20100626142730-esp-chi.jpg

 

 

 

    

CHILE

Partido Nº 577

 

ESPAÑA

1-2

 47’ 

1-2 Gol Millar

 

 Amistoso

 – 25 Junio 2010 –

 Estadio – Loftus Versfeld - Pretoria

 23’ 

0-1 Gol David Villa

 37’ 

0-2 Gol Iniesta

 

 

 

Chile

1

 

2

España

  1

Bravo

  3

Ponce

  4

Isla

  17

Medel

  18

Jara

  8

Vidal

  10

Valdivia

  13

Estrada

  7

Sanchez

  11

Gonzalez

  15

Beausejour

 

  1

Iker Casillas

  3

Piqué

  5

Puyol

  11

Capdevila

  15

Sergio Ramos

  6

Iniesta

  8

Xavi

  14

Xabi Alonso

  16

Busquets

  7

David Villa

  9

Fernando Torres

 

CAMBIOS

46’

Gonzalez por Millar

46’

Valdivia por Paredes

65’

Sanchez por Orellana

 

54’

Fernando Torres por Cesc

73’

Xabi Alonso por Javi Martínez

 

ENTRENADORES

Marcelo Bielsa

 

Vicente del Bosque

 

GOLES

 47’ 

1-2 Gol Millar

 

 23’ 

0-1 Gol David Villa

 37’ 

0-2 Gol Iniesta

 

TARJETAS

14’ 

Medel Tarj. A

19’ 

Ponce Tarj. A

20’ 

Estrada Tarj. A

37’ 

Estrada Doble A

 

 

 

OTROS DATOS DE INTERÉS

Mundial

Estadio: Loftus Versfeld

25/06/2010 20:30

Arbitro: Marco Rodríguez

Cuarto Arbitro: Subkhiddin M. Salleh

Jueces de Línea:Alberto Morin , Jose Luis Camargo

 

 

 

Chile (CHI)

Estadísticas

España (ESP)

9

Disparos

9

4

Remates a puerta

3

1

Goles

2

21

Faltas cometidas

13

13

Faltas recibidas

20

3

Saques de esquina

4

10

Tiros libres ejecutados (al arco)

19

0 / 0

Lanzamientos penales (Goles/Remates)

0 / 0

3

Fueras de juego

1

0

Goles en propia meta

0

2

Tarjetas amarillas

0

1

Segunda tarjeta amarilla y tarjeta roja

0

0

Tarjetas rojas

0

27

Tiempo real de juego

39

42%

Posesión del balón

58%

 

 

PRECEDENTES

 

Fecha y Lugar

Partido

Resultado

TC

19/11/2008 Villarreal

España - Chile

3 - 0

A

08/09/1993 Alicante

España - Chile

2 - 0

A

05/07/1981 Santiago de Chile

Chile - España

1 - 1

A

17/07/1960 Santiago de Chile

Chile - España

1 - 4

A

14/07/1960 Santiago de Chile

Chile - España

0 - 4

A

12/07/1953 Santiago de Chile

Chile - España

1 - 2

A

29/06/1950 Río de Janeiro

España - Chile

2 - 0

M

 

Jugados

Ganados

Empatados

Perdidos

G.F.

G.C.

7

6

1

0

18

3

 

España aguanta una tortura

La selección jugará el martes contra Portugal los octavos de final tras un ejercicio de sufrimiento ante el rival más incómodo posible.- Chile es un equipo de autor, pura obra del estilo Bielsa

Pretoria - 25/06/2010

 

El partido, comentado por Jordi Quixano, Diego Torres (Sudáfrica), Eduardo Rodrigálvarez y Rocío Montes (Chile)

Una noche en vilo dejó a la selección española en los octavos de final tras un partido torturador, un desvelo constante para el campeón de Europa. No se encuentra España, ni la de Viena ni la de hace una estación , y Chile confirmó todas las sospechas. En tiempos de zozobra no es el mejor rival posible, es un sacamuelas, un equipo que te deja en los huesos. Para el conjunto de Del Bosque fue un tormento, un encuentro áspero, tensado hasta la extenuación, con las virtudes que se le suponen al equipo laminadas por los celadores chilenos, a destajo en todos los rincones. A España le costó coger aire, dar continuidad al juego. No tuvo hilo y, esta vez, las circunstancias le auparon hasta el reto del martes ante Portugal. Allí llegará tras un martirio que no esperaba. Una lección: ya sabe que en este juego no todo son alfombras, que los Mundiales son un planeta aparte y lo que se ve por el retrovisor no cuenta.

Chile es un equipo de autor, con el guión de Marcelo Bielsa, un ajedrecista del fútbol. Un técnico tan apasionado como sus jugadores, que parecen vietnamitas, ocupan los espacios como titanes, a la orden, tal que mosqueteros, siempre de forma gremial. No dejan un trozo de moqueta libre. No hay equipo de Bielsa que dé carrete al rival. El argentino concibe el campo como un tablero, cada pieza en su sitio. Desde la pizarra, Chile es impecable, pero le falta lo que distingue a la aristocracia del fútbol. El oficio es una cosa, el talento no se entrena, llega concebido desde la cuna y en Chile abundan admirables subalternos.

A falta de ingenio, la liturgia chilena fue un engorro para España, desnaturalizada por el campo de minas sembrado por su adversario. El equipo de Del Bosque no encontraba salidas, cada chileno le discutía la pelota, cada chileno apretaba las correas a su presa. Xavi, encadenado por Estrada; Iniesta, rehén de Vidal; y Fernando Torres víctima de sí mismo, desnortado, aún paciente de un menisco extirpado. Chile lograba que a cada instante fuera subastada la pelota. El partido requería el martillo, el de Piqué, Puyol, Alonso y Busquets, sostenes desde el arranque de España, incapaz de dar una puntada hasta que Bravo entregó la cuchara.

Villa tiene una costumbre: marca goles. Estos carpantas del gol no necesitan un partido a favor, con ellos el gol va por su cuenta. Bien lo sabe este asturiano salido de los socavones de carbón de Tuilla. Ante tipos como Villa, cualquier desliz es una condena, máxime si el borrón del rival es considerable. Bravo, el meta de la Real Sociedad, capitán chileno, ya curtido, se saltó el manual. A un pase largo de Xabi Alonso a Torres, muy lejos del área, inclinado a la orilla izquierda, respondió el portero con una precipitada salida. Y aún peor, con un despeje hacia el interior del campo. Un disparate mayúsculo, una ganga para Villa, por mucho que éste estuviera a varias lunas de la portería. Para gente como él, el gol nunca está lejos. Su zurdazo dio comba a la pelota, que embocó en la red desnuda.

Aliviada por Bravo, España tuvo un respiro. En lo anímico, no en lo físico, exigida hasta la extenuación por Chile, que juega con herraduras en las botas, con los tacos bien afilados, un equipo de mucha lija. Golpe a golpe desgasta, intimida y suspende el juego las veces que haga falta. Estrada, el escolta de Xavi, bien pudo ser expulsado mucho antes, como Ponce, que dio una cuchillada a Torres desde el suelo. El encuentro era un suplicio para el grupo de Del Bosque, hasta que por una vez cogió el hilo. Una trenza entre Iniesta, Torres, de nuevo Iniesta y luego Villa derivó en un tanto del azulgrana. Por el camino, Estrada atropelló sin voluntad alguna a Torres. Disculpado en la dureza, una levedad le exilió del partido. Así son los árbitros, de imprevisible rasero.

Ni con todo de cara fue capaz España de coger vuelo, el mal trago se perpetuó toda la noche. La mayor virtud de este equipo es el destino de la pelota, pero Chile fue interruptor constante. Xavi e Iniesta no lograban tener peso en el juego, no había contemplaciones. La selección jugaba atormentada, sin un patrón. Y mucho más desde el tanto de Millar, un remate dislocado por la rodilla de Piqué. A la cara de Bielsa no hay rendición posible, ese voluntarismo castrense que inculca es innegociable, nadie está eximido. Desteñida España, Del Bosque metió tralla con Javi Martínez, relevo de Alonso, cazado en el tobillo izquierdo en el primer acto. Convaleciente Torres, el seleccionador buscó el gol de Cesc, el único centrocampista de la plantilla que tiene vocación de ariete. Pero el encuentro se anestesió definitivamente con una mirada entre unos y otros al marcador de Suiza. El empate sin goles entre helvéticos y hondureños clasificaba a los dos. Un tanto de Suiza y otro de España hubiera hecho descarrilar al grupo de Bielsa. Por ello hubo paz en los últimos minutos, ni un rasguño. Por fin resopló la selección española, rumbo a Ciudad el Cabo para tomar el pulso a Cristiano Ronaldo. El calvario de la primera fase, superado. Enderezado el rumbo tras la penitencia por el batacazo ante Suiza, es hora de que España vuelva a ser España.

CHILE 1 - ESPAÑA 2

Chile: Bravo, Medel, Ponce, Jara, Vidal, Isla, Estrada, Beausejour, Alexis Sánchez (Orellana, m.65), Valdivia (Paredes, m.46) y Mark González (Millar, m.46).

España: Iker Casillas, Sergio Ramos, Piqué, Puyol, Capdevila, Busquets, Xabi Alonso (Javi Martínez, m.73), Iniesta, Xavi, Villa y Torres (Cesc, m.55).

Goles: 0-1, M.24: Villa. 0-2, M.37: Iniesta. 1-2, M.47: Millar.

Árbitro: Marco Rodríguez (MEX). Expulsó a Estrada en el minuto 37 por hacer una falta sin balón a Torres. Amonestó a Medel (m.15), Ponce (m.19), Estrada (m.21)

Incidencias: Partido disputado en el estadio Loftus Versfeld de Pretoria ante 41.958 espectadores.

 

VILLA DESCORAZONÓ A CHILE E INIESTA SENTENCIÓ

España resuelve el pase en su peor partido

  • · El partido recordó que un Mundial es un camino tortuoso en el que se sufre de principio a fin · Acabamos con la satisfacción del primer puesto, pero también con muchas preguntas por resolver

España resolvió su partido más difícil y alcanzó la victoria en su actuación menos brillante. Chile se portó como un toro bravo y los jugadores de Vicente Del Bosque tuvieron que templarlo antes de ejecutar la suerte suprema del gol. Tal vez cuando menos lo merecía España, el 1-0 de Villa fue un oasis en medio del desierto. Hasta entonces, Chile dominaba, ahogaba y planteaba dificultades que España ni sabía ni podía solucionar. Sin la posesión del balón, todo se fiaba a alguna acción aislada... al contragolpe. Desde luego, una situación totalmente alejada de la filosofía de la selección.

El gol de Villa descorazonó a los chilenos. No lo esperaban. Entonces, con Iniesta al frente de las operaciones y Busquets de guardaespaldas, España encontró el balón y el oxígeno. Tras un robo, llegó el 2-0 y el descanso.

Lo que menos se esperaban jugadores como Xavi es que fueran a estar veinte minutos sin oler el cuero. Y así fue

La segunda parte comenzó con susto. Chile, con fortuna, acortó distancias, pero no hubo temblor de piernas. La Roja (La Azul esta vez) masticó el balón. Del Bosque dio entrada a Cesc para asegurar la posesión. Chile se desinfló, España controló y se acabó la historia.

Si algo demostró el encuentro, es que el Mundial es un camino tortuoso en el que se sufre del primer al último partido. Ante Suiza, un accidente. Frente a Honduras, la falta de puntería. Y contra Chile, la falta de balón. Lo que menos se esperaban jugadores como Xavi es que fueran a estar veinte minutos sin oler el cuero. Y así fue. El primer tramo del encuentro fue un discurso chileno basado en la presión, la búsqueda de espacios y la posesión de la pelota. La única virtud de España en esos minutos fue no caer en la descomposición.

Es cierto que Chile tiene un problema. A veces juega con exceso de pasión. Amaga pero no da. En esas circunstancias discurría el partido cuando apareció la magia de Villa. Al meta Bravo le entró el pánico cuando vio correr a Torres con uno de sus defensas, midiendo su velocidad como lo hizo con Lahm el día de la final de la Eurocopa. Bravo quiso salir a apagar un incendio y lo que hizo fue avivarlo porque su atolondrado despeje le cayó a Villa que metió el balón por el ojo de una aguja.

En la segunda parte, los chicos de Bielsa bajaron la guardia, al tiempo que España mantenía el cuero gracias, entre otras cosas, a la entrada de Cesc

Respiró España. Chile acusó el golpe. De tener el balón, pasaron a correr detrás de él y a dar patadas. En el momento justo, llegó el gol de Iniesta, tras un robo excelente. En la misma acción, fue expulsado Estrada y aquello aclaró el panorama. Los chilenos jugaban al límite en todo. Dando cera, también.

La segunda parte debería haber sido cómoda. Lo fue a ratos. De entrada, la fortuna fue esquiva porque Chile marcó de rebote. En algún momento, los chicos de Bielsa tenían que bajar la guardia. Lo fueron haciendo al tiempo que España mantenía el cuero gracias, entre otras cosas, a la entrada de Cesc. Pero tener el balón y no hacer daño sirve de algo relativamente. Al menos, el rival no lo disfruta, pero se echó de menos frescura en ataque para cerrar el duelo.

España, en el tramo final, volvió a dar muestras de debilidad física y, por ende, técnica. La falta de frescura provocó un juego irregular, basado casi siempre en que a Villa se le ocurriera algo.

Así que nos fuimos al vestuario con la satisfacción del primer puesto pero también con muchas preguntas sin resolver. ¿Por qué no hay chispa en ataque? ¿Por qué el balón no circula a la velocidad de siempre? ¿Por qué Xavi no entra en juego? ¿Por qué Torres apenas crea peligro? ¿Por qué nos arrebata el balón un rival, en teoría, inferior? ¿Por qué, teniendo el balón, no hacemos mucho daño? Ojalá contra Portugal lleguen las respuestas.

Comentarios  Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.