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14.6.2015 – LIGA 2ªDiv. 2014/15 – ½ PLAYOFF VUELTA

PARTIDO OFICIAL Nº 3246

GERONA  1-4 REAL ZARAGOZA

Ficha de PartidoTemporada 2014/2015 | Jornada 2 
Fecha:  14/06/2015      Hora:  17:00 h  
Gerona
13    Isaac Becerra
4    LEJEUNE
6    Granell
7    Richy
9    Mata
11    Aday
14    Pablo
19    Felipe Sanchón
20    Jandro
23    David Juncà
29    Pere Pons
14
 
ÁRBITROS
 
Principal :    Arcediano Monescillo, Dámaso
Asistente :    Jiménez Moreno, Jaime
Asistente :    Hernández Ramos, Iván
4º Arbitro :    López López, Carlos
Real Zaragoza
13  Bono
 Mario Álvarez
 Cabrera
 Eldin
10  Willian
15  Pedro
17  Fernández
18  A.Dorca
21  Ruiz de Galarreta
26  Diego Rico
31  Jesús

ENTRENADOR

Pablo Machín Díez

SUSTITUCIONES

32  Sebas      
 David Juncà (45')
21  Sandaza      
 Felipe Sanchón (57')
28  Carles Mas      
 Richy (62')
GOLES
0-1    Willian (18')
0-2    Willian (34')
0-3    Cabrera (43')
0-4    Fernández (67')
1-4    Aday (73')
 
TARJETAS
David Juncà (33')     
Carles Mas (65')     
Aday (73')     
Pere Pons (89')     
Willian (25')     
Cabrera (44')     
Fernández (83')     
Bono (84')     

ESTADIO: Montilivi
 

 
Ciudad: Girona
Fecha: 14 de junio de 2015
 

ENTRENADOR

Ranko Popovic

SUSTITUCIONES

6  Basha      
 Ruiz de Galarreta (74')
5  Rubén González      
 Mario Álvarez (82')
23  Javi Álamo      
 Fernández (86')

 

Gerona 1-4 R.Zaragoza 

48% Posesión 52%
0 remates poste 1
6 remates a puerta 7
2 remates paradas 5
4 remates fuera 5
2 remates otros 2
4 tarjetas amarillas 4
0 tarjetas rojas 0
13 faltas recibidas 18
18 faltas cometidas 13
74 balones perdidos 68
47 balones recuperados 45
6 fueras de juego 4
0 penalties 1
15 intervenciones portero 33

 

El Real Zaragoza golea al Girona y está a un solo paso de Primera

Los de Popovic encontraron su mejor versión y pasaron por encima del rival.

El Real Zaragoza ha sido capaz de completar una machada histórica, venciendo en Montilivi por 1-4 a Las Palmas y remontando una eliminatoria que tenía prácticamente perdida. Pocos confiaban en que el Girona no fuese capaz de hacer valer el 0-3 de la ida, pero una vez más el fútbol ha demostrado que jamás hay que darse por vencido. 

Desde su entrada en el campo, los de Ranko Popovic evidenciaron mucha más intensidad que su rival y a los siete minutos Willian José a punto estuvo de conectar un gran centro de Pedro, que finalmente salió despejado por Becerra. Poco después, era el propio Pedro quien llegaba con peligro al área, merced a un gran centro de Cabrera que remató por encima del marco catalán. No se percató de que estaba solo y podía controlar.

El Girona no se encontraba y no era capaz de conectar tres pases seguidos con criterio. Solo un error de Galarreta en el centro permitió a Mata avanzar con claridad hacia el marco de Bono, pero un providencial Cabrera llegó en última instancia para cortar el balón y alejar el peligro. El Zaragoza respondió con un zapatazo raso de Willian desde la frontal que atajó Becerra y, poco después, Fernández era derribado en tres cuartos de campo por Richy. La falta la botó Pedro y Juncá cortó el balón con la mano. Penalti claro que se encargó de transformar por la escuadra Willian José. 0-1 a los 20 minutos de juego que permitía soñar.

En los siguientes minutos, el Zaragoza se vino aún más arriba y Cabrera tuvo en su cabeza el segundo gol. Sacó bajo palos la defensa catalana. El Girona caía una y otra vez en el fuera de juego y no encontraba la forma de crear huecos en la defensa blanquilla, mientras los de Popovic terminaban de hacerse con el control del partido. Una nueva falta de Juncá, con amonestación incluída, sería botada otra vez perfectamente por Pedro para que Willian José cabecera a las mallas. El 0-2 cayó como un jarro de agua fría a un Girona que no encontraba argumentos para hacer frente al empuje del Zaragoza, que lo intentó por medio de Eldin, quien chutó a portería egoístamente cuando tenía a dos compañeros mejor posicionados.


Al filo del descanso, en el minuto 43, el Real Zaragoza asestaba otro golpe mortal. Falta de Granell en las proximidades del área que bota un inspirado Pedro y Cabrera suelta un testarazo imposible para Becerra. Los balones parados eran una pesadilla para el Girona, que enfilaba el túnel de vestuarios sin creer lo que estaba pasando. En solo 45 minutos habían echado por tierra el gran resultado de la ida.

En el arranque de la segunda parte, los catalenes parecieron mejor posicionados sobre la cancha, con más intensidad y, sobre todo, más criterio con el balón. La primera acción peligrosa del Zaragoza no llegaría hasta el minuto 52, con una buena combinación de Pedro y Willian José, que no supo aprovechar en el área el brasileño. Pedro protagonizaría la siguiente con un chut desde el punto de penalti que atajó Becerra, antes de que Rico internara por banda izquierda para servir un balón al segundo palo a Fernández. El andaluz conectó un disparo que llegó a tocar Becerra y se acabó colando en la puerta. El Real Zaragoza había hecho lo que parecía imposible: estaba a menos de 25 minutos de confirmar la remontada.

El Girona roto, no comprendía lo que estaba sucediendo, necesitaba dos goles para pasar y se marchaba al ataque a la desesperada con el impulso de su afición, consciente de lo mal que lo estaban pasando. Primero Sandaza falló ante Bono, pero en la siguiente jugada Aday bajó un balón del cielo para superar al meta marroquí. A partir de ahí, el partido cambió. El Girona se vino arriba y el Zaragoza quedó tocado. Los nervios se trasladaron el equipo visitante, que veía peligrar el fantástico trabajo realizado hasta entonces. Los locales apretaron los dientes y Pere Pons perdonó en una situación inmejorable. El asedio del Girona era constante, pero los minutos pasaban en su contra.

La tensión era evidente en Montilivi. El Zaragoza se encerraba y aguantaba las embestidas locales. Llegaban las dudas a la defensa y el Girona era entonces mejor sobre el campo, gracias a esa inyección de ánimo. Antes de llegar a la conclusión, Bono caía tendido al suelo tras un choque con Vallejo y hacía temer lo peor. Popovic había hecho los tres cambios y la lesión del guardameta podía ser fatal. El marroquí consiguió recuperarse al tiempo que el tercer árbitro enseñaba los siete minutos de sufrimiento que aún restaban por delante.

En el descuento, el Zaragoza se hizo fuerte atrás y jugó con criterio arriba, dando balones al recién ingresado Álamo para que los aguantase y perdiera tiempo. El Girona lo intentó por todos los medios. Incluso Becerra subió a rematar la última falta en la frontal que acabó despejando Vallejo. En la contra, Basha chutó desde tres cuartos a puerta vacía pero el palo repelió el chut. No habría tiempo para más tensiones ni sufrimientos. El Real Zaragoza había protagonizado una machada histórica.



Girona FC: Becerra; Aday, Íñiguez, Richy (Carles Mas, min.62), Lejeune; Juncà (Sebas Coris, min.45), Pere Pons, Àlex Granell, Jandro; Felipe Sanchón (Fran Sandaza, min.57) y Mata.

Real Zaragoza: Bono; Fernández (Javi Álamo, min.84), Mario (Rubén, min.82), Cabrera, Vallejo; Rico, Dorca, Ruiz de Galarreta (Basha, min.75), Pedro; Eldin y Willian José.

Goles:
0 - 1, min.18, Willian José.
0 - 2, min.34, Willian José.
0 - 3, min.44, Leandro Cabrera.
0 - 4, min.67, Fernández.
1 - 4, min.73, Aday.

El milagro de Gerona

El Zaragoza, a un paso de Primera tras una insólita remontada que entra en su leyenda

No hay forma de explicar el sentimiento, esa locura de pasión que el Real Zaragoza suelta de vez en cuando para dejar al mundo boquiabierto, esa sinrazón que tiene tanto que ver con la idiosincrasia zaragozana, la fe, su orgullo. Ser zaragocista es diferente, sin duda, un mundo de contrastes. Hay que creer más allá de las leyes de la naturaleza y ser irreductible hasta con los que se disfrazan de amigos. Solo ellos, los primeros, entienden lo que sucedió ayer en Gerona. En el resto del planeta, por supuesto en la atónita y preocupada Gran Canaria, era difícil encontrar a alguien capaz de explicar, acaso creer, lo que ocurrió en Montilivi. Lo que pasó, maravillosa epopeya, se iguala a las grandes gestas de la historia propia, sin duda. Por esa forma disparatada de desarrollarse los acontecimientos, por esa remontada inaudita que puede marcar un antes y un después en la historia del club. Sí, ese partido fue algo más.

Había que mirar las ediciones digitales de los periódicos, sentir en la piel la admiración de las radios nacionales, que andaban aletargándose en la tarde hasta que el sonido de los goles se les coló en la tediosa sobremesa para atronar en las ondas, para anunciar la llegada del último fenómeno aragonés. Fue una de esas cosas que, no se sabe por qué, solo hace el Zaragoza. El suceso extraordinario dejó preciosas imágenes, entremezcladas entre gloria y llanto, aunque será el tiempo el que permita saborearlo en comparación. El equipo de Popovic se ha hecho un hueco en la historia asombrando a todos, venciéndose a sí mismo. Nunca había logrado una remontada de tal magnitud fuera de casa. Ya la tiene, para alardear y creer, para recordar y crecer. A la espera está una generación entera, perdida en los años malditos, malditos años. Son miles de niños preparados para que les den un motivo para pintarse de azul y blanco, el color del campeón.

Guarda el club aragonés en páginas de oro el ascenso a Primera División de 1936, con Los Alifantes, los primeros títulos de Los Magníficos, la goleada de los Zaraguayos al Madrid, la diana de Rubén Sosa al imponente Barcelona de Schuster, las noches de la Recopa, el 1-5 del Bernabéu, La Cartuja, Galletti tumbando a los Galácticos... Sin embargo, lo más parecido que ha hecho en su historia fue una remontada ante el Athletic en el viejo Torrero en abril de 1952. No fue cualquier cosa. Aquel equipo de Lezama, Venancio o Gaínza había endosado al Zaragoza esa temporada la goleada más humillante de su historia (10-1). De Bilbao volvió con un 3-0 en la ida que pareció el final de aquella Copa. No lo fue. En 66 minutos había hecho el 4-0 final.

Machada histórica en Montilivi: el Zaragoza remonta un 0-3 y pasa

El equipo de Popovic igualó la eliminatoria antes del descanso. El tanto de Aday (1-4) dio emoción al final. El Zaragoza luchará por un puesto en Primera con Las Palmas.

El Zaragoza se medirá en la final del playoff a Las Palmas (miércoles en La Romareda y el domingo, en el estadio Gran Canaria) tras un partido para olvidar del Girona, que vio como en sólo 45 minutos los aragoneses igualaban la eliminatoria con un 0-3. Los nervios volvieron a atenazar a los catalanes que dejaron escapar, una semana después, la opción de subir a Primera División.

Sin miedo en el cuerpo saltó el Zaragoza a Montilivi, conscientes de que nada podían perder ya y que sólo podían firmar un partido para la historia. Para ello necesitaban marcar relativamente pronto, y así sucedió: unas inocentes manos de Mata en una falta lateral, el verdadero talón de Aquiles del Girona, se convirtieron en el primer gol del partido. Un penalti que no desaprovechó Willian José, el héroe de los aragoneses, que fusiló a Becerra.

El Girona paró el golpe y gozó de algunas ocasiones, pero en ningún caso fue el equipo que ha ido dejando rivales atrás durante la Liga regular: sin frescura en las piernas y con los nervios en el cuerpo difícilmente podían plantar cara a un Zaragoza que empezaba a creer en el milagro. En el minuto 33 Willian José puso el 0-2 tras rematar una falta lateral, imposible para Becerra, y el Girona se hundió. Diez minutos después, en otra falta lateral y una jugada casi idéntica, Cabreraempataba la eliminatoria. El 0-3 aún daba el pase a los catalanes (pese a que se hubiera jugado una prórroga) pero los fantasmas del Lugo eran ya una realidad en Montilivi. Con el público callado y los jugadores abatidos se llegó al descanso.

La segunda parte arrancó en la misma tónica, quizás con un Zaragoza un poco más conservador pero consciente de que sólo necesitaba ya un gol para rubricar la machada. Y lo logró. Rico se internó por la izquierda, se fue de dos rivales con más fe que técnica y puso un balón de oro al segundo palo que José Manuel Fernández convirtió en el 0-4. La eliminatoria parecía decidida pero fue entonces cuando el Girona despertó.

Los nervios con los que habían jugado 70 minutos desaparecieron, la presión se disipó y los catalanes tuvieron las mejores ocasiones del partido. Aday puso el 1-4 a falta de 18 minutos para el final y el Girona bien pudo marcar uno más. La más clara la tuvo Pere Pons, uno de los mejores futbolistas de la temporada, que falló un gol cantado tras un contrataque de libro. Lucharon los catalanes hasta el pitido final, pero el milagro ya estaba hecho. Pasó el Zaragoza.

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