16.5.2009 - LIGA 2ªDiv. 2008/09 - JORNADA Nº 37

 

 

 

 

 MURCIA 0-0 S.D. HUESCA

 

Murcia

0

 

 

0

Huesca

 

  25

Elía

  4

Ochoa

  14

Mejía

  16

Peña

  22

De Coz

  2

Movilla

  5

Bruno

  9

De Lucas

  10

Aquino

  17

Núñez

  21

Despotovic

 

 

  1

Edu

  2

Robert

  6

Rigo

  20

Corona

  3

L. Helguera

  5

Chechu Dorado

  10

Camacho

  12

José

  22

Sastre

  9

Roberto

  17

Rubén

 

 

CAMBIOS

 

58'

Aquino por Capdevila

72'

Núñez por Gallardo

78'

De Lucas por Sikora

 

 

36'

Roberto por Vara

60'

José por Jokin

80'

Camacho por Jonan García

 

 

ENTRENADORES

 

José Miguel Campos

 

 

Antonio Calderón

 

 

TARJETAS

 

25' 

Mejía Tarj. A

43' 

Ochoa Tarj. A

56' 

Bruno Tarj. A

66' 

De Coz Tarj. A

81' 

Ochoa Doble A

 

 

16' 

Chechu Dorado Tarj. A

25' 

L. Helguera Tarj. A

26' 

Rubén Tarj. A

48' 

Robert Tarj. A

69' 

Corona Tarj. A

82' 

Sastre Tarj. A

 

 

OTROS DATOS DE INTERÉS

 

2ª División

Estadio: Nueva Condomina

16/05/2009 18:30

Arbitro: Hernández Hernández

Cuarto Arbitro: Gómez González

Jueces de Línea:Sarmiento Ballester , Mújica Suárez

 

 

 

Más que un punto

Nunca, con tan poco, se ganó tanto. El Huesca logró un punto en Murcia que le deja a las puertas de la permanencia sin un solo lanzamiento entre los tres palos. A cambio, aguantó las embestidas de los pimentoneros para mirar con tranquilidad abajo. Como tantas veces ha ocurrido antes, pero al revés y para bien. La escabechina de los perseguidores y las tablas del Alavés convierten el partido del domingo con el Hércules en el gran desafío para abrazarse a la tranquilidad. Muchas razones para la sonrisa que hacen olvidar un encuentro de Segunda División que no merece tal nombre y que se han sumado tres puntos de los últimos 24 en juego.

Fue una cita de perfil bajo; los locales, un equipo de estrellas apagadas. Los oscenses, en otra de esas tardes en las que las buenas intenciones se quedaron en la pizarra. De entrada, se volvió a una alineación de aroma clásico, con cinco cambios respecto al derbi y el regreso de jugadores como Eduardo, Robert, Corona, Rigo y José Vegar, formados en un 4-4-2 que se truncaría pasada la media hora. La razón, la nula fluidez del juego azulgrana, que apenas hilvanó pases con sustancia y buscó el recurso fácil del balón largo hacia Roberto y Rubén demasiadas veces. Los pimentoneros tocaban sin excesiva verticalidad en un duelo con tanta chispa como una botella de refresco que lleva diez días abierta.

Se vio un encuentro que no hizo justicia a la monumental Nueva Condomina. Dos rivales a ritmo trotón, con las ideas apagadas y continuos errores. El Huesca, desconocido en ataque, malvivía con los arranques de casta de Vegar o Rubén, en busca de un error que no llegaba. Roberto y Sastre parecían dos zagueros más y, por fortuna, la defensa azulgrana (ayer, con la cruz de San Jorge) se comportaba con la solidez de un frontón. El Murcia tampoco podía tirar cohetes. Al son de profesor de orquesta somnoliento que marcaba Movilla, se fió a las entradas por las bandas de Aquino y De Lucas. Con todo, se pudieron ir al descanso en ventaja; De Lucas se adelantó a la retaguardia en el lanzamiento de una falta que controló y lanzó fuera ante Eduardo. Más nítida resultó la que minutos después desperdició Despotovic como colofón a una contra que apestaba a gol. Un dato objetivo: corría el minuto 32 cuando, por primera vez, Helguera y Sastre combinaron en el centro del campo.

Tan mal debía de ver el panorama Calderón que decidió dar empaque al equipo restándole pegada. En el 36 dio entrada a Vara por un sorprendido Roberto, que se fue del campo lanzando una mirada asesina hacia el banquillo, llegó y lanzó un golpe al plástico que resonó en toda el campo. Vara, que ha jugado se ubicó por la derecha, Camacho por el centro, Vegar por la izquierda y Rubén en punta.

Atrapados en la atonía, Camacho y Vegar decidieron tirar del carro y buscaron la magia en las inmediaciones de Elía tras el gran golpe. Casi la consiguieron. En el 60, más oxígeno con la entrada de Jokin para hacer la guerra por la izquierda mientras Vara lo intentaba todo por la derecha, sin tino. Durante unos diez minutos, el Huesca se hizo el amo, pero el Murcia, jugando siempre un segundo más tarde, pudo matar a los altoaragoneses con varias contras. La más clara, un mano a mano de De Lucas con Eduardo que salvó el zaragozano. Desesperado, el equipo de José Miguel Campos dejó la puerta abierta y la cama recién hecha al Huesca con la expulsión de Ochoa. En los diez últimos minutos, los de casa claudicaron y los visitantes, sin renunciar del todo al triunfo, se conformaron con un gran botín.

 

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