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21.5.2011 - LIGA 1ªDiv. 2010/11 - JORNADA Nº 38

Partido Nº 1910 del R.ZARAGOZA  en 1ª Div.

 LEVANTE 1-2 REAL ZARAGOZA   

Levante

1-2 

Real Zaragoza

3

remates

19

2

remates a portería

9

0

remates poste

1

0

remates fuera

3

2

asistencias

16

10

llegadas al área

37

0

fueras de juego

7

358

pases totales

466

55

balones recuperados

68

84

balones perdidos

77

19

faltas cometidas

17

43%

posesión

57%

 

 

LEVANTE 1 - REAL ZARAGOZA 2

Gabi se convierte en el nuevo héroe zaragocista

El capitán madrileño ha sido el autor de los dos goles que le dan la permanencia al Real Zaragoza. Hubo casi tantos hinchas zaragocistas como del Levante en el Ciudad de Valencia.

Gabi se convierte en el nuevo héroe zaragocista. El capitán madrileño ha sido el autor de los dos goles que le dan la permanencia al Real Zaragoza. Hubo casi tantos hinchas zaragocistas como del Levante en el Ciudad de Valencia.

El Real Zaragoza seguirá en la Liga BBVA un año más. Esta noche también dependía de sí mismo, como hace tres años en Mallorca, pero esta vez no falló. Necesitaba ganar y ganó. Gabi, el gran capitán, pasará a la historia zaragocista por haber firmado la permanencia tras una dura temporada.

A los cinco minutos de partido un gol de Valencia en Riazor colocaba al Deportivo en los puestos de descenso, pero los zaragocistas sabían que lograr la permanencia así no valía. Lo intentaban una y otra vez. Mientras tanto, Toni Doblas no se separaba de la radio y era el encargado de transmitir a sus compañeros los resultados del resto de partidos.

Aguirre pidió a los suyos disparar, disparar y disparar, sin importar quién ni desde dónde. En la primera mitad lanzaron el balón once veces entre los tres palos, por un intento del Levante. Solo entró uno, un lanzamiento de falta, de Gabi, desde el borde del área en el minuto 38. Con algo más de tranquilidad, los jugadores siguieron luchando arriba y no permitieron que el Levante se hiciera con el control del juego.

También hubo tiempo para las protestas, ya que Fernández Borbalán anuló dos goles al Zaragoza antes del descanso, ambos por fuera de juego, y no pitó un penalti sobre Diogo a la media hora del partido.

Tras el descanso, y por el bien de los corazones de los aficionados, el Zaragoza buscó ampliar distancias en el marcador. A mitad del segundo tiempo, de nuevo Gabi, desde la frontal tras un pase de Braulio, desató la alegría del banquillo. Por un momento el Ciudad de Valencia, con casi tantos aficionados aragoneses como levantinistas, parecía La Romareda.

Los visitantes dominaron el encuentro en todo momento y solo con la entrada de Wellington Silva y de Rafa Jordá pusieron en algún apuro a Leo Franco. Stuani fue el encargado de dar emoción a los últimos diez minutos de la temporada marcando en el minuto 80. Pero el marcador no volvió a cambiar y ambos equipos se verán de nuevo las caras la próxima temporada en la mejor categoría del fútbol español.

El mejor de los locales fue Munúa, que detuvo todos los intentos zaragocistas de incluido un disparo imposible de Braulio, que despejó sobre la línea de gol.

Era uno de los partidos más importantes de los últimos años y la afición lo sabía, no se podían volver a Segunda tan poco tiempo después; por eso alrededor de 11.000 hinchas zaragocistas se han desplazado al Ciudad de Valencia para animar a su equipo. Entre todos ellos había un invitado especial, Alberto Zapater. El ex jugador, que nunca ha ocultado su cariño por el equipo, seguro que habría preferido estar en el césped ayudando a "los suyos", que en la grada sufriendo.

Levante: Munúa, Javi Venta, Héctor Rodas, Ballesteros (Robusté, m.72), Cerra; Pallardó, Xavi Torres, Jefferson Montero, Xisco Muñoz (Jorda, m.61); Rubén (Wellington Silva, m.56) y Stuani.

 

Zaragoza: Leo Franco, Diogo, Jarosik, Da Silva, Paredes; Gabi, Ponzio, Boutahar (Jorge López, m.65), Ander (Nico Bertolo, m.72); Lafita y Uche (Braulio, m.56).

 

Goles: 0-1, m.39 Gabi. 0-2, m.73 Gabi. 1-2, m.80 Stuani.

 

Árbitro: Fernández Borbalán (C. Andaluz). Amonestó por el Levante a Munúa, Xavi Torres, Pallardó, Robusté y Stuani, y por el Zaragoza a Gabi, Diogo, Paredes y Braulio.

 

Incidencias:partido correspondiente a la jornada 38 de Primera División disputado en el estadio ''Ciutat de Valencia'' ante 19.102 espectadores.

 

 

Compromiso ante las carencias

La plantilla del Real Zaragoza ha superado con éxito una temporada agónica y repleta de obstáculos de todo tipo. Su lealtad al escudo y su fuerza como grupo se han elevado como virtudes por encima de sus diversas limitaciones futbolísticas. Esencial el papel de Aguirre.

El Real Zaragoza lanzó el suspiró al aire. Alivio, felicidad y sudor, signos inequívocos de una plantilla que ha cruzado una temporada tortuosa en todos los sentidos, desde el futbolístico al extradeportivo. La salvación, la continuidad en Primera División, es el justo premio a unos futbolistas que se han apoyado en la bandera del esfuerzo y el compromiso. Su poder ha sido la fuerza del colectivo, un grupo unido y confiado, creyente como nada ni nadie. Nunca ha bajado los brazos y ahora saborea la recompensa. Solo desde esa perspectiva puede explicarse la permanencia de un equipo donde han primado los valores grupales por encima del individuo. En ese sentido, las limitaciones de calado futbolístico han sido tan palpables como la longitud del sufrimiento. Hasta la última gota de sacrificio y hasta el último día.

Ni Antonio Prieto ni Pedro Herrera ni tampoco Agapito Iglesias consolidaron en verano una plantilla completa, versátil y sin deficiencias. Tampoco esta vez. A las carencias de talento, hubo que añadir las grietas estructurales: la ausencia de un delantero depredador, de un lateral derecho sin las fisuras de Diogo, de un centrocampista de vuelo creativo, de zurdos? La plantilla nació con limitaciones evidentes y cayó en manos de Gay. Junto a Nayim, el técnico madrileño fue incapaz de repetir su buena artesanía del final de la temporada pasada. Le faltaron mimbres, pero también acierto. El tiempo ha revelado que Gay no optimizó ni rendimientos individuales ni colectivos. Desaprovechó ciertos recursos, como Boutahar, aunque el holandés llegó con un importante déficit físico y competitivo, y resbaló en la gestión humana del vestuario. Entre la plantilla, surgieron dudas sobre el mensaje y aquello, y una pírrica victoria en once partidos, lo desalojó del puesto. Aterrizó Aguirre, y, con el mexicano, el Real Zaragoza resucitó progresivamente.

Y llegó Aguirre

Varias son las características del equipo edificado por Aguirre. En sí mismo, el Zaragoza es un reflejo de la personalidad de su entrenador: esforzado, agresivo, contundente, sobrio y buen conocedor de sus limitaciones. El Zaragoza ha jugado a lo único que podía jugar. La ausencia de gol ha gobernado los biorritmos del equipo. Ha sido durante toda la temporada su punto de infección. El mérito de Aguirre lo subraya su capacidad para transformar las deficiencias, como el oasis de talento o la precaria intimidación ofensiva del equipo, en un catálogo de virtudes: un colectivo solidario, compacto, intenso, presionante y bien alicatado en lo táctico, al que de modo muy discontinuo también se le ha apreciado cierta querencia por la pelota. Aguirre mejoró el nivel defensivo y, desde eso, el equipo elevó su solvencia competitiva.

Un cuartel de gladiadiores

El Zaragoza ha funcionado como uncuartel de gladiadores. Nadie como Leo Ponzio ha personificado mejor la naturaleza del equipo. Corajudo, tenso, incansable, gregario y desorbitado en lo físico, el argentino ha sido el sostén futbolístico y espiritual. Nunca había brillado tanto y con semejante regularidad en el Zaragoza desde su llegada con apenas 21 años. Aguirre lo ha explotado en su demarcación innata, como barredora entre la defensa y los medios, y le ha acercado a su fútbol perfecto. Su pericia para exprimir los rendimientos individuales al máximo ha constituido otra de las cualidades del técnico. Al fin y al cabo, en eso consiste ser un entrenador valioso: extraer del futbolista su mejor nivel. Aguirre lo ha conseguido con un buen puñado de hombres. Jarosik y Contini -hasta su lesión- recuperaron la versión de la pasada temporada de la mano del mexicano después de un primer tercio de campaña a un inquietante nivel. Boutahar y Lanzaro se han descubierto como algo más que meros recursos accesorios. Bertolo ganó constancia con Aguirre. Gabi también ha encontrado su fútbol más notable con el mexicano?

La plantilla ha respondido durante el año con una elogiable honradez y profesionalidad. Aguirre ha gestionado un grupo continuamente expuesto a la tormenta. No ha sido sencillo, ni para entrenador ni jugadores, cruzar una temporada salpicada de sobresaltos de todo tipo: amagos de venta del club, denuncias, juzgados, rumores de desmantelamiento del equipo en invierno? «La sabrosísima verbena» que bautizó Aguirre. Y por supuesto, los impagos. Pese a todo, los futbolistas siempre contestaron en el campo con lealtad al escudo, compromiso y una actitud irreprochable salvo en muy escasas ocasiones. Su capacidad de aislamiento ha sido encomiable. Al Zaragoza le han faltado muchas cosas como equipo. Pero, entre ellas, no ha figurado el corazón.

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