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9.8.2016 – 6º AMISTOSO – PRETEMPORADA 2016/17

9.8.2016 – 6º AMISTOSO – PRETEMPORADA 2016/17

9.8.2016 – 6º AMISTOSO – PRETEMPORADA 2016/17

   REAL ZARAGOZA 0-0 CD EBRO

Ficha Técnica

Real Zaragoza: Ratón; Fran, Popa (Subías, 58), Cabrera (Rico, 46), Casado; Morán (Wilk, 46); Xumetra (Raúl Guti, 46), Alex Barrera (Javi Ros, 46), Pombo (Raí Nascimento, 58), Lanzarote (Delmás, 58); y Buenacasa.

CD Ebro: Montoya (Marqueta, 70); Márquez (Pajarero, 46), Maureta, Alfonso (Alain, 46), Satrústegui; Forte (Santigosa, 46), Moustapha; Kevin Lacruz, Víctor Bravo (Valero, 46), Sergio; y Gabarre (Canario, 46).

Árbitro: Ramo Andrés (Comité Aragonés). Amonestó a Satrústegui (41) y Zalaya (76).

Goles: 1-0, min. 10: Lanzarote.

Incidencias: Tarde nublada, con varios episodios de lluvia de tormenta a lo largo del día. La temperatura, agradable, 27 grados y suave viento. El césped presentaba un buen aspecto. En la tribuna principal de La Romareda, la única que se abrió al público, alrededor de 5.000 espectadores presenciaron el choque entre los dos principales equipos de la ciudad. Kevin Lacruz falló un penalti a favor del Ebro en el minuto 54, con 1-0 en el marcador.


Lanzarote desequilibró otro ensayo de poco fuste del Real Zaragoza
Un ordenado Ebro, rival de Segunda B, falló un penalti por medio de Kevin Lacruz en la segunda parte.


Sin Cani, Zapater, Ángel, Isaac, sin los lesionados Marcelo Silva y Dongou. Así afrontó el Real Zaragoza el sexto amistoso de su descafeinada pretemporada ante el Ebro, equipo zaragozano de Segunda B, que empezó timorato pero acabó nivelando los méritos con el paso de los minutos. Fue otro partido menor para el aún incompleto bloque de Luis Milla, que va a llegar al inicio de la liga dentro de 13 días con demasiadas carencias en los aspectos ofensivos y creativos de su juego, visto el estado actual de las cosas. Un solitario tanto de Lanzarote, en los primeros lances del choque, dio forma al marcador final. Las conclusiones siguen sin tener profundidad por motivos obvios.

Y eso que el primer tiempo comenzó con buenas hechuras por parte zaragocista, gracias a la verticalidad de Xumetra –esta vez volcado al a izquierda- y, sobre todo, al instinto goleador del reaparecido Lanzarote. Los 20 minutos iniciales alumbraron ideas ofensivas hasta ahora no descubiertas en el incipiente Zaragoza de Milla. El joven Pombo, entre líneas, filtró varios balones con márchamo de peligro y de ahí surgieron hasta cuatro ocasiones claras de gol.

En el minuto 3, Fran remató duro al lateral de la red como culminación de un buen contragolpe armado por Pombo y Lanzarote. Era el aviso del 1-0, que anotaría el zurdo barcelonés siete minutos más tarde en plena efervescencia zaragocista. Fue otra entrada rápida por la izquierda de Xumetra, que remató en el punto de penalti Pombo y, tras golpear en el cuerpo de Maureta, quedó a placer para que Lanzarote fusilara por bajo a Montoya. De esas ocasiones que no se pueden fallar y, Lanza, no falló.

En el 17, con el Ebro sin sintonizar aún con el partido, un nuevo centro del hiperactivo Xumetra lo buscó Alex Barrera en el área y el central Alfonso, en su intento por evitar el tanto, tocó hacia su marco con la fortuna de que el balón se estrelló en el poste izquierdo con Montoya batido. Pudo ser el 2-0 que, tres minutos después, volvió a perdonar Lanzarote a placer. Esta vez, por intentar hacerlo bonito y meter la rosca por la escuadra, el remate franco del catalán se marchó alto tras una asistencia perfecta otra vez de Xumetra. Los dos extremos mostraron el veneno que se les supone y anunciaron una interesante mezcla para el futuro próximo.

Ahí se frenó el ritmo del juego. Se volvió a lo anodino de la pretemporada. El Ebro se centró algo y comenzó a combinar con cierto sentido, aproximándose a las cercanías de Ratón. El partido se equilibró porque el Real Zaragoza bajó notablemente el pistón. En una falta lejana volcada al área zaragocista, Gabarre remató con la cabeza al larguero. Era el minuto 32. Se demostró, por un lado, el punto flaco de la zaga blanquilla: la estrategia defensiva en los balones por alto, algo que viene observándose todo el verano, por ahora sin males mayores. Y, por otro, que Ratón, pese a su enorme envergadura, dudó en la salida y estuvo cerca de ser penalizado fatalmente.

Hasta el final del primer tiempo, el juego estuvo lleno de espesura. Buenacasa, titular con poca fortuna por el escaso suministro de balones que recibió y por la falta de destreza en el par de pelotas a las que pudo sacar más provecho, cabeceó flojo un centro de Fran en el 34 y detuvo bien Montoya. Fue la única aparición con sentido del joven de Las Fuentes en la primera parte. Y, en la otra portería, un error garrafal de Fran (tiene enormes lagunas en los conceptos defensivos aunque hacia arriba vaya algo mejor) proporcionó un disparo de Kevin Lacruz desde la frontal del área que rozó la base del poste.

Cuando el árbitro Ramo Andrés pitó el intermedio, Emilio Larraz se fue a la caseta más satisfecho con la reacción de sus hombres que Luis Milla, que vio como el equipo fue claramente de más a menos. Los centrocampistas Alex Barrera, muy falto de fuelle, y Morán, no tuvieron argumentos para llevar el timón en las combinaciones. A ambos, los dejó en la ducha y metió en el campo a Javi Ros y Wilk. También entraron Rico, en su rol de central zurdo y el filial Raúl Guti, en el puesto del ágil Xumetra, lo que llevó a Pombo a la banda en la segunda mitad.

La segunda fase comenzó con un marcado dominio del Ebro, que amagó el gol en un par de buenas llegadas al área. En la tercera, en el minuto 54, Raúl Guti zancadilleó a Valero y el árbitro señaló el claro penalti. Kevin Lacruz, después de engañar a Ratón, lo tiró fuera y desperdició la oportunidad del 1-1. Y, de paso, permitió que el Real Zaragoza continuase imbatido esta pretemporada.

Milla removió aún más en banquillo y metió chavales con hambre de demostrar cosas: Delmás, el debutante Subías y la joven promesa brasileña, Raí Nascimento. Enseguida se notó el revulsivo. En una buena combinación, en el minuto 61, el árbitro le birló un golazo al carioca, que había empalmado con clase y colocación una pelota muerta en la corona del área. Se precipitó Ramo al señalar una falta previa sobre Buenacasa y se comió una ley de la ventaja palmaria.

El referido Buenacasa, algo más activo y suelto, falló el segundo tanto a bocajarro un minuto después, al echar fuera un centro raso y preciso al primer palo del lateral Casado, que estuvo bastante mejor que su simétrico Fran, quien acabó jugando como extremo con Delmás por detrás. Duró poco el efecto gaseosa. Enseguida, el guión del duelo derivó a lo insulso, con bastante desorden táctico en ambas escuadras.

Solo una falta desde 25 metros botada por Fran, con su potente ‘folha seca’, que rechazó con apuros Marqueta, el portero suplente del Ebro, hizo despertar al público a falta de un cuarto de hora. Para entonces, Milla había llevado a cabo un nuevo experimento: metió al central Zalaya como lateral izquierdo, por lo que el Real Zaragoza acabó jugando con seis chicos de la cantera. Un termómetro del rango de este ensayo.

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