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PARTIDO Nº 677 ESPAÑA 5-0 COSTA RICA (11-11-2017)

PARTIDO Nº 677 ESPAÑA 5-0 COSTA RICA (11-11-2017)

ESPAÑA

España

Partido 677



COSTA RICA

Resultado de imagen de bandera redonda costa rica

5-0

1-0, m.6: Jordi Alba. 2-0, m.23: Morata. 3-0, m.51: Silva. 4-0, m.55: Silva. 5-0, m.73: Iniesta

Clasificación Amistoso

11 Noviembre 2017

Malaga

Estadio: La Rosaleda

 

ESpaña 5-0 Costa Rica

Ficha técnica

5 - España: Kepa, Odriozola, Piqué (Bartra, m.46), Ramos (Nacho, m.46), Jordi Alba, Busquets (Saúl, m.46), Thiago, Iniesta (Luis Alberto, m.74), Silva, Isco (Asensio, m.65) y Morata (Iago Aspas, m.46).

0 - Costa Rica: Carvajal; Kendall Waston (Matarrita, m.66), Óscar Duarte (González, m.56), Francisco Calvo; Gamboa, Celso Borges, Tejeda, Bryan Oviedo, Bolaños (Wallace, m.60); Ureña (Ortiz, m.56) y Venegas (Osvaldo, m.75).

Goles: 1-0, m.6: Jordi Alba. 2-0, m.23: Morata. 3-0, m.51: Silva. 4-0, m.55: Silva. 5-0, m.73: Iniesta.

Árbitro: Anastasios Sidiropoulos (Grecia). Amonestó a Thiago por España; y a Waston por Costa Rica.

Incidencias: encuentro amistoso disputado en el estadio La Rosaleda, abarrotada, con 30.000 espectadores en las gradas. Se guardó un minuto de silencio por los exinternacionales, Manolo Sanchís y Feliciano Rivilla, y por el humorista malagueño Chiquito de la Calzada.

España 5-0 Costa Rica

España 5-0 Costa Rica

72.1 % Posesión 27.9 %
0 remates poste 0
10 remates a puerta 1
1 remates paradas 5
7 remates fuera 3
0 remates otros 0
1 tarjetas amarillas 1
0 tarjetas rojas 0
12 faltas recibidas 5
5 faltas cometidas 12
112 balones perdidos 100
58 balones recuperados 61
2 fueras de juego 4
0 penalties 0
1 intervenciones portero 5

0 propia puerta 0

​Una España que enamora

*5-0.- Golea a Costa Rica, tras un excelente partido y con Silva, autor de dos de los goles, e Iniesta, de otro, majestuosos.
*La selección bordó el fútbol en el centro del campo, desde el que impuso una hegemonía tan brillante como indiscutible.

 
En la tierra en la que un día, hace 25 años de su fallecimiento, un genial jugador llamado Juan Gómez, conocido por “Juanito”, alumbraba un fútbol diferente, por picante, por agudo, por personal y, fundamentalmente, por único, una selección de España acaba de cerrar de forma extraordinaria en el estadio de La Rosaleda de Málaga otro de los capítulos que conducen al Mundial de Rusia, donde solo Dios sabe de lo que seremos capaces. Lo ha hecho ante un enemigo siempre aguerrido, Costa Rica, reafirmando los valores de un grupo muy cerca de acabar de construirse, por lo que le vemos, ahormado en torno a unos cuantos ejes capitales y comprobando ciertos encajes, esta noche otra vez Odriozola en lugar del lesionado Carvajal y Kepa entre los tres palos, un par de alternativas más entre las que disfruta Julen Lopetegui.

"Le llaman “Isco”, por Francisco, y ya es ídolo en Málaga"

Este campo en el que creció Juan Gómez para la posteridad ha encontrado un cuarto de siglo después del fallecimiento de su chico maravilla a un sucesor que ya veremos qué recorrido tiene. No puede ser su heredero alguien que no reúne muchas de las dotes de Juan, pero sí puede aclamarse, y así ocurrió, a quien es capaz de mostrarle al aficionado otra cara del fútbol, la siempre amable y agradecida de aquellos que saben que es lo que hay que hacer con el balón, como frenarlo, controlarlo y conducirlo; como llevarlo a los huecos en los que más daño causa; como, en definitiva, sacarle el mejor partido. Es un futbolista sumamente técnico, de juego más suave, más dulce incluso, de apariciones fulgurantes, tímido cuando no está en contacto con el balón. Le llaman “Isco”, por Francisco, y ya es ídolo en Málaga. Como lo fue desde edad temprana “Juanito”. Fue vitoreado al ser anunciado y vitoreado tras ser sustituido por Asensio, después de buscar el gol con enorme denuedo, pero sin fortuna.

"A los 5 minutos, Alba no desaprovechó un centro desde la derecha"

La penúltima prueba del año (España cerrará su ejercicio 2017 enfrentándose el próximo martes día 14 a Rusia, en San Petersburgo) ha vuelto a mostrar la buena y risueña cara de la selección en un momento que podría llamarse de “impasse” una vez conseguida la clasificación por todo lo alto. Partidos como el de esta noche en Málaga inducen inevitablemente no digo que a bajar los brazos, pero sí a rebajar las tensiones, a aparcar los apremios. Es algo natural, pero de lo que este grupo sabe poco o parece renegar. A los 5’, Alba no desaprovechó un centro desde la derecha que nadie remató inicialmente ni despejó para mandar el balón al enorme hueco que quedaba entre el guardameta Dany Carvajal y su poste izquierdo. 

No sufrió España ningún agobio en una primera mitad de lo más plácido, marcada por la primorosa superioridad de su medio campo. Y no pudo nunca agrietarlo Costa Rica, conducida al callejón sin salida de la contemplación, que puede ser reconfortante para el espíritu, pero, también, un martirio para los que tienen que asistir sin remedio a ver como no hay forma posible de hacerse con el balón ni de robárselo a quien se adueñó de él. Fueron, esencialmente, Iniesta, Thiago y Silva, amos de esos metros en los que comienza el espacio del que todos quieren ser dueños, sin olvidarse, claro está, del que siempre está ahí, Sergio Busquets. Silva, por cierto, uno de los más sobresalientes en tal ejercicio de hegemonía, prefabricó, en colaboración primera con Alba, la jugada del segundo tanto, centro cruzado, remate de Thiago, despeje del portero y rechace aprovechado por Morata para mandar el balón al fondo de las mallas. Para que nos entendamos, Morata en estado puro, el del viejo ariete, a veces tan desdeñado, que está para lo que los clásicos, y muchos otros, decían y dicen que debe estar: hacer goles. Iban 23’ de juego. A los 41’ Carvajal evitó el doblete del que ya parece “nueve” de España.

"Una noche mágica, una tormenta perfecta"

Nada alteró el espíritu del primer período, porque esas cosas son difíciles de cambiar salvo por decisión propia y esta España no está en esas facetas de escatimar esfuerzos. Aunque salieron Ramos, Piqué y Busquets, sustituidos por Bartra, Nacho y Saúl; a pesar de que Morata se quedó en la caseta, suplido por el ardoroso Aspas, el equipo de Lopetegui mantuvo su altísimo nivel de calidad, exorbitante en medio campo, en el que emergió ahora no como conductor de David Silva, sino como percutor, faceta bien conocida en él. Fue una noche mágica, una tormenta perfecta la provocada por el líder del City en la Premier, que en cinco minutos se permitió el lujo de marcar el tercero y el cuarto de los goles de España, uno con la derecha, el otro, con la izquierda, ambos en terrenos del “ocho”. Iniesta, otro que felizmente ha vuelto como en sus mejores días, cerró la cuenta de un chutazo desde fuera del área a los 72’.

"Una goleada surgida desde el talento"

    
Más allá de la contundencia del resultado, coreado por una afición entregada, lo más excitante de la noche no ha sido la diferencia establecida con Costa Rica, sino cómo se ha producido: rotundamente, sin hacer ningún ruido, con suma brillantez y como si ninguno de los de Lopetegui rompiera un plato. Una goleada surgida desde el talento incontestado de un grupo sumamente prometedor y de la aplicación de todos y cada uno de sus miembros, embarcados desde ya en una aventura en la que no me atrevo a pensar. Por prudencia. Porque hay que ser muy cuidadosos con el optimismo como mandan las reglas. Porque me dicen que así tiene que ser.
Pero, yo me pregunto, ¿y por qué tan cautos después de constatar tanto fútbol?   

*************

Una España Mundial

Recital de Isco y goles de Jordi Alba, Morata, Silva (2) e Iniesta. Odriozola, otra vez sobresaliente. Kepa, inédito en su debut. El público lo pasó en grande.

España va bien. Extremadamente bien cabría decir si se atiende al gallinero federativo que la envuelve sin rozarla. Aceptemos, por enfriar el ataque de entusiasmo, que Costa Rica es selección en vías de desarrollo, que no menor, y que se veía privada de sus tres mejores futbolistas, pero reflejemos que quedó borrada del mapa en La Rosaleda por una Roja en versión sinfónica que acaba por desacreditar a cualquiera que se ponga por delante. Y eso que en amistosos de este calado suelen medirse la cuestión de Estado (de Costa Rica) contra la cuestión de ensayo (la de España).

El invicto Lopetegui ha sabido impulsarse en el viento de cola: Iniesta y Jordi Alba aparecen renacidos, en el Barça y aquí; Morata se palpa los galones, en el Chelsea y aquí; Isco es el arte de birlibirloque, en el Madrid y aquí. Y el resto se deja llevar por la marea. O se sube a ella vertiginosamente, como Odriozola, una aparición inesperada que le pone alas al equipo. Los números verdes de esta Roja favorecen cualquier integración.

El mérito del técnico es haber conseguido despertar el interés de todos en partidos así, con poco botín y en medio de la competición doméstica. Y es que España salió con los que pondría en el estreno del Mundial, menos De Gea y más Kepa, porque siempre conviene abrigar al debutante con un público tan grato como el de Málaga, que sólo lo estropeó con Piqué. El ataque furtivo de Costa Rica, que se quedó en nada, le quitó valor a la prueba del meta.

El subidón de Isco

El partido fue lo que quiso Isco, que partió en la izquierda dentro del 4-1-4-1 inicial y acabó absorbiéndolo todo: el juego, el liderazgo, el público, la atmósfera jubilosa. Costa Rica fue incapaz de romper ese encantamiento y eso que la ruleta y el caño con los que se presentó hacían pensar en que el ambiente le haría sobreactuar. No fue así. Cada adorno tuvo efectos prácticos: un falta que le paró Carvajal, un pase de gol que Morata desaprovechó... “Baila con el balón”, dice del malagueño el ariete. Un hachazo infame de Waston le sacó del partido a hombros.

Ayudó el gol tempranero de Jordi Alba, que a la segunda acertó a producir en la izquierda lo que Odriozola preparó en la derecha. Esos laterales carnívoros de España desarmaron la defensa de cinco, que otras veces resultó un jeroglífico.

Errores claros de Carvajal y de su defensa desataron la hemorragia. Morata aprovechó uno y Silva, pichichi de Lopetegui, los otros dos. El canario no se ha movido un milímetro desde que llegó a La Roja: aquí juega mejor que en ninguna otra parte. Injustamente, los focos, durante los tiempos en que la Selección no se ponía el sol, no apuntaron demasiado a él. Iniesta, otro de la edad de oro, cerró la cuenta.

El partido, pese a los cambios, no atardeció pronto. Aspas, que ya ha cumplido 30 años, no quiere dejar pasar su último tren. Y Saúl y Asensio también se apuntan a un viaje que puede ser de lujo.

JUGADOR DEBUTANTE SELECCIÓN Nº 779

NOMBRE: Kepa Arrizabalaga (Ath. Club) 

 

Jugador Selección nº 779 Nombre: KEPA Arrizabalaga  (Ath. Club) Debut 11/11/2017.

JUGADOR DEBUTANTE SELECCIÓN Nº 780

NOMBRE: Luis Alberto Romero (SS Lazio) 

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