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 ESPAÑA

Partido 628

 CHILE

2-2  

1-1. M. 38. Soldado

 2-2. M.91. Navas

Amistoso

10-Septiembre-2013

Ginebra

Estadio de Ginebra

0-1. M. 5. Vargas

1-2. M. 44. Vargas

 

Ficha tecnica:

España: Valdés (Reina, m. 59); Arbeloa, Albiol, Sergio Ramos (Nacho, m. 59), Monreal; Javi García (Koke, m. 79); Pedro, Cazorla, Cesc (Navas, m. 46), Xavi (Iniesta, m. 46); y Soldado (Negredo, m. 65). No utilizados: Casillas, Jordi Alba, Mario Suárez y Villa.

Chile: Bravo; Medel, González, Jara; Isla, Díaz, Pizarro (Silva, m. 46), Mena; Vidal; Alexis Sánchez y Vargas (Beausejour, m. 85). No utilizados: Silva, Toselli, Garcés, Aránguiz, Gutiérrez, Mati Fernández, Rabello, Carmona y Henríquez.

Goles: 0-1. M. 5. Vargas. 1-1. M. 38. Soldado. 1-2. M. 44. Vargas. 2-2. M.91. Navas.

Árbitro: Adrien Jaccottet (Sui). Amonestó a Cesc, Cazorla y Vidal.

Estadio de Ginebra: 15.000 espectadores.

 

Navas salva el orgullo español

El equipo de Del Bosque, a remolque de una selección chilena muy combativa, logra un empate en el último suspiro

 

Un agónico gol de Navas cerró un partido que Chile le jugó al campeón del mundo a pecho descubierto. La selección española ganó más dinero que prestigio en Suiza, superada en gran parte del envite por un valiente equipo chileno, a quien nadie hubiera podido reprocharle su victoria ante el campeón del mundo, porque hizo méritos sobrados para irse con honores. La estrella en el pecho exige al campeón del mundo comportarse como tal y contra Chile, España no dio la talla. Perdió el balón, y sin el cuero, la esencia. Le faltó nervio al equipo de Del Bosque, y ante un equipo hipertenso le pasó factura.

Aguerrido, el conjunto de Jorge Sampaoli le puso al partido todo lo que requería, incluido buen toque. Chile fue mejor durante buena parte del cuerpo a cuerpo ante un equipo en prácticas, en el que llegó a debutar el joven Nacho. A España no le bastó el currículo y tuvo que tirar de casta para salvar los muebles.

Del Bosque hizo pruebas pensando en el fondo de armario por lo que viene, dos partidos en octubre en los que debe sellar el pasaporte al Mundial 2014, contra Bielorrusia y Georgia, en Mallorca y en Albacete. Más allá de darle minutos a Valdés, lo que dado el estado de forma del cancerbero catalán no puede considerarse una ligereza sino algo tremendamente justo, el técnico salmantino montó una defensa inusual, con Arbeloa de vuelta a la banda derecha tras el experimento de Koke en Finlandia, y dejó fuera a Alba en beneficio de Monreal. Ninguno estuvo a la altura, inoperantes en ataque, mal en defensa. Se echó de menos la llegada por banda y al cerrar, no les ayudaron mucho los centrales, Ramos y Albiol, como tampoco la figura de Javi García, superado siempre en el mediocentro. Jugó sin sostén el equipo, por mucha ayuda que trataron de darle a veces Fábregas y a veces Cazorla, que nunca se entendieron. Sin balón, Xavi estuvo incómodo, expuesto a la presión de Mena y Pizarro, Pedro corrió como pollo sin cabeza y, solo en punta, Soldado fue una isla abandonada.

A la Roja no le bastó
el currículo, mal en defensa y en ataque, superada muchas veces

Chile mordió a la Roja. A los cinco minutos, despistados los centrales, Ramos rompió la línea de fuera de juego y Vargas fusiló a Valdés. Llevaba el cancerbero del Barça 267 minutos, cuatro partidos y cinco minutos del quinto, sin encajar un gol, pero nada pudo hacer ante el remate del chileno. A partir de ahí, el sólido equipo chileno, valiente, no dio respiro. Lejos de arrinconarse y esperar, se fue a por los campeones del mundo, que tardaron en recuperarse del golpe. Valientes, mantuvieron un 4-3-3, con Alexis, Vidal y Vargas arriba, tan directos como intercomunicados, sin que los españoles supieran cómo echarles el guante.

Vidal, un pedazo de futbolista, llevó el tiempo del juego y si Chile no marcó antes el segundo gol fue porque Valdés se anticipó con tino, mediado el primer tiempo, a un centro de Islas que se apresuraba a rematar Sánchez. España corría y Chile tocaba, con el campo abierto, con profundidad, por dentro y por fuera, con dos laterales largos. Le encontró las vueltas a la zaga española, principalmente Jara a la espalda de Arbeloa, que sufrió un montón. El del Madrid, todo lo que ganó por anticipación lo perdió con el toque de balón, lo que llegó a desesperarle.

Desordenada, España no encontró el rumbo porque no dio tres pases seguidos. Cuando lo hizo, seguramente en la única jugada del primer tiempo, logró el empate que no se merecía. Un centro de Pedro lo remató Soldado, doblándole las manos a Claudio Bravo. Incluso, cosas que tiene el fútbol, pudo ponerse por delante con un excelente remate de Fábregas que repelió la escuadra. El gol cayó, por maduro, al otro lado, después de que Vargas, otra vez, se quedara solo ante Valdés tras sentar a Albiol. Nunca antes, en los 16 partidos disputados, el portero del Barça había encajado dos goles defendiendo la portería española. Al descanso se fue Chile con una bien ganada ventaja en el marcador.

Del Bosque le metió diente al ataque español con la salida de Iniesta y de Navas, primero, y de Negredo después. El equipo apretó arriba y apagó los fuegos atrás como buenamente pudo, con una defensa en la que acabó jugando Nacho junto a Albiol. El partido, roto, se convirtió en un ir y venir de arco a arco, porque la Roja se fue a por el empate. De perdidos al río, con más casta y orgullo que juego, fue a por un gol que salvara la honra. Lo firmó Navas, llegando como delantero centro a un pase de Pedro, al que había habilitado Negredo. El árbitro estaba a punto de pitar el final de un duelo que no le dio prestigio a la selección y que a Chile le sabrá a poco.

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