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PARTIDO Nº 732 R. CHECA 2-2 ESPAÑA (5-Jun-2022)

PARTIDO Nº 732 R. CHECA 2-2 ESPAÑA (5-Jun-2022)

REP. CHECA

bandera españa circular

Partido 732


ESPAÑA

Bandera De La República Checa Como Redonda Icono Brillante. Botón Con La Bandera  Checa Ilustraciones Svg, Vectoriales, Clip Art Vectorizado Libre De  Derechos. Image 29186327.  

2-2

1-0 (4´) Pesek
2-1 (66´) Kuchta

UEFA Nations League 2022

5 Junio 2021

Praga

Estadio: Slavia de Praga

1-1 (45´) Gavi

2-2 (90´) Iñigo Martínez

FICHA TÉCNICA
República Checa:
Vaclík, Brabec, Zima, Mateju, Sadílek, Soucek, Coufal, Zeleny (Jankto 24´) (Havel 46´), Pesek (Hlozek 59´), Lingr (Cerny 59´) y Kuchta (Jurecka 78´).

Seleccionador: Jaroslav Silhavy
España:
Unai Simón, Eric García, Iñigo Martínez, Carvajal, Marcos Alonso, Rodri Hernández (Sergio Busquets 61´), Koke, Gavi, Sarabia (Ferran Torres 46´), Dani Olmo (Marco Asensio 61´) y Raúl de Tomás (Morata 61´).

Seleccionador: Luis Enrique Martínez

1-0 (4´) Pesek tras dar validez tras consulta al VAR un gol previamente anulado.
1-1 (45´) Gavi de lanzamiento desde la frontal a pase de Rodri
2-1 (66´) Kuchta supera a Unai Simón en el mano a mano con un toque por encima del portero.
2-2 (90´) Iñigo Martínez de cabeza a centro de Marco Asensio y tras rebotar el balón en el larguero.

François Letexier (Francia): Mostró tarjeta a amarilla a Coufal (92´) por parte de la República Checa y a Rodri Hernández (58´) de España.

Árbitros asistentes: Cyril Mugnier y Mehdi Rahmouni (Francia)

Cuarto árbitro: Jérémy Stinat (Francia)

Árbitro asistente de vídeo: Willy Delajod (Francia)

Segunda jornada del grupo A2 de la Liga de las Naciones de la UEFA 2022-2023

Estadio del Slavia de Praga (República Checa)

Asistió al encuentro el presidente de la RFEF, Luis Rubiales
Rep. Checa 2-2 España

20.4 % Posesión 79.6 %
2 remates a puerta 5
0 remates paradas 1
1 remates fuera 7
13 disparos recibidos 3
1 tarjetas amarillas 1
0 tarjetas rojas 0
9 faltas recibidas 15
15 faltas cometidas 9
118 balones perdidos 137
56 balones recuperados 69
0 fueras de juego 2
 

España evita un cante mayor ante la República Checa

Un gol terminal de Iñigo Martínez alivia al equipo de Luis Enrique, que dio vida a una llana selección con una destartalada línea defensiva

Un gol de Iñigo Martínez en el crepúsculo del partido alivió a una España que dio el cante en Praga. La República Checa, selección muy llana, la tuvo a un paso de la cuneta. Un par de pelotazos lejanos hicieron tiritar a la destartalada defensa de la Roja, tan poco sinfónica toda la jornada. De traca. Por fortuna para España, no hay alarmas encendidas. Qatar queda a casi seis meses, pero será necesario una mesa redonda para evitar otro desbarajuste similar.

Inglaterra, Francia, Croacia... España. Hay clásicos que no chutan en esta Liga de las Naciones, nuevo formato de la UEFA para inyectar combustión a los amistosos de teloneros. No sirven las coartadas, pero es junio y muchos llegan colmados de fútbol. Para las selecciones de menor cartel es su momento. Así que Chequia fue Chequia. España fue una versión birriosa de España hasta el empate terminal de Iñigo Martínez.

Hasta el brinco del central vasco, una selección morosa de entrada, sin tino después y siempre mal expuesta ante el simple ataque local. A pelotazos la tuvo su rival contra las cuerdas hasta que un cabezazo del brigada del Athletic se coló por una falange tras la pertinente revisión del VAR. Un mal menor para España, que ya se veía a cinco puntos de los checos.

La formalidad del toque no basta. Pura retórica. En el primer acto, con la República Checa aún con todo el depósito, solo Gavi sacó a España del peñazo general. El jovenzuelo volante azulgrana va sobrado de descaro. Solo él se aventuró contra la maciza zaga checa hasta que rescató el empate cuando llegaba el intermedio. El andaluz recibió un pase filtrado de Rodri en medio del safari local, no se abatió por los cocodrilos y ajustó la pelota en la red con un delicado disparo con la zurda. Un emboque histórico. A sus 17 años, por siete días de diferencia, ya es el goleador español más precoz por delante de su camarada barcelonista Ansu Fati.

Gavi y nada más. Bueno, sí, un desajuste de Carvajal que provocó el gol checo antes de los cinco minutos. España puso el cepo del fuera de juego, pero el lateral madridista no estaba sincronizado. Kutcha enfiló hacia el rancho español y asistió a Pesek con la puerta de Unai abierta de par en par. Con qué poco se vio azotada la Roja. Con qué poco intentó remediarlo hasta el periodo final.

Atrás, una Siberia futbolística

No serán pocos los rivales con los que se cruce el equipo de Luis Enrique que calquen a la República Checa. Cuánta añoranza. Ni rastro de Viktor, Masopust, Nehoda, Panenka, Nedved... El gran semillero checo se marchitó hace tiempo. Hoy queda un equipo vivificante —más al calor de su hoguera—, directos y muy abrigado. La pelota, para España. Pero casi nadie fue su benefactor. Es más, el balón sufrió numerosos esguinces inopinados. No es la Roja una selección de pies retorcidos, pero en Praga abundaron los chascos y las jeremiadas. Malos controles, pases con el juanete... No era el día para los visitantes, con ocho cambios respecto al reto con Portugal del pasado jueves. Solo tuvieron hilo Unai Simón, Gavi y Sarabia.

Le costó a los de Luis Enrique coger vuelo por las orillas como le gusta. Laterales y extremos se bloqueaban y el recurso de Raúl de Tomás —casi siempre de espaldas a la portería— era una ganga para los tres centrales checos. Hasta que Luis Enrique no alteró toda la línea ofensiva no hubo migas atacantes de los suyos. Ferran y Asensio tuvieron más picante. Al primero le frustró un taconazo el portero exsevillista Vaclik y un cabezazo se le fue por un dedo. Asensio, sin focos en la Roja desde noviembre de 2020 (6-0 a Alemania), remató al poste izquierdo de Vaclik en su primera intervención.

Ya avisaba España, pero atrás era una Siberia futbolística. Cada pelotazo checo desde su campo suponía un escarnio para los centinelas de Luis Enrique. Antes de la hora, Marcos Alonso reprodujo el error de Carvajal en el 1-0, pero a Kutcha se le extravió el remate tras una asistencia desde Marte con España fuera de lugar. Más parvulario aún fue el 2-1. Otro servicio desde campo propio retrató de nuevo a la retaguardia visitante, sobre todo a Eric García, anudado ante Kutcha, certero esta vez al picar el balón con un cucharazo sobre el flequillo de Unai. El arreón final encontró el premio en el salto de Iñigo Martínez. Pudo ser peor. Antes del reto con Suiza, España al cuarto de pensar. Es lo que toca tras el mal peritaje en Praga.

Alarma defensiva en la España de Luis Enrique a seis meses del Mundial de Qatar

Los goles encajados ante Portugal y la República Checa muestran que los rivales tienen muy estudiada a la Roja

A seis meses del Mundial de Qatar, la vulnerabilidad defensiva se mantiene como el gran talón de Aquiles de España. Asociada a la necesidad de asumir riesgos que conlleva la atrevida propuesta de Luis Enrique, la endeblez mostrada en el Sinobo Stadium de Praga fue preocupante por la clarividencia con la que centrocampistas y atacantes checos ejecutaron su plan en los contragolpes. El primer gol fue una muestra de ello. Más allá de que Carvajal interpretara a destiempo el momento de tirar el fuera de juego, llamó la atención que fueran dos delanteros los que rompieran de inmediato a la espalda de Eric García e Íñigo Martínez. Ya en la primera jugada, Chequia había forzado un córner con un balón a la espalda de Marcos Alonso. Era un plan premeditado por el seleccionador checo, Jaroslav Silhavy, que dio muestras de tener muy estudiado cómo hacerle daño a España. “La táctica fue acertada, aunque haya a quien no le guste jugar a la defensiva. Fue sensacional, mis jugadores se lo trabajaron”, se jactó el técnico checo. “Sabíamos que íbamos a jugar mucho sin el balón, pero también que tendríamos ocasiones de contraataque porque el míster nos insistió en ello”, confesó Pesek, autor del primer tanto de la selección local.

El boca a boca del gran punto débil de la Roja se ha extendido entre los rivales. Es una constante que cualquier contrario sea capaz de generarle ocasiones claras. “En dos balones a la espalda que han tenido nos han hecho los goles. Hay que controlar esas situaciones porque con poco nos hacen mucho”, advertía el mediocentro Rodrigo Hernández al término del encuentro. La falta de contundencia en el área propia y también en la del rival ha institucionalizado una sentencia que acompaña a esta España de Luis Enrique y que él mismo admite: “Podemos ganar o perder con cualquiera”.

El chivato de los errores defensivos ya le saltó al preparador gijonés en el partido de Sevilla ante Portugal (1-1). Sus gestos y sus gritos ante la facilidad de los atacantes lusos para romper a la espalda de los laterales y centrales españoles fueron significativos. “Enloquecía cada vez que eso pasaba”, relata un testigo que presenció el partido a pocos metros del seleccionador español.

La secuencia de los dos goles de la República Checa y de otra ocasión clara que tuvo Kuchta, autor del segundo tanto, respondió a un mismo patrón colectivo, por encima del error de Carvajal al tirar el fuera de juego en el primer tanto y de Eric García en el segundo por lo mismo, además de estar mal colocado. El central del Barcelona está siendo muy cuestionado porque aparecer en la foto de los dos goles, pero es una de las grandes apuestas de Luis Enrique. El preparador gijonés suele apelar a sus buenas actuaciones en los dos compromisos más relevantes de España en el último año, la semifinal de la Eurocopa contra Italia y la final de la pasada edición de la Liga de las Naciones contra Francia. En ambos encuentros, Eric García rayó a un gran nivel.

Luis Enrique no focalizó los dos goles encajados en los errores individuales, sino en la descoordinación a la hora de ejecutar la presión. “Ha habido desajustes al presionar. Eso ha propiciado que entrasen jugadores de segunda línea. No sólo hay que hacer vigilancias, sino bascular”, explicó Luis Enrique en la sala de prensa del Sinobo Stadium. Ambos goles fueron precedidos de malas entregas de balón que no fueron corregidas mediante la presión tras pérdida. Esto propició que los lanzadores de los contragolpes checos pudieran conducir y dar el pase definitivo sin oposición. “La defensa de España empieza en el número, 9, en los extremos, los interiores… eso es una defensa y desde el minuto uno el rival nos ha generado desajustes”, insistió Luis Enrique en su análisis.

La presión es fundamental para mantener el osado libreto del seleccionador español. Contra Portugal también se le vio irritado por este mismo motivo. La cuestión está en saber si esa mala interpretación de su plan fue fruto del desgaste físico por la altura de la temporada en la que estamos o empieza a ser un mal endémico.

España avista el futuro en Praga (2-2)

Gavi bate el récord de precocidad goleadora e Iñigo Martínez empata al final ante República Checa en su primer tanto como internacional

La virtuosa mezcla de la sangre joven con orgullo de linaje aparejado al escudo le ha valido a España este domingo rescatar un punto en territorio checo durante un partido en que la suerte ha jugado un papel relevante del lado local.  

Luis Enrique ha apostado de inicio con un equipo muy renovado respecto al que jugó el pasado jueves frente a Portugal. Sólo Unai Simón, Sarabia y Gavi repetían de inicio, aunque el estilo permaneciese intacto.

Sin embargo, España iba a sufrir un duro golpe de inicio en forma de balón profundo al borde del fuera de juego, que el delantero Pesek remataba a un gol inicialmente anulado, pero al que el VAR terminaba por otorgar validez.

El contratiempo espoleaba a los internacionales quienes lograban dominar completamente en territorio checo, con una posesión rondando siempre el 75% y una pléyade de ocasiones en busca de la igualada.República Checa sólo ha rematado tres veces a la portería española por doce disparos de la Selección

Ésta iba a llegar en el tiempo añadido del primer acto con la feliz noticia del récord de precocidad goleadora que un gran disparo desde la frontal le valía al sevillano Gavi para anotar con la Absoluta a sus 17 años y 304 días superando así lo conseguido por Ansu Fati en septiembre de 2020.

Con los banquillos movidos por los técnicos, el desenlace llegaba tras la reanudación de forma cruel para España, capaz de rematar por dos veces al poste en sendos remates de Marco Asensio y Ferran Torres y topándose con los reflejos de Vaclík en un buen puñado de ocasiones.

Pero la bala en el juego de la ruleta rusa tenía esta noche la pólvora en el lado checo con otro balón a la espalda de la defensa española que Kuchta elevaba letalmente sobre Unai Simón para volver a colocar por delante a los locales.

El tanto llevaba la locura al estadio del Slavia de Praga, pero ni mucho menos resultaría suficiente para tumbar el orgullo de una Selección al que la lucha final le servía para rescatar un punto gracias a un cabezazo de Íñigo Martínez que rebotaba en el larguero, pero esta vez rebasando la línea de gol.

Empate a dos tantos sobre el verde checo y buenas sensaciones en el ecuador del póquer de encuentros en una Nations League con próxima parada este jueves ante la colista Suiza en Ginebra.

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