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PARTIDO Nº 702 ESPAÑA 5-0 RUMANIA (18-11-2019)

PARTIDO Nº 702 ESPAÑA 5-0 RUMANIA (18-11-2019)

ESPAÑA

bandera españa circular

Partido 702


RUMANIA

 

 

  5-0

 
1-0 | min. 7 | Fabián Ruiz
2-0 | min. 33 | Gerard Moreno
3-0 | min. 42 | Gerard Moreno
4-0 | min. 45 | Adrian Rus (p.p,.)
5-0 | min. 90 | Oyarzabal

Clasifcacion Euro2020

18 Noviembre 2019

Madrid

Estadio: Metropolitano


FICHA TÉCNICA 
España:
Alineación: Kepa, Carvajal, Sergio Ramos (Albiol 62’), Íñigo Martínez, Gayà, Busquets, Fabián, Saúl Ñíguez, Cazorla (Alcácer 67’), Gerard Moreno (Oyarzabal, 55’), Morata.

Seleccionador: Robert Moreno.
Rumanía:
Alineación: Tatarusanu, Benzar, Tosca, Rus, Nedelcearu, Stanciu, Puscas, Hagi (Nistor 72’), Baluta, Marin (Cicaldau 64’), Coman (Mitrija 55’).

Seleccionador: Cosmin Contra.

1-0 | min. 7 | Fabián Ruiz
2-0 | min. 33 | Gerard Moreno
3-0 | min. 42 | Gerard Moreno
4-0 | min. 45 | Adrian Rus (p.p,.)
5-0 | min. 90 | Oyarzabal

Aleksei Kulbakov (BIE). Enseñó tarjeta amarilla a Busquets (24’), Íñigo Martínez (57’)

Jornada 10 en la Fase de Clasificación para la EURO 2020

Estadio Wanda Metropolitano (Madrid). Asistieron 36.198 espectadores.
 
España 5-0 Rumania 

74.4 % Posesión 25.6 %
10 remates a puerta 0
2 remates paradas 2
11 remates fuera 0
4 remates otros 4
1 tarjetas amarillas 1
0 tarjetas rojas 0
7 faltas recibidas 10
10 faltas cometidas 7
115 balones perdidos 107
60 balones recuperados 51
1 fueras de juego 6
2 intervenciones portero 2

Moreno, por la puerta grande

La Selección cierra la fase de clasificación con goleada para ser cabeza de serie, en el posible último partido del seleccionador. Doblete del goleador del Villarreal.

De Moreno a Moreno, así transcurrió la noche, que fue fría en grados y caliente en goles. Del Moreno futbolista nos queda su primer doblete con la Selección y la constatación de que la factoría del Villarreal sigue siendo sinónimo de calidad. Al Moreno entrenador sólo nos queda darle las gracias, porque ha clasificado a España para la Eurocopa y lo ha hecho, además, como primera de grupo. El lunes 18 de noviembre de 2019 no es más que una nueva demostración de lo mal que hacemos las cosas con lo fácil que es hacerlas bien. Robert merece seguir pero la música (mala) nos dice que no será así.

Había tantas ganas de gol en el Wanda que en el minuto 4 la megafonía se disparó sin querer cuando el cabezazo de Gayà tocó la red. Lamentablemente, Alexey Kulbakov anuló el tanto por empujón del lateral valencianista a la hora de rematar. Acto seguido llegó una perla de Cazorla, pero su rosca se estrelló en el larguero con Tatarusanu asistiendo impotente al vuelo del balón. Fue la primera de las alegrías que nos ofreció Santi, a quien el fútbol hace justicia al disfrutar de nuevo con un balón en el pie tras aquellos años de lesión en lesión. Verle de nuevo al máximo nivel, con toda una Eurocopa en la lista de buenos deseos para 2020, es un placer. Tras ese remate a la madera llegó, sin que a la zaga rumana le diera tiempo a recomponerse, el gol que abrió la noche. Fue una gran volea de Carvajal que Tatarusanu despejó pero que cayó en la bota izquierda de Fabián, la buena, mucho mejor que eso. Gol, claro.

Rumanía no estaba dispuesta a capitular. Reaccionó de inmediato y sólo Kepa evitó que el empate subiera al marcador. Era entonces cuando amenazaba con estirar su cuello esa línea ofensiva que lideran Hagi, Coman y Puscas, frutos de la gran cosecha que brindó al país la reciente Eurocopa Sub-21. Les costó, sin embargo, creérselo, apenas pudieron leer el eje central que integraban Íñigo Martínez y Sergio Ramos. Me pareció que el partido les quedó grande a los tres, me sucedió como cada vez que en los últimos meses he visto jugar a la nueva hornada del fútbol rumano: que tengo que frotarme los ojos cuando escucho Hagi y veo golpear con la derecha.

Carvajal y Gayà hacían el campo cada vez más largo y La Roja creció con el paso de los minutos. Estaba empeñada en agarrarse a Madrid como a un talismán. No caía en la capital desde 1987, aquel partido lo viví en directo en una tribuna alta del Bernabéu, con frío y un compañero de carrera del Barça que gritó cada uno de los cuatro goles que marcó Gary Lineker (2-4), por aquellos días pistolero azulgrana. Desde entonces, España sumaba 17 partidos sin traspié (14 victorias y tres empates) en Madrid, donde de nuevo el viento sopló de cola.

Moreno (el seleccionador) aludía en la víspera al cisne negro, esa figura tan en boga hace sólo unas semanas por acontecimientos extradeportivos, referido a un suceso sorpresivo y de gran impacto que luego se convierte casi en normal. Deportivamente, el cisne negro no apareció por el Wanda, donde se vivió una noche sin sobresaltos. Rumanía quiso pero no pudo y España demostró que el gol ha venido para quedarse. Pero más allá del balón, el partido nació torcido por el runrún de la salida de Moreno antes de la gran cita continental. Es de eso y no de los goles de lo que se hablaba en el descanso. Lo hacían los aficionados, los directivos en el antepalco, seguramente también Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien combatía el frío con un plumas de la Federación tres tallas más grande.

Y de lo que había que hablar entonces era de la velocidad crucero que había fijado la Selección con los goles de Gerard Moreno (33’ y 43’) y el marcado en propia puerta por Rus (45’, también con la inestimable ayuda del delantero del Villarreal), que dejaban sentenciado el partido y sembraban las dudas en la Federación Rumana de Fútbol, que no sabe a estas horas si Contra va o viene. Tras ver a España y Suecia clasificadas de forma directa para la Eurocopa, Rumanía intentará llegar a la gran cita continental por otra vía, la del playoff de repesca tras su resultado en la Liga de Naciones.

En esa Eurocopa ya está La Roja, que en la segunda parte dejó de apretar y se sentó en el sillón hasta que Oyarzabal cerró el 5-0 con un zurdazo desde la frontal del área. La manita era suficiente. El objetivo se había cumplido y ya estamos en ese bombo 1 integrado por la crème de la crème, aunque el bombo 2 puede esconder algunos lobos con piel de... lobo. Por ejemplo, Francia (campeona del mundo), Croacia (subcampeona) o Portugal (que defiende título). Habrá tiempo para hablar de eso. Por lo pronto, felicitemos a los Moreno.

 

España presenta credenciales... ¡EURO a la vista! (5-0)

La Selección cierra invicta la Fase de Clasificación disfrutando de su fútbol. Exhibición del equipo que rubricaron pronto Fabián, Gerard Moreno (en tres ocasiones) y Oyarzabal. El 30-N, sorteo de la Fase Final de la EURO

Ajenos al frío del otoño madrileño, y espoleados por la grada del Wanda, los de Robert Moreno salieron en tromba. Llegando desde la media, la primera fue para Saúl, que remató a su estilo en el tres. Dos minutos más tarde, una maravilla de Fabián para el desmarque de Morata y el centro de éste lo remató en gol, y en falta, Gayà. A continuación, Cazorla, dentro del área, recortó y estrelló el balón en el palo.

Y a la tercera, o la cuarta, llegó el gol en un rechace que agarró Fabián tras la parada del meta rumano. Ante el empuje de los seguidores visitantes, muchos, España impuso fútbol, e incluso a la contra, respondió Kepa con un paradón tras remate de Puskas. España encontraba espacios por bandas y Gerard Moreno estuvo a punto de rematar a las mallas otra buena jugada por la derecha. Y no se habían jugado quince minutos.

El segundo llegó desde la pizarra. Un saque de esquina encontró lo aprovecharon los delanteros en un movimiento hacia fuera para que Gerard Moreno ejecutara un impecable cabezazo para firmar el 2-0 pasada la media hora. Y siguió la apisonadora española, porque antes del descanso, atrapando un centro desde la izquierda, hizo el tercero Gerard Moreno...

Y el cuarto, casi. De una internada por la diestra del área, puso Gerard Moreno un balón que el defensor Rus introdujo en su propia puerta.

Tras el descanso, Robert Moreno dio entrada a Oyarzabal y la dinámica del juego siguió por los mismos derroteros. España apretaba y Rumanía intentaba salir con velocidad. El movimiento de banquillos dio frescura al ataque de los rumanos pero la zaga española se mantenía segura. Entraron Alcácer y Albiol en minutos que se tornaron fríos, sin ocasiones claras salvo a balón parado.

En el tramo final, el trío Alcácer, Morata y Oyarzabal lo probaron en combinaciones por el centro, hasta que llegó el quinto que redondeó la noche, aún más, obra del jugador de la Real Sociedad.

La Selección española cierra la Fase de Clasificación con ocho victorias y dos empates, será cabeza de serie en el sorteo de la Fase Final y ya tiene apuntada la cita para dicho sorteo, que será el 30 de noviembre en Bucarest.

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