponía de varios equipos que jugaban entre sí los domingos bajo el nombre de Sociedad de Foot-ball Barcelona, consiguiendo enfrentarse en los meses de marzo y abril de 1895 a la Asociación de Foot-ball Torelló, de la localidad barcelonesa del mismo nombre. Esta sociedad, presidida por el cónsul británico Wyndham, acabaría desapareciendo con los años, pero sin duda serviría de germen para las posteriores entidades nacidas con el cambio de siglo.

Historia del club:

A pesar del gran número de encuentros disputados, habrá que esperar a 1899 para divisar el nacimiento del primer club oficial, el cual llega de la mano de un suizo de veintidós años, Hans Gamper (capitán en el F.C. Basel, fundador y ex jugador del F.C. Excelsior, y también fundador en 1896 del F.C. Zürich), que busca el amparo de la alta sociedad para realizar un nuevo proyecto en Barcelona. Las negociaciones van encaminadas al Gimnasio Tolosa y al Gimnasio Solé. En el primero de ellos habla con el profesor Vila, quien rechaza la propuesta, pero que el 21 de octubre funda el Sport Club Catalá, con jugadores expresamente catalanes. Herido en su orgullo lo intenta con el señor Solé, quien encantado le ofrece su ayuda y tras anunciar una convocatoria en un periódico local para adquirir voluntarios, el 29 de noviembre constituye el Foot-ball Club Barcelona, quien vestirá con camisa a dos mitades azul y grana con pantalón blanco, luciendo el escudo de la ciudad y con mayoría de jugadores extranjeros. Su primer presidente es Gualterio Wild. El error del S.C. Catalá es que no se inscribe en organismo alguno y no hay constancia en acta, teniendo que formalizarse de forma oficial el 17 de diciembre.

En los primeros meses de 1900 nace el Hispania Athletic Club, formado por obreros ingleses y escoceses de la fábrica de Mr. Guils y en octubre la Sociedad Española de Foot-ball, entidad esta última nacida bajo el impulso de Angel Rodríguez, Octavi Aballí y Lluís Roca, formada exclusivamente por jugadores de procedencia catalana o de cualquier parte del país, en un claro intento de oponer resistencia a los dos grandes por entonces y al Hispania A.C.. El 18 de septiembre de 1900 el F.C. Barcelona inaugura el Campo de Casanovas, abandonando el Velódromo de Bonanova que compartía y era objeto de discrepancias con el S.C. Catalá. En 1901 se adjudica la Copa Macaya y en 1902 es invitado a disputar la Copa Coronación de S.M. el Rey D. Alfonso XIII, la primera Copa de España, perdiendo la final ante el Club Bizkaia por 1-2. La afición barcelonista va creciendo y en 1903 conquistan el Campeonato Regional. Ese año desaparece el Hispania A.C., mientras que la Sociedad Española de Foot-ball absorbe al Español F.C. y se convierte en Club Español de Foot-ball. Surgen en esos años numerosos clubs como: Universitari F.C., Irish F.C., Iberia Sport Club, Catalonia F.C., Salud Sport Club, Rowing F.C. y Catalunya F.C.. El F.C. Barcelona conquista el Campeonato Regional en 1905. Sin embargo, mediada la década, el declive parece adueñarse de los dos grandes clubs barceloneses y el Club Español de Foot-ball desaparece en 1906. Clubs como el X Sporting Club o España F.C. toman el protagonismo. Los azulgranas casi le siguen los pasos pues en 1908 cuentan con apenas una treintena de socios. Gracias a la intervención de Hans Gamper el club se recupera y en 1909 gana el Campeonato Catalán, trasladándose al Campo de la calle Industria, inaugurado el 14 de marzo, reviviendo la Federación Catalana y apareciendo el Club Deportivo Español.

En 1910 la Federación Española se divide en dos y el F.C. Barcelona empieza a formar parte de la Unión de Clubs, conquistando la Final de Copa de esa temporada frente al Español F.C. de Madrid al imponerse 3-2. Este torneo lo conquista posteriormente en 1912 ante la Sociedada Gimnástica Española, 2-0; y en 1913 ante la Real Sociedad de Foot-ball, 2-2, 0-0 y 2-1. Los azulgranas cambian en 1913 el pantalón blanco por uno negro y empiezan a tener fuertes rivales en su propia área, pese a lo cual conquistan el Campeonato Catalán en 1910, 1911, 1913, 1916 y 1919, perdiendo la Final de la Copa del Rey de ese año ante el Arenas Club de Guecho por 2-5. Es una década en la que se afianza deportivamente pero será en la siguiente cuando se convierta en el máximo dominador del fútbol nacional.

A principios de los años veinte una pléyade de grandes jugadores son fichados por los azulgranas. Es el inicio del profesionalismo y figuras como Ricardo Zamora, Sancho, Samitier, Piera, Sesúmaga o Alcántara recalan en la entidad. El Campo de la calle Industria se queda pequeño y se plantea la construcción de un gran estadio. Tras muchos meses de obras el 24 de mayo de 1922 se inaugura el Campo de Las Corts. El F.C. Barcelona se convierte en un devorador de títulos y dentro del Campeonato Catalán se anotan las temporadas 19/20, 20/21, 21/22, 23/24, 24/25, 25/26, 26/27, 27/28 y 29/30. En la Copa del Rey consiguen cinco entorchados en cinco finales: la de 1920 ante el Athletic Club de Bilbao, 2-0; la de 1922 ante el Real Unión Club, 5-1; en 1925 ante el Arenas Club de Guecho, 2-0; en 1926 ante el Athletic Club de Madrid, 3-2; y en 1928 ante la Real Sociedad de Foot-ball, 1-1, 1-1 y 3-1 en Santander. A finales de los veinte, la RFEF consigue conformar la vieja idea de crear un Campeonato Nacional de Liga, inaugurándose en la temporada 28/29 con el F.C. Barcelona como integrante de la Primera División y conquistador de la edición. En la campaña 29/30 es subcampeón.

La década de los treinta es muy negativa deportiva y socialmente. Al suicidio de Hans Gamper le sucede una gran crisis institucional que pronto se convierte en económica, dado que la masa social se reduce notablemente y las fuentes de recursos dejan la caja vacía. A nivel deportivo el club solo conquista dos ediciones del Campeonato de Catalunya, campañas 30/31 y 31/32, alejándose en Liga de cualquier posibilidad de realizar algo grande. La posible consolación la podrían haber encontrado en el torneo de Copa de España, pero lamentablemente pierden las dos finales disputadas, la de 1932 ante el Athletic Club de Bilbao por 0-1 y la de 1936 ante el Real Madrid F.C. por 1-2. Y en estas llega la Guerra Civil, desarbolando un club que estaba en fase de renovación. Durante el conflicto, el F.C. Barcelona queda campeón de la Liga Mediterránea disputada a principios de 1937, y renuncia a participar en junio en la Copa de la España Libre para viajar a Méjico y Estados Unidos, con el fin de recaudar fondos para el bando repúblicano y ganar prestigio a nivel internacional. Una vez concluida la Guerra Civil, el club se encuentra en una difícil situación: sin su presidente Josep Sunyol, fallecido en combate, sin casi jugadores y entre los que quedan, algunos pendientes de recalificación por sus ideas.

En 1939 el club cuenta con apenas dos mil quinientos socios y de inmediato es tomado por autoridades próximas al Régimen. El primer trabajo es confeccionar una plantilla de garantías, pero las prisas hacen que no se consiga y se concluya noveno en Liga, estando a un punto del descenso. En la siguiente, 40/41, el club inicia una tímida recuperación social y deportiva. Son ya cuartos y destaca el cambio de simbología y eliminación de cualquier atisbo catalanista. El club pasa a denominarse Club de Fútbol Barcelona y en su escudo la senyera es sustituida por cinco columnas rojigualdas. El gran susto se presenta en la temporada 41/42 en la que finalizan en duodécimo puesto, teniendo que disputar una Promoción de Permanencia frente al aspirante Club Real Murcia, resuelto con un 5-1 en Madrid. Paradójicamente, llegan a la Final de Copa venciendo 4-3 al Atlético de Bilbao. Tras este varapalo se refuerza la plantilla y en la campaña 42/43 son terceros. El primer éxito liguero de la década se consigue en la sesión 44/45 de forma apurada, como sucede en la siguiente 45/46 pero con resultado adverso, pues cuando todo le era favorable para su conquista, jugando en casa la última jornada necesitaba ganar al Sevilla C.F., finalmente empata 1-1 ante el que resultó proclamarse campeón de Liga. No obstante se adjudica las temporadas 47/48 y 48/49. En 1949 recupera la senyera en su escudo, y durante estos años se crean las secciones de balonmano y hockey sobre patines.

A mediados de los cincuenta, la RFEF autoriza el fichaje de extranjeros, saliendo muy beneficiados los dos más poderosos, C.F. Barcelona y Real Madrid C.F., mostrando desde entonces su supremacía en títulos. Surge el contencioso por el fichaje de Di Stefano y ficha Kubala. Es la época de Ramallets, Biosca, Basora, Bosch, Manchón y temporalmente Luís Suárez. El club conquista cuatro Ligas: 51/52, 52/53, 58/59 y 59/60, y en el resto esta a punta de cañón para hacerlo. En la Copa del Generalísimo adquiere cinco títulos: el de 1951 ante la Real Sociedad de Fútbol, 3-0; el de 1952 ante el Valencia C.F., 4-2; el de 1953 ante el Atlético de Bilbao, 2-1; en 1957 ante el Real C.D. Español, 1-0; y en 1959 ante el Granada C.F., 4-1. En 1954 se dejan el triunfo ante el Valencia C.F., 0-3. El gran crecimiento de su afición hace que el Campo de Las Corts se quede pequeño, inaugurando en septiembre de 1957 el Camp Nou, con mucho mayor aforo. En 1958 se adjudican la Copa de Ferias ante el London XI, una Selección de jugadores de Londres, 2-2 en Stamford Bridge y 6-0 en el Camp Nou.

Llegan los sesenta y la crisis de resultados se adueña una vez más de los azulgranas. En esta década no se obtiene título de Liga alguno, consiguiendo tan solo cuatro subcampeonatos. La mala fortuna parece instalarse en el club catalán y en 1961 pierden la Final de la Copa de Europa ante el Sport Lisboa e Benfica en Berna por 2-3, y en 1962 la Copa de Ferias ante el Valencia C.F., 1-1 en casa y 6-2 en Mestalla. Sin embargo, es Europa quien se la devuelve con la Copa de Ferias de 1960 ante el Birmingham City F.C., 0-0 en la ida y 4-0 en casa, y en 1966 ante el Real Zaragoza C.D., 0-1 en casa y 2-4 en la capital maña. En la Copa de España ganan las dos finales disputadas: en 1963 ante el Real Zaragoza C.D., 3-1; y en 1968 ante el Real Madrid C.F., 1-0. Son los años de Sadurní, Gracia, Pereda, Torres, Fusté y Zaldúa.

En los setenta, el club se convierte en el eterno aspirante con cinco subcampeonatos y siempre en la orla del triunfo. En cambio un solo Campeonato le contempla, la Liga 73/74, con el gran Johan Cruyff de protagonista, Asensi, Rexach ó Neskens. Es precisamente 1973 el año en el que se recupera su nombre original tras mucha insistencia, volviendo a ser Fútbol Club Barcelona. En el segundo lustro llegan Hansi Krankl, Olmo, Migueli, Esteban y Simonsen. Se conquistan dos Copas de España, la de 1971 ante el Valencia C.F., 4-3; y la de 1978 ante la U.D. Las Palmas, 3-1, perdiendo la de 1974 ante el Real Madrid C.F. por 0-4. En Europa obtienen dos títulos: la Copa de Campeones de Ferias de 1971, disputada en el Camp Nou ante el Leeds United F.C. tras vencer 2-1; y la Recopa de Europa de 1979 ante el Düsseldorfer TuS Fortuna 1895 e.V., 4-3 en Basilea. En 1978 toma posesión de presidente Josep Lluís Núñez, quien ostentará el cargo durante dos décadas.

Los ochenta son años de éxitos y decepciones. En el campeonato doméstico sólo se conquista la Liga 84/85 con Schuster en plan estelar. En el resto, cuatro subcampeonatos que no recompensan. En la Copa del Rey juegan cinco finales, ganando tres: 1981 ante el Real Sporting de Gijón, 3-1; en 1983 ante el Real Madrid C.F., 2-1; y en 1988 ante la Real Sociedad de Fútbol por 1-0, perdiendo las de 1984 ante el Athletic Club de Bilbao, 0-1, y 1986 ante el Real Zaragoza C.D., 0-1. Es a nivel europeo donde se consiguen dos Recopas, la de 1982 ante el Royal Standard de Liège, 2-1, y la de 1989 ante la Unione Calcio Sampdoria por 2-0. El hecho lamentable es la pérdida de la Copa de Europa de 1986 en Sevilla ante el C.S.A. Steaua de Bucarest en los penaltis, tras el 0-0 final. Son recordados grandes jugadores como Zubizarreta, Urruticoetxea, Víctor, Carrasco, Alexanko, Pichi Alonso y Lineker, mereciendo capítulo aparte Maradona, la gran estrella argentina que es lesionado durante su breve estancia. Durante los ochenta, el club sufre una gran revitalización económica y se sobrepasan los cien mil socios, cantidad superior al aforo de su estadio. Destacan los triunfos en las secciones de balonmano, baloncesto y hockey sobre patines.

Los primeros noventa casi son los más recordados del club catalán. Desde 1988, Johan Cruyff dirige el banquillo y con él se alcanzan cuatro campeonatos consecutivos en Liga, 1990/91, 91/92, 92/93 y 93/94. Jugadores como Koeman, Guardiola, Romario, Laudrup, Bakero y Stoichkov alcanzan la cumbre con la obtención de la Copa de Europa de 1992 ante la U.C. Sampdoria por 1-0 con gol de Koeman. Es el denominado “Dream Team”. La consecución de la Copa de Europa le otorga el derecho de disputar la Copa Intercontinental por primera vez en su historia, la cual se disputa a partido único en el Estadio Olímpico Nacional de Tokio, cayendo derrotado por 2-1 ante el São Paulo Futebol Clube brasileño. Este brillante ciclo se cierra en 1994 con la pérdida de la Copa de Europa ante el A.C. Milan por 0-4. Tras unos años de paréntesis en los cuales la crisis social y deportiva se instala en el Camp Nou, el F.C. Barcelona conquista dos nuevas Ligas en las campañas 97/98 y 98/99, bajo los preparadores Bobby Robson y Van Gaal respectivamente. En la Copa del Rey se obtienen tres entorchados: 1990 ante el Real Madrid C.F., 2-0; en 1997 ante el Real Betis Balompié, 3-2; y en 1998 ante el Real C.D. Mallorca, en los penaltis tras empate 1-1 final. La edición de 1996 la pierden ante el Club Atlético de Madrid por 0-1. En el tramo final de la década jugadores como Guardiola, Figo, Rivaldo, Nadal, Abelardo, Luís Enrique o Sergi son sus protagonistas. A destacar que en 1992 el club consigue evitar la conversión en Sociedad Anónima Deportiva, siendo uno de los únicos cuatro clubs a nivel profesional que lo ha podido mantener.

En la presente década, el F.C. Barcelona inicia la temporada 00/01 con mal pie. Su presidente Josep Lluís Núñez dimite y es sustituido por Joan Gaspart. El club entra en una profunda depresión y los títulos no llegan. El nerviosismo empieza a cundir y varios relevos a nivel deportivo y social se producen en la entidad azulgrana. Joan Laporta toma las riendas de la directiva e impone una nueva época calmando a la sociedad. Se incorpora al técnico Frank Rijkaard y pronto se producen los primeros resultados con la contratación de jugadores como Deco, Eto’o, Ronaldinho o los canteranos Puyol, Iniesta y Xavi. Estos conquistan la Liga en las temporadas 04/05 y 05/06, pero sin duda, el plato fuerte se consigue el 17 de mayo de 2006 en París al conseguir la Liga de Campeones ante el Arsenal F.C. londinense por 2-1, con goles de Eto’o y Belletti tras remontar un 0-1 adverso. En el mes de diciembre disputa el Mundial de Clubs de la FIFA, llegando a la Final del torneo en el Estadio Internacional de Yokohama, y perdiendo 1-0 contra el Sport Club Internacional de Porto Alegre.

En la temporada 08/09 accede Pep Guardiola al banquillo y con él se obtienen los mejores resultados de la entidad en toda su historia, consiguiendo un triplete extraordinario con su gran despliegue futbolístico, con figuras como: Messi, Toure Yaya, Piqué, Seydou Keyta, Sergio Busquets, Abidal o Dani Alves. En Liga se imponen con gran rotundidad siendo sus guarismos excelentes con más de cien goles marcados, mientras que en la Copa del Rey dominan a un Athletic Club de Bilbao que solo se les resiste en los primeros minutos de la Final, imponiéndose por 4-1 en encuentro disputado en Valencia. Pero su gran hazaña es conquistar la Liga de Campeones en Roma, al vencer claramente al Manchester United F.C. por 2-0 con tantos de Eto’o y Lionel Messi, cerrando una temporada histórica y memorable.

REAL RACING CLUB

REAL RACING CLUB

 

REAL RACING CLUB

Plantilla 2009/10

PLANTILLA

Portero
COLTORTI - Fabio Coltorti
     Procedencia: Grasshopper
TOÑO - Antonio Rodríguez Martínez
     Procedencia: Racing Club

Defensa
CHRISTIAN - Christian Fernández Salas
     Procedencia: Racing B
CRESPO - José Angel Crespo Rincón
     Procedencia: Sevilla
HENRIQUE - Henrique Adriano Buss
     Procedencia: Barcelona
MARC TORREJÓN - Marc Torrejón Moya
     Procedencia: Espanyol
MORATÓN - José Moratón Taeño
     Procedencia: Racing B
MORRIS - Nasief Morris
     Procedencia: Panathinaikos
ORIOL - Oriol Lozano Farrán
     Procedencia: Hospitalet
PINILLOS - Pablo Pinillos Caro
     Procedencia: Levante

Centrocampista
ARANA - Manuel Arana Rodríguez
     Procedencia: Castellón
CANALES - Sergio Canales Madrazo
     Procedencia: Racing B
COLSA - Gonzalo Colsa Albendea
     Procedencia: Atlético Madrid
DIOP - Papakouly Diop
     Procedencia: Gimnastic
EDU BEDIA - Eduardo Bedia Peláez
     Procedencia: Racing B
LACEN - Madhi Lacen
     Procedencia: Alavés
OSCAR SERRANO - Oscar Serrano Rodríguez
     Procedencia: Espanyol
TONI MORAL - Antonio del Moral Segura
     Procedencia: Alavés

Delantero
GEIJO - Alexandre Geijo Pazos
     Procedencia: Levante
IVÁN BOLADO - Iván Bolado Palacios
     Procedencia:
LUIS GARCÍA - Luis Javier García Sanz
     Procedencia: Atlético Madrid
MUNITIS - Pedro Munitis Álvarez
     Procedencia: Deportivo
TCHITÉ - Mohammed Tchité
     Procedencia: Anderlecht
XISCO - Francisco Jiménez Tejada
     Procedencia: Newcastle United

Entrenador
MIGUEL ÁNGEL PORTUGAL - Miguel Ángel Portugal Vicario
     Procedencia: Secr. técnico Racing Club

FICHAJES

Defensa
CRESPO
     Procedencia: Sevilla
HENRIQUE
     Procedencia: Barcelona
MARC TORREJÓN
     Procedencia: Espanyol
MORRIS
     Procedencia: Panathinaikos

Centrocampista
ARANA
     Procedencia: Castellón
DIOP
     Procedencia: Gimnastic
EDU BEDIA
     Procedencia: Racing B

Delantero
GEIJO
     Procedencia: Levante
LUIS GARCÍA
     Procedencia: Atlético Madrid
XISCO
     Procedencia: Newcastle United

Entrenador
MIGUEL ÁNGEL PORTUGAL
     Procedencia: Secr. técnico Racing Club

ATLETICO DE MADRID

ATLETICO DE MADRID

 

ATLETICO DE MADRID

PLANTILLA

Portero
ASENJO - Sergio Asenjo Andrés
     Procedencia: Valladolid
DE GEA - David de Gea Quintana
     Procedencia: Atlético Madrid B

Defensa
ANTONIO LÓPEZ - Antonio López Guerrero
     Procedencia: Osasuna
CABRERA - Leandro Cabrera Sasía
     Procedencia: Defensor Sporting
DOMÍNGUEZ - Alvaro Domínguez Soto
     Procedencia: Atlético Madrid B
JUANITO - Juan Gutiérrez Moreno
     Procedencia: Real Betis
PABLO - Pablo Ibáñez Tebar
     Procedencia: Albacete
PEREA - Luis Amaranto Perea Mosquera
     Procedencia: Boca Juniors
PERNÍA - Mariano Andrés Pernía Molina
     Procedencia: Getafe
UJFALUSI - Tomas Ujfalusi
     Procedencia: Fiorentina
VALERA - Juan Valera Espín
     Procedencia:

Centrocampista
CLEBER SANTANA - Cleber Santana Loureiro
     Procedencia:
JURADO - José Manuel Jurado Marín
     Procedencia:
NACHO CAMACHO - Ignacio Camacho Barnola
     Procedencia: Atlético Madrid B
PAULO ASSUNÇÃO - Paulo Assunção da Silva
     Procedencia: Oporto
RAÚL GARCÍA - Raúl García Escudero
     Procedencia: Osasuna
REYES - José Antonio Reyes Calderón
     Procedencia:
SALVIO - Eduardo Antonio Salvio
     Procedencia: Lanús
SIMÃO - Simão Pedro Fonseca Sabrosa
     Procedencia: Benfica
TIAGO MENDES - Tiago Cardoso Mendes
     Procedencia: Juventus

Delantero
AGÜERO - Sergio Leonel Agüero
     Procedencia: Independiente
FORLÁN - Diego Martín Forlán Corazo
     Procedencia: Villarreal
IBRA - Ibrahima Balde
     Procedencia: Atlético Madrid B

Entrenador
QUIQUE SÁNCHEZ FLORES - Enrique Sánchez Flores
     Procedencia: Benfica
FICHAJES

Portero
ASENJO
     Procedencia: Valladolid

Defensa
CABRERA
     Procedencia: Defensor Sporting
JUANITO
     Procedencia: Real Betis

Centrocampista
SALVIO
     Procedencia: Lanús
TIAGO MENDES
     Procedencia: Juventus

Entrenador
QUIQUE SÁNCHEZ FLORES
     Procedencia