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10ª JOR BRUESA 77 CAI ZARAGOZA 67

 

  

Bruesa GBC  77 -  67  CAI ZARAGOZA

BRUESA GBC |

 CAI ZARAGOZA


77 |


 67

 J 10 | 23/11/2008 | 12:30 | | Público:7150

 

 Árb: Xavier Amorós, José Javier Murgui, M.A. Pérez Niz

 

14|21

18|12

14|17

31|17

 

BRUESA GBC 77

REB

 

TAP

 

FP

 

D

Nombre

Min

P

T2

T2 %

T3

T3 %

T1

T1 %

T

D+O

A

BR

BP

C

F

C

M

F

C

V

4

Hopkins, B.

26:44

21

4/5

80%

2/3

67%

7/7

100%

3

2+1

0

0

2

0

1

0

0

2

4

23

6

Uriz, Ricardo

15:42

3

0/1

0%

1/3

33%

0/0

0%

2

2+0

3

0

2

0

0

0

0

2

0

1

7

Panko, Andy

36:26

13

4/8

50%

1/4

25%

2/4

50%

12

10+2

1

2

1

0

0

0

0

1

3

20

8

Sánchez, Sergio

12:11

0

0/1

0%

0/3

0%

0/0

0%

0

0+0

2

0

2

0

0

0

0

0

0

-4

10

López, Isaac

25:45

11

0/4

0%

3/8

38%

2/2

100%

3

2+1

2

0

2

0

0

0

0

1

2

6

11

Urtasun, Alex

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

13

Doblas, David

18:33

7

3/6

50%

0/1

0%

1/2

50%

6

5+1

4

0

1

0

1

1

1

4

4

11

15

Andrade, Carlos

5:53

0

0/0

0%

0/1

0%

0/0

0%

0

0+0

0

1

1

0

0

0

0

3

1

-3

21

Marconato, D.

21:27

5

2/4

50%

0/0

0%

1/2

50%

4

3+1

1

1

0

0

0

0

1

2

1

7

23

Roe, Lou

7:6

0

0/1

0%

0/1

0%

0/0

0%

1

1+0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

-1

40

Popovic, Bojan

30:13

17

4/8

50%

1/1

100%

6/8

75%

5

4+1

3

5

3

0

0

1

0

5

8

23

 

Equipo

 

0

0/0

0%

0/0

0%

0/0

0%

3

1+2

0

1

1

0

0

0

0

0

0

3

Total

200:0

77

17/38

45%

8/25

32%

19/25

76%

39

30+9

16

10

15

0

2

2

2

20

23

86

E

 Laso, Pablo

5f

 Popovic, Bojan

CAI ZARAGOZA 67

REB

 

TAP

 

FP

 

D

Nombre

Min

P

T2

T2 %

T3

T3 %

T1

T1 %

T

D+O

A

BR

BP

C

F

C

M

F

C

V

4

Lescano, Matías

9:44

0

0/2

0%

0/2

0%

0/0

0%

1

1+0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

-4

7

Phillip, Darren

16:15

0

0/2

0%

0/1

0%

0/0

0%

3

3+0

0

1

2

0

0

1

0

2

0

-4

8

Victoriano, L.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

11

Green, Taurean

37:8

21

3/3

100%

2/5

40%

9/11

82%

3

3+0

2

0

6

0

0

0

0

4

6

17

12

Arteaga, O.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

13

Quinteros, P.

32:58

19

6/12

50%

1/6

17%

4/4

100%

2

2+0

1

1

2

0

1

0

0

3

5

13

14

Pérez, Sergio

10:3

4

1/1

100%

0/0

0%

2/2

100%

3

3+0

0

2

1

0

0

0

0

2

0

6

15

Starosta, O.

20:40

5

1/5

20%

0/0

0%

3/6

50%

6

5+1

0

1

1

0

0

0

0

3

3

4

22

García, Iván

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

24

Garcés, Rubén

17:54

7

3/8

38%

0/0

0%

1/4

25%

7

2+5

1

0

1

0

1

0

0

4

2

5

42

Lewis, Larry

25:11

4

0/1

0%

1/2

50%

1/2

50%

5

4+1

2

0

1

0

0

1

0

2

1

5

44

Guerra, Roberto

30:7

7

3/7

43%

0/1

0%

1/2

50%

7

6+1

1

0

1

0

0

0

0

2

2

8

 

Equipo

 

0

0/0

0%

0/0

0%

0/0

0%

0

0+0

0

1

0

0

0

0

0

0

1

2

Total

200:0

67

17/41

41%

4/17

24%

21/31

68%

37

29+8

7

6

15

0

2

2

0

23

20

52

E

 Segura, Curro

5f

 

 

El Bruesa se reencuentra con la victoria ganando al CAI Zaragoza (77-67)

 

La buena defensa en el último cuarto permitió al Bruesa GBC acabar con su racha negativa al imponerse a un buen CAI Zaragoza que dominó durante muchos minutos (77-67)

 

Mikel Oroz. San Sebastián, 23 nov. 2008 (EFE).-

El Bruesa GBC se ha reencontrado con la victoria tras cuatro derrotas consecutivas al imponerse hoy al CAI Zaragoza en Illumbe (77-67) en un encuentro muy igualado y en el que el trabajo defensivo del equipo donostiarra ha superado al conjunto maño.

La buena defensa del CAI Zaragoza ha dificultado mucho el juego ofensivo de los donostiarras en los primeros compases del encuentro y ha obligado al técnico local a cambiar los planes con la entrada en pista de Bojan Popovic e Isaac López.

Estos dos cambios le han dado un balón de oxígeno al Bruesa aunque, para entonces, ya se encontraba con una clara desventaja. Entre otros motivos, debido a que un lúcido Quinteros anotaba ya nueve puntos.

Los rebotes en defensa han sido un lastre en toda la primera parte para el conjunto guipuzcoano que le han llevado a situarse casi diez enteros abajo en el luminoso de Illumbe.

Al Bruesa le ha costado muchísimo remontar la desventaja pero a base de ponerse el buzo en defensa y bajo la batuta de un acertado Popovic ha logrado arrimarse, cambiarle la dinámica al choque y marcharse a los vestuarios con las cosas realmente muy igualadas (32-33).

La salida de los donostiarras tras el descanso ha sido explosiva al realizar transiciones rápidas que han dejado al CAI Zaragoza fuera de juego y, además, un acertado Hopkins las metía desde donde lanzase.

Pero, a medida que avanzaban los minutos, los zaragozanos han frenado el ritmo del enfrentamiento y han vuelto a jugar como a ellos les gusta, con las consiguientes consecuencias negativas para los hombres de Pablo Laso (46-50).

Al contrario que otras ocasiones, el Bruesa ha mantenido la cabeza fría en los momentos decisivos haciendo las cosas fáciles y, de hecho, en los primeros minutos del último acto le ha encajado a los zaragozanos un parcial de 9-1 del que no se han recuperado en el resto del partido.

A pesar de la eficacia anotadora de Quinteros y alguna decisión arbitral muy dudosa, los Panko, Hopkins y Doblas han defendido como nunca en este último periodo y, encima, han estado muy acertados mirando al aro.

77 - Bruesa GBC (14+18+14+31): Hopkins (21), Úriz (3), Panko (13), López (11) y Doblas (7) -cinco inicial-; Sánchez (-), Andrade (-), Marconato (5), Roe (-) y Popovic (17).

67 - CAI Zaragoza (21+12+17+17): Green (21), Pérez (2), Garcés (7), Lewis (4) y Guerra (9) -cinco inicial-; Lescano (-), Phillip (-), Quinteros (19) y Starosta (5).

Árbitros: Amorós, Murgui y Pérez Niz. Sin descalificados.

Incidencias: partido correspondiente a la décima jornada de liga regular diputado entre el Bruesa GBC y el CAI Zaragoza en Illumbe ante 6.000 espectadores.

 

 

13ª JORNADA REAL ZARAGOZA 3 EIBAR 0

22.11.2008 - LIGA 2ªDiv. 2008/09 - JORNADA Nº13

 REAL ZARAGOZA 3 EIBAR 0

 

 

Zaragoza

3

 

0

Eibar

1

López Vallejo

3

Paredes

5

Ayala

6

Chus Herrero

22

R. Pulido

7

Jorge López

18

A. Hidalgo

21

Zapater

8

Ewerthon

9

R. Oliveira

17

Caffa

 

 

1

Zigor

3

Raúl García

5

Urzelai

15

Biel Medina

23

Carmelo

25

I. Romero

14

Larrazábal

17

T. Lombraña

7

Codina

11

Sutil

24

Toquero

 

 

CAMBIOS

64'

A. Hidalgo por Gabi

66'

Ewerthon por Braulio

71'

Jorge López por Arizmendi

 

 

58'

Carmelo por C. Rubén

66'

Sutil por Cases

75'

Codina por Yagüe

 

 

 

ENTRENADORES

García Toral

 

 

Juan Carlos Pouso

 

 

 

GOLES

3'

1-0 Gol Ewerthon

64'

2-0 Gol Ewerthon

71'

3-0 Gol Ayala

 

 

 

 

 

TARJETAS

18'

Chus Herrero Tarj. A

27'

Caffa Tarj. A

50'

R. Pulido Tarj. A

53'

Jorge López Tarj. A

62'

Zapater Tarj. A

82'

R. Pulido Doble A

 

 

17'

Biel Medina Tarj. A

51'

T. Lombraña Tarj. A

75'

Raúl García Tarj. A

 

 

 

OTROS DATOS DE INTERÉS

2ª División

 

Estadio: La Romareda

22/11/2008 18:30

Arbitro: T. Vitienes, J.A.

 

Cuarto Arbitro: Ruiz Bada

Jueces de Línea:Rodríguez Vallejo , Juana González

Incidencias:

 

 

El Zaragoza se impone al Eibar con un contundente 3-0

 

El Real Zaragoza rompió la racha de tres partidos sin ganar que arrastraba tras derrotar por 3-0 al Eibar en un partido en el que el conjunto maño volvió a evidenciar que le falta bastante para ser el principal favorito al ascenso, al menos en cuanto a juego se refiere.

El conjunto zaragozano se hizo con un triunfo cómodo, y obligado para no perder comba con los equipos situados en zona de ascenso, pero una jornada más su fútbol no convenció porque se impuso sin brillo y con muy poco juego ante el equipo con menor presupuesto de la categoría.

En el primer periodo el equipo aragonés se puso por delante cuando apenas ambos conjuntos se habían asentado sobre el césped (minuto 4), gracias a una pérdida de balón del equipo vasco en el centro del campo que fue aprovechada por Ricardo Oliveira para dar un pase en profundidad a su compatriota "Ewerthon" de Souza, que anotó tras driblar a Zigor en su desesperada salida.

El conjunto de "Marcelino" García Toral tuvo la oportunidad de haber marcado el segundo en el minuto 25, tras que Ewerthon le devolviera el favor a Oliveira quien, a puerta vacía, estrelló el balón en el poste derecho de la meta eibarresa.

A pesar de ir con ventaja en el marcador la zaga zaragocista volvió a evidenciar errores impropios de un equipo que desea ascender y contagió inseguridad al resto del equipo, aunque el Eibar no hizo intervenir a Javier López Vallejo en el primer tiempo, salvo en una ocasión en la prolongación en la que Gaizka Toquero se plantó sólo ante el meta del equipo aragonés, pero éste salvó a su equipo del empate con una mano providencial.

Tras el descanso el conjunto zaragozano hizo subir el segundo tanto al marcador con rapidez (min.53), nuevamente por medio de Ewerthon, y dejó prácticamente cerrado el encuentro ante un Eibar que nunca se encerró en torno a su área pero que apenas llegó a la meta local.

El central Roberto Fabián Ayala, en un córner en el minuto 71, lo sentenció en un cabezazo marca de la casa que supuso el tercer gol.

El Eibar aún tuvo un postrera oportunidad con un penalti por mano de Pulido en el minuto 83 que falló Albert Yagüe y que acabó con la maltrecha moral visitante.


Ficha técnica:


3 - R. Zaragoza: López Vallejo; "Chus" Herrero, Pulido, Ayala, Paredes; Jorge López (Arizmendi, min.71), Hidalgo (Gabi, min.65), Zapater, Caffa; Ewerthon (Braulio, min.66)y Oliveira.

0 - S.D. Eibar: Zigor; Raúl, Urzelai, Biel Medina, Romero; Larrazábal; Codina (Yagüe, min.75), Carmelo (Carlos Rubén, min.58), Lombraña, Sutil (Cases, min.66); y Toquero.

Goles: 1-0. min.4. Ewerthon; 2-0. min.59. Ewerthon; 3-0. min.71. Ayala.

Arbitro: José Antonio Teixeira Vitienes, del C. Cántabro. Expulsó por doble tarjeta amarilla al zaragocista Pulido (min.83). Amonestó a los locales Ayala, "Chus" Herrero y Jorge López y a los visitantes Raúl, Biel Medina y Lombraña.

Incidencias: partido correspondiente a la decimotercera jornada de liga disputado en el estadio de La Romareda de Zaragoza ante unos 16.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento, el pasado día 15, del consejero del club José Antonio Gómez de la Fuente.

Partidos selección española 2008

Partidos selección española 2008

 

 

Part. Nº

FECHA

LOCALIDAD

LOCAL

VISITANTE

RESU

LTADO

 

539

06/02/2008

MALAGA

ESPAÑA

FRANCIA

1

0

Amistoso

540

26/03/2008

ELCHE

ESPAÑA

ITALIA

1

0

Amistoso

541

31/05/2008

HUELVA

ESPAÑA

PERU

2

1

Amistoso

542

04/06/2008

SANTANDER

ESPAÑA

ESTADOS UNIDOS

1

0

Amistoso

543

10/06/2008

INNSBRUCK

ESPAÑA

RUSIA

4

1

XIII Eurocopa

544

14/06/2008

INNSBRUCK

ESPAÑA

SUECIA

2

1

XIII Eurocopa

545

18/06/2018

SALZBURGO

ESPAÑA

GRECIA

2

1

XIII Eurocopa

546

22/06/2008

VIENA

ESPAÑA

ITALIA

0

0

XIII Eurocopa

547

26/06/2008

VIENA

ESPAÑA

RUSIA

3

0

XIII Eurocopa

548

29/06/2008

VIENA

ESPAÑA

ALEMANIA

1

0

XIII Eurocopa

549

20/08/2008

COPENHAGUE

DINAMARCA

ESPAÑA

0

3

Amistoso

550

06/09/2008

MURCIA

ESPAÑA

BOSNIA

1

0

Clasf.C.Mundo

551

10/09/2008

ALBACETE

ESPAÑA

ARMENIA

4

0

Clasf.C.Mundo

552

11/10/2008

TALLIN

ESTONIA

ESPAÑA

0

3

Clasf.C.Mundo

553

15/10/2008

BRUSELAS

BELGICA

ESPAÑA

1

2

Clasf.C.Mundo

554

19/11/2008

VILLAREAL

ESPAÑA

CHILE

3

0

Amistoso

 

 

 

 

Partidos     Ganados     Empatados   Perdidos     G.favor    G.encontra

Amistosos                 6            6            0            0            11           1

 

Eurocopa 2008            6            5            1            0            12           3

 

Clasf. Mundial            4            4            0            0            10           1

 

Totales 2008             16           15           1            0            33           5

 

 

Seleccionador

 

L. Aragones              10           9            1            0            17           4

 

V. Delbosque             6            6            0            0            16           1

9º JOR. CAI ZARAGOZA 80 - GRANADA 65

 

CAI ZARAGOZA 80 |

  65 C.B. GRANADA


 |

 

 

 J 9 | 19/11/2008 | 21:00 | Pabellon Principe Felipe | Público:10300

 

 Árb: Juan Carlos Mitjana, J.C García González, Antonio Sacristán

 

17|17

23|13

20|17

20|18

 

CAI ZARAGOZA 80

REB

 

TAP

 

FP

 

D

Nombre

Min

P

T2

T2 %

T3

T3 %

T1

T1 %

T

D+O

A

BR

BP

C

F

C

M

F

C

V

4

Lescano, Matías

13:45

3

0/0

0%

0/1

0%

3/4

75%

1

1+0

1

2

1

0

0

0

0

1

2

5

7

Phillip, Darren

16:8

11

4/6

67%

1/2

50%

0/0

0%

2

2+0

1

1

1

1

0

0

1

2

0

9

8

Victoriano, L.

9:10

3

0/0

0%

1/2

50%

0/2

0%

2

2+0

1

0

0

0

0

0

0

0

2

5

11

Green, Taurean

28:10

14

2/4

50%

3/5

60%

1/2

50%

3

2+1

6

2

4

0

0

1

0

2

3

16

12

Arteaga, O.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

13

Quinteros, P.

25:25

11

4/7

57%

1/4

25%

0/0

0%

1

1+0

2

2

5

0

0

1

0

3

0

1

14

Pérez, Sergio

19:36

8

2/4

50%

1/1

100%

1/1

100%

3

3+0

0

0

0

0

0

0

0

1

3

11

15

Starosta, O.

12:59

0

0/2

0%

0/0

0%

0/2

0%

3

2+1

1

2

0

0

1

1

0

2

2

2

22

García, Iván

0:54

0

0/0

0%

0/1

0%

0/0

0%

0

0+0

0

1

0

0

0

0

0

1

0

-1

24

Garcés, Rubén

26:7

6

2/4

50%

0/0

0%

2/4

50%

4

1+3

0

1

2

0

1

1

0

3

4

6

42

Lewis, Larry

23:52

22

7/14

50%

2/3

67%

2/3

67%

2

1+1

4

2

2

2

1

1

2

3

3

19

44

Guerra, Roberto

23:54

2

1/3

33%

0/0

0%

0/0

0%

2

2+0

2

2

0

0

0

0

0

2

0

4

 

Equipo

 

0

0/0

0%

0/0

0%

0/0

0%

5

3+2

0

1

0

0

0

0

0

0

0

6

Total

200:0

80

22/44

50%

9/19

47%

9/18

50%

28

20+8

18

16

15

3

3

5

3

20

19

83

E

 Segura, Curro

5f

 

C.B. GRANADA 65

REB

 

TAP

 

FP

 

D

Nombre

Min

P

T2

T2 %

T3

T3 %

T1

T1 %

T

D+O

A

BR

BP

C

F

C

M

F

C

V

4

Gutiérrez, J.

26:21

5

1/3

33%

1/2

50%

0/0

0%

7

6+1

2

1

4

0

1

1

1

1

1

8

6

Hunter, Jimmie

35:29

13

4/9

44%

0/5

0%

5/6

83%

1

1+0

2

0

2

0

1

1

0

3

4

4

7

Scepanovic, V.

32:58

16

3/4

75%

2/5

40%

4/4

100%

4

4+0

2

3

3

1

0

0

1

2

5

21

8

Cherry, Carlos

18:11

6

0/1

0%

2/4

50%

0/0

0%

1

1+0

4

1

3

0

0

0

0

4

1

3

11

Martín, Nacho

11:52

0

0/0

0%

0/1

0%

0/0

0%

0

0+0

1

0

0

0

0

0

0

1

0

-1

13

Aguilar, Pablo

13:39

2

1/2

50%

0/1

0%

0/0

0%

3

3+0

1

0

4

0

2

0

1

1

0

1

14

Jasen, J.

5:47

2

1/2

50%

0/0

0%

0/0

0%

0

0+0

0

0

1

0

0

0

0

0

0

0

21

Maric, Aleks

13:13

7

2/2

100%

0/0

0%

3/5

60%

3

2+1

1

0

1

0

0

0

0

2

3

9

24

Borchardt, C.

26:47

14

6/8

75%

0/0

0%

2/3

67%

6

3+3

0

2

4

0

1

1

1

1

4

18

25

Videnov, Filip

1:42

0

0/2

0%

0/0

0%

0/0

0%

0

0+0

0

0

1

0

0

0

0

3

0

-6

44

Fernández, J.

14:1

0

0/0

0%

0/0

0%

0/0

0%

0

0+0

1

0

1

0

0

0

0

1

2

1

 

Equipo

 

0

0/0

0%

0/0

0%

0/0

0%

5

1+4

0

0

0

0

0

0

0

0

0

5

Total

200:0

65

18/33

55%

5/18

28%

14/18

78%

30

21+9

14

7

24

1

5

3

4

19

20

63

E

 Poch, Trifón

5f

 

 

El CAI supera con claridad a un CB Granada que no encontró el ritmo (80-65)

 

El CAI Zaragoza se llevó el triunfo en el choque que le enfrentó al CB Granada (80-65), al que dominó después de un inicio con muchas imprecisiones en ambos equipos

 

Zaragoza, 19 nov. 2008 (EFE).- El CAI Zaragoza hizo olvidar a su afición la contundente derrota de la jornada anterior ante el ViveMenorca y superó con claridad al CB Granada en un partido en el que los dos equipos comenzaron muy flojos, pero mientras los aragoneses supieron entonarse su rival no encontró en ningún momento el ritmo del partido.

Los zaragozanos sumaron su cuarta victoria de la temporada ante uno de los que se presupone va a ser rival directo en la lucha por la permanencia y la más amplia en su primera temporada en la Liga ACB.

Los dos equipos comenzaron excesivamente precipitados y con escaso acierto, sobre todo por parte de los locales que encajaron un 0-8 de parcial en los tres primeros minutos que hizo aflorar los primeros nervios.

Casi a renglón seguido los zaragozanos respondieron con idéntico parcial a su favor para establecer la primera igualada, aunque ninguno conseguía una ventaja superior a una canasta.

Los hombres de Curro Segura ajustaron un poco más su defensa que impedía encontrar posiciones cómodas para sumar, mientras en ataque los zaragozanos estaban más acertados y además cargaban con tres personales al base Carlos Cherry y al alero Filip Videnov.

Los locales minuto a minuto iban aumentando su ventaja y consiguieron irse al descanso alcanzando por primera vez en el partido la barrera de los diez puntos (40-30), aunque su principal problema estaba en la línea de tiros libres desde donde firmaron un paupérrimo 27% que les hubiese permitido contar con una ventaja mucho más clara.

Tras el descanso los zaragozanos mejoraron su estadística en tiros libres y con una buena selección en triples consiguieron abrir un poco más de brecha en el marcador para afrontar los diez últimos minutos con trece puntos de ventaja (60-47).

En el último cuarto los zaragozanos encontraron su racha buena ante un adversario que se veía impotente para seguir peleando por la victoria, mientras los locales alcanzaban la barrera de los treinta puntos (76-56).

80 - CAI Zaragoza (17+23+20+20): Green (14), Quinteros (11), Guerra (2), Larry Lewis (22) y Garcés (6) -cinco inicial- Victoriano (3), Starosta, Darren Phillip (11), Sergio Pérez (8), Lescano (3) e Iván García.

65 - CB Granada (17+13+17+18): Cherry (6), Hunter (13), Scepanovic (16), Gutiérrez (5) y Borchardt (14) -cinco inicial- Fernández, Maric (7), Jasen (2), Videnov, Martín (7) y Aguilar (2).

Árbitros: Mitjana, García González y Sacristán. No excluyeron a ningún jugador.

Incidencias: partido correspondiente a la la novena jornada de la Liga ACB disputado en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza ante unos 10.300 espectadores.

 

 

 

 

 

PARTIDO Nº 554 ESPAÑA 3 - CHILE 0

Partido Nº 554    19.11.2008

 

   

ESPAÑA 3-0 CHILE 

   

(1-0) 36’  David Villa

(2-0) 66’  Fernado Torres

(3-0) 86’  Cazorla

Amistoso – 19 Noviembre 2009 –

 Estadio -Madrigal  -Villarreal

 

 

 

 

España

3

 

 

0

Chile

 

  1

Iker Casillas

  2

Albiol

  3

Capdevila

  5

Puyol

  15

Sergio Ramos

  6

Xavi

  10

Cesc

  11

Riera

  14

Xabi Alonso

  19

Marcos Senna

  7

David Villa

 

 

  1

Bravo

  2

Cristián Alvarez

  3

Ponce

  4

Fuentes

  6

Carmona

  8

Tello

  14

Matías Fernández

  15

Isla

  7

Alexis

  9

Suazo

  16

Orellana

 

 

CAMBIOS

 

45’

Marcos Senna por Cazorla

45’

Iker Casillas por Reina

56’

Puyol por Marchena

57’

David Villa por Fernando Torres

61’

Sergio Ramos por Arbeloa

71’

Xavi por Llorente

 

 

88’

Suazo por Valdivia

 

 

ENTRENADORES

 

Vicente del Bosque

 

 

Marcelo Bielsa

 

 

GOLES

 

 36’ 

Gol penalty David Villa

 66’ 

Gol Fernando Torres

 86’ 

Gol Cazorla

 

 

 

 

 

TARJETAS

 

53’ 

David Villa Tarj. A

54’ 

Xavi Tarj. A

58’ 

Cesc Tarj. A

 

 

32’ 

Cristián Alvarez Tarj. A

 

 

OTROS DATOS DE INTERÉS

 

Seleccion

Estadio: El Madrigal

19/11/2008 22:00

Arbitro:

 

 

 

 

 

 

A obra de arte por partido

 

España golea a Chile y firma otro gol antológico tras una combinación entre Xavi y Torres

Villarreal - 20/11/2008

El fútbol también puede convertirse en arte. En eso se ha empeñado España, que sale a gol memorable por partido. Hace un mes Iniesta trazó un tanto prodigioso en Bruselas. Ayer le tocó a Fernando Torres. No tanto por su acción, más o menos esperable en un delantero de su categoría: recorte con la derecha y disparo al palo largo con la izquierda. Sino por la acción precedente de Xavi. El mediocampista del Barça llenó de emoción El Madrigal en un instante mágico. De espaldas a la portería contraria, y sabiendo que tenía un sabueso a su espalda (Carmona), se sacó un regate de espuela, de un solo toque, que dejó tirado al marcador chileno. El público entendió que había asistido a un momento irrepetible. Carmona se había pasado todo el encuentro persiguiendo a Xavi. Y ése era el resultado. Lección para el estudioso Bielsa. Hay jugadores y jugadorazos. Y para los segundos, no hay antídoto ni marcajes individuales que valgan. De manera que la atrevida apuesta de Chile se quedó sin premio. Amagó mucho y pegó muy poco. Le faltó remate. El que le sobra a España, la mejor selección del mundo.

Acostumbrada a que los rivales se le echen muy atrás, por el respeto que despierta el campeón de Europa, España se encontró con una novedad: Chile le jugó en las mismas barbas de Iker Casillas. Con tres delanteros y una media punta (Mati Fernández) que tenían la obligación de mantener siempre alerta a los cuatro zagueros españoles. Eran las órdenes de Bielsa. Eso generó una cierta incomodidad en España, resuelta principalmente por un colosal Puyol, que mantuvo a raya a los atacantes chilenos.

Bielsa impidió que España se sintiera tan superior como creía que era. Y la superioridad numérica de los españoles en el centro del campo no se tradujo en una mayor profundidad. En parte porque, ausente Iniesta, Riera se quedaba desconectado del toque de sus compañeros. En parte porque Cesc, ligeramente escorado a la derecha, participaba poco. En parte porque Xavi, adelantado para que Xabi Alonso acompañara a Senna, se quedó demasiado aislado en el ataque junto a Villa. La mejor opción resultó Sergio Ramos, que se encontró una autopista por el extremo derecho siempre que Cesc, tan listo, se despejara el camino con un movimiento hacia el interior.

Fue, sin embargo, Riera quien rompiera el partido con una diagonal hacia dentro que convirtió primero en una pared con Villa y, finalmente, en un piscinazo que el árbitro interpretó como penalti. El Guaje anotó su 24ª tanto en sus 41 partidos la selección, superando el registro de Di Stéfano y quedándose ya a dos goles de Butragueño, con los 44 de Raúl en el horizonte. Esa es su meta, alcanzar a Raúl, y, salvo lesión, no va a parar hasta conseguirlo. La polémica decisión arbitral soliviantó a los jugadores chilenos, que acorralaron al árbitro en su camino hacia el vestuario.

De amistoso, el partido tuvo poco. El ritmo fue alto y las piernas, largas. A Xavi le tocó haber de aguantar un marcaje muy pelmazo, el de Carmona. Y se despertó un pique entre ellos que se avivó tras la tarjeta amarilla que recibió el chileno a instancias de una petición al árbitro del mediocampista catalán.

Del Bosque sí recordó que era un encuentro amistoso y refrescó el equipo con Reina, Marchena y Cazorla. El central del Valencia, especialmente, necesitaba un gesto cariñoso del seleccionador para recuperar la confianza que tuvo en la pasada Eurocopa, después de un arranque difícil de campeonato, lastrado por las lesiones. Precisamente Torres también volvía tras haberse lesionado hace un mes con la selección ante Bélgica en Bruselas.

Chile siguió teniendo protagonismo, llegando arriba hasta con cinco hombres. Y descollando Mati Fernández, tan motivado ante su público del Madrigal. Sus ataques, eso sí, morían todos en la orilla, y en eso sí se asemejaba a su versión en el cuadro de Pellegrini. Chile amagó; España sentenció con los pinceles de Xavi y Torres en un gol para que los niños lo vean cientos de veces. Se lució Reina a un cabezazo a bocajarro de Suazo y Cazorla, que demostró una pegada tremenda con ambas piernas, acabó marcando en el peor disparo, tras rebotar en un defensa. Antes el público despidió a Xavi como se merecía. Y Llorente tuvo el placer de debutar el día en que España volvió a empeñarse en demostrar que el fútbol, cuando Xavi quiere, es puro arte.

 

 

 

 

 

Fecha y Lugar

Partido

Resultado

TC

08/09/1993 Alicante

España - Chile

2 - 0

A

05/07/1981 Santiago de Chile

Chile - España

1 - 1

A

17/07/1960 Santiago de Chile

Chile - España

1 - 4

A

14/07/1960 Santiago de Chile

Chile - España

0 - 4

A

12/07/1953 Santiago de Chile

Chile - España

0 - 3

A

29/06/1950 Río de Janeiro

España - Chile

2 - 0

M

 

Jugados

Ganados

Empatados

Perdidos

G.F.

G.C.

6

5

1

0

16

2

Mesopotamia

Mesopotamia

Mesopotamia (del griego: Μεσοποταμία, "entre ríos", traducción del antiguo persa Miyanrudan, "la tierra entre los ríos", o del arameo Beth Nahrin, "entre dos ríos") es el nombre por el cual se conoce a la zona del Oriente Próximo ubicada entre los ríos Tigris y Éufrates, si bien se extiende a las zonas fértiles contiguas a la franja entre los dos ríos, y que coincide aproximadamente con las áreas no desérticas del actual Iraq. El término alude principalmente a esta zona en la Edad Antigua.

Historia [editar]

Artículo principal: Historia de Mesopotamia

Neolítico [editar]

Localización aproximada de las culturas Hassuna-Samarra y Halaf durante el "período 6".

En el interior de Mesopotamia, la agricultura y la ganadería se impusieron entre 6000 y 5000 a. C., suponiendo la entrada de lleno al Neolítico.[1] Durante este período, las nuevas técnicas de producción que se habían desarrollado en el área neolítica inicial se expandieron por las regiones más tardías, entre ellas la Mesopotamia interior.[1] Ello trajo el desarrollo de ciudades. Algunas de las primeras fueron Buqras, Umm Dabaghiyah y Yarim, y, más tardíamente, tell es-Sawwan y Choga Mami, que formaron la llamada cultura Umm Dabaghiyah. Posteriormente es sustituida por las culturas de Hassuna-Samarra entre 5600 y 5000 a. C., y Halaf, entre 5600 y 4000 a. C. (Halaf tardío).[2] [1]

Aproximadamente en el 3000 a. C., apareció la escritura, en aquella época utilizada solo para llevar las cuentas administrativas de la comunidad. Los primeros escritos que se han hallado están escritos sobre arcilla (muy frecuente en aquella zona) con unos dibujos formados por líneas (pictogramas).

La civilización urbana siguió avanzando durante el período de El Obeid[3] (5000 a. C.3700 a. C.) con avances en las técnicas cerámicas y de regadío[4] y la construcción de los primeros templos urbanos.[5]

Tras El Obeid, se sucede el Período de Uruk, en el cual la civilización urbana se asentó definitivamente con enormes avances técnicos como la rueda y el cálculo, realizado mediante anotaciones en tablillas de barro y que evolucionaría hacia las primeras formas de escritura.[5]

Los sumerios [editar]

Después del año 3000 a. C. los sumerios crearon en la baja Mesopotamia un conjunto de pueblos estado como lo son Uruk, Lagash, Kish, Uma , Ur y Eridu cuyo medio económico se basaba en el regadío. En ellas había un rey absoluto el cual se hacia llamar Vicario del dios protector de la ciudad.

Fueron los primeros en crear la escritura cuneifome, también construyeron grandes templos.

Artículo principal: Sumeria

El período dinástico arcaico [editar]

Artículo principal: Período dinástico arcaico

Situación de las principales ciudades sumerias y alcance de esta cultura durante el período dinástico arcaico.

La difusión de los avances de la cultura de Uruk por el resto de Mesopotamia dio lugar al nacimiento de la cultura Sumeria. Estas técnicas permitieron la proliferación de las ciudades por nuevos territorios. Estas ciudades pronto se caracterizaron por la aparición de murallas, lo que parece indicar que las guerras entre ellas fueron frecuentes. También destaca la expansión de la escritura que saltó desde su papel administrativo y técnico hasta las primeras inscripciones dedicatorias en las estatuas consagradas de los templos.[6]

Pese a la existencia de las listas reales sumerias la historia de este período es relativamente desconocida, ya que gran parte de los reinados expuestos en ellas tienen fechas imposibles. En realidad, estas listas se confeccionaron a partir del siglo XVII a. C., y su creación se debió probablemente al deseo de los monarcas de remontar su linaje hasta tiempos épicos. Algunos de los reyes son probablemente reales pero de muchos otros no hay constancia histórica y otros de los que se sabe su existencia no figuran en ellas.[6]

El Imperio Acadio [editar]

Artículo principal: Imperio Acadio

Mapa de la extensión del Imperio Acadio con las conquistas de Sargón y las principales revueltas posteriores. Los ciento cincuenta años de dominio acadio dejarán un profundo recuerdo en la metalidad mesopotámica, que, en los siglos posteriores, será la cuna de grandes imperios sucesivos, para cuyos monarcas, Sargón y su nieto, Naram-Sim, se convertirán en los modelos arquetípicos de emperador. Sobre el primero se proyectarán las virtudes a seguir, convirtiéndole en mito; sobre el segundo, el antimodelo del imperio agotado en sofocar rebeliones.[7]

Los semitas eran nómadas que habitaban en la península arábiga. Hacia 3000 a. C. se extendieron hacia el norte, fundando diferentes grupos como los amorreos, en los que se incluyen fenicios, israelitas y arameos. En Mesopotamia los más importantes fueron los acadios.

Hacia 2350 a. C., Sargón, un usurpador de origen acadio, se hizo con el poder en la ciudad de Kish. Fundó una nueva capital, Agadé y conquistó el resto de ciudades sumerias, venciendo al rey de Umma hasta entonces dominante, Lugalzagesi. Este fue el primer gran Imperio de la historia y sería continuado por los sucesores de Sargón que se tendrían que enfrentar a constantes revueltas. Entre ellos destacó el nieto del conquistador, Naram-Sin. Esta etapa marcó el inicio de la decadencia de la cultura e idioma sumerios en favor de los acadios.

El imperio se deshizo hacia el 2220 a. C., debido a las constantes revueltas y las invasiones de los nómadas amorreos y, principalmente, gutis. Tras su caída, la regíon entera cayó bajo el dominio de esta tribu, quienes se impusieron sobre las ciudades-estado de la región, especialmente en el entorno de la destruida Agadé. Las crónicas sumerias los describen constantemente de forma negativa, como "horda de bárbaros" o "dragones de montaña", pero es posible que la realidad no fuese tan negativa; en algunos centros se produjo un verdadero florecimiento de las artes. Es el caso de la ciudad de Lagash, especialmente durante el gobierno del patesi Gudea. Además de la calidad artística, en las obras de Lagash se utilizaron materiales provenientes de regiones lejanas: madera de cedro del Líbano o diorita, oro y cornalina del valle del Indo; lo que parece indicar que el comercio no se debió ver especialmente lastrado. Las ciudades meridionales, más alejadas del centro de poder guti, compraban su libertad a cambio de importantes tributos; Uruk y Ur prosperaron durante sus IV y II dinastías.[8] [7]

Renacimiento sumerio [editar]

Artículo principal: Renacimiento sumerio

Extensión del imperio de la Tercera Dinastía de Ur.

Según una tablilla conmemorativa fue Utu-hegal, rey de Uruk, quien en torno a 2100 a. C. derrotó y expulsó a los gobernantes gutis de las tierras sumerias. Su éxito no le sería de mucho provecho ya que poco después el rey de Ur, Ur-Nammu, consiguió la hegemonía en toda la región con la llamada III dinastía de Ur o Renacimiento sumerio. El imperio surgido a raíz de esta hegemonía sería tan extenso o más que el de Sargón, del que tomaría la idea de imperio unificador, influencia que se aprecia incluso en la denominación de los monarcas, que a imitación de los acadios se harán llamar "reyes de Sumer y Acad".[9]

A Ur-Nammu le sucederá su hijo, Shulgi que combatió contra Elam y las tribus nómadas de los Zagros. A éste le sucedió su hijo Amar-Suen y a éste primero un hermano suyo, Shu-Sin y después otro Ibbi-Sin. En el reinado de este último los ataques de los amorreos, provenientes de Arabia, se hicieron especialmente fuertes y en el 2003 a. C. caería el último imperio predominantemente sumerio. En adelante será la cultura acadia la que predomine y posteriormente Babilonia heredará el papel de los grandes imperios sumerios.[9]

Las dinastías amorritas [editar]

Con la caída de la hegemonía de Ur no se repitió un período de oscuridad como el que había acontecido con la del Imperio Acadio. Esta etapa estará marcada por el ascenso progresivo de dinastías amorritas en prácticamente todas las ciudades de la región.

Durante los primeros cincuenta años parece que fue la ciudad de Isín la que trató sin éxito de imponerse en la región. Posteriormente, hacia 1930 a. C. serán los monarcas de Larsa los que se lancen a la conquista de las ciudades vecinas, atacando Elam y las ciudades del Diyala y conquistando Ur, pese a lo cual no consiguió un dominio completo en la región; sin embargo, conservó su hegemonía hasta prácticamente la caída ante Hammurabi, salvo un período entre 1860 y 1803 a. C. en el que la vecina Uruk consigue desafíar su puesto.

En Elam la influencia acadia se hizo más fuerte y el reino estuvo plenamente inmerso en los asuntos mesopotámicos. En la mesopotamia septentrional y en Asiria, surgieron los primeros estados fuertes, posiblemente reformados por el comercio existente entre las áreas de más al sur y la Anatolia. Destacó el reinado de Shamshi-Adad I quien llegó hasta la costa mediterránea, imponienedo vasallaje a las ciudades de la región.

El Imperio Paleobabilónico [editar]

Artículo principal: Babilonia

Mapa del Imperio paleobabilónico tras las conquistas de Hammurabi, hacia 1750 a. C. Los nómadas casitas, tal vez originarios del sureste de Irán, ya se habían establecido en los montes Zagros, en el límite oriental del imperio. No tardarían en avanzar sobre él.

En 1792 a. C. Hammurabi llega al trono de la hasta entonces poco importante ciudad de Babilonia, a partir de la cual comenzará una política de expansión; en primer lugar se liberó de la tutela de Ur para, en 1786, enfrentarse al vecino rey de Larsa, Rim-Sin, arrébatandole Isín y Uruk; con la ayuda de Mari, en 1762 venció a una coalición de ciudades de la ribera del Tigris, para, un año después, conquistar la ciudad de Larsa. Tras esto se proclamó rey de Sumer y Acad, título que había surgido en tiempos de Sargón de Acad, y que se había venido utilizando por los monarcas que conseguían el dominio de toda la región de Mesopotamia. Tras un nuevo enfrentamiento con una nueva coalición de ciudades conquistó Mari, tras lo cual, en 1753, completó su expansión con las conquistas de Asiria y Eshnunna, al norte de Mesopotamia.

Con el paso de los siglos la imagen del monarca se mitificó, no sólo debido a sus conquistas, sino también a su actividad constructora y de mantenimiento de los canales de riego, y a la elaboración de códigos de leyes, como el conocido código de Hammurabi. Todo esto le colocó en la estela de Sargón I.

Hammurabi murió en 1750 a. C., tras lo cual reinó Samsu-iluna, quien tuvo que enfrentarse a un ataque de los nómadas casitas. Esta situación se repetiría en 1708, durante el reinado de Abi-Eshuh. En efecto, desde la muerte del conquistador, los problemas con los casitas se habían multiplicado. Esta presión fue constante y en progreso durante el siglo XVII a. C., lo que fue desgastando al imperio. Fue un ataque del rey hitita, Mursili I, lo que le dio la puntilla, tras lo cual la región cayó bajo el poder de los casitas.

Véase también: Babilonia y Asiria

Historia arqueológica [editar]

Los primeros sondeos en la región se llevaron a cabo en 1786 por el vicario general Joseph de Beauchamps, pero habría que esperar hasta 1842 para la primera excavación arqueológica real. Fue motivada por el consul francés en Mosul y se centró en el área de tell Kujunjik, ceca de Nínive. Los resultados no fueron interesantes pero, tras trasladarse la excavación por consejos de un aldeano, aparecieron unos bajorrelieves asirios, lo que supuso el primer hallazgo histórico de las civilizaciones mesopotámicas, desde las que, hasta entonces, sólo se sabía por las menciones en la Biblia.[10]

A partir de este momento la investigación estuvo marcada por la rivalidad entre ingleses y franceses. Los primeros hallaron el principio de la biblioteca de Asurbanipal, los segundos, el palacio de Sargón II en Khorsabad cuyos hallazgos tuvieron un desgraciado fin, al hundirse en el Tigris una embarcación con 235 cajas de material.[10]

En el área del sur, en la década de 1850, se descubrieron las ciudades de Uruk, Susa, Ur y Larsa, si bien no fue a partir de 1875 cuando se hallaron evidencias de la civilización sumeria. Hasta los primeros años del siglo XX aparecieron gran cantidad de restos, incluido un gran número de estatuas de Gudea. En esta etapa también comienzan a florecer las excavaciones de alemanes y estadounidenses.[10]

Cultura [editar]

Las culturas de Mesopotamia fueron pioneras en muchas de las ramas de conocimiento; desarrollaron la escritura que se denominó cuneiforme, en principio pictográfica y más adelante la fonética; en el campo del derecho, crearon los primeros códigos de leyes; en arquitectura, desarrollaron importantes avances como la bóveda y la cúpula, crearon un calendario de 12 meses y 360 dias e inventaron el sistema de numeración sexagesimal.

Sus restos, aunque quizás todavía hay muchos por descubrir, muestran una cultura que ejerció una poderosa influencia en otras civilizaciones del momento y por ende el desarrollo de la cultura occidental.

Ciencias [editar]

El cálculo floreció en Mesopotamia mediante un sistema decimal y sexagesimal, cuya primera aplicación fue en el comercio. Además de suma y resta conocían multiplicación y división y, a partir del II milenio a. C. desarrollaron una matemática que permitía resolver ecuaciones de hasta tercer grado. Conocían asimismo el número π, la raíz y la potencia, por lo que eran capaces de calcular volúmenes y superficies de las principales figuras geométricas.[11]

La evolución astronómica floreció de igual forma. Los sumerios sabían distinguir entre planetas –objetos móviles– y estrellas. Pero fueron los babilonios quienes más desarrollaron este campo, siendo capaces de prever fenómenos astronómicos con antelación. Este conocimiento de la astronomía les llevo a adoptar un preciso calendario lunar, que incluía un mes suplementario que lo ajustaba al solar.[11]

También se han encontrado tratados de medicina y listados sobre geología, en los que se trataba de clasificar los diferentes materiales.[11]

Literatura [editar]

Antes de hallar la literatura, el lenguaje escrito se usaba para llevar las cuentas administrativas de la comunidad. Con el tiempo, se le empezó a dar otro uso; explicar hechos, fitas, leyendas, catástrofes, etc.

La literatura sumeria comprende tres grandes temas, mitos, himnos y lamentaciones. Los mitos se componen de breves historias que tratan de perfilar la personalidad de los dioses mesopotámicos: Enlil, principal dios y progenitor de las divinidades meores; Inanna, diosa del amor y de la guerra o Enki, dios del agua dulce frecuentemente enfrentado a Ninhursag, diosa de las montañas. Los himnos son textos de alabanza a los dioses, reyes, ciudades o templos. Las lamentaciones relatan temas catastróficos como la destrucción de ciudades o templos y el abandono de los dioses resultante.[12]

Algunas de estas historias es posible que se apoyasen en hechos históricos como guerras, inundaciones o la actividad constructora de un rey importante magnificados y distorsionados con el tiempo.[12]

Una creación propia de la literatura sumeria fue un tipo de poemas dialogados basados en la oposición de conceptos contrarios. También los proverbios forman parte importante de los textos sumerios.[12]

Religión [editar]

La religion fue politeísta, doctrina que admite pluralidad de dioses; aunque en realidad, la mayoría de las religiones más aparentemente politeístas como la griega o la hindú, son monoteísmos en los cuales un Ser Supremo se manifiesta de formas diversas, como ocurre en la Trimurti hindú cuyos dioses fundamentales, Brama, Vishnu y Shiva, tienen una relación entre sí equivalente a la de las personas de la Trinidad cristiana. En tales casos, los historiadores de las religiones hablan de un Deus Otioso, es decir, un Ser Supremo que, por su sublimidad, solo es accesible a los fieles a través de sus manifestaciones o de sus ángeles o espíritus intermediarios. Así entonces, en cada ciudad se adoraba a distintos dioses, aunque había algunos comunes. Entre estos podemos ver a: Anu: Dios del cielo y padre de los dioses, Enki: Dios de la Tierra, Nannar: Dios de la Luna, Utu: Dios del Sol, Inanna: diosa Venus,Ea: creador de los hombres y Enlil dios del viento.

Algo que los caracterizaba y los desvalorizaba era que sus dioses estaban asociados a artes que ellos fueron viendo por si mismos, es decir que tenían dioses de la ganadería, escritura, confección, etc. Esto hizo que ellos tuvieran una religión muy amplia y para algunas personas muy interesante ya que podría ser mucho más estudiada.

Arte [editar]

Artículo principal: Arte de Mesopotamia

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En la fértil de una y otra llanura, abundantemente regada en su parte inferior por los dos ríos que delimitan esta civilización, se produjo muy pronto la sedentarización de los pueblos nómadas que pasaban por allí convirtiéndose en agricultores y desarrollando una cultura y un arte con una sorprendente variedad de formas y estilos.

Con todo, el arte en general, mantiene bastante unidad en cuanto a su intencionalidad, que da como resultado un arte un poco rígido, geométrico y cerrado, pues, ante todo, tiene una finalidad práctica y no estética, se desarrolla al servicio de la sociedad.

 

Escultura [editar]

Unas veces representa soberanos, otros dioses, otros funcionarios, pero siempre personas individualizadas (a veces con su nombre grabado). Busca sustituir a la persona más que representarla. Cabeza y rostro desproporcionados respecto al cuerpo por este motivo, desarrollaron el llamado realismo conceptual: Simplificaban y regularizaban las formas naturales gracias a la ley de la frontalidad (parte derecha e izquierda absolutamente simétricas) y al geometrismo (figura dentro de un esquema geométrico que solía ser el cilindro y el cono). Las representaciones humanas se veían afectadas de una total indiferencia por la realidad. Los animales presentaban un mayor realismo.

Algunos temas recurrentes de la escultura mesopotámica son monumentales toros cachando y mamando a los genios protectores, monstruosos y fantásticos como todo lo sobre natural en Mesopotamia.

Sus técnicas principales fueron el relieve monumental, la estela, el relieve parietal, el relieve de ladrillos esmaltados y el sello: otras formas de esculpir y desarrollar auténticos comics o narraciones en ellos.

 

 

 

Pintura [editar]

Debido a las características del país, existen muy pocas muestras, sin embargo el arte es muy parecido al arte del período magdaleniense de la prehistoria. La técnica era la misma que en el relieve parietal, sin perspectiva. Al igual que los mosaicos (más perdurables y característicos) tenía un fin más decorativo que las otras facetas del arte.

En la pintura y grabados, la jerarquía se mostraba de acuerdo al tamaño de las personas representadas en la obra: los de más alto rango se mostraban más grandes a comparación con el Resto.

La pintura fue estrictamente decorativa. Se utilizó para embellecer la arquitectura. Carece de perspectiva, y es cromáticamente pobre: sólo prevalecen el blanco, el azul y el rojo. Uso de la técnica del temple. Se puede apreciar en mosaicos decorativos o azulejos. Los temas eran escenas de guerras y de sacrificios rituales con mucho realismo. Se representan figuras geométricas, personas, animales y monstruos. Se emplea en la decoración doméstica. No se representaban las sombras.

Arquitectura [editar]

Artículo principal: Arquitectura de Mesopotamia

Los mesopotámicos tenían una arquitectura muy particular debido a los recursos que tenían disponibles. Hicieron uso de los dos sistemas constructivos básicos: el abovedado y el adintelado.

Construyeron mosaicos pintados en colores vivos, a manera de murales. No había ventanas y la luz se obtenía del techo. Se preocupaban de la vida terrenal y no de la de los muertos, por tanto las edificaciones más representativas eran: el templo y el palacio.

El templo era un centro religioso, económico y político. Tenía tierras de cultivo y rebaños, almacenes (donde se guardaban las cosechas) y talleres (donde se hacían utensilios, estatuas de cobre y de cerámica). Los sacerdotes organizaban el comercio y empleaban a campesinos, pastores y artesanos, quienes recibían como pago parcelas de tierra para cultivo de cereales, dátiles o lana. Además, los zigurats tenían un amplio patio con habitaciones para alojar a las personas que habitaban en este pueblo.

El urbanismo regulado estuvo presente en algunas ciudades, como la Babilonia de Nabucodonosor II, mayoritariamente en danero. En cuanto a las obras de ingeniería, destaca la extensísima y antigua red de canales que unían los ríos Tigris, Éufrates y sus afluentes, propiciando la agricultura y la navegación.

Tecnología [editar]

El desarrollo de la tecnología en Mesopotamia estuvo condicionado en muchos aspectos a los avances en el dominio del fuego, conseguidos mediante la mejora de la capacidad térmica de los hornos, con los cuales, a partir de 300 ºC es posible conseguir yeso, y a partir de 800 ºC, cal. Con estos materiales se podía recubrir recipientes de madera lo que permitía ponerlos al fuego directo, lo que constituye una técnica predecesora de la cerámica a la que se ha llamado "vajilla blanca".[13]

Los inicios de esa técnica, se han encontrado en Beidha, al sur de Canaán, y datan del IX milenio a. C. aproximadamente, desde en los milenios posteriores se extiende hacia el norte y al resto del Próximo Oriente, cubriéndolo por completo entre 5600 y 3600 a. C.[13]

Cerámica [editar]

En Mesopotamia la cerámica comienza a desarrollarse ya empezado el neolítico, por lo que se habla de un Neolítico Precerámico. Tras este, se da un período en el que la cerámica aparece de forma intermitente en los restos. Esto es debido, más que a una serie de descubrimientos y olvidos, a que la "vajilla blanca" era aún suficiente para la mayor parte de las aplicaciones. Hacia el IV milenio a. C. la cerámica alcanzó un desarrollo pleno, con hornos donde el fuego y la cámara de cocción estaban bien diferenciados.[13]

A partir de aquí y con el dominio de temperaturas aún superiores, surgió una nueva técnica: la vitrificación de la pasta. Hacia el III milenio a. C., durante el período Jemdet Nasr se conseguía fabricar perlas de vidrio y un milenio después ya se dominaba la técnica del vidriado. Finalmente, durante el II milenio a. C., se logró la fabricación de objetos de vidrio.[13]

Metalurgia [editar]

Regiones productoras de metales utilizados en Mesopotamia. Mesopotamia carecía de yacimientos de metales propios, por lo que podía haberse visto en desventaja frente a las vecinas regiones montañosas; no fue así, ya que en esas zonas el desarrolló político era muy inferior al mesopotámico, y no se creó ningún estado poderoso a expensas de esta riqueza. A la larga, fueron los habiantes de Mesopotamia los que, mediante el comercio, controlaron este bien.[13]

La utilización de pequeños objetos metálicos tallados había sido una constante en la región desde el VI milenio a. C., sin embargo no fue hasta el desarrollo de hornos más potentes cuando se generalizó el uso de estos materiales mediante la aparición de la metalurgia. Este cambio puede situarse a mediados el III milenio a. C.; empieza a encontrarse mayor cantidad de objetos metálicos; por su composición, se aprecia que estos objetos son obtenidos mediante fundición, no por el tallado de metales en estado natural y se empieza a experimentar con aleaciones.[13]

Con el desarrollo de las aleaciones se produjo el nacimiento de la metalurgia del bronce, que se diferenció en dos vertientes según los metales con los que se obtenía la aleación; bien fuesen cobre y estaño o cobre y arsénico. El bronce arsenioso se desarrolló en las áreas del Cáucaso, este de Anatolia, sur de Mesopotamia y Palestina, trazando un eje norte sur. El bronce de estaño predomina en Irán, Mesopotamia completa, en el norte de Siria y en Cilicia, trazando un eje este-oeste. El punto de cruce de estos dos ejes es el sur de Mesopotamia, esto es, la cuna de la civilización sumeria. Esta situación se mantiene durante los milenios IV y III a. C., hasta que en el segundo el bronce arsenioso desaparece.[13]

Entre el 1200 y el 1000 a. C. se produce un nuevo avance; el hierro, que hasta entonces había sido esaso hasta el punto de costar igual que el oro, se populariza, debido probablemente al descubrimiento de la carburación, conseguido en el área del norte de Siria o en la tierra de los Hititas.[13]

Véase también [editar]

Referencias [editar]

  1. a b c Margueron, Jean-Claude (2002): «La inicios del Neolítico en Mesopotamia», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5
  2. Asimov, Isaac (1986): «Los sumerios - Las grandes invenciones», en El Cercano Oriente. Madrid: Alianza Editorial, 1986. ISBN 978-84-206-3745-7
  3. Margueron, Jean-Claude (2002): «La época de El Obeid», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5
  4. Margueron, Jean-Claude (2002): «El dominio del agua», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5
  5. a b Margueron, Jean-Claude (2002): «¿El templo nació en la época de Obeid?», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5
  6. a b Margueron, Jean-Claude (2002): «La época del Dinástico Arcaico», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5
  7. a b Margueron, Jean-Claude (2002): «El imperio de Agadé», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5
  8. Asimov, Isaac (1986): «Los acadios - Los nómadas conquistadores», en El Cercano Oriente. Madrid: Alianza Editorial, 1986. ISBN 978-84-206-3745-7
  9. a b Margueron, Jean-Claude (2002): «El renacimiento sumerio de la III dinastía de Ur», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5
  10. a b c Margueron, Jean-Claude (2002): «La evolución de la exploración arqueológica», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5
  11. a b c Margueron, Jean-Claude (2002): «Las ciencias exactas», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5
  12. a b c Margueron, Jean-Claude (2002): «La época del Dinástico Arcaico», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5
  13. a b c d e f g h Margueron, Jean-Claude (2002): «El impulso del dominio del fuego y sus aplicaciones», en Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra, 2002. ISBN 84-376-1477-5

 

El Impero Hitita

Hititas

 

Mapa del Imperio Hitita: en rojo oscuro, el territorio del reino hitita hacia 1560 a. C.; en rojo claro, su máxima extensión, antes de la Batalla de Qadesh.

Los hititas, también llamados hetitas o heteos, fueron una población de origen indoeuropeo que se instaló en la región central de la península de Anatolia entre los siglos XVIII y XII a. C., teniendo la ciudad de Hattusa como capital. Hablaban una lengua propia indoeuropea, usando jeroglíficos propios y en otras ocasiones escritura cuneiforme prestada de la asiria. Aglutinó a numerosas ciudades-estado de culturas muy distintas entre ellas y llegó a crear un influyente Imperio gracias a su superioridad militar y a su gran habilidad diplomática, constituyéndose así como la "tercera" potencia en Oriente Medio (junto con Babilonia y Egipto). Perfeccionaron el carro de combate ligero, empleándolo con gran éxito, y se les atribuye una de las primeras utilizaciones del hierro en Oriente Medio como objeto de lujo.

Arqueología de los hititas [editar]

A pesar de que hoy en día se conoce mucho sobre este pueblo, tras su desaparición los hititas cayeron en el más absoluto olvido hasta el siglo XIX. Es sorprendente que lo que llegó a constituir uno de los mayores Imperios de la Antigüedad, haya pasado totalmente inadvertido durante tantos siglos. Gracias a numerosas excavaciones, algunas tan importantes como el descubrimiento de lo que sería algo así como un "archivo nacional" de Hattusa, y muchas referencias de origen asirio y egipcio, se ha podido reconstruir su historia y a la vez llegar a descifrar la escritura.

El nombre de Hatti [editar]

No se sabe a ciencia cierta cómo se llamaban a sí mismos. El nombre de Hati proviene de las crónicas asirias que lo identificaban como el "País de Hatti" (Chati), y por otra parte los egipcios les denominaban "Heta", que es la transcripción arbitraria del jeroglífico "Ht" (la escritura egipcia carecía de vocales).

El término proviene de las referencias bíblicas. Éste era llamado "Hittim", que Lutero traduciría al alemán como "Hethiter", los ingleses lo convirtieron en "Hittites", mientras que los franceses los denominaron primeramente "Héthéens" para acabar llamándoles del mismo modo que los ingleses, "Hittites". "Hititas" es el término general que se usa en español (también se ha usado el de "Heteos", pero es poco frecuente y está en desuso). Las referencias en la Biblia sobre los hititas las encontramos en Josué (3,10), Génesis (15,19-21), (23,3) Números (13,29) y Libro II de los Reyes (7,6).

En el libro 2 de Samuel, (11, 1-21), se hace referencia a Urías el hitita, combatiente de los ejércitos del Rey David, y esposo de Betsabé. Luego de tomar a ésta última como concubina, mientras Urías se encontraba en campaña bélica contra los amonitas, David, después de embarazar a Betsabé, lo mandó matar.

El descubrimiento de los hititas [editar]

En el año 1834 Charles Félix Tesier (1802-1871) descubre las ruinas de una antigua ciudad cerca de la aldea turca de Bogazköy (la que después sería identificada como su capital, Hattusa). En 1839, en su libro Description de l'Asie Mineure afirma que esas ruinas pertenecían a una civilización desconocida. En 1822, en Viajes por Siria y Tierra Santa, Johann Ludwig Burckhardt habla del encuentro de una lápida con jeroglíficos desconocidos, algo que pasó en su momento inadvertido. Pero en 1863, los norteamericanos Augustus Johnson y el director Jessup seguirían las huellas de Buckhardt en Hammath hasta encontrarla. Entre 1870-80 se investigan diversos restos por parte del misionero irlandés Willian Wright, que traslada algunas piedras a Estambul, y H. Skeene y George Smith, que descubren Carquemis, encuentran restos de la "escritura desconocida", la misma escritura que encontraría en el año 1879 Henry Sayce en Esmirna.

En 1880, Sayce afirma en una conferencia ante la "Society for Biblical Archaeology" que todos esos restos pertenecen a los hititas que menciona la Biblia. Cuatro años más tarde, William Wright aporta nuevas pruebas a la tesis de Sayce y publica un polémico y atrevido tratado: El gran Imperio de los Hititas, con el desciframiento de las inscripciones hititas por el profesor A.H. Sayce.

Hacia el año 1887 se descubre en Tell-el-Amarna numerosa documentación egipcia de la época de Amenhotep IV "el rey hereje", que incluye abundante correspondencia con las primeras alusiones directas a los hititas y a los Jebusitas. En 1888, Karl Humann y Felix von Luschan dirigen unas excavaciones en Sendjirli, y descubren una fortaleza hitita con numerosos bajorrelieves y toneladas de esculturas y vasijas de barro cocido. Entre 1891-92 William Flinders Petrie descubre tablillas en la misma "lengua desconocida", que se le llamaría primeramente "lengua Arzawa", debido a las alusiones que se hacían al territorio de Arzawa. En 1893 el francés E. Chante descubre en Bogazköy fragmentos de tablillas en la misma lengua.

Pero el mayor descubrimiento lo hace entre 1905-09 Hugo Winckler, en una expedición a Bogazköy, donde encuentra más de 10.000 tablillas de lo que parecía ser un "archivo nacional", entre las cuales se hallan textos bilingües, lo que permite descifrar numerosos documentos. Winckler afirma que esas ruinas pertenecen a la capital, la cual acaba denominando Hattusa. A partir de entonces, entre los años 1911-1952 la investigación se centra en descifrar la lengua hitita, cuyas mayores aportaciones las hace Johannes Friedrich que, en 1946, publica un Manual hitita y en 1952-54 un Diccionario de lengua hitita.

El punto culminante del descubrimiento de los hititas se produce durante las excavaciones dirigidas por Kurt Bittel en Bogazköy y las de Helmut Bossert en Karatepe, donde se encuentran nuevos textos bilingües que han ayudado a descifrar definitivamente la escritura hitita y la fijación de fechas.

Historia [editar]

Artículo principal: Historia de los hititas

El reino hitita abarcó desde el siglo XVIII hasta el XII a. C., pasando por etapas de gran poder y de relativa decadencia. La historia del reino hitita se divide en tres grandes periodos: el Reino Antiguo (1650-1500 a. C.) o primera expansión, el Reino Medio (1500-1430 a. C.), etapa de relativa decadencia, y el Reino Nuevo, donde alcanza su mayor poderío.

Los reyes hititas creían ser descendientes de Anitta, caudillo del siglo XIX aC en Asia Menor. Durante el siglo XVII a. C., el reino vive su primera gran expansión con Hattusil I, llegando a saquear en el siglo XVI a. C. Babilonia bajo Mursil I. Sin embargo, tras Mursil I hubo una serie de reyes poco documentados hasta que Telepinu intenta restaurar la gloria del imperio mediante la codificación de algunas leyes básicas. Sin embargo, tras Telepinu, el reino hitita, ahora en etapa media, cae de nuevo en manos de las intrigas dinásticas, sucediéndose, durante casi un siglo, reyes de los que se sabe muy poco, mientras el reino de Mitani aumentaba su poder.

Tudhalia I sentó las bases del reino nuevo, al restaurar parte de la gloria del reino antiguo. Su nieto Tudhalia II logró consolidar el poder hitita en Asia Menor, permitiendo a Shubiluliuma I realizar grandes conquistas y convertir a Mitani en vasallo. Estas grandes conquistas, sin embargo, enfrentaron durante el reinado de Muwatallis II a los hititas con los egipcios durante el reinado de Ramsés II en la Batalla de Kadesh, enfrentamiento del que los hititas salieron mejor parados, pero que permitió a Asiria recuperar su poder. Los siguientes reyes hititas intentaron oponerse a los asirios, hasta que Tudhalia IV fue derrotado en Nihriya. Sin embargo, Tudhalia IV compensó esta derrota llevando al imperio a su máxima extensión.

Shubiluliuma II, hijo de Tudhalia IV, se vio sorprendido por los ataques de los pueblos del mar, que no supo repeler, y que, junto a nuevas invasiones de los bárbaros kaska, hicieron desaparecer al imperio hitita de la historia.

Geografía [editar]

El corazón del imperio hitita - llamado comúnmente el país de Hatti - estaba situado en el recodo del río Kizil-Irmak(Marrasantiya en lengua hitita), donde se hallaba la capital Hattusa. Este núcleo limitaba al norte con las tribus kaskas, al sur con Kizzuwadna, al este con Mitani y al oeste con Arzawa. En el momento de máxima expansión hitita, Kizzuwadna, Arzawa y una parte importante del territorio kaska fueron incorporados al imperio, que incluía, además, una buena parte (o la totalidad) de Chipre y diversos territorios en Siria, donde el reino hitita limitaba al este con Asiria y al sur con Egipto.

Algunas de las principales ciudades hititas han sido localizadas, entre ellas Nesa o la capital Hattusa. Aún quedan ciudades por hallar, como, por ejemplo, Kussara, Nerik o Tarhuntassa. En Siria estaban especialmente las ciudades comquistadas al antiguo reino de Iamhan de Alepo, Karkemish y Kadesh.

Cultura [editar]

Es muy probable que a partir de grafismos, los hititas hubieran llegado a desarrollar su propia escritura basada principalmente en pictogramas, pero aunque se encuentran pictogramas en la zona hitita, aún no es dable relacionarlos directamente con la cultura hitita ni tampoco es posible de momento calificarlos como una escritura sistematizada. Lo que sí es corroborable es que los hititas adoptaron la escritura cuneiforme usada a partir de Sumeria en la Mesopotamia. Esta escritura les sirvió para su comercio internacional, aunque podía estar "dialectizada" acorde al idioma hitita, si bien al usarla en gran medida de un modo próximo al de los ideogramas resultaba inteligible para pueblos vecinos alófonos.

El arte hitita que ha llegado a nuestros días ha sido calificado desde el tiempo de los griegos clásicos como un "arte ciclópeo" debido a la magnitud de sus sillerías y a las dimensiones y relativa tosquedad de sus bajorrelieves y algunas pocas esculturas en bulto. Estas pocas esculturas en bulto parecen haber recibido alguna influencia egipcia, mientras que los bajorrelieves evidencian influjos mesopotámicos, aunque con un típico estilo hitita caracterizado por la ausencia de delicadezas formales -se nota un escaso detallismo-. Sin embargo, el arte hitita más típico se observa en los pocos elementos metálicos (especialmente de hierro) que han llegado hasta nuestros días. Aquí también se nota un arte "rudo" y basto, aunque muy sugestivo por cierta estilización y abstracción de índole religiosa, en la cual abundan símbolos bastante crípticos.

Lengua hitita [editar]

Artículo principal: Idioma hitita

La lengua hitita, también llamada nesita, es la más importante de la extinguida rama anatolia de las lenguas indoeuropeas, siendo los otros miembros el luvita, el palaico, el lidio y el licio. Uno de los grandes logros de la arqueología y la lingüística es el haber descifrado esta lengua, que se considera la más antigua de entre todas las lenguas indoeuropeas documentadas. Precisamente, al ser la más antigua, resulta interesante por los elementos de los que carece y que se hallan presentes en lenguas documentadas posteriormente.

Una de sus características principales es el gran número de palabras no indoeuropeas que contiene, debido a la influencia de culturas de Oriente Próximo, como la hurrita o la cultura del pueblo de Hatti, siendo especialmente acusada esta influencia en los vocablos de origen religioso. Consta de la mayoría de los casos habituales en una lengua indoeuropea, dos géneros gramaticales (común y neutro) y dos números (singular y plural), así como diversas formas verbales.

Aunque parece que los hititas contaban con un sistema de pictogramas, pronto comenzaron a usar también el sistema cuneiforme.

Religión y mitología [editar]

La religión hitita llegó a ser conocida como «la religión de los mil dioses». Contaba con numerosas divinidades propias y otras importadas de otras culturas (muy especialmente, de la cultura hurrita), entre las cuales destacaba Teshub, el dios del trueno y la lluvia, cuyo emblema era un hacha (algo semejante, aunque puede ser casual, se observa en la civilización minoica, con su labrix), y Arinna, la diosa del sol. Otros dioses importantes eran Aserdus (diosa de la fertilidad), su marido Elkunirsa (creador del universo) y Sausga (equivalente hitita de Istar).

El rey era tratado como un escogido de los dioses y se encargaba de los más importantes rituales religiosos. Si algo no iba bien en el país, se le podía culpar a él si había cometido el más mínimo error durante uno de esos rituales, e incluso los propios reyes participaban de esta creencia; así, por ejemplo, Mursil II atribuyó una gran peste que asoló el reino hitita a los asesinatos que llevaron a su padre al trono, y realizó numerosos actos para pedir perdón ante los dioses.

Bibliografía [editar]

Referencia histórico-general [editar]

  • Bittel, Kurt (1976). Los Hititas. traducción por José Gil de Ramales. Madrid: Aguilar.
  • Bryce, Trevor (2001). El reino de los hititas. Ediciones Cátedra, S.A. ISBN 978-84-376-1918-7.
  • Ceram, C. W. (1985). El misterio de los hititas. Ediciones Destino, S.A. ISBN 978-84-233-0760-9.
  • Kuhrt, Amelie (2001). El Oriente próximo en la antigüedad, c. 3000-330 a. C.. Editorial Crítica. ISBN 978-84-8432-163-7.
  • Loon, Maurits N. van (1985). Anatolia in the second millennium B.C. Leiden: E.J. Brill.
  • Macqueen, J. G. (1986). The Hittites : and their contemporaries in Asia Minor. London: Thames and Hudson.
  • Sáez Fernández, Pedro (1988). Los hititas. Ediciones Akal, S.A.. ISBN 978-84-7600-335-0.

Textos hititas [editar]

  • Alp, Sedat (1991). Hethitische Briefe aus Masat-Höyük. Ankara: Türk Tarih Kurumu Basimevi.
  • Bernabé, Alberto (1979). Textos literarios hititas. Madrid: Editora Nacional.
  • García Trabazo, José Virgilio (2002). Textos religiosos hititas. Mitos, plegarias y rituales. colección: Biblioteca de Ciencias Bíblicas y Orientales número 6. Primera edición crítica bilingüe de los textos hititas realizada en España a partir de las ediciones cuneiformes. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 978-84-8164-522-4.
  • Hagenbuchner, Albertine (1989). Die Korrespondenz der Hethiter. Heidelberg: Winter.
  • Kosak, Silvin (1982). Hittite inventory texts: CTH 241-250. Heildelberg: Winter.

Novela histórica [editar]

Historia de los hititas

Los hititas fueron un pueblo de la antigüedad asentado en la península de Anatolia. Alrededor del siglo XVIII a. C. fundaron un reino con capital en Hattusa, que, con el tiempo, llegó a convertirse en una de las grandes potencias de Oriente Próximo, junto a Mitani, Egipto y Asiria, abarcando, en el momento de su máxima expansión (siglo XIII a. C.), prácticamente toda Anatolia y partes importantes de Chipre, Siria y Mesopotamia. Los hititas desaparecieron bruscamente de la historia durante la embestida de los pueblos del mar, aproximadamente en el año 1200 a. C.

Tradicionalmente, la historia hitita se ha divido en tres partes: el reino antiguo, donde los hititas edificaron un poderoso reino; el reino medio, una etapa bastante oscura y con cierta decadencia de la fortaleza hitita; y el reino nuevo, donde los hititas alcanzan la categoría de imperio y su máxima expansión. No obstante, en la actualidad se dispone de suficiente información para desechar la existencia del reino medio, prefiriéndose hablar de una etapa oscura o de decadencia, anterior al reino nuevo.

Contenido

Anatolia central al comienzo del segundo milenio [editar]

La situación en Anatolia para la época de la que disponemos documentación, gracias a los restos arqueológicos de comerciantes asirios, es bastante complicada. Por un lado, parece existir una cultura nativa, de lengua no indoeuropea, representada por los Hattis, y que se caracteriza por una civilización urbana refinada, de la que se conservan numerosos vestigios en Hacilar, Çatal Hüyük y Alisar. Sin embargo, junto a esta cultura aparece otra, que usa lenguas indoeuropeas, particularmente en la ciudad de Nesa. No es posible saber si estos elementos indoeuropeos se corresponden con la migración de algún pueblo distinto al hatti, al que podríamos llamar hitita, y si esta migración, en caso de haberse producido, fue pacífica o violenta.

La teoría más común sobre el origen de los hititas es que una serie de tribus de habla indoeuropea emigraron desde Europa a Anatolia, mezclándose con (o conquistando) a las civilizaciones locales, para acabar formando una cultura común. Destaca particularmente la posibilidad de que el origen de los elementos indoeuropeos esté relacionado con la cultura de Kurgan (del ruso Kourga, que describe las tumbas de la élite de esta cultura), civilización del V milenio a. C., que con toda probabilidad hablaba una lengua próxima al indoeuropeo original, y se extendía por las llanuras entre el Dnieper y el Volga. Sin embargo, algunos historiadores, como Collin Renfrew, creen que los indoeuropeos llegaron a Anatolia por el este; y aún otros especialistas sostienen que en realidad nunca hubo una influencia cultural indoeuropea más allá del idioma nesita, y que existe una evidente continuidad entre los primitivos asentamientos de Çatal Hüyük y la civilización posterior.

Independientemente del origen de este complejo escenario, parece claro que a partir del segundo milenio, el nesita se convierte en la lengua de las cortes de Anatolia Central, y las diversas culturas, indoeuropeas o no, se acaban fusionando en una serie de principados políticos.

Influencia asiria y formación del reino hitita [editar]

Durante los primeros siglos del segundo milenio a. C., los asirios, destacados comerciantes, inundaron Anatolia de pequeñas colonias mercantiles, centralizadas en la ciudad de Nesitas, que ellos llamaban Kanesh. Los registros de sus transacciones nos permiten atisbar una fructífera importación de materiales como el bronce, escasos en Asia Menor, y una situación política fragmentada, con numerosos principados, que, sin embargo, tenían la suficiente estabilidad como para asegurar un marco legal útil para los asirios.

Poco se sabe sobre estos reinos - parece ser que Nesa perdió la preeminencia momentáneamente a manos de otra ciudad, Mana, e incluso fue destruida, pero, recolonizada, tardó poco en recuperar la hegemonía, sólo para perderla de nuevo a manos de Pittkhana (o Pithana) de Kushara y su hijo Anitta. Anitta edificó un pequeño imperio, conquistando numerosos reinos (entre ellos, la ciudad de Hattusas que destruyó totalmente y sobre la que lanzó un anatema). El imperio de Anitta se considera el precursor de los hititas, ya que aún después de su muerte, cuando la ciudad de Hattusas fue reconstruida (bajo Hattusil I), los monarcas hititas afirman descender de la casa de Kushara.

Aparte de Anitta, existen referencias a dos posibles antecesores de los hititas, Tudhalia y Pusarrumas, pero nada se sabe sobre ellos.

El Reino Antiguo [editar]

El reino antiguo (aproximadamente 1680-1430 a. C.) se corresponde con las fases iniciales del reino de Hattusa, que, de un pequeño principado, pasó a ser una potencia con intereses en Asia Menor y Siria, aunque en el último siglo de este periodo cedió poder y protagonismo a Mitani.

Los inicios del reino de Hattusa [editar]

Poco sabríamos de los primeros reyes de los hititas si uno de ellos, Telebino, no hubiese escrito 150 años después del inicio de este periodo, un edicto encaminado a justificar la necesidad de sus reformas, que incluye una introducción histórica al origen del poder hitita, en la que se menciona a tres monarcas: Labarna I, Hattusil I y Mursil I.

Se desprende de este documento que el verdadero fundador del imperio hitita fue Labarna, que agrupó a las diferentes ciudades-estado y los pequeños reinos bajo una autoridad central y ensanchó las fronteras del recién creado reino hacia el oeste y hacia los mares Negro y Mediterráneo. También es posible que consolidara la institución de la monarquía al dictar disposiciones que garantizaran la sucesión. El nombre de Labarna se usó con posterioridad como sinónimo de "rey", lo que lleva a algunos historiadores a dudar de la existencia real de este monarca.

Su hijo Hattusil I pudo apoyarse en la base política que Labarna le legó, para lanzar numerosas campañas militares, principalmente contra el reino de Alepo y contra los hurritas. Por otra parte, estableció en Hattusas la capital de los hititas, que se iba a mantener en esa ciudad hasta el final del imperio (excepto durante un breve periodo del reino nuevo). Hattusil, en un testamento que se ha conservado, repudió a su hijo, y nombra sucesor a Mursil I, su nieto, a quien también nombra hijo adoptivo.

Mursil I estrechó los lazos que unían a las ciudades-estado e incorporó éstos al reino hitita, de tal modo que puede ser considerado como el principal artífice de lo que sería el Imperio Arcaico o Reino Antiguo. Expandió aun más las fronteras, llevando, a modo de venganza, la conquista de Alepo (en cuya empresa había fracasado Hattusil), además de derrotar a los hurritas. Estas victorias convirtieron al reino hitita en una de las potencias de Oriente Próximo, hasta el punto de que, una vez conquistada Alepo (1595 a. C.), Mursil encabezó una expedición contra la ciudad de Babilonia, que tomó y saqueó, una empresa más sorprendente que efectiva, ya que la distancia impedía cualquier intento de control efectivo por parte hitita. Tras su marcha, el control de Babilonia pasó a manos de los casitas, posibles aliados de los hititas, lo que provocó la caída de los amorreos.

En el año 1590, poco después de su regreso, muere asesinado a manos de su cuñado, Hantil I, primero de una serie de reyes de los que poco se sabe (Hantil I, Zidanta I, Ammuna y Huzzia I). Durante esta época el país de Hatti, debido al poder y prestigio consolidados por Mursil, se mantuvo sin grandes modificaciones ni peligros, excepto en Siria, donde el creciente poderío de Mitani amenazaba las posiciones hititas. Además, durante esta época hacen su primera aparición documentada los Gasga o kaskas, un conjunto de tribus bárbaras situadas al norte de Hattusas que se convirtieron durante toda la historia hitita en una permanente amenaza para la capital, que los hititas nunca fueron capaces de destruir totalmente.

Estos contratiempos obtuvieron respuesta con la llegada al poder de Telebino (1525-1500 a. C.), que destaca, entre otras cosas, por la documentación del sistema hereditario, con el que se proponía acabar con la anarquía de sus inmediatos antecesores. Según el Edicto de Telebino, la sucesión quedaba asegurada por el ascenso automático al trono del heredero varón escogido por el rey; la garantía del cumplimiento la tenía el pankus, o Consejo de Nobles. Junto a este edicto, Telebino hizo la primera gran codificación de las leyes hititas, que destacaban por la benignidad de los castigos y las numerosas innovaciones jurídicas.

La sociedad hitita del reino antiguo [editar]

Uno de los elementos más importantes de la monarquía hitita era el ya mencionado pankus, al cual Telebino aseguró el derecho a la jurisdicción incluso ante el propio rey, ya que podía condenar a muerte a cualquier rey si se demostraba que éste planeaba el asesinato de algún familiar. A diferencia del resto de dinastías de la zona, los reyes hititas no se atribuían una estirpe divina, de modo que el pankus también tenía una función legitimadora de la monarquía.

Gran parte de la población hitita de la época estaba compuesta por personas libres que trabajaban alrededor de aldeas administradas por un consejo de ancianos que tenía fundamentalmente una función de carácter jurídico. Estas instituciones, a cambio de gozar de cierta autonomía, estaban obligadas a contribuir con mano de obra al rey.

La estructura económica giraba en torno a los templos y palacios, que actuaban como centros coordinadores de la actividad comercial y artesanal. Los artesanos trabajaban a cambio de ser alimentados, motivo por el cual el palacio debía disponer de excedente agrícola, necesario para el funcionamiento de la economía hitita, hasta el punto de que a veces se recurría a colonos militares para garantizarlo.

El periodo oscuro (Reino Medio) [editar]

Durante los años que siguen al reinado de Telebino, se produce una disminución del poderío hitita. El gobierno estuvo en manos de reyes que no pudieron evitar el ascenso y consolidación del poder de Mitani, que llegó a constituir una seria amenaza para el imperio hitita, arrebatándole diversos territorios en Siria.

Junto a esta relativa decadencia, se constata una escasez de documentación que impide conocer casi nada acerca de los reyes de la época (Alluanna, Tahurwaili, Hantil II, Zidanta II, Huzzia II y Muwatallis I), aunque parece posible constatar que hubo una continua lucha por el trono y numerosos desórdenes dinásticos.

El Reino Nuevo [editar]

El reino nuevo es el periodo (1430-1200 a. C., aproximadamente) durante el cual el imperio hitita alcanzó su máxima extensión y poderío, que mantuvo hasta la irrupción de los pueblos del mar, momento en el cual desapareció de la historia.

Nuevas armas: la equitación y el carro de combate [editar]

Durante esta época, empezó a desarrollarse en Irán y Asia Central la equitación, que, unida al carro ligero de combate (o carro de guerra), revolucionó el campo de batalla, al proporcionar una nueva movilidad a todos los ejércitos. El carro de combate se convirtió en el arma principal de los hititas durante el Imperio Nuevo, como ocurrió en el resto de reinos de Oriente Próximo.

Los carros hititas, de dos ruedas de seis radios, estaban tirados por dos caballos, y eran manejados por lo que hoy conocemos como auriga. Sus ocupantes disparaban flechas antes de la carga, durante la cual usaban lanzas. En las ruinas de Hattusas se han encontrado unas tablillas que contienen el manual de hipología más antiguo de entre todos los conservados. El texto está firmado por un tal "kikkuli", del país de Mitani, por lo que se considera que algún rey hitita habría tomado el servicio de un hurrita para que le enseñara la técnica de la equitación.

Las conquistas de Shubiluliuma I [editar]

Tras el asesinato de Muwatallis I, su sucesor Tudhalia I (1430-1400 a. C.) asienta las bases del nuevo imperio. Tras sofocar una serie de rebeliones y frenar la amenaza kaska, comenzó a recuperar terreno frente a Mitani, alcanzando Alepo. Arnuanda I,intentó proseguir la guerra con Mitanni, pero tuvo que enfrentarse a una invasión kaska que sólo pudo ser derrotada en tiempos de Tudhalia II, quien, a su vez, logró someter gran parte de Anatolia Occidental (a veces llamada Arzawa) al dominio hitita.

Esta expansión permitió, durante el reinado Shubiluliuma I (1344-1322 a. C.), una campaña militar decisiva contra Mitani, en la que se saqueó su capital. Después de algunos años de guerra, los hititas fueron capaces de apoderarse de gran parte de Mitani y convertir el resto en un estado vasallo. La debilidad de Egipto, Babilonia y una Asiria que comenzaba su renacimiento, facilitó a Shubiluliuma convertirse en la mayor potencia de la época, llegando a intentar una alianza matrimonial con Egipto, que fracasó al ser asesinado su hijo.

La rivalidad con Egipto: la batalla de Kadesh [editar]

Artículo principal: Batalla de Kadesh

 

Esferas de influencia de Hititas (rojo) y Egipcios (verde) poco antes de la Batalla de Kadesh (1274 a. C.)

A la muerte de Shubiluliuma en el 1322 a. C. le sucedió Arnuanda II, pero éste murió a causa de una epidemia un año más tarde, ocupando el trono su hermano mayor, Mursil II (1321-1295 a. C.). Tan pronto como accedió al trono, se vio obligado a mantener por las armas el legado de su padre. En una campaña de dos años destruyó el poderío de los estados de Arzawa, incluyendo Ahhiyawa, que algunos historiadores identifican con los Aqueos y Micenas, y luego se volvió contra los kaskas, a los que causó daños importantes, alejándolos de Hattusas por un tiempo.

Tras la muerte de Mursil heredó el trono su hijo Muwatallis II (1295-1272 a. C.), que vio cómo las tensiones acumuladas con Egipto por sus antecesores implicarían con casi toda seguridad una guerra. Como preparación ante las hostilidades, Muwatallis II trasladó la capital a Tarhuntassa y dejó a su hermano Hattusil III a cargo del norte del reino. Con la subida al trono egipcio del ambicioso faraón Ramsés II, la guerra se hizo inevitable y se produjo la batalla de Kadesh, de resultado incierto pero que frenó los intentos de expansión egipcia.

El resurgir de Asiria [editar]

Urhi-Teshub, hijo y sucesor de Muwatallis II, que llevó la capital de nuevo a Hattusas se encontró con que Asiria había aprovechado la lucha entre Egipto y el imperio hitita para ocupar lo que quedaba de Mitani. Para frenar esa amenaza, los hititas intentaron reinstaurar a su vasallo en el trono de Mitanni, pero fracasaron - a partir de este momento, Asiria se convertiría en una amenaza constante para el reino hitita.

Hattusil III, hábil militar que destacó por sus grandes éxitos contra los kaskas, logró el trono de su sobrino Urhi-Teshub, probablemente debido al desprestigio de éste, pero su usurpación creó una serie de problemas dinásticos que debilitaron todavía más al reino hitita, especialmente cuando Urhi-Teshub buscó refugio en la corte de Ramsés II, faraón con el que posteriormente Hattusil firmaría un tratado de paz. Estas debilidades, junto a la fortaleza de Asiria, dieron lugar a una expansión de esta última, que culminó, en tiempos de Tudhalia IV, hijo de Hattusil, en la derrota de Nihriya. Los asirios se apoderaron de ricas regiones mineras cerca del imperio hitita, y de Babilonia.

Desaparición del imperio hitita [editar]

Tudhalia IV fue capaz de recuperarse de la derrota frente a los asirios al reforzar el reino en Asia Menor y en Chipre, alcanzando probablemente la máxima expansión hitita. El trono pasó a sus hijos, primero Arnuanda III y luego Shubiluliuma II, que tuvieron un comienzo de reinado no muy distinto al resto de los reyes hititas, con revueltas en Arzawa, Siria, Chipre, etc.

Estas revueltas fueron sofocadas, y nada hacía presagiar un reinado muy distinto a Shubiluliuma II. Sin embargo, la aparición por sorpresa de los pueblos del mar (aproximadamente en 1200 a. C.), causó grandes desórdenes en todo el Mar Mediterráneo Oriental. Estos desórdenes, a los que se unieron las tradicionales invasiones kaskas, no pudieron ser combatidos eficazmente, y como consecuencia de ello, el reino hitita desapareció de la historia.

Algunas ramas colaterales de la familia real siguieron conservando reinos de cultura hitita, destacando el de Carkemish en Siria, que no fue conquistado por los asirios hasta el siglo VIII a. C.

Bibliografía [editar]

Referencia histórico-general [editar]

  • Bittel, Kurt (1976). Los Hititas. traducción por José Gil de Ramales. Madrid: Aguilar.
  • Bryce, Trevor (1999). The kingdom of the hittites. New York: Oxford U. P..
  • Ceram, C. W. (1981). El misterio de los hititas. traducción por Jaime Gascón. Séptima edición. Barcelona: Destino.
  • Kurth, Amélie (2000). El Oriente próximo en la antigüedad, c. 3000-330 a. C.. traducción por Teófilo de Lozoya. Barcelona: Crítica.
  • Macqueen, J. G. (1986). The Hittites : and their contemporaries in Asia Minor. London: Thames and Hudson.
  • Loon, Maurits N. van (1985). Anatolia in the second millennium B.C. Leiden: E.J. Brill.
  • Sáez Fernández, Pedro (1988). Los Hititas. Madrid: Akal.

Textos hititas [editar]

  • Alp, Sedat (1991). Hethitische Briefe aus Masat-Höyük. Ankara: Türk Tarih Kurumu Basimevi.
  • Bernabé, Alberto (1979). Textos literarios hititas. Madrid: Editora Nacional.
  • García Trabazo, José Virgilio (2002). Textos religiosos hititas. Mitos, plegarias y rituales. colección: Biblioteca de Ciencias Bíblicas y Orientales número 6. Primera edición crítica bilingüe de los textos hititas realizada en España a partir de las ediciones cuneiformes. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 978-84-8164-522-4.
  • Hagenbuchner, Albertine (1989). Die Korrespondenz der Hethiter. Heidelberg: Winter.
  • Kosak, Silvin (1982). Hittite inventory texts: CTH 241-250. Heildelberg: Winter.

 

Monarcas hititas

 (Redirigido desde Lista de monarcas hititas)

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Monarca o rey hitita es el título habitual para los gobernantes del imperio que se extendió por Asia Menor y tuvo su capital en Hattusa.

Su estudio es bastante complicado por la falta de documentos, así que la mayoría de las dataciones son inseguras, particularmente durante el periodo oscuro o Reino medio. Sin embargo, existe un cierto consenso sobre la mayoría de los nombres contenidos en la siguiente lista, con excepción quizá de Kurunta y de Hattusil II.

 

Reyes hititas

Nombre

Fechas de reinado

Posibles predecesores

Pittkhana

Siglo XVIII aC

Anitta

Siglo XVIII aC

Tudhalia

Siglo XVIII aC

Pusarrumas

Siglo XVIII aC

Reino Antiguo

Labarna I

1680 - 1650 aC

Hattusil I

1650 - 1620 aC

Mursil I

1620 - 1590 aC

Hantil I

1590 - 1560 aC

Zidanta I

1560 - 1550 aC

Ammuna

1550 - 1530 aC

Huzzia I

1530 - 1525 aC

Telebino

1525 - 1500 aC

Periodo oscuro o Reino Medio

Alluanna

siglo XV aC

Tahurwaili

siglo XV aC

Hantil II

siglo XV aC

Zidanta II

siglo XV aC

Huzzia II

siglo XV aC

Muwatallis I

siglo XV aC, hasta 1430 aC

Reino Nuevo

Tudhalia I

1430 - 1400 aC

Arnuanda I

1400 - 1385 aC

Tudhalia II

1385 - ¿1360? aC

Hattusil II

siglo XIV aC

Tudhalia III

siglo XIV aC

Shubiluliuma I

Indeterminado, hasta 1322 aC

Arnuanda II

1322 - 1321 aC

Mursil II

1321 - 1295 aC

Muwatallis II

1295 - 1272 aC

Urhi-Teshub

1272 - 1265 aC

Hattusil III

1265 - 1237 aC

Tudhalia IV (primer reinado)

1237 - 1228 aC

Kurunta

1228 aC

Tudhalia IV (segundo reinado)

1228 - 1209 aC

Arnuanda III

1209 - 1208 aC

Shubiluliuma II

1207 - ¿1178? aC

 

 

 

 

El Antiguo Egipto

Antiguo Egipto

El Antiguo Egipto fue una civilización que se originó a lo largo del cauce medio y bajo del río Nilo, y que alcanza tres épocas de esplendor faraónico en los periodos denominados: Imperio Antiguo, Imperio Medio, e Imperio Nuevo. Alcanzaba desde el delta del Nilo en el norte, hasta Elefantina, en la primera catarata del Nilo, en el sur, llegando a tener influencia desde el Éufrates hasta Jebel Barkal, en la cuarta catarata del Nilo, en épocas de máxima expansión. Su territorio también abarcó, en distintos periodos, el desierto oriental y la línea costera del mar Rojo, la península del Sinaí, y un gran territorio occidental dominando los dispersos oasis. Históricamente, fue dividido en Alto y Bajo Egipto, al sur y al norte respectivamente. (Véase: Kemet)

Pirámide de Jafra y la Gran Esfinge de Giza.

La civilización egipcia se desarrolló durante más de 3000 años. Comenzó con la unificación de varias ciudades del valle del Nilo, alrededor de 3150 a. C., y se da convencionalmente por terminado en 31 a. C., cuando el imperio romano conquistó y absorbió el Egipto ptolemaico, que desaparece como estado. Este acontecimiento no representó el primer período de dominación extranjera, pero fue el que condujo a una transformación gradual en la vida política y religiosa del valle del Nilo, marcando el final del desarrollo independiente de su cultura. Su identidad cultural había comenzado a diluirse paulatinamente tras las conquistas de los reyes de Babilonia (siglo VI a. C.) y Macedonia (siglo IV a. C.), desapareciendo su religión con la llegada del cristianismo, en la época de Justiniano I, cuando en 535 fue prohibido el culto a la diosa Isis, en el templo de File.

Egipto tiene una combinación única de características geográficas, situada en África nordoriental y confinada por Libia, Sudán, el mar Rojo y el mar Mediterráneo. El Nilo fue la clave para el éxito de la civilización egipcia: el légamo fértil depositado a lo largo de los bancos del Nilo tras las inundaciones anuales significó para los egipcios el practicar una forma de agricultura menos laboriosa que en otras zonas, liberando a la población para dedicar más tiempo y recursos al desarrollo cultural, tecnológico y artístico.

La vida se ordenaba entorno al desarrollo de un sistema de escritura y de una literatura independientes, así como en un cuidado control estatal sobre los recursos naturales y humanos, caracterizado sobre todo de la irrigación del fértil valle del Nilo y la explotación minera del valle y de las regiones desérticas circundantes, la organización de proyectos colectivos, el comercio con las regiones vecinas de África del este y central y con las del mediterráneo oriental y finalmente, por empresas militares que mantuvieron una hegemonía imperial y la dominación territorial de civilizaciones vecinas en diversos períodos. La motivación y la organización de estas actividades dependía de una élite sociopolítica y económica que alcanzó consenso social por medio de un sistema basado en creencias religiosas, bajo la dirección del Faraón un personaje semi-divino, generalmente masculino, perteneciente a una sucesión de dinastías, no siempre del mismo linaje.

Valle del Nilo.

Cronología

Antiguo Egipto
Dinastías y faraones

Periodo predinástico

Periodo protodinástico

Periodo arcaico: - II

Imperio Antiguo: III IV V VI

I PI: VII VIII IX X XI

Imperio Medio: XI XII

II PI: XIII XIV XV XVI XVII

Imperio Nuevo: XVIII XIX XX

III PI: XXI XXII XXIII XXIV XXV

Periodo tardío: XXVI XXVII

XXVIII XXIX XXX XXXI

Periodo Helenístico:

Macedónico . Ptolemaico

Periodo Romano

La obtención de una cronología exacta del Antiguo Egipto es una tarea problemática. Existen desacuerdos entre egiptólogos, con variaciones de algunos años en el último período, convirtiéndose en décadas al principio del Imperio Nuevo, y casi en un siglo para el comienzo del Imperio Antiguo (véase: Dinastías de Egipto: Cronología comparada).

El primer problema surge por el hecho de que no utilizaron un sistema de datación homogéneo: no tenían un concepto de una era similar al Anno Domini, o la costumbre de nombrar los años, como en Mesopotamia (Véase Limmu). Databan con referencia a los reinados de los distintos faraones, solapando posiblemente los interregnos y las épocas de corregencia. Un problema añadido surge al comparar las distintas Listas Reales de los faraones, pues están incompletas o con datos contradictorios, incluso en el mismo texto; Las obras del mejor historiador sobre Egipto, Manetón, se perdieron y sólo las conocemos a través de epítomes de escritores posteriores como Flavio Josefo, Eusebio de Cesarea, Sexto Julio Africano o el monje Sincelo. Desafortunadamente las fechas de algunos reinados varían de uno a otro autor.

Los inicios de la civilización egipcia

Las evidencias arqueológicas indican que la civilización egipcia comenzó alrededor del sexto milenio a. C., durante el Neolítico, cuando se asentaron los primeros pobladores (véase el periodo predinástico). El río Nilo, en torno al cual se asienta la población, ha sido la línea de referencia para la cultura egipcia desde que los nómadas cazadores-recolectores comenzaron a vivir en sus riberas durante el pleistoceno. Los rastros de éstos primeros pobladores quedaron en los objetos y signos grabados en las rocas a lo largo del valle del Nilo y en los oasis.

A lo largo del Nilo, en el onceno milenio a. C., una cultura de recolectores de grano había sido substituida por otra de cazadores, pescadores, y recolectores que usaban herramientas de piedra. Los estudios también indican asentamientos humanos en el sudoeste de Egipto, cerca de la frontera con Sudán, antes del 8000 a. C. La evidencia geológica y estudios climatológicos sugieren que los cambios del clima, alrededor del 8000 a. C., comenzaron a desecar las tierras de caza y pastoreo de Egipto, conformándose paulatinamente el desierto del Sáhara. Las tribus de la región tendieron a agruparse cerca del río, en donde surgieron pequeños poblados que desarrollaron una economía agrícola. Hay evidencias de pastoreo y del cultivo de cereales en el este del Sáhara en el séptimo milenio a. C..

Alrededor del 6000 a. C., ya había aparecido en el valle del Nilo la agricultura organizada y la construcción de grandes poblados. Al mismo tiempo, en el sudoeste se dedicaban a la ganadería y también construían. El mortero de cal se usaba en el 4000 a. C. Es el denominado periodo predinástico, que comienza con la cultura de Naqada, aunque algunos egiptólogos lo sitúan antes, en el Paleolítico Inferior.

Entre el 5500 y el 3100 a. C., durante el Predinástico, los asentamientos pequeños prosperaron a lo largo del Nilo. En el 3300 a. C., momentos antes de la primera dinastía, Egipto estaba dividido en dos reinos, conocidos como Alto Egipto Ta Shemau y Bajo Egipto Ta Mehu.[1] La frontera entre ambos se situaba en la actual zona de El Cairo, al sur del delta del Nilo.

La historia de Egipto como estado unificado comienza alrededor del 3050 a. C. Menes, que unificó el Alto y el Bajo Egipto, fue su primer rey. La cultura y costumbres egipcias fueron notablemente estables y apenas variaron en casi 3000 años, incluyendo religión, expresión artística, arquitectura y estructura social.

La cronología de los reyes egipcios da comienzo en esa época. La cronología convencional es la aceptada durante el siglo XX, sin incluir cualesquiera de las revisiones que se han hecho en ese tiempo. Incluso en un mismo trabajo, los arqueólogos ofrecen a menudo, como posibles, varias fechas e incluso varias cronologías, y por ello puede haber discrepancias entre las fechas mostradas en las distintas fuentes. También se dan varias posibles transcripciones de los nombres. Tradicionalmente la egiptología clasifica la historia de la civilización faraónica dividida en dinastías, siguiendo la estructura narrativa de los epítomes de la Aigyptiaká (Historia de Egipto), del sacerdote egipcio Manetón.

Periodos de la historia de Egipto

Periodo Predinástico (c. 5500 a. C. - 3200 a. C.)

Artículo principal: Periodo predinástico

Véase también: Naqada I y Naqada II

 

Perro de piedra amratiense. Louvre

Los primeros pobladores de Egipto alcanzaron las riberas del río Nilo, por entonces un conglomerado de marismas y foco de paludismo, en su huida de la creciente desertización del Sáhara.

Se sabe, por los restos arqueológicos, que antiguamente el Sáhara tenía un clima mediterráneo, más húmedo que el actual. En los macizos del Ahagar y el Tibesti había abundante vegetación. Para aquellos pobladores, el Sáhara sería una extensa estepa con grandes herbívoros que cazar. Las culturas saharianas son, en gran medida, desconocidas, pero no por ello inexistentes.

Las sucesivas fases del neolítico están representadas por las culturas de El Fayum, hacia el 5000 a. C., la cultura Tasiense, hacia el 4500 a. C. y la cultura de Merimde, hacia el 4000 a. C. Todas ellas conocen la piedra pulimentada, la cerámica, la agricultura y la ganadería. La base de la economía era la agricultura; esta se realizaba aprovechando el limo, fertilizante natural que aportaban las anuales inundaciones del río Nilo.

 

Vasija de terracota con forma de ave. (Naqada II).
Louvre.

Tras estas culturas aparecieron la cultura baderiense y la cultura amratiense, hacia 3800 a. C.

Hacia el año 3600 a. C. surge la gerzeense, que se difunde por todo Egipto, unificándolo. Esta consonancia cultural llevará a la unidad política, que surgirá tras un periodo de luchas y alianzas entre clanes para imponer su supremacía.

Para lograr mayor eficacia y producción, hacia 3500 a. C., comenzaron a realizarse las primeras obras de canalización y surge la escritura con jeroglíficos en (Abidos). En esta época comenzaron los proto-estados:
Las primeras comunidades hicieron habitable el país y se organizaron en regiones llamadas
nomos. Los habitantes del Delta tenían una organización feudal y llegaron a establecer dos reinos con dos jefes o monarcas respectivamente. Un reino estaba asentado en un lugar pantanoso, que se llamaba reino del Junco y tenía como símbolo un tallo de junco. Su capital era Buto; tenían a una cobra como tótem. El otro reino tenía como capital a Busiris y como tótem un buitre pero su símbolo era una abeja y llegó a conocerse como reino de la Abeja. Ambos reinos estaban separados por un brazo del río Nilo.

El reino de la Abeja conquistó al reino del Junco de manera que el Delta quedó unificado. Pero algunos de los vencidos huyeron a establecerse en la zona del Alto Egipto donde fundaron ciudades dándoles el mismo nombre que aquellas que habían dejado en el Delta. Por eso muchas ciudades de esta época tiene nombres semejantes en el Alto y Bajo Egipto. Estas gentes fueron prosperando considerablemente hasta llegar a organizarse en un Estado.

Periodo Protodinástico (c. 3200 - 3100 a. C.)

Artículo principal: Periodo protodinástico

Véase también: Naqada III

 

Paleta ceremonial de época protodinástica. Louvre

Considerado la fase final del periodo predinástico, también conocido como dinastía 0, predinástico tardío, o periodo Naqada III. Esta regido por gobernantes del Alto Egipto que residirán en Tinis, se hacen representar con un serej y adoran a Horus. El nombre de estos reyes figura en la Piedra de Palermo, grabada 700 años después. En este periodo surgen las primeras auténticas ciudades, tales como Tinis, Nubet, Nejeb, Nejen, etc. Son típicos de esta época los magníficos vasos tallados en piedra, cuchillos y paletas ceremoniales, o las cabezas de mazas votivas. Narmer pudo ser el último rey de esta época, y el fundador de la dinastía I.

Periodo Arcaico (c. 3100 - 2700 a. C.)

Artículo principal: Periodo Arcaico

 

Cuchillo ceremonial de época arcaica. Royal Ontario Museum

A finales del periodo predinástico, Egipto se encontraba dividido en pequeños reinos; los principales eran: el de Hieracómpolis (Nejen) en el Alto Egipto y el de Buto (Pe) en el Bajo Egipto. El proceso de unificación fue llevado a cabo por los reyes de Hieracómpolis.

La tradición egipcia atribuyó la unificación a Menes, quedando esto reflejado en las Listas Reales. Este personaje es, según Alan Gardiner, el rey Narmer, el primer faraón del cual se tiene constancia que reinó sobre todo Egipto, tras una serie de luchas, tal como quedó atestiguado en la paleta de Narmer. Según Manetón,este periodo lo conforman las dinastías I y II.

Egipto durante los imperios antiguo y nuevo

Imperio Antiguo (c. 2700 - 2250 a. C.)

Artículo principal: Imperio Antiguo

Bajo la dinastía III la capital se estableció definitivamente en Menfis, de donde procede la denominación del país, ya que el nombre del principal templo, Hat Ka Ptah "casa del espíritu de Ptah", que pasó al griego como Aegyptos, con el tiempo designó primero al barrio en el que se encontraba, luego a toda la ciudad y más tarde al reino.

En la época de la tercera dinastía comenzó la costumbre de erigir grandes pirámides y monumentales conjuntos en piedra, gracias al faraón Dyeser, pero fue durante la dinastía IV, con Seneferu, Keops y Kefrén, cuando se construyeron las mayores pirámides. Sin embargo, el esfuerzo y recursos invertidos en ellas determinó que el poder absoluto y prestigio del faraón se resintiera.

La dinastía V marca el ascenso del alto clero y los influyentes gobernadores locales, (nomarcas), y durante el largo reinando de Pepy II se acentuará una época de fuerte descentralización, denominada primer periodo intermedio de Egipto. Son las dinastías III a VI.

Primer Periodo Intermedio (c. 2250 - 2050 a. C.)

Artículo principal: Primer periodo intermedio

Fue un período de descentralización del estado egipcio. Esta época destacó por un gran florecimiento literario, con textos doctrinales o didácticos, que muestran el gran cambio social. El importante cambio de mentalidad, así como del crecimiento de la clases medias en las ciudades originó una nueva concepción de las creencias, reflejándose en la aparición de los denominados Textos de los Sarcófagos. Osiris se convirtió en la divinidad más popular, con Montu y Amón. Los nomos de Heracleópolis y Tebas se constituyeron como hegemónicos, imponiéndose finalmente este último. Son las dinastías VII a XI.

Mentuhotep II. MMNY.

Imperio Medio (c. 2050 - 1800 a. C.)

Artículo principal: Imperio Medio

Se considera que se inicia con la reunificación de Egipto bajo Mentuhotep II. Es un periodo de gran prosperidad económica y expansión exterior, con faraones pragmáticos y emprendedores. Este periodo lo conforma el final de la dinastía XI y la XII.

Se realizaron ambiciosos proyectos de irrigación en el El Fayum, para regular las grandes inundaciones del Nilo, desviándolo hacia el lago Moeris (El Fayum). También se potenciaron las relaciones comerciales con las regiones circundantes: africanas, asiáticas y mediterráneas. Las representaciones artísticas se humanizaron, y se impuso el culto al dios Amón. A mediados de 1800 a. C., los dirigentes hicsos vencieron a los faraones egipcios; lo que comenzó como una migración paulatina de libios y cananeos hacia el delta del Nilo, se transformó con el tiempo en conquista militar de casi todo el territorio egipcio, originando la caída del Imperio Medio. Los hicsos también vencieron porque poseían mejores armas, y supieron utilizar el factor sorpresa.

Segundo Periodo Intermedio (c. 1800 - 1550 a. C.)

Artículo principal: Segundo periodo intermedio

Durante gran parte de este periodo dominaron Egipto los gobernantes hicsos, jefes de pueblos nómadas de la periferia, especialmente libios y asiáticos, que se establecieron en el delta, y tuvieron como capital la ciudad de Avaris. Finalmente, los dirigentes egipcios de Tebas declararon la independencia, siendo denominados la dinastía XVII. Proclamaron la "salvación de Egipto" y dirigieron una "guerra de liberación" contra los hicsos. Fueron las dinastías XIII a XVII, parcialmente coetáneas.

Ramsés II. Imperio Nuevo. Luxor

Imperio Nuevo (c. 1550 - 1070 a. C.)

Artículo principal: Imperio Nuevo

Es un periodo de gran expansión exterior, tanto en Asia (donde llegan al Éufrates) como en Kush (Nubia). La dinastía XVIII comenzó con una serie de faraones guerreros, desde Ahmose I hasta Tutmosis III y Tutmosis IV. Bajo Amenhotep III se detuvo la expansión y se inició un período de paz interna y externa.

Esta se quebranto bajo su hijo Amenhotep IV o Ajenatón, que inició una reforma religiosa tendente al monoteísmo, ganándose la oposición del clero de Amón. A la vez se perdieron grandes posesiones en Asia ante los hititas.

Después de un período de debilidad monárquica, llegaron al poder las castas militares, la dinastía XIX, o Ramésida, que, fundamentalmente bajo Sethy I y Ramsés II, se mostró enérgica contra los expansionistas reyes hititas.

Durante los reinados de Merenptah, sucesor de Ramsés II, y Ramsés III, de la dinastía XX, Egipto tuvo que enfrentarse a las invasiones de los Pueblos del Mar, originarios de diversas áreas del Mediterráneo oriental (Egeo, Anatolia), y de los libios.

Tercer Periodo Intermedio (c. 1070 - 656 a. C.)

Artículo principal: Tercer periodo intermedio

Comienza con la instauración de dos dinastías de origen libio que se repartieron Egipto: una, desde Tanis, la bíblica Zoán, en el (Bajo Egipto), y otra, cuyos reyes tomaron el título de Sumos sacerdotes de Amón, desde Tebas. El periodo termina con la dominación de los reyes kushitas. Son las dinastías, parcialmente coetáneas, XXI a XXV.

Apries. Periodo Tardío.

Periodo Tardío (c. 656 - 332 a. C.)

Artículo principal: Periodo Tardío

Comienza con la dinastía Saíta, con dos periodos de dominación persa, así como con varias dinastías coetáneas de gobernantes egipcios independientes. Egipto se convirtió finalmente en una satrapía. Son las dinastías XXVI a XXXI.

Periodo Helenístico (332 - 30 a. C.)

Artículo principal: Periodo Helenístico de Egipto

Véase también: Alejandro Magno, Alejandría, y Periodo helenístico

Alejandro Magno

Se inicia con la conquista de Egipto por Alejandro Magno de Macedonia en 332 a. C., y la llegada al poder en 305 a. C. de la dinastía ptolemaica, de origen macedonio. Finaliza con la incorporación de Egipto al Imperio Romano tras la batalla de Actium, en el año 31 a. C. En el año 30 a. C. muere Cleopatra y Egipto se convierte en una provincia del Imperio Romano.

Periodo Romano (30 a. C. - 640 d. C.)

Artículo principal: Periodo Romano de Egipto

El 30 de julio del año 30 a. C. entró en Alejandría Octavio, que liquidó definitivamente la independencia política de Egipto, convirtiendolo en provincia romana.

Pasó a sus sucesores bizantinos después que el Imperio fuera repartido el año 395, y permaneció en sus manos hasta la conquista árabe del año 640. Los últimos vestigios de la tradicional cultura del Antiguo Egipto finalizan definitivamente a comienzos del siglo VI, con los últimos sacerdotes de Isis, que oficiaban el templo de la isla de File, al proscribirse el culto a los "dioses paganos".

Economía egipcia

Cosecha.

La economía de Egipto se basaba en la agricultura. La vida dependía de los cultivos de las tierras inundadas por el río Nilo. Tenían un sistema de diques, estanques y canales de riego que se extendían por todas las tierras de cultivo. En las riberas del Nilo los campesinos egipcios cultivaban muchas clases de cereales. El grano cosechado se guardaba en graneros y luego se usaba para elaborar pan y cerveza. Las cosechas principales eran de trigo, cebada y lino.

La agricultura estaba centrada en el ciclo del Nilo. Había tres estaciones: Akhet, Peret, y Shemu. Akhet, la estación de la inundación, duraba de junio a septiembre. Después de la inundación quedaba una capa de légamo en los bancos, enriqueciendo la tierra para la cosecha siguiente. En Peret, la estación de la siembra entre octubre y febrero, los granjeros esperaban hasta que se drenaba el agua, y araban y sembraban el rico suelo. Acabada la labor, irrigaban usando diques y canales. Seguía Shemu, la estación de la cosecha de marzo a mayo, cuando se recolectaba con hoces de madera.

En los huertos se cultivaban guisantes (arveja), lentejas, cebolla, puerros, pepinos y lechugas, además de uvas, dátiles, higos y granadas. Entre los animales que criaban por su carne, se encuentran los cerdos, ovejas, cabras, gansos y patos.

Los egipcios cultivaban más alimentos de los que necesitaban, y hacían intercambio de sus productos. Algunas de las materias que ellos importaban de territorios extranjeros eran el incienso, la plata, y madera fina de cedro. Gran parte del los productos del comercio egipcio se transportaba en barcos, por el Nilo y el Mediterráneo.

Durante la mayor parte de su existencia, unos tres milenios, el Antiguo Egipto fue el país más rico del mundo.

Administración y Hacienda

Lista de Sesostris I, nomos del 5º al 7º del Alto Egipto.

Egipto estaba dividido en sepat (provincias, o nomos en griego) con fines administrativos. Esta división se puede remontar de nuevo al período Predinástico (antes de 3100 a. C.), cuando los nomos eran ciudades-estados autónomas, y permanecieron por más de tres milenios, manteniendo sus costumbres. Bajo este sistema, el país fue dividido en 42 nomos: 20 del Bajo Egipto, mientras que el Alto Egipto abarcaba 22. Cada nomo estaba gobernado por un nomarca, gobernador provincial que ostentaba la autoridad regional.

El gobierno impuso diversos impuestos, que al no existir moneda eran pagados en especie, con trabajo o mercancías. El Tyaty (visir) era el responsable de controlar el sistema impositivo en nombre del faraón, a través de su departamento. Sus subordinados debían tener al día las reservas almacenadas y sus previsiones. Los impuestos se pagaban según el trabajo o las rentas de cada uno, los campesinos (o los terratenientes en periodos posteriores) en productos agrícolas, los artesanos con parte de su producción, y de forma similar los pescadores, cazadores, etc.

El estado requería una persona de cada casa para realizar trabajos públicos algunas semanas al año, haciendo o limpiando canales, en la construcción de templos o tumbas e incluso en la minería (esto último, sólo si no había prisioneros de guerra). Los cazadores y pescadores pagaban sus impuestos con capturas del río, de los canales, y del desierto. Las familias acomodadas podían contratar sustitutos para satisfacer esta obligación.

Lengua

Artículo principal: Lenguas egipcias

El egipcio antiguo constituye una parte independiente de la lengua de la (macro)familia afro-asiática. Sus parientes más cercanos son los grupos bereber, semítico y Beja. Los documentos escritos más antiguos en lengua egipcia se han fechado en el 3200 a. C., haciéndola una de las más antiguas y documentadas. Los eruditos agrupan al egipcio en seis divisiones cronológicas importantes:

 

Nombre de Narmer, egipcio arcaico.

  • Egipcio arcaico (antes de 3000 a. C.)

Recogido en las inscripciones del último predinastico y del arcaico. La evidencia más temprana de escritura jeroglífica egipcia aparece en los recipientes de cerámica de Naqada II.

  • Egipcio antiguo (3000-2000 a. C.)

Es la lengua del Imperio Antiguo y del primer período intermedio. Los textos de las pirámides son el cuerpo mayor de la literatura de esta fase, escritos en las paredes de las tumbas de la aristocracia, que a partir de este período también muestran escrituras autobiográficas. Una de las características que lo distinguen es la triple mezcla de ideogramas, fonogramas, y de determinativos para indicar el plural. No tiene grandes diferencias con la etapa siguiente.

  • Egipcio clásico (2000-1300 a. C.)

Esta etapa, llamada también media, se conoce por una variedad de textos en escritura jeroglífica e hierática, datadas en el Imperio Medio. Incluyen los textos funerarios inscritos en los ataúdes tales como los Textos de los Sarcófagos; textos que explican cómo conducirse en la otra vida, y que ejemplifican el punto de vista filosófico egipcio (véase el papiro de Ipuur); cuentos que detallan las aventuras de ciertos individuos, por ejemplo la historia de Sinuhe; textos médicos y científicos tales como el papiro Edwin Smith y el de Ebers; y textos poéticos que elogian a un dios o a un faraón, tal como el himno al Nilo. El idioma vernáculo comenzó a diferenciarse de la lengua escrita tal como evidencian algunos textos hieráticos del Imperio medio, pero el egipcio clásico continuó siendo usado en los escritos formales hasta el último período dinástico.

Estela de Ramsés II, egipcio tardío.

  • Egipcio tardío (1300-700 a. C.)

Aparecen documentos de esta etapa en la segunda parte del Imperio Nuevo. Forman un amplio conjunto de textos de literatura religiosa y secular, abarcando ejemplos famosos tales como la historia de Unamón (Wenamun) y las instrucciones del Ani. Era la lengua de la administración ramésida. No es totalmente distinto del egipcio medio, ya que aparecen muchos clasicismos en los documentos históricos y literarios de esta fase, sin embargo, la diferencia entre el clásico y el tardío es mayor que entre aquél y el antiguo. También representa mejor la lengua hablada desde el Imperio Nuevo. La ortografía jeroglífica consiguió una gran expansión de su inventario gráfico entre el periodo Tardío y el Ptolemaico.

  • Egipcio demótico (siglo VII - Siglo IV a. C.)

Artículo principal: Egipcio demótico

Se usó con fines económicos y literarios. En contraste con el hierático, que solía escribirse en papiros u ostracas, el demótico se grababa en piedra y madera. La lengua demótica es cronológicamente la última, se comenzó a usar alrededor del 660 a. C. y se convirtió en la escritura dominante cerca del 600 a. C., usándose con fines económicos y literarios. En contraste con el hierático, que solía escribirse en papiros u ostracas, el demótico se grababa en piedra y madera.

En los textos escritos en etapas anteriores, probablemente representó el idioma hablado de la época. Pero al ser utilizada cada vez más solamente con propósitos literarios y religiosos, la lengua escrita divergió cada vez más de la forma hablada, dando a los últimos textos demóticos un carácter artificial, similar al uso del egipcio medio clásico durante el período Ptolemaico. A inicios del siglo IV comenzó a ser reemplazado por el idioma griego en los textos oficiales: el último uso que se conoce es en el año 452 d. C., sobre los muros del templo dedicado a Isis, en File. Comparte mucho con la lengua copta posterior.

Inscripción copta.

  • Griego (305-30 a. C.)

Artículo principal: Idioma griego

Fue el idioma de la corte tras la conquista de Alejandro, el dialecto koiné, "lengua común", que era una variante del ático utilizada en el mundo helenístico, y que en Egipto convivió con el copto.

  • Copto (Siglo III – siglo VII d. C.)

Artículo principal: Idioma copto

Está testimoniado alrededor del siglo III, y aparece escrita con signos jeroglíficos, o en los alfabetos hierático y demótico. El alfabeto copto es una versión ligeramente modificada del alfabeto griego, con algunas letras propias demóticas utilizadas para representar varios sonidos no existentes en el griego. Como lengua cotidiana tuvo su apogeo desde el siglo III hasta el siglo VI, y perdura sólo como lengua litúrgica de la Iglesia Ortodoxa Copta.

Escritura

Durante años, la inscripción conocida más antigua era la Paleta de Narmer, encontrada durante excavaciones en Hieracómpolis (nombre actual, Kom el-Ahmar) en 1890, datada en el 3150 a. C. Hallazgos arqueológicos recientes revelan que los símbolos grabados en la cerámica de Gerzeh, del año 3250 a. C., se asemejan al jeroglífico tradicional. En 1998 un equipo arqueológico alemán bajo el mando de Günter Dreyer, que excavaba la tumba U-j en la necrópolis de Umm el-Qa'ab de Abidos, que perteneció a un rey del predinástico, recuperó trescientos rótulos de arcilla inscritos con jeroglíficos y fechados en el período de Naqada III-A, en el siglo 33 a. C.[2]

Según investigaciones, la escritura egipcia apareció hacia el 3000 a. C. con la unificación del Reino del Alto y Bajo Egipto y el advenimiento del estado. Durante largo tiempo sólo estuvo compuesta por unos mil signos, los jeroglíficos, que representaban personas, animales, plantas, objetos estilizados etc. Su número no llegó a alcanzar varios miles hasta la época Baja.[3]

Los egiptólogos definen al sistema egipcio como jeroglífico, y se considera como la escritura más antigua del mundo. La denominación proviene del griego "hieros" (sagrado) y "glypho" (esculpir, grabar). Era en parte silábica, en parte ideográfica. La hierática fue una forma cursiva de los jeroglíficos y comenzó a utilizarse durante la primera dinastía (c. 2925-2775 a. C.). El término demótico, en el contexto egipcio, se refiere a la escritura y a la lengua que evolucionó durante el periodo tardío, es decir desde la 25ª dinastía Nubia, hasta que fue desplazada por el Koiné griego en las últimas centurias a. C.. Después de la conquista por Amr ibn al-As en el año 640, la lengua copta perduró durante la Edad Media.

Alrededor del 2700 a. C., se comenzaron a usar pictogramas para representar sonidos vocales. Sobre el 2000 a. C., se usaban 26 para representar los 24 sonidos vocales principales. El más antiguo alfabeto conocido (c. 1800 a. C.) es un sistema abyad derivado de esos signos unilíteros, igual que otros jeroglíficos egipcios.

 

Papiro Westcar: tres historias mágicas en la corte del rey Jufu.

La escritura jeroglífica finalmente cayó en desuso alrededor del siglo IV a. C. Las tentativas de los europeos para descifrarla comenzaron en el siglo XV, aunque hubo tentativas anteriores por parte de eruditos árabes.

Literatura

Cultura

Artículo principal: Cultura del antiguo Egipto

La religión egipcia, plasmada en la mitología, es un conjunto de creencias que impregnaban toda la vida egipcia, desde la época predinastica hasta la llegada del Cristianismo y del Islam en las etapas greco-romanas y árabe. Eran dirigidos por sacerdotes, y el uso de la magia y los hechizos son dudosos.

El templo era un lugar sagrado en donde solamente se admitía a los sacerdotes y sacerdotisas, aunque en las celebraciones importantes el pueblo era admitido en el patio.

La existencia de momias y pirámides fuera de Egipto, indica que las creencias y los valores de las culturas prehistóricas se transmitieron de una u otra forma por el camino de la seda. Los contactos de Egipto con extranjeros incluyeron Nubia y Punt al sur, el Egeo y Grecia al norte, el Líbano y otras regiones del Cercano Oriente y Libia al oeste.

La naturaleza religiosa de la civilización egipcia influenció su contribución a las artes. Muchas de las grandes obras del Egipto antiguo representan dioses, diosas, y faraones, considerados divinos. El arte está caracterizado por la idea del orden y la simetría.

Durante los 3000 años de cultura independiente, cada animal retratado o adorado en el arte, la escritura o la religión es indígena de África. El dromedario, domesticado en Arabia, apareció en Egipto al comienzo del 2º milenio a. C.

Aunque el análisis del cabello de momias del Imperio Medio ha revelado evidencias de una dieta estable, las momias de circa 3200 a. C. muestran señales de anemia y desórdenes hemolíticos, síntomas del envenenamiento por metales pesados. Los compuestos de cobre, plomo, mercurio, y arsénico que fueron utilizados en pigmentos, tintes y maquillaje de la época pudieron haber causado el envenenamiento, especialmente entre la clase acomodada.[4] [5]

Vida después de la muerte

Creían en una vida de ultratumba, y se preparaban para ella, tanto siguiendo unas normas determinadas (Libro de los muertos) como preparando la tumba.

Antiguamente solo los faraones tenían derecho a participar en la vida futura, pero al llegar el nuevo imperio todos los egipcios esperaban vivir en el más allá, y se preparaban, de acuerdo a sus posibilidades económicas, su tumba y su cuerpo; a los cadáveres se le extraían los órganos, que eran depositados en los Vasos canopos, y después cubrían el cuerpo con resinas para preservarlo, envolviendolo con lino. En la cámara funeraria se depositaban alimentos y pertencias del fallecido, para su uso en la otra vida.

Véase también: Embalsamamiento

Véase también: Mitología egipcia

Logros

Los logros del Antiguo Egipto están bien estudiados, así como su civilización que alcanzó un nivel muy alto de productividad y de sofisticación.

  • El arte y la ingeniería estaban presentes en las construcciones para determinar exactamente la posición de cada punto y las distancias entre ellos (Topografía). El mortero fue inventado por los egipcios. Estos conocimientos fueron utilizados para orientar exactamente las bases de las pirámides, así como para otras obras:
    • Los canales para riego construidos para el aprovechamiento del lago de El-Fayum, que convirtieron la zona en el principal productor de grano del mundo antiguo. Hay evidencias de que faraones de la duodécima dinastía usaron el lago natural de El Fayum como depósito para regular y almacenar el exceso de agua, para su uso durante las estaciones secas.
    • A partir de la primera dinastía, o antes, los egipcios explotaron las minas de turquesas de la península del Sinaí.
    • El sarcófago encontrado en la gran pirámide se ha reexaminado recientemente. Nigel Appleby (La mansión de los dioses) considera que las perforaciones laterales se taladraron con una velocidad y precisión que no se pueden reproducir hoy. Publicaciones independientes de científicos e ingenieros avalan ambas afirmaciones.
  • La evidencia más temprana (circa 1600 a. C.) del empirismo tradicional se acredita a Egipto, según lo evidenciado por los papiros de Edwin Smith y de Ebers, así como el sistema decimal y las fórmulas matemáticas complejas, usadas en el Papiro de Moscú y el Ahmes. Los orígenes del método científico también se remontan a los egipcios. Conocían el número áureo, reflejado en numerosas construcciones,[6] aunque puede ser la consecuencia de un sentido intuitivo de la proporción y la armonía.[7]
  • Crearon su propio alfabeto, aunque se duda de si fue el primero debido al margen de error de la datación por carbono.
  • La fabricación del vidrio se desarrolló extraordinariamente, como evidencian los numerosos objetos de uso cotidiano y de adorno descubiertos en las tumbas.[8] [9] Recientemente se han descubierto los restos de una fábrica de cristal.[10]

Hitos históricos

Predinásticos

Dinásticos

 

La gran pirámide.

 

Los egipcios fueron los primeros en fabricar vidrio.

Enigmas

Artículo principal: Problemas no resueltos de la egiptología

 

"Zodiaco" de Dendera.

La civilización del Antiguo Egipto ha sido un campo fértil para la investigación científica, las tesis doctorales y la inspiración religiosa, pero también para la especulación. Entre los enigmas no explicados se incluyen:

  • El grado de sofisticación de la tecnología egipcia, ya que hay varios problemas referentes a antiguos logros egipcios, tanto verdaderos como alegados: Algunos obras no se entienden con los sistemas tecnológicos de su época.
  • Se desconoce el por qué no parece haber una progresión clara a la Edad del Hierro: los egipcios tardaron mucho en comenzar a usar el hierro. Un estudio del resto de África podría señalar las razones: durante siglos, sus vecinos del África sub-sahariana sólo usaban metales con propósitos agrícolas, pero los egipcios tenían una forma mucho más fácil de agricultura gracias a las crecidas anuales del Nilo con su fértil sedimento. No tenían ninguna necesidad de aperos agrícolas que estimularan la producción de hierro.
  • Se desconoce cómo los egipcios tallaban y trabajaban el granito. Una pista se encuentra en las exquisitas tallas de granito de los yoruba en África occidental; durante años, los investigadores fueron incapaces de explicar cómo los tallaron tan suavemente, hasta que los trabajadores contemporáneos mostraron el sistema: ellos pulen el cuarzo con arena y agua.
  • Se discute la fecha exacta en que se comenzó a producir cristal.
  • Se desconoce cuándo sus barcos fueron capaces de navegar largas distancias, y cuándo se convirtieron en expertos navegantes.
  • También se ha llegado a elucubrar sobre si tenían cierto conocimiento de la electricidad e incluso si utilizaron baterías.
  • Los relieves de Dendera se explican de distintas maneras por los diferentes especialistas, interpretándose tanto como un zodiaco, o como un mapa.
  • El asunto del planeador de Saqqara es polémico, al igual que el grado de comprensión de los egipcios sobre la aerodinámica. No existe dato alguno que permita afirmar que usaban planeadores o cometas.
  • Se sabe que la apicultura estuvo bien desarrollada en Egipto, como informan varios escritores romanos (Virgilio, Cayo Julio Higinio, Varrón y Columela), pero se desconoce si se desarrolló independientemente o fue importada de Asia meridional.

Bibliografía

Bibliografía temática

Notas

  1. Adkins, L. and Adkins, R. (2001). The Little Book of Egyptian Hieroglyphics. Londres: Hodder and Stoughton.
  2. Discovery Channel, diciembre 2005.
  3. "Egipto", Rose-Marie & Rainer Hagen
  4. Macko S, Engel M, Andrusevich V, Lubec G, O'Connell T, Hedges R (1999). Documenting the diet in ancient human populations through stable isotope analysis of hair. Philos Trans R Soc Lond B Biol Sci.
  5. Marin A, Cerutti N, Massa E.. Use of the amplification refractory mutation system (ARMS) in the study of HbS in predynastic Egyptian remains. Boll Soc Ital Biol Sper.
  6. Overview of Egyptian Mathematics.
  7. The Egyptian Pyramids - Mathematics and the Liberal Arts. Truman State University.
  8. *Fruen, Lois. Ancient Glass.
  9. Kemp, Barry (1989). Ancient Egypt. Routledge.
  10. Shortland, A.J (2007). Ancient Egyptian Glass. Cranfield University.
  11. Matemáticas egipcias, en inglés.
  12. Artículo en inglés de Richard Pierce
  13. Classic encyclopedia.
  14. Encyclopedia of de Orient.
  15. Richard J. Gillings (1972). Mathematics in the Time of the Pharaohs. Dover (Nueva York).

Véase también

Enlaces externos

Información adicional en las siguientes páginas de Internet: