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Ebla: antigua ciudad que emerge del olvido

Ebla: antigua ciudad que emerge del olvido

Ebla: antigua ciudad que emerge del olvido

En el verano de 1962, Paolo Matthiae comenzó a explorar las llanuras del noroeste de Siria. Este joven arqueólogo italiano no estaba muy seguro de lo que encontraría, pues esa zona carecía de interés arqueológico en aquel entonces. Pero contra todo pronóstico, las excavaciones que inició dos años después en Tell Mardij (a 60 kilómetros [40 millas] al sur de Alepo) sacarían a la luz lo que para muchos entendidos constituye ‘el hallazgo arqueológico más importante del siglo XX’.

CIERTAS inscripciones antiguas atestiguaban la existencia de una ciudad llamada Ebla. Sin embargo, nadie sabía bajo cuál de los numerosos tells dispersos por el Oriente Medio podría encontrarse. (Un tell es una colina artificial formada por la superposición de ruinas.) En uno de esos textos se narraba la victoria del rey Sargón de Akkad sobre “Mari, Yarmuti y Ebla”. En otra inscripción, el monarca sumerio Gudea aludía a la valiosa madera que había recibido procedente de “las montañas de Ibla [Ebla]”. El nombre de Ebla también aparece en Karnak (Egipto), en una lista de antiguas urbes conquistadas por el faraón Tutmosis III. No sorprende, pues, el interés de los arqueólogos por hallar esta ciudad.

Finalmente, las continuas excavaciones dieron su fruto. En 1968 se desenterró parte de una estatua de un rey de Ebla, Ibbit-Lim, en la que aparecía una inscripción en lengua acadia. Esta explicaba que la estatua había sido dedicada a la diosa Istar, quien “resplandecía en Ebla”. Así es, los hallazgos arqueológicos estaban sacando a la luz “una nueva lengua, una nueva historia, una nueva cultura”.

Con todo, la prueba determinante de que la antigua ciudad de Ebla se localizaba en la actual Tell Mardij fueron unas tablillas de escritura cuneiforme —descubiertas entre 1974 y 1975—, en las que se mencionaba a Ebla en repetidas ocasiones. Las excavaciones también revelaron que la ciudad había vivido dos períodos. Tras una primera época de esplendor, fue conquistada y arrasada. Y pese a que más tarde fue reconstruida, con el tiempo volvió a caer en manos de sus enemigos y quedó relegada al olvido durante siglos.

Una ciudad con muchas historias

Las ciudades más antiguas se edificaron en llanuras aluviales —como la formada entre los ríos Tigris y Éufrates, por ejemplo—, que posibilitaban la agricultura intensiva. De hecho, los primeros centros urbanos mencionados en la Biblia se hallaban en el área de Mesopotamia (Génesis 10:10). Por el contrario, Ebla —cuyo nombre probablemente significa “roca blanca” en alusión al sustrato de piedra caliza sobre el que se erigía— estaba situada en una región alejada de los principales ríos. Es posible que en la elección del lugar tuviera mucho que ver dicho sustrato, pues garantizaba la presencia de reservas naturales de agua.

Como las precipitaciones eran escasas, la agricultura se limitaba al cultivo extensivo de cereales, vides y olivos. La zona también era apropiada para la cría de ganado, en particular de ovejas. Por otra parte, la situación estratégica de esta metrópoli —a medio camino entre la llanura de Mesopotamia y la costa mediterránea— favorecía el comercio de madera, piedras semipreciosas y metales. Así pues, Ebla era el centro neurálgico de una región de aproximadamente 200.000 habitantes, una décima parte de los cuales vivían en la capital.

Las ruinas de un gran palacio ilustran el esplendor de este período de la civilización eblaíta. Tan solo el pórtico de entrada tenía entre 12 y 15 metros [40 y 50 pies] de altura. A lo largo de los años, el palacio tuvo que ser ampliado para satisfacer las crecientes necesidades de un cuerpo administrativo cada vez más numeroso. Los funcionarios trabajaban bajo una compleja jerarquía, en la que el rey y su consorte contaban con la ayuda de “señores” y “ancianos”.

También se han desenterrado más de diecisiete mil piezas de arcilla, entre tablillas enteras y fragmentos. Se piensa que, en su origen, se trataba de unas cuatro mil tablillas, cuidadosamente colocadas en estanterías de madera. Estos textos nos dan una idea de la magnitud del imperio comercial eblaíta. Los símbolos reales de dos faraones revelan, por ejemplo, que la ciudad mantuvo tratos comerciales con Egipto. Aunque la mayoría de las tablillas fueron escritas en lenguaje cuneiforme sumerio, algunas están en eblaíta, una lengua semítica muy antigua que pudo ser descifrada gracias a estos textos. A los estudiosos de la cultura oriental les sorprendió mucho descubrir una lengua semítica de tanta antigüedad. Un detalle interesante es que algunas de tales tablillas contienen listas bilingües de vocabulario en sumerio y eblaíta. El libro Ebla: una nueva historia, una nueva cultura dice que forman en conjunto el “más antiguo Vocabulario conocido en la Historia”.

Ebla también fue una potencia militar. Así lo demuestran algunos mosaicos que se han desenterrado: en ellos se ve a soldados eblaítas ejecutando a sus enemigos o entregando cabezas cortadas. Con todo, el esplendor de esta civilización llegó a su fin cuando se cruzó en el camino de las incipientes potencias de Asiria y Babilonia. No resulta fácil saber con exactitud cuándo ocurrió, pero parece que Ebla fue atacada, en un primer momento, por Sargón I (diferente del Sargón mencionado en Isaías 20:1) y luego por su nieto Naram-Sin. Los restos arqueológicos indican que los enfrentamientos fueron violentos, y los ataques, feroces.

Pero, como ya se dijo antes, la ciudad resurgió de sus cenizas tiempo después, e incluso recobró cierta importancia en la zona. Fue reconstruida siguiendo un plan preciso que hacía resaltar su grandeza. En la ciudad baja había un área sagrada dedicada a la diosa Istar, quien para los babilonios era la diosa de la fertilidad. De hecho, es probable que hayamos oído hablar de la famosa Puerta de Istar que se desenterró en las ruinas de Babilonia. En Ebla también se ha encontrado una impresionante edificación donde se cree que se guardaban los leones consagrados a esa misma diosa. Todo lo dicho nos lleva a preguntarnos cómo era la religión de los habitantes de Ebla.

La religión de los eblaítas

Como en todo el antiguo Oriente, los eblaítas adoraban a un panteón de dioses, entre ellos a Baal, Hadad (un componente del nombre de algunos reyes sirios) y Dagan (1 Reyes 11:23;15:18; 2 Reyes 17:16). Los habitantes de Ebla no solo reverenciaban a todos sus dioses, sino que incluso honraban a los de otras naciones. Los hallazgos arqueológicos revelan que, especialmente en el segundo milenio antes de nuestra era, también divinizaban a los antepasados de los reyes.

No obstante, los eblaítas no confiaban ciegamente en sus dioses. Cuando reconstruyeron la ciudad, la protegieron con unas imponentes murallas dobles capaces de disuadir a cualquier enemigo. Tan solo el muro externo tenía un perímetro de tres kilómetros [2 millas]. Sus ruinas todavía se pueden ver en la actualidad.

Sin embargo, esta segunda Ebla también llegó a su fin. Es probable que fueran los hititas quienes, alrededor del año 1600 antes de nuestra era, asestaran el golpe final a lo que quedaba de esta gran potencia. Un antiguo poema dice que Ebla fue destruida “como una vasija de cerámica hecha añicos”. Poco a poco, su mera mención fue desapareciendo de las páginas de la historia. Solo reaparece brevemente en un documento escrito por los cruzados que se dirigían a Jerusalén en 1098, donde se describe el lugar en el que una vez se levantó Ebla como un remoto puesto de avanzada de nombre Mardij. Su recuerdo había quedado enterrado en la memoria del tiempo, y tuvo que esperar muchos siglos para emerger del olvido.

En el verano de 1962, Paolo Matthiae comenzó a explorar las llanuras del noroeste de Siria. Este joven arqueólogo italiano no estaba muy seguro de lo que encontraría, pues esa zona carecía de interés arqueológico en aquel entonces. Pero contra todo pronóstico, las excavaciones que inició dos años después en Tell Mardij (a 60 kilómetros [40 millas] al sur de Alepo) sacarían a la luz lo que para muchos entendidos constituye ‘el hallazgo arqueológico más importante del siglo XX’.

CIERTAS inscripciones antiguas atestiguaban la existencia de una ciudad llamada Ebla. Sin embargo, nadie sabía bajo cuál de los numerosos tells dispersos por el Oriente Medio podría encontrarse. (Un tell es una colina artificial formada por la superposición de ruinas.) En uno de esos textos se narraba la victoria del rey Sargón de Akkad sobre “Mari, Yarmuti y Ebla”. En otra inscripción, el monarca sumerio Gudea aludía a la valiosa madera que había recibido procedente de “las montañas de Ibla [Ebla]”. El nombre de Ebla también aparece en Karnak (Egipto), en una lista de antiguas urbes conquistadas por el faraón Tutmosis III. No sorprende, pues, el interés de los arqueólogos por hallar esta ciudad.

Finalmente, las continuas excavaciones dieron su fruto. En 1968 se desenterró parte de una estatua de un rey de Ebla, Ibbit-Lim, en la que aparecía una inscripción en lengua acadia. Esta explicaba que la estatua había sido dedicada a la diosa Istar, quien “resplandecía en Ebla”. Así es, los hallazgos arqueológicos estaban sacando a la luz “una nueva lengua, una nueva historia, una nueva cultura”.

Con todo, la prueba determinante de que la antigua ciudad de Ebla se localizaba en la actual Tell Mardij fueron unas tablillas de escritura cuneiforme —descubiertas entre 1974 y 1975—, en las que se mencionaba a Ebla en repetidas ocasiones. Las excavaciones también revelaron que la ciudad había vivido dos períodos. Tras una primera época de esplendor, fue conquistada y arrasada. Y pese a que más tarde fue reconstruida, con el tiempo volvió a caer en manos de sus enemigos y quedó relegada al olvido durante siglos.

Una ciudad con muchas historias

Las ciudades más antiguas se edificaron en llanuras aluviales —como la formada entre los ríos Tigris y Éufrates, por ejemplo—, que posibilitaban la agricultura intensiva. De hecho, los primeros centros urbanos mencionados en la Biblia se hallaban en el área de Mesopotamia (Génesis 10:10). Por el contrario, Ebla —cuyo nombre probablemente significa “roca blanca” en alusión al sustrato de piedra caliza sobre el que se erigía— estaba situada en una región alejada de los principales ríos. Es posible que en la elección del lugar tuviera mucho que ver dicho sustrato, pues garantizaba la presencia de reservas naturales de agua.

Como las precipitaciones eran escasas, la agricultura se limitaba al cultivo extensivo de cereales, vides y olivos. La zona también era apropiada para la cría de ganado, en particular de ovejas. Por otra parte, la situación estratégica de esta metrópoli —a medio camino entre la llanura de Mesopotamia y la costa mediterránea— favorecía el comercio de madera, piedras semipreciosas y metales. Así pues, Ebla era el centro neurálgico de una región de aproximadamente 200.000 habitantes, una décima parte de los cuales vivían en la capital.

Las ruinas de un gran palacio ilustran el esplendor de este período de la civilización eblaíta. Tan solo el pórtico de entrada tenía entre 12 y 15 metros [40 y 50 pies] de altura. A lo largo de los años, el palacio tuvo que ser ampliado para satisfacer las crecientes necesidades de un cuerpo administrativo cada vez más numeroso. Los funcionarios trabajaban bajo una compleja jerarquía, en la que el rey y su consorte contaban con la ayuda de “señores” y “ancianos”.

También se han desenterrado más de diecisiete mil piezas de arcilla, entre tablillas enteras y fragmentos. Se piensa que, en su origen, se trataba de unas cuatro mil tablillas, cuidadosamente colocadas en estanterías de madera. Estos textos nos dan una idea de la magnitud del imperio comercial eblaíta. Los símbolos reales de dos faraones revelan, por ejemplo, que la ciudad mantuvo tratos comerciales con Egipto. Aunque la mayoría de las tablillas fueron escritas en lenguaje cuneiforme sumerio, algunas están en eblaíta, una lengua semítica muy antigua que pudo ser descifrada gracias a estos textos. A los estudiosos de la cultura oriental les sorprendió mucho descubrir una lengua semítica de tanta antigüedad. Un detalle interesante es que algunas de tales tablillas contienen listas bilingües de vocabulario en sumerio y eblaíta. El libro Ebla: una nueva historia, una nueva cultura dice que forman en conjunto el “más antiguo Vocabulario conocido en la Historia”.

Ebla también fue una potencia militar. Así lo demuestran algunos mosaicos que se han desenterrado: en ellos se ve a soldados eblaítas ejecutando a sus enemigos o entregando cabezas cortadas. Con todo, el esplendor de esta civilización llegó a su fin cuando se cruzó en el camino de las incipientes potencias de Asiria y Babilonia. No resulta fácil saber con exactitud cuándo ocurrió, pero parece que Ebla fue atacada, en un primer momento, por Sargón I (diferente del Sargón mencionado en Isaías 20:1) y luego por su nieto Naram-Sin. Los restos arqueológicos indican que los enfrentamientos fueron violentos, y los ataques, feroces.

Pero, como ya se dijo antes, la ciudad resurgió de sus cenizas tiempo después, e incluso recobró cierta importancia en la zona. Fue reconstruida siguiendo un plan preciso que hacía resaltar su grandeza. En la ciudad baja había un área sagrada dedicada a la diosa Istar, quien para los babilonios era la diosa de la fertilidad. De hecho, es probable que hayamos oído hablar de la famosa Puerta de Istar que se desenterró en las ruinas de Babilonia. En Ebla también se ha encontrado una impresionante edificación donde se cree que se guardaban los leones consagrados a esa misma diosa. Todo lo dicho nos lleva a preguntarnos cómo era la religión de los habitantes de Ebla.

La religión de los eblaítas

Como en todo el antiguo Oriente, los eblaítas adoraban a un panteón de dioses, entre ellos a Baal, Hadad (un componente del nombre de algunos reyes sirios) y Dagan (1 Reyes 11:23;15:18; 2 Reyes 17:16). Los habitantes de Ebla no solo reverenciaban a todos sus dioses, sino que incluso honraban a los de otras naciones. Los hallazgos arqueológicos revelan que, especialmente en el segundo milenio antes de nuestra era, también divinizaban a los antepasados de los reyes.

No obstante, los eblaítas no confiaban ciegamente en sus dioses. Cuando reconstruyeron la ciudad, la protegieron con unas imponentes murallas dobles capaces de disuadir a cualquier enemigo. Tan solo el muro externo tenía un perímetro de tres kilómetros [2 millas]. Sus ruinas todavía se pueden ver en la actualidad.

Sin embargo, esta segunda Ebla también llegó a su fin. Es probable que fueran los hititas quienes, alrededor del año 1600 antes de nuestra era, asestaran el golpe final a lo que quedaba de esta gran potencia. Un antiguo poema dice que Ebla fue destruida “como una vasija de cerámica hecha añicos”. Poco a poco, su mera mención fue desapareciendo de las páginas de la historia. Solo reaparece brevemente en un documento escrito por los cruzados que se dirigían a Jerusalén en 1098, donde se describe el lugar en el que una vez se levantó Ebla como un remoto puesto de avanzada de nombre Mardij. Su recuerdo había quedado enterrado en la memoria del tiempo, y tuvo que esperar muchos siglos para emerger del olvido.

Ebla y la Biblia

Un artículo publicado en 1976 en la revista Biblical Archeologist despertó la curiosidad de los investigadores bíblicos. El traductor de las tablillas eblaítas planteó la posibilidad de que, además de otros datos, estos textos citaran nombres de personas y lugares mencionados siglos después en la Biblia. Parece ser que algunos eruditos fueron un poco más allá de lo que en realidad decía el artículo, pues comenzaron a escribir que en Ebla se habían encontrado pruebas arqueológicas que confirmaban la veracidad del relato de Génesis.* El jesuita Mitchell Dahood llegó a decir que las tablillas de arcilla de Ebla “arrojan luz sobre los pasajes oscuros de la Biblia”. Entre otras cosas sostenía que dichas tablillas podían aclarar “la cuestión de la antigüedad del nombre del Dios de Israel”.

En la actualidad se están examinando estos textos con más objetividad. En vista de que tanto el hebreo como el eblaíta son lenguas semíticas, no se puede descartar la posibilidad de que algunos nombres de lugares o personas puedan parecerse, o incluso ser idénticos, a los que aparecen en la Biblia. Sin embargo, esto no quiere decir que aludan a los mismos lugares o personajes. Todavía queda por ver si los descubrimientos de Ebla de veras tendrán repercusión en las investigaciones de los eruditos bíblicos. En lo concerniente al nombre divino, el escritor del artículo antes mencionado negó haber declarado alguna vez que los textos eblaítas nombraran a “Yavé”. Hay quienes opinan que el signo cuneiforme que se interpreta como ja se refiere a una de las numerosas deidades del panteón eblaíta. Otros especialistas, por su parte, sostienen que no es más que un signo gramatical. En cualquier caso, está claro que no alude al único Dios verdadero, Jehová (Deuteronomio 4:35; Isaías 45:5).

[Nota]

Para más información sobre cómo la arqueología corrobora el relato bíblico, véase el capítulo 4 del libro La Biblia... ¿la Palabra de Dios, o palabra del hombre?, editado por los testigos de Jehová.

Enlace:

http://cdli.ucla.edu/

http://cdli.ucla.edu/collections/syria/idlib_en.html@section=3.html

http://www.sedin.org/propesp/Mardikh-TELL.htm

http://web.archive.org/web/20071231130750/http://155.210.60.15/HAnt/POA/ebla.html

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=51362

http://www.webislam.com/noticias/44490-nombres_de_profetas_aparecen_en_las_tablas_de_ebla_1500_anos_mas_antiguas_que_la.html

Copa del Rey 2016-17 2ª Ronda

Copa del Rey 2016-17 2ª Ronda

Ficha de PartidoTemporada 2016/2017 | Jornada 2 
Fecha:  08/09/2016      Hora:  19:00 h  
Huesca
13    Queco Piña
2    Amador
6    Jesus
8    Melero
11    Boris
12    Franck Yves
15    Akapo
17    Vadillo
20    Rajko
21    Iñigo
26    Grant
10
 
ÁRBITROS
 
Principal :    Ais Reig, Saul
Asistente :    Chinchilla Ortega, Sergio
Asistente :    Saenen Alvarez, Marcos Daniel
4º Arbitro :    Escriche Guzmán, Sergio
Gerona
 Rene
 Mari
 Garcia
 Ramalho
 Alcala
10  Eloi
14  Alcaraz
19  Felipe
20  Coris
21  Sandaza
23  Cámara

ENTRENADOR

Albacete Anquela, Juan Antonio

SUSTITUCIONES

7  David      
 Vadillo (65')
14  Samuel      
 Grant (75')
10  Camacho      
 Melero (88')
GOLES
1-0    David (85')
 
TARJETAS
Akapo (49')     
Eloi (30')     
Samuele (83')     

ESTADIO: Estadio El Alcoraz
 

 
Ciudad: Huesca
Fecha: 08 de septiembre de 2016
 
 ACTA DEL PARTIDO

ENTRENADOR

Machin Diez, Pablo Javier

SUSTITUCIONES

24  Borja      
 Felipe (68')
12  Samuele      
 Cámara (68')
17  MIGUEL ANGEL      
 Coris (80')

 

Jornada 2
 
 
 
 Mirandés 2   2  Elche 
 
 06/09/2016 - 19:00 h.Árbitro: Prieto Iglesias, Eduardo 
 
 Lugo 1   2  Tenerife 
 
 06/09/2016 - 20:00 h.Árbitro: Areces Franco, Victor 
 
 Almería 0   2  Rayo Vallecano 
 
 06/09/2016 - 22:00 h.Árbitro: Arcediano Monescillo, Dámaso 
 
 Tudelano 1   0  Sanluqueño 
 
 07/09/2016 - 17:00 h.Árbitro: Herrero Arenas, Óscar 
 
 Albacete 2   0  Arenas Club 
 
 07/09/2016 - 17:00 h.Árbitro: Campos Salinas, Juan Antonio 
 
 Caudal Deportivo 1   0  Lleida 
 
 07/09/2016 - 17:45 h.Árbitro: Lopez Parra, Alvaro 
 
 Gimnàstic 1   0  Numancia 
 
 07/09/2016 - 19:00 h.Árbitro: Sagues Oscoz, Gorka 
 
 Formentera 2   2  La Hoya Lorca 
 
 07/09/2016 - 19:30 h.Árbitro: Montes Garcia-Navas, Jeronimo 
 
 Cádiz 1   1  Levante 
 
 07/09/2016 - 20:00 h.Árbitro: Alberola Rojas, Javier 
 
 Guijuelo 1   0  Sestao River 
 
 07/09/2016 - 20:15 h.Árbitro: Sanchez Laso, Carlos 
 
 Leonesa 3   1  Calahorra 
 
 07/09/2016 - 20:30 h.Árbitro: Espasandín Cores, Sergio 
 
 Real Racing 2   1  Llagostera 
 
 07/09/2016 - 20:30 h.Árbitro: Roman Roman, Fernando 
 
 Barakaldo 3   3  Amorebieta 
 
 07/09/2016 - 20:30 h.Árbitro: Leo Ollo, Julio Fermin 
 
 Racing Ferrol 0   0  Cirbonero 
 
 07/09/2016 - 20:30 h.Árbitro: Alonso Prendes, Alvaro 
 
 Toledo 4   0  Alcoyano 
 
 07/09/2016 - 20:30 h.Árbitro: Santos Pargaña, Antonio 
 
 Cornellà 3   1  Extremadura 
 
 07/09/2016 - 20:45 h.Árbitro: Gonzalez Gonzalez, Ivan 
 
 Cartagena 1   1  Hércules 
 
 07/09/2016 - 21:30 h.Árbitro: Montero De Lerma, Luis Miguel 
 
 Real Zaragoza 1   2  Real Valladolid 
 
 07/09/2016 - 22:00 h.Árbitro: Arias Lopez, Francisco Manuel 
 
 Mallorca 1   0  Reus 
 
 07/09/2016 - 22:00 h.Árbitro: Pulido Santana, Juan Luis 
 
 Huesca 1   0  Girona 
 
 08/09/2016 - 19:00 h.Árbitro: Ais Reig, Saul 
 
 UCAM Murcia 4   3  Real Oviedo 
 
 08/09/2016 - 20:00 h.Árbitro: Cuadra Fernandez, Guillermo 
 
 Alcorcón 1   0  Getafe 
 
 08/09/2016 - 22:00 h.Árbitro: Valdes Aller, Jorge 
 

Real Zaragoza 2016/17 15ª incorporación (jugador nº 722)

Real Zaragoza 2016/17 15ª incorporación (jugador nº 722)

DATOS DEL JUGADOR
Posición principal :
Defensa central
Nombre en país de origen:Pedro Alejandro Zalaya Galardón
Fecha de nacimiento:29/04/1998
Lugar de nacimiento:Zaragoza  España
Edad:18
Nacionalidad:España  España
Posición:Defensa - Defensa central
Pie:izquierdo
Club actual:Real Zaragoza Juvenil AReal Zaragoza Juvenil A
Fichado:01/07/2014
Contrato hasta:30.06.2016

Real Zaragoza 2016/17 14ª incorporación (jugador nº 721)

Real Zaragoza 2016/17 14ª incorporación (jugador nº 721)

DATOS DEL JUGADOR
Posición en detalle
Posición principal :
Lateral izquierdo
Nombre en país de origen:Daniel Lasure Briz
Fecha de nacimiento:27/02/1994
Lugar de nacimiento:Zaragoza  España
Edad:22
Altura:0,01 m
Nacionalidad:España  España
Posición:Defensa - Lateral izquierdo
Pie:izquierdo
Club actual:Real Zaragoza BReal Zaragoza B
Fichado:01/07/2013
Contrato hasta:30.06.2017

Real Zaragoza 2016/17 13ª incorporación (jugador nº 720)

Real Zaragoza 2016/17 13ª incorporación (jugador nº 720)

Ficha Técnica del jugador

Nombre completoJorge Marcos Pombo Escobar
Club
Cedido en
Edad22
Fecha de nacimiento29 agosto 1994
Nación
 
España
Altura (cm)178
Peso (Kg)74

Real Zaragoza 2016/17 13ª incorporación (jugador nº 719)

Real Zaragoza 2016/17 13ª incorporación (jugador nº 719)

 

Ratón
Datos personales
Nombre completoÁlvaro López Ratón
NacimientoO Carballiño, Ourense, Galicia
29 de enero de 1993(23 años)
PaísEspaña
Nacionalidad(es)Flag of Spain.svg Española
Altura1,92 m (6 ft 4 in)
Peso75 kg (165 lb)
Carrera
DeporteFútbol
Debut deportivo2013
(Algeciras C. F.)
ClubBandera de España Real Zaragoza
LigaSegunda División de España
PosiciónGuardameta
Dorsal(es)30
 
Trayectoria
  • Arroyo C. P. (2012-13)
  • Algeciras C. F. (2013)
  • Real Betis "B" (2013-14)
  • C. F. Villanovense (2014-15)
  • Deportivo Aragón (2015-16)
  • Real Zaragoza (2016-Act.)

 

Clubes

ClubPaísAño
Arroyo C. P.Flag of Spain.svg España2012-2013
Algeciras C. F.Flag of Spain.svg España2013
Real Betis "B"Flag of Spain.svg España2013-2014
C. F. VillanovenseFlag of Spain.svg España2014-2015
Deportivo AragónFlag of Spain.svg España2015-2016
Real ZaragozaFlag of Spain.svg España2016-Presente

7.9.2016 – COPA DEL REY 2016/17 – 2ª RONDA 1/64

7.9.2016 – COPA DEL REY 2016/17 – 2ª RONDA 1/64

7.9.2016 – Copa del Rey. 2015/16 – 1/64 de final

PARTIDO OFICIAL Nº 3295

 REAL ZARAGOZA 1-2 REAL VALLADOLID

Ficha de PartidoTemporada 2016/2017 | Jornada 2 
Fecha:  07/09/2016      Hora:  22:00 h  
Real Zaragoza
2    Rodriguez
6    Wilk
10    Ros
11    Garcia
15    Bagnack
18    Muñoz
20    Alex
23    Stefan Razvan
26    Pombo
30    Lopez
35    Lasure
12
 
ÁRBITROS
 
Principal :    Arias Lopez, Francisco Manuel
Asistente :    Lamsfus Bartolome, Francisco
Asistente :    Vaquero Agama, Mateo N
4º Arbitro :    Pardeiro Puente, Jose Alberto
Real Valladolid
 Pau
 Garcia
10  Sergio Marcos
11  Guzman
16  Sanchez
20  Guitián
21  Michel
22  Echeberria
24  Alex Perez
26  Zambrano
47  De Tomas

ENTRENADOR

Milla Aspas, Luis

SUSTITUCIONES

5  Moran      
 Bagnack (63’)
29  Zalaya      
 Pombo (63’)
27  Buencasa      
 Lasure (79’)
GOLES
0-1    Michel (5’)
0-2    Bagnack (32’)
1-2    Stefan Razvan (69’)
 
TARJETAS
  

ESTADIO: La Romareda
 

 
Ciudad: Zaragoza
Fecha: 07 de septiembre de 2016
 
 ACTA DEL PARTIDO

ENTRENADOR

Herrera Lorenzo, Francisco

SUSTITUCIONES

8  Andre Filipe      
 Michel (62’)
28  Salvador      
 Guzman (73’)
6  Luciano Damian      
 De Tomas (81’)

 

 

Ficha técnica:

Real Zaragoza: Ratón, Fran, Wilk, Javi Ros, Edu García, Bagnack (Zalaya, min. 63), Juan Muñoz, Barrera, Popa, Pombo (Erik Morán, min. 63) y Lasure (Buenacasa, min. 79).

Real Valladolid: Pau Torres, Ángel, Sergio Marcos, Guzmán (Iban Salvador, min. 72), Luismi, Guitián, Míchel (André Leao, min. 61), Markel, Álex Pérez, Zambrano y De Tomás (Balbi, min. 81).

Goles: 0-1, Míchel (min. 6); 0-2, Bagnack, en propia meta (min. 33); Popa (min. 69).

Árbitro: Francisco Manuel Arias López (comité territorial cántabro). No hubo amonestados por parte de ninguno de los dos equipos.

 

Incidencias: 10.525 espectadores en La Romareda.

  

Una Copa de regalo

El Real Zaragoza cae eliminado por sus propios errores, frente a un Valladolid mejor asentado en el campo.

El Real Zaragoza se despidió ayer de la Copa del Rey al caer derrotado por el Valladolid (1-2) en La Romareda. Fue un estreno y una despedida que deja un sabor amargo, aunque todos miran a la liga más que a un torneo que siempre ha gustado por aquí. Luis Milla y Paco Herrera, entrenadores del Real Zaragoza y Valladolid, respectivamente, lo dejaron claro en la víspera del partido. El encuentro de la Copa les iba a servir para comprobar lo que pueden aportar los jugadores que, en un principio, ocupan un puesto en el banquillo.

Y así diseñaron sus alineaciones, apartadas de las que han competido en la liga en el inicio de la competición. Los dos técnicos, sin embargo, avisaron que no iban a tirar la Copa, por muchos cambios que se produjeran en el equipo, porque confían en la calidad de sus jugadores y en sus posibilidades para afrontar un torneo que, en cualquier caso, está en segundo lugar para ambos conjuntos.

Le salió mejor al técnico visitante que se encontró de cara para el minuto cinco con un gol tras un fallo terrible de uno de los debutantes, Bagnack, que dejó el balón franco para Míchel, que no tuvo mayores problemas para llevarlo a la red. A partir de ahí, el Valladolid se hizo dueño del balón y del juego ante un Real Zaragoza que no encontró ni el ritmo ni el tono adecuado para hacer frente a un rival entonado que incluso tuvo mas ocasiones en las primera mitad. Un tiro de De Tomás, un cabezazo de Guitián al larguero... Y el segundo gol del equipo visitante que dejó roto el partido y que tuvo como protagonista, de nuevo a Bagnack, que marcó en propia puerta tras una bonita jugada llevada a cabo por Guzmán y Sergio Marcos. No tuvo su mejor estreno el joven defensa, que se vio animado, tras el error en el primer tanto, por la grada.



En el bando local, mientras tanto, las imprecisiones se sucedían, los nervios aparecieron y la afición solo se animó con algunas pinceladas de Edu García, debutante también. Poco más dieron de sí los primeros 45 minutos, en los que los seguidores zaragocistas trataron con cariño a los jugadores menos habituales dadas las circunstancias del encuentro. 
Tras el descanso, con 0-2 en el marcador, el partido se reanudó con las mismas características: control del balón del Valladolid y un quiero y no puedo del Real Zaragoza. Todo cambió, sin embargo, con las ganas de ofrecer algo más por parte del conjunto blanquillo, que no se rindió y buscó con más corazón que cabeza el gol que le metiera en el partido. Y llegó, tarde pero llegó. Un córner lanzado por Javi Ros lo remató de forma impecable Popa y la grada revivió después de muchos minutos apagada ante la ineficacia de sus jugadores.

Volvieron los ánimos y el equipo se creyó que era posible remontar el resultado ante un rival que solo intentó dormir el encuentro, dejar pasar los minutos para seguir en la competición. Los arreones finales no sirvieron al Real Zaragoza para nada más y la Copa se despide de La Romareda, con regalos incluidos para el conjunto rival.

Llega la hora de la liga la competición en la que está puesta toda la esperanza para salir del infierno de la Segunda División. El encuentro de ayer sirvió de prueba para muchos de los nuevos jugadores que han llegado en esta campaña. Luis Milla seguro que ha tomado buena nota de la actuación de sus hombres menos protagonistas en los encuentros del torneo regular, de quienes tienen que aportar la ayuda necesaria en la liga, larga y espesa, de Segunda División.
La próxima cita, el sábado, puede servir para dar un golpe de autoridad ante un rival que es otro de los grandes favoritos al ascenso, el Levante. Es el momento.

 

Bagnack y el Valladolid hunden al Zaragoza

Cuarta eliminación consecutiva del equipo aragonés a la primera de cambio.

El Valladolid ganó sin discusión el duelo de suplentes de La Romareda y continúa adelante en la Copa del Rey a la espera de nuevos desafíos. El equipo de Paco Herrera, con la inestimable colaboración de Bagnack, resolvió el partido en la primera parte y nunca se vio exigido del todo por un Zaragoza que sufrió su cuarta eliminación consecutiva a la primera de cambio. Quién lo diría, pero el Real Zaragoza, el de los seis títulos de Copa en su palmarés, no tiene el menor interés por este torneo mientras continúe en Segunda División. O para decirlo de otra forma, su segunda unidad no da ni para afrontar un par de rondas.

El Zaragoza se disparó en un pie nada más empezar. El debutante Bagnack hizo una de las suyas en el inicio de una jugada en la divisoria del campo y su frivolidad acabó en una cabalgada de Míchel Herrero y en un remate cruzado y certero ante la salida de Ratón. El 0-1 aturdió por completo al equipo aragonés, que vivió momentos de desconcierto en su área por varias cesiones —bombas de mecha corta, las llamaba Mondragón— a la derecha de Ratón, cuando el portero del Zaragoza es zurdo cerrado.

El Valladolid, con nuevas y claras ocasiones de Míchel, de De Tomás y, sobre todo, del silbado Guitián (su cabezazo se estrelló en el larguero), jugó a placer durante la primera media hora, un periodo en el que el Zaragoza sólo alzó la voz una vez en un gran disparo de Edu García desde fuera del área, y resolvió el partido y la eliminatoria en el minuto 32 al aprovecharse de un desgraciado gol en propia puerta de Bagnack. En verdad, el debut del central camerunés con la camiseta del Real Zaragoza tardará años en olvidarse en La Romareda, porque fue sencillamente catastrófico: regaló el primer gol y se marcó el segundo en su portería. Y todo ello en una franja de 26 minutos.

El 0-2, decíamos, sentenció la eliminatoria, pero el Valladolid, lejos de contentarse, siguió presionando muy arriba y percutiendo una y otra vez sobre la portería de Ratón como si el hambre de sus reservas, muy superiores a los del Zaragoza, no tuviera límites.

La segunda parte fue durante muchos minutos un quiero y no puedo del Zaragoza, que tuvo, quizá, un punto más de ambición y de interés que en la primera mitad, pero toda su potencia de fuego se quedó en un remate de chilena de Juan Muñoz.

Milla movió el banquillo casi por compromiso dando entrada a Zalaya, el sexto debutante, y a Erik Morán y el Zaragoza, agitado por Edu García, su mejor futbolista en esta noche de eliminación copera, se encontró a veinte minutos del final con un gol que le abrió al menos formalmente un escenario inesperado. Un nuevo tanto le hubiera metido en la prórroga, pero Paco Herrera redujo riesgos, cambió a defensa de cinco y blindó su portería para dejar pasar el tiempo hasta el pitido final. No eran necesarias tantas precauciones, porque el Zaragoza no estaba para ningún alarde.

Real Señorío de Molina

Real Señorío de Molina

El Real Señorío de Molina fue un señorío jurisdiccional medieval en España establecido en torno a la villa de Molina de Aragón, en la actual provincia de Guadalajara. Fue fundado como señorío independiente entre los reinos de Castilla y de Aragón por Manrique Pérez de Lara. Desde 1321 el título de señor de Molina quedó ligado los de rey de Castilla, primero, y rey de España, después. Mantuvo el fuero casi invariado desde su fundación hasta su abolición en 1813 y tuvo una división administrativa similar a la de las comunidades de villa y tierra.

 

División administrativa

Mapa de las sexmas del Señorío de Molina.

El Señorío de Molina, al igual que las otras comunidades de villa y tierra de la Extremadura castellana, estaba estructurada en torno a una villa principal, en este caso Molina, rodeada por las tierras que se dividían en sexmas, cuatro en este caso en lugar de las seis más habituales. Estas sexmas eran la del Campo, la del Pedregal, la del Sabinar y la de la Sierra. A su vez, cada sexma se dividía en unas veinteveintenas, que correspondían a cada una de las aldeas de la sexma y sus tierras, que a su vez se dividían cada una en unos cinco quiñones con el fin de repartir las tierras de cada pueblo.

Sexma del Campo

La sexma del Campo es la más septentrional y más extensa, abarcando los valles altos del Mesa y delPiedra y la paramera nororiental de Molina.

Algar de Mesa, Amayas, Anchuela del Campo, Campillo de Dueñas, Chilluentes, Cillas, Concha, Cubillejo de la Sierra, Cubillejo del Sitio, Embid, Establés, Fuentelsaz, Hinojosa, Labros, Milmarcos, Mochales, Pardos,Rueda de la Sierra, Tartanedo, Torrubia, Tortuera, Villel de Mesa y La Yunta.

Sexma del Pedregal

La sexma del Pedregal se sitúa al este de Molina en torno al camino que llevaba a Teruel y Valencia.

Aldehuela, Anchuela del Pedregal, Anquela del Pedregal, Castellar de la Muela, Castilnuevo, Chera, El Pobo de Dueñas, Hombrados, Morenilla, Novella, Otilla, El Pedregal, Pradilla, Prados Redondos, Setiles, Tordellego, Tordelpalo, Tordesilos,Torrecuadrada de Molina y Torremochuela.

Sexma del Sabinar

La sexma del Sabinar se sitúa al oeste de Molina y comprende sobre todo los cursos del río Arandilla y del medio y bajo Gallo.

Aragoncillo, Baños de Tajo, Buenafuente del Sistal, Canales de Molina, Castellote, Cobeta, Corduente, Cuevas Labradas, Cuevas Minadas,Escalera, Fuembellida, Herrería, Lebrancón, Luzón, Olmeda de Cobeta, Rillo de Gallo, Selas, Taravilla, Teroleja, Torete, Torrecilla del Pinar,Torremocha del Pinar, Valhermoso, Valsalobre, Ventosa y Villar de Cobeta.

Sexma de la Sierra

La sexma de la Sierra es la más meridional y comprende los pueblos que se sitúan en la orilla oriental del Alto Tajo, frontera natural con el común de villa y tierras de Cuenca, y en la sierra de Molina.

Adobes, Alcoroches, Alustante, Checa, Chequilla, Megina, Motos, Orea, Peralejos de las Truchas, Pinilla de Molina, Piqueras, Terzaga, Terzaguilla,Traíd y Villanueva de las Tres Fuentes.

Historia

Con la conquista cristiana de la península Ibérica se establece en la zona de frontera con las taifas andalusíes, las Extremaduras aragonesa ycastellana, un nuevo régimen administrativo basado en los fueros y en las comunidades de aldeas del Reino de Aragón y comunidades de villa y tierra del Reino de Castilla. La taifa de Molina fue conquistada en 1129 por Alfonso I de Aragón, pero la repoblación corrió a cargo del Reino de Castilla, lo que provocó las disputas de ambas coronas por el territorio molinés. Manrique Pérez de Lara, conde y señor de Lara, con influencia ante ambos reyes, hizo de mediador en la concordia de Carrión de 1137, donde Castilla devolvió a Aragón las plazas de Calatayud y Daroca, y donde se consiguió que todas las tierras de Molina fueran declaradas solariegas y que ambos soberanos le aceptasen como señor de Molina y de Mesa, naciendo así en 1138 el señorío de Molina, independiente de ambas Coronas durante más de siglo y medio, y recibiendo un fuero propio.

En 1293 falleció Blanca Alfonso de Molina, hermana de la reina María de Molina, quien dispuso en su testamento otorgado el 10 de mayo de 1293, que el señorío lo heredara el rey Sancho IV «lo que se traduce en la transmisión del señorío de Molina a los reyes Sancho y María».2 Desde 1295, tras la muerte de Sancho IV, María de Molina se convirtió, hasta la mayoría de edad de su hijo Fernando IV de Castilla, en su tutora. Tras la muerte del rey Fernando IV en 1312, María de Molina volvió a desempeñar el cargo de tutora del rey, en la persona de su nieto Alfonso XI de Castilla, que alcanzó la mayoría de edad en 1325, cuatro años después de la muerte de su abuela, el cual heredaría también el señorío de Molina, que quedó vinculado desde ese momento a la Corona de Castilla.

Pedro I heredó en 1350, como rey de Castilla, el señorío de Molina tras la muerte de su padre, Alfonso XI. Durante su vida se ve involucrado en una nueva guerra con el rey Pedro IV de Aragón, la conocida comoguerra de los Dos Pedros, en la que el señorío de Molina se encuentra profundamente inmerso. Con la muerte de Pedro I en 1369 de manos de su hermanastro Enrique de Trastámara, futuro rey de Castilla, éste le entrega el señorío de Molina al monje francés y capitán de las Compañías Blancas, Bertrand du Guesclin, en forma de ducado como agradecimiento a su colaboración. La Villa y el Señorío no aceptaron a Duguesclin como su señor y se entregaron a Pedro IV de Aragón, al que reconocieron como señor de Molina. Desde entonces, en su homenaje la villa de Molina substituyó el apellido de los Caballeros por el de Aragón y llamó como este reino a la torre más alta de su fortaleza. Con la Paz de Almazán de 1375 el señorío es devuelto al rey de Castilla y el título de señor de Molina quedaría desde entonces vinculado al de rey de Castilla, primero, y al de Rey de España, después.

La importancia estratégica militar del señorío y de Molina de Aragón durante los siglos XIV y XV, como zona fronteriza, continuó siendo clave en tanto en cuanto se sucedían las batallas entre las coronas de Castilla y de Aragón. Aun así, el Señorío de Molina mantuvo inalterados sus fueros.

En 1465, Enrique IV de Castilla quiso entregar el Real Señorío de Molina a su valido Beltrán de la Cueva. Los molineses se levantan en armas contra de la Cueva y vencen a sus tropas en la acción de Rueda, lo que haría que el Rey y su valido desistiesen de la empresa y el Señorío de Molina pudiera mantener su fuero.

La unión de las Coronas de Castilla y de Aragón produjo una estabilidad en el señorío en lo referente a las batallas militares, y genera un ricocomercio lanar y merced a su situación fronteriza y de paso aduanero entre Aragón y Castilla. Sería durante la época del reinado de los llamadosReyes Católicos cuando se produce una mayor entrada de capital al señorío lo que hace crecer económica y urbanísticamente a Molina de Aragón.

En la década de los años 1630 vuelve a convertirse en centro de batallas durante la Guerra de los Treinta Años y, sobre todo, en 1641 cuandoFelipe IV y el Conde-Duque de Olivares reúnen a las Cortes y a los ejércitos en Molina para preparar la marcha a Cataluña con el fin de apaciguar su sublevación.

Entre 1704 y 1710, durante la Guerra de Sucesión española, el Real Señorío de Molina se mantuvo fiel a Felipe V de Borbón y fue campo de batalla entre los Austrias, apoyados por Aragón, y los Borbones, apoyados por Castilla. Molina fue ocupada por las tropas austracistas en 1706 y recuperadas ese mismo año por las borbónicas de Juan de Nassau. Estas batallas y las epidemias de peste que asolaron la península Ibérica durante el siglo XVIII dieron lugar a que el Real Señorío de Molina comenzase una decadencia económica y demográfica. Aun así siguió manteniendo sus fueros pese al proceso de deseñorialización desde finales de siglo hasta que fue incluido en la intendencia de Cuenca, primero, y en la de Guadalajara, desde 1802, aunque durante la guerra de la Independencia se constituyó en Molina una Junta Superior y en la Constitución española de 1812 se citara como una entidad regional más.3 En 1813 se constituye la que llamarían Diputación Provincial de Guadalajara con Molina, germen de la actual provincia de Guadalajara creada en [1833, donde se integra el señorío de Molina, produciéndose así su disolución y abolición definitiva de su fuero.4

Señores de Molina

Escudo de la Casa de Manrique de Lara.

El primer Señor de Molina fue Manrique de Lara que consigue el fuero independiente de los reinos deCastilla y de Aragón tras mediar entre ellos por la disputa de aquel territorio. El título fue heredándose de padres a hijos, que fueron emparentándose con la alta nobleza de la época hasta que cayó en manos de Alfonso XI, nieto de María de Molina y bisnieto de Blanca de Molina, últimas señoras independientes de Molina, momento en el que quedaría ligado a los títulos primero de rey de Castilla y después de rey de España.5

I. Manrique Pérez de Lara6 ( fallecido el 9 de julio de 1164). Fundador del señorío (1138-1164)II. Pedro Manrique de Lara (1164-1202)7III. Gonzalo Pérez de Lara (1212-1239)8IV. Mafalda González de Lara y su esposo, el infante Alfonso de Molina,9 hijo de Alfonso IX de León. (1239-1272)V. Blanca Alfonso de Molina, y Alfonso Fernández "el Niño", hijo ilegítimo de Alfonso X el Sabio (1262-1293)10VI. Sancho IV y María de Molina, reina consorte de Castilla (1293-1321)

Desde entonces el título de señor de Molina quedó vinculado al reino de Castilla.10

VII. Alfonso XI de Castilla, (1321-1350)VIII. Pedro I de Castilla, (1350-1369)

El título de señor de Molina pasó a ser del rey de Aragón

IX. Pedro IV de Aragón; (1369-1375)

Desde este momento el título de Señor de Molina queda definitivamente ligado al de rey de Castilla.

X. Enrique II de Castilla, (1375-1379)XI. Juan I de Castilla, (1379-1390)XII. Enrique III de Castilla (1390-1406)XIII. Juan II de Castilla (1406-1454)XIV. Enrique IV de Castilla (1454-1474)XV. Isabel I de Castilla (1474-1504)XVI. Juana I de Castilla (1504-1516)

Desde este momento el título de Señor de Molina queda ligado al de Rey de España.

XVII. Carlos I de Austria, rey de España (1516-1556)XVIII. Felipe II de Austria (1556-1598)XIX. Felipe III de Austria (1598-1621)XX. Felipe IV de Austria (1621-1665)XXI. Carlos II de Austria (1665-1700)XXII. Felipe V de Borbón (1700-1746)XXIII. Fernando VI de Borbón (1746-1759)XXIV. Carlos III de Borbón (1759-1788)XXV. Carlos IV de Borbón (1788-1808)XXVI. Fernando VII de Borbón (1808-1833)XXVII. Isabel II de Borbón (1833-1868)XXVIII. Amadeo I de Saboya (1871-1873)XXIX. Alfonso XII de Borbón (1875-1886)XXX. Alfonso XIII de Borbón (1886-1931)XXXI. Juan Carlos I de Borbón (1975-2014)XXXII. Felipe VI de Borbón (2014-)