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Dinastia Carolingia

Dinastia Carolingia

 

Gobernantes

Mayordomos de Palacio carolingios

  • Pipino el Viejo (616–629 y 639): de Austrasia.
  • Grimoaldo el Viejo (643–662): de Austrasia.
  • Pipino de Heristal (687–714): del Reino de los Francos.
  • Grimoaldo el Joven (714–715): del Reino de los Francos.
  • Carlos Martel (715–741): del Reino de los Francos.
  • Carlomán (741–747): de Austrasia.
  • Pipino el Breve (741–747): de Neustria y Borgoña; 747–751: del Reino de los Francos.

Reyes carolingios

  • Pipino el Breve (751–768)
  • Carlomán I (768–771)
  • Carlomagno (768–814)

  Emperadores carolingios

  • Carlomagno (800–814)
  • Ludovico Pío (814–840)
  • Lotario I (840–855)
  • Luis II (855–875)
  • Carlos el Calvo (875–877)
  • Carlos III el Gordo (881–887)
  • Guido de Spoleto (891–894)
  • Lamberto de Spoleto (894–898)
  • Arnulfo de Carintia (898–899)
  • Luis III el Ciego (901–905)
  • Berengario de Friuli (905–924)

Reyes de Francia Orientalis

  • Luis el Germánico (843–876)
  • Luis III el Joven (876–882)
  • Carlos III el Gordo (882–887)
  • Arnulfo de Carintia (887–899)

Reyes de Italia

  • Carlomagno (774–814)
  • Luis I (814–818)
  • Lotario I (818–855)
  • Luis II (855–875)
  • Carlos I El Calvo (875–877)
  • Carlomán (877–879)
  • Carlos III el Gordo (879–887)

Reyes de Lotaringia

  • Lotario I (843–855)
  • Lotario II (855–869)
  • Zuentiboldo (895–900)

Reyes de Francia

  • Carlos II el Calvo (843–877)
  • Luis II el Tartamudo (877–879)
  • Carlos III el Gordo (885–887)
  • Carlos III el Simple (898–923)
  • Luis IV de Ultramar (936–954)
  • Lotario de Francia (954–986)
  • Luis V el Indolente (986–987)

Reyes de Aquitania

  • Ludovico Pío (781–814)
  • Pipino I de Aquitania (817–838)
  • Pipino II de Aquitania (838–848)
  • Carlos el Niño (848–866)

Reyes de Borgoña

  • Luis III el Ciego (887–905)
  • Hugo I (905–947)
  • Lotario II de Italia (947–950)
  • Carlos de Borgoña (950–963)

Otros soberanos

  • Carlos de Provenza, Rey de la Provenza (855–863)
  • Carlomán de Baviera, Rey de Baviera (876-880)

16º Libro 2011 (31 de Agosto)

16º Libro 2011 (31 de Agosto)

 

"HISTORIA UNIVERSAL SALVAT"

Tomo 10 La edad Media

520 paginas

ISBN: 84-345-6249-9

Obra completa en 20 tomos.

INDICE DE TOMOS :

1. LOS ORIGENES.
2. LA ANTIGÜEDAD : EGIPTO Y ORIENTE MEDIO.
3. LA ANTIGÜEDAD : ASIA Y AFRICA. LOS PRIMEROS GRIEGOS.
4. GRECIA (I).
5. GRECIA (II).
6. ROMA.
7. EL ORIGEN DE LAS GRANDES RELIGIONES.
8. EL AUGE DEL CRISTIANISMO.
9. LA EXPANSION MUSULMANA.


10. LA EDAD MEDIA.

 
11. BAJA EDAD MEDIA Y RENACIMIENTO.
12. ASIA Y AFRICA NEGRA (SIGLOS V AL XV).
13. LA ERA DE LOS DESCUBRIMIENTOS EUROPEOS. LAS LUCHAS DE RELIGION.
14. CIVILIZACIONES PRECOLOMBINAS Y CONQUISTA DE AMERICA.
15. LOS CAMBIOS DE LA EDAD MODERNA.
16. EL IMPACTO DE LA REVOLUCION FRANCESA.
17. EL SIGLO XIX EN EUROPA Y NORTEAMERICA.
18. AMERICA LATINA, AFRICA Y ASIA EN LOS SIGLOS XIX Y XX.
19. LAS GUERRAS MUNDIALES.
20. FIN DE SIGLO. LAS CLAVES DEL SIGLO XXI.

Salvat Editores, S.A.

Año 2005. Primera edición.

Cada tomo tiene en promedio 420 páginas.

Tapa dura. Obra completa en 20 tomos 

Carlomagno

Carlomagno

 

Carlomagno

Para otros usos de este término, véase Carlos I (desambiguación).
Carlomagno
(Carlos I el Grande)
Rey de los Francos, rey de los Lombardos y emperador de Occidente
Charlemagne3.jpg
Carlos I y sus alumnos.
Reinado 24 de diciembre de 800 – 28 de enero de 814
Coronación 24 de diciembre de 800. Coronado por el papa León III en Roma
Nacimiento 2 de abril de 742
Fallecimiento 28 de enero de 814
Aquisgrán
Predecesor Pipino el Breve
Sucesor Ludovico Pío
Cónyuge/s Véase Familia
Descendencia Véase Familia
Dinastía Carolingios
Padre Pipino el Breve
Madre Bertrada de Laon

Carlos I el Grande, llamado Carlomagno (alemán: Karl der Grosse; francés (e inglés): Charlemagne; latín: Carolus Magnus; ¿Herstal?, 2 de abril de 742, 747 ó 748 – Aquisgrán, 28 de enero de 814), fue rey de los francos desde 768 hasta su muerte, rey nominal de los lombardos (774–814) y emperador de Occidente (800–814).

Hijo del rey Pipino y de Bertrada de Laon, sucedió a su padre y correinó con su hermano, Carlomán I. Aunque las relaciones entre ambos se tornaron tensas, la repentina muerte de Carlomán evitó que estallara la guerra. Reforzó las amistosas relaciones que su padre había mantenido con el papado y se convirtió en su protector tras derrotar a los lombardos en Italia. Combatió a los musulmanes que amenazaban sus posesiones en la Península Ibérica y trató de apoderarse del territorio, mas tuvo que batirse en retirada a causa de un ataque de los vascones y perdió a toda su retaguardia y a su sobrino, Roldán, en el desfiladero de Roncesvalles.1 Luchó contra los pueblos eslavos, y tras una larga campaña logró someter a los sajones, obligándoles a convertirse al cristianismo e integrándoles en su reino; de este modo allanó el camino para el establecimiento del Sacro Imperio Romano Germánico bajo la dinastía Sajona.

Expandió los distintos reinos francos hasta transformarlos en un Imperio al que incorporó gran parte de Europa Occidental y Central. Conquistó Italia y fue coronado Imperator Augustus por el papa León III el 25 de diciembre de 800 en Roma, gracias a la oportunidad ofrecida por la deposición de Constantino VI y lo que se consideraba la vacancia del trono imperial, ocupado por una mujer, Irene. Estos hechos provocaron la indignación de la Corte imperial, que se negó a reconocer su pretendido título. Tras unos frustrados planes de boda entre Carlomagno e Irene, estalló la guerra. Finalmente, en 812 Miguel I Rangabé reconoció a Carlomagno como emperador (aunque no emperador de los romanos).

Comúnmente se ha asociado su reinado con el Renacimiento carolingio, un resurgimiento de la cultura y arte latinas a través del Imperio carolingio, dirigido por la Iglesia católica, que estableció una identidad europea común. Por medio de sus conquistas en el extranjero y sus reformas internas, Carlomagno sentó las bases de lo que sería Europa Occidental en la Edad Media. Hoy día es considerado no sólo como el fundador de las monarquías francesa y alemana, que le nombran como Carlos I, sino también como el padre de Europa. Pierre Riché escribe:

...disfrutó de un destino excepcional, y por la dirección de su reinado, por sus conquistas, legislación y legendaria estatura, marcó profundamente la historia de Europa Occidental.2

 Contexto histórico

Miniatura del Libro de horas de Carlos VIII de Francia, manuscrito iluminado en pergamino del siglo XV, f.º 13v. Representa a Luis XII orante y tras él, de pie, Carlomagno.

A finales del siglo V se produjo la cristianización de los francos, mediante la conversión de su rey Clodoveo, de la familia de los merovingios. El reino merovingio se convirtió, a partir de 507 (Batalla de Vouillé) en el más poderoso entre los reinos resultantes de la caída del Imperio romano de Occidente. Sin embargo, el declive de la dinastía se hizo evidente tras la Batalla de Tertry (687), y ningún soberano trató ya de remediar la situación (Reyes holgazanes).3 Finalmente todos los poderes gubernamentales se ejercerían a través de los oficiales mayores o del mayordomo — maior domus.

Pipino de Heristal, mayordomo de Austrasia, terminó con el conflicto existente entre los diversos reyes francos y sus mayordomos con su victoria en Tertry, tras la que se convirtió en único gobernante de todo el reino franco. Era nieto de dos de las más importantes figuras del reino austrasiano: Arnulfo de Metz y Pipino de Landen. A su muerte, fue sucedido por su hijo ilegítimo Carlos, que sería llamado Martel («el Martillo»); sin embargo, jamás adoptó el título de «rey». Martel fue sucedido por sus dos hijos: Carlomán y Pipino el Breve, padre de Carlomagno. A fin de frenar el separatismo presente en la periferia del reino, los hermanos emplazaron en el trono a Childerico III, último rey merovingio.

Tras la renuncia de Carlomán a su cargo, Pipino depuso a Childerico con la aprobación del papa Zacarías, quien lo eligió y ungió rey de los francos en 751. En 754, Esteban II volvería a ungirle a él y a sus hijos, herederos de un reino que abarcaba la mayor parte de Europa Occidental y Central. Así fue como la dinastía merovingia fue sustituida por la carolingia, cuyo nombre deriva del padre de Pipino, Carlos Martel.

Bajo esta nueva dinastía el reino franco se extendió sobre la mayor parte de los territorios de Europa Occidental. La división administrativa efectiva durante esta época se corresponde con los modernos países de Francia y Alemania.4 Francia, geográficamente situada en el centro de Europa, dio origen a una evolución en el terreno religioso, político y artístico que dejó su huella en toda Europa Occidental.

 Fecha y lugar de nacimiento

Generalmente se ha fijado su fecha de nacimiento en 742. Sin embargo, diversos factores han llevado a los expertos a reconsiderar esta fecha, ya que su nacimiento se calculó a partir del año de su muerte y en los Annales Petarienses figura otra fecha, el 1 de abril de 747, que coincidía con la Pascua. Esta coincidencia resultaba tan sospechosa que ha sido cuestionada en numerosas ocasiones. Los historiadores modernos defienden que esta fecha constituye una farsa destinada a encumbrar la figura del emperador, y sugieren que éste nació un año más tarde, en 748.

Actualmente es imposible conocer con certeza la fecha de su nacimiento. Las hipótesis más factibles son las del 1 de abril de 747, el 15 de abril de ese mismo año o el 1 de abril de 748. Carlomagno nació en Herstal, ciudad natal de su padre, de donde eran oriundas las dinastías carolingia y merovingia, y ubicada en las inmediaciones de la ciudad de Lieja (Bélgica). Cuando tenía 7 años, fue a vivir con su padre a Jupille, por lo que en casi todos los libros de historia dicha ciudad aparece como uno de sus posibles lugares de nacimiento. También se han barajado como tal otras ciudades, entre ellas Prüm, Düren, Gauting y Aquisgrán.

  Idioma

Su idioma materno ha sido objeto de intenso debate. Se presume que su madre hablaba un dialecto germánico común entre los francos de la época; no obstante, los lingüistas difieren en cuanto a la identidad y evolución del idioma. Incluso se ha llegado a afirmar que en el momento de su nacimiento (742/747) el franco antiguo se encontraba extinto. Se ha reconstruido la estructura sintáctica y ortográfica del franco antiguo a través de su evolución: el bajo fráncico, también conocido como holandés antiguo, y del que deriva el francés antiguo. El escaso conocimiento del franco antiguo que tienen los lingüistas corresponde a frases y palabras presentes en los códices de leyes de las principales tribus francas,5 escritos en un latín que integra elementos germánicos.6

Su lugar de nacimiento no ha ayudado para determinar su idioma materno. Muchos historiadores han defendido que, al igual que su padre, nació en los alrededores de Lieja; otros afirman que lo hizo en Aquisgrán, ciudad ubicada a 50 km de la anterior. La cuestión se complica a consecuencia de que esta zona comprende una gran diversidad lingüística. Si se toma la Lieja del año 750, nos encontramos con una región en la que se habla bajo fráncico en el norte y el noroeste, galo-romance en el sur y suroeste, y dialectos del alto alemán en el este. Si se excluye el galo-romance, Carlos habría hablado el antiguo bajo fráncico o un dialecto alto alemán, probablemente con gran influencia franca.

Además de su lengua materna, hablaba latín «con fluidez semejante a la de su propio idioma», además de comprender un poco de griego:

Grecam vero melius intellegere quam pronuntiare poterat. Comprendía griego mejor que lo hablaba.
Eginardo, Vida, 25

Nombres de Carlomagno

A consecuencia del número de idiomas hablados dentro del Imperio, y su expansión a escala europea, el nombre de Carlomagno ha sido preservado bajo abundantes formas en un gran número de diferentes lenguas. Su propio idioma ya no existe en sí, sino que evolucionó hasta convertirse en el idioma fráncico.

«Carlos», su nombre de nacimiento, deriva del de su abuelo, Carlos Martel; este nombre proviene a su vez de Karl, lexema germánico que significa 'hombre' u 'hombre libre',7 y que está relacionado con el Churl inglés. Los nombres latinos Carolus o Karolus constituyen las primeras formas existentes de su nombre.

Retrato de Carlomagno, por Alberto Durero. Se pintó varios siglos tras su muerte; el escudo de armas situado encima de su cabeza muestra el águila alemana y la flor de lis francesa.

En diversos dialectos eslavos, el término «rey» corresponde a una derivación de su nombre eslavizado.

Las modernas variantes existentes en los idiomas de origen germánico son:

  • En danés, noruego y sueco: Karl den Store
  • En neerlandés: Karel de Grote
  • En alemán: Karl der Große
  • En luxemburgués: Karel de Groussen
  • En frisón occidental: Karel de Grutte.

El nombre germánico fue latinizado8 y preservado en las modernas lenguas romances:

  • En español: Carlomagno
  • En catalán: Carlemany
  • En francés: Charlemagne y Charles le Grand, derivación del francés antiguo Charles le Magne
  • En italiano: Carlo Magno y Carlomagno
  • En portugués: Carlos Magno
  • En valón: Tchårlumagne y Tchåle li Grand.

Las variantes modernas de los dialectos eslavos de influencia germana son:

  • En croata: Karlo Veliki
  • En checo: Karel Veliký
  • En polaco: Karol Wielki
  • En eslovaco: Karol Veľký
  • En esloveno: Karel Veliki.

La variante en euskera: Karlomagno y Karlos Handia.

La variante bretona es Karl-Veur.

Aspecto físico

Aunque no existe descripción alguna de Carlomagno contemporánea al monarca, su biógrafo Eginardo ofrece una detallada visión de su aspecto físico en su obra Vita Caroli Magni. En el artículo 22 del escrito afirma:

Fue de cuerpo ancho y robusto, de estatura eminente, sin exceder la justa medida, pues alcanzaba siete pies suyos; de cabeza redonda en la parte superior, ojos muy grandes y brillantes, nariz poco más que mediana, cabellera blanca y hermosa, rostro alegre y regocijado; de suerte que estando de pie como sentado realzaba su figura con gran autoridad y dignidad. Y aunque la cerviz era obesa y breve y el vientre algún tanto prominente, desaparecía todo ello ante la armonía y proporción de los demás miembros. Su andar era firme, y toda la actitud de su cuerpo, varonil; su voz tan clara, que no respondía a la figura corporal.9

El emperador carolingio era conocido entre sus coetáneos por ser un hombre rubio, alto, corpulento y de cuello excesivamente grueso. En su época, la tradicional técnica pictórica romana realista se había visto eclipsada por la costumbre de dibujar los retratos de personalidades rodeados de elementos icónicos. En su condición de monarca ideal debía ser representado de manera correspondiente. A su ascenso al trono se le presenta como la encarnación de Dios en la Tierra; los cuadros de esta época contienen un número considerable de iconos vinculantes a Cristo. Los retratos modernos10 muestran a un hombre de recia complexión y larga melena rubia, a consecuencia de un error en la interpretación del escrito de su biógrafo; se ha traducido «canitie pulchra» o «hermoso cabello blanco» como melena rubia o dorada.

Vestimenta

Parte del tesoro de Aquisgrán.

Carlomagno vestía la tradicional, discreta y ordinaria11 vestimenta de la nación franca. Eginardo la describe así:

Vestía a la manera de los francos: camisa de lino y calzones de lo mismo, túnica con pasamanos de seda; envolvía sus piernas con polainas de tiras, y en invierno protegía hombros y pecho con pieles de foca y de marta.9

Gustaba de llevar una capa azulada, así como una espada, normalmente acabada en una empuñadura dorada o plateada. En los banquetes o recepciones de embajadores portaba imponentes tizonas enjoyadas. No obstante:

Los trajes extraños, por hermosos que fuesen, los desechaba, de modo que sólo una vez, a petición del pontífice Adriano, y otra a ruegos del papa León, se vistió la larga túnica y la clámide y usó el calzado a la usanza romana.9

En las festividades importantes portaba diadema y vestía ropajes bordados y enjoyados; en estas ocasiones su capa incluía una hebilla dorada. Sin embargo, Eginardo afirma que el monarca franco despreciaba la ropa ostentosa, vistiéndose comúnmente con arreglo al modo plebeyo.

Ascenso al poder

Primeros años de vida

Carlomagno fue el primogénito de Pipino el Breve (714 – 24 de septiembre de 768, rey desde 751) y su esposa Bertrada de Laon (720 – 12 de julio de 783), hija de Cariberto de Laon y Gisela de Laon.12 Entre sus hermanos más jóvenes, los registros sólo refieren a Carlomán, Gisela y a un niño llamado Pipino que falleció a corta edad. En ocasiones se ha afirmado que la semilegendaria Redburga, esposa del rey Egberto de Wessex, fue hermana de Carlomagno (o cuñada o sobrina), y las leyendas lo señalan como tío materno de Roldán a través de una dama llamada Bertha.

La mayor parte de lo que se conoce acerca de su vida procede de los escritos de su biógrafo Eginardo, quien escribió la Vita Caroli Magni (o Vita Karoli Magni), la Vida de Carlomagno. Eginardo afirma sobre los primeros años de vida de Carlos:

Sería disparatado, creo yo, escribir una sola palabra respecto al nacimiento y la infancia de Carlos, o incluso sobre sus primeros años, ya que nunca se escribió nada al respecto y no existe nadie con vida que pueda dar información de ello. En consecuencia, decidí pasar esto por alto y dedicarme de inmediato a su persona, sus obras y otros hechos de su vida que merecen ser relatados y divulgados, y me referiré primero a sus acciones locales y en el extranjero, luego sobre su persona y actividades, y por último acerca de su gobierno y muerte, sin omitir nada que merezca o sea necesario conocer.
Moneda con el grabado de Carlomagno y con la inscripción KAROLVS IMP AVG.

Tras la muerte de Pipino, y continuando con la tradición, se dividió el reino de los francos entre Carlomagno y Carlomán. Carlos tomó las regiones exteriores del reino, las cuales bordeaban el mar, es decir, Neustria, el oeste de Aquitania y el norte de Austrasia; mientras que a Carlomán le correspondió la región interior: el sur de Austrasia, Septimania, el este de Aquitania, Borgoña, Provenza y Suabia, territorios que limitaban con Italia.

Reinado compartido

El 9 de octubre, inmediatamente después de celebrarse el funeral de su padre, ambos jóvenes se marcharon de Saint-Denis a fin de ser coronados reyes por los nobles y ungidos por los obispos. La investidura de Carlomagno tuvo lugar en Noyon, mientras que la de Carlomán lo fue en Soissons.

El primer acontecimiento importante producido durante el reinado conjunto de los hermanos fue el levantamiento de los aquitanos y gascones, en 769, en el territorio dividido entre ambos reyes. Años atrás, Pipino había sofocado la revuelta de Gaifier, Duque de Aquitania. Ahora, un hombre llamado Hunaldo (que según parece no se trata del duque Hunaldo) guio a los aquitanos hacia el norte, hasta Angulema. Carlomagno se reunió con Carlomán, pero este se negó a participar y regresó a Burgundia. Carlomagno se dispuso para la guerra y lideró un ejército hacia Burdeos, estableciendo un campamento en Fronsac. Hunold se vio obligado a huir a la corte de Lupo II, Duque de Gascuña. Lupo, temeroso de Carlomagno, entregó a Hunold a cambio de la paz y éste fue desterrado a un monasterio. Finalmente, los francos sometieron Aquitania por completo.

Los hermanos mantuvieron una relación tibia gracias a la mediación de su madre, Bertrada, pero en 770 Carlomagno firmó un tratado con el duque Tasilón III de Baviera y se casó con una princesa lombarda (a quien actualmente se conoce como Désirée), hija del rey Desiderio, con el fin de rodear a Carlomán con sus propios aliados. Pese a la oposición inicial del papa Esteban III a su matrimonio con la princesa lombarda, pronto éste tendría pocos motivos para temer una alianza entre francos y lombardos.

Apenas un año después de su matrimonio, Carlomagno repudió a Désirée y al poco tiempo volvió a casarse con una sueva de 13 años llamada Hildegarda. La repudiada Désirée regresó a la corte de su padre en Pavía. Encendida su furia, Desiderio se hubiese aliado gustosamente con Carlomán para derrotar a Carlos, pero Carlomán murió el 5 de diciembre de 771, antes de que estallara el conflicto. La esposa de Carlomán, Gerberga, huyó junto con sus hijos a la corte de Desiderio en busca de protección.

Campaña en Italia

La conquista de Lombardía

El año del nombramiento como papa de Adriano I (772), éste demandó que le fuera reintegrado el control sobre ciertas ciudades constituyentes del antiguo Exarcado de Rávena, a cambio de un acuerdo respecto de la sucesión de Desiderio. No obstante, Desiderio tomó algunas ciudades papales e invadió Pentápolis en su camino hacia Roma. En otoño, Adriano envió una delegación ante Carlomagno, solicitándole que cumpliera las políticas de su padre, Pipino. A su vez, Desiderio envió su propia embajada negando lo que le imputaba el papa. Ambas delegaciones se reunieron en Thionville, donde el monarca de los francos manifestó su apoyo al papado. A las demandas de Adriano se unieron las de su aliado; viéndose en esta tesitura, el duque toscano juró que jamás cedería. Carlomagno y su tío Bernardo cruzaron los Alpes en 773 y persiguieron a los lombardos hasta sitiarlos en Pavía. Eventualmente Carlos abandonó el sitio a fin de hacer frente al hijo de Desiderio, Adelgis, quien estaba levantando un ejército en Verona. Los francos persiguieron al joven príncipe hasta el litoral adriático. Desde allí Adelgis huyó hacia Constantinopla a fin de solicitar la ayuda de Constantino V Kopronymos, por entonces en guerra con Bulgaria.

El rey franco Carlomagno era un católico devoto que mantuvo una estrecha relación con el papado durante toda su vida. En 772, cuando el papa Adriano I fue amenazado por los invasores, el rey se dirigió velozmente a Roma para proporcionar su ayuda. En esta imagen puede verse al papa solicitando la asistencia de Carlomagno durante un encuentro cerca de Roma.

El asedio de Pavía se prolongó hasta la primavera de 774, época en que Carlomagno hizo una visita al papa en Roma (2 de abril); allí confirmó las cesiones de territorios que su padre había estipulado en su testamento.13 Ciertas crónicas posteriores, de dudosa veracidad, afirman que amplió los mismos. Después de que Adriano le concediera el título de patricio regresó a Pavía, donde los lombardos se hallaban al borde de la derrota.

A cambio de sus vidas, los lombardos se rindieron y abrieron las puertas de la ciudad a comienzos de la estación estival. Se envió a Desiderio a la Abadía de Corbie; su hijo Adelgis murió en Constantinopla como un patricio. Tras haberse ceñido la Corona Férrea, los señores lombardos —a excepción de Arechis II, quien proclamó la independencia de los territorios bajo su control— rindieron un homenaje al nuevo monarca en Pavía. Al convertirse en nuevo Rey de Lombardía, Carlomagno se convertía también en el señor más poderoso de Italia. A su marcha dejó una poderosa guarnición en Pavía, a la que envió tropas de refuerzo cada año.

A pesar de su victoria, los territorios italianos continuaban inestables: en 776, se rebelaron los duques Rodgaudo de Friuli e Hildeprando de Spoleto. Carlomagno se trasladó apresuradamente desde Sajonia a Italia a fin de combatir a los sediciosos. Se enfrentó a Rodgaudo en una batalla que derivó en una victoria aplastante sobre los rebeldes y la muerte del propio duque. Viéndose derrotado, Hildeprando accedió a firmar un tratado de paz. Su co-conspirador, Arechis, no fue sometido y Adelgis, su candidato al trono, jamás abandonó Bizancio. El norte de Italia había sido pacificado.

Italia meridional

En 787 Carlomagno dirigió su atención hacia Benevento, donde Arechis reinaba de forma independiente; tras asediar Salerno, el duque ofreció su vasallaje. Sin embargo, cuando murió en 792, Benevento volvió a proclamar su independencia bajo la égida de su hijo, Grimoaldo III. Aunque los ejércitos de Carlos y sus hijos le atacaron en repetidas ocasiones, al no regresar el monarca franco al Mezzogiorno, estos territorios no serían nunca sometidos.

Carlos y sus hijos

Carlos, como era tradición entre los monarcas y mayordomos del pasado, comenzó a nombrar a sus hijos para que ocuparan los cargos de mayor importancia del reino durante el primer periodo de paz por el que atravesó su gobierno (780 – 782). Habiendo sido ungidos por el papado, hizo reyes a sus dos hijos más jóvenes (781): Carlomán, el mayor de ellos, tomó la Corona Férrea14 y el nombre de «Pipino» al ser nombrado rey de Italia; y el más joven, Luis, fue nombrado rey de Aquitania. Carlos ordenó que ambos se criaran en el conocimiento de la costumbres de sus reinos, al tiempo que les otorgaba a sus regentes cierto control sobre dichos territorios. No obstante, aunque los dos jóvenes tuvieran la esperanza de heredar el reino algún día, el poder estuvo siempre en manos de su padre. Además, no toleró insubordinación alguna de parte de sus hijos: en 792 desterró a Pipino el Jorobado a consecuencia de una revuelta de la que era partícipe.

Al alcanzar la mayoría de edad, los hijos del monarca combatieron en su nombre durante el transcurso de numerosos conflictos. A Carlos le preocupaban especialmente los bretones, con los que compartía frontera y quienes se rebelaron contra él en al menos dos ocasiones (aunque fueron fácilmente subyugados), y también luchó intensamente contra los sajones. En 805–806 se internó en el Böhmerwald, la moderna Bohemia, a fin de hacer frente a los eslavos que habitaban dichos territorios, los modernos checos. Tras una rápida campaña, les sometió hasta el punto de obligarles a rendirle homenaje. Tras ello los francos devastaron el Valle del Elba e impusieron tributo en la zona. Pipino se enfrentó a los ávaros, así como a los beneventani y a los eslavos del norte. Cuando finalmente surgió un conflicto con el Imperio bizantino a consecuencia de su coronación imperial y de la rebelión de Venecia, la organización política interna era inmejorable. Luis se posicionó al frente de la Marca Hispánica y, al menos en una ocasión, se dirigió al sur de Italia a fin de enfrentarse al duque de Benevento. El hijo de Carlos tomaría Barcelona tras un importante asedio en 797.

La actitud de Carlomagno hacia sus hijas ha sido motivo de gran controversia; las mantuvo en casa junto a él y se negó a permitir que contrajeran matrimonio —probablemente a fin de evitar el establecimiento de subramas familiares que pudieran rebelarse contra la principal, como fue el caso de Tasilón III de Baviera— aunque les permitió mantener relaciones extramaritales, llegando incluso a honrar a sus concubinos, y guardó gran aprecio por los hijos bastardos que engendraban. Al parecer nunca creyó las historias que circulaban en torno a su salvajismo. Tras la muerte de Carlomagno, su hijo Luis las desterró de la corte y las envió a conventos que su padre había elegido. Una de ellas, Bertha, mantuvo una relación, o quizá un matrimonio, con Angilberto, miembro de la corte de su padre.

Campaña en la península ibérica

La campaña de Roncesvalles

Roldán jura fidelidad a Carlomagno. Ilustración perteneciente a un manuscrito del Cantar de Roldán.

Según el historiador musulmán Ibn al-Athir, la Dieta de Paderborn recibió en 777 a los representantes de los gobernantes musulmanes de Zaragoza, Gerona, Barcelona y Huesca, quienes habían acudido allí debido a que sus señores habían sido arrinconados en la Península Ibérica por Abderramán I, el emir de Córdoba. Estos gobernantes musulmanes o «sarracenos» ofrecieron homenaje al gran rey de los francos a cambio de su ayuda militar. Carlomagno, al ver la oportunidad de extender tanto la Cristiandad como su propio poder y creyendo que los sajones eran una nación subyugada, acordó dirigirse a península ibérica.

En 778, lideró el ejército de Neustria a través de los Pirineos Occidentales, mientras que los austrasios, lombardos y burgundios cruzaban los Pirineos Orientales. Los ejércitos se reunieron en Zaragoza y recibieron el homenaje de Sulayman al-Arabí y Kasmin ibn Yusuf, los gobernantes extranjeros. Sin embargo, Zaragoza no cayó con la rapidez que Carlomagno pensaba; incluso se encontró ante la batalla más difícil que afrontara en toda su carrera y, temiendo una derrota, decidió retirarse y regresar a casa. Carlomagno no podía confiar en los musulmanes ni en los vascones, a quienes se había enfrentado durante su conquista de Pamplona, y estaba abandonando la península por el Paso de Roncesvalles cuando ocurrió uno de los acontecimientos más famosos de todo su reinado: Los vascones cayeron sobre su retaguardia y carros de carga, destruyéndolos. La Batalla de Roncesvalles, más bien una escaramuza que una batalla, arrojó varios famosos muertos, entre los que se encontraban el senescal Eggihard, el conde del palacio Anselmo y el prefecto de la Marca de Bretaña, Roldán, posterior inspiración del Cantar de Roldán (Chanson de Roland), el famoso cantar de gesta francés.

La guerra contra Al-Ándalus

La conquista de Italia hizo que Carlomagno entrase en contacto con los sarracenos que, en esa época, controlaban el Mediterráneo y ocupaban arduamente a su hijo Pipino. Carlomagno conquistó Córcega y Cerdeña en fechas desconocidas, y las islas Baleares en 799. Dichas islas eran blancos frecuentes de ataques por parte de piratas sarracenos, mas el conde de Génova y Toscana (Bonifacio) los mantuvo a raya mediante el envío de una numerosa flota cuya operatividad se prolongó hasta el fin del reinado de Carlomagno. El rey llegó a tener contacto con la corte del califa en Bagdad: en 797 (o, posiblemente, 801), el califa de Bagdad, Harún al-Rashid, obsequió a Carlomagno con un elefante asiático llamado Abul-Abbas y un reloj.15

En Hispania, la lucha contra los musulmanes continuó sin disminuir en intensidad durante toda la segunda mitad del reinado de Carlomagno. En 785, los soldados de su hijo Luis, que se encontraba encargado de defender la frontera con España, conquistaron Gerona de forma permanente y extendieron el control franco al litoral catalán; dicho control se mantuvo durante el resto del gobierno de Carlomagno (e incluso siguió siendo nominalmente franco mucho tiempo después, hasta el Tratado de Corbeil en 1258). Los líderes musulmanes del noreste de la España islámica se sublevaban continuamente contra las autoridades cordobesas y, a menudo, pedían la ayuda de los francos, cuya frontera continuó expandiéndose lentamente hasta 795, año en que Gerona, Cerdaña, Osona y Urgel fueron agrupadas en la nueva Marca Hispánica, dentro del antiguo ducado de Septimania.

En 797 Barcelona, la ciudad principal de la región, cayó ante los francos cuando Zeid, su gobernador, se rebeló contra Córdoba y, tras fracasar, la entregó a Carlomagno. Pese a que las autoridades omeyas consiguieron reconquistarla en 799, Luis marchó junto a todo su ejército, cruzó los Pirineos y asedió la ciudad durante dos años, pasando allí el invierno desde 800 a 801, hasta su rendición. Los francos continuaron arremetiendo contra el emir: en 809 ocuparon Tarragona y, en 811, Tortosa. Esta última conquista los llevó hasta la desembocadura del Ebro y les permitió el acceso a Valencia, lo que impulsó a que el emir Alhakén I reconociera sus conquistas en 812.

Campañas en el este de Europa

Guerra contra los sajones


Carlomagno estuvo involucrado en batallas constantes a lo largo de su reino, frecuentemente a la cabeza de sus escuadrones de élite o scara y con su legendaria espada, Joyeuse, en mano. Tras treinta años de guerra, logró conquistar Sajonia y procedió a convertirla al cristianismo, empleando la fuerza siempre que fuera necesario. A finales del siglo VIII el ejército carolingio de cerca de 100.000 hombres en campaña, este incluía una gran cantidad de tropas reclutadas temporalmente de diversas regiones y tribus, unos 10.000 soldados profesionales a tiempo completo, unos 6.000 caballeros montados y una cifra similar de mercenarios.16

Los sajones fueron distribuidos en cuatro grupos, de acuerdo a sus regiones de pertenencia: Westfalia, que lindaba por el oeste con Austrasia y, más allá, Estfalia. En medio de estos dos reinos se encontraba el de Angria, y al norte de los anteriores Nordalbingia, en la base de la península de Jutlandia.

Durante su primera campaña, Carlomagno venció a los sajones en Paderborn y obligó a los habitantes de Angria a que, en 773, cortaran y entregaran un irminsul (un pilar de madera sagrado) que se encontraba cerca de Paderborn. La campaña fue interrumpida por su primera expedición a Italia en 774, con la rebelión aún activa. Cuando regresó al año siguiente (775), atravesó Westfalia y conquistó el fuerte sajón de Sigiburg. Luego, cruzó Angria, donde nuevamente derrotó a los sajones. Por último, en Estfalia, venció a un destacamento sajón y convirtió a su líder, Hessi, al cristianismo. En su camino de vuelta por Westfalia, estableció campamentos en Sigiburg y Eresburg, que hasta entonces habían sido importantes bastiones sajones. Toda Sajonia se hallaba bajo su dominio, a excepción de Nordalbingia; sin embargo, la resistencia sajona no había concluido.

Después de su campaña en Italia subyugando a los duques de Friuli y Spoleto (Rodgaudo e Hildeprando, respectivamente), Carlomagno regresó velozmente a Sajonia en 776, puesto que una revuelta había destruido su fortaleza en Eresburg. Una vez más, los sajones fueron aplastados, pero su líder más importante, el duque Widukind, consiguió escapar a Dinamarca, hogar de su esposa. Carlomagno construyó un nuevo campamento en Karlstad y, en 777, llamó a una dieta nacional en Paderborn para completar la integración de Sajonia al reino franco. Siguiendo fielmente su política religiosa, hizo bautizar a un considerable número de sajones.

En el verano de 779, invadió nuevamente Sajonia y reconquistó Estfalia, Angria y Westfalia (perdidas en la rebelión del año anterior). En una dieta realizada cerca de Lippe, dividió el territorio en distintas misiones y asistió en persona a varios bautismos en masa (780). A continuación regresó a Italia y, por primera vez, no hubo una revuelta inmediata sajona. En 780 Carlomagno decretó la pena de muerte para aquellos sajones que no se bautizaran, no celebraran las fiestas cristianas y cremaran a sus muertos. Entre 780 y 782, Sajonia vivió un período de paz.

Carlomagno volvió a Sajonia nuevamente en 782. Estableció un código de leyes y designó varios condes, tanto sajones como francos. Las leyes eran severas en temas religiosos, y el politeísmo germano autóctono quedó en una condición sumamente precaria respecto del cristianismo, lo que despertó antiguos conflictos. Ese mismo año, Widukind regresó en otoño para liderar una nueva revuelta, la cual resultó en varios ataques contra la Iglesia. En respuesta, se cree que Carlomagno ordenó en Verden, Baja Sajonia, la decapitación de 4.500 sajones que habían sido capturados practicando su paganismo nativo luego de haberse convertido al Cristianismo. El hecho, conocido como la Masacre de Verden, desencadenó dos años de sangrientos conflictos (783–785) que significaron el traslado forzado de unos 30.000 sajones a otras regiones del imperio.17 Durante esta guerra, el rey franco venció en las batallas de Lippspringe (782) y de Delmont (783) y finalmente consiguió someter a los frisones e incendiar una gran parte de su flota. La guerra concluyó cuando Widukind aceptó ser bautizado en 804.

Tras este hecho, los sajones se mantuvieron en paz durante siete años, hasta que los habitantes de Westfalia volvieron a rebelarse en contra de sus conquistadores. Estfalia y Nordalbingia se unieron a ellos en 793, pero la sublevación no contó con el apoyo de toda la población y fue sofocada hacia 794. A continuación, se produjo una revuelta en Angria en 796, aunque fue aplacada rápidamente gracias a la presencia de los sajones cristianos, los eslavos y del mismísimo Carlomagno. El último intento independentista ocurrió en 804, más de treinta años después de la primera campaña de Carlomagno en Sajonia. En esta ocasión, la más turbulenta de todas, el pueblo de Nordalbingia se halló a sí mismo incapacitado para volver a conducir una nueva rebelión. Según Eginardo:

La guerra que había durado tantos años concluyó al fin cuando accedieron a los términos ofrecidos por el Rey; los cuales consistían en renunciar a sus costumbres religiosas nacionales y a la adoración de demonios, aceptar los sacramentos de la religión y de la fe cristiana, y unirse a los francos para conformar un único pueblo.

La resistencia pagana en Sajonia había finalizado.

Sometimiento de Baviera

En 788, Carlomagno volvió su atención hacia Baviera y acusó a Tasilón de hacer tratos con los ávaros y otros enemigos suyos, rompiendo de este modo su promesa de fidelidad. Sometido a juicio, Tasilón fue depuesto y condenado a muerte, pero Carlos le indultó y se contentó con hacerle rapar y recluirle en el monasterio de Jumièges.18 Finalmente, en 794 Tasilón fue obligado a renunciar a sus derechos y a los de su familia (los agilolfingos) sobre Baviera, en el sínodo de Fráncfort. Baviera, al igual que Sajonia, fue subdividida en condados por los francos.

Campaña contra los ávaros

En 788, los ávaros, una horda asiática pagana que se había establecido en la actual Hungría (Eginardo los llama hunos), invadieron Friuli y Baviera. Carlos estuvo ocupado con otras cuestiones hasta 790, pero en ese año marchó a lo largo del Danubio hasta su territorio, asolándolo hasta Raab. Luego, un ejército lombardo al mando de Pipino se adentró en el valle del Drava y devastó Panonia. Estas campañas habrían continuado de no ser por una nueva revuelta de los sajones en 792 que puso fin a siete años de paz en la región.

Los siguientes dos años, Carlos estuvo atareado tanto con los eslavos como con los sajones. Sin embargo, Pipino y el duque Eric de Friuli prosiguieron sus ataques a las fortalezas circulares de los ávaros. El gran Anillo de los Ávaros, su fortaleza de mayor importancia, fue tomada en dos ocasiones. El botín reunido se envió a Carlomagno, quien se encontraba en su capital, Aquisgrán, y la redistribuyó entre sus seguidores y gobernantes extranjeros, incluido el rey Offa de Mercia. Al poco tiempo, los tuduns ávaros desistieron y viajaron a Aquisgrán para someterse a Carlomagno como vasallos y cristianos. Carlos aceptó y uno de los jefes nativos, quien había sido bautizado como Abraham, fue enviado de regreso con el antiguo título de Jaghan. Abraham mantuvo la disciplina entre su gente, pero para el año 800 los búlgaros al mando de Krum habían acabado completamente con el estado ávaro. En el siglo X los magiares se establecerían en la llanura panónica, presentando una nueva amenaza para los descendientes de Carlomagno.

Expediciones contra los eslavos

La expansión territorial que experimentó el Imperio carolingio hasta 789 le llevó a tomar contacto con nuevos vecinos paganos, los eslavos. Carlomagno encabezó un ejército formado por soldados de Austrasia y Sajonia, con el cual cruzó el Elba y entró en tierras abroditas. Los eslavos liderados por Witzin se rindieron de inmediato. Posteriormente, Carlos aceptó la sumisión de los veleti, gobernados por Dragovit, exigiendo rehenes y el permiso para enviar, sin interferencias, misioneros a la región. El ejército alcanzó la región báltica antes de volver sobre sus pasos y dirigirse hacia el Rin con el botín logrado y sin sufrir hostigamientos. El estado tributario eslavo se convirtió en un aliado leal. En 795, cuando se quebró la paz con los sajones, tanto obodritas como veleti se levantaron en armas para acompañar a su nuevo amo en contra de los rebeldes. Witzin murió en combate y Carlomagno lo vengó asolando la región del Elba correspondiente a Estfalia. Thrasuco, el sucesor de Witzin, lideró a sus hombres en la conquista de Nordalbingia y entregó a los líderes rebeldes a Carlomagno, lo que le valió grandes honores. Los obodritas se mantuvieron leales a Carlos hasta su muerte y luego combatieron contra los daneses.

Carlomagno también centró su atención en los eslavos del sur del jaganato ávaro: los carantanianos y los eslovenos. Estos pueblos fueron sometidos por los lombardos y los bávaros, y convertidos en tributarios, aunque jamás se incorporaron al estado franco.

Imperio

Diplomacia imperial

La capilla de Carlomagno en la Catedral de Aquisgrán.

El reinado de Carlomagno llegó a su punto decisivo a fines del año 800. En 799, el papa León III había sido atacado por los romanos, quienes intentaron arrancarle los ojos y la lengua. León escapó y se refugió con Carlomagno en Paderborn, solicitándole que interviniera en Roma y restaurara su gobierno. El rey franco, aconsejado por Alcuino de York, aceptó viajar a Roma y así lo hizo en noviembre de 800. El 1 de diciembre realizó una asamblea y, el 23 del mismo mes, León tomó juramento declarándose inocente. Durante la misa celebrada en Navidad (25 de diciembre), cuando Carlomagno se arrodilló para orar ante el altar, el papa lo coronó Imperator Romanorum ('emperador de los romanos') en la Basílica de San Pedro. Con este acto, el papa intentaba transferir a Carlos el cargo de Constantinopla. Eginardo señala que Carlomagno ignoraba las intenciones de León y no deseaba dicho nombramiento:

Al principio fue tal la aversión, que declaró que no hubiese puesto un pie en la Iglesia el día que le fueron conferidos [los títulos imperiales], pese a que fue un gran día festivo, de poder haber previsto los designios del papa.

Muchos académicos modernos indican que, en realidad, Carlomagno estaba al tanto de los planes de coronación. Ciertamente, al aproximarse a rezar, no pudo haber dejado de observar la corona engarzada con joyas que aguardaba en el altar. En todo caso, ahora podía aprovechar las circunstancias para afirmar que él era el restaurador del Imperio romano, que aparentemente se había degradado bajo el mando de los bizantinos. No obstante, después de 806, Carlos pasaría a designarse a sí mismo no como Imperator Romanorum ('emperador de los romanos', un título reservado al emperador bizantino), sino como Imperator Romanum gubernans Imperium ('emperador gobernante del Imperio romano').

La iconoclasia de la dinastía isauria y los consiguientes conflictos religiosos con la emperatriz Irene, quien en el año 800 ocupaba el trono de Constantinopla, probablemente fueran las principales causas por las que el papa deseaba aclamar formalmente a Carlos como emperador romano. Además, también ansiaba incrementar la influencia del papado, honrar a su salvador —Carlomagno— y resolver las cuestiones constitucionales que por entonces afligían a los juristas europeos, en una época en que Roma no se hallaba en manos de un emperador. De este modo, cuando Carlomagno asumió el título de emperador, a los ojos de los francos e italianos no se trató de una usurpación del cargo; pero sí lo fue en Constantinopla, donde Irene y su sucesor, Nicéforo I, protestaron vigorosamente sin que ninguno de ellos lograse algo al respecto.

Sin embargo, los bizantinos siguieron conservando varios territorios en Italia: Venecia (lo que quedaba del Exarcado de Rávena), Reggio (en Calabria), Brindisi (en Apulia) y Nápoles (el Ducado Napolitano). Estas regiones permanecieron fuera del dominio franco hasta 804, cuando los venecianos, desgarrados por luchas internas, transfirieron su lealtad a la Corona Férrea de Pipino, hijo de Carlos. La Pax Nicephori concluyó y Nicéforo asoló las costas con una flota y, así, comenzó la única guerra entre bizantinos y francos. Los enfrentamientos se prolongaron hasta 810, cuando el bando probizantino en Venecia le confirió una vez más el dominio de la ciudad al Imperio bizantino y los dos emperadores de Europa hicieron las paces: Carlomagno recibió la península de Istria, y en 812 el emperador Miguel I Rangabé reconoció su condición de emperador.

Los ataques daneses

Tras la conquista de Nordalbingia, el territorio franco colindaba con Escandinavia. Los paganos daneses («una raza casi desconocida para sus [de Carlos] ancestros, pero destinada a ser ampliamente conocida por sus hijos» tal como los describió Charles Oman) que habitaban la península de Jutlandia habían oído muchas de las historias relatadas por Widukind y sus aliados, quienes se refugiaban en la corte danesa, así como de la ferocidad con que el rey cristiano trataba a sus vecinos paganos.

En 808, el rey danés, Godofredo, construyó la gran Danevirke a lo largo del istmo de Schleswig. Esta muralla defensiva, que en un principio medía 30 km de largo, fue utilizada por última vez durante la Guerra de los Ducados en 1864. La Danevirke tenía por objeto proteger a los daneses, al mismo tiempo que le proporcionaba a Godofredo la oportunidad de saquear Frisia y Flandes por medio de ataques piratas. Además, el danés sometió a los veleti (aliados de los francos) y combatió a los obodritas.

Godofredo invadió Frisia y bromeaba con visitar Aquisgrán. Sin embargo, no pudo hacer otra cosa ya que fue muerto, aunque se ignora si a manos de un asesino franco o de uno de sus propios hombres. Godofredo fue sucedido por su sobrino Hemming, quien firmó el Tratado de Heiligen con Carlomagno a finales de 811.

Muerte

El «Sarcófago de Perséfone», donde descansan los restos de Carlomagno.

En 813, Carlomagno convocó a su corte a Ludovico Pío, rey de Aquitania y su único hijo sobreviviente. Una vez allí, lo coronó con sus propias manos como coemperador para luego enviarlo de regreso a Aquitania. A continuación, pasó el otoño de cacería antes de volver a Aquisgrán el 1 de noviembre. En enero de 814, enfermó de pleuritis (Eginardo 59) y el 21 cayó en cama. Eginardo cuenta que:

Murió el veintiocho de enero, el séptimo día desde que cayó en cama, a las nueve de la mañana, tras participar de la eucaristía, en su septuagésimo segundo año de vida y el cuadragésimo séptimo de su reinado.

Carlos fue sepultado el mismo día de su muerte en la Catedral de Aquisgrán, pese a que el clima frío y la naturaleza de su enfermedad no imponían apuro alguno a su entierro. Un relato posterior, narrado por Oto de Lomello, conde del Palacio de Aquisgrán en época de Otón III, indicaría que él y el emperador Otón habían descubierto la tumba de Carlomagno; estos dos hombres sentaron al emperador en un trono, le vistieron con una corona y un cetro de celebración y cubrieron con ostentosas ropas su cuerpo incorrupto. En 1165, el emperador Federico I abrió de nuevo la tumba y trasladó el cuerpo a un sarcófago que emplazó debajo del suelo de la catedral. En 1215, Federico II volvería a introducirle en un ataúd de oro y plata.

La muerte de Carlomagno afectó profundamente a muchos de sus cortesanos, en especial a aquellos que formaban una especie de «camarilla literaria» adherida al emperador en Aquisgrán. Así se lamenta un anónimo monje de Bobbio:

Desde las tierras donde se alza el sol hasta las playas occidentales la gente llora y se lamenta... los francos, los romanos y todos los cristianos se duelen con enorme preocupación... jóvenes y ancianos, gloriosos nobles, todos lamentan la pérdida de su César... el mundo lamenta la muerte de Carlos... Cristo, tú que gobiernas los cielos, concede a Carlos un lugar tranquilo en tu reino. Para mi desgracia.20

Fue sucedido por su hijo superviviente, Ludovico, quien había sido coronado el año anterior. Su imperio permaneció intacto una sola generación más; la historiografía afirma que la división efectiva entre los hijos de Ludovico dio pie a la formación de los modernos estados de Francia y Alemania.

Administración

Carlomagno destaca como administrador merced a las numerosas reformas que se llevaron a cabo durante su reinado: económicas, gubernamentales, militares, culturales y eclesiásticas. Constituye el protagonista del «renacimiento carolingio».

Reformas económicas y monetarias

Monograma de Carlomagno, elaborado a partir de un diploma real: «Signum (monogr.: KAROLVS) Caroli gloriosissimi regis».

Carlomagno desempeñó un importante papel a la hora de sentar las bases del futuro económico europeo. Siguiendo las reformas de su padre, abolió el sistema monetario basado en el oro sou y, junto al rey anglosajón Offa de Mercia, impulsó el sistema que había puesto en marcha Pipino. En esa época existían razones pragmáticas para tomar esta decisión, principalmente la escasez de oro en sí, consecuencia del tratado de paz que se había firmado con Bizancio, la cesión de Venecia y Sicilia, y el fin de las relaciones comerciales con África y Oriente.

Comenzó a circular una nueva moneda, la libra carolingia (cuyo nombre deriva de la libra romana, la libra moderna), basada en una libra de plata, una unidad tanto monetaria como de peso, equivalente a 20 sous (del latín solidus, que fue utilizado principalmente en registros contables pero sin ser nunca acuñado, y del cual deriva el chelín moderno) o 240 deniers (del latín denarius, el penique moderno). Durante este período, la livre y el sou fueron unidades de cuenta, mientras que sólo el denier era una moneda real.

Carlomagno instituyó los principios de la contabilidad mediante el capitulare de villis (802), escrito que establece una serie de normas por las que debían ser registrados todos los ingresos y gastos públicos.

La usura fue prohibida, prohibición reforzada en 814, cuando se introdujo la Capitulare de los judíos, por la cual se prohibía a los judíos prestar dinero.

Además de estas prácticas macroeconómicas, el monarca francés llevó a cabo un importante número de ejercicios microeconómicos, tales como el control directo sobre los precios o los gravámenes especiales a determinados bienes y productos básicos.

Carlomagno aplicó este sistema a gran parte del continente europeo; paralelamente, el sistema de Offa se adoptó de forma voluntaria en Inglaterra. Tras la muerte del monarca franco, la moneda europea sufrió una importante degradación, haciendo que la mayor parte de Europa adoptara el uso de la moneda británica hasta c. 1100.

Reformas educativas

Gran parte del éxito de Carlomagno como militar y administrador puede atribuirse a su admiración por el aprendizaje. A causa del renacimiento de la enseñanza, la literatura, el arte y la arquitectura que los caracteriza, ciertos historiadores se refieren a su reinado y a su época bajo el nombre de «renacimiento carolingio». Carlomagno entró en contacto con la cultura y la educación presente en otros países, especialmente en la España visigoda, la Inglaterra anglosajona y la Italia lombarda, merced a sus conquistas. Durante su reinado se multiplicaron las escuelas monásticas y scriptorias existentes en Francia. Los escolares carolingios copiaron y preservaron muchas de las obras clásicas latinas que habían sobrevivido. De hecho, los primeros manuscritos disponibles en los textos antiguos tienen su origen en esta época: casi todos los textos que sobrevivieron hasta su reinado sobreviven hoy en día. Muchos hombres que trabajaban para el emperador indican la existencia del carácter paneuropeo que tenía la influencia carolingia: Alcuino, un anglosajón de York; Teodulfo, un visigodo de Septimania; Pablo el diácono, lombardo; Pedro de Pisa y Paulino de Aquilea, italianos; y Angilberto, Angilramm, Eginardo y Waldo de Reichenau, francos.

Carlomagno mostró un serio interés en las becas y en la promoción de las artes liberales en la corte. Ordenó que todos sus descendientes fueran bien educados. Él mismo estudió gramática con Pablo el diácono; retórica, dicción y astronomía con Alcuino,21 y aritmérica con Eginardo. Este último menciona el único fracaso académico de Carlomagno, el no saber escribir: trató de aprender en su vejez practicando durante su tiempo libre en su cama la formación de las letras en libros y tablas de cera que escondía bajo la almohada, «sus esfuerzos llegaron demasiado tarde y dieron poco fruto». Su capacidad para leer se ha puesto en tela de juicio, pues Eginardo no hace referencia a la misma en ningún momento, ni está avalada por fuente contemporánea alguna.22

Reformas culturales

Página del Lorsch Gospels, escrito durante el reinado de Carlomagno.

Durante el reinado de Carlomagno, la letra romana mayúscula y su modalidad cursiva, que había dado lugar a diversas letras minúsculas, se combinaron con determinados tipos de letra empleados en los monasterios ingleses e irlandeses. La minúscula carolingia fue creada a a partir de esta combinación durante el reinado del emperador homónimo. Es probable que participara en su concepción Alcuino de York, hombre que trabajaba en la escuela de palacio y en el scriptorium de Aquisgrán. A pesar de ello, el carácter revolucionario de la reforma carolingia ha podido ser sobreestimado; los esfuerzos por dominar las intrincadas caligrafías merovingia y germánica ya estaban presentes antes de que Alcuino llegara a Aquisgrán. La nueva minúscula fue difundida primero desde Aquisgrán, y posteriormente desde el influyente scriptorium de Tours, donde Alcuino ingresó como abad.

Reformas políticas

Carlomagno realizó numerosas reformas que no tenían precedente entre sus antecesores en el trono de los francos; no obstante, optó por continuar con muchas prácticas tradicionales, como la división del reino entre los hijos.

Organización


El rey carolingio ejerció el bannum, el derecho a reinar y comandar. Gozaba de la jurisprudencia suprema en materia judicial, legislaba, lideraba el ejército, y tenía el deber de defender a la Iglesia y a los desfavorecidos. Su administración llevó a cabo un intento de organizar y adherir al reino la iglesia y la nobleza; no obstante, el reino era dependiente de la eficiencia y la lealtad de ambos órdenes.

Coronación imperial

Trono de Carlomagno en la Catedral de Aquisgrán.

Los historiadores han debatido durante largo tiempo si Carlomagno era consciente de que el papa tenía la intención de coronarle emperador antes de que dicho nombramiento se hiciera efectivo.23 No obstante, este debate ha ensombrecido a otro mucho más importante: por qué razón se concedió este título al monarca franco, y por qué razón éste lo aceptó.

Roger Collins señala que «los motivos que sitúan la aceptación del título imperial como consecuencia de un interés romántico y antiguo por resucitar el Imperio romano son sumamente improbables».24 Por un lado, tal aspecto romántico no habría llamado la atención ni de los francos ni de los católicos romanos de principios del siglo IX, puesto que éstos desconfiaban de la herencia clásica. Los francos se vanagloriaban de haber «combatido y sacudido de sus hombros el pesado yugo romano» y del «conocimiento obtenido a través del bautismo, ataviando en oro y piedras preciosas los cuerpos de los santos mártires a quienes los romanos habían matado con fuego, espadas y animales salvajes», tal como describió Pipino III en una ley emitida en el año 763 o 764.25 Además, el nuevo título conllevaba el riesgo de que el emperador «introdujese cambios drásticos en las formas y procedimientos tradicionales de gobierno» o «centrase su atención en asuntos de Italia o el Mediterráneo con mayor frecuencia»,26 lo que amenazaba alienar al líder franco.

Tanto para el papa como para Carlomagno, el Imperio romano seguía siendo un poder importante dentro de la política europea de la época, y aún conservaba una parte considerable del territorio de Italia, con fronteras no muy lejos de la mismísima ciudad de Roma. Se trata del imperio al cual la historiografía ha denominado Imperio bizantino, puesto que su capital era Constantinopla —la antigua Bizancio— y cuyo pueblo, gobernantes y costumbres tornaron poco a poco hacia sus raíces griegas. Ciertamente, Carlomagno estaba usurpando las prerrogativas del emperador romano de Constantinopla, en primer lugar, con el sencillo acto de poder juzgar al papa:

¿Por quién, no obstante, podría él [el papa] ser juzgado? ¿Quién, en otras palabras, estaba cualificado para emitir un juicio acerca del Vicario de Cristo? En circunstancias normales la única respuesta posible a esta pregunta sería el emperador de Constantinopla, pero en ese momento Irene ocupaba el trono imperial. Que la emperatriz fuera famosa por haber cegado y asesinado a su propio hijo era algo, para León y Carlos, irrelevante: sencillamente se trataba de una mujer. Ambos creían que el sexo femenino era incapaz de gobernar, y la tradición sálica impedía que ocurriera. Por lo que respecta a Europa Occidental, el trono bizantino estaba vacío: Irene no era más que una prueba, si es que se necesitara alguna más, del envilecimiento en el que había caído el Imperio romano.
John Julius Norwich Byzantium: The Early Centuries, pag. 378
Coronación de un rey idealizado, presente en el sacramentario de Carlos el Calvo (c. de 870).

Por ello, para el papa «no había ningún emperador en el trono bizantino en esa época». No obstante, Henri Pirenne pone en duda esta cuestión al afirmar que la coronación «no se vio alterada por el hecho de que en ese momento una mujer estuviera reinando en Constantinopla».28 Desde 727, el papado había mantenido una tensa relación con los predecesores de Irene en el trono de Constantinopla. Esta tensión diplomática había sido provocada por la adhesión de los bizantinos a la cultura iconoclasta y la destrucción de imágenes cristianas. En 750, el poder secular del Imperio bizantino en Italia Central había sido neutralizado. Al conceder la corona imperial a Carlomagno, el papa se arrogaba a sí mismo «el derecho de nombrar al emperador de los romanos, haciendo de la corona imperial un regalo personal suyo, y al mismo tiempo concediéndose de forma implícita una cierta superioridad sobre un emperador al que él mismo había creado». Además, «los bizantinos se habían mostrado incapaces de hacer honor a su posición militar, doctrinal y políticamente, por lo que el papa estaba en la obligación de reemplazarlos por un monarca occidental: un hombre que por su sabiduría, su capacidad política y su poder territorial se destacara por encima de sus coetáneos».

Representación de la coronación imperial de Carlomagno.

Con la coronación de Carlomagno «se mantenía la unidad del Imperio romano, y los dos [Carlomagno y León] tenían la responsabilidad de mantener su cohesión, con Carlos como su emperador.» Aunque existía la posibilidad de que «la coronación, con todo lo que implicaba, sería airadamente rechazada en Constantinopla».29 Observando las circunstancias del nombramiento de Carlos desde un punto de vista realista, el papa y el propio Carlomagno debieron darse cuenta de que existían pocas posibilidades de que los bizantinos aceptaran al monarca de los francos como su emperador. Alcuino habla esperanzadamente en sus cartas de un Imperium Christianum ('Imperio Cristiano') en el que, «del mismo modo que en el Imperio romano, los habitantes estuvieran unidos por una ciudadanía común». Asimismo, la responsabilidad de mantener una unidad imperial recaería en la fe cristiana.30 Pirenne comparte este punto de vista al afirmar que «Carlos era el emperador de la ecclesia concebida por el papado, de la Iglesia Romana, reconocida como la Iglesia universal.

Independientemente, de acuerdo con los escritos del cronista Teófanes,32 la primera reacción de Carlomagno tras su coronación fue enviar una embajada a Irene a través de la cual le proponía matrimonio. Inesperadamente, la reacción de la basilissa fue favorable a este enlace, ya que la ayudaría a consolidarse en el trono. Sólo el rechazo de los bizantinos a esta unión y la concepción de una conspiración que tenía como objetivo derrocar a Irene y nombrar emperador a Nicéforo —cosa que finalmente ocurriría— hicieron a Carlomagno abandonar los planes de boda. Tras este fracaso, Carlomagno redujo al mínimo el alcance de su título e hizo que el pueblo se dirigiera a él como «Rex francorum et langobardum» («rey de los francos y los lombardos»).

El título de emperador se mantuvo en su familia durante todo su reinado y el de su hijo, siendo abandonado tras el conflicto que enfrentó a los descendientes de Luis por alcanzar la supremacía del Estado franco. No obstante, el papado no olvidó el título ni renunció a su derecho de concederlo. Cuando la dinastía carolingia cesó de producir herederos considerados «dignos», el papa optó por coronar a cualquier líder italiano capaz de protegerle de sus enemigos. La arbitrariedad que caracterizaba a la concesión del título abrió la puerta —como era de esperar— a su desaparición durante casi cuarenta años (924–962). Finalmente, en la Roma de una Europa radicalmente diferente a la de Carlomagno, el papa volvió a coronar (962) a un «emperador romano». Este nuevo emperador, Otón el Grande, vinculó este título a los monarcas alemanes durante casi un milenio, ya que la historiografía le considera el primer representante del Sacro Imperio Romano Germánico. Otón era el sucesor de Carlomagno, y por ende, el de Augusto.

Divisio regnorum

En 806, Carlomagno realizó las primeras previsiones a fin de dividir su Imperio a su muerte. A Carlos el Joven le habría legado Austrasia, Neustria, Sajonia, Borgoña y Turingia; a Pipino Italia, Baviera y Suabia; a Luis Aquitania, la Marca Hispánica y la Provenza. No existe mención alguna a los títulos imperiales, no obstante, ciertos historiadores han afirmado que el monarca franco consideraba los títulos como una recompensa que debía ganarse cada uno, y no como una herencia.

Esta división podría haber sido efectiva, pero los fallecimientos de Pipino (810) y Carlos (811) obligaron a Carlomagno a reconsiderar el reparto. En 813 brindó a Luis la oportunidad de reinar con él hasta su muerte, al coronarle y nombrarle co-emperador y co-rey de los francos. La única parte del Imperio que no concedió a su heredero fue Italia, prometida años atrás a Pipino, hijo ilegítimo de Bernardo.

 

Relaciones de Carlomagno con la Iglesia y el Papado

Carlomagno continuó la política de su padre Pipino el Breve de alianza y defensa del Papado. En el caso de Carlomagno, a las razones políticas para ello se agregaba su auténtico convencimiento sobre las bondades de un Imperio cristiano en el cual el Emperador y el Papa colaboraban mutuamente. Todavía joven y algo inexperto en sus relaciones con el astuto Papa Adriano I, con su sucesor León III Carlomagno estableció naturalmente la supremacía del Emperador sobre el Papa.

En el caso de Adriano I, Carlomagno lo sostuvo frente a los lombardos. Debe destacarse que las relaciones entre Carlomagno y Adriano I fueron siempre buenas y mutuamente provechosas pues se trataba de dos personalidades destacadas cuyos fines, en el fondo, eran complementarios y ellos supieron reconocerlo.

Debemos destacar que la relación entre el Papa y el Emperador contribuyó a acrecentar grandemente el prestigio del Papado. En efecto, esta relación fue clave para acelerar enormemente el lento proceso -duró siglos- que paulatinamente fue convirtiendo al Papa, de su rol original de Obispo de Roma casi en igualdad de condiciones con los obispos de otras diócesis importantes e incluso inferior al Patriarca de Constantinopla, en jefe de la cristiandad.

A la muerte de Adriano I, su sucesor, León III, enfrentó una rebelión de las familias aristocráticas de Roma y fue depuesto. Apeló a Carlomagno, quien se apersonó en Roma con un ejército y presidió un sínodo que actuó como Juez del Papa, ya que sus detractores acusaban a León III de adulterio y de perjurio. El sínodo dio por bueno el juramento de León III de que era inocente de los cargos y lo absolvió, devolviéndole la tiara pontificia.

Lo importante de este hecho más allá de lo anecdótico es su simbología: Carlomagno actuó como Juez del Papa. Con ello, estableció la supremacía del Emperador. No obstante, al recibir la corona del Imperio de manos del Pontífice -Eginhardo consignó después que Carlomagno no hubiera concurrido ese día a la basílica de San Pedro de haber sabido lo que se proponía a hacer León III; es obvio que Carlomagno estaba de acuerdo con su coronación como Emperador pero tal vez hubiera objetado que fuera el Papa y no él mismo quien pusiera la corona sobre su cabeza- se generó un peligroso antecedente que más adelante tendría consecuencias catastróficas para la dignidad imperial, entregada como fue a reyezuelos por una serie de débiles y corruptos papas, hasta que Otón I la rescató bajo el nombre de Sacro Imperio Romano Germánico de la ignominia en que habia caído.33 34

Causas de la rápida disgregación del Imperio después de su muerte

A pesar de sus esfuerzos y su empeño, Carlomagno no logró dotar a su Imperio de una organización política que pudiera subsistir por sí misma a las amenazas que se cernían sobre él. Toda la organización del Imperio descansaba sobre una condición necesaria: la fidelidad de los nobles al Emperador y Rey de los Francos y de los Lombardos. Todo ello en un contexto económico y social en el cual los condados se volvían cada vez más autónomos: en principio, como resultaba muy costoso mantener a un guerrero a caballo con todo su equipamiento, sólo los grandes propietarios podían permitírselo y los restantes hombres libres no tenían otra alternativa que encomendarse a un señor como vasallos. Hay que destacar que no existía un ejército permanente en el Reino de los Francos sino que se realizaban levas de armas y cada guerrero debía equiparse por su cuenta. Se vivía en una sociedad rural cuya economía era la agricultura de subsistencia, la población de las ciudades había disminuido y estaba reducida a su mínima expresión mientras que el comercio occidental había prácticamente desaparecido a partir del dominio del Mediterráneo por los árabes. La burguesía aún no había surgido como clase social y las provincias tenían que subsistir con sus propios recursos.

Así, entre el Emperador y los hombres libres cada vez cobró más fuerza la casta intermediaria de los nobles a quienes sus vasallos debían responder. Era sólo cuestión de tiempo que en un tan extenso Imperio en el cual las comunicaciones eran tan escasas y deficientes, los vasallos respondieran más a sus señores locales que al Emperador. Mientras Carlomagno vivió, su extraordinario prestigio, su mano firme y su férrea voluntad hicieron que se le obedeciera por encima de la desintegración que estaba en ciernes. Únicamente si su sucesor hubiera sido un Rey con los talentos de Carlomagno hubiera tenido el Imperio posibilidades de sobrevivir. Pero su hijo Carlos, quien tenía un gran talento militar y a quien Carlomagno había confiado algunas de sus misiones más difíciles, no le sobrevivió.

Ya en vida de Carlomagno se había producido un hecho que marca el debilitamiento de la fidelidad sobre la base de la cual estaba erigido el esqueleto del Imperio. En el verano del año 807 muy pocos de los señores y guerreros convocados a la asamblea anual se presentaron y, por primera vez, la asamblea no pudo realizarse. Fue un hecho sin precedentes. Carlomagno lo interpretó como una rebelión a su autoridad, envió a sus missi a investigar cada condado y castigó con edictos esa creciente deserción.

Muerto Carlomagno y dadas las pocas luces de su hijo y sucesor Luis el Piadoso, los hechos se precipitaron. Las guerras civiles entre el monarca y sus hijos acabaron con el prestigio del Emperador. La mágica fidelidad que a esa altura sólo se mantenía por la extraordinaria figura de Carlomagno desapareció y el Imperio, ya herido de muerte, terminó de naufragar merced a la exacerbación de los ataques de los nórdicos, dando paso al pleno auge del Feudalismo.

El Imperio era inviable dadas las condiciones económicas, políticas y sociales de la época y sólo la figura de Carlomagno había podido sostenerlo. Sus sucesores iban a sufrir la misma suerte que sus antepasados le habían prodigado a los últimos reyes merovingios: primero la pérdida del poder efectivo, que se trasladó en este caso a los grandes señores feudales, y finalmente la pérdida del trono, que en Germania pasó a la casa de Sajonia -paradójicamente, el país que había conquistado Carlomagno- y en Francia a los Capetos. 35 36

Impacto cultural

Estatua ecuestre de Carlomagno, Agostino Cornacchini (1725), Basílica de San Pedro en Vaticano.

El nombre y la figura de Carlomagno son y han sido atemporales. El autor de Visio Karoli Magni —escrita hacia 865— emplea extractos de la obra de Eginardo y datos obtenidos a partir de sus propias observaciones acerca del declive de la familia de Carlomagno tras las disensiones internas que desembocaron en una guerra civil (840–843) como base para escribir acerca de una visión en la que se le apareció el espíritu de Carlos.

Carlomagno —que se convirtió en un modelo de caballero, al formar parte de los Nueve de la Fama— ejerció un profundo impacto en la cultura europea. La materia de Francia, uno de los más importantes ciclos literarios medievales, tiene en Carlomagno a uno de sus personajes centrales. Además, en el famoso Cantar de Roldán se narra la batalla de Roncesvalles, en la que combatieron el célebre Roldán y los paladines franceses análogos a los caballeros de la Mesa Redonda de la corte del Rey Arturo. Dichos cuentos constituyen el primer cantar de gesta de la historia.

La Coronación de Carlomagno, por los ayudantes de Rafael, circa 1516–1517.

En el siglo XII se reconoció su santidad dentro de las fronteras del Sacro Imperio romano. Su canonización —oficiada por el antipapa Pascual III a fin de obtener el favor de Federico Barbarroja (1165)— no fue reconocida por la Santa Sede, que anuló todas las ordenanzas de Pascual tras la celebración del Tercer Concilio de Letrán (1179). No obstante, finalmente se confirmaría su beatificación.

Se ha afirmado que Carlomagno apoyó la inserción del filioque en el Credo de Nicea. Los francos habían heredado la creencia visigoda de que el Espíritu Santo procedía de Dios Padre y del Hijo (Filioque); y durante el reinado de Carlomagno, los francos obviaron lo estipulado en el Concilio de Constantinopla y declararon que el Espíritu Santo sólo procedía del padre. El papa León III se opuso a dicha creencia e hizo tallar el Credo de Nicea en las puertas de la Basílica de San Pedro sin la ofensiva frase. La insistencia de los francos desembocó en un declive de las relaciones entre Roma y Francia. No obstante, la Iglesia Católica acabó adoptando esta frase, enemistándose esta vez con Constantinopla. Este hecho es contemplado como uno más de los muchos precursores del Cisma de Oriente, sucedido siglos más tarde.37

En la Divina Comedia su espíritu se aparece a Dante en el «cielo de Marte» acompañado de otros «soldados de la fe».

Según la etimología popular el Carro de la constelación de la Osa Mayor recibía el nombre de «Carro de Carlos» (Charles's Wain) en honor a Carlomagno.

Los voluntarios franceses de la Wehrmacht y la ulterior Waffen-SS se organizaron durante la Segunda Guerra Mundial en una unidad llamada 33ª División de Granaderos SS Voluntarios Charlemagne. Una unidad alemana de la Waffen-SS empleó el nombre de «Karl der Große» durante el año 1943, pero acabó llamándose 10ª División Panzer SS Frundsberg.

La ciudad de Aquisgrán concede desde 1949 un premio internacional llamado Karlspreis der Stadt Aachen en su honor. Se galardona anualmente a los «hombres de mérito que han promovido la idea de una unidad occidental a través de sus esfuerzos políticos, económicos y literarios».38 Entre los laureados se encuentran el Conde Richard Coudenhove-Kalergi, fundador del movimiento paneuropeo, Alcide De Gasperi, y Winston Churchill.

En la película Indiana Jones y la última cruzada se cita en una ocasión a Carlomagno cuando, después de haber empleado su paraguas a fin de inducir a que una bandada de gaviotas rompieran el cristal de la cabina y obstruyeran el motor de un avión caza que se hallaba persiguiéndole, Henry Jones —interpretado por Sean Connery— observa: «De repente me he acordado de Carlomagno: "Que mis ejércitos sean las rocas y los árboles en la tierra, y los pájaros en el cielo"». A pesar de que esta cita se hizo popular tras la difusión de la película, no existen pruebas de que Carlomagno la pronunciara.39

The Economist, una publicación semanal británica centrada en noticias internacionales, dedica un artículo llamado «Carlomagno» a algún líder gubernamental europeo.

Familia

Matrimonios y herederos

Estatua de Carlomagno (Fráncfort del Meno)

Carlomagno engendró veinte hijos con ocho de sus diez esposas o concubinas conocidas.

  • Con Himiltruda mantuvo su primera relación, cuya naturaleza suele describirse como un concubinato, un matrimonio legal o un friedelehe.40 Carlomagno la hizo a un lado cuando se casó con Deseada; de esta unión nacieron dos hijos:
    • Amaudru, una niña.41
    • Pipino el Jorobado (c. 769–811)
  • En 770 contrajo matrimonio con Desiderata, hija del rey de los lombardos Desiderio; dicho matrimonio será anulado en 771.
  • Después se casó con Hildegarda (757 ó 758–783). El matrimonio, acaecido en 771, terminó con la muerte de ésta (783). De este matrimonio nacieron nueve niños:
    • Carlos el Joven (c. 772–4 de diciembre de 811). Duque de Maine, y coronado rey de los francos el 25 de diciembre de 800.
    • Carlomán, rebautizado como Pipino (abril de 773–8 de julio de 810). Monarca italiano.
    • Adalhaid (774). Nació mientras sus padres se encontraban de campaña en Italia. Se le envió a Francia, mas murió antes de llegar a Lyon.
    • Rotruda (or Hruodrud) (775–6 de junio de 810)
    • Luis (778–20 de junio de 840). Gemelo de Lotario. Coronado rey de Aquitania (781), sacro emperador romano (813) y emperador senior (814).
    • Lotario (778–6 de febrero de 779/780). Gemelo de Luis. Falleció durante su infancia.42
    • Bertha (779–826)
    • Gisela (781–808)
    • Hildegarda (782–783)
  • Contrajo matrimonio con Fastrada desde 784 hasta la muerte de ésta (794). Fruto de este matrimonio nacieron:
    • Teodrada (784–¿?), abadesa de Argenteuil.
    • Hiltruda (787–¿?)
  • Su última esposa fue Lutgarda, con la que se casó en 794. No nació ningún hijo de este matrimonio.

Concubinatos e hijos ilegítimos (ninguna base histórica)

  • Su primera concubina conocida fue Gersuinda. Con ella tuvo:
    • Adeltruda (774–¿?)
  • Su segunda concubina conocida fue Madelgarda. Con ella tuvo:
    • Rutilda (775–810), abadesa de Faremoutiers
  • Su tercera concubina conocida fue Amaltruda de Vienne. Con ella tuvo:
    • Alpaida (n. 794)
  • Su cuarta concubina conocida fue Regina. Con ella tuvo:
    • Drogo (801–855). Arzobispo de Metz desde 823 y abad de Luxeuil.
    • Hugo (802–844), archicanciller del Imperio.
  • Su quinta concubina conocida fue Adelinda. Con ella tuvo:
    • Richbod (805–844). Abad de Saint-Riquier.
    • Teodorico (807–¿?)

Imperio Carolingio

Imperio Carolingio

 

Imperio carolingio

Imperio carolingio

Merovingian dynasty.jpg

751–843

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Ubicación de Imperio carolingio
Capital Aquisgrán
Idioma principal Latín
Gobierno Monarquía
Historia
 • Elección de Pipino el Breve como rey de los francos 751
 • Tratado de Verdún 843

Imperio carolingio es un término historiográfico utilizado para referirse a un período de la historia europea derivado de la política de los reyes francos, Pipino y Carlomagno, que supuso un intento de recuperación en los ámbitos políticos, religioso y cultural de la época medieval en Europa occidental, siendo un hecho relevante e importante, la coronación de Carlomagno como emperador en Roma como signo de restauración de facto del Imperio Romano de Occidente. Tras su disolución en 843 sería sucedido un siglo después por el Sacro Imperio Romano Germánico con la misma orientación.


  Historia

Los carolingios

La dinastía deriva del matrimonio de los hijos de Arnulfo de Metz y Pipino el breve, ambos descritos por Fredegario como los señores más importantes de Austrasia. La familia consolidó su poder desde el segundo tercio del siglo VII consiguiendo que el oficio de mayordomo de palacio fuese hereditario, y convirtiéndose así en los verdaderos gobernantes de los francos; mientras que los reyes merovingios quedaban reducidos a un papel nominal, es por ello que se les denomina "Reyes holgazanes".

El mayordomo de palacio de todos los reinos merovingios, Pipino el Breve (hijo del mayordomo Carlos Martel y descendiente de Pipino el Viejo), logró destronar a su rey merovingio Childerico III en 751, y fue reconocido rey de los francos con apoyo del Papa Zacarías, y posteriormente ungido como rey por el Papa Esteban II en 754. Así, aunque Pipino fue rey electo, aseguró su legitimidad divina a través del Papa.

En efecto, Pipino consolidó su posición en 754 al fraguar una alianza con el papa Esteban II, quien obsequió al rey de los francos una copia de la Donación de Constantino en París, y le ungió a él y a su familia en una majestuosa ceremonia en Saint-Denis, declarándole «patricius Romanorum» («protector de los romanos»). El año siguiente, Pipino cumplió la promesa hecha al papa y recuperó el exarcado de Rávena, recientemente perdido ante los lombardos, entregándoselo al papa en lugar de devolvérselo al emperador bizantino. Pipino entregó también los territorios reconquistados en los alrededores de Roma, dando pie a la creación de los Estados Pontificios en la Donación de Pipino, que dejó en la tumba de San Pedro. El pontífice tenía buenas razones para esperar de la reconstruida monarquía franca que proporcionara una base de poder leal (potestas) en la creación de un nuevo orden mundial, centrado en la figura del papa.

Carlomagno

Pipino repartió el reino a su muerte en 768, entre sus hijos Carlos y Carlomán. De todas formas, Carlomán se retiró a un monasterio y murió poco tiempo después, dejando a su hermano como único rey. Éste pasaría más tarde a ser conocido como Carlomagno, en francés Charlemagne y en alemán Karl der Große. Era un personaje poderoso, inteligente y relativamente culto, que se convertiría en una leyenda para la historia posterior tanto de Francia como de Alemania. Carlomagno restableció un equilibrio de poder entre el emperador y el papa.

A partir del año 772, Carlomagno emprendió una larga guerra en la que conquistó y derrotó a los sajones para incorporar sus territorios al Imperio Franco (las últimas incursiones de Carlomagno sobre los territorios sajones está datada en 804 por los Annales regni Francorum). Esta campaña se sumó a la práctica de líderes cristianos no romanos que provocaban la conversión de sus vecinos por la fuerza. Los misionarios católicos francos, junto a otros de Irlanda y de la Inglaterra anglosajona, habían penetrado en territorio sajón desde mediados del siglo VIII, resultando en un aumento de los enfrentamientos con los sajones, que se resistían a los empeños misionarios acompañados de incursiones militares. El principal oponente sajón de Carlomagno, Widukind, aceptó ser bautizado en el 785, como parte de unos acuerdos de paz, pero otros líderes sajones continuaron con la lucha. Tras su victoria en el 782 en Verden, Carlomagno ordenó la matanza masiva de miles de prisioneros sajones paganos. Tras varios levantamientos más, los sajones sufrieron la derrota definitiva en el 804. Esto expandió el Imperio Franco hacia el este, hasta el río Elba, algo que el Imperio romano sólo intentó una vez, y en lo que falló en la batalla del Bosque de Teutoburgo (año 9 d. C.). Para poder cristianizar con más efectividad a los sajones, Carlomagno fundó varias diócesis, entre las que se cuentan las de Bremen, Münster, Paderborn y Osnabrück.

Al mismo tiempo (773–774), Carlomagno conquistó a los lombardos, incluyendo de esta manera el norte de Italia en su esfera de influencia. Renovó el donativo al Vaticano y la promesa al papado de continuar la protección por parte de los francos.

En el 788, Tasilón III, duque de Baviera, se rebeló contra Carlomagno. Tras aplastar la revuelta, éste incorporó Baviera a su reino. Además de expandir los horizontes de sus dominios, redujo de manera drástica el poder y la influencia de los agilolfingos (la familia de Tasilón), otra de las familias influyentes de entre los francos y sus potenciales rivales. Hasta el 796, Carlomagno continuó expandiendo su reino todavía más hacia el sureste, hasta la actual Austria y a partes de Croacia.

Mapas estático y animado de la expansión de los francos.
Entre 481 y 814
Entre 481 y 814
Entre 481 y 870
Entre 481 y 870


De esta manera, Carlomagno creó un reino que alcanzaba desde los Pirineos al suroeste (incluyendo de hecho una zona del norte de la Península Ibérica (Marca Hispánica tras 795), pasando por casi toda la Francia moderna (a excepción de Bretaña, que nunca fue conquistada por los francos), y al este la mayor parte de la actual Alemania, incluyendo el norte de Italia y la actual Austria. En la jerarquía de la Iglesia, los obispos y abades buscaban la protección del palacio del rey, fuente tanto de protección como de seguridad. Carlomagno se había erigido en líder de la cristiandad occidental, además de impulsar un «Renacimiento carolingio» en la cultural literaria, gracias a su apoyo a monasterios como centros de enseñanza.

Carlomagno según una ilustración de Alberto Durero (1511).

El día de Navidad de 800, el papa León III coronó a Carlomagno como «Emperador que gobierna el Imperio romano», en Roma, en una ceremonia presentada como inesperada, puesto que Carlomagno no deseaba encontrarse en deuda con el obispo de Roma, y a su hijo Carlos el Joven como rey de los francos. Se trataba de uno más de los gestos llevados a cabo por el papado para definir los papeles de auctoritas papal y potestas imperial; así como para considerarle como sucesor de los emperadores romanos. Esto originó una serie de disputas con los bizantinos por el nombre de Imperio romano. Tras una primera protesta por la usurpación, en 812, el emperador bizantino Miguel I Rangabé reconoció a Carlomagno como emperador (basileus), pero no como emperador de los romanos (Βασιλεύς των Ρωμαίων), título que se reservó el bizantino como el verdadero sucesor de los emperadores romanos. La coronación sirvió para dar una legitimidad permanente a la primacía carolingia entre los francos.

Tras la muerte de Carlomagno el 28 de enero de 814 en Aquisgrán, fue enterrado en su Capilla Palatina.

Carolingios posteriores

Carlomagno tuvo varios hijos, pero sólo uno le sobrevivió. Fue Luis el Piadoso, quien sucedió a su padre al frente del imperio unificado. Pero el hecho de que heredase el puesto fue más un asunto de azar que intencionado. Tras tres guerras civiles, Luis murió en 840, y sus tres hijos supervivientes decidieron repartirse el territorio en el tratado de Verdún, en 843:

1. El hijo mayor , de Luis, Lotario I emperador desde el año 817, le correspondió los francos centrales con las capitales imperiales Aquisgrán y Roma. A su vez, sus hijos se dividieron este imperio en Lotaringia, Burgundia e Italia (septentrional). Estas zonas desaparecerían más tarde, integrándose en el Imperio germánico.

2. El segundo hijo de Luis, Luis el Germánico, pasó a ser rey de los francos del este. Esta zona sería el origen de lo que más tarde fue el Sacro Imperio Romano Germánico, que con el tiempo llegó a ser, aproximadamente, la actual Alemania.

3. Su tercer hijo, Carlos el Calvo, pasó a ser rey de los francos del oeste, en disputa con su sobrino Pipino II de Aquitania. La zona que ocupó llegaría a ser la actual Francia.

El reino de Carlomagno sobrevivió a su fundador y se extendió por gran parte de la Europa occidental, sin embargo, sus sucesores se mostraron incapaces de mantenerlo. El mapa muestra los territorios del el emperador Luis II (verde), y los del rey de los francos orientales Luis el Germánico (amarillo) y occidentales Carlos el Calvo (morado) tras el reparto del Tratado de Mersen (870).

Más tarde, mediante el tratado de Mersen (870) y Ribemont (880) se realizó una nueva división de los territorios, en detrimento de Lotaringia.

El 12 de diciembre de 884, tras una serie de fallecimientos, el emperador Carlos III el Gordo reunió la mayor parte del Imperio carolingio, sólo Bosón de Provenza resistía como rey en Vienne.

A finales de 887, su sobrino, Arnulfo de Carintia se sublevó y se hizo con el título de rey de los francos del este (actual Alemania). Carlos se retiró y murió poco después, el 13 de enero de 888. Italia, y las dos Borgoñas tuvieron reyes propios. En la Francia occidental, Odón, conde de París fue elegido rey y fue coronado al mes siguiente, pero en Aquitania Ranulfo se proclamó rey. Diez años más tarde, los carolingios recuperaron el poder en Francia, donde gobernaron hasta 987, año de la muerte del último rey de la dinastía carolingia Luis V.

Causas de la disgregación del Imperio

Carlomagno no logró dotar a su Imperio de una organización política que pudiera subsistir por sí misma a las amenazas que se cernían sobre él. Toda la organización del Imperio descansaba sobre una condición necesaria: la fidelidad de los nobles al Emperador y Rey de los Francos y de los Lombardos. Todo ello en un contexto económico y social en el cual los condados se volvían cada vez más autónomos: en principio, como resultaba muy costoso mantener a un guerrero a caballo con todo su equipamiento, sólo los grandes propietarios podían permitírselo y los restantes hombres libres no tenían otra alternativa que encomendarse a un señor como vasallos. Hay que destacar que no existía un ejército permanente en el Reino de los Francos sino que se realizaban levas de armas y cada guerrero debía equiparse por su cuenta. Se vivía en una sociedad rural cuya economía era la agricultura de subsistencia, las ciudades estaban despobladas y reducidas a su mínima expresión y el comercio había prácticamente desaparecido. La burguesía aún no había surgido como clase social y las provincias tenían que subsistir con sus propios recursos.

Así, entre el Emperador y los hombres libres cada vez cobró más fuerza la casta intermediaria de los nobles a quienes sus vasallos debían responder. Era sólo cuestión de tiempo que en un tan extenso Imperio en el cual las comunicaciones eran tan escasas y deficientes, los vasallos respondieran más a sus señores locales que al Emperador.

Mientras Carlomagno vivió, su extraordinario prestigio, su mano firme y su férrea voluntad, y los beneficios que reportaban a la nobleza las conquistas territoriales, hicieron que se le obedeciera por encima de la desintegración que estaba en ciernes. Únicamente si su sucesor hubiera sido un rey con los talentos de Carlomagno hubiera tenido el Imperio posibilidades de sobrevivir. Pero su hijo Carlos, quien tenía un gran talento militar y a quien Carlomagno había confiado algunas de sus misiones más difíciles, no le sobrevivió.

Ya en vida de Carlomagno se había producido un hecho que permite deducir que algo malo estaba pasando con la fidelidad sobre la base de la cual estaba erigido el esqueleto del Imperio. En el verano del año 807, muy pocos de los señores y guerreros convocados a la asamblea anual se presentaron y, por primera vez, la asamblea no pudo realizarse. Fue un hecho sin precedentes. Carlomagno lo interpretó como una rebelión a su autoridad, envió a sus missi a investigar cada condado y castigó con edictos esa creciente deserción.

Muerto Carlomagno y dado el poco talento político de su hijo y sucesor Luis el Piadoso, los hechos se precipitaron. Las guerras civiles entre el monarca y sus hijos acabaron con el prestigio del Emperador. La fidelidad que sólo se mantenía por la extraordinaria figura de Carlomagno desapareció y el Imperio, ya herido de muerte, terminó de naufragar merced a la exacerbación de los ataques de los nórdicos, dando paso al pleno auge del Feudalismo.

El Imperio era inviable dadas las condiciones económicas, políticas y sociales de la época y sólo la fortísima personalidad y el talento de Carlomagno habían podido sostenerlo.

El legado carolingio

A pesar de ser algo accidental desde el punto de vista histórico, la unificación de la mayor parte de lo que hoy conocemos como Europa central bajo el mando de un sólo líder sirvió de sustrato para la continuación de lo que se conoce como «Renacimiento carolingio». A pesar de las guerras internas casi constantes que tuvo que soportar el Imperio carolingio, la extensión del gobierno franco y la cristiandad romana en un territorio tan vasto aseguró una unidad fundamental durante el imperio. Cada parte del Imperio carolingio se desarrolló de manera distinta; el gobierno y la cultura de los francos dependían en gran medida de cada uno de los líderes y de sus objetivos. Objetivos que cambiaban tan fácilmente como las alianzas políticas entre las distintas familias francas. De todos modos, esas familias, incluidos los carolingios, compartían todas las mismas creencias básicas e ideas de gobierno. Ideas y creencias que tenían sus raíces en un pasado proveniente tanto de la tradición germánica como romana. Una tradición que se remonta a mucho antes del ascenso de los carolingios y que se prolongó en cierta medida incluso después de las muertes de Luis el Pío y sus hijos.

Política interior

Carlomagno dividió el territorio en marcas, condados y ducados:

  • Condados: era la unidad de la circunscripción administrativa encomendada a un conde con el fin de cumplir las disposiciones reales, presidir el mallus judicial, dirigir los contingentes militares, cobrar impuestos y ordenar el gasto. Eran nombrados por el rey, que les otorgaba poder militar, administrativo y judicial.
  • Marcas: en las zonas fronterizas el mando militar de varios condados se unifica en manos de un marqués, aunque los condes conservaban el resto. Así ocurría en las marcas de Gotia, Bretaña, Friul, Nordalbingia, Venda, Marca Hispánica o la Marca ávara.
  • Ducados: podían designar un título de prestigio que aludiese a una categoría de mando elevada, sencillamente a un marqués, o a algún territorio autónomo o externo al imperio.

El máximo poder del Imperio residía en el emperador, que tenía poder para convocar las armas, administrar justicia y designar a los nobles que gobernaban los territorios.

El palacio o corte era el núcleo de la Administración y estaba dirigido por un chambelán (sucesor del cargo de mayordomo de palacio). A su cargo estaban el copero, responsable de la bodega; el mariscal, responsable de la caballería y el establo; y el senescal, responsable de los asuntos de la corte. Las otras instituciones de la Administración eran la cancillería, que dirigía los asuntos civiles y eclesiásticos, así como el tribunal palatino, que aplicaba las leyes a los habitantes del Imperio.

Los condes percibían como pago a su gestión las rentas o usufructo de una parte de fisco que la monarquía tenía en el condado, a esto se llama honor. Dada la gran extensión del territorio imperial y el deficiente nivel técnico de los medios de comunicación, los condes se aprovechaban y abusaban de su poder para aumentar sus propiedades territoriales radicadas en el condado y emparentar con familias poderosas del condado. Los inspectores de palacio o missi dominici eran los encargados de que los marqueses y los condes gobernaran según las directrices del Emperador, para ello acudían en parejas a los territorios a comprobar el cumplimiento de las leyes. Sin embargo, los condes salían de un ámbito reducido de terratenientes aristocráticos, y de la misma forma los missi, de manera que aunque actuaban fuera de su esfera de influencia, compartían los intereses de aquellos a quienes inspeccionaban.

Cuando la realeza fue fuerte, pudo imponer su autoridad sobre los condes, pero cuando la realeza carolingia decayó en poder militar por las guerras civiles y los saqueos normandos, sarracenos y magiares, resultó más difícil desproveer a un conde de la jurisdicción del territorio asignado.

Economía

El comercio en la época del emperador franco Carlomagno (742-814) se redujo al transporte de algunos toneles de vino o sal, al tráfico prohibido de esclavos y a unos pocos artículos de lujo traídos de Oriente.Desde el cierre del Mediterráneo por el Islam se acabó la actividad comercial regular, la circulación constante y organizada, así como la clase de mercaderes profesionales o de sus establecimientos en las ciudades. Aunque pervivieron pequeños y rudimentarios mercados locales, se destacó el empobrecimiento general de la época. La circulación de dinero se volvió lenta e insuficiente. Aunque el imperio de Carlomagno fue muy brillante culturalmente hablando, en el aspecto económico fue un siglo de regresión. Los recursos del soberano se limitaron a las rentas de sus dominios, a los tributos de los pueblos vencidos y al botín de guerra.

La base económica, tanto del Estado como de la sociedad, será entonces la propiedad territorial. El Estado carolingio fue esencialmente agrícola. El comercio era insignificante y por lo tanto no existía más fortuna que los bienes raíces, ni más trabajo que el rural. La desaparición de los pequeños propietarios libres se aceleró, la necesidad de protección los obligó a buscar la tutela de los poderosos.

Con la casi desaparición de la circulación comercial, de la clase comerciante y de la población urbana, resultó inútil seguir produciendo más de lo mínimo indispensable para la subsistencia de los habitantes, propietarios y arrendatarios, que vivían en el dominio. La economía de cambio fue sustituida por una economía de consumo. Cada dominio, en lugar de continuar su relación con el exterior, constituyó un pequeño mundo aparte. Vivió de sí mismo y para sí mismo.

Cultura y arte

Se suele conocer a este periodo del entorno del año 800 con el nombre de Renacimiento carolingio, no tanto porque diera origen a algo similar al Renacimiento del siglo XV, sino por comparación con la decadencia cultural del periodo anterior.

Carlomagno (como la mayoría de los hombres de su tiempo, incluidos los nobles y muchos clérigos) no sabía leer, ni escribir, ni siquiera aritmética. No obstante, intentó elevar el nivel cultural del Imperio creando la Escuela Palatina de Aquisgrán, y puso en su dirección al célebre Alcuino de York. En ella se formaron él, sus hijos y todos los funcionarios de la corte.

Esta Escuela se convirtió en modelo para la fundación de otras en toda Europa. Divulgó las artes, las ciencias, las letras y todo el conocimiento de la Antigüedad con sus materias:

  • Trivium: retórica, gramática y dialéctica.
  • Quatrivium: geometría, astronomía, aritmética y música.

El arte carolingio estaba basado fundamentalmente en dos estilos: el arte clásico griego 1 y 2 y el arte cristiano, pero con algunas influencias de sus vecinos bizantino e islámico.

Escultura: Los ejemplos conservados son muy escasos, si bien las esculturas de marfil han sobrevivido y son de una gran belleza.

Arquitectura: La arquitectura carolingia se reflejaba en edificios religiosos y algunos palacios. Se caracteriza por usar la planta de cruz latina de tres naves; arcos de medio punto, de herencia romana; cubiertas de madera; columnas con capiteles esquemáticos y pilares cuadrados y cruciformes.

Mosaicos y miniaturas: Entre las obras de arte más notables de esta época, sobresalen los mosaicos y las miniaturas que ilustran los Evangelios, además de la orfebrería que decoraba todos sus templos.

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Palmares Eurobasket

Año Sede (Fase final/partido) Partido por la medalla de oro Partido por la medalla de bronce
Oro Resultado Plata Bronce Resultado 4ª plaza
1935 Flag of Switzerland.svg Suiza (Ginebra) Bandera de Letonia
Letonia
24–18 Bandera de España
España
Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
25–23 Flag of Switzerland.svg
Suiza
1937 Bandera de Letonia Letonia (Riga) Bandera de Lituania
Lituania
24–23 Bandera de Italia
Italia
Bandera de Francia
Francia
27–24 Bandera de Polonia
Polonia
1939 Bandera de Lituania Lituania (Kaunas) Bandera de Lituania
Lituania
1 Bandera de Letonia
Letonia
Bandera de Polonia
Polonia
1 Bandera de Francia
Francia
1946 Flag of Switzerland.svg Suiza (Ginebra) Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
34–32 Bandera de Italia
Italia
Bandera de Hungría
Hungría
38–32 Bandera de Francia
Francia
1947 Flag of Czechoslovakia.svg Checoslovaquia (Praga) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
56–37 Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
Bandera de Egipto
Egipto
50–48 Flag of Belgium (civil).svg
Bélgica
1949 Bandera de Egipto Egipto (El Cairo) Bandera de Egipto
Egipto
1 Bandera de Francia
Francia
Bandera de Grecia
Grecia
1 Bandera de Turquía
Turquía
1951 Bandera de Francia Francia (París) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
45–44 Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
Bandera de Francia
Francia
55–52 Flag of Bulgaria (1948-1967).svg
Bulgaria
1953 Bandera de la Unión Soviética Unión Soviética (Moscú) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
1 Bandera de Hungría
Hungría
Bandera de Francia
Francia
1 Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
1955 Bandera de Hungría Hungría (Budapest) Bandera de Hungría
Hungría
1 Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
1 Flag of Bulgaria (1948-1967).svg
Bulgaria
1957 Flag of Bulgaria (1948-1967).svg Bulgaria (Sofía) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
1 Flag of Bulgaria (1948-1967).svg
Bulgaria
Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
1 Bandera de Hungría
Hungría
1959 Bandera de Turquía Turquía (Estambul) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
83–72 Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
Bandera de Francia
Francia
62–60 Bandera de Hungría
Hungría
1961 Flag of SFR Yugoslavia.svg Yugoslavia (Belgrado) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
60–53 Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
Flag of Bulgaria (1948-1967).svg
Bulgaria
55–46 Bandera de Francia
Francia
1963 Bandera de Polonia Polonia (Breslau) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
60–53 Bandera de Polonia
Polonia
Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
89–61 Bandera de Hungría
Hungría
1965 Bandera de la Unión Soviética Unión Soviética (Moscú) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
58–49 Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
Bandera de Polonia
Polonia
86–70 Bandera de Italia
Italia
1967 Bandera de Finlandia Finlandia (Helsinki) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
89–77 Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
Bandera de Polonia
Polonia
80–76 Flag of Bulgaria (1967-1971).svg
Bulgaria
1969 Bandera de Italia Italia (Nápoles) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
81–72 Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
77–75 Bandera de Polonia
Polonia
1971 Bandera de Alemania Occidental Alemania Occidental (Essen) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
69–64 Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
Bandera de Italia
Italia
85–67 Bandera de Polonia
Polonia
1973 Bandera de España España (Barcelona) Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
78–67 Bandera de España
España
Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
90–58 Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
1975 Flag of SFR Yugoslavia.svg Yugoslavia (Belgrado) Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
1 Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
Bandera de Italia
Italia
1 Bandera de España
España
1977 Flag of Belgium (civil).svg Bélgica (Lieja) Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
74–61 Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
91–81 Bandera de Italia
Italia
1979 Bandera de Italia Italia (Turín) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
98–76 Bandera de Israel
Israel
Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
99–92 Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
1981 Flag of Czechoslovakia.svg Checoslovaquia (Praga) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
84–76 Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
101–90 Bandera de España
España
1983 Bandera de Francia Francia (Nantes) Bandera de Italia
Italia
105–96 Bandera de España
España
Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
105–70 Bandera de los Países Bajos
Países Bajos
1985 Bandera de Alemania Occidental Alemania Occidental (Stuttgart) Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
120–89 Flag of Czechoslovakia.svg
Checoslovaquia
Bandera de Italia
Italia
102–90 Bandera de España
España
1987 Bandera de Grecia Grecia (Atenas) Bandera de Grecia
Grecia
103–101
prórroga
Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
98–87 Bandera de España
España
1989 Flag of SFR Yugoslavia.svg Yugoslavia (Zagreb) Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
98–77 Bandera de Grecia
Grecia
Bandera de la Unión Soviética
Unión Soviética
104–76 Bandera de Italia
Italia
1991 Bandera de Italia Italia (Roma) Flag of SFR Yugoslavia.svg
Yugoslavia
88–73 Bandera de Italia
Italia
Bandera de España
España
101–83 Bandera de Francia
Francia
1993 Bandera de Alemania Alemania (Múnich) Bandera de Alemania
Alemania
71–70 Bandera de Rusia
Rusia
Bandera de Croacia
Croacia
99–59 Bandera de Grecia
Grecia
1995 Bandera de Grecia Grecia (Atenas) Bandera de Serbia y Montenegro
Yugoslavia
96–90 Bandera de Lituania
Lituania
Bandera de Croacia
Croacia
73–68 Bandera de Grecia
Grecia
1997 Bandera de España España (Barcelona) Bandera de Serbia y Montenegro
Yugoslavia
61–49 Bandera de Italia
Italia
Bandera de Rusia
Rusia
97–77 Bandera de Grecia
Grecia
1999 Bandera de Francia Francia (París) Bandera de Italia
Italia
64–56 Bandera de España
España
Bandera de Serbia y Montenegro
Yugoslavia
74–62 Bandera de Francia
Francia
2001 Bandera de Turquía Turquía (Estambul) Bandera de Serbia y Montenegro
Yugoslavia
78–69 Bandera de Turquía
Turquía
Bandera de España
España
99–90 Bandera de Alemania
Alemania
2003 Bandera de Suecia Suecia (Estocolmo) Bandera de Lituania
Lituania
93–84 Bandera de España
España
Bandera de Italia
Italia
69–67 Bandera de Francia
Francia
2005 Bandera de Serbia y Montenegro Serbia y Montenegro (Belgrado) Bandera de Grecia
Grecia
78–62 Bandera de Alemania
Alemania
Bandera de Francia
Francia
98–68 Bandera de España
España
2007 Bandera de España España (Madrid) Bandera de Rusia
Rusia
60–59 Bandera de España
España
Bandera de Lituania
Lituania
78–69 Bandera de Grecia
Grecia
2009 Bandera de Polonia Polonia (Katowice) Bandera de España
España
85–63 Bandera de Serbia
Serbia
Bandera de Grecia
Grecia
57–56 Flag of Slovenia.svg
Eslovenia
2011 Bandera de Lituania Lituania





2013 Flag of Slovenia.svg Eslovenia





  Medallero

#↓ País↓ Oro  Plata  Bronce  Total
1 Bandera de la Unión Soviética Unión Soviética 14 3 4 21
2 Flag of SFR Yugoslavia.svg Yugoslavia 8 5 4 17
3 Bandera de Lituania Lituania 3 1 1 5
4 Bandera de Italia Italia 2 4 4 10
5 Bandera de Grecia Grecia 2 1 2 5
6 Flag of Czechoslovakia.svg Checoslovaquia 1 6 5 12
7 Bandera de España España 1 6 2 9
8 Bandera de Hungría Hungría 1 1 1 3
Bandera de Rusia Rusia 1 1 1 3
10 Bandera de Letonia Letonia 1 1 0 2
Bandera de Alemania Alemania 1 1 0 2
12 Bandera de Egipto Egipto 1 0 1 2
13 Bandera de Francia Francia 0 1 5 6
14 Bandera de Polonia Polonia 0 1 3 4
15 Flag of Bulgaria.svg Bulgaria 0 1 1 2
16 Bandera de Israel Israel 0 1 0 1
Bandera de Turquía Turquía 0 1 0 1
Bandera de Serbia Serbia 0 1 0 1
19 Bandera de Croacia Croacia 0 0 2 2

Participaciones

Equipo Flag of Switzerland.svg
1935
Bandera de Letonia
1937
Bandera de Lituania
1939
Flag of Switzerland.svg
1946
Flag of Czechoslovakia.svg
1947
Bandera de Egipto
1949
Bandera de Francia
1951
Bandera de la Unión Soviética
1953
Bandera de Hungría
1955
Flag of Bulgaria (1948-1967).svg
1957
Bandera de Turquía
1959
Flag of SFR Yugoslavia.svg
1961
Bandera de Polonia
1963
Bandera de la Unión Soviética
1965
Bandera de Finlandia
1967
Bandera de Italia
1969
Bandera de Alemania Occidental
1971
Bandera de España
1973
Flag of SFR Yugoslavia.svg
1975
Flag of Belgium (civil).svg
1977
Albania Albania - - - - 14º - - - - 16º - - - - - - - - - -
Austria Austria - - - - 12º - 11º - 13º 14º 16º - - - - - - - - 12º
Bélgica Bélgica - - - 10º - 12º - 15º - - - -
Bosnia y Herzegovina Bosnia y Herzegovina - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Bulgaria Bulgaria - - - -
Croacia Croacia - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
República Checa República Checa - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Checoslovaquia Checoslovaquia - - 10º
Dinamarca Dinamarca - - - - - - 14º 16º 18º - - - - - - - - - - -
Alemania Oriental Alemania Oriental - - - - - - - - - - 14º 12º 10º 14º - - - - -
Egipto Egipto - - - - - - - - - - - - - - - -
Inglaterra Inglaterra - - - 10º - - - - 12º - - 19º - - - - - - - -
Estonia Estonia - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Macedonia Macedonia - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Finlandia Finlandia - - - - - 12º 10º 11º 13º 14º 14º 12º - - - - 10º
Francia Francia 13º 11º - 10º 10º - 11º
Georgia Georgia - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Alemania Alemania - - - - - - 12º 14º 17º 13º - 16º - 14º - - - - -
Gran Bretaña Gran Bretaña - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Grecia Grecia - - - - - - - - - 17º - 12º 10º - 11º 12º -
Hungría Hungría - - - 15º 13º - - - -
Irán Irán - - - - - - - - - - 17º - - - - - - - - -
Israel Israel - - - - - - - - - 11º 11º 11º 11º
Italia Italia - 10º 10º - 12º
Letonia Letonia - - - - - - - - - - - - - - - - -
Líbano Líbano - - - - - - 15º - - - - - - - - - - - -
Lituania Lituania - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Luxemburgo Luxemburgo - - - - - 17º - 15º - - - - - - - - - - -
Montenegro Montenegro - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Países Bajos Países Bajos - - - 11º 10º - - - - 15º 16º - 16º - - - 10º
Polonia Polonia - - - - 12º -
Portugal Portugal - - - - - - 15º - - - - - - - - - - - - -
Rumanía Rumanía 10º - - - 10º - 18º 13º 11º 13º 11º -
Rusia Rusia - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Escocia Escocia - - - - - - 16º - - 15º - - - - - - - - - -
Serbia Serbia - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Serbia y Montenegro Serbia y Montenegro - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Eslovenia Eslovenia - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Unión Soviética Unión Soviética - - - - -
España España - - - - - - - - - 15º 13º 11º 10º
Suecia Suecia - - - - - - - 17º 16º - - 18º - 16º - 12º - - - -
Suiza Suiza - - - - 13º 11º 14º - - - - - - - - - - -
Siria Siria - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Turquía Turquía - - - - - - 11º 12º 10º 15º - - - 12º -
Ucrania Ucrania - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Yugoslavia Yugoslavia - - - - 13º - -
Equipo Bandera de Italia
1979
Flag of Czechoslovakia.svg
1981
Bandera de Francia
1983
Bandera de Alemania Occidental
1985
Bandera de Grecia
1987
Flag of SFR Yugoslavia.svg
1989
Bandera de Italia
1991
Bandera de Alemania
1993
Bandera de Grecia
1995
Bandera de España
1997
Bandera de Francia
1999
Bandera de Turquía
2001
Bandera de Suecia
2003
Bandera de Serbia y Montenegro
2005
Bandera de España
2007
Bandera de Polonia
2009
Bandera de Lituania
2011
Flag of Slovenia.svg
2013
Total
Albania Albania - - - - - - - - - - - - - - - - - - 2
Austria Austria - - - - - - - - - - - - - - - - - - 6
Bélgica Bélgica 12º - - - - - - 12º - - - - - - - - Q - 14
Bosnia y Herzegovina Bosnia y Herzegovina - - - - - - - - 15º 15º 13º 15º 13º - - Q - 7
Bulgaria Bulgaria 11º - - - 14º - - - - - 13º - 13º Q - 24
Croacia Croacia - - - - - - - 11º 11º 11º Q - 10
República Checa República Checa - - - - - - - - - - 12º - - - 13º - - - 2
Checoslovaquia Checoslovaquia 10º - - - - - - - - - - - - 24
Dinamarca Dinamarca - - - - - - - - - - - - - - - - - - 3
Alemania Oriental Alemania Oriental - - - - - - - - - - - - - - - - - - 5
Egipto Egipto - - - - - - - - - - - - - - - - - - 4
Inglaterra Inglaterra - 12º - - - - - - - - - - - - - - - - 4
Estonia Estonia - - - - - - - - - - 14º - - - - - - 4
Macedonia Macedonia - - - - - - - - - - 13º - - - - Q - 3
Finlandia Finlandia - - - - - - - - 14º - - - - - - - - - 12
Francia Francia 10º Q - 35
Georgia Georgia - - - - - - - - - - - - - - - - Q - 1
Alemania Alemania - 10º - - 10º 12º 11º Q - 21
Gran Bretaña Gran Bretaña - - - - - - - - - - - - - - - 13º Q - 2
Grecia Grecia 11º - 16º Q - 24
Hungría Hungría - - - - - - - - - - 14º - - - - - - - 14
Irán Irán - - - - - - - - - - - - - - - - - - 1
Israel Israel 11º - - 15º 10º 11º 13º Q - 26
Italia Italia 11º - Q - 34
Letonia Letonia - - - - - - - 10º - 16º - 13º 13º 13º 13º Q - 11
Líbano Líbano - - - - - - - - - - - - - - - - - - 2
Lituania Lituania - - - - - - - - 12º 11º Q - 11
Luxemburgo Luxemburgo - - - - - - - - - - - - - - - - - - 3
Montenegro Montenegro - - - - - - - - - - - - - - - - Q - 1
Países Bajos Países Bajos 10º - 12º 10º - - - - - - - - - - - - 14
Polonia Polonia 11º - - - - - - - 13º Q - 25
Portugal Portugal - - - - - - - - - - - - - - - - - 2
Rumanía Rumanía - - - 10º 12º - - - - - - - - - - - - - 17
Rusia Rusia - - - - - - - Q - 10
Escocia Escocia - - - - - - - - - - - - - - - - - - 2
Serbia Serbia - - - - - - - - - - - - - - 13º Q - 3
Serbia y Montenegro Serbia y Montenegro - - - - - - - - - - - - 6
Eslovenia Eslovenia - - - - - - - 16º 12º 14º 10º 15º 10º Q - 10
Unión Soviética Unión Soviética - - - - - - - - - - - - 21
España España Q - 28
Suecia Suecia - - 12º - - - - 13º 11º - - - 16º - - - - - 9
Suiza Suiza - - - - - - - - - - - - - - - - - - 5
Siria Siria - - - - - - - - - - - - - - - - - - 1
Turquía Turquía - 11º - - - - - 11º 13º 12º 11º Q - 21
Ucrania Ucrania - - - - - - - - - 13º - 16º 14º 13º - - Q - 5
Yugoslavia Yugoslavia - - - - - - - - - - - 21

13º Fichaje Real Zaragoza 2011/12 (jugador nº 658)

13º Fichaje Real Zaragoza 2011/12 (jugador nº 658)

 

Hélder Postiga

Hélder Postiga
Helder Postiga.JPG
Nombre Hélder Manuel Marques Postiga
Nacimiento 2 de agosto de 1982 (29 años)
Vila do Conde, Portugal
Nacionalidad Bandera de Portugal
Club actual Real Zaragoza
Posición Delantero
Estatura 1,82 metros
Partidos internacionales 40
Goles totales 64
Año del debut 2001
Club del debut FC Porto

Hélder Postiga (Vila do Conde, 2 de agosto de 1982),es un delantero portugués que pertenece al Real Zaragoza desde Agosto de 2011


 Selección nacional

Ha sido internacional con la Selección de fútbol de Portugal en 40 partidos marcando 15 goles. Hace parte de la nómina portuguesa de la Eurocopa 2008.

 Clubes

Club País Año
FC Porto Portugal 2001-2003
FC Porto Portugal 2004-2005
AS Saint-Étienne Francia 2006
FC Porto Portugal 2006-2007
Panathinaikos FC Grecia 2007
Sporting Lisboa Portugal 2008-2011
Real Zaragoza España 2011-

Palmarés

Campeonatos nacionales

Título Club País Año
Liga portuguesa Oporto Portugal 2003
Copa de Portugal Oporto Portugal 2003
Supercopa de Portugal Oporto Portugal 2004
Liga portuguesa FC Porto Portugal 2007

Copas internacionales

Título Club País Año
Copa de la UEFA FC Porto Portugal 2003
Liga de Campeones de la UEFA FC Porto Portugal 2004

12º Fichaje Real Zaragoza 2011/12 (jugador nº 657)

12º Fichaje Real Zaragoza 2011/12 (jugador nº 657)

 

Luis García Fernández

Luis García
LuisGarcía1.jpg
Nombre Luis García Fernández
Nacimiento 06 de febrero de 1981 (30 años)
Oviedo, España
Nacionalidad Bandera de España
Club actual Real Zaragoza
Posición Delantero
Estatura 1,80 metros
Partidos internacionales 7
Año del debut 2003
Club del debut Real Murcia

Luis García Fernández, deportivamente conocido como Luis García (Oviedo, España, 6 de febrero de 1981), es un futbolista español. Juega como delantero o extremo derecho y actualmente pertenece al Real Zaragoza de la Primera División de España.


 Trayectoria

Luis García se formó primero en las categorías inferiores del Real Oviedo, pero fue descartado en su segundo año de cadete, pasando al equipo juvenil del Club Deportivo La Braña, el mismo donde también había jugado como juvenil Luis Enrique. De allí pasó al Real Madrid Club de Fútbol C, y llegó a debutar en el primer equipo del Real Madrid en un partido de Copa del Rey. En el 2003, el club blanco cedió al jugador asturiano al Real Murcia, club con el que debutó en la Primera división de la Liga española de fútbol. Concretamente, debutó el 31 de agosto de 2003 en el partido que el club pimentonero jugó contra el Celta de Vigo. Por desgracia, los once goles del delantero ovetense no impidieron que el club murciano bajara a Segunda división.

En la temporada 2004-2005, Luís García ficha por el Real Mallorca, donde marcó once goles. Esa regularidad goleadora fue tenida en cuenta por el RCD Espanyol para fijarse en él como uno de los principales fichajes de la temporada 2005-2006. El traspaso de Luis García se valoró en 2,8 millones de euros. Las partes acordaron que el pago de dicha cantidad debía hacerse efectivo mediante quince pagarés de 186.666 euros cada uno a desembolsar trimestralmente durante cuatro años.1

Luis, con el número 10 en la camiseta, se convirtió en uno de los ídolos de la afición del RCD Espanyol, el asturiano consiguió con el club perico su primer título como profesional (la Copa del Rey que el club blanquiazul ganó ante el Real Zaragoza en la final que se jugó en el estadio Santiago Bernabéu en el 2006), y también un subcampeonato de la Copa de la UEFA (que perdió ante el Sevilla FC en la final que se disputó en Glasgow el 16 de mayo de 2007).

El 2 de agosto de 2009, en la inauguración del campo nuevo del RCD Espanyol, pasará a la historia por marcar el primer tanto en el Estadio Cornellá-El Prat, colaborando en la victoria de su equipo, con un resultado final entre el equipo local y el Liverpool FC de 3-0.

El día 31 de agosto de 2011, 3 horas antes de cerrar el mercado de fichajes, firmó como nuevo jugador del Real Zaragoza, poniendo fin así a 5 años en el club catalán, donde consiguió la Copa del Rey contra su nuevo equipo.

Selección nacional

Ha sido internacional con la selección española en seis ocasiones (hasta el 18 de octubre de 2007). Luis Aragonés le convocó por primera vez el 30 de mayo de 2007, sustituyendo al lesionado Fernando Torres, para disputar dos partidos de clasificación para la Eurocopa de 2008. Su debut se produjo días después, el 2 de junio de 2007, en un partido en Riga contra la selección de Letonia que España ganó por 0-2.

 Trayectoria

  • Actualizado el 21 de agosto de 2011.
Temp. Club País Liga PJ Goles Copa Goles Europa Goles
2001/02 Real Madrid B Bandera de España España Segunda División B 40 20 - - - -
2002/03 Real Madrid B Bandera de España España Segunda División B 33 18 - - - -
2003/04 Real Murcia Bandera de España España Primera División 38 11 1 0 - -
2004/05 Real Mallorca Bandera de España España Primera División 37 11 2 0 - -
2005/06 RCD Espanyol Bandera de España España Primera División 36 10 4 3 8 2
2006/07 RCD Espanyol Bandera de España España Primera División 36 10 2 1 13 6
2007/08 RCD Espanyol Bandera de España España Primera División 37 13 5 2 - -
2008/09 RCD Espanyol Bandera de España España Primera División 37 5 4 0 - -
2009/10 RCD Espanyol Bandera de España España Primera División 36 3 2 0 - -
2010/11 RCD Espanyol Bandera de España España Primera División 37 6 3 1 - -

Total (en Primera)

367 107 23 7 21 8

Palmarés

Campeonatos nacionales

Título Club País Año
Copa del Rey RCD Espanyol España 2006

Torneos europeos

Título Club País Año
Subcampeón Copa de la UEFA RCD Espanyol España 2007

Otros campeonatos oficiales

Título Club País Año
Copa Cataluña RCD Espanyol España 2006
Copa Cataluña RCD Espanyol España 2010
Copa Cataluña RCD Espanyol España 2011

Torneos amistosos

Título Club Lugar Año
Trofeo Ciutat de Barcelona RCD Espanyol España 2010
Trofeo Ramón de Carranza RCD Espanyol España 2010

11º Fichaje Real Zaragoza 2011/12 (jugador nº 656)

11º Fichaje Real Zaragoza 2011/12 (jugador nº 656)

 

Joel Valencia

Jugador de Real Zaragoza B

 

El joven volante ecuatoriano de 16 años Joel Valencia tuvo su debut en el Zaragoza nada menos que contra el Real Madrid de José Mourinho. El esmeraldeño explicó a radio La Deportiva cuáles fueron sus primeras sensaciones en su estreno en la élite de las categorías de la liga española y reconoció que estuvo en la mira del Barcelona.